¡Hola a todas!

Primero que nada aquí les dejo el doujinshi de Konoha High School - gallery/5109556/Konoha-High-School-doujinshi

Gracias a todas por sus comentarios y por seguir la historia, me llena de felicidad saber que mi historia les ha gustado, eso me anima a seguir escribiendo. Además me sacan una sonrisa cada vez que los leo :D espero que más de ustedes se animen y comenten.

Debo decirles que a medida que avance la historia esta se pondrá aún más emocionante jajajaja, este capítulo es uno de ellos :O así que no se desesperen que pronto vendrán más capítulos ;)

Sin más que decir, ¡A LEER!

:)


Capítulo 7

Después de haber cenado en un lujoso restaurant con Sasuke, este llevó a Sakura a su nueva casa. La peli rosa estaba exaltada, sentía un dolor en su vientre muy intenso debido a los nervios. Saber que Sasuke la llevaba a una casa donde ambos sabían que nadie estaría en ella salvo ellos dos solos…completamente solos le daba vueltas la cabeza una y otra vez, intensificando cada vez más su estado nervioso. Luego recordó la pequeña conversación que tuvo con Ino antes de que Sasuke la viniera a buscar.

" - Ino esto es fantástico, esta vez te luciste - Sakura se veía en un largo espejo, se veía bellísima. Casi irreconocible. Su amiga le había prestado uno de los mejores vestidos que tenía y la había maquillado dándole un toque algo dramático con un poco de sombra de ojos. Pero la sonrisa de Sakura se desvaneció al saber lo que probablemente pasaría esta noche - Ino… - tragó algo de saliva - ¿…qué hago si Sasuke quiere….?

- ¿Quiere qué?... - Ino continuaba arreglándole el cabello, dándole los últimos toques a unos rizos rebeldes.

- Ya sabes… - Sakura se volteó para mirarla, Ino quedó mirándola al no saber a lo que su amiga se refería. Con un leve rubor en sus mejillas esta se acercó a su oído y le explicó a Ino lo que ella quería decirle. Ino explotó en una sonora carcajada mientras Sakura frunció sus labios al ver aquella reacción.

- ¿Y qué quieres que haga yo frentona?, ¿darte permiso o tal vez decirte que no lo hagas?, eso debes preguntártelo en el momento o mejor a tu vagina. Ya tenemos 23 años, y sí, nosotras también tenemos necesidades de ese tipo. No le veo lo malo.

- Pero sabes que jamás lo he hecho - dijo Sakura mordiéndose los labios.

- Solo relájate, no es un pecado hacerlo si lo sientes. Además piénsalo…Sasuke te vuelve loca - la abrazó para consolarla un poco."

Sakura respiró profundamente y sin darse cuenta habían llegado a un precioso lugar. Las calles estaban rodeadas por árboles de cerezos, al frente de la casa yacía un precioso lago artificial con decoraciones de rocas a su alrededor combinado con arbustos verdes y varias flores de colores llamativos. Dentro del lago se podían notar varios peces koi nadando lentamente. Un poco más lejos había una cascada no muy grande provocándole un suave movimiento al agua.

Sakura bajó del auto y fue directamente hacia el lago. Estar ahí la llenaba de una extraña tranquilidad. Nada comparado con los ruidos interminables de la ciudad. Ahí había paz, solo se escuchaba el sonido de las aves cantar a lo lejos y el murmullo del viento que se mezclaba con los árboles, provocando un leve pero agradable rugido.

- ¿Te gusta? - Sasuke habló detrás de ella. Esta de inmediato se dio la vuelta.

- Si, es precioso. Ojalá pudiera vivir aquí, la ciudad es tan ruidosa - sonrió algo intimidada ante aquellos ojos que la observaban de pies a cabeza.

- Ven, te mostrare el interior.

Sakura tomó su mano y un leve choque eléctrico recorrió su cuerpo. Al entrar a la casa Sakura quedo anonadada. No podía creer que Sasuke tuviera tan buen gusto en cuanto a decoración. Le sorprendió que todo estuviera limpiamente ordenado y que cada mueble combinara con lo que estaba dentro de la casa. Incluso hasta llegó a pensar en que ese lugar no le pertenecía a él. Los hombres siempre eran desordenados, sucios y definitivamente no tenían el don de ser organizados ni mucho menos preocuparse de que todo combinara para que el hogar fuera armonioso.

