Los personajes aqui nombrados no son de mi propiedad, le pertenecen a Naoko T.
Darien Chiba, Septiembre 1, 2004
Soho?, donde rayos queda Soho? Los últimos 45 minutos de mi vida he estado caminando en círculos,
preguntando indicaciones que aun no logro entender del todo. Mi maravilloso plan se esta viniendo abajo.
Han pasado 4 largos años desde que mi pequeña hermana y yo salimos de Japón.
Gracias a mis excelentes calificaciones conseguí una beca para tomar mi especialización en la Universidad de Harvard,
finalmente mis años de desvelo se veían recompensados.
Con todos nuestros ahorros, y lo que ganamos de vender las pocas posesiones que teníamos,
llegamos a Cambridge dispuestos a lograr una mejor vida.
Yo quería que Hotaru dejar atrás todo lo que había vivido, mi principal objetivo era que fuera feliz.
Tan pronto nos instalamos, en un pequeño departamento que la universidad nos ayudo a conseguir,
salimos a buscar todo lo necesario para comer, vestir, vivir decentemente en nuestra estancia allí.
Pude inscribir a Hotaru en el último año de preparatoria y al mismo tiempo tomaría clases de recuperación,
así tendría oportunidad de aplicar para alguna universidad, debería esforzarse mucho, pero yo sabia que lo lograría.
Nuestra vida entonces fue cien por ciento estudios, a las 8 de la mañana ambos ya estábamos en nuestros respectivos centros educativos,
y nos veíamos hasta la noche, cuando regresábamos. Hotaru cambio tanto, se volvió dedicada al estudio,
muy responsable de los quehaceres y tenia buenos amigos. Conoció a una chica en particular, Rini, y se hicieron inseparables.
Rini era muy alegre y carismática, hacia contraste con la personalidad enigmática y misteriosa de Hotaru, pero creo que esa era la base de su amistad.
Juntas iban a cada evento académico, deportivo, cultural, artístico y demás, y pude notar como mi hermanita finalmente era feliz.
Supero su pasado y vivió lo propio de su edad.
Mi vida era punto y aparte. Todo era estudiar, investigar, trabajar, leer, estudiar más, investigar más, hasta desfallecer.
Rara ocasión salí mas alla de mi departamento o el campus universitario.
Estaba conciente de que la ciudad de Cambridge era muy hermosa e interesante, y que el estado de Massachusetts era una delicia para los turistas,
pero si quería aprovechar la beca tenia que ocupar todo mi tiempo en el estudio.
Alguna vez acompañe a Hotaru a una exposición de arqueología y fui a apoyarla cuando participo en un concurso de pintura. Pero nada más.
Hotaru termino la preparatoria con mención honorífica, y una beca bajo el brazo en la
Universidad de Nueva York (NYU) en la facultad de artes y ciencias.
Obviamente Rini también asistiría ahí.
Los padres de Rini se mudaron a Nueva York, para mi tranquilidad, así que mi niña viviría con ellos.
Todos los días me escribía, no pude acompañarla cuando se mudo, tenia una presentación ese día,
así que desde que llego me platico todo lo que era esa gran ciudad. Sus correos eran sumamente detallistas,
podía sentir su gran emoción, estaba fascinada con el lugar, con la universidad y con todo el mundo que la rodeaba.
El final de uno de sus correos fue la cereza del hermoso y perfecto pastel que era nuestra vida ahora:
De verdad hermano, que solo puedo dar gracias a la vida por tenerte a mi lado, por haberme rescatado, por importarte tanto que fuiste por mi a ese lugar y me trajiste a este, donde todos mis sueños se están haciendo realidad. Eres el mejor, el hombre más importante en mi vida, el que me ha enseñado lo que es trabajar duro por lo que más se quiere. Te amo Darien y siempre lo hare.
Me conmovió hasta las lágrimas y suspire contento. Todo estaba bien ahora.
Pero el terror llego a mi vida pocos meses después de que ella se había ido, la televisión mostraba lo que aconteció
en la ciudad donde mi hermanita estaba. No pude comunicarme con ella, las líneas estaban a reventar. Ni siquiera por correo se podía.
Quería morir de miedo, de preocupación, los vuelos se cancelaron y por carretera todo estaba saturado.
Me sentía impotente, inútil, ella me necesitaba y yo no estaba ahí.
Tres días después, recibí la llamada. El alma me regreso al cuerpo en cuanto oí su voz, me decía que estaba bien, que todos estaban bien,
pero por el caos que era la ciudad no habían podido comunicarse antes. Tenían días libres y los padres de Rini habían conseguido dejar la ciudad,
estaban en New Haven ahora y pronto llegarían a Cambridge.
