¡Hola a todas!

Perdón por la espera pero por fin les traigo un nuevo capítulo :D al parecer el esperado por muchas, ya que varias me pidieron sobre la continuación de SuiKarin jajajajaa, pues espero no defraudarlas ;)

Debo advertirles que este capítulo contiene lemon y espero que lo disfruten, ya que este capítulo lo hice con mucho cariño para todas ustedes.

Nuevamente les agradezco mucho por sus favoritos y sus follows y por comentar mi historia, cada vez que leo sus comentarios me animan a seguir =) y gracias también a aquellas que leen esta historia en silencio ¡Las adoro a todas!

Ahora ha llegado el tiempo de la verdad chicas, este capítulo será el penúltimo :O espero no defraudarlas y lo siento si no se los comenté en el capítulo anterior, olvide poner eso u_u, pero ya estamos a solo un capítulo del final de esta historia.

Sin más que decir disfruten del capítulo y…..¡A leer!


Capítulo 15

...

[Karin]

Por un momento me sentí tan vulnerable ante él que no supe qué hacer en esos momentos, era increíble que alguien como él me desarmara de la forma en que lo estaba haciendo, haciéndome sentir tan sumisa y a la vez tan tranquila y plena. Era ridículo de tan solo pensarlo pero así lo era, bajo su constante tacto tan sutil y a vez tan embriagador me sentía como una gatita dominada por un fuerte tigre, encarcelada bajo sus garras, bajo un fuego constante del cual sabía que no había escapatoria.

Sentí sus manos que viajaban hacia mis pechos y todo mi ser se estremeció al sentir sus cálidas manos sobre ellos, acariciándolos y besándolos. De puro estremecimiento agarré sus cabellos, gimiendo sutilmente, curvando mi espalda de placer. Su rostro tocó mi vientre y sentí que sonreía y sus dientes mordieron suavemente mi piel.

- Suenas deliciosa… - me dijo, mis manos fueron directo a las sabanas, agarrándome de ellas para descargar aquel fuego dentro de mí - Karin…no aguanto más verte así - quedé boqui abierta cuando se irguió ante mí, mis mejillas se sentían tan rojas que ni si quiera reconocía esta parte de mi.

Me quedé observándolo y pude admirar lo tonificado que estaba, era digno de admirar…y yo que pensaba que solo era un hombre delgaducho y sin gracia…Miré debajo de su ombligo y no pude evitar ruborizarme nuevamente al ver lo que me esperaba.

- Tranquila… - él se acercó para tomar de mi barbilla y besó mis labios, mordiendo sutilmente mi labio inferior - Seré gentil, lo prometo.

Dios…este hombre es un verdadero ángel y a la vez un demonio ¿Cómo no lo note antes?, es perfecto para mí.

Pero…las inseguridades volvieron a atacarme cuando Suigetsu estaba encima de mí, besando cada parte de mi cuerpo para prepararme.


- Espera...Suigetsu, ¿estás seguro de esto? - Karin lo detuvo, colocando su mano en el pecho firme de él. Suigetsu mordió un lado de su lengua y le sonrió con picardía, era extraño que la pelirroja dominante e irritante ahora estuviera comportándose como una indefensa e insegura mujer.

- Karin...¿te han dicho que eres una experta en arruinar los momentos? - él acarició uno de sus mechones rojizos mientras la miraba sonrojarse a causa de los besos y el contacto físico de sus cuerpos desnudos.

- Solo me pregunto si...ya sabes, yo he hecho tantas cosas que... - Suigetsu colocó su pulgar en sus labios, callándola. Karin lo miró con sorpresa, aquellos pensamientos de si él aceptaría su pasado no la dejaban soltarse por completo.

- Sé que eres loca y sé muchas cosas que quizás tú ni sabias, por más que quieras espantarme no lo harás - Karin sintió que las manos fuertes de él acariciaban su cintura sin dejar de mirarla, algo que la debilitaba enormemente.

- Oh...entonces tu…

- Si - él volvió a apoderarse de su boca, introduciendo su lengua para acariciar la de ella en un suave y apasionante beso.

Karin jadeaba al sentir lo exquisito que la hacía sentirse, jamás imaginó que alguien como él besara tan bien. Lo que más le sorprendió fue que sus dientes de serrucho no fueron un problema, a veces se imaginaba que le haría sangrar la boca al besarse pero no, eran los besos más excitantes que alguna vez le hubieran dado.

Se sentía tan viva y plena, las caricias que le daba este hombre no paraban, eran tan suaves como también desenfrenadas.

- No sabes cuánto he esperado por esto - jadeaba él junto a su oreja mientras ella gemía al sentirlo dentro de ella, sus embestidas eran letales, llenándola de ansias, mientras su cuerpo se estremecía al sentir que pronto llegaría al orgasmo - Hermosa… - lo oyó decir. Karin suspiró al escuchar esas palabras que tanto quería escuchar. Nadie le había dicho hermosa excepto ella, que se lo decía para animarse a sí misma. Pues claro ¿Quién se lo diría por todo el daño que causó? pero ya nada de eso importaba excepto lo que él dijera - Karin… - lo escuchó decir y ella soltó un gemido al sentir que él estaba llegando al clímax junto con ella.

