¡Hola a todas! :D

¡Por fin he podido actualizar!, siento mucho si la espera fue larga, espero que este capítulo sea de su agrado para que haya valido la pena la espera. Quiero decirles que este y los otros capítulos que vienen aclararan ciertas cosas sobre los nuevos personajes. Veremos más a Karin y el por qué de sus acciones :O Además veremos poco a poco a Suigetsu entrar en acción ;)

Para aquellas que pensaron que el ItaSaku terminó por petición del público deseo aclarar que mi historia siempre quiso tener ese rumbo, me agrada Itachi pero definitivamente amo el SasuSaku, por ende la historia tendría ese giro tarde o temprano ^^

Recuerden que haré lo posible por seguir actualizando, al menos pude con este, espero no demorarme con los demás. Nuevamente deseo agradecerles sus coquetos reviews, ya que siempre me dan ánimos para seguir con la historia, de verdad muchas gracias a cada una de ustedes tanto para las que se dan el tiempo de comentar como aquellas que leen esta historia en silencio :)

Bueno, sin más que decir espero que les guste el capítulo.

Nos vemos al final, por ahora... ¡A leer!

:)


Capítulo 11

Era un fin de semana lluvioso en Tokio, Sakura estaba sentada en su sillón tomando una taza de café mirando hacia su ventanal poniendo atención a la lluvia que caía sin cesar desde el viernes por la noche. El semblante de la muchacha era tan triste que con tan solo mirarla se podía notar su pesadumbre a pesar de que esta tratara de lucir bien y sonriente ante los demás.

Mientras observaba las gotas que caían a su balcón, recordaba con amargura la situación de aquella vez con Itachi, antes no dejaba de pensar en Sasuke pero ahora no podía seguir su rutina sin antes recordar aquel momento. Itachi era un hombre tan bueno que Sakura sabía perfectamente que ambos no podían ser compatibles si ella aún no dejaba de lado a Sasuke, alguien como Itachi no merecía sufrir. Sentía tanta vergüenza y a la vez tanta amargura por esa situación que no pudo evitar enviarle un mensaje al celular de Itachi. Deseaba con todo su ser disculparse y que él entendiera a su crédulo corazón.

Al momento en que pulsó la palabra enviar desde su celular táctil se arrepintió y un sinfín de preguntas invadieron su mente, cuestionándose si eso que había hecho había sido lo correcto.

"Tal vez crea que quiero seguir jugando con él o quizás él pensará que soy una tonta al querer que nos juntemos a hablar pretendiendo como si esto nunca pasó entre nosotros, y si por juntarnos ¿él vuelve a sufrir?, y si ¿no me perdona?...¡Trágame tierra, no debí haber hecho eso!"

Los minutos pasaron y Sakura aún quedaba observando su celular que yacía en la mesa de centro de su living, se sentía inquieta. Sus ojos jades se posaban cada dos segundo en su celular, esperando a que este sonara y ver en la pantalla el nombre de Itachi respondiéndole su mensaje.

"Fui una idiota al mandarle ese mensaje, hice el ridículo al pensar en que este me respondería. Aunque si yo fuera hombre…haría lo mismo, ni si quiera desearía verme por lo que hice. Pero por otro lado sé que fue lo correcto de hacer y debía intentarlo a pesar de que haya sido un fracaso. Sí, eso…no me arrepiento, bueno, tal vez un poquito ¿por qué no responderá?"

De tanto pensar, Sakura fue a su habitación para luego darse un largo baño en su tina, lo que más necesitaba era relajarse, no tuvo eso en su viaje en Kioto, no lo tuvo cuando se reunió con sus amigas para la inauguración de su departamento y no lo tenía ahora que en vez de disfrutar de su independencia estaba atormentada por culpa de dos hombres.

Al terminar su baño se dirigió hacia donde estaba su celular inerte sobre su cama, sintió unas ganas tremendas de tomar el celular y revisar si Itachi había respondido su mensaje.

"No…no debo, tal vez no haya nada de él". Sakura continuó mirando el aparato. "Al diablo, qué más da". Sakura acercó su mano para alcanzarlo, se detuvo apenas estaba a centímetros de este pero la llamada entrante de Ino apuró a que tomara su móvil con seguridad.

- ¿Qué quieres, Ino?

- Vaya…¿así me tratas luego de que me he portado tan bien contigo?...vaya amiga la que tengo.

- Lo siento…solo que no es un buen día… - Sakura suspiró con pesadez.

- Ya veo, te llamaba para que saliéramos, te hará bien - Ino parecía optimista, pensaba que si su amiga salía esta sonreiría de inmediato, olvidando todos sus problemas, pero Sakura no era así. Simplemente no podía dejar de lado los asuntos pendientes de su corazón.

- No Ino…tal vez otro día, necesito estar sola - por el otro lado se escuchó un quejido de parte de su amiga.

- Ahh, está bien, cuenta conmigo para lo que necesites ¿de acuerdo?, quiero a mi Sakura de vuelta - aquello la hizo sonreír un poco. Luego colgó su teléfono y por sorpresa el nombre de Itachi apareció en la pantalla. El mensaje había estado ahí hace tan solo 10 minutos.

Los ojos de Sakura se ancharon de la impresión mordiéndose su labio inferior dudando si ver lo que este había enviado o no. Respiró hondo y se dirigió a su aplicación de Whatsapp pulsando el nombre de Itachi.

"Sakura, aprecio mucho tus palabras y sé que fui un tonto en insistir y apresurar todo. No debes sentirte mal por lo que pasó, era obvio que la culpa fue mía en gran parte.

Respecto a lo que pides mi respuesta es sí, me gustaría mucho que nos viéramos…siempre y cuando te sientas cómoda."

Sakura respiró de alivió y una sonrisa cálida se formó en sus labios. Definitivamente Itachi era un hombre muy bueno.

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El fin de semana pasó volando y Sakura ni cuenta se dio que debía volver al trabajo, su rutina laboral era cada vez menos atrayente debido a todo lo que esto significaba para ella. Al menos ya no tenía problemas con Itachi pero el solo hecho de que Sasuke estuviera cerca de ella hacía que se le pusiera la piel de gallina. Sasuke era el único hombre que no podía sacar de su cabeza por más que quisiera hacerlo y eso siempre la aterraba. La hacía preguntarse a veces de que ¿si no era Sasuke no sería ninguno?