Siguió caminando hasta toparse con el jardín. Quedó aún más asombrada al ver el verde pasto que crecía de forma pareja, todo era tan agradable de ver que por un momento Sakura se olvidó de que estaba a solas con Sasuke. Ella recorrió el lugar con su mirada para encontrarlo y ahogó un grito al verlo de repente en la cocina. Sirviendo un poco de licor en un vaso.

- No quise interrumpirte, ten - Sasuke se sentó en un banco alto que se encontraba cerca del mesón.

Ella no sabía qué decirle, por un momento Sakura se quedó muda de tan solo verlo nuevamente cerca de ella. Comenzó a derretirse como si fuera un chocolate cerca del sol. Su piel cosquilleó cuando él nuevamente comenzó a examinarla con sus magníficos ojos negros. Pero una parte de ella se mantenía nerviosa y en son de alerta a cualquier movimiento de parte del Uchiha. Comenzaba a ser muy difícil para ella leer la mente de este hombre. Por lo general la mayoría de los chicos con los cuales ella salía eran fáciles de leer, pero Sasuke era diferente.

Sakura bebió un poco del licor que quemó suavemente su garganta. Ella lo observó nuevamente y se dio cuenta que su mirada yacía en sus labios. Sakura se los humedeció, provocando un deseo enorme en Sasuke mientras se le dibujaba una sonrisa curva.

Desde ese momento el ambiente se volvió menos tenso y más cálido. No supo cuándo pero ella comenzó a desearlo. Sasuke no necesitaba de ninguna señal para saber lo que la chica estaba pensando, aquellas mejillas enrojecidas y sus ojos jades puestos en él lo decían todo. Mientras más se acercaba a ella él podía sentir el latir desesperado de su corazón. Sasuke se preguntó varias veces si robarle un beso o dos, para ver la reacción de la mujer pero dudó un poco al pensar que sería un atrevimiento de su parte si lo hacía. Pero él la deseaba, quería saber qué tan suave era su piel, qué sensaciones provocaría en ella cuando él decidiera tocarla y besarla con pasión.

"¡Al demonio la caballerosidad!, maldita mujer cómo te deseo"

Sasuke se levantó con lentitud desde su asiento y comenzó a acercarse hacia ella. Sakura tragó saliva y por un momento se olvidó de respirar. Él era tan excitante, tan atractivo. Sin embargo aún sentía miedo y algo de desconfianza. Jamás en su vida había estado con un hombre a solas, menos aún con alguien que le gustara de tal forma que hacía que a Sakura se le debilitaran las rodillas.

Sasuke la invitó con un gesto para que ella también se levantara del asiento. Ella obedeció con un leve enrojecimiento en su rostro. Ambos quedaron frente a frente y sin dejarse de mirar Sasuke se acercó a los labios de Sakura poseyéndolos tiernamente.

El corazón de la peli rosa se derritió y nuevamente se dejó llevar por él. Sin darse cuenta ella admitió que quería a ese hombre, deseaba a un hombre con el cual apenas conocía, Sasuke Uchiha era prácticamente un desconocido, pero ya nada importaba. Sin poner resistencia comenzó a tocarlo y a sacarle su chaqueta, deseaba sentir aquella piel que la llamaba, no le importaba si ambos se quemaban por el deseo que los dos sentían por el otro. Necesitaba tocarlo, saborearlo, sentirlo cerca de ella. En esos momentos Sakura solo quería arrojarse a este hombre.

Sasuke supo el momento exacto en que ella se rindió por completo ante él y comenzó a intensificar el beso, abriendo aún más sus labios para que su lengua explorara aquella boca que tanto deseaba, ella se dejó guiar por sus labios, saboreándolos.

Él la envolvió alrededor de sus brazos para tenerla cerca. Estaban tan cerca uno del otro que él pudo sentir sus senos redondos y firmes mientras ella podía sentir su formidable virilidad rosando su bajo vientre.

Sakura comenzó a jadear para recuperar el aliento con aquellos besos, pero Sasuke no decidió detenerse, quería más de ella.

Sin darle opción a Sakura de reclamar, la tomó entre sus brazos para luego dejarla en uno de los sillones largos que tenía. No quería esperar y subir hasta su dormitorio.

