¡Hola a todas mis lectoras!, lo sé me he demorado mucho en subir un nuevo capítulo pero últimamente he estado tan ocupada que simplemente se me hizo imposible actualizar antes.
Quiero decirles que les agradezco mucho sus comentarios, follows y favoritos =) cada muestra de que ustedes siguen mi historia me llena de alegría y me dan ánimos para seguir escribiendo. Lo crean o no estos son como energía vital para mis dedos e imaginación xD.
Bueno, no deseo aburrirlas así que nos vemos al final del capítulo.
¡A leer! :D
Capítulo 13
Pasaron tan solo dos días cuando Sasuke le propuso a Karin salir a una cita con él, deseaba intentar tener una relación con ella para así saber que tan cierto era lo que ella le decía y él a la vez esperaba que sus sentimientos se centraran solo en Karin. Si algo debía hacer era intentar las cosas con ella y así sería más fácil olvidar a Sakura. Un clavo saca a otro clavo ¿no es así?
Karin estaba entusiasmada, no dejaba de sonreír al saber que ambos lo estaban intentando de verdad. Mientras caminaban ella tomó de su brazo y lo tiró para que fueran a una feria llena de juegos y puestos de entretenimiento. Ella miró a Sasuke con ojos cálidos y notó su semblante serio, no le dio mucha importancia ya que siempre supo que era un hombre con cero emociones. Solo le bastaba de que él estuviera con ella y a la vez le permitiera acercarse a él.
Había pasado una hora y Karin lo miró nuevamente, al verlo con la misma seriedad de antes lo animó a que al menos sonriera un poco y este solo se limitó a hacer una pequeña mueca sin ganas. Karin hizo un puchero al ver el poco entusiasmo que daba y con sus manos trató de dibujarle una sonrisa, pero solo consiguió que este la esquivara con el brazo. Ella suspiró con pesadez y fue ahí cuando Sasuke la sorprendió con unas palabras para disculparse por lo que había hecho. Ella asintió sin ganas y dejó que Sasuke tomara de su mano, sintiendo un grato calor que recorrió por todo su cuerpo hasta sonrojar sus mejillas y de paso mostrar una tonta sonrisa.
Karin siguió caminando junto a él pero algo llamó su atención, parando su paso en seco mientras que él la miró con curiosidad.
- Sasuke-kun, quiero ese panda que está ahí - le decía, apuntando el juego de argollas que entregaba un peluche a quien acertara al menos dos veces dentro de una vara.
- No quiero - le dijo - Pide otra cosa - expresó sin mirarla mientras continuaban caminando.
- Mmm, entonces vayamos a la Noria - mencionó entusiasmada, Sasuke la miró a los ojos por primera vez y asintió.
La fila duró poco debido a que solamente las parejas subían al juego, Sasuke comenzaba a sentirse algo incómodo al escuchar murmullos de que él y Karin hacían una linda pareja. Ella se ruborizaba y sonreía mientras que él lo único que deseaba era que se callaran de una vez. Cuando ambos se subieron, Sasuke recién pudo respirar aliviado al saber que dejaría de escuchar a la gente chismosa y solo esperó a que el sujeto les colocara la barra de seguridad para que en solo cuestión de segundos ambos estuvieran a metros del suelo.
Mientras ascendían, Karin miró a Sasuke quien estaba distraído observando la panorámica de la gran feria, ella sonrió al verlo tan calmado como si su presencia por primera vez no le perturbara, incluso hasta podía apostar de que estaba disfrutando la cita tanto como ella.
En ese momento Karin se mordió el labio inferior y se movió un poco para acercarse a él pero la máquina dio un fuerte golpe haciendo que la chica perdiera el equilibrio hasta el punto de casi caerse del asiento, en ese momento Sasuke fue rápido y la sostuvo en sus brazos por unos breves minutos hasta que se aseguró de que estaría bien, dejándola nuevamente sentada cerca de él. Karin quedó helada al sentir que por poco caería de la Noria, sus manos temblorosas no dejaban de apretar el abrigo de Sasuke y ambos se miraron a los ojos pero él apartó la mirada en cuanto vio sus rojos ojos iluminados, dejando de abrazarla para luego continuar mirando a su alrededor.
Karin aún no podía dejar de mirarlo mientras el juego se mantenía en movimiento, vio sus manos que ahora dejaron de temblar y recordó la manera en cómo él la miró, no era una mirada de amor o cálida como le brindaba a Sakura cada vez que la veía, esta mirada era diferente ni si quiera podía decir que la veía con odio porque ni a eso se asimilaba, era vacía y sin sentimiento alguno. Su mirada se entristeció por breves segundos al darse cuenta que quizás ella nunca podría quitar a esa mujer de su corazón. Al pensar en eso su cabeza comenzó a formular varias preguntas ¿y si quizás Sasuke la estuviera utilizando para así sacarse a Sakura de la cabeza?, ¿y si ella solo era una distracción? Aquellas preguntas atacaban su pecho como si cada interrogante fueran finas espadas atravesándola una y otra vez. Lo único que deseaba era que él la viera con la misma intensidad como una vez vio que lo hacía con Sakura. La odiaba, la odiaba tanto que deseaba más que nunca hacerle daño.
Por un momento hasta había pensado en cancelar aquel plan que tenía al ver que Sasuke lo estaba intentando con ella pero al pensar en todas esas preguntas y la posibilidad de que él solo la estuviese utilizando la hizo continuar con su plan, ya no había marcha atrás. Haría que Sasuke se diera cuenta de una vez por todas de que Sakura ya lo había olvidado por completo y de paso hacer que se arrepintiera por ilusionarla y utilizarla.
Karin apretó sus puños conteniendo su ira e hizo retroceder unas lagrimas que amenazaron con brotar de sus ojos. Al momento en que se dio cuenta de que la Noria había dejado de moverse, ella fue la primera en salir, dando un brinco y brindándole una suave sonrisa a Sasuke, él no debía notar lo que tramaba ni mucho menos que la viera triste, ahora no era tiempo de pensar sino de actuar.
Ambos continuaron paseando hasta que fueron las 00:30 de la noche, para ese entonces ambos decidieron que había sido suficiente por hoy y dejaron la feria.
