Growing Strong
I. Cerezo
El cerezo o sakura se asocia con la fragilidad y la transitoriedad de la vida así como la fortaleza, la belleza de la naturaleza y el renacimiento que trae la primavera.
Sabía que era temprano y no tenía ninguna misión pero podría aprovechar el día para entrenar con su padre antes de que Boruto llegara y planeara hacer lo mismo, estaba por levantarse pero no quería ya que la cama se sentía tan cálida pero apretada, como si hubiera dos personas a su lado, Sarada abrió los ojos y vio a un hombre y a una mujer que parecían abrazarla mientras dormía.
—AHHHHHH SHAAAANNNNAROOOOO
Tanto el hombre y la mujer se levantaron y vieron a Sarada, él hombre estaba por tomarla del cuello cuando se escuchó un ruido tan fuerte, la puerta de su habitación había sido derribada de un puñetazo, Sarada que había sido su madre aun cuando no tenía los lentes puestos, pudo ver que su padre entraba con katana en mano.
Los veía un poco borrosos pero como estaban cerca de ella, Sarada notó que el hombre tenía el cabello castaño oscuro, parecía de la edad de su padre y la mujer a su lado era como ver a su padre pero en mujer, se fijó en sus padres, su madre llevaba la camisa de su padre mal abrochada y su padre sólo llevaba pantalones, Sarada se sonrojó totalmente y ocultó su rostro entre sus manos, Sakura quien se quedó estática al ver a las personas que estaban al lado de su hija reparó en el gesto que ella hizo y entendió el porqué, ella también se sonrojó, Sarada era más lista de lo que quería admitir pero no era momento para pensar en eso.
—Ustedes— escuchó la voz ronca de Sasuke y notó que los apuntaba con la katana.
—Sa-Sasuke— dijeron el hombre y la mujer totalmente sorprendidos, el hombre no dejaba de fruncir el ceño, tenía el sharingan y el rinnegan activado pero después de un minuto sus hombros se destensaron, Sakura los miró de nuevo, la mujer estaba pálida y había cubierto su boca, parecía a punto de llorar, el padre de Sasuke estaba de la misma manera que éste, serio y observándolo con preocupación.
—Sasuke-kun—Le llamó Sakura pero él no volteó
Sarada miró a esas dos personas y después lo comprendió pero no cabía de su asombro ¿Había pedido un deseo y éste se había cumplido?
—Mi sueño se volvió realidad— dijo en voz baja pero todos en la habitación la escucharon, las piernas de Sakura temblaban pero dejaron de hacerlo cuando vieron como la mujer de cabello largo y negro se había desmayado.
—Mikoto— dijo el hombre mientras sostenía a su esposa.
—Mamá— susurró Sasuke al dejar caer la katana en el suelo, eran ellos, no había ningún jutsu, no eran otras personas usando un jutsu de transformación.
— ¡Mamá! — Sarada corría hacia su dirección y fue lo bastante rápido por lo que pudo sostener a su esposa quien también se había desmayado.
— ¿Mamá? — preguntó Fugaku al ver a la niña, después a Sasuke y finalmente a Sakura quien después de un par de segundos abrió los ojos.
—Sasuke-kun ellos. — su esposo asintió y ella los miró, vio que Mikoto seguía inconsciente, Fugaku la había tomado a tiempo y recostado en la cama, Sakura se acercó a ella, Sarada iba detrás de su madre, se acercó a Mikoto y tocó su frente.
—Soy ninja médico— dijo mirando a Fugaku, tal vez para que éste estuviera más tranquilo, Sakura revisó a la mujer y suspiró.
—Está bien, sólo fue el asombro como me pasó a mí, despertará en unos minutos, Sarada quítale las sandalias para que esté un poco más cómoda, iré a preparar un té— Sakura sonrió al ver a Mikoto Uchiha era más hermosa de lo que había imaginado, después miró al hombre que estaba de pie.
—Yo… yo eh… soy Sakura Ha
—Sakura Uchiha, ella es mi esposa y ella es Sarada, mi hija. — Sasuke la interrumpió pero no importó, esas palabras, el tono en el que lo dijo y lo más importante a quien se lo había dicho.
Fugaku estaba tan confundido e impresionado ¿En dónde estaba? Sasuke era… era un adulto, tendría casi su edad y tenía una niña, una niña tan… parecida a él.
—Abuelo Fugaku— el aludido sintió como algo oprimía su pecho al escuchar la voz de la niña, ella se acercó al mueble que había junto a su cama y se puso sus anteojos.
—Yo… Pondré el té. — se excusó.
—Yo me encargo de la puerta— exclamó Sasuke al ver que su esposa miraba los pedazos de madera, ella asintió y apenas estuvo fuera de su campo de visión corrió a su recamara para vestirse de manera correcta.
Sasuke se inclinó juntando en un montón de pequeños pedazos de madera, Sarada se acercó
—Ten cuidado Sarada, podrías clavarte una astilla.
La pequeña asintió, Fugaku no salía de ese ensimismamiento pero hizo lo mismo que esos dos pelinegros y comenzó a recoger los pedazos grandes, cuando se acercó a Sasuke se quedó mirando lo que era parte de su brazo izquierdo.
