Hola queridas lectoras :D como verán les traigo un nuevo capítulo.

Espero que lo disfruten tanto como yo cuando lo escribí, me gustó mucho hacerlo y hoy por fin veremos lo que ha tramado Karin, la loca, Uzumaki.

Quiero agradecerles nuevamente por sus comentarios/reviews, favoritos y follows, de verdad no saben cuánto me alegro cuando veo que les gusta mi historia, muchas gracias a todas y también gracias a aquellas personas que leen esta historia en anonimato =)

Últimamente he estado escribiendo una nueva historia SasuSaku, es por eso que me demoro en actualizar, aún no la publicare pero pronto lo haré por si desean leerla ;) estén atentas jejeje.

Bueno, solo espero que de verdad les guste, lo último que diré es que el plan de esta loca fue inspirado en algo que a veces pasa en fiestas, algo lamentable pero espero que les sirva de enseñanza n.n

Disfruten y….¡a leer!


Capítulo 14

Era un sábado en la mañana y Sakura se encontraba en su habitación viendo una película romántica. Sus ojos rodaron al ver una de las escenas donde la pareja se declaraba su amor.

- Ahh, estas cosas solo pasan en películas y libros - decía con cierta resignación en su voz. De pronto escuchó que su celular vibró sobre la mesa de noche, ella se acercó hacia el aparato y vio un mensaje de un número desconocido. Sakura tomó el celular para mirar el contenido del mensaje.

Hola…espero que algún día puedas perdonar lo idiota que fui al dejarte ir, me gustaría hablar lo que sucedió, lo necesito…te necesito.

Sakura rió al ver el contenido, lo más probable es que aquella persona se haya equivocado de número, por lo que decidió enviarle un mensaje.

Sakura: Creo que te equivocaste de número.

X: No lo creo, sé muy bien con quien estoy hablando. Al parecer fue tanto el odio hacia mi persona que me borraste de tus contactos…

Sakura: ¿? De verdad no sé quién eres, suerte…

X: Sakura, por favor…

Al no hallar respuesta de parte de la peli rosa un nuevo mensaje apareció.

X: Soy yo, Sasuke.

Sakura dejó caer su teléfono en la cama y sintió como su corazón de repente comenzó a latir más rápido. Sus manos temblorosas alcanzaron su móvil y fue de inmediato al número de Ino para mandarle un mensaje.

Sakura: ¡Necesito ayuda!, Sasuke quiere hablar conmigo y no sé qué hacer…

Ino: Que se vaya al demonio, no te merece, amiga.

Sakura: ¿No debo darle al menos una oportunidad de explicarse?

Ino: Sakura…él no te quiere como tú lo quieres a él. Si de verdad te quisiera, no hubiera dudado en tener algo serio contigo. No sabe lo que quiere y tú no deberías esperar a que él se decida, porque las cosas no son así.

Sakura: Lo sé, pero parte de mi desea saber de él…aún lo quiero ¿sabes?

Ino: Puedo imaginarlo…

Ino: Envíale algo, al menos así sabrás qué es lo que quiere decirte ¿no?

Sakura: Lo haré.

Sakura se dirigió al número de Sasuke para comenzar a escribirle, era extraño que decidiera hablarle como si nada hubiera ocurrido entre ellos.

Sakura: No me esperaba esto…¿qué quieres?

El mensaje solo tardó un segundo en llegar.

Sasuke: Te quiero a ti.

Sakura: ¿A mí?, vaya…si mal no recuerdo tú ya tienes a alguien contigo, eres un cerdo, Sasuke.

Sasuke: Eso ya terminó y puedo explicártelo todo, pero por favor Sakura…no me alejes de ti.

Sakura: Sabes…me gustaría ser un poco como tú y avanzar sin importarme nada, lastimar y no sentir culpa como lo hiciste tú conmigo.

Sasuke: Puedo explicarlo…de verdad lo siento, Sakura.

- ¿Lo sientes?...eres un maldito idiota - dijo ella en voz alta mirando el celular, luego le mandó un mensaje a Ino para contarle lo que le había dicho.

Ino: Cretino…ay Sakura…solo ignóralo y ya.

Sakura se hallaba confundida, por un lado quería saber todo pero no deseaba volver a tropezar con la misma piedra para luego sentirse engañada una vez más. Dejó su celular encima de la cama por un rato mientras pensaba en las palabras de Itachi, algo sabía que ella no, a pesar de lo loco que sonaban sus palabras le creía pero ¿por qué haría Sasuke algo así con ella?

Sasuke: Sakura por favor respóndeme. Lo sé, soy un idiota, un estúpido, pero debes saber la verdad.

Sakura suspiró pesadamente sin dejar de ver su mensaje, antes de que su pantalla se apagara ella recurrió a Hinata.

Tras contarle lo que sucedió hace unos minutos ella le responde.

Hinata: Si de verdad está interesado en ti hará todo lo posible por llamar tu atención, solo déjalo esperar y veras si va en serio o no.

Sakura: Suena divertido.

Los labios de la peli rosa formaron una sonrisa traviesa y dejó su celular encima de uno de sus cojines. El celular no paraba de vibrar cada cinco minutos, luego fueron cada 10 minutos, ella sonreía triunfante al ver que por un lado lo estaba torturando, se lo merecía tal vez. Luego lo escuchó vibrar nuevamente, solo que no era una vibración de mensaje sino de llamada.

- Vaya, Sasuke…sí que estas desesperado, pero no…no te contestare hasta que esté lista.

Sakura aprovechó de levantarse y cuando volvió habían 15 mensajes de parte de Sasuke más 5 llamadas perdidas de él, un mensaje de Hinata y dos de Ino. La peli rosa aprovechó de desconectar su wifi del celular para ver los mensajes sin que Sasuke supiera que estaba conectada. De inmediato y sin dudarlo fue hacia el número de Sasuke y se sorprendió al ver un mensaje de voz en uno de ellos.

Se mordió su labio inferior y con manos temblorosas escuchó el audio. Su voz, esa cálida y suave voz varonil la hicieron suspirar nuevamente, se escuchaba angustiado y desesperado. Cada suspiro que él daba la hacían debilitarse. Sakura se llevó una mano al pecho mientras escuchaba los últimos segundos del mensaje.

Audio Sasuke: Si me odias lo entenderé perfectamente, pero por favor Sakura… tan solo dame una oportunidad, no aguanto más esto…necesito estar nuevamente contigo, verte, tocarte y besarte (suspiro). Ódiame todo lo que quieras, te daré tu espacio si así lo deseas pero no me alejes de ti.