El recorrido al departamento de Karin fue breve, las calles estaban despejadas y ni él ni Karin dijeron una palabra. Lo único que hizo ella fue tocarle la mano que descansaba en la palanca de cambios del coche de Sasuke y él, curiosamente, le permitió ese gesto.
Al llegar al edificio de Karin este la acompañó hasta su piso y la dejó en su departamento como siempre.
- Fue entretenido - lo escuchó decir - Ayudó a que me distrajera - le confesó.
- Pienso lo mismo, Sasuke-kun - dijo Karin, fingiendo nuevamente una sonrisa - ¿Te veré mañana? - le preguntó esperanzada - Quiero volver a salir, esta vez a otro lugar, ¿te parece?
- Claro - le dijo, besando una de sus mejillas. Karin se quedo quieta al sentir sus labios sobre sus mejillas, aquel beso lo sintió frío, le pareció hasta extraño que su cuerpo no haya reaccionado ante él como lo hizo unas horas antes. Al verlo alejarse ella le sonrió e hizo un gesto con su mano - Adiós - Sasuke se fue mientras Karin lo veía marcharse, ella abrió su puerta y la cerró, apoyándose en ella.
Una vez dentro, su rostro dejó esa sonrisa, no se sentía para nada feliz al pensar en lo que Sasuke estaba haciendo con ella. Karin agachó su cabeza sintiéndose derrotaba cuando algo llamó su atención, arrugó el seño y miró hacia el suelo notando una hoja de papel bajo uno de sus pies. Alguien le había dejado una carta, ella se agachó para darle un vistazo para saber qué decía y sonrió a penas vio el remitente.
Karin:
No pude aguantarme a dedicarte esta frase que me hizo recordarte cuando me dijiste cómo eras, no sé si será tu caso pero creo saber leerte.
Ella no es mala,
tampoco es de piedra…
Se muestra fría solo por precaución.
Esconde sus sentimientos para que
no noten que en realidad tiene
demasiado frágil el corazón.
Cuando hablamos me dijiste que eras fría conmigo, ahora que lo pienso quizás esto sea una razón. Aunque yo sé que por mucho que tú creas ser fría y cortante conmigo yo no lo siento así.
Suigetsu.
"Idiota" masculló sonriente.
Karin volvió a releer el papel, sonriendo cada vez que lo hacía, era estúpido saber cómo ese hombre lograba hacerla sentirse bien, simplemente eran unas palabras cursis y aún así la hicieron sentirse mejor hasta el punto de querer ir a visitarlo y discutir con él por ser tan ridículamente tierno, pero de inmediato rechazó ese pensamiento. No podía hacerle algo así a Sasuke ahora que lo estaban intentando, sin embargo, él nunca la hacía sentirse apreciada, ni si quiera ahora que habían salido a una cita juntos.
"¿De verdad quiero esto?, quizás Sasuke ya no sea para mí y jamás me mire de la manera como yo quiero que lo haga, aún así no puedo evitar que me guste, sé que él me querrá, lo sé, debo ser persistente hasta que me demuestre lo contrario. Pero de ser así ¿por qué pienso cada vez más en Suigetsu? y ¿qué es esto que acabo de sentir ahora? mis brazos se erizaron al leer esta nota y de repente me sentí tan ansiosa que hasta quería verlo…"
Karin suspiró con pesadez y se dirigió a su habitación. Ella dobló el papel y lo colocó dentro de su mesita de noche para luego dormir. Curiosamente lo último que pensó fue en la sonrisa traviesa de Suigetsu y en su voz leyendo lo que le acababa de mandar.
.
.
Era un nuevo día y Karin se volvió a juntar con Sasuke, esta vez habían acordado ver una película en la casa de él. Por lo que Sasuke fue a buscarla para llevarla a su hogar.
Karin al llegar, se sorprendió de la buena ubicación de su casa y lo bonito que era todo.
[Sasuke]
Baje de mi auto sin darle importancia a lo que haría Karin y me dirigí a la entrada para abrir la puerta, pensé que ella estaría justo detrás de mí pero no, al voltear observé a Karin entretenerse con la pequeña laguna artificial, su sonrisa me hizo recordar el momento exacto cuando invité a Sakura aquí. Ella apuntó la pequeña cascada y fruncí el ceño al ver que todo lo que hacía ella era volver a revivir lo mismo que pase una vez con Sakura.
Maldije para mis adentros y la tomé del brazo para que entrara de una vez, cada gesto que hacía me transportaba a aquellos recuerdos que pasé con Sakura. En vez de ver a Karin solo la veía a ella, parada en frente de mi como aquel día. Verla hacer lo mismo que una vez hizo Sakura me irritaba, esos momentos eran solo de ella y míos.
Vi que Karin se sentó en el sillón mientras yo pase de largo hasta llegar a la cocina y saque dos vasos para poner algo de vodka. Lo necesitaba, fui un idiota al haberla invitado aquí sabiendo que Sakura había estado aquí primero y más encima en ese mismo sillón, semi desnuda con esas mejillas sonrojadas. Sacudí mi cabeza para deshacerme de esas imágenes mentales y miré a Karin por unos instantes, apenas me vio desvié la mirada. No dejaba de pensar en Sakura.
Demonios.
- ¿Sucede algo? - Karin me miraba preocupada, no podía decirle lo que estaba pasando por mi cabeza, eso la lastimaría.
- No, puedes elegir algunas películas que tengo en ese mueble, tengo varias por si te interesa alguna - ella tomó el vaso y le puso algo de jugo para luego revisar mi repisa llena de películas.
No me limité a beber para así alejar esos recuerdos que ya deberían no importarme más, eran simplemente eso, recuerdos. Mientras bebía, sentí como el liquido dejaba su característico ardor en mi garganta, deslizándose con rapidez por mi cuello mientras que a la misma vez me decía a mi mismo que Sakura estaba con Itachi y yo debía seguir mi vida.
Al dejar de beber vi a Karin de reojo y verla sentada en el mismo sofá que una vez utilizó ella me hiso enfurecer, era como si verla ahí en ese mismo lugar que ocupó Sakura desapareciera parte de su esencia y cierta parte de mi no deseaba eso, por lo que le dije que se sentara en uno de los sillones individuales. Karin me miró algo extrañaba pero sin decirme nada me obedeció.
