¡Hola a todas!

Primero que nada, muchas gracias por su paciencia al esperar un nuevo capítulo, he estado muy ocupada y por eso me he demorado tanto en actualizar :)

Les agradezco a cada una de ustedes que sigue la historia y gracias por su apoyo al comentar y también por sus favoritos ^u^ y también a aquellas que leen mi historia en silencio, me hacen muy feliz, de verdad. Espero que disfruten de este, ya que de aquí en adelante Karin llegará cada vez más lejos para sacar a Sakura del camino y hacer que Sasuke se olvide de ella ¿Lo conseguirá?

*Modifiqué un poquito el final y por eso subí nuevamente el capítulo ;)

Sin más que decir nos vemos al final.

¡A leer!


Capítulo 12

Eran más de las ocho de la noche y Sakura se despidió de Ino, como la noche había sido en particular buena decidió caminar antes de tomar un taxi, mientras caminaba el beso que le dio Sasuke se mantenía tan vívido como si ambos se hubieran besado hace segundos atrás. No podía negarlo más a pesar de que con el tiempo lo había superado, aquel beso reavivó el amor que sentía por ese hombre pero a la vez se lamentó así misma, ya que se había jurado de que no lo necesitaba en su vida pero su cuerpo le exigía otra cosa. Ya no podía engañar al corazón, todo su ser le perteneció a Sasuke desde aquel incomodo momento que pasaron la primera vez que lo vio.

Ella sonrió de lado al recordar la forma en cómo lo conoció pero luego negó con su cabeza, no debería recordar cosas del pasado si estaba tratando de olvidarlo, siguió caminando para luego esperar cerca de la estación de buses a que un taxi apareciera. Ella sacó su teléfono celular para mirar la hora cuando una silueta llamó su atención, debido a la oscuridad no notaba su rostro pero su físico le resultaba familiar. Al momento en que la mujer pasó cerca de un poste de luz su singular cabellera roja se iluminó como si fuera fuego. Sakura dejó de observarla al reconocer que era Karin. Ahora más que nunca deseaba que apareciera un taxi pero nada se veía a lo lejos.

Sakura escuchaba sus tacones que se acercaban cada vez más hacia ella y de pronto se detuvieron, su corazón se agitó y su cuerpo se tensó tratando de no girar.

- ¿Sakura? - la escuchó hablar y a regañadientes se volteó para saludarla.

- Hola, Karin - dijo con una leve sonrisa.

- Vaya…de todas las personas me encuentro contigo siempre - rió - ¿Esperas a alguien?

- No, solo el taxi para irme a mi departamento.

- Uhm…si quieres puedo dejarte, mi auto no esta tan lejos de aquí.

- No te preocupes, puedo esperar - Sakura miró la calle vacía.

- No digas tonterías, vamos - Karin la agarró fuertemente de su brazo, provocando que se quejara por el apretón - Lo siento, soy una chica fuerte - le guiñó el ojo.

Al momento en que llegaron al departamento de Sakura, Karin le pidió si podría darle un vaso de agua antes de irse. Ella fue a la cocina y se sirvió uno para ella también.

"Dios, no puedo creer que haya aceptado su ayuda al dejarme en mi hogar, Sakura eres una idiota…"

Karin se sentó en el sofá y la miró de arriba hacia abajo, estaba lista para empezar a atacar.

- Sakura…tú…¿conoces desde hace mucho tiempo a Sasuke-kun?

"¿Sasuke-kun?...¿en serio esta mujer me preguntara de su novio a mi?...demonios esto es tortura misma. Maldita, eso es lo que es… No, yo no soy así, relájate Sakura".

- No lo suficiente - mintió, evitando mirarla, enfocándose más en el pequeño vaso de agua.

- Vaya…pensé que sabías algo de él, me gustaría saberlo todo, sabes…a pesar de que ha pasado tan poco él me gusta mucho, es como amor a primera vista ¿Te ha pasado? - Karin dejó la pregunta al aire y volvió a hablar - Sé que su carácter es complicado pero sé que él me quiere, cada vez que estamos juntos es algo mágico, Sakura - sonrió, apenas dijo esas palabras el semblante de la peli rosa cambió - Él es tan guapo, tan decisivo y llevado a sus ideas, es raro admitirlo pero me gusta mucho que sea así - Karin bebió de su vaso sin dejar de mirarla.

"Si…Sasuke es de aquellos hombres de ensueño ¿Por qué no te vas de una vez y ya?"

- Pues…felicidades, por encontrarlo - ella bebió más de su vaso, deseaba ahogarse con el agua, pero era muy poca como para hacer tal milagro, todo lo que decía Karin era una tortura para sus oídos, aún así deseaba preguntar algo que la tenía inquieta - Ustedes…¿van en serio?

Karin se relamió los labios y al ver los ojos llorosos de Sakura quiso llegar un poco más lejos en su mentira.

- La verdad es que sí, quizás hasta lleguemos a algo más ¿Quién sabe?...pero estamos muy felices juntos ¿No crees que hacemos una linda pareja? - Karin apretó sus labios evitando reír al ver a Sakura aún más cabizbaja, la había herido justo en el corazón - Oh, mira la hora, debo irme - le dijo, acercándose a ella para despedirse - Sasuke-kun probablemente deba estar esperándome, al menos me aseguré de que llegaras sana y salva a casa ¿no? - Sakura la miró sorprendida al escuchar sus primeras palabras - Adiós, ojalá podamos vernos nuevamente - Karin cerró la puerta con un sonido seco, dejando a Sakura totalmente devastada y sin darse cuenta su corazón comenzó a doler nuevamente, todo lo que ella dijo fueron apuñaladas directas hacia su pecho.

"Desgraciada, no necesitaba saber tanto de sus planes, la odio, no debería pero lo hago, fue insoportable saber algo así y peor aún escucharla de su boca. Y pensar que me hice ilusiones por un maldito beso. Ahora que lo sé, debo olvidarme de Sasuke de una buena vez"

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Al día siguiente después del trabajo Sakura invitó a cenar a Itachi, necesitaba despejarse de todo y con el único con el cual hallaba un poco de tranquilidad era con él. Su sola presencia era tranquilizadora, como si nada existiera a su alrededor.