La pregunta quedaba al aire por varios minutos hasta que Sakura volvía a incorporarse en su trabajo. Por más que odiaba ir a su oficina ahora, debía hacerlo si deseaba mantener su propio hogar y sus cuentas.

Al salir de la empresa Sakura se sentía aliviaba de poder volver a casa, el día estaba nublado haciendo que sus ansias por llegar a casa a servirse un café caliente aumentaran. No tardó mucho en tomar el elevador pero apenas este abrió las puertas metálicas se llevó un inesperado estupor al ver a Sasuke a tan solo metros de distancia abrazado con una muchacha pelirroja. Las manos largas de la mujer apretujaban el cuerpo del Uchiha de manera ambiciosa como si este se le fuera a ir de sus manos mientras que Sasuke la abrazaba sin darle mayor importancia hasta que él se tensó al ver a la peli rosa cerca de ellos, apartando a la chica con rapidez.

- Oh…¿ella es tu socia? - dijo la pelirroja, acomodándose sus lentes - Ya te me hacías familiar, chica.

- ¿Karin? - dijo sorprendida al recordarla desde la tienda.

- Si, es un placer de nuevo verte - exclamó con una sonrisa - Lamento que nos hayas visto de esta manera, es solo que nos extrañábamos mucho - esta miró a Sasuke algo sonrojada mientras que él no dejaba de mirar a Sakura. Los ojos negros se posaban en ella de manera triste, casi pidiendo disculpas a través de ellos, pero Sakura se mantuvo fuerte y contuvo su tristeza. Por otro lado Karin apretó su mandíbula al ver que su atención ya no era para ella.

- Ustedes…lucen bien juntos - dijo Sakura casi en un susurro, desviando la mirada de ambos.

Sasuke quiso interrumpir al escuchar tal tontería pero Karin apretó el brazo del Uchiha para que no hablara. La pelirroja esbozó una sonrisa y le agradeció aquel cumplido, mientras que Sakura se mantuvo firme ante la escena y se alejó lentamente hacia las puertas, una vez que ella desapareció, Sasuke se alejó de Karin dándole un leve golpe al rosar el cuerpo de la muchacha con el suyo quien de inmediato se quejó.

- Ay Sasuke, ¿acaso esa es la forma de tratar a tu novia?

- No hables estupideces ¿quieres? - sus ojos enardecidos soltaban chispas de odio al verla y escuchar una y otra vez aquellas palabras que dijo - ¿¡Cómo conoces a Sakura!?, ¡te pedí que te alejaras de ella! - se volteó a verla.

- Y lo hago, solo que eso fue mucho antes de volver a verte - le guiñó ella para coquetearle pero fue en vano, este alejó su mirada de su rostro y caminó para salir - Espérame, recuerda que hoy vienes conmigo - su voz fue más dulce como queriendo invitarlo a que este cediera ante ella.

Sasuke aún no podía entender lo bruta que era la mujer, él hacía de todo por alejarla y está aún así se mantenía firme y dispuesta a conquistarlo, pretendiendo que eran una pareja que se amaban.

La noche estaba recién empezando para Sasuke y Karin, la mujer había preparado toda una noche para que ambos salieran a comer y disfrutar como pareja. Sasuke de mala gana tuvo que aceptar la invitación, aguantando sus charlas y sus constantes caricias. En muchas ocasiones este quiso gritarle y hasta largarse del lugar a donde fueron, no soportaba verla ni mucho menos sentirla cerca, todo era una mala rutina de constante tortura después del trabajo, pero trataba de hallar calma cuando recordaba el motivo de por qué hacía todo esto.

- Sasuke…me estas escuchando ¿verdad?

- Mmm - fue todo lo que dijo mientras comía.

- ¡Odio volver a repetírtelo pero sabes que detesto que no me prestes atención!, te traje a este hermoso lugar y ni si quiera me pones atención - decía Karin haciendo un puchero.

- Sabes muy bien el motivo, también no me gustar decírtelo nuevamente pero esto solo lo hago por Sak…

- ¡Suficiente! - alzó las manos para que no hablara - Si estás haciendo esto es porque lo quieres al igual que yo Sasuke, no te mientas - esbozó una leve sonrisa para calmar su genio. De solo escuchar el nombre de la peli rosa casi salir por la boca de Sasuke le daba rabia. Comenzaba a odiarla, ya no podía soportar el hecho de que él aún estuviera enamorado de aquella chica, ¿qué tenía Sakura que ella no tuviera? - Se que te pedí que no la vieras y no lo has hecho, ya lo sé. La seguiste a su casa ¿no es así? - Sasuke la observó con asombro, aquel día se había asegurado de que nadie lo estuviera siguiendo - A mi nada se me escapa de las manos.

- Si te atreves a tan solo tocarle un pelo…

- Tus amenazas no me preocupan, no hice nada porque no quise hacerlo - ella rió - Pero créeme que lo hare si me entero que la sigues viendo - lo miró tajante, mientras acariciaba el perfecto rostro del Uchiha.

- Acaso le pedirás a uno de tus espías que lo hagan por ti ¿no es así?

- Ah sí, mis espías…ellos son mis ojos Sasuke, pero si te molestan tanto pues…los hare desaparecer, tu más que nadie debería saber que puedo hacer las cosas por mi misma ¿no es así? - una sonrisa curva se posó en los labios rojos de Karin haciendo que Sasuke entrecerrara los ojos.

- ¿Tus ojos dices?, ¿es por eso que aquella vez un tipo nos vigilaba?

- Simple diversión, quizás - ella sonrió pero al ver que Sasuke se puso tenso esta dejó de bromear - Vale, ya no estarán más ¿de acuerdo?

- Hmp…veo que te diviertes mucho con todo el éxito que has tenido gracias a mí.

- No necesito que me restriegues eso en la cara, Sasuke. Sí, fue verdad que quise aprovecharme un poco de tu dinero y de tu reconocido apellido para hacerme reconocida en ese entonces pero yo si te amaba, y te amo de verdad.