—Fue en una pelea con el actual Hokage, Naruto, él también perdió el brazo pero Tsunade Senju le hizo una protesis, también a mí pero la rechacé —Fugaku y Sarada lo miraron impresionados, Sarada no sabía bien a bien la razón del porqué su padre no tenía un brazo, ella tomó el pequeño montón de su padre y lo tiró a la basura junto con su pedazos, el abuelo Fugaku, acercó las partes de la puerta que aún tenían buen tamaño, su nuera tenía una fuerza descomunal y era ninja médico, dirigió su mirada a su esposa que seguía dormida.
—Despertará pronto, mamá a veces se desmaya pero no es nada grave— La niña le sonrió, era muy linda, le llamaba la atención que usara anteojos ¿Podía usar el sharingan? Miró de nuevo a Sasuke y éste miraba a Sarada.
—Yo… ayer pasó una estrella fugaz y pedí un deseo, no creo en esas cosas pero aun así decidí pedir conocer a mis abuelos y bueno desperté porque sentía que me estaban abrazando.
Fugaku le sonrió y vio como ella se sonrojaba.
— ¿Cuántos años han pasado después de la guerra? —Sasuke se sorprendió pero tal vez él se refería a las guerras de su época —Itachi nos contó cosas—Sasuke sintió un gran escalofrío recorrer cada célula de su ser al escuchar el nombre de su hermano.
— ¿Les contó? —preguntó extrañado Sasuke quien se había levantado al no ver nada de madera en el suelo, qué tenía que ver Itachi
—Nosotros estábamos juntos en… bueno, cuando volvió nos contó lo que habías hecho, nos contó que había una guerra y él había revertido el Edo Tensei.
Sasuke respiró hondo, vio a su hija que lo miraba curiosa y después a su padre, al parecer tenían mucho de qué hablar —Deberíamos bajar.
—Yo me quedaré hasta que la abuela despierte— Dijo Sarada aun sin entender la razón, Sasuke levantó la katana y asintió dándole a su hija una tenue sonrisa, Fugaku por su parte seguía mirando a su nieta totalmente curioso, apenas salieron de la habitación Sasuke habló.
—Han pasado casi 15 años, Sarada tiene 12 años.
Sasuke le explicó lo que había pasado después de que Itachi había deshecho el Edo Tensei, Fugaku lo seguía sin decir nada, simplemente escuchando a su hijo y observando la casa, cuando bajaron pudo ver a su nuera en la cocina, sus miradas se encontraron y ella le sonrió tímidamente, salieron al patio.
—Entonces el sabio de los seis caminos se nos apareció a Naruto y a mí…
.
.
.
Sakura sacó los vasos para el té respirando hondo, sus manos no dejaban de temblar, ella y Sasuke habían despertado, se habían besado y luego estaban, sintió su rostro arder, luego escucharon a Sarada gritar, ella simplemente tomó lo primero que encontró y era la camisa de Sasuke, él se levantó como loco buscando sus pantalones, tumbó la puerta y vio a sus suegros, sus suegros! "Calma Sakura, calma" se dijo una y otra vez mentalmente mientras sacaba todo para preparar el desayuno, tenía que quedarle perfecto, más que perfecto.
.
.
Sarada se acercó cuando escuchó un quejido, Mikoto abrió los ojos y lo primero que observó fue a esa hermosa niña, parecía haberse cambiado ya, le sonreía pero se notaba lo nerviosa que estaba.
—Te desmayaste, mamá pudo despertarte por así decirlo pero al parecer estabas algo cansada, llevas dormida unos 10 minutos. —No era buena explicando pero al menos contestó la pregunta habitual de las personas que se desmayaban.
— ¿Cómo te llamas? — Dijo Mikoto sentándose en la cama, Sarada se acercó a ella.
—Uchiha Sarada— Mikoto acarició su mejilla, sentía un gran nudo en la garganta, ellos se habían reencontrado con Itachi, lo había perdonado, siempre lo había hecho y le había contado el camino de Sasuke, sentía miedo, dolor por Sasuke pues sabía lo que era estar en la oscuridad, sabía de la tristeza, ella había despertado su sharingan de la misma manera que todos los Uchihas, pero todas las acciones de su hijo menor, al ver a la niña, a su nieta, Sasuke había cambiado, había tenido una redención y ahora tenía una nieta hermosa, sintió como Sarada acariciaba sus mejillas y se dio cuenta que le estaba limpiando sus lágrimas, ella también parecía a punto de llorar, se acercó a ella a abrazarla con fuerza, Mikoto recibió el abrazo encantada.
—Creo que deberíamos con tu mamá—Sarada asintió, ambas bajaron y vieron a Sakura totalmente concentrada en el desayuno, llevaba un mandil de un color rosa muy suave, cuando se giró se sobresaltó un poco.
/
/
—Mikoto-San, yo… yo soy Sakura Uchiha, soy la…
—La esposa de Sasuke-kun— Mikoto le sonrió y se acercó a su lado —Huele muy bien, déjame ayudarte al menos a sacar los platos.