- Sasuke - susurró deseosa. Él se colocó encima de ella para besarle su cuello, haciendo un recorrido de besos hasta llegar a sus pechos. Con cuidado él le bajo la parte de arriba del vestido para deleitarse al ver sus senos firmes. Sin aviso comenzó a lamerlos, provocándole a Sakura fuertes espasmos de placer por todo su cuerpo. Ella se arqueó sin control y su corazón aumentó de velocidad. Él invadió nuevamente su boca para luego saborear su cálida lengua. Sakura acarició aquella lengua con la suya y la succionó.

Su ingle se endureció aún más, tanto así que sus pantalones le apretaban. Él comenzó a desabrochárselos sin dejar de mirar a una ferviente Sakura.

La mirada de sus ojos era tan intensa que ella sintió un hormigueó que recorrió cada parte de su cuerpo, por un momento se sintió hasta vulnerable. Provocando que con un reflejo se cubriera sus pechos con ambas manos. Sasuke sonrió de manera coqueta, quitó con suavidad aquellas manos que escondían esos hermosos senos de aquella mujer, él se inclinó hacia ella para darle un suave beso casto en los labios para que se relajara, aprovechó de lamerlos para finalmente morder la parte inferior de su labio. Ella se sentía extasiada, tan solo besarlo se convertía en una agradable tortura que la hacía querer más.

Pero unos ruidos que provenían desde la puerta hicieron que ambos saltaran del sillón. Sakura se tapó su pecho con el vestido y Sasuke se abrochó su pantalón. Sakura abrió su boca al ver su formidable erección. Tragó saliva al imaginar cómo hubiera sido sentir aquello dentro de ella. Aunque por dentro se sentía temerosa, era demasiado grande como para que algo así cayera dentro de ella.

Los golpes volvieron a aparecer.

- ¡Oye Sasuke!, abre la puerta sé que estás ahí - era la voz de Naruto.

- ¡Demonios! - refunfuñó enfadado - ¿¡Qué quieres ahora!?

- Traje algo de champagne para celebrar, tus padres me dieron la dirección, solo abre ¿sí?

- ¡Mierda! - Sasuke apretó sus dientes y se arregló rápidamente. Sakura se acomodó su vestido y se arregló el cabello. Ambos se miraron en un espejo que estaba en el living. Sasuke le brindó una cálida sonrisa al verla algo desordenada y ruborizada. Sus labios estaban algo hinchados debido a los besos pero aún así no dejaba de lucir hermosa ante sus ojos.

- Perdón por esto, pero no esperaba la visita de mi estúpido amigo.

- No…no te preocupes - rió nerviosa.

- Prometo compensártelo, preciosa - Sasuke besó su frente con ternura. Ella quedó helada al ver que Sasuke mostraba su lado más tierno con ella. Jamás imaginó que un tipo serio como él tuviera un lado tan dulce.

- ¡Por fin abres, por poco pensé en subirme en algo y entrar por tu ventana - rió - Toma, esto es para celebrar - Naruto le entregó la botella de champagne y entró sonriente hasta que su mirada cayó en los ojos jades de Sakura - Oh…. - Naruto miró a su amigo y este le devolvió la mirada con sus ojos oscuros llenos de odio - Lo siento no sabía que tenías compañía - se rió nervioso.

- Tampoco esperaba verte por aquí, ¿qué quieres? - preguntó Sasuke cerrando la puerta.

- Hola Sakura - la saludó alegre sin darle importancia a la voz severa de Sasuke.

- Ho-hola - sonrió ruborizada.

- ¿Tienes algo de beber o de comer Sasuke?...

- Responde a lo que te pregunté, idiota - Sasuke se acercó hacia Naruto mientras este habría su refrigerador para sacar algo de beber - Acabas de interrumpirme - le susurró cerca de su oreja con voz grave.

- Lo siento, de verdad…pero no hay nada que pueda hacer - se encogió de hombros.

- Si…si hay algo que puedes hacer…y eso es irte de mi casa - le dijo seriamente.

- Como te dije, no hay nada que pueda hacer. Antes de venir acá les avisé a los chicos para que celebráramos - le palmeó el hombro. Sasuke quedó congelado por breves instantes mientras Naruto se dirigió donde estaba Sakura para hablar con ella.

"¡Maldición Naruto, grandísimo idiota!"