Al llegar al restaurant ambos se fueron a un lugar apartado de la gente para que nadie los perturbara. Al sentarse, Itachi notó su mirada triste, no era la misma Sakura de siempre. Supo de inmediato que algo le había sucedido por lo que le preguntó qué le había pasado. Ella tragó saliva para luego empezar a hablar bajo la mirada seria de Itachi.

- Son…tonterías en realidad…anoche me topé con Karin y me dijo cosas que de verdad no deseaba escuchar - rio nerviosa, Itachi frunció el ceño, estaba molesto, Karin se había acercado a ella por un solo motivo, alejarla del camino y de paso dañarla con alguna de sus mentiras con la supuesta relación que tiene ahora con Sasuke - Debes pensar que soy una tonta ¿no? ya no debería importarme lo que él haga con su vida - Sakura se mordió su labio inferior. Itachi continuó pensando. Era obvio que ella y Sasuke se habían reunido otra vez, eso le daba motivos a esa loca para poder dañarla.

- No, claro que no… - Itachi le acarició su mejilla - Comprendo cómo te sientes, Sakura, no hay nada de tonto en eso - él le sonrió para animarla y hacerla sentirse cómoda a su lado. Pronto sus ojos miraron hacia afuera del restaurant, se sentía observado, a penas movió su mirada hacia la entrada del lugar notó la silueta de su hermano que los miró fugazmente y luego caminó con rapidez, alejándose del lugar. A Itachi por un momento se le detuvo la respiración, pensando en que quizás aquellas salidas que tenía con Sakura hacían creerle a su hermano algo que no era verdad.

- ¿Ocurre algo? - preguntó Sakura al ver que Itachi miraba en otra dirección.

- No…es solo que olvidé hacer unos papeleos antes de dejar la oficina - él dejo de tocar la piel de la peli rosa para comenzar a leer el menú.

Al terminar la cena Itachi le propuso a Sakura que fuera a su departamento por un rato, deseaba estar más tiempo con ella. Además con él cerca, Karin no se atrevería a acercársele nuevamente.

Itachi se llegó a su moto ofreciéndole el casco a Sakura y una vez que ambos se sentaron en el vehículo Itachi partió.

De lejos el auto de Sasuke ronroneó al partir, este iba a tan solo metros detrás de su hermano, deseaba seguirlos y saber qué harían.

"¿De verdad soy tan idiota como para querer ver esto?..."

Al llegar, Sasuke se estacionó cerca del departamento de Itachi, quien con mucho cuidado tomó la cintura de Sakura para guiarla.

Sasuke quedó helado, al ver la escena de ambos caminando hacia la entrada del edificio, era obvio que ambos estaban juntos, no necesitaba más pruebas que esas. Él cerró los ojos y su mente comenzó a jugarle una mala pasada, haciéndole pensar en todo lo que ambos harían en aquel edificio. Quizás Itachi la estaría besando en este preciso momento mientras subían en el ascensor para luego llevarla a su habitación y hacerla suya, tal y como él quiso hacerlo hace tiempo atrás.

"¡Demonios!"

Sasuke estaba dolido y enojado, con gran fuerza golpeó el volante de su auto varias veces, tratando de descargar la ira que lo invadía mientras su mente continuaba atormentándolo.

Por otro lado Sakura estaba dentro del departamento de Itachi dirigiéndose hacia la pequeña biblioteca que tenía cerca del balcón. Ella miró cada libro y uno en particular llamó su atención, era de color azul intenso y tenía un diseño dorado muy particular en el borde. Sakura lo sacó y vio el título del libro "Álbum, familia Uchiha".

Asegurándose de que Itachi siguiera en la cocina, ella con mucho cuidado abrió el álbum, lo primero que vio fue a los padres de ambos, Itachi estaba frente a su padre quizás con una edad de unos 13 años y Sasuke estaba frente a su madre con una sonrisa inocente en sus labios.

"Si que se parecen"

Al voltear la hoja vio otra foto, esta vez de ambos hermanos sonriendo felices a la cámara, aún eran pequeños. Al ver la amplia sonrisa de Sasuke ella también sonrió, jamás lo había visto tan radiante.

En la próxima hoja habían dos fotografías, los dos ya eran adolescentes y el semblante de ambos había cambiado un poco, Sasuke ya tenía esa mirada seria e Itachi lucia sereno pero no sonreía. Sakura quedó mirando el rostro de Sasuke por unos minutos más, no había cambiado mucho a como está ahora pero le sorprendió lo guapo que era desde entonces. No pudo evitar entristecerse al verlo. Con un suave deslizamiento tocó la fotografía de Sasuke, acariciando la imagen como si pudiera tocarlo a él. Ella suspiró y justo en ese momento llegó Itachi con dos tazas de té.

- ¿Te encuentras bien?

- Si - dice ella evitando llorar - Solo estaba viendo tus fotos.

- Oh… - Itachi había olvidado que tenía ese álbum - Si quieres seguir viéndolo anda, no me molesta - le sonrió. Él se sentó en el sofá, dejando ambas tazas sobre la mesa de centro.

- No, creo haber visto suficiente - se aclaró la garganta y dejó el álbum donde estaba. Itachi la quedó mirando mientras ella iba camino al sofá para tomar una tasita de té.

Su mirada era sombría, y sus ojos tenían ese brillo como si estuviera a punto de soltar una lagrima. Itachi suspiró y miró el rostro de ella mientras tomaba un sorbo de té.

- Aún lo amas ¿no es así? - preguntó de repente.

- ¿Qué?...no sé a qué te refieres Itachi, yo…

- Sakura… - él juntó sus manos, no era fácil para él hablar de un tema tan delicado para ambos pero odiaba verla tan triste por culpa de otro error de su hermano - …yo sé que lo quieres, y como tu amigo debo decirte que no te rindas - él la miró fijamente y sus ojos serios no dejaron los suyos. Ella sintió escalofríos al sentir su mirada tan penetrante.

- Sabes muy bien que tu hermano ya está con…alguien más - dijo ella, soplando su tasa para tomar un sorbo de su tasa. Sakura desvió la mirada.

- Esto sonara extraño pero creo que él no sabe lo que está haciendo con esa mujer - Itachi se aclaró la garganta al saber que estaba diciendo mucha información, pero de todas maneras deseaba ayudarlos.