Sakura cerró los ojos y escuchó su corazón que latía con fuerza, había pasado un buen tiempo desde que no lo escuchaba tan sumiso. Tragó saliva con algo de ansiedad y activó nuevamente la red de wifi. Fue a la aplicación y no le sorprendió que Sasuke aún continuara en línea.

Sakura: Sasuke…me hiciste daño y eso aún no puedo olvidarlo. Sin embargo no puedo mentirte al decirte que ya no siento nada por ti, pero estoy confundida y necesito tiempo para procesar todo esto antes de verte y escucharte.

El mensaje solo demoró un segundo en llegar.

Sasuke: Te daré el tiempo que necesites.

Sakura respiró aliviada y dejó su celular a un lado mientras meditaba lo que acababa de suceder. Tan solo pasaron seis minutos cuando otro mensaje de Sasuke apareció.

Sasuke: No quiero presionarte pero ¿qué hay de Itachi?, ¿aún sigues con él?

Sakura: ...

Sasuke: Lo siento, tal vez preguntarte algo así sabiendo lo que hice yo esta de mas, olvídalo.

De tan solo saber que Sasuke estaba pensando en que ella tenía una relación con Itachi la hizo reír, quiso dejarlo en suspenso y hacerle creer que así era, de todos modos algo de sufrimiento debía tener después de todo lo que ella pasó por su culpa.

Sakura: Cierto, está de más.

Sakura abrió los mensajes de Ino para responderle a su pregunta respecto a la salida que tenían para el próximo sábado.

Sakura: Si, iremos, creo que ahora me siento mejor para salir y bailar.

Ino: ¡Por fin! ¡Noche de chicas aquí vamos!

Sakura: Solo prométeme que no me dejaras sola por bailar con un chico…

Ino: Ay vamos Sakura, ¿cuándo he hecho algo así?...pfff.

Sakura sonrió al ver aquel mensaje de Ino y luego le respondió a Hinata. Al terminar de escribir los mensajes ella se tiró en su cama con cierta dicha al ver que nuevamente las cosas saldrían mejor esta vez.

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Era el día de la salida al pub y Karin se encontraba ansiosa, a penas llegó al lugar se mantuvo oculta mientras de lejos observaba a ambas chicas conversando y bailando juntas. Ella echó un vistazo rápido a la multitud y seleccionó al candidato perfecto para poner en marcha su plan pero esperó un par de minutos antes de poner manos a la obra, Sakura debía estar sola y su amiga rubia no la dejaba en paz. Karin resopló algo impaciente, quería verla retorcerse y saciar su sed de venganza de una vez por todas. Por suerte, al cabo de unos minutos, un chico invitó a bailar a la rubia, dejando sola a su amiga. Fue entonces cuando Karin se levantó de su asiento con copa en mano y se acercó al muchacho que había escogido previamente. El hombre que la pelirroja había elegido estaba conversando y tomando con su círculo de amigos, al llegar a ellos con un caminar casi sensual todos dejaron de conversar prestando completa atención a Karin, quien sonreía vivazmente.

- Hola - le sonrió mientras jugueteaba con un mechón de su cabello.

- Hola a ti - le dijo el sujeto que ahora le dio la espalda a sus amigos, dejando el circulo para irse con Karin - Eres linda, ¿te gustaría un trago?

- Mmm, no pero quizás a mi amiga le gustaría uno - Karin apuntó hacía Sakura - Mi amiga es muy tímida y bueno…no quiero verla sola mientras yo me divierto, sabes a lo que me refiero, ¿verdad?

- Creo que si - el sujeto bebió de su vaso sin dejar de mirar a Sakura - Es linda, no será problema bailar con alguien como ella - sonrió. Karin lanzó un bufido al escucharlo, le dio algo de celos al escuchar la palabra "linda" ella no lo era, cómo podría serlo. Karin cambió su tono de voz para apurarlo.

- Pues ve - le dijo casi como una orden y él bebió lo último de su vaso como para darse valor y se dirigió hacia Sakura, quien miraba a Ino divertirse mientras bebía de su vaso.

Sakura se encontraba ahora en la barra, mirando a Ino como bailaba alocadamente con aquel muchacho. Suspirando de vez en cuando y tomando sorbos de su trago al ver que nuevamente su adorada amiga la dejaba sola.

- Hola - dijo el sujeto con una sonrisa coqueta - Me preguntaba si te gustaría bailar.

- Ehh - Sakura dudó un poco pero luego de echarle una última mirada a Ino aceptó - Claro.

Una vez que el muchacho sacó a bailar a Sakura, Karin, a paso veloz, aprovechó de ir donde estaba el vaso de la peli rosa en la barra, sin que nadie sospechara le colocó unas pastillas que de inmediato se disolvieron al momento en que tocaron el liquido. Aquellas píldoras no eran las mismas que Karin usó con Sasuke sino que estas hacían que la persona sintiera un efecto parecido a los que dan las bebidas energéticas pero que a la vez te hacían actuar de manera diferente, como si casi no tuvieras control de tu cuerpo.

Rió de gusto al ver que su plan, hasta el momento, marchaba tal y como lo había ideado. Karin observó como ambos bailaban para luego comenzar a alejarse lentamente para observarlos de lejos, deseaba que todo su plan marchara a la perfección, no podía quedar nada al azar. Ella pidió un trago más mientras sus ojos se dirigían de vez en cuando hacia la pareja.

Al poco tiempo Sakura sintió tanta sed que tuvo que hacerle señas al muchacho para que le diera un descanso, el poco aire que dejaba la multitud hacían que sus ganas de tomar algo aumentaran al máximo. Tratando de esquivar los cuerpos de cada persona en la pista se dirigió hacia su lugar de antes donde estaba su vaso y de un trago se lo tomó como si este fuera agua. Aquel muchacho la miraba encantado, jamás pensó que la mujer fuera tan bonita. Por lo que en toda la noche su atención se dirigió hacia ella.

- Lo siento, de verdad tenía mucha sed - sonrió, mientras se abanicaba con una mano.

- No tienes que disculparte, por cierto bailas increíble - el chico hizo un gesto a uno de los barman - Dos tragos por favor, un Cosmopolitan y un White Russian con hielo.

- Sabes, iré a refrescarme, no tardo - dijo Sakura, el muchacho asintió.

Cuando vio que Sakura había entrado a los baños este fregó sus manos y con una sonrisa maliciosa sacó algo de su bolsillo sin que nadie lo notara.

Karin, que miraba cada movimiento, vio como este vació una pequeña bolsita que contenía un polvo blanco, ella casi se atoró al ver que el hombre deseaba drogarla, parte de ella quiso detener tal abuso pero lo que él había puesto en el vaso se disolvió al instante. La pelirroja se mordió su labio inferior ante el nerviosismo, quizás el cuerpo de Sakura no soportaría la dosis ¿Qué le habrá dado ese chico? Había descartado por completo ese movimiento del hombre.