Pasó una hora y lo único que pensaba era qué estaría haciendo ahora mismo Sakura, si estaría sola o con Itachi. Era imposible concentrarme en algo más que no fuera en eso. Bebí nuevamente y de pronto sentí como Karin se había sentado en mis piernas, mirándome con suavidad, había estado tan distraído que ni supe en qué momento ella se había puesto encima de mí.
Suspiré y apoye una mano en su cintura pero algo no iba bien, debería sentirme algo excitado con ella pero nada, sentirla tan cerca de mí solo me producía molestia, lo único que quería era alejarla de mí, quizás mentalmente me podía engañar en querer estar con ella pero físicamente mi cuerpo la rechazaba, repelía todo de ella, su aroma, sus caricias… hasta sus miradas.
- Te llevare a tu casa, ya es tarde - Karin enarcó una ceja al escucharme y rodeó mi cuello con sus manos tratando de persuadirme de lo contrario.
- Solo hemos estado juntos un par de horas, Sasuke-kun - lo dijo en un gimoteó como tratando de convencerme de que le permitiera quedarse, pero deseaba estar solo, parte de mi decía que cometía un grave error al estar aquí con ella. Por lo que puse mi vaso en la mesa de al lado y la saqué de mis piernas, en ese mismo instante me levanté - ¡Sasuke-kun! - la escuché decir. Me volteé a mirarla y me di cuenta de su enojo - ¿¡Por qué eres tan frío conmigo!?...me dices que intentaremos nuestra relación pero no veo mucho de tu parte - es verdad, y lo lamento pero no puedo, trato de ser fuerte y avanzar pero cada vez que la veo solo recuerdo a Sakura. Respiré profundamente para serenarme y le respondí.
- No me siento muy bien, Karin. Tal vez otro día - vi que caía una lagrima por su mejilla y suspiré con pesadez. Ella nunca lloraba y a veces sentía que lo hacía solo para llamar mi atención y que de esa forma yo me suavizara con ella pero al hacerlo producía todo el efecto contrario - Karin…no me presiones - vi cómo limpió su lagrima de un manotazo y antes de que pudiera anticiparlo se lanzó hacia mí, abrazándome con fuerza.
- Solo quiero que me toques, que me quieras, que me hagas sentir que lo estas tratando…¿he hecho algo malo?, solo dímelo y cambiare - cerré los ojos y tragué con dificultad al escucharla, luego la mire y vi esa mirada suplicante en sus ojos. No puedo seguir con esto, hice que me soltara y saqué mis llaves del auto para regresarla a su departamento. Definitivamente hoy no podía darle lo que ella me pedía, ni mañana o quizás nunca…lo que me hizo cuestionarme si alguna vez estaría listo para hacerlo.
Ella subió a regañadientes y no paraba de mirarme, me sentí algo culpable ya que no sabía lo que me pasaba, de cierto modo quería abrirme con ella y aceptarla nuevamente en mi vida pero al llevarla a mi casa hizo que todo se fuera a la mierda. Lo único que conseguí con eso fue revivir aquellos momentos que pasé con Sakura. Quizás no debí apresurarme a que ella viera mi espacio aún, o tal vez me siento así porque no deseo estar con ella en realidad y me siento confundido.
Me estacioné cerca de su departamento y presioné el botón para que las puertas del auto dejaran de estar con seguro para que Karin saliera del auto, ella se acercó a mí con intenciones de besarme a lo que la rechacé sin dudarlo, besarla era ir demasiado rápido y deseaba que al menos me diera tiempo. Al verla por el rabillo de mi ojo me di cuenta que una lagrima cayó de sus ojos rojos hasta deslizarse por su mejilla, esta vez supe que fue una lagrima sincera. Cerré mis ojos suavemente al saber que con esto le estaba haciendo daño pero ninguna palabra salió de mi boca para disculparse.
Al momento en que escuché la puerta del auto cerrarse partí de inmediato hacia donde Naruto, no quise volver a mi casa para recordar todo nuevamente, necesitaba un respiro y quién mejor que él para eso.
Durante todo el camino pensaba en ambas, tenía una lucha interna sin saber qué rayos hacer con ellas, por un lado estaba Karin. Si bien ella me traicionó en el pasado no podía negar que sentía algo por ella, después de todo teníamos una larga historia juntos, fueron años de relación pero a pesar de eso no podía abrirme a ella y expresar mis sentimientos, no podía ¿por qué?
Luego estaba Sakura aquella chica que con el hecho de solo verla aquella vez cambió mi mundo en un dos por tres, todo de ella era interesante, era hermosa e inteligente, la quería. De eso no me cabía dudas, pero al igual que Karin me había traicionado y peor aún con mi hermano. Al pensarlo así ambas iban empatadas.
Doblé a la izquierda y me estacioné afuera de la casa de Naruto, toqué la bocina dos veces y esperé a que se asomara para luego salir del auto.
Naruto abrió la puerta de su casa y sonrió cálidamente al ver a Sasuke acercarse a él. El rubio abrió sus brazos y Sasuke suspiró al verlo tan radiante, lo menos que quería era verlo de esa forma mientras él estaba hecho trisas por dentro, pero aún así lo abrazó para saludarlo.
Naruto lo invitó a pasar y él se acostó apenas vio el sillón.
- Te vez fatal, ¿te encuentras bien, Sasuke? - le preguntó su amigo al verlo con los ojos cerrados.
- No lo sé - de repente se sintió muy cansado.
- ¿Quieres una cerveza? - él lo vio asentir y le tiró una desde su nevera, Sasuke apenas abrió sus ojos recibió la lata en sus manos, atajándola hábilmente - No sabía que ahora hacías visitas - le dijo su amigo con un tono divertido - ¿Qué te trae por acá?
- Una chica - Sasuke se sentó y observó la amplia alfombra que su amigo tenía en el living, evitando el contacto visual con él.
- Pues…ya ves que no hay ninguna aquí - Naruto destapó su cerveza y comenzó a beber, sentándose al frente de su amigo que también abrió la suya - Pensé que ya la tenías, esa mujer candente de pelo rosa era una belle…
- Cállate - su voz fue fuerte y ronca - Ya no estoy con ella - Naruto quedó mirando a Sasuke por varios segundos con mucha atención para que continuara hablando. Sasuke dejó salir un suspiro para comenzar a hablar - ¿Recuerdas a Karin? - lo vio asentir - Estoy con ella ahora.