Ambas tocaron un plato y Sakura se sonrojó, Mikoto le sonrió —Parece que Sasuke-kun aún sigue siendo remilgoso a la hora de comer — Sakura se sorprendió por el comentario.
—Siempre pensé eso, ni si quiera Sarada pone tantos peros a la hora de comer.
— ¿Sigue robando tomates mientras preparas algo? — Sakura y Mikoto rieron, Sarada simplemente las veía sonriente pero aun quería conocer al abuelo.
.
.
.
—Kaguya Otsuki— Fugaku repitió el nombre de esa mujer, estaba impresionado por lo que su hijo le había revelado, el engaño de Madara, el Tsukyomi Infinito. —Seguiremos hablando de eso después, entonces ¿Ella es mi nieta?
—Sí, Sarada. Es mucho más fuerte que yo cuando tenía su edad, quiere ser Hokage al igual que Itachi
—Tu esposa—Fugaku no sabía que decir, no sabía si quiera que pensar de ella, nada malo, eso era seguro pero le sorprendían los gustos de su hijo.
—Ella era mi compañera de equipo, ella nos ayudó a Naruto y a mí a derrotar a Kaguya, es la única discípula de Tsunade, ella —Sasuke se quedó callado —Ella siempre trató de evitar que me fuera de la aldea, salvarme de la oscuridad. —Sasuke miró a otra parte, sus mejillas se habían tornado de un color rosado.
"¿Enserio dije eso?"
"Ella es de quien nos mencionó Itachi" pensó Fugaku, se sorprendió de la mirada evasiva de su hijo, así que él también prefería no hablar de esos temas, a diferencia de Itachi quien era como Mikoto.
Sasuke se levantó —¿Itachi les contó todo?
Fugaku hizo lo mismo y observó a Sasuke, su mirada era verdadera preocupación, Fugaku le puso una mano en su hombro —Tenemos tiempo para hablar de esto.
Entraron a la casa ante la mirada curiosa de la pelinegra.
—Sarada— La mirada del abuelo era algo que la hacía sentir nerviosa ¿Qué le habría dicho su padre? Fugaku puso una mano sobre su cabello y le sonrió.
—Vamos anata, puedes ser más cariñoso a Itachi siempre lo traías en brazos hasta los cuatro años y después tu e Itachi peleaban por quien cargaría a Sasuke.
Los hombros de Fugaku se tensaron ante el comentario de su esposa, retiró la mano y fue hacia la mesa, Sarada vio a su padre y abrió la boca al ver la expresión de su padre, estaba sonrojado, su padre estaba sonrojado, se sentaron a desayunar, la comida de Sakura era deliciosa.
— ¿No tienes una misión, Sarada? —Pregunto Sakura, se habían levantado temprano, bastante pero por otras razones.
—Sarutobi-sensei dijo que era nuestro día libre y yo pensaba practicar algunos jutsus con papá antes de que llegara Boruto.
— ¿Boruto?
— ¿Sarutobi-sensei?
Mikoto y Fugaku preguntaron al mismo tiempo, ambos creyeron que se les estaba cediendo la palabra y hablaron.
— ¿Cuál Sarutobi?
— ¿Tienes un hermano mayor o es tu novio?
De pronto tanto como Sasuke y Sarada se crisparon ante la pregunta de Mikoto quien frunció el ceño al ver que su esposo no había captado que era su turno de preguntar, Sakura simplemente tosió un poco al escuchar lo del hermano mayor.
—Konohamaru, es nieto del tercer Hokage y es mi sensei, Boruto Uzumaki es mi compañero y el discípulo de papá, no es mi novio y no tengo hermanos.
"Así que el nieto del tercer hokage enseña a Sarada, debe ser un ninja bastante serio y respetable"Fugaku no pasó desapercibido el hecho del discípulo de Sasuke pero al escuchar su apellido debía ser hijo de Naruto"
— ¿No te gustaría tener un hermano? —El comentario de Mikoto fue del más inocente pero Sasuke tosió como si se estuviera asfixiando al igual que Sakura, ambos estaban sonrojados, Sarada simplemente se puso pensativa.
—Claro que quisiera un hermano y como papá ya se quedará sería bueno.
— ¿Se quedará? —Sus abuelos no entendieron ese comentario y era obvio que no lo harían, Sakura no sabía que decir pero Sasuke tomó la palabra.
—Estuve en una misión tratando de encontrar información sobre de dónde provenía Kaguya, hace poco pudimos deshacernos de unas personas que la buscaban, no creo que estemos por fin en paz de manera permanente pero eso es obvio, esa misión duró 11 años.
Se quedaron callados, no sabían cómo reaccionar.
"Lo hice por el bien del mundo, lo hice por ellas" Sasuke no pensaba decir eso pero Sakura lo sabía, con eso era suficiente, le dio otro trago al té, mirando a su padre.
"11 años lejos de la aldea, de su esposa y su hija buscando algún rastro de esa mujer, son demasiados años de todas formas pero Sasuke era el único capaz de realizar tal misión, tiene el mangeyko sharingan eterno y el rinnegan en el otro ojo, yo mismo pude ver y él me lo enseñó" Fugaku meditaba una explicación pero no la diría, no sabía que decir.