- ¿Fue por eso que me fuiste infiel? - inquirió Sasuke enarcando una ceja.

- Yo…solo caí en tentación nada más y jamás me dejaste explicarte todo - ella se acercó más a él, mirándolo con cierto arrepentimiento.

- Porque no había nada que explicar - masculló serio.

- Eso crees tú, para todo hay explicación - dijo ella mirándolo a los ojos, cuyos eran tan profundos que daban algo de miedo.

- ¿Desean algo para beber? - preguntó el mesero interrumpiendo la conversación, Sasuke no se atrevió a contestar, ya que estaba concentrado mirando a Karin con ojos furiosos.

- Si, por favor. Tráiganos su mejor vino - dijo ella mirando al camarero con una leve sonrisa.

Sasuke no prestó mayor atención ante aquel sutil gesto de la mujer, sabía que coqueteaba con todos, quizás para sacarle algo de celos, celos que ni si quiera se molestaban en aparecer por esa mujer. Desvió su mirada de aquellos ojos rojos que ahora lo miraban con deleite para poner atención a las pequeñas gotas de lluvia que comenzaron a resbalar por el vidrio.

- Admito que mientras más lejano eres conmigo más ganas de acercarme me dan, Sasuke - Karin le tomó su mano para que él la mirara. Él enarcó una ceja al notar aquel contacto físico.

- Pues debes ser la única mujer que quiere torturarse al hacer eso - le quitó su mano con un fuerte deslizamiento.

- Tarde o temprano te entregaras a mi - sonrió, en aquel momento el mesero llegó y les sirvió a ambos en su copa. Luego se marchó.

Sasuke se levantó de su asiento para ir al baño y eso fue todo lo que necesitó Karin para poner en marcha su plan. Sacó de su cartera un pequeño envase que abrió enseguida para depositar el contenido en una de las copas, el polvo cayó en el liquido mientras que Karin, con una cuchara, comenzó a revolver rápidamente para que se mezclara con el vino. Luego colocó la copa de Sasuke en su lugar para no levantar sospechas.

Al ver a Sasuke volver a su asiento, Karin se mordió su labio inferior esperando a que él fuera el primero en beber.

- Deberías probar el vino, esta delicioso - afirma, ella tomó de su copa invitando a que él la imitara. Lo hizo - ¿Cómo está?

- Algo…amargo… - Sasuke hace un gesto de desagrado, frunciendo sus labios ante aquel sabor - ¿Estás segura que esto es vino? - él lo huele.

- Quizás no estés acostumbrado a algo tan fino, pruébalo nuevamente - sugirió expectante - ¿Y bien? - Sasuke volvió a probar. Listo. Con tan solo dos sorbos la droga haría efecto, claro que se demoraría mucho más en aparecer, pero sabía que con eso sería suficiente.

- He bebido de lo más fino y caro del mundo ¿y me dices tal tontería?, camarero por favor tráiganos un Cabernet Sauvignon y llévese esto - Sasuke se limpió la comisura de la boca con una servilleta para no saborear el sabor amargo de aquel vino.

- Buena elección, cariño - dijo Karin esbozando una sonrisa ladina.

A los pocos segundos el joven mesero volvió a aparecer, sirviéndoles nuevamente. Karin bebió de su copa junto con Sasuke, quien bebía hasta la última gota para sacarse el sabor anterior.

- Esto sí es calidad, Karin - la miró, ella sonrió con gracia al sentir sus ojos negros clavados en los suyos de manera cálida - No te hagas ilusiones - dijo serio al verla tan emocionada.

- Siempre negando lo que sientes ¿no es así?, tranquilo puedo esperar - dijo ella terminando su plato de comida - Al fin y al cabo siempre consigo lo que quiero de una forma u otra - le guiñó su ojo - Que no se te olvide.

15 minutos después

- Me duele la cabeza, mujer - Sasuke se llevó una mano hacia su sien, algo no iba bien - Vámonos - se puso de pie.

- Como quieras - ella pidió la cuenta para luego tomar un taxi junto a Sasuke quien no dejaba de sentir un fuerte dolor de cabeza acompañado de leves mareos. Con gran esfuerzo dejó a Karin hasta su piso en su departamento, ella por otro lado buscaba las llaves en su bolso.

- Hasta luego - dijo él con voz cansada.

- ¿Qué?, ¿quieres decir que no entraras conmigo? - se sorprendió, agarrándolo de su brazo para impedir que este se fuera - No puedes irte en el estado en que estas, mírate nada más, ya estas borracho - mintió, sabía perfectamente que los efectos de la droga estaban dando resultado, si no actuaba pronto Sasuke se desmayaría sin que esta pudiera cargarlo por su cuenta hasta su habitación. Debía actuar rápido.

- ¡De ninguna manera iré hasta tu cuarto! - rugió, haciendo que su voz se escuchara por todo el pasillo.

- Sasuke baja la voz - dijo en un susurro - Además… yo tengo mis formas de persuasión para que hagas lo que yo quiera, aunque no recuerdes nada al día siguiente.

Sasuke abrió sus ojos a pesar de las fuertes nauseas que lo atacaban de forma más violenta, comenzó a pestañar repetidas veces para ver mejor debido a que su vista empeoraba viendo cada vez más borroso.

- Tú…¿¡tú me drogaste!?

La voz de Sasuke esta vez sonó tan fuerte que varios de los vecinos se asomaron a ver qué pasaba, uno de ellos fue Suigetsu, que miró la escena de discusión entre ambos con una mueca de diversión.

"Vaya, vaya con que Karin también vive aquí…esto pasara mucho antes de lo esperado"

- Descuiden, yo los conozco, por favor entren a sus departamentos - dijo Suigetsu con calma a los ojos curiosos que ahora cerraban sus puertas.

- ¡Sasuke ya basta, estás mal! - Karin hacía un vago intento para poner de pie a Sasuke que poco a poco tambaleaba, perdiendo el equilibrio.

- ¡Suéltame…no me toques!, no iré contigo ni así ni nunca ¿me oyes? - Sasuke se zafó de su agarre y cayó al piso, aún con cierto grado de conciencia.