Naruto evitó derramar el sorbo de cerveza que tenía en su boca al escuchar lo que dijo su amigo.
- ¿¡Qué!? Pero pensé que ella…
- Lo sé, larga historia - Sasuke bebió para darse ánimos a seguir hablando - Aún así no puedo quitarme a Sakura de la cabeza, sé que ahora está con Itachi y no debería pensar en ella pero… - Sasuke rechinó los dientes y dejó salir un sonido de frustración, luego vio las manos de Naruto alzarse un poco para detenerlo.
- No entiendo nada…explícate - Naruto dejó de beber e inclinó su cuerpo más hacía él.
Sasuke rascó su parte baja de la cabeza y suspiró para comenzar a relatar todo lo que había pasado entre Sakura y él. Quiso ser breve evitando ciertos detalles para no permitir que los recuerdos volvieran a atacarlo nuevamente. Naruto se mantenía expectante sin siquiera interrumpirlo, de vez en cuando enarcaba una ceja o fruncía los labios al escuchar su relato.
Al terminar de hablar, Naruto logró entender toda la historia a la perfección, se quedó pensativo un buen rato mirando su cerveza en la mesa de centro, Sasuke al verlo por primera vez tan tranquilo bebió de su lata hasta terminarla, se sentía algo raro al hablar cosas así con su amigo, por lo general él nunca necesitaba de consejos y menos de él. Naruto se movió de su sillón hasta que habló.
- Sabes…yo hace un tiempo comencé mi relación con Hinata…
Sasuke resopló y rodó los ojos al escuchar un tema que no tenía nada que ver con lo que le dijo, era obvio que su amigo prestó cero atención en sus palabras, era Naruto después de todo, no tenía sentido abrirse con alguien que era tan distraído.
- ¡Idiota!, te cuento todo lo que me ha pasado y tú solo presumes de tu relación - dijo molesto, él se levantó de su asiento dispuesto a irse de la casa cuando sintió las manos de Naruto que lo empujaron con fuerza hacia atrás, impidiendo que se fuera, el semblante serio de su amigo hizo que retrocediera y que volviera a sentarse. Una vez que ambos estaban sentados Naruto habló nuevamente.
- Solo digo que desde que comencé a salir con ella he visto con frecuencia a Sakura… - al escuchar su nombre los ojos se Sasuke se abrieron un poco más y su ceño se relajó, ansiaba que le dijera algo bueno, algo que él no supiera, y sin interrumpirlo dejó que continuara - …y no creo que esté en una relación con Itachi. No te has preguntado que tal vez son suposiciones tuyas, ¿alguna vez los has visto juntos?
- Si - dijo escueto y serio a la vez.
- ¿Los has visto besarse?, ¿o en alguna situación más comprometedora?
Sasuke inhaló con fuerza al escuchar que todo lo que le preguntaba Naruto solo hacía sospechar de que todo lo que él pensaba era cierto. Aún así respondió.
- Los he visto salir y juntarse en su oficina, y además ella fue a su departamento de noche una vez o quien sabe cuantas más ¿Te parece poco? - él enarcó una ceja, ya no podía ocultar lo molesto que estaba.
- Eso no significa nada, Sasuke - Naruto bebió de su lata - Cualquier persona haría cosas como esas, además date cuenta que quizás ellos salgan como amigos y el hecho de él este en la oficina de ella o ella en la de él no significa nada más que solo trabajo.
- ¿Y qué me dices con ir a su departamento de noche? - preguntó en seco.
- Todo amigo visita la casa del otro ¿no? - Naruto lo miró directamente a los ojos mientras Sasuke pensaba la situación - Oye, espera…¿cómo sabes que ella fue a su departamento? - Sasuke se quedó callado por varios segundos dejando al aire la pregunta de su amigo, de repente se sintió incomodo y se rascó su cabello en señal de nerviosismo, hasta incluso se aclaró la garganta pensando en que Naruto dejaría pasar ese detalle pero no, él continuaba mirándolo expectante haciéndolo sentirse algo vulnerable. Sasuke no admitiría nunca que él siguió por primera vez a una chica, él nunca fue así con nadie, no tenía para qué hacerlo si las mujeres siempre llegaban a él. Sus ojos negros se posaron en los ojos azules de Naruto y vio que poco a poco a este comenzaba a dibujársele una sonrisa burlona al ver lo que hizo su serio amigo - La seguiste - sonrió con malicia - ¿Sasuke Uchiha acosando a una mujer? - rió.
- ¡Basta, imbécil! - Sasuke se cruzó de brazos tratando de encontrar calma pero al ver que su amigo no paraba de reír tomó la cerveza y la aplastó con sus manos para lanzársela justo en la cabeza.
- ¡Esta bien!, ya me calmé - sonrió, sobándose la cabeza - Solo me gustaría que pensaras positivo, eso es todo.
- ¿Pensar positivo? - dejó escapar una sonrisa nasal - ¿Me aconsejas eso?
- Si, Sakura se ve que es una buena mujer y si te quiso como yo sé que lo hizo, no estaría con un hombre por un largo tiempo. Además deberías hablar con ella y explicarle todo el asunto también, por todo lo que me contaste actuaste como un verdadero cretino, Sasuke - Naruto se levantó para sacar dos cervezas. Sasuke aceptó una y la abrió de inmediato.
- Aunque se lo dijera, no entendería - Sasuke bebió un largo sorbo de cerveza para luego continuar - Karin terminó convenciéndome ¿sabes?...y siento algo por ella pero no puedo avanzar, como si tuviera algún asunto pendiente con Sakura.
- Eso es porque no has hablado con ella - rezongó.
- ¿¡De qué me sirve hablar si ya sé que está con Itachi!?, no sabes lo que me provoca cada vez que los veo, te juro que…
- ¿Celos? - Naruto murmuró bajo su lata de cerveza pero Sasuke alcanzó a escucharlo, dándole una mirada severa - Es divertido verte así - rió.
Sasuke suspiró con seriedad, dejándose caer al tocar el respaldo del sillón con su espalda.
- Que bien que verme así te divierta - rezongó, luego endureció los labios, ya no sabía qué más hacer.
- Tengo una pregunta - Naruto se acomodó nuevamente, esta vez colocando sus codos sobre sus rodillas, mirando a Sasuke con mucha atención. El azabache lo miró seriamente y enarcó una ceja esperando nuevamente una burla - ¿Amas a Karin?