- Demonios… - susurró para sí misma.

Ella volvió a mirar hacia donde estaba el hombre, esperando a Sakura con dos vasos. A penas la vio juntarse con él ella recibió el trago con una enorme sonrisa, bebiéndolo de inmediato. La pelirroja suspiró y se encogió de hombros para volver hacía donde estaba. Ya nada podía hacer, más que mirar y esperar.

Los minutos pasaron y el chico no la dejaba en paz, Karin veía con atención sus movimientos, era claro que él quería ir más allá con Sakura, le tocaba sutilmente las caderas mientras ella bebía sorbos de la bebida que él le había pasado hace un rato. La mirada de Karin estaba pegada a la peli rosa, ahora sus movimientos cambiaron de ser sexys a torpes, su mirada ya no era misma, más bien parecía perdida. Karin supo de inmediato que el efecto de la droga estaba actuando en todo su esplendor. De inmediato se levantó de donde estaba y se dirigió a una cabina telefónica fuera del bar.

Aclaró su garganta un par de veces y como buena actriz que era imitó el tono de voz de Ino, tras hacer un par de intentos decidió llamar a Itachi. Sacó su celular y digitó los números que había sacado del celular de Sasuke una vez. Al momento en que el teléfono comenzó a sonar ella se preparó por última vez.

Su actuación al interpretar la voz de Ino fue tan perfecta que este no dudó ni un minuto en ella.

- Debes venir de inmediato, Sakura no se encuentra bien - decía con algo de angustia en su voz.

- Solo dime la dirección e iré - respondió Itachi sin indagar más.

- Anota - le dijo Karin, y una sonrisa siniestra se apoderó de sus labios.

Luego de haber hecho la llamada Karin volvió a entrar al pub y se sentó cerca de la barra para llamar a Sasuke.

- Hola - su voz era suave e inocente - Me gustaría verte, ya sabes… solo como amigos.

- No lo sé Karin - le anunció él con voz cansada.

- Anda, por favor - le rogó.

- Vale, ¿dónde es?

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Eran más de la 00:00 de la noche cuando una presencia distrajo a Karin, quien miró hacia la entrada. Sonrió de gusto al ver a Itachi con aquel semblante serio y poderoso. Las mujeres a su alrededor le sonrieron como queriendo atraparlo para que bailara con alguna de ellas pero Itachi solo tenía ojos para una sola, había divisado a Sakura al instante en que llegó y sin detener el paso se dirigió hacia donde estaba una loca Sakura que se dejaba tocar y acariciar por aquel sujeto.

Itachi quien era tres veces más alto que ese sujeto lo empujó con tanta fuerza que el tipo resbaló varios metros en el piso, chocando con la multitud. Sakura al ver el fuerte movimiento dejó de bailar por unos segundos para luego no darle importancia al asunto y continuó moviéndose al ritmo de la música. Itachi al ver al tipo lejos de Sakura lo miró con furia, este hacía gestos con su mano para evitar ser golpeado por Itachi, luego volvió a poner atención a Sakura, la miró desconcertado al notarla tan diferente y la tomó de sus brazos, agitándola suavemente para que se concentrara en él.

- ¡Sakura!... - le gritó - ¡Sakura, responde!

- ¿Mmm? - Sakura lo miró a los ojos, deteniendo sus movimientos por completo, quedando congelada por aquella mirada.

- Sasuke…¿eres tú, Sasuke? - Sakura estaba tan drogada que no podía diferenciar a Itachi de Sasuke, a sus ojos era él quien estaba frente a ella. Además las pocas luces y la oscuridad del lugar no ayudaban mucho, ni hablar sobre la droga que tenía por todo el cuerpo. Itachi bajó la mirada algo apenado al escucharla decir esas palabras, lo único que hizo fue suspirar y volvió a mirarla, negó con la cabeza ante su pregunta pero ella continuaba viendo a Sasuke.

Mientras tanto Karin se mordía una uña al ver la escena pero la vibración de su celular la distrajo, y su cuerpo se erizó por completo al ver el número de Sasuke. Ella comenzó a buscarlo con la mirada en medio de la multitud pero al notarlo se agachó.

Sasuke, quien era casi tan alto como su hermano Itachi, miraba por todos lados en busca de la pelirroja, pero ella se había escondido tras la multitud, deseaba que los ojos de Sasuke vieran a Itachi con Sakura primero, cosa que no tardaría en llegar ya que en medio de la pista se formó un gran círculo de gente curiosa mirando la escena entre ellos dos.

- Ven, debemos irnos, tus ojos están algo rojos y estas pálida - dijo Itachi sosteniendo su rostro. Ella seguía mirándolo con fascinación y ternura, luego acarició su rostro con delicadeza e Itachi se dejó acariciar, cerrando sus ojos al sentir sus suaves manos tocar su piel, era imposible resistirse ante la persona que aún te gustaba. Sakura miró su boca y con sus manos acunó el rostro de Itachi guiándolo hacia ella. Él al sentir ese suave movimiento se dejó llevar, no podía detenerse ante ella si aún sentía algo por Sakura. Sus labios se juntaron suavemente mientras ella lo besaba con ansias, devorando la boca de Itachi como si no hubiera un mañana.

Justo en ese momento, como si todas las fuerzas astrales estuvieran a favor de Karin, Sasuke los vio a ambos, Itachi rodeaba a Sakura con sus brazos y ella lo besaba con tanta energía que Sasuke quedó anonadado por la impresión, no podía creerlo. En ese momento sintió como el mundo se detuvo y frunció el ceño con enfado, su cuerpo permaneció rígido y sus manos se formaron como puños conteniendo todas sus fuerzas.

Fue en ese momento cuando la pelirroja asomó su cabeza para verlo y cuando lo ubicó lo vio tan enardecido que eso fue toda la señal que necesitaba para interrumpir y actuar como si nada hubiera pasado.

- ¡Sasuke-kun, llegaste! - dijo emocionada tomándolo del brazo - ¿Sucede algo? - Karin se puso frente a él para luego ver hacia donde sus ojos apuntaban. Itachi y Sakura aún seguían besándose, Sakura tomaba a Itachi de su rostro con pasión, mientras que Itachi ahora la sostenía con una mano tras su espalda baja, luego comenzó a separarse de ella y fue ahí donde Karin se volteó hacia Sasuke.