- ¿Todo bien? - preguntó Suigetsu acercándose a ambos. Sasuke miraba al frente como queriendo concentrarse en algo para permanecer lucido, mientras que Karin quedó perpleja ante los ojos purpuras del chico.

- ¿¡Tú!? …¿qué haces tú aquí? - Karin trató de levantar a Sasuke nuevamente pero este se opuso.

- Vivo aquí, ¿necesitas ayuda?

- No, es solo que está borracho.

- Yo no lo veo así - él le dio un pequeño vistazo a Sasuke que seguía mirando hacia la nada, entrecerrando los ojos como queriendo mantenerse despierto - ¿Es tu amigo? - preguntó.

- Novio en realidad, ¿te importaría no entrometerte en lo que no te importa?

- ¿Dónde vive? - preguntó para fastidiarla. Karin frunció el ceño ante su pregunta por lo que Suigetsu continuó - Si él es tu novio deberías saber donde vive ¿no?, además así lo puedo llevar a su casa.

- No hay problema con eso, dormirá aquí - dijo Karin volviendo a Sasuke para tratar de que se levantara.

- Lo siento pero no dejaré que hagas eso, una dama como tú a solas con un hombre no es muy bien visto - sonrió ladinamente mientras que Karin gruñó.

- ¿En qué siglo vives?, esto es ridículo - ella colocó sus manos en sus caderas, mirándolo sorprendida.

- Lo sé, soy alguien anticuado - Suigetsu levantó a Sasuke del brazo para colocárselo alrededor de su cuello - De nada por la ayuda, podrás dormir tranquila ahora - él caminó hacia su departamento mientras Karin lo seguía de cerca.

- ¡Oye!, ¿cómo te atreves?, solo déjalo en mi habitación y listo - discutió Karin con desagrado al ver a Suigetsu dejar a Sasuke en su sillón, este por el efecto completo que la droga hizo en él se durmió al instante en que su cuerpo tocó el cómodo sofá de Suigetsu.

- ¡Sasuke! - gritó ella dirigiéndose hacia donde estaba él pero Suigetsu la detuvo.

- Déjalo descansar - ambos estaban tan cerca el uno al otro que la mujer sintió un leve hormigueo en su estómago - Ven, te acompañare a la puerta.

- Pero… - trató de aferrarse a él para seguir en su casa pero este le impidió el paso, dejándola en el pasillo - Eres un imbécil - masculló, mirándolo irritada.

- Mi nombre es Suigetsu, Karin - él le guiñó un ojo mientras ella quiso volver a protestar a pesar de sorprenderse al escuchar que él aún recordaba su nombre pero Suigetsu le cerró la puerta en su cara riéndose al escuchar los quejidos de la mujer - Vaya Sasuke, esa mujer sí que está loca - él miraba a Sasuke durmiendo plácidamente en una posición incómoda - Bueno…creo que me debes una.

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A los pocos días de que Sakura recibió aquel mensaje de Itachi ella se mantuvo aún más cercana con él, ya que deseaba conservarlo como amigo. Itachi siempre fue cálido y amable con ella desde un principio, lo que le atraía bastante de él pero no causaba ese efecto que la hacía estremecerse como cierta persona.

A medida que pasaban los días ellos seguían hablando ya sea por teléfono o por mensajes. Poco a poco la incomodidad se fue y ambos aceptaron la amistad del otro.

Itachi fue el primero en animarse a que ambos salieran al menos una vez para platicar en persona, ya que sentía que sus sentimientos por Sakura ya no eran tan fuertes como antes, la peli rosa había aceptado alegremente aquella propuesta y se juntaron en un parque al atardecer para caminar y charlar. Algo no tan comprometedor como ir a cenar o ir a un bar. Simplemente conversar.

Cuando ambos se vieron Sakura sintió un leve cosquilleo, más que nada por los nervios de verlo nuevamente. Itachi esbozó una sonrisa al verla, calmando los ánimos de ambos con tal simple gesto. Al acercarse a ella para saludarla pudo notar que el perfume dulce de la chica aún le producía un leve hormigueo en su estómago y su corazón aún latía con fuerza al estar cerca de ella. A pesar de que él afirmó no seguir sintiendo nada por ella, su cuerpo le decía todo lo contrario. Aún no podía olvidarla por completo.

- Lamento decirte esto pero sigues igual de hermosa - sonrió.

- Gracias, tu no luces nada mal - dijo algo ruborizada- ¿Qué haremos hoy?, me gustaría ir a comer un helado si te animas - le propuso. Se sorprendió ella misma al ver que ya nada le provocaba, aquel cumplido lo recibió como eso, tan solo un cumplido, los nervios y alteraciones que antes aquellas palabras le provocaban de su parte ya eran cosa del pasado.

- Claro, conozco una heladería muy buena, de seguro te encantará - le sonrió de lado. Al ver esa sonrisa era casi como ver el reflejo de Sasuke, a veces era tanto el parecido que la asustaba, aunque al ver los ojos de Itachi olvidaba totalmente esa similitud, sus miradas eran completamente diferentes, transmitían sentimientos distintos como si la mirada dura de Sasuke pasó por mucho dolor e Itachi solo vio lo bueno de la vida.

- Tenías razón, estos helados son increíbles - ella lo tomó del brazo mientras caminaban y él le sonreía al verla tan animada. Ya poco quedaba de la pena de Sakura, ahora se veía radiante y llena de energía, sus ojos ya no tenían ese color rojizo a causa de los llantos sino que poseían cierto brillo al verlos.

- Te lo dije - ambos continuaron caminando.

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- Sasuke, ¿qué te parece si vamos a patinar hoy? - le decía Karin agarrándolo del brazo.

- No quiero - Sasuke continuaba caminando sin darle importancia a las insistentes miradas de la chica.

- Oh vamos Sasuke-kun… no seas así - le rogaba.

Karin soltó a Sasuke y este aprovechó el momento para caminar más rápido y así alejarse de ella pero al no darse cuenta por donde iba este chocó con alguien, al momento de pedir disculpas pudo ver la figura de su hermano y de inmediato su semblante serio dejó su cuerpo - Itachi…

- Hola, Sasuke - Itachi endureció su mirada y a lo lejos vio la figura de Karin acercarse a ellos.