En cuanto la vi llegar corrí a abrazarla, la tuve así varios minutos, dando gracias de que estaba a salvo.
Salude a Rini y sus padres, a los cuales agradecí tanto por cuidarla y regresármela ahora.
Estuvo varias semanas conmigo, en lo que se estabilizaba Nueva York. Me pidió que le platicara con detalle como estaba mi vida y solo atino a decirme al final de mi relato:
Hotaru: Darien, hermano necesitas algo mas que libros e investigaciones. Necesitas una novia.
Novia?? La palabra resonó en mi cabeza varias veces. Empecé un rápido, muy rápido calculo mental de cuantas novias había tenido en mi vida,
la respuesta: 1 y fue antes de los 16 años, desde entonces no había tenido tiempo de pensar en eso.
Ni siquiera había conocido a una mujer que me llamara la atención…oh…y entonces la recordé a Ella.
Tan ocupado estuve tratando de olvidar el pasado, y ella formaba parte de ese pasado, del dolor de mi hermanita.
Pero ELLA también había sufrido, fue la victima de ese monstruo de hombre. Recordé su rostro el día que supo la verdad, sus ojos sin vida, sin luz…
Y también mi memoria trajo de vuelta ese baile que hice para ella, el calor de su mano, de su cuerpo, su mirada entonces tan llena de vida,
de una ternura y dulzura, era exquisita, era hermosa…que habrá sido de Ella? La ultima imagen que tenia de Ella, era su perfecta y
exquisita figura salir corriendo de ese hotel, alejándose de todos. Se que nadie la volvió a ver, ni siquiera su familia.
Antes de que Hotaru regresara a Nueva York me hizo prometerle que saldría mas, con amigos y amigas, y que la visitaría
tan pronto todo estuviera bien por aquella ciudad, quería mostrarme muchos lugares. Se fue nuevamente, dejándome triste,
ahora me sentía solo y volví a pensar en Ella, en como estaría, donde estaría, que seria de Ella...
Y ahora aquí estoy, en medio de esta enorme ciudad tratando de dar por mi mismo con la dirección que Hotaru me dio.
Hace una semana le hable para decirle que vendría, que había decidido parar mi trabajo y conocer este país.
Sus gritos de emoción y alegría me hicieron reir. Me dijo que me recogería en el aeropuerto y yo le conteste que no era necesario, que me diera la dirección y yo llegaría.
Me arrepentía con todo en este momento.
Por última vez, volveré a preguntar, si de verdad no entiendo las indicaciones, pediré que me suban aun taxi que me lleve directo a Hotaru.
Darien: Disculpe señorita, perdone mi atrevimiento, pero llevo ya una hora perdido, necesito llegar a esta dirección, podría decirme como?
: Oh Dios mío, pero si que anda perdido, esta del otro lado de la ciudad joven. Necesita tomar un taxi para llegar hasta allá.
Suspire derrotado, al menos esta vez si entendí las indicaciones.
: Mire, justo voy por aquel rumbo, solo permítame llevar esto a mi jefa, si no tiene su café de media mañana tendré serios problemas.
Es en este edificio, en el ultimo piso, no tardo mas de 10 minutos, después voy a un encargo de ella, entre conmigo y espéreme en el lobby.
Agradecí la amabilidad, era raro en esta ciudad, según Hotaru me contaba, todo mundo vivía preocupado de ellos mismos y con miedo a los extraños.
: Por cierto mi nombre es Amy, mucho gusto.
Darien: Mucho gusto Amy, soy Mamor- perdón, Darien Chiba.
Amy: Mamor?
Darien: Mi primer nombre es Mamoru, pero al llegar a el país, me lo quitaron, supongo que no se escucha muy americano.
Amy: jejeje supongo que no. Espera aquí, no tardo.
Solo la vi correr hacia los elevadores, su jefa ha de ser muy estricta o algo por el estilo, hizo muecas de miedo al nombrarla.
Me senté en un cómodo sofá y aguarde por ella, al menos ya no seguía dando vueltas como estupido por las calles.
Admire el edificio se veía antiguo y muy bien restaurado. Había una placa justo en medio del lobby, incrustada en el bello piso de mármol,
camine hacia ella y leí lo que estaba escrito:
En memoria de mis padres.
Dos Ángeles que regresaron al cielo.
Artemis y Luna Winston.
Los amaremos siempre.
11 de septiembre de 2001.
oh! no les encanta cuando las coincidencias sobrepasan la logica?
Bueno, siempre se dice que el mundo es muy pequeño y que dos corazones destinados a ser solo uno, siempre se encontraran...
Muchas gracias por sus comentarios, y por poner esta sencilla historia entre sus favoritas, me han hecho muuuuuuuuy feliz =D
Gracias por su apoyo
Shiru.