- No sabía que ellos estaban aquí, lo juro - dijo acongojada - Ven, vámonos de aquí - lo tomó del brazo mientras que Sasuke con la mirada herida se fue con ella hacia la salida, su mandíbula tensa no lo dejó decir palabra y para colmo la escena de ambos continuaba repitiéndose en su cabeza.

Karin dejó el lugar triunfante, todo había salido tal y como esperaba, no podía haber tomado una mejor venganza que esta, ahora con Sasuke herido, este estaría tan vulnerable que quizás él por fin se diera cuenta de la mala decisión que había tomado al dejarla ir. Con eso ya le había demostrado que Sakura lo había olvidado por completo.

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Cuando Sasuke llegó al departamento de Karin esta lo invitó a pasar, él aceptó y le preguntó si tenía algo de beber. Ella asintió.

- De verdad lo siento - dijo Karin, sobando su espalda en son de consuelo - Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea, como en los viejos tiempos - Karin le entregó una lata de cerveza y el la tomó casi con rabia.

Sasuke yacía sentado en la alfombra de Karin bebiendo la cerveza. Ella lo miró de soslayo y bebió algo de jugo.

- Debes pensar que soy un idiota - dijo Sasuke, rompiendo el silencio - Y pensar que le dije que la quería… - negó con la cabeza y bebió nuevamente, apretando la lata sin querer debido a su enfado.

- No eres un idiota, Sasuke-kun…las cosas pasan por algo ¿no? - Karin se unió a él, sentándose a su lado mientras bebía de su jugo.

- La odio…los odio a los dos - mascullaba molesto y Karin sonrió sin que este se diera cuenta.

Los minutos pasaron y ella ya no aguantaba seguir escuchándolo acerca de ellos. Era tanto el odio que sentía que el resto de los minutos solo habló de Sakura y de su hermano traicionero. El alcohol que ella le había dado no ayudó en nada a calmarlo, solo lo empeoró.

Karin estaba tan aburrida que se dirigió a su refrigerador, sacando el poco de vodka que había guardado y sin dudarlo le entregó la botella a Sasuke, él la tomó, bebiendo el contenido que quemaba suavemente su garganta.

Pasaron tan solo dos horas cuando Karin vio que Sasuke ya estaba completamente entregado por el alcohol, sus ojos parecían dormilones y sus movimientos eran algo torpes. Karin miró al piso algo avergonzaba por lo que había hecho, quizás la sed de venganza no era necesaria, tal vez todo esto lo hacía por el enojo que sentía al ser rechazaba y al sentirse menos atractiva al lado de Sakura. De todas maneras ¿qué conseguiría ella al hacerle daño? ¿Acaso eso la haría más atractiva? No, solo incrementaba que su interior fuera aún más oscuro que antes.

- A veces me pregunto si todo lo que decías era verdad - Sasuke bebió lo último que quedaba en la botella de vodka, como si con eso se quitara el sabor amargo que le dejo la noche. Karin al escucharlo levantó su cabeza para verlo.

- Lo fue, yo…nunca te mentí cuando dije que te amaba.

- ¿Amaba? ¿Ya no lo es ahora? - Karin se ruborizó.

- Sasuke... - sonrió con amargura, bajando la mirada al no saber qué decir.

En esos momentos Sasuke estaba tan borracho que lo único que quería ahora era sentirse amado, el rechazo no era algo que le ocurriera, se sentía extraño y su pecho dolía fuertemente, sentimientos que eran totalmente ajenos para él. Sasuke se acercó hacia ella mientras que la cabeza la sentía dar vueltas a medida que avanzaba, Karin al verlo tan cerca atinó a besarlo mientras él continuaba besándola, pero aquel beso no se sentía bien, era extraño y vacío, como si estuvieras besando algo sin vida y ella de inmediato se separó de él.

- Lo siento - dijo Karin.

- ¿Por qué? - preguntó, él la acercó más hacia sus labios tratando de besarla nuevamente.

Karin volvió a alejarse de él, miró su alfombra como queriendo encontrar una respuesta ante lo que estaba pasándole, debería sentirse bien ahora, por fin tenía a Sasuke donde quería y todo lo planeado salió mejor de lo que alguna vez pensó. Pero a pesar de todo lo que había hecho no se sentía tan bien como se lo imaginaba al principio. Ella volvió a mirarlo para hablar y con la poca luz que había pudo ver unas lagrimas caer del rostro de Sasuke, ella abrió más sus ojos para asegurarse de lo que estaba viendo en ese instante era real. Karin jamás lo había visto llorar de esa forma tan vulnerable, tragó saliva y aguantó sus propias lagrimas.

- Sabes… - la voz de Karin lo sorprendió y la observó distraído - Ve a mi habitación y trata de descansar ¿sí? Esto…esto no está bien y lo sabes.

- ¿Qué?

- No quiero que hagas algo para que después te arrepientas al día siguiente - sonrió con amargura - No soy una tonta, Sasuke. Ve, prometo que no hare nada que no quieras - Sasuke le devolvió una sonrisa amarga y se dirigió con torpeza a la habitación de Karin.

Cuando sintió que los pasos de Sasuke abandonaron el living esta se largó a llorar, ahora como nunca antes se sentía como una mala persona, ella no era así. Siempre pensó que todo lo que hacía haría volver a Sasuke a su lado, pero jamás pensó en que todo esto le haría tanto daño como para verlo llorar por Sakura.

¿Por qué él no podía ver en ella lo que él veía en Sakura?, ella era hermosa, lo tenía todo ¿Qué le faltaba?

Karin limpió sus lagrimas y tomó un vaso de agua para tranquilizarse, cuando se sintió un poco mejor no supo por qué comenzó a pensar en el idiota de Suigetsu. En su estúpida cara, en sus torpes manos hasta en esos ojos raros que ella tanto miraba cuando estaba con él.

Al compararlo con Sasuke, él era todo lo opuesto, podía ser serio y a la vez irritante pero era lo que siempre esperó que hiciera Sasuke. Era atento, inteligente, incluso hasta guapo. Si, podía tener cara de imbécil pero tenía su encanto. Suigetsu era de aquellos sujetos en los que no sabes qué es lo que tiene de atractivo pero algo te encanta.

"Maldito idiota ¿qué me has hecho?".

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Mientras tanto en la fiesta, Ino trató con todas sus fuerza de despertar a Sakura, no sabía qué hacer al ver que su amiga se había vuelto una testaruda al tratar de seguir bailando.

Itachi por otro lado fue donde el tipo que había estado con Sakura para llenarlo de preguntas, el sujeto de un principio no se dejó intimidar por su presencia, debido a que no deseaba verse como un tonto frente a sus amigos pero Itachi no tenía paciencia y apenas lo agarró de la camisa el sujeto comenzó a hablar, al ver que este le contó cada detalle el semblante de Itachi cambió a preocupación, ahora todo tenía sentido.