"Sasuke-kun debería darles más detalles, lo hizo por el bien de todos, por el bien de Sarada, además estuvo con nosotras hasta que Sarada tenía un año, si hablo es capaz de decir que no debería" Sakura respiró hondo.
"11 años en los que dejó a Sakura y a Sarada, solas, Sakura crió a Sarada ella sola, la protegió, la única Uchiha, las únicas Uchihas, de seguro ni siquiera mantenían contacto por miedo a que interceptaran mensajes, Sara-chan no conoció a Sasuke-kun"
—Protegió a todo el mundo, esos hombres querían destruirnos a todos, fue durante mis primeros exámenes chunnin, mamá ayudó a todos a evacuar la arena, curó a todos los heridos y papá se transportó a esa dimensión y ahora está con mamá y yo —Sarada bajó la vista, nadie decía nada pero no querían que juzgaran mal a papá.
— ¿Eres chunnin, Sarada? —Preguntó interesado Fugaku.
—La única de mi equipo—La respuesta hizo que su abuelo sonriera y la pelinegra no pudo evitar sonrojarse —Boruto presentará de nuevo esta vez, quiso esperar más tiempo y cuando es por segunda vez no es necesario estar que sea tu equipo…
— ¿Qué tal tus jutsus de fuego? — Sasuke sonrió débilmente al recordar cuando practicaba con su padre pero sintió una pizca de culpabilidad, no había podido pasar tiempo con su hija y enseñárselos, ni siquiera al idiota de Boruto.
—No pero soy muy buena con los shuriken y kunai —Sarada se encogió de hombros.
—Podría enseñarte
Sarada se levantó totalmente contenta y salió corriendo a su habitación —No tardo nada
Sakura y Mikoto sonrieron, no lo iba a pensar dos veces, ellas estaban recogiendo la mesa y Fugaku y Sasuke siguieron hablando en dónde se habían quedado, escucharon que tocaban la puerta, Sakura se acercó y se encontró con Moegi
—Moegi-Chan ¿Cómo estás? ¿Está todo bien?
La muchacha respiró hondo, parecía agitada —Tsunade Sama se dio un día libre en el hospital y Shizune bueno, está con ella, la vi y me dijo que si podría ir a hacer un chequeo a algunos pacientes, sabe que son sus días libres pero ambas no están.
Sakura suspiró al menos podría darles privacidad a Sasuke-kun y a sus padres.
—Ya te alcanzo, Moegi— la pelirroja asintió y se marchó.
Sasuke seguía hablando con su padre pero vio a Sakura — ¿Pasó algo?
—Si, al parecer Tsunade-shisou salió con Shizune y me mandaron para que revisara a unos pacientes, no tardaré mucho.
— ¿Puedo acompañarte, Sakura-chan? Sarada estará con Sasuke-kun y con Fugaku— Mikoto la miraba con una sonrisa a la que no podría decirle que no.
—Claro Mikoto-san
—Así podemos comprar más cosas para la comida y la cena
Sarada bajó y vio que su mamá y su abuela se preparaban para salir.
—Tengo unas cosas en el hospital, volveremos pronto— Explicó Sakura a modo de despedida, todos salieron, aunque Sasuke, Fugaku y Sarada solo caminarían unos cuantos metros para ir a uno de los terrenos para entrenar, Sakura vió a Sasuke con una sonrisa, tenía las mejillas sonrojadas, no se despedían con un beso, se sentía tonta pensando que él haría eso.
—Entonces las veremos después—Fugaku estaba por darse media vuelta cuando escuchó que Mikoto carraspeó, todos voltearon a verla, miraba a su esposo etrañada ¿Acaso quería hacerse el rudo?
Fugaku, tensó la mandíbula y suspiró se acercó a su esposa y dejó un beso en su mejilla, Mikoto lo abrazó antes de que él diera un paso hacia atrás y acarició su mejilla y dejó un rápido un beso en sus labios.
Sakura y Sarada los veían totalmente emocionadas, a nada de soltar un chillido y se giraron para ver a Sasuke, él estaba viendo hacia otra parte totalmente.
—Sasuke-chan ¿Ya te despediste de Sakura? — Sakura ya estaba más cerca de Mikoto y se giró para ver a Sasuke.
—Nos vemos luego.
—Va a ceder, yo lo sé, no te preocupes Sakura-chan—Mikoto ya llevaba consolándola varios minutos —Parece un niño engreído pero ahora su mamá puede regañarlo.
Sakura rió nerviosa—No se preocupe, Sasuke nunca expresa sus sentimientos en público
—Sólo hay que darles un empujón, mira a Fugaku. — Mikoto miraba lo distinta que era la aldea ahora, se notaba que Sakura era muy querida pues cada tanto la saludaban. —Sakura ese diamante en tu frente me recuerda al de Tsunade-San…
—Oh, bueno…
.
.
.
Ella tenía el sharingan, no podía creerlo, aun cuando tenía una aspa lo dominaba de una manera excelente, ella observó los símbolos usados para el jutsu bola de fuego.