- Él ya es adulto, Itachi. Sabe muy bien lo que hace - afirmó ella, mientras las palabras de Karin retumbaban en su mente. "Sé que su carácter es complicado pero él me quiere".

- A veces los hombres cometemos errores, Sakura. Estoy seguro que él está en uno ahora, tan solo espera y verás - él le sonrió levemente pero esta no hacía contacto visual con él - En fin…a veces dañamos a quienes queremos - Itachi miró a Sakura y ella levantó la mirada, sus ojos estaban entristecidos - Y otras veces, queremos a quién nos daña - Sakura le sonrió con tristeza al escuchar sus palabras, supo de inmediato que lo último que dijo fue lo que sentía Itachi por ella.

- Él no es de los que extraña, Itachi - dijo firmemente, tratando de olvidar cualquier esperanza con él - Y supongo que tiene suerte. Yo tampoco soy de las que vuelven - ella bebió de su té con amargura, al decir esas palabras sintió un fuerte dolor en la garganta, le apretaba tanto que hasta le dolió al tragar. Era obvio que eso no quiso decirlo pero no deseaba verse débil.

Itachi suspiró algo angustiado, sin embargo él sabía perfectamente lo que ambos sentían por el otro.

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Eran más de las 00:00 de la noche y Sasuke estaba en su habitación sentado en su cama, tratando de olvidar lo que vio. Con gran dificultad se sirvió un vaso de tequila mientras procesaba cada imagen de Itachi y Sakura juntos.

Dolor, eso era lo que sentía.

No sabía muy bien qué era lo correcto de hacer, ya que por más que odiaba a Karin aquellos recuerdos de ella despertaron esos sentimientos que creyó que ya no existían. Era ridículo de tan solo pensarlo pero era así. Karin a pesar de todo fue la primera en su vida, el primer amor. Además el primer amor jamás se olvida.

"Quizás Karin este diciendo la verdad esta vez…tal vez ella de verdad me ame, por algo volvió a mi vida de nuevo ¿y si le doy una oportunidad?"

A pesar de eso él no podía sacarse a Sakura de su cabeza ni mucho menos aquel beso que compartió con ella, pero no deseaba seguir lastimándose, ya todo estaba dicho y hecho. Ella ya estaba con Itachi, todo lo que debía hacer era alejarse y dejarse llevar por los sentimientos que comenzaba a tener respecto a Karin. De todos modos Sakura ya había comenzado una nueva vida y él debía hacer lo mismo.

Volvió a beber, esta vez con más abundancia. Sasuke se rascó su melena para no seguir pensando en ellos. Continuó bebiendo un poco más y los tragos le hicieron el efecto que buscaba. Ya no pensaba en Sakura sino en Karin y aquellos momentos en los que ambos fueron felices como pareja, bebió un poco más para seguir vagando en el pasado que compartió con ella, ahora ya ni recordaba por qué su relación había terminado, solo podía recordar los buenos momentos.

Sasuke tragó con dificultad, pasándose las manos en su rostro. De pronto él se levantó de su cama con gran decisión y se dirigió al único lugar en el cual menos pensó que iría de noche.

Al llegar al departamento de la mujer Sasuke tocó la puerta con fuerza y una somnolienta Karin abrió la entrada, bostezando. Sus ojos se abrieron como platos al ver el rostro de Sasuke, ella ni si quiera logró articular palabra cuando este entró, tomándola de la cintura y acorralándola a la pared más cercana, besó sus labios con incuria, dándole leves mordiscos. Haciendo que la boca de Karin sangrara un poco.

- ¡Sasuke! - chilló ella al sentir ardor.

- Calla… - le susurró.

Él comenzó a besar su cuello con prisa, como desquitándose por todo, no sabía muy bien lo que hacía producto de la borrachera, pero solo podía pensar en una cosa ahora. Sakura. Por más que su mente le trajo buenos momentos con su relación con Karin ahora justo mientras la besaba pensaba en la chica de cabello rosa, deseaba arrancársela de su corazón y de su mente de una vez por todas, no quería seguir perdiendo el tiempo y sufrir por alguien que ya lo había olvidado.

Con cada beso que daba este recordaba la sonrisa de la peli rosa, esa que siempre lo alegraba, no podía seguir torturándose, necesitaba sacar cada sabor de los besos que le dio, cada caricia que alguna vez se dieron. Quería borrar cada recuerdo de ella y remplazarlos por algo nuevo, tal vez con lo que estaba haciendo ahora con Karin.

Los besos cesaron para luego acariciar la suave piel de la mujer debajo de su pijama, esta se sorprendió pero se dejó llevar por él, dejándose tocar por aquellas manos que tanto añoraba. Ella besó sus labios nuevamente y fue dejando cálidos besos en su cuello, tratando a la vez de desabotonar su camisa. Él al sentir las manos suaves de la mujer sobre su piel ahogó un suspiro seguido por unas palabras que ni si quiera pensó en decir.

- Sakura… - Karin se detuvo de golpe y le dio una cacheta la cual hizo que Sasuke despabilara de su borrachera.

- ¿Por qué, Sasuke-kun?...¡Dime!... - le gritó. Aquel chillido hizo que Sasuke comenzara a reaccionar - Ella ya se olvidó de ti, ¡entiéndelo!...yo soy la que te ama…no ella.

"Karin tiene razón, idiota".

-¿Acaso no los viste juntos aquella vez? - ella se llevó una mano a su cabeza - Acéptalo y dame una oportunidad - Sasuke la miró a los ojos, creyendo cada palabra de ella. Él agachó su cabeza para luego arreglarse su ropa mientras caminaba hacia la puerta. Karin de inmediato quiso detenerlo - ¿A dónde vas? - le preguntó al ver que este abrió la puerta.

- Lo siento…no deseo empezar nuestra relación así - le dijo con tranquilidad para luego irse.

Ella se dirigió hacia su habitación para volver a dormir pero lamentablemente ya no podía quedarse dormida, ya que lo único que pensaba era en aquel dichoso beso y las últimas palabras que dijo Sasuke. Sentía que estaba tan cerca pero a la vez tan lejos de obtener su corazón. Si deseaba tenerlo ella debía actuar rápido, era ahora o nunca.

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Al día siguiente Karin se había preocupado de cada detalle, al recordar lo que pasó la noche anterior tenía muchas esperanzas de que su relación con Sasuke avanzaría ahora rápidamente, de eso no tenía dudas.