- Sasuke… - dijo Sakura en un suspiro. Los ojos de Sasuke se toparon con los de ella, se veía hermosa y radiante, muy cambiada a como la había visto hace un mes atrás. Él no pudo evitar querer acercarse a ella pero al ver que esta se alejó de él para acercarse más a Itachi lo hizo pensar bien la situación que él mismo creó. Sakura era feliz porque su hermano estaba a su lado ahora, tal y como este se lo había prometido aquella vez.

- ¡Sasuke, espera! - escuchó gritar a Karin, cuando esta llegó se sorprendió con alegría al ver a Sakura tomada del brazo de Itachi - Vaya…el destino parece que desea que siempre nos topemos - rió.

Sasuke hizo oídos sordos ante aquel comentario de la pelirroja para dirigirse a Sakura.

- ¿Eres feliz…Sakura? - Aquella pregunta salió de su boca con amargura y sus puños se tensaron, conteniendo la rabia que sentía en esos momentos, deseaba con todas sus fuerzas que la respuesta fuera un no rotundo y que ella le dijera que aún lo quería, que aún esperaba por él.

- Si… - Sakura no pudo retener la mirada de sus ojos negros y agachó su cabeza para mirar el piso. La verdad era que no estaba feliz, pero no deseaba seguir llorando y hundiéndose en la tristeza. Lo amaba sí, pero eso no le daba motivos para que no pudiera sentirse bien.

Sasuke sintió un escalofrió recorrer todo su cuerpo al escuchar a Sakura decir esa palabra, y al instante aquellos puños desaparecieron como si ya no tuviera fuerzas, ya que la confirmación de Sakura le quitó toda esperanza que él aún mantenía sobre ellos dos. Por otro lado Karin sonrió de puro gusto al escuchar y ver que Sakura ya no sería un problema para ella.

- Vamos Sasuke, se nos hace tarde - decía Karin tomándolo de su mano, aquel golpe fue tan bajo que todas las ganas de irse del lado de la pelirroja cesaran. Él trago saliva con dificultad y miró a su hermano por última vez, asintiéndole como si ambos supieran el por qué de aquel gesto, él asintió levemente y ambas parejas continuaron su camino.

La ruta que Sasuke recorrió junto con Karin fue amarga y sombría, no dejaba de sacarse a Sakura de su mente, mientras más pensaba en ella su corazón latía cada vez más fuerte, tanto que le dolía. Karin al verlo tan dolido sintió una ligera empatía por él, pidiéndole que la llevara a casa, este obedeció por impulso, tal vez si esta le hubiera pedido que la besara él no se hubiera opuesto, estaba tan frágil que ella pudo aprovecharse de él y aún así Sasuke no diría nada.

Durante el viaje Sasuke manejaba su auto de manera tensa y su mandíbula se mantenía apretada, tanto así que hasta le dolieron los dientes, sentía rabia, jamás pensó que se cumplirían las palabras de Itachi, era cierto que él era un hombre de palabra pero aún así le sorprendió. Ver a Sakura, su Sakura con otro hombre le rompía el alma, pero ya no había nada que hacer, si ella era feliz no había forma de que él pudiera recuperarla. Había aguantado mucho para nada. Karin siempre lo estuvo amenazando y manipulándolo todo este tiempo, por más que aguantaba estar con ella las amenazas de su parte no cesaban. Era incapaz de cuestionarla, ya que ella misma le contó que había seguido a Sakura y la vigilaba casi en todo momento, incluso a él por si se le acercaba.

Ahora ya no había nada más que hacer. Estaba tan cerca de sacarse a Karin de encima, tan cerca de Sakura para luego perderla en un abrir y cerrar de ojos.

Sasuke sintió la mano de Karin acariciándole la pierna, al verla ya no tenía esa mirada de hostigamiento de siempre, esta vez sus ojos eran cálidos, incluso consoladores, él volvió la vista a la pista. Por un momento recordó qué fue lo que le llamó la atención de esa mujer, un espacio en su mente abrió camino hacia su pasado, rompiendo de cierta manera aquella herida que ya había sanado hace mucho. Ya nada le importaba si recordaba o no aquellos momentos, su corazón ya estaba roto por lo que vio, ¿qué más daba ahora?

Se encontraba en su universidad, de lejos vio a una chica menuda y algo torpe, humilde y de mirada sagaz. Lo primero que le llamó la atención de ella fueron sus largos cabellos rojos meneándose al aire. Recordó cuando hablaron y algo de ella lo atrajo profundamente, su manera sutil de hablar, su enrojecimiento de rostro cuando le tocaba su mano, todo de ella comenzó a gustarle. Era extraño pero a la vez muy gratificante.

Indagó más en su mente, ambos habían terminado la universidad, con el tiempo y además con su ayuda ella logró ser reconocida por muchos de los futuros socios de Sasuke y todo gracias a él, poco a poco se hizo amiga de muchos de ellos y con eso también llegó algo de fama, pero todo fue por él. Era increíble el cambio que esta hizo con el tiempo, ya nada quedaba de la joven e inocente mujer que conoció hace años atrás, la que veía ahora era fuerte, algo presumida y ambiciosa. Aún así él seguía mirándola con los mismos ojos, estaba perdido en ella, más aún cuando Karin le decía que lo amaba y deseaba una vida junto a él. Aquellas palabras lo llenaban de ilusión pero al poco rato en que se las decía esta se iba de su lado para darle prioridad a sus propios negocios, los cuales no habrían funcionado sin la ayuda constante de Sasuke para que las ideas comerciales de la mujer fueran un éxito.

Al recordar esos momentos las palabras de su madre brotaron por su mente en ese mismo instante, que debía dejarla, que él era ciego con ella y no podía ver el daño que esta le estaba haciendo. Constantemente su madre le advertía que Karin lo estaba utilizando para llegar sola al éxito a costa suya, utilizándolo a él como fuente de dinero para que ella surgiera.