—Bien, aquí voy.
Fugaku y Sasuke retrocedieron y vieron a Sarada realizaron los sellos.
—Lo despertó por la emoción que le provocaba verme después de tanto tiempo, me fui de misión a los varios meses de que ella tenía un año.
No dijeron más pues quedaron sorprendido al ver que Sarada había hecho una gran llamarada, del mismo tamaño que a Sasuke le había costado demasiado, Sasuke sintió tanto orgullo por ella y Fugaku estaba igual que él, se aproximó a Sarada y puso sus manos en sus hombros y la acercó a él.
—Enserio eres mi nieta, Sarada.
Sarada se giró para abrazarlo con fuerza, Fugaku le correspondió aunque no con la misma efusividad de su nieta.
Sasuke sonrió al verlos, apretó sus labios con fuera, era una escena que muchas veces imaginó pero al mismo tiempo detestaba por lo imposible que sería.
—Podríamos intentar unos más complejos, los dominarás al instante—Sarada asintió.
.
.
.
Ya había revisado el papeleo, checado a varios pacientes sin dejar de contestar y contarle más cosas a Mikoto, pues cuando le explicó que ella había sido la discípula de Tsunade quiso saber más de ella, de la guerra, sobre Sasuke.
—Bueno y entonces le dije a Naruto que no esperaría a que él trajera a Sasuke de vuelta por eso fui directamente con Tsunade, pasaron esos años, cuando nos volvimos a encontrar yo estba convencida de que podría traerlo de vuelta, lo encontré y le dije que volviera. —Terminó de curar la fractura del muchacho y se acercó a otra mujer, no sabía si quería seguir contando.
—No te detengas Sakura, Itachi me contó muchas cosas pero eso no.
Sakura asintió y siguió contándole a Mikoto, habló de la cumbre de los 5 kages, lo que le siguió todo aunque deteniéndose cuando su suegra decía que tenía conocimiento de ciertas cosas aunque para ese entonces no estaba tan al tanto, contaba todo con cierto miedo, y es que ¿Qué madre no podría reaccionar así con todo lo que hizo su hijo.
—Cuando desperté del Genjutsu fui en busca de ellos y los vi a ambos demasiado heridos, más de lo que los había dejado Kaguya, se estaban desangrando pero pude detener el sangrado y cerrar las heridas, Sasuke me pidió perdón, reconstruimos la aldea en cuestión de semanas, y meses, apenas Naruto y él se recuperaron, Sasuke dijo que debía hacer un viaje de redención, me dijo que yo no tenía que ver con sus pecados pero que me buscaría cuando volviera, volvió después de casi dos años y medio, tuvimos una misión, pero antes de ésta habíamos hablado, salido un poco.
Para este momento ya habían salido del Hospital y caminaban hacia el centro pero se detuvieron en una banca, observando a las personas pasar.
—No se necesita pasar tanto tiempo junto a él para formalizar una relación, a pesar de todo nunca pudo cortar un lazo contigo, te amaba, te ama pero tú, siempre lo amaste a pesar de todo, después de tanto al final Sasuke si pudo abrirse ante alguien, tenía tanto miedo que él no amara, no amara a nadie más que a nosotros —Mikoto miró a Sakura y colocó una mano sobre la suya —Muchas gracias Sakura.
Sakura ya tenía lágrimas en los ojos y abrazó con fuerza a Mikoto y ésta le correspondió el abrazo al instante, al final de todo ahora tenía dos hijas, lo que siempre había querido.
—Vamos a preparar una comida especial, Sarada y ellos volverán hambrientos aunque… también me gustaría comprarle algo a Sarada… aunque no sé muy bien que le guste. —Sakura sonrió, esto iba a ser un gran día.
.
.
.
—Me tienes realmente sorprendido Sarada, estoy tan orgulloso de ti—Estaban recargados en un árbol, Sarada tenía su cabeza apoyada en el pecho de su abuelo, Sasuke los observaba, aun había mucho que contarle a su padre pero no sabía si podría contar todo, Fugaku pareció entender la mirada de Sasuke.
—Sarada ¿Podrías decirle a tu madre y a tu abuela quetu padre y yo daremos una caminata y tal vez volvamos para la cena? Me encantaría que nos acompañaras pero
—Tienen mucho de qué hablar, no te preocupes abuelo Fugaku— Sarada se puso de pie, estaba por irse cuando sintió que su abuelo la tomaba del brazo.
—Gracias.
.
.
.
—Espero que a Sara-chan le guste esta ropa, lo bueno que la falda tiene un short debajo porque Fugaku y Sasuke son capaces de quejarse— Dijo Mikoto abrazando la bolsa, Sakura reía al imaginar a mirada de ambos.
—Cuando me vio con esta ropa quiso quejarse pero al parecer le gustó—comentó Sakura un tanto apenada de hablar de eso con su suegra, ella en cambio asintió.
—Debería ser delito sino te deja, te ves preciosa y más con el detalle que tiene en la espalda. —Era oficial, Sakura adoraba a su suegra, la amaba de sobremanera, era muy dulce, comprensiva pero sabía que podía sacar cierta vena explosiva, vio como ella miraba la roca de Hokage y después los demás edificios.