- No amarla pero…
- ¿La amas o no? - Sasuke negó con la cabeza - ¿Qué sientes por Sakura entonces?
- No estoy seguro idiota, por algo vine aquí - Sasuke se inclinó hacia él - Sé que la quiero pero sé que ella está con Itachi, ¡lo sé! ¿ Qué mierda quieres que haga con eso?
- Averiguarlo, la chica te gusta, debes al menos saber mejor la situación y no dar por sentado algo que no sabes con certeza y debes arreglar lo que tienes con Karin. Esa mujer te confunde, quizás hasta ni si quiera la quieras como tú dices - bebió nuevamente y exclamó un "aaah" al sentir el refrescante liquido recorrer su garganta - En mi opinión lo que estás haciendo con esa mujer es lo típico que hacen las personas tontas - Sasuke entre cerró los ojos al escucharlo decirle "tonto" - Tener esa idea de que un clavo saca otro clavo es la peor equivocación que puedes cometer, no tienes que ilusionar a una persona sabiendo que aún sientes cosas por otra. Primero te olvidas de una para después estar con otra.
Sasuke estuvo pensando las palabras de Naruto una y otra vez, a decir verdad lo que decía sí tenía sentido. A pesar de las estupideces que a veces decía, él no era para nada de ingenuo. Ahora el único tonto era él al hacer cosas con Karin cuando solo quería llamar la atención de Sakura todo el tiempo.
- Creo que sé lo que debo hacer - Naruto asintió y estiró el brazo junto con su cerveza en la mano para animar a su amigo a que hiciera lo mismo. Este le brindó una sonrisa curva y chocó su lata suavemente con la de él.
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Por otro lado Karin ya se encontraba dentro de su departamento, no tenía ganas de hacer nada, ni si quiera de comer o distraerse con la televisión, se sentía rota por dentro y vacía a la vez. Pensó que esta cita con él tendría sentido esta vez y sería agradable pero no, todo lo que hizo él fue restregarle en la cara que aún pensaba en Sakura.
Todo lo que ella quería era sentirse amada y que le pusiera algo de atención, algún gesto lindo o algunas palabras de aliento nunca estaban mal, pero nada, solo conseguía seriedad y silencio de su parte.
Se recostó en su cama como un ovillo tratando de no pensar en lo que estaba pasando, dándose consuelo de que él solo necesitaba tiempo.
De pronto el sonido de su celular llamó su atención, fue un sonido breve por lo que supo de inmediato de que se trataba de un mensaje. Se sentó en su cama dejando que sus pies colgaran de ella. Al tomar su celular vio que era un mensaje de Sasuke. Ella tragó saliva y como si alguien le hubiera pinchado el trasero se levantó de la cama de un salto, dando vueltas de un lado a otro como si fuera una leona enjaulada.
Se dio valor a sí misma y desbloqueó su celular apretando el mensaje para ver su contenido. Respiró hondo por última vez y leyó con cuidado cada palabra.
Karin, quiero juntarme contigo cerca del parque de cerezos que está en la ciudad a las 18:00, ¿puedes?
PD: Perdón si fui muy duro contigo hoy.
Karin suspiró de alivió y releyó la parte final de su mensaje, era una autentica disculpa, eso solo podía significar una sola cosa, que de aquí en adelante las cosas entre ellos irían mejor y que él estaría dispuesto a intentarlo de verdad con ella. Karin apretó su celular contra su pecho y se cambió de ropa de inmediato. Vio su reloj que colgaba en su pared que marcaban las 16:30, no tenía mucho tiempo pero debía ser rápida si quería lucir despampanante para su reconciliación.
Karin eligió varios atuendos y con cada uno se miró al espejo para ver cual le quedaba mejor hasta que a eso de las 17:15 encontró el adecuado.
Recogió su bolso y cual guepardo salió de su departamento con gran velocidad, apenas estuvo abajo hizo parar un taxi. Por el retrovisor se arregló su cabello y parte de su maquillaje, una sonrisa adornaba su rostro, lucía radiante.
Apenas el vehículo dobló por la calle principal su semblante cambió a uno de preocupación, el tráfico era infinito por lo que supo en ese momento que llegaría más que atrasada al encuentro. Miró su celular que marcaban las 17:30. Ella mordió su labio inferior y le mandó un mensaje a Sasuke diciéndole que llegaría, tal vez, una hora tarde.
Karin llegó a las 19:04, caminó por un buen rato en el gran parque, notó que los asientos estaban vacíos, muy pocas personas estaban paseando por ese hermoso lugar, los cerezos que yacían por todas partes se movían al son del viento soltando pequeños pétalos rosados por todo el lugar, para ser un lugar tan bonito con aquellos contrastes de colores como lo eran esos árboles rosados bajo un manto de pasto verde muy bien cortado y cuidado, lucía bastante vacío. Karin frunció un poco el ceño y se detuvo al ver nuevamente el lugar ¿cerezos? ¿pasto verde?...Sakura.
Al analizar bien donde estaba detestó de inmediato el lugar, era como estar rodeada de ella. Siguió caminando tratando de alejar sus pensamientos de su cabeza hasta que vio la figura de Sasuke apoyado en el barandal del puente que cruzaba un largo estanque. Lucía casual con unos jeans azules algo desgastados más un poleron negro que marcaba su ancha y fuerte espalda.
La pelirroja tragó saliva y aprovechando que estaba de espaldas hacia ella se arregló por última vez. Caminó nuevamente y sus tacos sonaron con fuerza al tocar la madera maciza del puente, alertando a Sasuke quien la miró con aquellos ojos negros posándose de inmediato en los de ella. Por un momento ella pensó que la escanearía para ver lo guapa que estaba pero no existía ni una pizca de impresión en su mirada. Nada. En ese mismo instante dejó de sonreír y se acercó a él con nerviosismo.
Sasuke la saludó abrazándola, sin estrecharla demasiado a su cuerpo. Esto no podía terminar bien ¿o sí?, todos esos signos eran una señal clara de que nada bueno podía resultar de ese encuentro.
Al terminar el abrazo, Sasuke se alejó dos pasos de ella para comenzar a hablar.
- Pensé que esto sería fácil pero no - Sasuke apretó por un momento sus labios y continuó - Ya sé por qué soy como soy contigo y de verdad lamento si te hice falsas ilusiones con un "nosotros".