Durante la mañana salió al supermercado y compró todos los ingredientes necesarios para la cena de esta noche, deseaba invitar a Sasuke después del trabajo y recibirlo con una rica comida. Quizás eso daría paso a algo más y quién sabe, tal vez eso sería todo el empujón que ellos necesitaban para que su relación funcionara.

Al llegar a su departamento dejó las bolsas en la cocina y de inmediato comenzó a limpiar y a decorar el lugar con algunas velas aromáticas. Esa noche debía ser perfecta.

Las horas pasaron rápidamente y cuando el reloj dio las 18:00 ella comenzó a preparar la cena siguiendo cada paso de la receta. Luego que dejó el pollo en el horno se dirigió a su pieza para cambiarse de ropa, había elegido un chaleco de color blanco que dejaba ver sus hombros mas unos jeans negros que destacaban su esbelta figura, luego amarró su cabellera en una cola para resaltar su rostro.

Hasta el momento todo iba bien, ya solo faltaban unos minutos para que Sasuke saliera de su trabajo y fue ahí cuando decidió llamarlo.

- Hola Sasuke-kun, ¿cómo estás? - su tono de voz era dulce.

- Hola… -respondió sin ánimos- Bien…¿y tú? -Karin sonrió al notar aquel detalle.

- Bien, me preguntaba si podrías venir a mi departamento hoy, tengo una sorpresa para ti - dijo deseosa. Ella escuchó suspiró de su parte.

- No puedo, tengo…asuntos importantes que hacer hoy.

- Pues cancélalos - dijo demandante y algo molesta.

- No puedo, tal vez en otra ocasión, Karin - su voz era apagada.

- No, solo ven y ya, ¡me he demorado mucho en hacer la cena!

- Lo siento pero no puedo - colgó, Karin miró su celular por unos minutos, no podía creer que le había colgado así.

La pelirroja lanzó su celular con rabia, había preparado la cena toda la tarde para que todo fuera en vano. Un asunto importante le había dicho, ¿quizás ese asunto importante sea Sakura?, no, imposible, no lo había visto juntos desde aquella vez.

- ¡Maldición! - gritó, lanzando una tapa de olla al suelo. A ella jamás la habían dejado plantada, nunca, no podía creerlo, se sintió herida profundamente como si su ego se partiera en mil pedazos. "Si hubiera llamado Sakura tal vez no hubiera dicho eso..." Pensó enardecida.

"Sakura...¿qué le vera a ella?, es de extraño pelo rosa, no tiene casi nada de busto y nada de ella combina, ¿ojos verdes con cabello rosado?, por favor". Mientras más pensaba en ella más rabia sentía, o tal vez celos. Deseaba tanto que Sasuke la mirara como él lo hacía con ella, quería sentirse deseaba por él y aún no podía conseguirlo.

Cuando se dirigió a su sofá en forma de L unos golpes de la puerta llamaron su atención.

- Lárgate - dijo molesta, no estaba de humor para recibir visitas, pero los golpes insistieron - Uich...¿acaso eres sordo o qué?...dije que te fue... - iba a abrir la puerta para luego azotarla en la cara a aquella persona pero apenas vio los ojos de Suigetsu, la hicieron cambiar de opinión - ¿Y tú qué quieres?

- Pensaba en invitarte a comer, si te parece, claro.

- Pues no, no me parece - sujetó la puerta para cerrarla pero el brazo de Suigetsu se interpuso.

- Oh vamos, cocino bien - Suigetsu miró hacia adentro, un olor a comida recién hecha salía desde la cocina - Quizás hasta mejor que tu.

- Con que desafiándome ¿no?...no lo se... - lo pensó, mientras lo miraba fijamente a sus ojos violetas tratando de descifrar sus intenciones. Al mismo tiempo en que los veía pudo notar lo lindo que eran, a decir verdad no era tan feo como ella creía. Tiene buena altura, atlético, espalda ancha, facciones fuertes y masculinas más una intrigante dentadura vampírica. A decir verdad no era para nada feo, de hecho hasta tenía potencial.

- ¿Vas a quedarte mirándome el resto de la tarde? - Karin parpadeó rápidamente, ni si quiera se había dado cuenta que lo había mirado más de lo debido y por eso sintió sus mejillas arder hasta las orejas. Se aclaró la garganta tratando de que su cambio de color en su rostro no haya sido percibido por Suigetsu pero era muy tarde, la sonrisa curva de este lo decía todo.

- Iré por mis llaves - le dijo en seco. A pesar de que Suigetsu siempre se burlaba de ella era entretenido pasar tiempo con él, así al menos lograría distraerse y quitarse el sabor amargo que le dejó Sasuke.

- Luces bien, nada mal para un payaso - dijo burlón. Ahí iban de nuevo, el comienzo de una pelea para ver quién ganaba la batalla.

- No empieces con eso que tus palabras no me hacen ningún efecto - sonrió - Aunque deberías dejar tus dientes postizos en casa ¿no crees?

- Siempre son mis dientes...dime la verdad, ¿te excitan acaso? - su mirada fue profunda y no dejó de mirarla cuando le abrió la puerta de su departamento, invitándola a pasar.

- Claro que no, me repugnas - le dijo, mientras pasaba al living de Suigetsu que yacía listo para cenar. La pequeña mesa rectangular tenía un par de velas y un lindo mantel más unos platos blancos vacios junto con unos cuchillos y tenedores. Al centro había un lindo jarrón con flores más una botella de vino y un pequeño balde gris lleno de hielo que contenía una botella de champaña.

- No te creo, si eso fuera verdad no estarías aquí - rió él, cerrando la puerta. Karin se sentó en unos banquillos que Suigetsu tenía cerca de la cocina. Mirando algunas ollas y bandejas con ensaladas.

- ¿Todo esto lo hiciste tu? - preguntó asombrada, a pesar de que no creyó en sus palabras sobre la cocina al parecer tenía razón. El aroma que invadía el lugar era exquisito.

- Por supuesto que lo hice yo, solo espera a probarlo - le guiñó un ojo, haciendo que los labios de la chica se curvaran en una suave sonrisa. No sabía muy bien qué le llamaba la atención de ese muchacho, por supuesto que ni su pelo ni sus ojos eran su fuerte, si no algo mas, ¿quizás su voz?, ¿la manera insistente en que trataba de acercarse a ella?, tal vez ¿ese andar tan confiado? O ¿quizás sea porque él era el único que la trataba bien?, anhelaba tanto que Sasuke fuera así de atento con ella. De tan solo pensar en su nombre ya le hacía bajar la mirada.