Rápidamente se dirigió hacia Ino y Sakura para sacarlas de allí lo antes posible. Pero al momento en que él llegó donde ellas Ino sostuvo a Sakura en sus brazos justo a tiempo antes de que su amiga cayera al piso producto de un desmayo.

- ¡Sakura! - chilló Ino.

- Déjamela a mí, debemos ir pronto a un hospital - Itachi tomó a Sakura en sus brazos y salieron del bar.

- ¿Pero por qué? ¿¡Qué demonios le pasa a mi amiga!? - gritó.

- Haz parar a ese taxi, Ino - Itachi miró a Sakura, quien parecía estar dormida plácidamente pero el color pálido de la chica lo hacía preocuparse cada vez más. Ino subió al taxi histérica e Itachi acomodó a Sakura dentro del auto para luego subir él.

- Sakura, por favor despierta - decía Ino tocándole la cara - ¡Itachi dime qué mierda sucede!

- Sakura…ella… - suspiró - Aquel tipo le dio droga, posiblemente ahora ella este con sobredosis…el sujeto ni si quiera supo cuanta droga ocupó - Itachi se rascó la cabeza con desesperación y miró la ventana para pensar en algo más. Ino abrió la boca mientras las lagrimas no tardaron en aparecer en su rostro.

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Los minutos se hacían eternos mientras ambos esperaban a que llegara el doctor para comunicarles del estado de Sakura, cuando este se acercó a ellos con un semblante serio ambos supieron que no había nada de bueno que decir. Ella había caído en una sobredosis. Itachi esta vez no aguantó la rabia que lo invadió y de inmediato supo que debía llamar a Sasuke, pero este no respondía.

- ¡Maldición! - gritó furioso. Ino lo miró preocupada y se acercó a él tratando de tranquilizarlo.

- Ella estará bien, Itachi, no debemos perder la esperanza tan pronto - ella aguantaba las lagrimas mientras posaba una mano en el brazo de Itachi - Gracias a Dios que estuviste en el momento adecuado hoy, si no fuera por ti…Sakura… - trató de calmarse, pero Itachi la miró de soslayo al escucharla.

- ¿Qué dijiste? - se cuestionó - Pero si fuiste tú quien me llamó - le dijo seriamente. Ino lo observó alarmada, quedándose en silencio por varios segundos sin saber qué decir - Lo recuerdas, ¿verdad?

- No… - Ino quedó con la boca semi abierta - Yo ni si quiera sabía lo que estaba haciendo Sakura hasta que llegaste tú - le aseguró.

- ¡Imposible…tú me llamaste y me dijiste que…! - Itachi se detuvo al notar que Ino estaba segura de lo que estaba diciendo, no había manera de que ella estuviese mintiendo, ella estaba en perfectas condiciones como para olvidar lo que había sucedido hace minutos atrás - ¿Segura que no me llamaste? - la vio asentir. En ese momento él cerró los ojos y se dejó caer en el respaldo del asiento de la sala de espera mientras se frotaba su larga cabellera - Esa mujer… - gruñó.

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A la mañana siguiente Karin despertó encima de su sofá, había pasado el resto de la noche durmiendo en su living. Se sentó para despertarse y masajeó su dolorido cuello, había dormido algo incomoda debido al poco espacio que tenía. Al levantarse se preparó un tazón de cereal con leche y se sentó en el comedor, apoyando sus codos en la mesa mientras se restregaba la frente.

Suspiró varias veces mientras sentía culpa de todo lo que había hecho, necesitaba pensar en otra cosa y alejar todo de una vez pero por mas fácil que sonara, el hacerlo le resultaba difícil. A penas terminó su desayuno se vistió, quitándose el olor a cigarrillo de aquella noche con algo de perfume. Tan pronto terminó de alistarse se dirigió a la puerta y al cerrarla con llave vio el rostro de Suigetsu caminando hacia ella. Karin de inmediato se ruborizó al verlo. Era como si todo de él le gustase ahora, era extraño pero fascinante.

- Buenos días - dijo él con cierto tono seductor.

- Hola - respondió no muy animada aunque se sentía feliz de verlo.

- Vaya...no te ves muy bien hoy - la miró detenidamente.

- Gracias por notarlo - le aclaró haciendo una mueca con su boca.

- ¿Sabes qué puede arreglar eso?

- No - le dijo, mirándolo expectante.

- Un café - él levantó las cejas - Anda yo invito.

- No creo que sea buena idea…

- Oh vamos...tan solo serán unos minutos.

- Suigetsu...yo... - suspiró mientras agachaba la mirada por un segundo, Karin levantó la cabeza para mirarlo y al verlo con esa mirada intensa y llena de galantería aceptó. Lo que hizo que Suigetsu esbozara una amplia sonrisa. Cuando lo vio sonreír sintió un fuerte cosquilleo en su estómago.

Suigetsu caminó hacia los ascensores y ella lo siguió detrás, mirando cada parte de él, sintiéndose atraída por su andar tan confiado y relajado. Al momento en que entraron al elevador ella se mordió su labio inferior, se sentía nerviosa y algo intimidada, lo cual era extraño de ella quien siempre tenía el control de todo. A medida que pensaba en todo lo que le estaba sucediendo con él, ella supo que jamás había sentido algo así con Sasuke. Si, él era guapo y deseaba besarlo incontables veces pero quizás todo lo que sentía por él era solo atracción física y posesión.

Miró a Suigetsu por un segundo y apartó la mirada de golpe cuando él la pilló mirándolo.

- ¿Te encuentras bien? - preguntó con cierta diversión en su tono de voz - ¿Acaso me estabas mirando?

Karin apretó su mandíbula y sintió sus mejillas arder, trató de mirar a otro lado pero al darse vuelta para enfrentarlo lo vio tan cerca de ella que el enrojecimiento volvió a atacarla.

- O-oye…no sabes que…¿Qué no has escuchado hablar del espacio personal, estúpido? - su nerviosismo la delató al tartamudear, lo que provocó que Suigetsu manejara mejor la situación.

- No - le respondió con tranquilidad mientras la acorralaba en un rincón del ascensor - ¿Acaso te pones nerviosa?

- ¡Ja! - rió, aún sintiendo sus mejillas ardiendo - Ni un poco.