El rostro de Sasuke emanaba ira, pero esa irritación se desapareció al ver la sonrisa de Sakura, Naruto la había hecho reír por algo que dijo pero su atención aún era para Sasuke. Aquel gesto lo hizo suspirar y decidió aceptar que esta vez no lograría nada gracias a su inoportuno amigo...otra vez.

.

.

Los días pasaron rápido y Sakura comenzaba su cuarto día como una de las jefas de la empresa Uchiha, aún sentía nervios al verse vestida tan formal. Su falda era ceñida al cuerpo y eso no daba mucho a la imaginación para mentes pervertidas, a pesar de que la falda le llegase hasta las rodillas. Su blusa era algo transparente pero muy cómoda y ligera. Ino como siempre había elegido nuevamente un atuendo de muy buen gusto.

Sakura tomó el ascensor para dirigirse a su propia oficina que estaba en el piso diez. Su oficina quedaba a tan solo dos metros de distancia que la de Sasuke y siempre que iban a almorzar ella se topaba con la mirada seductora de él, ella se sonrojaba de inmediato al ver que este la miraba de pies a cabeza para luego humedecer un poco sus labios como queriendo hacerle saber que la deseaba. Sakura rió levemente al recordar aquellos gestos. Ambos sabían que durante el trabajo ellos no podían hacer nada, debido a los rumores que comenzarían a correr por toda la empresa.

Al llegar al piso diez, esta cruzó las puertas metálicas para saludar a una nerviosa y ruborizada Hinata que estaba sentada frente a un gran mesón, atendiendo llamadas y escribiendo notas rápidamente bajo la constante mirada de Naruto que estaba sentado en una esquina a pocos metros del escritorio de la chica. Sakura supo de inmediato que su querida compañera de trabajo le gustaba al rubio amigo de Sasuke. Naruto tenía como siempre un semblante amistoso, aquellos ojos azules yacían posados en el rostro de Hinata, ella no se atrevía a mirarlo.

Sakura continuó caminando como si de una pasarela se tratase y saludó a su compañera. Hinata le brindó una cálida sonrisa. Naruto se levantó de su asiento algo confundido al verla y la saludó con su característico semblante.

- Sakura, no pensé que te vería por aquí ¿Vienes a ver a Sasuke?

- No, desde hace unos días trabajo aquí. Al igual que Sasuke soy socia y jefa de esta empresa - ella le guiñó un ojo.

- Ahh - Naruto quedó mudo ante aquella revelación. Luego de haberla saludado se volvió a sentar.

- Hinata, ¿tengo alguna reunión para hoy? - se dirigió hacia ella.

- Si…a las 12:00 pm. ¿Desea cancelarla?

- No - sonrió - Solo quería saber, aún no me acostumbro al ritmo. Gracias Hinata - Sakura se apoyó en el mesón para hablar de una manera más confidencial con ella - Así que…Naruto ¿eh?

- … - Hinata se volvió roja mientras que de lejos notó la mirada de Naruto, este le sonrió de manera seductora. Pero eso no ayudo en nada a la chica que de repente comenzó a tiritar de los nervios.

- Hi-Hinata…¿te encuentras bien? - Sakura tocó una de las manos de Hinata que yacía inmóvil encima del teclado del computador - ¡Hinata! - el fuerte sonido que hizo Sakura al pronunciar su nombre lograron sacarla de aquel trance. Naruto rió bajo y miró al suelo para luego seguir observándola mientras esperaba a Sasuke.

- ¿Si? - preguntó como si nada.

- Em…nada, iré a mi oficina ahora, ¿cenamos juntas hoy? - le preguntó amistosa.

- Claro - le sonrió.

Sakura entró por aquellas grandes puertas de madera, caminó unos cuantos pasos y se sentó frente a su escritorio. Comenzó a organizar los papeles que había encima de este y prendió su computadora.

Mientras seguía ordenando vio que algo se calló, era un sobre pequeño de color crema. Sakura estaba segura de jamás haberlo visto los días anteriores.

Se sentó de forma relajada y con cuidado comenzó a romperlo. Su boca se abrió suavemente al notar que era una carta, y no una cualquiera, era una de parte de Sasuke.

Sakura:

Aquellos atuendos que tan bien luces en la empresa deberían estar prohibidos, de tan solo mirarte haces que me den ganas de besarte interminablemente y terminar lo que una vez empezó en mi casa.