Suigetsu preparó los platos y la miró de reojo notando su semblante de tristeza.

- ¿Todo bien?, no me digas que no te gusta el salmón - sus ojos se abrieron de incertidumbre, se había esmerado tanto en la cocina que no deseaba que la chica le dijera que no le gustaba el pescado.

- No, no es eso, solo recordé algo - Karin se enderezó para mirar los detalles que había dejado el chico en su plato, un salmón recién salido del horno acompañado con una porción de arroz blanco adornado meticulosamente en el plato - Jamás pensé que tuvieras dones para cocinar - rió. Suigetsu le sonrió de lado mientras le servía una copa de vino. Con cuidado llevó la copa de la chica mas su plato hacia la mesa. Esta lo siguió encantaba, era lindo que alguien fuera tan detallista.

- Las apariencias engañan - le dijo mirándola a los ojos. Una mirada que la puso nerviosa de inmediato, él era intenso, pudo notarlo en el momento en que sus bellos del brazo se erizaron de los nervios - Tengo más tragos si deseas, esto es solo el comienzo - Suigetsu se dirigió a la cocina para preparar su plato para luego sentarse en la mesa junto a ella.

- ¿Ah sí? - ella tomó la copa oliendo el suave aroma de lo que era un buen vino - No entiendo por qué te esfuerzas tanto conmigo si apenas me conoces.

- No me diste una oportunidad esa vez en la fiesta, por lo que me permití volver a intentarlo ahora ya que estas cerca - respondió, haciendo contacto visual con ella para luego probar de su plato.

- Sí, pero ¿por qué?, siento que soy fría contigo e incluso cortante y aún así insistes - se preguntaba, descartando por completo la posibilidad de un interés en ella. Era imposible, quizás estaba muy ciega aún con Sasuke para notar algo así.

- Con el tiempo lo sabrás si eres buena observadora - el tomó la copa dando suaves vueltas mientras la observaba - Adelante, prueba.

- No pusiste algo extraño ¿o sí? - dijo en broma pero la respuesta de Suigetsu la dejó perpleja.

- Quizás eso sea mas de tu estilo - manifestó - Creo no necesitarlo - sonrió con malicia esta vez, haciendo que ella se atorara con el pequeño bocado que se llevó a la boca - ¿Dije algo malo? - volvió a sonreír, mostrando sus dientes puntiagudos. Karin se puso roja como tomate y se aclaró la garganta.

"Al parecer solo su cara parece de idiota".

- ¿Intentas insinuar algo? - sonrió, mirando su plato para probar nuevamente el delicioso pescado. Suigetsu rió nasalmente para luego mirarla, tratando de ponerla nerviosa. Ella se da cuenta y toma de su copa de vino para pasar la comida - ¿Qué? - le dice, poniéndose a la defensiva, él niega con la cabeza - ¿Acaso tengo algo en el rostro? - se decía mientras se tocaba la cara. Suigetsu sonrió al verla tan preocupada.

- No, solo me gusta mirarte - él tomo de su copa y enarcó una ceja para luego dejar de verla - ¿Qué piensas de mí, Karin? - le preguntó.

- Mmm - pensó - Que eres algo raro y bastante molestoso - sonrió levemente mientras él sonreía mostrando sus puntiagudos dientes.

- ¿De verdad lo crees? - la miró a los ojos mientras ella no dejaba de ver su dentadura.

"¿Cómo se sentirá besarlo?, ¿será doloroso?...¡ahh pero qué cosas piensas Karin!". Su rostro se enrojeció y Suigetsu rió al notarlo.

- Y…¿y tú cómo me ves a mí? - le preguntó para no sentirse acorralada por él. Suigetsu bebió nuevamente de su copa y se acercó más a la mesa.

- Como un misterio - le dijo. Karin soltó un bufido y sonrió casi sin ánimos.

- Ése es el cumplido más raro que me han hecho - Karin lo miró para ver si este reía pero no, él continuaba mirándola con atención y con una mirada cálida.

- No es un cumplido. Es una amenaza - Suigetsu dejó ver una sonrisa curva en sus labios y uno de sus dientes se asomó en su boca.

- ¿Y eso? - preguntó intrigada, ella cruzó sus piernas lentamente y se acomodó sus lentes brindándole una mirada cálida, un gesto casi sensual que Suigetsu no pasó por alto.

- Los misterios hay que resolverlos, averiguar qué esconden - Karin ladeó un poco su cabeza y miró la mesa al pensar en las cosas que ha hecho últimamente, todo lo que ella escondía eran cosas malas. Luego se acomodó en su silla y suspiró.

- A lo mejor te decepcionas al ver lo que hay dentro de mi - Karin lo miró a los ojos y este ni se inmutó al escucharla, simplemente sonrió. Suigetsu se relamió los labios y miró la boca de la chica para luego empezar a hablar.

- A lo mejor me sorprendo - dijo él tomando su copa para beber - Y tú también - le sonrió. Karin enarcó una ceja y rió ante su comentario. Ella bebió de su copa y lo miró entretenida al escuchar sus palabras.

"¿Qué tramaras Suigetsu?...imbécil, ¿por qué no puedo dejar de mirarte?"

Al terminar la cena Karin se fue a su departamento, había pasado un buen rato con su vecino pero apenas vio la cena en la mesa los recuerdos de aquella llamada telefónica golpearon su cabeza y su buen ánimo cambió, no podía tolerar que Sasuke la dejara de lado, debía hacer algo ahora mientras Sasuke aún estuviera herido, necesitaba aprovechar el dolor que él sentía para hacerlo caer en sus brazos nuevamente.

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Eran tan solo las 10 de la mañana cuando Hinata tocó con suavidad la puerta de la oficina de Sakura.

- Pase - dijo ella sentada frente a su escritorio revisando unos papeles.

- Lamento interrumpirla pero en tan solo 15 minutos el señor Sasuke Uchiha ha pedido una reunión con usted, los socios de Fijitawa estarán presentes en la sala de reuniones.