—Recuerdo un día que Sasuke volvió de la academia y dijo que muchas niñas se le quedaban viendo, le pregunté que si alguna de ellas era linda y me dijo no pero lo vi dudar.
Sakura sabía algo de eso pero le pareció aún más adorable la versión de su madre. —Disculpe Mikoto-san ¿A Sasuke-kun le gustaban las niñas con cabello largo? Es que una de mis amigas dijo y eso y yo dejé crecer mi cabello y cuando estaba embarazada de Sarada lo tenía largo así como después pero… bueno, le pregunté pero me evadió.
—Siempre decía que le gustaba mi cabello pero me dijo que había muchas niñas con el cabello corto en su escuela, creí que por eso no le gustaban pero Itachi una vez le dijo que aun con el cabello corto debería de haber una niña que le gustara por su cabello y él se sonrojó y no es por decirlo pero puedo asegurar que eras tú, soy su madre.
Sakura no supo que decir, tocó su cabello un poco insegura.
—El adora tu cabello así como yo lo hago, imagínate una nieta con ese cabello o un niño, se vería atractivo, o que tuviera tus ojos ¿No han pesado en tener un hermanito para Sara-Chan¨?
Sakura se tocó ambas mejillas —Bueno de hecho yo…
Mikoto dejó de verla y ahogó un grito de emoción, Sakura se giró y vio a Hinata caminar con Himawari y una mujer de largo cabello rojo.
— ¿Kushina? — llamó Mikoto totalmente confundida, la pelirroja se volteó confundida, conocía esa voz y al encontrarse con esos ojos negros su corazón comenzó a latir como loco.
—ESTÁS VIVA— dijeron ambas al unísono.
Hinata miró a Sakura y se acercó a saludarla.
— ¿Quién es ella, Sakura-san? — La pelirrosa le sonrió y espero a que las mujeres dejaran de abrazarse o más bien de que Kushina soltara a Mikoto.
—Ella es Mikoto, la madre de Sasuke—Hinata alzó ambas cejas, cuando la mujer le miró, Hinata notó el parecido de ella y Sasuke, era bastante linda, cuando Kushina por fin pudo soltar a Mikoto se encontró con una mirada tan fría de parte de su amiga, Sakura dio un respingo y Hinata sentía que estaba viendo a Sasuke, poco le faltaba para que Mikoto activara su sharingan.
—Oye sólo te abracé, a ti te gustaba que nos abrazáramos no me mires así.
—Tú hijo dejó a mi Sasuke sin un brazo! —Exclamó la pelinegra totalmente furiosa
Hinata tardó un poco en entender lo que decía Mikoto, Sakura palideció, estaba por decir algo pero ahogó un grito, su suegra había activado el sharingan, tres aspas.
—Mamá, abuela por fin las encuentro el abuelo y papá iban a…—Sarada se quedó petrificada al ver a su abuela con el sharingan, mirando amenazadoramente a esa mujer pelirroja.
— ¿Naruto hizo qué?! — Kushina puso su mano en su pecho, estaba asustada de ver a Mikoto activar su sharingan.
—Mi hijo tiene la mitad de su brazo izquierdo! — Mikoto la miraba con fiereza.
—Yo no sabía nada, Miko, nada de nada, mataré a ese tonto, no sabía ''ttebane
Mikoto iba a decirle algo más a Kushina cuando sintió que alguien le jalaba la falda, Mikoto bajó la vista y vio a una niña pequeña que la miraba totalmente sorprendida, Mikoto la observó pero Kushina tomó a la pequeña.
— Golpéame si quieres pero no le hagas nada a Hima-chan
Mikoto cerró sus ojos y al abrirlos eran negros de nuevo, miró a la pequeña y a la chica que estaba junto a Kushina, una Hyuga.
Kushina a pesar de estar asustada miró a Mikoto y a su vez a la mujer (aunque por dentro quería decirle niña) de cabello rosa y una niña de cabello negro y anteojos, la pelirroja miró a su amiga y le sonrió.
—Te presento a mi nuera Hinata Uzumaki— Hinata miró a Kushina y después a Mikoto —Un placer conocerla, Mikoto-San.
Mikoto les sonrió —La esposa de Naruto es linda— dijo con un tono tan dulce, contrastando con el tono amenazante que uso hacía unos minutos —Pero no conoces a mi nuera, Sakura Uchiha
Kushina la miró, era de su misma estatura, un poco más delgada, mostraba parte de su vientre, tenía una frente enorme pero lo cubría con un flequillo, su cabello tenía un color sin igual.
—Tiene un cabello raro—Sakura frunció el ceño ante el comentario de Kushina.
—Mira quien habla ese color sólo lo he visto en los tomates que están a nada de pudrirse. —Dijo Sakura olvidándose de que estaba frente a la madre de su mejor amigo y frente a su nuera.
— ¿Qué dijiste frentona? — Hinata y Sarada se miraron espantadas, Sakura cerró el puño.
— ¿Están de compras? — Dijo Hinata de repente salvando a Sarada de decir algo o simplemente salvándola de un momento incómodo.