Deseo besar nuevamente tus labios y abrazarte como nunca, ¿por qué no terminas con mi sufrimiento y aceptas venir esta noche conmigo a cenar?

Prometo portarme bien esta vez….aunque no sé por cuánto tiempo podré mantener esta promesa.

Sasuke.

Sakura sonrió ampliamente para luego morderse su labio inferior con entusiasmo. Sus mejillas estaban cubiertas por un leve color rosa al leer las palabras de Sasuke. Sakura abrazó la carta como si se tratara de un tesoro que no quería que nadie le arrebatara.

Luego leyó nuevamente el papel, provocando la misma reacción una y otra vez. Luego de unos minutos Sakura guardó el sobre en su bolso. Apenas hizo eso su teléfono del escritorio sonó.

- Haruno Sakura de empresas Uchihas, ¿con quién tengo el gusto de hablar?

- Y dices que no te gusta la formalidad - la voz varonil de Sasuke era inconfundible, a través del teléfono se podía escuchar una leve risa - ¿Aceptarás la invitación?

- ¿Esta la opción de negarme?

- Por supuesto que no

- Ahhh - ella suspiró, tratando de aguantar las ganas de decirle un rotundo "sí", pero decidió jugar un poco a hacerse la interesante - No lo sé…debo encargarme de muchos portafolios hoy - Sakura aguantó una risa al escuchar a Sasuke suspirando y gruñendo.

- ¿Con que jugando a hacerse la interesante Haruno?... - Sakura olvidó por un momento lo listo que era el Uchiha, ella lamentablemente no podía jugar ante alguien que conocía sus movimientos. Esta rió avergonzada pero a la vez entretenida, le gustaba que Sasuke se pusiera algo serio, se escuchaba aún más varonil que de costumbre cuando algo le molestaba.

- Esta bien…si iré - dijo finalmente.

- Así está mejor, te veré en el estacionamiento a las 18:00 en punto, adiós hermosa.

Sakura colgó el teléfono para luego derretirse en su asiento, aquellas palabras sonaron tan jodidamente bien que pensó que le daría un ataque de ternura por él. Pero luego recordó que tenía trabajo que hacer y comenzó a poner manos a la obra. Si quería salir con Sasuke debía terminar todo el papeleo ese mismo día.

Las horas pasaron y Sakura seguía tan enérgica como cuando llegó. De vez en cuando miraba por la ventana para distraerse, ver tantos papeles y tantas firmas que llenar le resultaba agotador. Solo el hecho de pensar en Sasuke la hacía llenarse de ánimos para continuar trabajando. Varias veces se preguntó qué estaría haciendo en este mismo momento, si estaría pensando en ella o si tenía las mismas ganas que ella de que fueran las 18:00pm para que ambos se vieran.

De tanto pensar en él, Sakura tuvo unas ganas incontrolables por volver a escuchar su voz, necesitaba oírlo una vez más. Aquella voz grave y llena de sensualidad era música para sus oídos, pero se arrepintió al recordarse una vez más de que se encontraban en el trabajo y como ella, él también debería estar igual o más ocupado.

Suspiró desilusionada al saber que tendría que aguantarse hasta las 18:00pm para poder verlo y escucharlo y tal vez hasta besarlo.

Sus pensamientos fueron nuevamente interrumpidos al escuchar el teléfono de su oficina.

- Haruno Sakura de empresas Uchihas, ¿con quién tengo el gusto de hablar? - Sakura puso el teléfono en altavoz para seguir firmando papeles.

- Señorita Sakura, su reunión de las 12:00pm está aquí, ¿le permito pasar?

- Claro, haz que pase. Gracias Hinata - le dijo con un tono de voz dulce. Definitivamente se sentía feliz, tanto así que creyó que nada podría opacar aquella felicidad. Pero como siempre, el destino era impredecible.

Los ojos de Sakura se agrandaron al ver a Itachi entrar a su oficina. Esta lo miró de pies a cabeza, enfocándose en su la camisa desabrochada desde los primeros tres botones, dejando su pecho descubierto, dándole ese toque de rebelde sin causa. Un suave aroma masculino invadió la oficina de la peli rosa quedando completamente embriagada por aquella fragancia, permitiendo que el olor inundara sus fosas nasales. Ella volvió a mirar su cuerpo y se humedeció sus labios, sin que él lo notara. Odiaba admitirlo pero deseaba ver nuevamente aquel torso desnudo que poseía Itachi.