- Esta bien, iré apenas revise esto. Gracias Hinata - le sonrió para luego respirar profundamente. Sabía que tarde o temprano debería ver a Sasuke.

[Sakura]

Miré mi reloj de pulsera que marcaban las 10:15, era hora de que fuera a la sala. Tenía cierto miedo y nervios de saber que lo vería.

Me acomodé mi vestido negro, saqué mi perfume de mi bolso y rocié un poco en mi cuello, ni si quiera sabía por qué lo hacía pero deseaba verme lo más linda posible ante él, debía demostrarle lo que se estaba perdiendo. Si, Sakura Haruno debe mostrarse digna ante todo y hacerle ver lo que perdió.

Lo último que me puse fue un poco de brillo labial y salí de mi oficina con un cuaderno para tomar notas si era necesario o, si los nervios me traicionaban, hacer tontos dibujos para disimular mi ansiedad.

Inhalé por última vez y abrí la puerta con decisión. Tan pronto entré a la gran sala me sorprendí al instante al ver que no había nadie más que él. Mi corazón se aceleró al verlo sentado en una de las sillas frente a esa gran mesa ovalada, estaba revisando una carpeta llena de papeles y escribiendo a la vez. Yo aclaré mi garganta al momento de cerrar la puerta para así llamar su atención.

Tan pronto lo hice sus ojos me calaron profundamente haciendo que mi cuerpo reaccionará también, su boca tan perfecta se abrió levemente al verme caminar hacía él.

Me senté frente a él, deseaba estar lo más lejos posible como si eso significara que podría estar a salvo de su mirada, era estúpido pensar algo así ya que sus ojos no dejaban de mirarme, tan pronto yo puse mi cuaderno en la mesa él comenzó a hablar.

- Espero que no te haya interrumpido - me dijo, luego se aclaró la garganta ¿Será posible de que estuviera nervioso? No, imposible - ¿Cómo estás?

- Bien - le dije, mirándolo fugazmente para luego mirar mi cuaderno. Demonios se veía tan sexy con su perfecto traje negro, verlo tan formal y con cierto semblante de seriedad me daban ganas de abalanzarme hacia él y besarlo como nunca. Pero al recordar que él estaba ya con otra mujer me hicieron calmarme y a la vez sentirme algo molesta - ¿Vendrá alguien más?

- ¿Esperas a alguien en particular? - me dijo con voz grave y repentinamente serio, arrugando levemente el ceño. Sin mirarme volteó una hoja de su carpeta, casi juré que esta se rasgaría debido a la fuerza con que la tomó - Creo que Itachi está por llegar, si a eso te refieres. De todos modos él debe estar aquí, ya que ustedes se encargaron de conseguir este acuerdo con Fijitawa.

Miré su rostro y esa cálida mirada que antes tenía se endureció, seguí observándolo para luego ver sus manos que ahora estaban tensas, eran tan grandes y de dedos largos, de tan solo recordar que esas manos me tocaron alguna vez sentí escalofríos, mi cuerpo reaccionó al moverse sin querer y él me observó extrañado.

- ¿Todo bien? - me preguntó, yo afirmé con mi cabeza evitando mirarlo en esos momentos, era tan débil ante él. Por más que deseaba hacerme la fuerte en esos momentos, él rompía cada intento consiguiendo de a poco romper las barreras que ponía contra él.

Me mordí mi labio inferior y lo miré notando que él observaba mis labios para luego relamerse los suyos, luego hizo contacto con mis ojos y ambos nos observamos por varios segundos. Sentí que fueron minutos, su mirada era tan intensa que pude jurar que algo me estaba diciendo con sus ojos. Al verlos más detenidamente noté unas leves ojeras, quizás últimamente no estaba durmiendo bien por lo que decidí preguntarle.

- ¿Tú…has descansado bien? - él continuaba mirándome, vi como tragó saliva mientras sus ojos no dejaban los míos.

- No - me dijo con suavidad - Sakura, ¿por qué no te acercas?, siento como si me tuvieras miedo ahora - sus ojos negros se suavizaron y su voz pareció de repente más dulce pero sin dejar ese tono grave.

- Estoy bien aquí, gracias - Ahh, soy una tonta, sé que no debo acercarme a él. Sasuke es como el fuego, sabes que te hará daño si lo tocas pero aún así deseas acercarte.

- Por favor - aquellas palabras debilitaron lo último que tenía de resistencia y me acerque a él, no tanto tampoco, solo me senté a un lado dejando una silla que nos separaba y abrí nuevamente mi cuaderno para no mirarlo, esta vez escuché que soltaba un fuerte suspiro - ¿Podrías dejar de ignorarme?, me vuelvo loco cuando lo haces.

- No sé de qué hablas, Sasuke - le dije, al verlo me sorprendí cuando vi sus ojos oscuros y sus labios ligeramente apretados.

- No puedes olvidar lo que tuvimos al querer ignorarme, Sakura. Nosotros tuvimos una historia te guste o no y negarla no la hace inexistente - dijo con firmeza.

Mordí un lado de mi lengua y deseaba decirle todo lo que sentía, toda esa rabia acumulada que alguna vez sentí pero apenas escuche la puerta abrirse me detuve.

Los socios de Fijitawa habían llegado.

- Bienvenidos, por favor siéntense. Los estábamos esperando - Sasuke se paró de su asiento al verlos entrar. Yo lo imité y les sonreí como si nada pasara, luego entró Itachi con ese semblante tranquilizador y seguro andar. Él estaba semi formal, con una camisa negra dentro de su negro pantalón mas una corbata roja que caía hasta su vientre. Él me sonrió y luego se sentó junto a mí. Al sentarme miré fugazmente a Sasuke que volvió a tener ese rostro serio.

Durante la reunión hablamos sobre el acuerdo y los términos que cada empresa debía cumplir, fue totalmente aburrido pero escuchar a Sasuke con tanta seguridad en su voz hacía que todo fuese más entretenido, aunque lo único que deseaba era salir corriendo de allí. No podía continuar viéndolo, me esforzaba tanto en querer olvidarlo que verlo ahora era un martirio. A este paso jamás lograría borrarlo de mi corazón.

Al momento en que me di cuenta de que estaban estrechando sus manos me levanté para imitar el gesto. La reunión por fin había terminado y suspire de alivio al ver que por fin me iría a mi oficina pero la voz de Sasuke me detuvo.