Karin sintió su acelerado corazón latir a mil por hora, casi podía sentirlo salir de su pecho al escuchar esas palabras, dejó de mirar en esos momentos a Sasuke y cerró los ojos con fuerza para darse la vuelta y así lograr que se callara, no deseaba continuar escuchando la forma en que esta conversación iba. Solo una vez habían terminado con ella y ese hombre era el mismo que estaba ahora parado detrás de su espalda. Karin respiró con fuerza, reprimiendo sus lagrimas y lo enfrentó para continuar, solo que esta vez ella abrió la boca.
- Que bueno que lo dices, yo quería decirte que ya no deseo esto. Simplemente no funciona - dijo ella con una falsa sonrisa en sus labios - Solo espero no haberte hecho daño esta vez. Sasuke quedó mudo por varios segundos, su boca ligeramente abierta delataba su impresión, por lo que Karin continuó hablando - Si quieres podríamos tener una buena relación esta vez, dejemos el pasado donde merece estar - ella estiró su brazo con su mano abierta para que la estrechara, él miró su mano y la estrechó casi con fuerza. Era la primera vez que Karin lo sentía tan entusiasmado, sus ojos negros tenían cierto brillo al mirarla y su rostro solo tenía una expresión de alivio. Al verlo en ese estado de sosiego ella apretó su mandíbula conteniendo su furia, le estaba haciendo un favor, ni si quiera hubo un lamento de su parte, pero esto no quedaría así, no. Si ella sufría deseaba que él también lo hiciera - Debo irme, fue…bueno haber hablado - ella soltó su mano sintiéndose algo débil, como si aquel apretón le hubiese quitado parte de su propia energía.
Se dio la vuelta para no seguir viéndolo, lo único que quería era abofetearlo por su falta de empatía e insultarlo, hasta ella se había comportado mejor cuando él la descubrió engañándolo, ambos habían llorado y hasta le pidió disculpas pero él ni eso hizo ahora, por lo que contuvo con todas sus fuerzas esas ganas de descargarse con él, y recordó que habían maneras mejores de hacerlo pagar. Ya no deseaba que este estuviera a su lado, nada le importaba ahora más que verlo arrepentido de lo que hizo.
Tan pronto se alejó de él su mente comenzó a repasar el plan que tenía en mente pero sus pensamientos fueron interrumpidos al escuchar la voz varonil de Sasuke gritando su nombre. Se detuvo en seco para darse la vuelta lentamente. Su rostro de inmediato se relajó.
- Gracias…por entenderme - fue todo lo que le dijo. Sasuke era un hombre de pocas palabras por lo que ella no dijo nada y solo le devolvió una breve sonrisa. Mientras giraba su cara para seguir su largo camino a casa noto en él una leve línea de su boca levantarse hasta formar una sonrisa.
"Oh no, esto no se acabará aquí Sasuke, ya verás"
La vuelta a casa fue amarga y sombría, sentía una fuerte presión en el pecho y su cabeza estaba a punto de colapsar por culpa de un insistente dolor punzante. Tenía mucho que hacer y a la vez mucho que descargar.
Subió al ascensor mirando el piso todo el tiempo, su mente estaba en blanco, trataba de no pensar en lo que había ocurrido, muchas veces se pellizcó su antebrazo para despertar de un odioso sueño pero no, seguía de pie sintiéndose muerta por dentro.
Sacó sus llaves para meterla en la cerradura y una vez que la abrió ella entró dando un solo paso y azotó la puerta tan fuerte como sus fuerzas le permitieron. Luego tiró su bolso y su abrigo en el suelo sin importarle donde cayeran para luego recoger uno de los cojines de su sillón presionándolo con fuerza en su boca, gritando tanto como su garganta se lo permitiera. Karin lanzó el cojín lejos golpeando parte de unas cosas que yacían encima de uno de sus muebles.
Sus ojos comenzaron a arder y de pronto estaba llorando descontroladamente, apretando sus dientes con la rabia que sentía, más hacia Sakura que con Sasuke, después de todo ella era la culpable de que Sasuke jamás la tomara en serio. Se sentó en el piso cerca de su radio, eligiendo la primera canción que encontró, le subió el volumen al máximo y eso fue todo lo que necesitó para hacer de su casa un desorden, tomando cualquier cosa que tenía cerca para lanzarla lejos hacia todos lados, rompiendo papeles, marcos de fotos, tirando muebles al suelo hasta incluso las sillas, todo lo que había en su hogar le servía para descargar la rabia y la pena que sentía en esos momentos.
El volumen de la música era tan alto que Suigetsu despertó de su siesta, se dirigió a su living y supo que todo ese ruido insoportable provenía de su vecina Karin. Suspiró angustiado y miró la pared que los separaba, tratando de imaginar todo lo que estaba ocurriendo detrás de tanto alboroto.
Se rascó la cabeza mientras seguía observando la blanca pared hasta que los sonidos de unos vidrios chocar contra el piso lo alarmaron. De un salto fue por unas zapatillas para salir corriendo a golpear la puerta de Karin. Al salir notó a varias personas reclamándole por el molesto volumen pero Suigetsu los alejó al dejarles en claro que él se haría responsable de hacer eso. Esperó a que sus vecinos entraran para golpear con fuerza la puerta, pero nada.
Suigetsu volvió a su departamento y asomó su cabeza fuera de su balcón, al notar que la blanca cortina de Karin ondeaba con ayuda del viento supo que su ventana estaba abierta. Él sacó sus llaves y con gran decisión salió al balcón nuevamente. Sus piernas temblaban al sacar una de ellas fuera del barandal, luego otra. Tragó saliva tratando de no mirar hacia abajo debido a la altura, odiaba admitirlo pero era algo cobarde para ciertas cosas pero ella valía la pena para hacer tal riesgo.
Despacio comenzó a caminar a través de la delgada línea de concreto que sobresalía del edificio, apoyando sus manos contra la inmensa muralla para darse algo de estabilidad mientras caminaba. Cada paso que daba era una tortura, pensaba que en cualquier momento sus pies darían un movimiento en falso y caería abajo. El viento no ayudaba a tranquilizarse, ya que siempre perdía un poco el equilibrio con la fría brisa.