Sakura maldijo en su mente al saber que él aún le provocaba emociones fuertes. Su cuerpo reaccionó al verlo sentarse frente a ella y se estremeció cuando sus ojos negros se posaron en los suyos. Itachi le entregó más papeles que llenar. Sakura los recibió mientras sus manos se rozaron, sintiendo un grato cosquilleo que pasó desde su mano hasta llegar a su estómago. Tragó saliva y se enderezó en su asiento.

- Luces hermosa hoy - dijo Itachi con una sonrisa cálida, luego carraspeó al ver que Sakura se sonrojó con aquel comentario - ¿Qué te parece la empresa hasta el momento? - cambió de tema.

- Se ve que todos aquí son bastante diligentes en el trabajo, hasta el momento me gusta - dijo, esta vez enfocándose en los papeles que él le había entregado para evitar su mirada.

- Que bueno - Itachi se levantó de su asiento para acercarse al lado de Sakura. Ella lo miró asombrada y con cierto temor. Sabía perfectamente que a solo unos metros yacía Sasuke, se sintió nerviosa al imaginarse qué harían ambos si él los llegara a ver juntos y tan cerca el uno al otro. Sakura deslizó su silla para poner algo de distancia entre ellos, haciendo que Itachi la mirara con una sonrisa amplia - Tranquila que no muerdo - rió, Sakura se enrojeció nuevamente y suspiró nerviosa. El olor de Itachi la enloquecía, y su fuerte cuerpo emanaba un irresistible calor, sintiéndose levemente atraída hacía él - Estos papeles son muy importantes para la empresa, dediqué casi cinco meses en esto, son los recientes acuerdos que tiene la compañía con otros socios, debes leerlos con cuidado y colocar tu firma en cada uno de ellos.

- De acuerdo - él la miró de reojo y sus ojos negros se concentraron en los labios gruesos de Sakura - Pero…este último no es un contrato, Itachi.

- Que rápida eres - rió - Esta es una invitación para la nueva jefa, que eres tú, acompañada por el Jefe de Finanzas - aquellas palabras hicieron un eco interminable…¿acaso ella había escuchado bien?, es decir que ella y… - Ambos debemos presentarnos en una reunión importante que se presentará en Kioto.

"Mierda…estoy en problemas, si me pasa esto con Itachi al tenerlo tan cerca de mí, ¿cómo reaccionaré durante el vuelo y la estadía a solas con él?...Mierda…Mierda…¿¡Por qué debes ser tan atractivo, Itachi!?"

- Eso es lejos de Tokio - se mordió nuevamente el labio - ¿Por cuánto estaremos allá?

- Hasta lograr un acuerdo con los socios de Fijitawa - Itachi volvió a mirarla, esta vez de una manera más intensa.

Sakura se dio cuenta de lo que significaba su mirada esta vez, ya la había visto antes y sabía perfectamente lo que pasaría si ella no lo detenía en ese mismo instante. Pero ella era débil, débil a los encantos del mayor de los Uchiha.

- Itachi…por favor no hagas eso - Sakura se sintió intimidaba por aquella mirada.

- Lo siento…me es imposible alejarme de ti - suspiró. Luego de hacer un largo silencio, Itachi se puso serio y miró a Sakura, su mirada esta vez lucia angustiada - Sakura yo…vivo en agonía desde el momento en que besé tus labios - Sakura sintió que su corazón se enternecía y a la vez se destrozaba en pequeños pedazos. Lo que menos deseaba era hacerle daño a alguien tan bueno como Itachi, él se merecía a alguien que lo amara.

- Itachi no hagas esto más difícil para mí - Ella miró abatida hacia el suelo, sabía perfectamente que si miraba a Itachi todo estaría perdido. Por más que quisiera negarlo el chico era jodidamente atractivo, atrayéndola hacia él como si este fuera un imán y ella un testarudo metal que se aferraba para no ser atraída por él.

Las manos de Itachi tocaron su mentón para que sus ojos jades se encontraran con aquellos ojos oscuros que la miraban con ternura.

- Sakura…tú sí sientes algo por mí y lo sabes…por más que lo niegues no puedes ocultarlo.