- Sakura, necesito hablar contigo - yo miré a Itachi y el tocó mi hombro, apretándolo suavemente - Puedes irte, Itachi - esta vez miré a Sasuke quien miraba a su hermano con cierto enfado.

Al sentir que nuevamente ambos estábamos solos Sasuke se levantó de su asiento y yo me puse rígida, no sabía si sentarme o imitarlo, si quedaba de pie sentiría cómo mis piernas se movían como gelatina. Su presencia me daba nervios.

Lo vi sacarse su chaqueta y mordí mi labio inferior al ver su casi traslucida camisa blanca que dejaba ver ese cuerpo perfecto, se arremangó los puños para luego mirarme nuevamente. Demonios, se veía aún más sexy de lo que pensé. Sasuke soltó un poco el nudo de su corbata azul para luego dirigirse a mí.

- ¿Y bien?, ¿me dirás algo al respecto, Sakura? - me miró a los ojos mientras apoyaba su cuerpo en su escritorio. Claro, él deseaba retomar lo último que me dijo antes de que nos interrumpieran.

- ¿Sabes qué?... - en ese momento no pude controlarme y solo quise expulsar lo que quería decir, no podía continuar callada al saber que fui prácticamente humillada por él mientras él me dejó sin darme ninguna explicación - No entiendo por qué te molestas en recordar lo que tuvimos, se nota que pudiste superarlo en un abrir y cerrar de ojos ¿no?

Sasuke soltó un bufido.

- ¿Acaso tu no? - me dijo con seriedad - No nos mintamos, sé muy bien lo que pasa entre tú e Itachi.

Al momento en que escuché sus palabras mi corazón se aceleró, mis ojos se abrieron y mire hacia el suelo ¿Qué era lo que de verdad sabía?, era imposible que sepa lo que sucedió en aquel viaje de negocios, nadie sabía.

- Sasuke… - quería explicarle, no sabía por qué pero no deseaba que tuviera una mala impresión de mí. Yo siempre le fui fiel y nada pasó con su hermano.

- No hace falta - me detuvo - Puedes irte - me dijo, esta vez sin mirarme, sentí por un momento que aquello que me dijo le dolió, ya que su mirada había cambiado nuevamente y su voz sonaba mas débil que antes.

- No te entiendo, Sasuke…me hablas, me ignoras, me dices algo con cariño y enseguida me hablas como si me odiaras. Hasta a veces siento como si me hablaras de una forma que me recuerda a aquellos días cuando me querías. Al final no sé quién está más confundido si tú o yo - suspiré - ¿Has experimentado esa horrible sensación cuando alguien te hace sentir especial, y de repente, te deja de lado como si nada? - le pregunté, ya que era exactamente como él me hacía sentir.

Él se dio la vuelta para mirarme. Yo me dirigí a la puerta pero cuando estuve a punto de abrirla su voz me detuvo y lo mire nuevamente.

- Si - me responde - Es entonces cuando tienes que actuar como si nada te importase - mis labios temblaron. Sasuke dio unos pasos hacía mi pero yo retrocedí, no quería estar cerca de él, no podía.

Lo miré por última vez y abrí la puerta para salir y dirigirme a mi oficina. A penas salí me apoyé en la puerta, volteé mi rostro hacia la derecha y vi a Karin quien me miró con una ceja enarcada, inspeccionándome.

- ¿Te encuentras bien? - me preguntó, sus labios de repente se pusieron rígidos.

- Si, con permiso - le dije. Ya no aguantaba las lagrimas, de tan solo pensar que ambos estarían solos en esa oficina hacía que mi corazón volviera a doler.


- Sasuke, soy yo - le dijo Karin, entrando de todos modos al no escuchar respuesta.

- Hola, Karin - le dijo sin verla, Sasuke estaba tomando agua casi con desesperación - Sabes que no puedes entrar cuando estoy trabajando - la miró serio.

- Lo sé, no me pude aguantar - ella lo abrazó pero este solo acarició su espalda - ¿Qué hacías con ella aquí? - le preguntó, enarcando una ceja mientras dejaba de abrazarlo.

- No confundas las cosas, Karin - él tragó saliva - Ella y yo ya no tenemos nada de qué hablar más que solo negocios.

- Me pregunto si será verdad - dijo Karin mirando sus uñas. Luego se acercó a él para besarlo en la mejilla.

Mientras tanto al mismo tiempo en que Karin entró en la sala de reuniones, Itachi se dirigió a la oficina de Sakura.

- Adelante - dijo Sakura cuando escuchó que golpeaban su puerta.

- Hola - dijo Itachi, acercándose - ¿Estás bien? - preguntó mirándola mientras ella desviaba su mirada.

- Si, ¿no debería estarlo? - Sakura de pronto se puso a la defensiva y lo miró con ojos duros.

- Lo siento, pensé que…

- No - Sakura se llevó sus manos hacia su frente, sobándosela - Soy yo la que debo disculparme, lo siento…es solo que no me encuentro de buen humor - Itachi se sentó frente a ella y acarició su mano.

- ¿Te hizo algo? - sus ojos negros se volvieron aún más oscuros mientras esperaba la respuesta de la chica.

- No - sonrió sin ganas - Es difícil ¿sabes?, pretender que nada ocurrió, verlo casi todos los días…y peor es saber que su novia ahora está con él - suspiró.

- Tranquila - le sonrió cálidamente - Recuerda lo que te dije antes.

- ¿Qué? - ella negó con su cabeza - No te entiendo Itachi, sabes perfectamente lo que ocurre y ¿aún así continuas dándome falsas esperanzas?

- Lo conozco, por lo tanto sé que ella no es para él.

- Entonces ¿por qué demoni…?

- Solo sé paciente - dijo él - Ven, te invito un café, lo necesitas - Itachi se levantó de su asiento y ella lo siguió.

Itachi abrió la puerta de la oficina dejando salir a Sakura primero, ella se sacudió el cabello como si con eso alejara el mal rato que pasó. Apenas él cerró la puerta los ojos de Sakura se fijaron en la figura de Sasuke con Karin, donde ambos estaban en el marco de la puerta de la oficina de Sasuke.