Ahora que lo pensaba ¿dónde estuvo el amor?, ¿cuándo esta mujer le dio las gracias?, las respuestas nunca llegaron pero no podía evitar no quererla.

Dejó de recordar para luego mirarla nuevamente, y volvió a ver la misma mirada que una vez vio aquella vez, se preguntó si esta vez, ahora que ella lo tenía todo, Karin lo había buscado porque de verdad lo quería.

Al llegar al departamento de Karin, Sasuke la dejó y le preguntó si quería que él entrara, algo inusual en él, ya que la primera vez que lo hizo este se opuso rotundamente, claro que estaba drogado en ese entonces pero aún así dijo que no, ella negó con la cabeza a pesar de que su interior le dijera que sí.

- Sabes… - Karin se acercó a él tocando parte de su pecho mientras él la miraba con atención - … ya no puedo aguantar las ganas que tengo de hacer esto - ella se acercó lentamente hacia él y poso sus labios, besándolo con pasión, era increíble que Sasuke no la haya apartado en ese momento, él seguía su juego mientras él la acorraló en la pared, ella sonrió a pesar de seguir besándolo, aquello se sentía bien, por fin tenía una pequeña esperanza para ambos pero le duraría muy poco.

- No puedo… - le dijo, separando sus labios a solo centímetros de la boca de Karin.

- Si, si puedes - le contradijo, volviéndose a acercar a él.

- ¡No!...tú no eres ella - masculló, limpiándose la comisura de la boca, para luego frotar sus cabellos, señal clara de que estaba confundido.

- ¿¡Qué tiene ella que yo no!? - Sasuke la miró furioso, la pregunta era tan tonta que era obvia la respuesta - Ella ya está con Itachi, en vez de perder tu tiempo con ella podrías al menos intentarlo conmigo, ¡que siempre te amé! - Sasuke desvió su mirada mientras que Karin lo tomó de su rostro para obligarlo a mirarla - Sasuke yo… - pero él no dejó que esta terminara la frase y la tomó de sus muñecas para empujarla hacia la pared.

Se sentía agobiado, parte de su ser deseaba creer en las palabras de Karin pero aún se sentía demasiado furioso al ver que había perdido a Sakura. Mientras observaba los ojos llorosos de Karin se preguntaba si debía creerle e intentar algo con ella.

Luego al ver brotar una lagrima hasta el rostro pálido de la mujer vio que estaba siendo demasiado duro con Karin, por lo que no le dijo nada y dando un fuerte suspiro dejó el pasillo para tomar el ascensor e irse a casa.

Karin lo vio irse y de inmediato se limpió aquella lagrima, no deseaba llorar, no era natural en ella. Al ver que estuvo tan cerca de tenerlo no pudo evitar odiar aún más a Sakura, si antes la soportaba porque creía que se saldría con la suya, ahora la detestaba. Sasuke debía ser de ella y de nadie más. Debía recuperar lo que una vez fue suyo, pero no sentía rabia tan solo por eso ya que al verlo con Sakura sentía celos, celos de que él volviera a enamorarse, irritación porque deseaba provocarle lo que esa mujer le provocaba y envidia al ver que Sasuke no la miraba como ella tanto anhelaba.

La pelirroja alejó aquellos pensamientos y comenzó a hurgar en su bolso por las llaves de su departamento pero no las encontraba.

- Demonios - maldijo en voz alta.

- Vaya boca - una voz conocida retumbó por el pasillo, era Suigetsu que caminaba hacia su puerta junto con algunas bolsas de supermercado en sus manos - ¿Tu novio no está?

- Cállate - seguía buscando las llaves.

- Me agradaba, ¿terminaron? - le preguntó nuevamente.

- ¿Puedes dejar de interrogarme?, me desconcentras - dijo molesta al ver que sus llaves no aparecían. Suspiró con pesadez al ver que probablemente sus llaves se quedaron en el auto de Sasuke.

- Tan solo trataba de conversar - Suigetsu sacó sus llaves y abrió la puerta, ella lo vio entrar y mordió su labio inferior con fuerza al saber lo que ella haría.

- Suigetsu… - este asomó su cabeza expectante - …me preguntaba si…me prestarías tu teléfono para llamar a alguien por mis llaves, él mío esta sin batería - Suigetsu enchuecó su boca y una sonrisa maliciosa apareció sin querer en su rostro.

- Lo haría si tuviera uno - Karin se sorprendió ante su respuesta - Lo siento - él hizo un ademan para cerrar su puerta pero esta colocó su pie para impedirlo.

- Entonces…¿puedo quedarme aquí tan solo por hoy? - dijo en susurros, apretando su mandíbula.

- Lo siento ¿qué dijiste? - Suigetsu la había escuchado fuerte y claro pero como le gustaba molestarla deseaba que lo repitiera.

- Si puedo quedarme aquí hoy - él chico de ojos purpura se detuvo un rato a meditarlo pero aceptó de todos modos - Gracias.

- Perdón ¿qué?

- Ahh…no te hagas el sordo - espetó Karin enfadada - Lindo departamento, ¿seguro eres hombre? - preguntó al ver todo ordenado.

- Si quieres puedes averiguarlo por ti misma - le sugirió con una sonrisa torcida. Esta se ruborizó un poco y de inmediato quiso abofetearlo pero él era rápido y la detuvo - Vaya, ¿así me agradeces, chica? - rió - ¿Deseas algo de beber?

- Eres un pervertido…y un jugo me caería bien - dijo ella sentándose en aquel sillón que una vez ocupó Sasuke, era cómodo y grande.

- Solo tengo cervezas - colocó unas latas en la mesa de centro - ¿Cómo van las cosas entre él y tú?

- ¿Sueles ser tan entrometido?

- Estas en mi hogar ahora, estas prácticamente obligada a responder si deseas quedarte - le sonrió.

- No me obligarás a nada - rió, bebiendo de la lata.

- Tengo mis maneras - le guiñó.

- ¿Hace cuánto que vives aquí? - le preguntó, le parecía raro que jamás lo hubiera visto.

- Hace unos meses - Suigetsu rió al ver que esta lo miraba con incredulidad - Tranquila…no soy ningún acosador, menos contigo no eres de mi tipo ¿sabes?