- Eso no es verdad - "Demonios, Itachi tiene poderes mentales ¿o qué?...o ¿acaso soy tan mala en ocultar lo que siento?"

- Entonces dilo, di que no significo nada para ti y prometo dejarte en paz - la voz de Itachi sonó grave mezclado con cierto dolor al pronunciar aquellas palabras.

Sakura no pudo articular palabra alguna, deseaba decirlo pero las palabras simplemente no salían de su boca. En ese momento supo que aún estaba confundida. Incluso hasta encontró a Itachi un poco más guapo que Sasuke. ¿Cómo pasó eso?...Sakura estaba totalmente segura que deseaba a Sasuke, su cuerpo y corazón eran de él. Pero cada vez que veía a Itachi comenzaba a dudar. Causándole un fuerte dolor de cabeza al no saber qué hacer con ellos. Por ningún motivo quería herirlos. Pero aquel hecho sería inevitable, ya que tarde o temprano su corazón debería elegir.

- Yo… - Itachi abrió sus ojos como platos al escuchar su voz - Yo…no siento… - "¡Solo dilo y ya!, di que no significa nada para ti, que no lo amas…" Su corazón comenzó a acelerarse mientras pensaba en aquellas palabras, pero si las decía sabía que el corazón de Itachi se rompería en dos en cuestión de segundos, pero el problema no era tan solo eso, sino que ella no podía decirlas "…mierda no puedo" - No puedo - los ojos de Sakura comenzaron a nublarse por aquellas lagrimas que deseaban salir. Él suavizó su mirada, mirándola tiernamente.

- Sakura… - Itachi acarició sus mejillas y con un suave movimiento la acercó hacía él para besar sus labios. Sakura cerró sus ojos, provocando que dos lagrimas brotaran de ellos.

Aquel beso fue increíblemente dulce pero amargo a la vez, sus labios se movían lentamente en un armonioso beso, sus bocas empezaron a humedecerse mientras Sakura comenzó a explorar la boca de Itachi con su lengua. Aquello era una grata calidez, la lengua de Itachi se movía pausadamente junto con la de Sakura disfrutando el momento del beso, como si ambos quisieran guardar en sus mentes cada caricia de sus lenguas tocándose, reconociéndose. Itachi tocó su rostro con delicadeza como si la cara de Sakura se tratase de una delicada rosa. Su lengua rosó los labios de ella la cual yacía extasiada ante la agradable sensación que producía su tacto.

Él volvió a apoderarse de su boca, esta vez de una manera más provocadora, sus movimientos eran más rápidos, ahora no quiso ocultar los deseos de comerse aquella boca. Sus lenguas cedieron nuevamente para encontrarse y acariciarse en un apasionado beso. Sus bocas comenzaron a abrirse un poco más para profundizar el beso, mientras sus lenguas luchaban dentro de manera fulminante, haciendo que de pronto la temperatura de sus cuerpos subiera súbitamente.

Al cabo de unos minutos Sakura terminó el beso con un sonoro sonido, ella abrió su boca algo aturdida mientras él la observaba deleitado al ver aquellas mejillas levemente enrojecidas y sus labios sutilmente húmedos.

- Debo irme - Itachi le sonrió, posando uno de sus dedos en los labios de la mujer acariciándolos lentamente, este abrió su boca, queriendo besarlos una vez más, pero cerró sus ojos y respiró hondo para apartar aquellos deseos. Con lentitud alejó su mano de la boca de ella para luego dirigirse a la salida - Nos vemos luego - Itachi la miró por última vez.

Al poco tiempo de que Itachi dejara su oficina ella comenzó a sentir aquel sentimiento de culpa. No podía negar que quería a Sasuke pero tampoco podía seguir reprimiendo los sentimientos que sentía por Itachi. Su vista nuevamente comenzó a nublarse, su corazón le dolía y sintió que su rostro emanaba un desagradable calor, las lagrimas se acercaban y sin oponerse a que estas salieran ella rompió en llanto, asegurándose de que nadie la pudiera oír.

Continuará…


Espero que les haya gustado este capítulo, a mi me dio algo de pena al escribirlo u.u pobre de Itachi.

Bueno, sigan estando atentas que pronto se vendrá un nuevo capítulo.

¡Nos leemos pronto! :D