Sasuke lanzó un ligero bufido al ver a su hermano colocando una mano en la espalda baja de Sakura, su mandíbula se endureció y contuvo su ira al apretar sus puños. Karin siguió la mirada de Sasuke y vio a los nuevos tortolos juntos y sonrió para sus adentros, le gustaba saber que Sakura estaba con Itachi. De pronto y casi sin notarlo sintió los suaves pero fríos labios de Sasuke en los suyos, ella a pesar de la sorpresa de su gesto rodeó su cuello con sus brazos y lo besó.

Sakura dejó escapar un leve gemido al ver la escena, sintiendo de inmediato un nudo en la garganta y sin querer apretó el brazo de Itachi quien no pudo no sentir rabia al ver ese comportamiento de su hermano. En esos momentos Sakura no pudo continuar viéndolos y miró hacia el piso, ahora sentía pena, odiaba el hecho de que verlo junto a ella le afectara tanto, pero lo odiaba más por el hecho de que esos mismos labios ahora estaban besando a alguien más y nuevamente sintió la traición. Sakura apretó sus ojos con fuerza para evitar que las lagrimas salieran y su mente se puso en blanco, evitando así las ganas de llorar.

Tan pronto ellos dejaron de besarse, Sasuke miró a Karin con una sonrisa curva y ella le devolvió el gesto. Luego de eso sus ojos se posaron en Sakura quien continuaba mirando el piso pero Itachi la abrazó desde su cintura para animarla a que caminara, esto hizo que ella despertara y lo miró con sorpresa al sentir su brazo alrededor de su cuerpo. Itachi continuó su camino sin mirar a su hermano, si él quería jugar sucio al tratar de sacarle celos a Sakura pues él también lo haría.

La imagen de ellos hizo que se quedará tan gravada en su mente que ni si quiera se dio cuenta de que Karin aún estaba frente a él.

- ¿Aún sigues aquí? - le preguntó con voz tosca - Vete, debo trabajar - él dio un paso atrás y de un golpe cerró su oficina, dejando a Karin perpleja y algo desconcertada.

Ella suspiró mientras apretaba sus dientes, era obvio que ese beso fue para sacarle celos a Sakura y no porque él quería besarla. En ese momento Karin supo lo que debía hacer para que Sasuke olvidara a Sakura o hasta incluso lograr que la odiara. Itachi era la clave para que Sasuke dejara de pensar en ella para siempre.

.

.

Habían pasado unos días y Karin ya había inventado el plan perfecto, necesitaba de una manera efectiva para que Sasuke se olvidara definitivamente de Sakura.

Se había animado así misma a seguir cada movimiento de la peli rosa, ver lo que hacía cada día, si iba a algún lugar recurrente o si se juntaba a salir con sus amigas. Fue tanta la dedicación que le puso a su plan que un día la siguió mientras se juntó con una de sus amigas. Se puso casi cerca de ellas dándole la espalda a Sakura que yacía sentada mientras hablaba con una mujer rubia. Karin se puso a leer el diario mientras escuchaba cada detalle de la conversación, de todas maneras no habría forma de que Sakura sospechara de ella, tenía una peluca negra y un traje que cubría hasta su cuello mas unas gafas oscuras.

Mientras continuaba escuchando la conversación se enteró de que ambas irían al pub Aldaya, lo que fue una buena noticia para sus oídos ya que escuchó con precisión el día, el lugar y la hora del encuentro.

Habiendo escuchado suficiente Karin dobló su periódico y se levantó de la silla para dirigirse a la salida, apenas dejó el lugar sintió la vibración de su teléfono con el tono de mensajes. Ella lo sacó y se sorprendió al ver el nombre de Sasuke en el. Sus manos temblaron levemente y presionó el nombre dando paso a la entrada del mensaje.

Karin se detuvo y leyó cuidadosamente cada palabra.

Karin, necesito que nos juntemos en la cafetería que queda cerca de la empresa.

No tardes.

El corazón de Karin aumentó de velocidad y guardó su celular con algo de nerviosismo, ¿qué querrá Sasuke ahora? Ella guardó su peluca en su cartera y aceleró el paso para dirigirse hacia el lugar de encuentro.

Solo tardó 20 minutos en llegar y Karin se sentó en la cafetería, había pedido dos cappuccino mientras esperaba a Sasuke. Apenas lo vio entrar a la cafetería esta se puso rígida, se acomodó su cabello un instante y se enderezó para hacer que su figura resaltara más.

- Ordené por ti, espero que te guste - dijo ella. Sasuke tomó la tasa de café para olerla y luego suspiró.

- Karin…

- ¿Has pensado en lo que me dijiste la última vez que nos vimos?...¿es sobre nosotros? - se adelantó ella al ver su semblante de seriedad en su rostro.

- Si… - le respondió, mirándola.

- ¿Y bien?

- Deseo…intentar las cosas contigo, pero a mi manera - le respondió, Karin abrió su boca en son de asombro ante sus palabras, por fin estaría con él, no podía creerlo pero sus mismos labios dijeron esas palabras que ella tanto anhelaba. Sus ojos rojos brillaron de la emoción y él acercó sus manos para tomar las de ella. Apenas sintió su tacto su mente le jugó una mala pasada y pensó por un momento en Sakura, ¿se habrá olvidado de ella? Pero lo que más llamó su atención era que no sabía por qué por solo unos segundos había pensado también en Suigetsu - ¿Karin? - lo escuchó, ella sacudió un poco su cabeza para olvidar lo que estaba pensando y apretó la mano de Sasuke para luego responderle.

- Esperaré todo lo que necesites - dijo feliz y algo sonrojada - Yo…prometo no defraudarte Sasuke-Kun.

...Continuará...


¡Hola de nuevo!

:O ¡Sasuke le dijo a Karin que quería intentarlo! ¿Qué pasará ahora? ¿Acaso Karin esta dudando un poco de sus sentimientos? jejeje

Y ¿qué pasará con Sakura? :(

¡Todo esto y más lo podrán saber en el siguiente capítulo!

Les daré una pequeña aclaración, esta vez quise que Sakura narrara y creo que daré paso a otros personajes para que cuenten lo que esta pasando desde su propio punto de vista e irán marcados entre corchetes y en cursiva más el nombre del personaje :)

Si les gustó este capítulo me lo podrán decir a través de un review ;) , no se desesperen ya que aún queda mucho para saber cómo terminará esto.

¡Nos leemos pronto!