- ¿Qué? - ella lo miró algo furiosa, mientras que Suigetsu se limitó a sonreír - Lo dices como si fueras alguien muy bonito, dientes de serrucho - lo miró triunfante.

Suigetsu sonrió ante el comentario, le gustaba irritarla, de cierta forma cuando se enojaba se veía dulce a sus ojos, algo en ella era tan intrigante que el solo hecho de hablar con Karin lo hacía sentirse dichoso.

- Veo que no dejas de pensar en mis dientes, Karin - la miró fijamente tratando de ponerla nerviosa, al ver que ella desvió la mirada con un leve rubor en sus mejillas sonrió complacido - Aunque quizás ese sea el único insulto que tengas hacia mí.

- Imbécil… - masculló.

- Bueno, tal vez dos - rió. Karin dejó salir una risa nasal, también le entretenía discutir con él. Ella continuo bebiendo mientras evadía las miradas profundas de Suigetsu. No sabía por qué pero la ponía nerviosa.

A medida que pasaba la noche ambos siguieron hablando, intercambiando miradas y conociéndose más, haciéndose preguntas y como siempre molestándose el uno al otro.

Al cabo de dos horas Karin estaba por completo bajo los efectos del alcohol, ya ni sabía qué hacía metida en la casa de Suigetsu ni por qué se reían en estos momentos.

- Sera mejor que me vaya a mi casa - decía, tratando de levantarse - Sasuke debe estar esperándome.

- No tienes donde ir, o ¿ya se te olvidó? - le recordó él.

- ¿Eh?, ¿y tu quién eres para mandarme?...ya soy adulta… - se tambaleaba mientras caminaba. Suigetsu se levantó para ir tras de ella.

- Oye, será mejor que te acuestes, estas borracha - le decía divertido.

- Borracho tu, que acaso no ves tu cara deforme…hasta tus ojos los tienes de un color raro - le decía observándolo.

- Que graciosa ¿no?, ven…te llevare a mi habitación - le sonrió.

- No…yo pertenezco a Sasuke…Sasuke me está esperando - balbuceaba.

"Sasuke, ¿hasta cuándo dejara de hablar de él?, ya me tiene harto"

- ¿Acaso lo único que sabes decir es "Sasuke"?, ni si quiera te ha llamado para saber cómo estás, eres una tonta, Karin.

- Y tú eres un imbécil - le dijo riéndose.

- Vamos, Karin - Suigetsu la levantó con gran agilidad, cargándola en sus brazos mientras ella jugaba con su pelo blanco, tratando de enredarlo en sus manos, luego la colocó en su cama para mirar como esta le lanzaba los cojines - Basta mujer - los esquivaba mientras ella reía, parecía una mujer poseída.

Suigetsu se sorprendió por lo ebria que estaba. Luego de observarla un par de minutos esta se tranquilizó mirándolo directamente a sus ojos.

- ¿Crees que Sasuke pueda amarme, Sui? - Suigetsu puso los ojos en blanco, este sin responderle se acercó a ella para arroparla - ¿Me hayas atractiva? - le preguntó en un suspiro mientras cerraba los ojos.

- Lamentablemente si - sonrió mientras le acomodaba sus cabellos detrás de su oreja. Luego de eso ella al fin se había quedado dormida.

Suigetsu la contempló por un largo rato, procurando dejarle listo un vaso de agua con una pastilla en la mesita de noche que tenía junto a su cama, la resaca que tendría durante la mañana sería horrible y no deseaba verla de mal humor al día siguiente, luego cerró la puerta y se dirigió hacia su sillón para dormir.

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.

Después del trabajo Sakura había quedado en ir a tomar un café con Ino, hace mucho que no hablaba con su amiga y necesitaban ponerse al día con todo, caminó varias cuadras desde la empresa hasta que vio los cabellos dorados de su amiga, quien agitaba su mano eufórica al verla.

- ¡Frentona! - le gritó - Luces radiante - le comentó mientras se abrazaban - No me digas que tuviste un encuentro casual en tu oficina - la codeó, mientras Sakura se sentaba frente a ella.

- Típico de ti, Ino - sonrió.

- Ya ordené los cafés, en unos minutos nos los traerán - afirmó - ¿Qué tal la empresa?

- Lo normal, mucho papeleo, reuniones…nada emocionante - dijo algo cansada.

- Ya veo…y…¿cómo estás del corazón? - Ino se mordió su labio inferior.

- Sobreviviendo… - Sakura suspiró y trató de no ponerse triste.

- Ugh…ya veo - hizo una mueca.

- En fin…¿cómo siguen las cosas con Sai? - preguntó para no recordar a Sasuke, deseaba que esta salida con su amiga fuera alegre.

- Estamos bien, esta vez vamos más en serio - sonrió algo tímida - Siento que es el indicado.

- Al fin - suspiró, dejando salir una carcajada. Ino la miró algo seria. Al poco rato ambos pedidos habían llegado a su mesa. Ino se distrajo al momento en que las tazas de café llegaron.

- Oye…¿esa no es Hinata? - le preguntó Ino mirando unas cuantas mesas atrás de Sakura, esta miró tras su hombro.

- Tienes razón ¡lo es! - dijo Sakura - ¿Estará esperando alguien?, ¿la llamamos?

- No…esperemos a ver qué pasa - Ino tomó un poco de café mientras ambas miraban hacia donde Hinata como si estuvieran viendo una película de suspenso.

Al cabo de unos minutos Sakura se atoró al ver a Naruto sentándose al frente de Hinata.

- Por dios, por fin se atrevieron - rió por lo bajo - Solo espero que Hinata no se desmaye.

- ¿Y por qué rayos haría algo así? - preguntó Ino incrédula - ¿Acaso está enferma?

- No, es solo que se pone tan nerviosa que a veces le pasa eso, siempre es cuando ve a Naruto.

- Y yo que pensé que ruborizarme cuando estaba con Sai era lo peor - sonrió.

- La mayoría de las personas se ruborizan cuando están al lado de la persona que les gustan, Ino.