—Sí, estábamos comprando cosas para la comida y también la cena pero al parecer será sólo la cena— Contestó Mikoto a Hinata.
—Podemos comprar juntas pero necesito hablar sobre Naruto y lo del brazo ¿Qué tal si nos reunimos en unas horas? — Apenas dijo eso y Kushina jaló a Hinata.
—Mikoto-San yo le expliqué como perdió el brazo Sasuke…—murmuró Sakura preocupada, no había visto a su suegra con el sharingan.
—Lo sé pero pensé que sería divertida la tunda que le daría a Naruto además de que de alguna forma tenía que desquitarme por las cosas que le dijo a mi nuera, sabía que te diría algo así ¿Vamos a comprar los ingredientes?
—Abuela usted tiene el mangeyko sharingan— preguntó sorprendida su nieta pero Mikoto negó —Sólo tengo el sharingan con tres aspas, tu abuelo si tiene el Mangeyko, entonces ellos tomaron un paseo ¿Quieres ir a comer? Me parece que debes estar algo hambrienta por el entrenamiento.
Sarada les contó lo que había aprendido con su abuelo.
—Abuela ¿Papá siempre fue así? — Sarada miró a su abuela y ella le sonrió.
—No, de hecho era muy parecido a ti, sonriente, cariñoso, le encantaba jugar con su dinosaurio de peluche.
—Tsumi? Bueno, así le puse yo.
Mikoto comenzó a contar algunas historias sobre Sasuke, tanto Sarada como Sakura sabían que cada una valía oro, no conocían a Sasuke de esa manera.
—Y entonces cuando Itachi dijo que le gustaban más los gatos, Sasuke siempre se ponía orejas de gato cada que Itachi volvía o la vez que tenía pesadillas y mandó a dormir a Fugaku a la sala
.
.
.
—Hice demasiadas cosas malas— terminó diciendo Sasuke después de contarle todo a su padre, forma en que mató a Itachi, cómo intentó matar a todos los kage, la forma en la que aun después de acabar con Kaguya pensaba usar el poder de los demonios con cola, miró hacia el río que estaba frente a sus ojos, su mano estaba hecha un puño. Fugaku lo observaba, al principio no sabía que decir pero puso la mano en su hombro.
—En el momento en el que naciste dije a tu madre que ibas a ser un shinobi excepcional, estabas destinado a grandes cosas y no me equivoqué, hiciste cosas malas pero te arrepientes de muchas de ellas, tienes una determinación de hierro, si yo hubiera estado en tu lugar hubiera hecho exactamente lo mismo Sasuke, y si nosotros hubiéramos seguido con vida, creeme que no hubieras llegado tan lejos, no serías tan poderoso, no serías el Uchiha más importante ahora hijo, te preocupas por todos, por tu familia y Sarada… Sarada y tu son quienes harán que los Uchiha jamás sean olvidados, estoy tan orgulloso de ti hijo, Itachi cumplió con la promesa de cuidar de ti
Sasuke agachó la cabeza, la escondió pues estaba llorando, se negaba ver a su padre pero Fugaku se sentó a su lado y pasó su brazo por su hombro —Aun lejos de tu familia, fuiste y eres un padre excepcional
—No puedo llevarme todo el crédito—dijo Sasuke con voz entrecortada, bastante gruesa. —Sakura…
—Una gran mujer para un gran hombre, dando todo lo que creías perdido ¿no es así?
.
.
.
—A mí también me gusta la comida picante aunque mamá no siempre la prepara porque a ella y a papá no lesgusta del todo, también cualquier comida con base de té negro.
—Bueno, el gusto por lo picante lo sacaste de tu abuelo y lo del té a mí, haremos comida para todos —Dijo Mikoto mientras terminaba de escoger unos ingredientes —Conociendo a ambos no han de ver comido nada.
Siguieron caminando en dirección a la casa, tenían mucho que hacer y tanto Mikoto como Sakura sabían que tenían la mejor ayuda que jamás pudieron tener.
.
.
.
—Estamos en casa— Fugaku y Sasuke sintieron como el corazón les daba un vuelco, era el mejor aroma en el mundo.
—Bienvenido anata— Dijeron Sakura y Mikoto dándoles la bienvenida ambas con un mandil.
Padre e hijo bebieron un poco de sake, Sarada puso la mesa, fue la cena más deliciosa que todos habían comido, no era por menospreciar a Sakura, quien cocinaba muy bien pero Sasuke había extrañado tanto ese tipo de bienvenida de parte de su esposa y su madre. Cuando terminaron hablaron de su día, Mikoto le entregó una caja con un moño a Sarada
—Abuela yo…— Mikoto negó —Tomalo como un regalo de cumpleaños, Sara-chan, anda pruébatelo.
Sarada salió y volvió después de unos minutos, era una blusa color crema aunque con un suave tono rosado, era suelta y tenía unos cuantos bordados, así como una falda color hueso de encaje pero debajo llevaba un short del mismo color y era algo visible.