Por un momento se olvidó de por qué estaba haciendo esa locura, luego miró hacia el balcón de Karin y supo que deseaba verla y tranquilizarla. Además sus oídos no soportaban la música que estaba escuchando, si es que se le podía llamar a eso música.
En el momento en que sus manos alcanzaron el balcón de la pelirroja pudo respirar aliviado, todo el camino había aguantado la respiración. Con gran agilidad saltó hacia dentro y corrió de un manotazo la cortina de la mujer.
Lo primero que vio fueron varios cojines tirados en distintas partes del lugar seguido por un sinfín de objetos inanimados esparramados en el suelo, luego vio sillas que también estaban en el suelo en posiciones extrañas para finalmente encontrarse con una muy vulnerable Karin rompiendo pedazos de papel como loca.
Suigetsu colocó sus manos detrás de su nuca e inspeccionó el lugar, lo primero que debía hacer era apagar o bajarle el volumen a la radio. Cuando finalmente la encontró le giró la perilla, para solo escuchar unos sollozos. Él tragó saliva antes de dirigirse a ella, su cuerpo tembló levemente al escucharla tan mal, pero debía ser fuerte si quería verla mejor.
Karin, que estaba tan concentrada en lo que hacía ni notó el cambio de volumen de su radio, seguía sentada en el piso haciendo añicos varios papeles. Fue ahí cuando Suigetsu posó su mano en su hombro para llamar su atención, pero Karin no se movió, había sentido su cálida mano tocar su hombro pero aún así mantuvo la mirada fija en los papelillos sin decir nada, sintiendo las ultimas lagrimas recorrer sus mejillas.
Suigetsu resopló un mechón que caía a su rostro y decidió a hablar, primero quitó su mano del hombro de la mujer y tragó saliva antes de empezar, quería romper ese silencio incomodo, era raro verla tan callada.
- ¿Qué tipo de arte es esto? - Suigetsu miró el lugar con distracción, no miraba nada en particular, estaba demasiado nervioso como para prestar atención - No sé mucho de arte pero créeme…tienes potencial.
- Vete, por favor - Suigetsu posó su mirada en ella sorprendido, primero por su voz tan suave y segundo por sus palabras, un "por favor" no saldría nunca de ella - Quiero estar sola - añadió aún con esa voz apacible.
- Es lo menos que necesitas, ¿ya viste este desorden?... - como él no consiguió respuesta a su pregunta, Suigetsu se colocó delante de ella, invitándola con una de sus manos a que se levantara del suelo - Ven - Karin levantó la mirada y Suigetsu cambió su semblante, ella estaba más triste de lo que imaginó, sus ojos estaban húmedos y levemente hinchados. Su pequeña nariz estaba algo roja y sus gafas levemente empañadas.
Ella, aún sentada, posó la mirada en el desastre de papelillos que tenía, dejando al aire la mano de su vecino. Sin embargo, él decidió sentarse frente a ella y así tratar de animarla aunque sea un poco. No quería llenarla de preguntas cuando ya sabía el por qué.
Suigetsu retiró los lentes de la chica con cuidado mientras ella mantenía la vista fija en las piernas de él. Su respiración comenzó a ser más lenta al sentir al chico acercarse más a ella, tratándola como si fuera una muñeca frágil que era fácil de romper al simple tacto.
Él limpió sus gafas con cuidado y acomodó los lentes en su rostro, retirándole los mechones rebeldes que impedían ver su cara. Fue ahí cuando Karin lo miró mientras él estaba concentrado en su cabello rojo. Ahora no podía pensar en nada más, solo en lo que él estaba haciendo por ella, por primera vez alguien la trataba con tanta delicadeza y con tanta atención.
Por otro lado, Suigetsu posó sus ojos en los de ella por varios segundos y no pudo evitar pensar en la palabra "hermosa". Así era como él la veía, aunque tuviera el maquillaje corrido en sus ojos, aún cuando sus ojos estuviesen rojos y algo hinchados y su pelo algo alborotado a causa de la ira que tuvo, para él, ella continuaba viéndose atractiva.
- Solo por esta vez, dejaré las bromas de lado - le dijo.
- ¿Por qué? - preguntó ella sin dejar sus ojos. Suigetsu desvió la mirada hacia sus labios por un instante y la miró a los ojos nuevamente.
- No tengo ánimos de hacerlo hoy - él sonrió levemente.
- No - negó ella, cerrando los ojos al decirlo - ¿Por qué viniste? - él se quedó en silencio por un momento, nuevamente tragó saliva a causa del nerviosismo y curvó sus labios formando una semi sonrisa.
- Sabes el por qué - Karin abrió suavemente su boca queriendo hablar, pero el repentino agarre de Suigetsu no le permitieron hacerlo, antes de que ella lo notara él la había parado del piso sin mayor esfuerzo - Necesitas descansar.
Karin esbozó una sonrisa algo forzada para luego fruncir un poco sus labios al mirarlo.
- Si mamá… - su tono de voz había cambiado un poco, ahora se estaba burlando de él. Para Suigetsu eso fue un gran avance, al menos estaba consiguiendo animarla.
- Anda, ¿o estas esperando a que te cargue? - Suigetsu levantó una ceja, su rostro cambió a uno más coqueto haciendo que Karin lograra ruborizarse un poco, ella al notar el fugaz ardor en sus mejillas bajó la mirada y se dirigió a su cuarto, mirando detrás de su hombro a Suigetsu, quien la seguía con su mirada.
[Karin]
El olor repentino hizo que me moviera bruscamente de mi cama, abrí los ojos algo confundida, ni si quiera recuerdo haberme dormido, sé que estaba tan furiosa que di vuelta el departamento entero para encontrar algo de consuelo, luego recordé a Suigetsu y eso fue todo lo que necesité para olvidarme de la pena de la ruptura.
Puse mis pies colgando en mi cama para luego salir de mi oscura habitación dirigiéndome hacia la luz que había en mi living. Me restregué los ojos un par de veces y me di cuenta que tanto el piso como mis cosas estaban ordenadas, tal y como siempre habían estado. Caminé un poco más y vi las sillas en su lugar, los objetos sobre cada mueble, y el desastre de picadillos de papeles ya no estaba. Era extraño ver todo tan reluciente cuando la última imagen que vi fue de un desorden total.