- Tu lo has dicho, la mayoría, yo no soy cualquier persona - le regañó Ino. Su amiga tenía razón, ella pocas veces mostraba sus sentimientos, y en raras ocasiones la había visto tímida.

Luego comenzaron a darle más importancia a los movimientos de Naruto con Hinata, ella lucia demasiado nerviosa mientras que Naruto ni cuenta se daba, le seguía conversando como si nada y le dedicaba tiernas y amplias sonrisas que ruborizaban más a la ojos perla. Hinata por un momento no dejó de mirar su mesa tratando de controlar sus nervios y las ganas de desmayarse al sentir al hombre que le gustaba tan cerca de ella.

Sin que esta se diera cuenta Naruto le tomó una de sus manos, acariciándola suavemente, lo que hizo que Hinata hirviera entera.

- Creo que va a morir - le decía Ino a Sakura al verla tan roja.

Pero Hinata respiró hondo y desvió la mirada de aquellos ojos azules para mantenerse despierta, al hacerlo vio a sus amigas que le hacían señales de aprobación y ánimos. Ella sonrió por inercia sin que Naruto se diera cuenta. Al parecer o era muy despistado o la belleza de la chica hacía que este tuviera ojos solamente para ella.

- Lucen tan bien juntos - anunció Sakura bebiendo de su café para luego dejar de verlos. El solo hecho de observarlos compartiendo y de esa manera tan tierna hizo que su semblante feliz cambiara a uno triste. Ino tenía a Sai, Hinata ahora comenzaría una relación con Naruto y ella…que por un momento lo tenía todo ahora no tenía a nadie con quien compartir de esa forma - Iré al baño, no tardo - le dijo.

Al momento de salir del baño se topó con alguien de cuerpo ancho y de vestimenta negra, cuando quiso disculparse se llevó una sorpresa enorme, no podía creer que ante sus ojos estaba Sasuke mirándola con ojos cálidos pero a la vez tristes, su presencia la debilitó dejándose llevar por los pasos que este daba, arrastrándola más hacia dentro hasta llevarla hasta la última puerta de uno de los baños.

- ¿Qué rayos…? - al estar dentro, este cerró la puerta.

- Shhh - la calló, este tomó uno de sus cabellos sueltos, la suave fragancia de la mujer invadió sus fosas nasales.

- ¿Por qué haces esto?, tu estas con esa mujer ¿¡acaso no tienes decoro!? - preguntó molesta tratando de alejar su cuerpo del de ella pero no podía, Sakura igual lo extrañaba.

- Solo…necesito saber algo - Sakura lo miró con inquietud, luego sintió escalofríos cuando la mano de Sasuke acarició su mejilla - Algo que solo tú puedes decirme… - se acercó a ella para besarla lenta y suavemente, aquellos labios que tanto había añorado por fin estaban justo donde los quería. Sus lenguas hicieron un gratificante contacto de electricidad dando paso a la pasión. Se sentía tan bien volver a besarlo, volver a tenerlo en sus brazos, acariciarlo y ser tocada por sus manos cálidas. Lo necesitaba, a pesar de todo el martirio que había pasado lo quería, a pesar de todo lo que sufrió y lloró, lo deseaba. Sin embargo, no podía dejar de pensar en todo lo sucedido.

"¿Por qué me engañó de esa manera?, ¿acaso no recuerdas todo lo que pasó y lo frío que fue contigo? Sakura… ¿de verdad eres tan tonta para caer en su juego? Si de verdad te quiere que te explique todo de una vez por todas, no puedes entregarte a él tan fácilmente a pesar de que aún lo quieras, maldita sea, ¡ten algo de orgullo!"

Sakura se puso rígida y de un golpe empujó a Sasuke quién de inmediato topó con la puerta del baño, él la miró desconcertado, definitivamente no se esperaba algo así de su parte al ver que ella lo había recibido al principio.

- ¿Qué es lo que necesitas saber? - le preguntó seria - ¡Responde! - elevó la voz. Sasuke tragó saliva mientras observaba sus mejillas levemente enrojecidas, quizás lo que deseaba saber ya se lo había respondido al rechazarlo pero necesitaba oírlo.

- ¿Lo amas? - preguntó. Sakura abrió levemente su boca al escucharlo.

"¿Qué si lo amo?...¿a quién?...". Se preguntaba.

- No sé de qué… - Sakura miró al suelo algo nerviosa para luego continuar pero las palabras de Sasuke la interrumpieron.

- Por favor dime que no es demasiado tarde, Sakura - dijo él mientras la sujetaba de sus hombros. Haciendo que esta lo mirara a los ojos.

- Sasuke yo… - de pronto el baño dejó de estar vacio cuando escucharon a unas señoras que entraron al baño, dejando a ambos en silencio. Sasuke rodó los ojos y apretó sus labios, al parecer sí era demasiado tarde y él solo estaba ahí haciendo el ridículo por ella.

- Debo irme - espetó él mientras esperaba a que las mujeres se fueran para que este dejara el baño caminando rápidamente hacia la salida dejándola confundida.

Al salir ella se acomodó su cabello y su vestido, observando hacia todos lados por si veía la figura de Sasuke. Con completa serenidad pero aún así con gran confusión en su rostro volvió donde Ino, quien la miró divertida al verla algo desordenada.

A lo lejos Karin observaba la escena, había visto todo, desde cuando Sasuke había entrado al tocador hasta que Sakura salió de este, era obvio lo que había pasado entre ellos. Sus dientes rechinaron de rabia al ver que Sasuke aún seguía viendo a esa mujer. Pero su mirada de odio no permitiría que ambos se salieran con la suya, de un modo u otro haría lo posible para verlos separados, ella lo pagaría, tal y como se lo había dicho una vez a Sasuke.

...Continuará...


Hola de nuevo :) ¿qué les pareció este capítulo?

Ay Sasuke...¿ya te estas dejando manipular por un viejo amor? :c Karin es mala ¿no creen? y bastante loca :O jajaja y ¿qué tendrá en mente ahora?...

Esperemos que Suigetsu logre domar a esta fiera para que los tortolos logren estar juntos, ¿no creen?, bueno, todas estas preguntas serán respondidas en los siguientes capítulos.

¡Nos leemos pronto!

:D