- Mentirosa - Suigetsu se acercó aún más a ella y Karin no pudo evitar perderse en su mirada, aguantando la respiración al verlo mirar sus labios con un brillo en sus ojos - Tiemblas - ella tragó saliva y cerró sus ojos para calmarse pero al sentir las manos tibias de él recorriendo su cintura la hizo agitarse, tanto así que inconscientemente dejó salir un suspiro. Suigetsu la miraba deleitado, deseaba besarla en ese mismo instante pero al ver que solo quedaba un piso para bajar se detuvo, alejándose a regañadientes de ella.

Karin abrió sus ojos desconcertada y a la vez preocupada, preguntándose por qué se había detenido si ella estaba dispuesta a aceptarlo o era que tal vez él solo estuviese burlándose de ella como de costumbre. Pero quiso ser optimista, por lo que desechó esa posibilidad.

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Las horas volaron y sintió que por primera vez era libre, se sentía bien no estar manipulando a alguien para que hiciera lo que ella quisiera ya que con él todo era sencillo y natural, ni si quiera debía esforzarse para llamar su atención, él solo estaba ahí, dándole lo que siempre esperó de Sasuke.

Mientras caminaban cerca de una laguna artificial, ambos tomaban café, la mañana estaba algo fresca por lo que no impidió que Suigetsu se le acercara más a ella. Karin sonreía al notar su cercanía, le divertía lo tonto que se veía al tratar de pasar desapercibido. Diciéndole excusas como "lo siento, es que tropecé con algo" o "tenías algo en tu chaqueta". Aquellos pretextos tan simples para estar más cerca de ella lo hacían verse como un adolescente.

A medida que seguían recorriendo el lugar Karin pensaba en lo que sería correcto de hacer ahora, se sentía tonta al tratar de insistir en alguien que simplemente ya tiene ocupado su corazón, por más daño que esta le hiciera a Sakura ni con eso alejaría a Sasuke de ella, ya que esta estaba clavada dentro de su ser. Miró a Suigetsu quien hablaba sin parar acerca de cómo había conocido la cafetería, era grato escucharlo y estar con él. También sonrió al ver que este trataba de hacerla reír con algunos chistes y se sintió cómoda con él, incluso cuando a veces la molestaba al burlarse de ella. Le sonrió sin siquiera fingir su felicidad y se acercó a él, apoyando su cabeza en el hombro de un ruborizado Suigetsu.

Quizás ella debía alejarse y rendirse con Sasuke para siempre y encontrar alguien que sí mereciera su atención, los celos que sentía por Sakura la estaban volviendo loca incluso hasta dejarla como si fuera una mala persona. Detrás de esa coraza que tenía ella sentía inseguridad de todo, sobretodo de enamorarse nuevamente, al fin y al cabo ¿qué era el amor? Pero dejó de pensar cuando la mano de Suigetsu tomó la suya para dirigirla hacia unos botes que habían en la laguna. Los cuales podían arrendarse por unos minutos para remar sobre el agua.

- Vamos, será divertido - le dijo Suigetsu.

- Tienes algo en la cara - le advirtió, él rápidamente se sobó el rostro - No, no hay caso, esa cara jamás se te irá - rió.

- Oh, con qué haciendo bromas ¿no?, pues tu aún sigues fea y yo no te lo digo a cada rato.

- ¿¡Qué!?

- Ya me oíste, fea - este rió de gusto mientras corría hasta los botes.

- ¡Idiota! ¡te enseñare quien es el feo!

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Eran las 12:00 del día cuando el largo paseo había terminado, ambos llegaron algo mojados debido a que Karin había empujado a Suigetsu para que se cayera pero este fue astuto y la tomó de las manos para que ella también cayera, su llegada al departamento había sido silenciosa pero ninguno de los dos dejaba de sonreír al recordar lo que había pasado.

- Entonces…¿te veo luego? - le preguntó ella dejando sus manos detrás de su cuerpo, una clara señal de timidez.

- ¿Por qué no? - sonrió, dejando ver uno de sus colmillos, él se acercó a ella para despedirse pero ninguno pudo ponerse de acuerdo en donde besar, ya que sus movimientos acertaban justo en la boca cuando se dirigían a la mejilla del otro - Vaya…incluso eres difícil de besar - Karin sonrió y se quedó quieta esperando a que él besara su mejilla pero inconscientemente y casi como un reflejo ella deslizó su rostro. Dejando que los labios de Suigetsu quedaran justo en la comisura de la boca de Karin, al percatarse del movimiento sutil que dio ella se quedó besando ese lugar por varios segundos. Cuando se separaron ella miró al piso ruborizaba mientras que él la miraba con algo de picardía.

Al entrar a casa respiró hondo y estrujó su cabellera para sacarse el agua que aún tenía, producto del chapuzón, la sonrisa le duró poco al recordar nuevamente en la situación que ahora se encontraba, recorrió su hogar pero no vio a Sasuke por ningún lado, solo aquellas mantas que le había dejado en su habitación. No había nota ni nada, solo el vacio de unas cobijas que mantenían el suave olor de Sasuke. De inmediato y casi con disgusto tomó un perfume de ella rociando el envase por todo el lugar, ya no deseaba sentirlo ni verlo ni escucharlo. Aquella salida con Suigetsu la hicieron sentirse mejor incluso mucho mejor de lo que pensaba, de ahora en adelante solo se mantendría a hacer su vida y se olvidaría de Sasuke.

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Apenas Sasuke llegó a su casa el celular le sonó, era Itachi. Sasuke apretó su mandíbula con fuerza y canceló la llamada. Lo último que quería era escucharlo, ¿qué deseaba ahora de él si ya tenía a Sakura?

Pero las llamadas continuaron hasta que Sasuke decidió responderle con voz ronca y reacia.

- ¿Qué quieres?

- ¡Al fin contestas!, ¡te estuve llamando por horas anoche! - decía Itachi regañándolo.

- Basta de sermones y habla de una vez.

- Idiota, sabes cómo esta Sakura, ¿verdad?, ¿o acaso Karin te tiene tan cegado que no ves todo el daño que esta vez hizo?

- ¿De qué estás hablando, desgraciado?, se supone que tú estás con ella ahora, ¿de qué mierda hablas? - preguntó enardecido.

- Eres un imbécil ¿lo sabías? - suspiró - Sakura esta inconsciente desde anoche y se encuentra en el hospital debido a una sobredosis - Sasuke palideció de repente, no podía creerlo, pero si anoche no vio nada sospechoso en aquel lugar cuando los vio ¿O tal vez estaba tan aturdido por todo lo que estaba pasando que sus sentidos no pudieron ver más allá? - ¿Estás ahí? - preguntó Itachi - Ella está en el hospital Keiyu, llámame cuando estés aquí - colgó.