Respiré hondo y fue ahí cuando lo vi de espaldas a mí, cocinando. Aquel poleron gris hacía notar su ancha espalda y su cabello alborotado le daba cierto toque indomable. Reí a mis adentros al verlo tan concentrado al cocinar, era extraño pero a la vez gratificante verlo en mi departamento a estas horas de la noche.
Me dirigí hacía él con gran sigilo y me detuve para ver lo que estaba haciendo, era una sopa. Su olor era agradable, tanto así que su aroma hizo que cerrara mis ojos, deseando probarla. Ni si quiera me había dado cuenta que tenía hambre.
- Veo que te gusta - me dijo con su voz burlona.
- ¿Qui-quién está admitiendo que me gusta?, solo no soporto ese olor - le dije, tratando de no parecer interesada en lo que hacía. Él me observó con una sonrisa y miró nuevamente la olla hirviendo - ¿Por qué sigues aquí?
- Tantas preguntas, Karin. No conoces el dicho "¿Come y calla?" - él me sirvió un tazón lleno de sopa y yo me quedé en silencio mientras él también se servía un poco - Pensé que una sopa sería buena en momentos así, anda…esta buena - él sacó una cuchara y me la paso en mi mano, yo como una tonta, se la recibí sin protestar. De pronto me sentí algo embobada con él. Su interés y la atención que me daba producía que todo mi ser se desconectara, reaccionando de manera diferente con él.
- Gracias - le dije casi en un susurro. Sentí que rió y no le presté mucha importancia, esto que hizo por mí de verdad se merecía eso y más.
- ¿Te sientes mejor? - sus ojos lilas me traspasaron y sentí un escalofrío recorrer mi espalda, vi sus ojos con detención y por primera vez ese aire jocoso no estaba. Lucía serio y algo preocupado. Me lleve una cuchara entera de sopa y miré a otro lado para no prestar atención a sus palabras, pero él insistió - Karin - su voz grave volvió hacer que lo mirara.
- ¿Por qué insistes?, si…lo estoy ¿feliz? - le respondí, luego continúe tomando de mi sopa - Ni si quiera sé por qué te molestas tanto ¿Tanta pena es la que te doy?
- ¿Pena? - rió, pero sin ánimos - Me preocupas Karin, yo…demonios pensé que te lo había dejado claro - lo vi pasarse una mano en su cabeza, frotando un poco su cabello blanco - No entiendo cómo puedes humillarte tanto - abrí mi boca, esperando a que continuara, estaba sorprendida ¿cuándo me había humillado?, quise preguntar pero sabía que continuaría hablando, él no era de los que se callaba tan fácilmente - Sé perfectamente lo que te pasa, y estas mal. Eres una ciega, Karin. No solo porque no ves mis intenciones hacia ti, si no porque también te dejas pisotear por alguien como Sasuke.
- ¿¡Cómo te atreves!?
- ¡No!, ¿cómo te atreves tú? - él se levantó de su asiento y por un momento tuve miedo de que se fuera, lo menos que deseaba ahora era volver a quedar sola, o tal vez…era miedo a perderlo a él también - Alguien como tú no debería sufrir por él, he visto y te he escuchado cada maldita noche cuando algo pasaba entre ustedes… - estaba enojado - Deja de gastar el tiempo con las personas equivocadas y que no te permiten ser feliz. Si alguien te quiere en su vida, hará un espacio para ti sin necesidad de que luches. Pero tu…tú te quedabas con la persona que constantemente te ignoraba - sus palabras me llegaron justo al corazón, era verdad, cada maldita palabra que salía de sus labios. Sasuke jamás hizo un espacio para mi, él nunca quiso darme tiempo ni espacio en su vida. Sentí que las ganas de llorar volvían a mí y de pronto quise estar sola, pero no podía, no quería verlo irse ¿Por qué?
Sentí que las manos tibias de Suigetsu levantaban mi rostro y yo solo me quedé viéndolo, miré con detención cada parte de su rostro y no pude no sentirme atraída por él. Suigetsu me miró con gran intensidad, mirando mi boca y luego mis ojos.
- Suigetsu… - él se acercó a mí, cortando la distancia que había entre nosotros, pero aún no estaba lista. No. Primero debía terminar de una vez por todas lo que me propuse a hacer para luego ordenar mis sentimientos y volver a sentirme bien. Quizás fui una tonta al querer estar con Sasuke a la fuerza pero conseguiría mi venganza, sobretodo de Sakura…el hecho de que él la considerara más bonita que yo era algo que no podía dejar pasar. Volví a concentrarme en Suigetsu y al verlo más cerca de mis labios lo detuve - No puedo - articule, sentí su fuerte respiración rozar mi mejilla y lo vi alejarse.
- Ya veo - me dijo, al verlo vi que mordía su labio inferior - Ya debo irme - alcé la mirada y me levanté tan rápido que incluso lo alcancé pero él detuvo el paso y frené justo a tiempo de que nuestros cuerpos se toparan - No te la tomes fría, te hará bien - me dijo con una falsa sonrisa al apuntar la sopa. En esos momentos quise protestar pero ya se había ido.
Quise abrir la puerta e ir detrás de él para explicarle que lo que sentía ahora por Sasuke solo era odio, pero me detuve y sentí ese fuerte dolor en el pecho. Quizás mi mente vengativa aún no estaba lista como para procesar todo lo que estaba pasando pero mi cuerpo sí lo sabía, lo necesitaba, quería estar con Suigetsu más de lo que alguna vez pude imaginar. Ese hombre tan idiota y necio…¿de verdad estoy empezando a quererlo? Si no es eso, entonces ¿por qué lo extraño ahora que ya no está?
…Continuará…
¡Hola nuevamente!
¿Qué les pareció el capítulo?, gracias a Dios Sasuke dejó de ser un tonto y dejó a Karin ¿no? jajajaja esperemos que pronto se ponga las pilas con Sakura.
El próximo capítulo será más interesante ya que veremos lo que tramara Karin :O una mujer despechada es capaz de hacer muchas cosa ¿no creen?
Ahh ese Suigetsu, ¿no creen que es un amor?, últimamente me he empezado a encariñar con ese personaje jajaja pero descuiden que muy pronto se viene el SasuSaku ;)
Espero que hayan disfrutado del capítulo y si desean que llegué el próximo lo antes posible, me lo podrán decir a través de un lindo review ;)
¡Las quiero y nos leemos pronto!
:D