—Sara-chan— Mikoto y Sakura la miraban emocionadas, la pelinegra, su padre y su abuelo estaban mudos, Fugaku carraspeó un poco.
—Te ves muy linda, Sarada.
—Gracias abuelo.
—Sakura ¿podrías? — la pelirrosa asintió mientras buscaba la cámara
—Vamos a la sala— dijo Mikoto y su esposo e hijo obedecieron dudosos, Sarada también estaba confundida hasta que vio cómo su madre y su abuela llegaban sin mandil y un poco más… arregladas, Sakura colocó la cámara enfrente de ellos, Sasuke-kun odiaba las fotografías pero no se negaría, no debía negarse, Sasuke y Fugaku estaban hombro a hombro en medio de ellos estaba Sarada, Mikoto estaba a la derecha de Fugaku quien la abrazó, Sakura se colocó a la derecha de Sasuke quien puso su brazo derecho en la cintura de su esposa, sonrieron a la cámara y justo en ese momento el flash apareció, creyeron que allí había terminado pero Mikoto pidió una foto con Sakura y Sarada, después una sólo con Sakura, después con Sakura y Sasuke, Fugaku se tomó fotos iguales a las de su esposa, Sasuke resongó y decidieron dejar las fotos.
Sarada subió a cambiarse al igual que Sakura, Mikoto abrazó a su hijo, no lo había hecho en todo el día, al bajar Sakura y Sarada ellos aún seguían abrazados, Sasuke escondiendo su rostro entre el hombro y el cuello de su madre.
—No importa lo que pasó Sasuke-kun, te amo demasiado, siempre lo haré y estoy tan orgullosa de ti.
Fugaku se acercó a Sakura y colocó una mano en su hombro —Gracias, Sakura-chan.
Sasuke con gran pesar se separó de su madre, con un gran nudo en la garganta y los ojos humedecidos, Fugaku y Mikoto Uchiha se acercaron a su nieta
—Sarada, apenas llegamos y ya estábamos tan acostumbrados a que nos llamaras abuelo y abuela, gracias por ese deseo pues nos has hecho a todos felices, yo por fin tuve lo que jamás creí y era una niña, verla y sentirme tan feliz, eres tan hermosa y talentosa, tu madre—miró a Sakura con una amplia sonrisa— Es la mujer más hermosa y amorosa que jamás he conocido y tu padre es el hombre más dulce aun a pesar de esa apariencia. —Mikoto abrazó a su nieta, se alejó un poco de ella y besó su frente, cuando dio un paso hacia atrás todos vieron sorprendidos a Sarada.
— ¿Qué pasa? — preguntó asustada
—Tus ojos— dijo Sakura con una sonrisa, su padre le pasó un espejo.
Su sharingan estaba activado pero no tenían una aspa ni dos, sino tres.
Después de unos minutos, sus ojos volvieron a ser de un hermoso color negro, estaban a punto de irse a dormir, Mikoto había abrazado de nuevo a Sasuke y a Sakura, habían decidido que dormirían con Sarada.
—Una cosa más—Dijo Mikoto antes de que Sakura y Sasuke entraran a su habitación —¿Pueden darse un beso frente a mí?
Fugaku suspiró con una sonrisa en sus labios y negando levemente, Sarada miraba expectante a sus padres al igual que su abuela, Sakura y Sasuke se miraron, estaban sonrojados y se miraban como si fuera la primera vez, el pelinegro se acercó un poco a Sakura y ésta no opuso resistencia.
"Sólo un beso en la frente, sólo eso" Se decía la pelirosa una y otra vez pero su sorpresa fue tal al sentir el brazo de Sasuke en su cintura, cerró sus ojos y sintió cómo su esposo besaba sus labios, ella no tardó en responder con timidez, fue cosa de unos segundos, al separarse estaban aún más sonrojados, Mikoto y Sarada estaban abrazadas.
—Buenas noches— dijeron ambas mientras entraban a la habitación seguidos por Fugaku.
Sakura sintió como Sasuke se acercaba a ella, era normal que la abrazara mientras dormía, aun se sentía apenada por el beso pero no quería mencionarlo, no sabía cómo miraría a Sarada al día siguiente, sintió un beso en su mejilla y abrió sus ojos.
— ¿Sasuke-kun?
—Gracias, Sakura.
Sería una gran mentirosa si digo que no lloré al escribir ciertos pedazos de los tres capítulos
¿Cómo están?
Esta idea surgió debido a que en mi otro fic "Feliz Día mamá" me decían que no agregué a Kushina, no se me pasó pero sentí que me extendería mucho además de que ya tenía una idea para éste Three-shot.
Fue duro, largo pero siento que ha valido la pena.
Los abuelos son las personas que nos aceptan tal cual somos, con riendose de algunas maldades, entendiendo otras y enorgulleciendose de nuestros logros, así como quería darles un regalo del día del padre a Sasuke y Naruto
¿Qué les pareció? Dejen un review, tengo muchos fics en mente aunque claro no dejaré los que tengo abandonados, para saber más de mis proyectos, avances de capítulos y más entren a la página.
www . facebook hecate . blackmood
Sólo quiten los espacios.
Nos leemos luego, l s quiero.