Sasuke continuaba pensando en la situación, Karin había llegado ahí mucho antes que él, quizás hasta ya sabía que Sakura se encontraba en ese mismo lugar y solo le había mentido. Luego pensó en las palabras de Itachi "¿acaso Karin te tiene tan cegado que no ves todo el daño que esta vez hizo?". Por un momento este se había olvidado de todo lo que ella era capaz de hacer.

Sasuke sacó sus llaves del auto y sin pensarlo se devolvió al departamento de Karin, esta vez las pagaría.

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Karin se encontraba preparando el almuerzo, era extraño pero a pesar de todo lo que pasó e hizo se sentía feliz, el rato que había pasado con Suigetsu la hizo olvidar todo lo que había pasado ayer en la noche, además de que ahora más que nunca se sentía querida, comportándose casi como una adolescente enamorada, lo único que podía pensar era en él y todo lo que habían hecho juntos, recordando aquella primera cena hasta lo que pasó hoy. Aún podía sentir ese beso que le dio él, mas esa calidez cuando sus manos hicieron contacto. Deseaba más, no aguantaba las ganas de poder verlo nuevamente.

Luego de que la olla hirviera unos golpes ensordecedores hicieron que esta diera un salto del susto. Ella se llevó su mano derecha hacia el corazón, el sonido la agitó tanto que hasta sintió como su cuerpo cambió abruptamente de temperatura, los golpes fueron tan fuertes que esto solo podía significar una cosa.

Karin tragó saliva y con un temblor en su mano abrió la puerta, sorprendiéndose al ver a Sasuke con ojos desorbitados y llenos de furia. Ella no tuvo ni tiempo de apartarlo cuando sintió que el cuerpo de él la hizo retroceder de golpe.

- ¡Maldita mujer! - unos ojos furiosos se posaron en los de ella, avanzando con agilidad para luego sentir sus manos alrededor de su cuello - ¡Me alejaste de la mujer que amaba! ¿¡Por qué!?...¿qué demonios quieres ahora? - apretaba su cuello con firmeza - Pensaste en que volvería a ti ¿no?, ¡ese era tu plan!

- Suel….tame - alcanzó a decir.

- ¡Eres una manipuladora!, ¡una víbora!...

- Sas…Sas… - Karin trataba de respirar, y él dejo de retenerla, al hacerlo ella cayó al suelo - Estas loco… - ella tocó su cuello tratando de tranquilizarse.

- ¿Yo? ¿Loco? - preguntó casi gritando - ¡Aquí la única loca y desquiciada eres tú! ¿Qué demonios tramabas al hacer esto?, ¿pensaste que volvería a tu lado corriendo como un pobre idiota?

- ¡No!...ya no lo quiero, pero sí quería vengarme de lo que me hiciste sentir cuando me dijiste que lo intentarías conmigo ¡Y no fue así!...solo me ilusionaste para que tú pudieras sacarte a Sakura de la cabeza, eso me irritaba. Siempre fue ella y jamás yo…me deje llevar por mis celos y la venganza pero ya acabó todo, decir que me arrepiento es poco….

- Eres una enferma… - él se agarró la cabeza al escucharla.

- ¿Algo más que quieras decirme?

- Si ¡No quiero volver a verte jamás!, ni a ti, ni a tus mentiras ¿oíste? - Karin asintió, dejando caer lagrimas de tristeza, al parecer había llegado muy lejos con él - ¡No tienes idea de lo que te hare si algo le pasa a la mujer que amo!

Sasuke cerró la puerta de un portazo que se escuchó por todo el lugar y ella atinó a levantarse con dificultad. Con la poca fuerza que le quedaba se dirigió a su baño para mojarse la cara, aquel agarre de Sasuke le dejó una leve marca alrededor de su cuello. Ella miró su rostro en el espejo y se vio tan demacrada que no podía creer que era ella. Sus ojos estaban inyectados en sangre y su cuello estaba aún más rojo debido a las fuertes manos de Sasuke.

Al poco tiempo unos golpes la distrajeron y la voz de Suigetsu la calmó. Ella se dirigió hacia la puerta, sentía que por primera vez necesitaba a alguien con quién desahogarse de verdad.

- Escuche el portazo, ¿estás bien?... - pero el semblante de Suigetsu cambió radicalmente al verla, sus ojos estaban enrojecidos y su cara lucía algo hinchada. Él apartó la mano que esta cubría su cuello viendo aquella marca - ¿Quién te hizo esto? - su voz fue seria, si no hubiera sido por estas circunstancias en la que se encontraban, ella hubiera sucumbido a tal melodiosa voz, era más varonil que antes.

- No es nada…me lo merezco - dijo, al recordar lo que le había hecho a Sakura, siempre odió el hecho de que Sasuke la prefiriera y no a ella. Seguramente él se había enterado de alguna forma lo que sucedió y por eso vino a enfrentarla.

- ¿Te lo mereces?, ¡ninguna mujer merece esto! - Suigetsu cerró la puerta detrás de él para luego avanzar hacia ella y acariciar su rostro - ¿Fue él verdad? - le preguntó, llevándola hacia uno de sus sillones para que se sentará - ¡Lo mataré…lo haré ahora! - Karin agarró su muñeca para impedir que se fuera.

- ¡Cállate, idiota! - lo sujetó Karin.

- ¿¡Idiota yo!?... - resopló molesto - La única idiota eres tú, ¿qué no lo ves?

- Si viniste aquí para insultarme será mejor que te vayas… - su voz sonaba ronca y le dolía al soltar cada palabra. Suigetsu tragó saliva al escucharla, dejando salir su cólera.

- ¡Eres una tonta!...no puedo creer que a pesar de todo lo prefieras a él ¡y tú aún sigues buscándolo!

- Sasuk….

- ¡Ahí vas de nuevo!... Sasuke esto, Sasuke esto otro ¡Me enfermas! - le gritó, poniéndose de pie mientras la miraba - ¿Sabes lo que más odio de ti, mujer?, que no sepas diferenciar entre un hombre que te quiere y otro que no - Karin lo miró atónita al escuchar aquellas palabras, por otra parte Suigetsu alborotó su cabellera blanca con rapidez, estaba nervioso y molesto a la vez - Demonios eres tan tonta que odio todo de ti, la forma en que hablas, tu manera sexy de caminar, tus chillidos cuando discutes, tu linda cara… ¡hasta tu jodido cuerpo que me vuelve loco!...odio el hecho de no poder sacarte de mi mente todas las noches, odio tu maldito aroma cada vez que estoy cerca de ti; pero lo que más odio ¡es que seas tan bruta! - la miró.

- … - Karin tragó saliva, su garganta aún le dolía como para articular palabra, aunque si quisiera tampoco lo haría, sus palabras le llegaron al corazón como si fuera la confesión más romántica que hubiera escuchado.

- Yo…maldición, yo te quiero… - le susurró, ambos se miraron por un momento.

Karin caminó hacia él, su altura hizo que su rostro se levantara un poco para mirar aquellos ojos que brillaban de manera extraña. Las palabras de él aún seguían en su mente tratando de analizar todo lo que había dicho hasta el final. La quería.

La pelirroja respiró hondo manteniendo su mirada ante esos ojos purpuras y una lagrima cayó de su ojo derecho. Odiaba admitirlo pero de cierta forma ella también lo quería, pero no deseaba decírselo al tener miedo de que pudiera herirlo también. Todo su ser por todo lo que había hecho estaba manchado, se odió a si misma al ver eso ahora, no era digna para él, un hombre bueno y preocupado, ella había hecho tanto daño que no se merecía a alguien así.

Su enfado la invadió al pensar esas palabras y levantó su mano para darle una cachetada, no quería que este la rechazara una vez que se enterara de todo el mal que había hecho, por lo que quiso espantarlo rápidamente a pesar de que él era y será lo que siempre quiso.

Suigetsu la miró impávido tratando de analizar qué es lo que hizo mal.

Ambos se miraron, Suigetsu la miraba extrañado pero ella lo miraba con tal fascinación que dejó de pensar en todo para al menos dejarle en claro sus sentimientos hacía él, este hombre la querría a pesar de todo si era el indicado. Sus ojos rojos se aguaron de tanto analizar la situación y apenas lo escuchó emitir palabra ella se dejó llevar.

- ¿Que mierd… ? - las palabras de Suigetsu fueron interrumpidas cuando Karin se acercó a él, besándolo con pasión, no sabía qué era lo que le atraía de ese hombre pero tampoco deseaba saberlo, lo quería y lo odiaba a la vez. Suigetsu la abrazó con fuerza mientras que sus labios seguían su ritmo, besándose cada vez más profundamente hasta que sus lenguas no dieran más - Estas loca - le dijo entre besos.

- Y tu eres un imbécil por quererme, espero que no te arrepientas - Karin se sujetó hacia él, entrelazando sus piernas en la cintura fuerte de Suigetsu mientras este caminaba hacia la habitación de la mujer, al llegar a la suave cama de Karin, Suigetsu la tiró con suavidad, dándole suaves besos en su cuello como queriendo hacer desaparecer la marca enrojecida de las manos de Sasuke. Ella lo miraba deleitada, cada beso que este le daba la llevaban un paso más hacia el éxtasis.

Karin lo atrajo nuevamente hacia su boca mientras que con sus manos trataba de sacarle su polera pero Suigetsu se separó de ella apenas unos centímetros mientras la miraba algo divertido.

- No vayas tan rápido, deseo disfrutarte - decía - ¿No has oído la expresión "hacer el amor"? - Karin tragó saliva al escucharlo hablar tan sexy "¿desde cuanto este idiota comenzó a gustarme tanto?". - ¿No? - preguntó al ver que esta no decía nada - Bueno, primero que todo, no se debe hacer todo tan rápido, se debe disfrutar - Suigetsu acarició sus brazos desnudos para luego posar sus labios en cada parte de su piel, recorriéndola suave y lentamente - ¿Lo ves? - Suigetsu la besó con ternura, haciéndola sentirse como una mujer delicada, él apenas la tocaba, su tacto era tan suave que la hacía estremecerse.

- Me estas matando ¿lo sabes? - le dijo suplicante al sentir sus manos recorrer su cuerpo, él sonrió con travesura y se relamió sus labios dejando ver uno de sus colmillos, era como si estuviera a punto de lanzarse a ella al mirarla de esa manera tan apasionada, como un lobo observando a una indefensa oveja.

- Creo que disfrutare hacerlo entonces - él la besó nuevamente para saborear sus labios chupando su labio inferior hasta dejarla jadeando, esperando más de él. Sin dejar de mirarla se desabrochó su cinturón dejando caer sus jeans para luego susurrarle en su oído unas palabras que dejaron a Karin al borde del éxtasis.

[Karin]

Sentí su suave perfume tan cerca de mí que hizo que cerrará los ojos, me percate de como sus labios rosaron mi oreja y todo mi cuerpo se estremeció al escucharlo hablar de esa manera sensual y varonil.

- Te haré el amor. Te lo haré lento, despacio, calmado y sin apuros; intenso y apasionado - suspiré al escucharlo y sentí como mi entrepierna ardía con ansiedad al sentir su virilidad rosando mi feminidad mientras hablaba - Hoy…solo me importas tú. Mirare cada parte de tu cuerpo mientras entro en ti… - besó mi cuello - …mirare tus ojos mientras te hago mía - dijo lamiendo mi cuello - …y me deleitare observando tu pecho subir y bajar con cada embestida - besó mi boca, succionando suavemente mi labio inferior - …mientras que con mi boca….te quitare el aliento - a medida que me lo decía más ganas me daban que lo hiciera, aquellas imágenes mentales hacían que ardiera aún más por él. Lo vi alejarse y supe que las palabras habían terminado, me relamí la boca con nerviosismo y observé como sacaba cada parte de mi ropa con gran audacia, al sentir que mis bragas y mi sujetador habían desaparecido sentí aquel fuego recorrer todo mi cuerpo, deseando cada parte de él.

...Continuará...


Hola de nuevo =)

Woow, ¡Karin por fin renunció a Sasuke! al parecer Suigetsu la hará muy feliz, ajajajaja. Sé que puse más énfasis a la relación entre Karin y Suigetsu en este capítulo pero no se desesperen, los próximos capítulos volveremos con nuestra pareja favorita :D

¿Qué les ha parecido este capítulo? me gustaría saber sus opiniones, ustedes saben que eso me da energía para seguir actualizando la historia. De aquí en adelante veremos más sobre Sasuke y Sakura, ¿Quizás haya reconciliación? ¿Qué hará Itachi respecto a este triangulo amoroso? y lo más importante…¿Qué pasará con Sakura? :O

Todo eso y más lo veremos en el siguiente capítulo ;) ¡no se lo pierdan!

¡Las adoro!

¡Nos leemos pronto!


*Quiero dejarle unas palabras a las personas que son de Ecuador, no sé si tengo lectoras de Ecuador pero si las hay les mando todo mi apoyo y mucha fuerza en estos momentos, vivir un terremoto es horrible, lo digo por experiencia propia, ya que en mi país los sismos y terremotos son bastante recurrentes. Animo y fuerza que pronto saldrán adelante :) un abrazo enorme a la distancia.*