- Suigetsu… - soltó Karin y juntos alcanzaron aquella deseosa culminación. Dejando salir aquel fuego que la quemaba por dentro, mientras él liberaba cada parte de su ser dentro de ella, sintiéndose húmeda a la vez que Suigetsu gruñía de placer. Ella lo miró con una sonrisa tímida, su rostro ligeramente sudado lucía aún más atractivo que antes, algo extraño ya que él siempre fue lo opuesto a aquella palabra, pero ahora era diferente, era guapo y maravillosamente extraordinario, era como si supiera exactamente dónde y cómo besarla y tocarla - ¿Eres real?

- ¿Qué? - rió ante la interrogante - Tan real como para hacértelo de nuevo si no me crees - Suigetsu tomó una mano de Karin y la besó tiernamente mientras la miraba - ¿Te sientes bien?

- Eres extraño - sonrió ella ante la pregunta, luego se tapó con una sabana, se sentía intimidada y algo incomoda al estar aún desnuda ante él - Lo estoy.

- Veo que esas marcas están desapareciendo - Suigetsu se colocó su pantalón para luego sentarse junto a Karin, quien trataba torpemente de colocarse algo de su ropa - ¿Aún lo amas después de esto?

Ella dejó salir un fuerte suspiro y solo se resignó a taparse con su sabana, mientras se acomodaba para enfrentar a Suigetsu.

- No - ella se frotó su frente, le costaba mucho admitir sus sentimientos - A pesar de todo lo que ha pasado no puedo sacarte de mi cabeza…y…creo que….es muy probable que me gus… - pero Suigetsu no dejó que esta terminara de hablar y la calló con un beso, algo que hizo que Karin se ruborizara - Oye no hagas eso… - Karin miró al suelo mientras que a Suigetsu se le escapó una sonrisa nasal.

- Lastima que no quieras porque ahora que has admitido que te gusto, estas perdida - le sonrió - Ya no puedo evitar besarte o tocarte - Karin sonrió al escucharlo y se dejó llevar por las caricias de Suigetsu.

.

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Mientras tanto Sasuke manejó rápidamente hasta el hospital que le indicó su hermano, no podía dejar de pensar en el estado de Sakura, había sido tan tonto desde el principio. Si la perdía ahora no podría vivir consigo mismo, la necesitaba en su vida más de lo que creía.

Estacionó su auto y apenas entró al hospital se dirigió a recepción para que le indicaran donde estaba Sakura, una vez que tuvo la información corrió como loco las escaleras hasta llegar casi exhausto hasta el tercer piso. Al llegar al último peldaño miró a ambos lados y cuando vio el rostro de Itachi este se abalanzó hacia él para golpearlo en pleno rostro.

- ¡Hey! ¿qué demonios te pasa? - chilló Ino tratando de separarlos.

- ¡Se supone que debías protegerla! ¿¡Cómo mierda dejaste que esto pasara!? - Itachi se sobó su mejilla y miró a su hermano con ojos fríos - Vaya manera de amarla ¿no? - Itachi esbozó una leve sonrisa al escucharlo, mientras Ino comenzó a decirle a Sasuke que este no era ni el tiempo ni el lugar para discutir.

- Tranquila Ino, de todos modos ya me iba - dijo Itachi, moviendo su mandíbula para apaciguar el dolor.

- Hmp ¿Te vas? - le preguntó Sasuke furioso - Debería darte vergüenza.

- Ella no necesita mi compañía hermanito, al menos no ahora - su voz tranquila y suave le permitieron a Sasuke apaciguar sus ánimos - Avísame cuando despierte, bajaré a llamar a la empresa. Eso te dará algo de tiempo para tranquilizarte ¿no crees?

- ¿Qué?, por si no te has dado cuenta ella no querrá verme después de lo que he…

- Es tiempo de decírselo, además dudo mucho que te rechace - Sasuke lo miraba extrañado y su hermano le tocó la frente con dos dedos, empujándolo levemente hacia atrás. Aquel gesto no lo hacía desde que eran pequeños - Ella no deja de pensar en un idiota como tú - le sonrió para luego bajar las escaleras.

- ¿Aún la amas? - la pregunta de Ino sorprendió a Sasuke, quien lucía devastado y con un fuerte olor a trago.

- Si… - este se dejó caer en el asiento mientras esperaba noticias del estado de Sakura pero la intriga lo consumía, necesitaba saber exactamente lo que le pasó, por lo que le preguntó a Ino, quien de inmediato le relató la historia más lo que Itachi había hecho por Sakura - Creo que estoy en deuda con él… - musitó.

- El médico nos dijo que podríamos verla una vez que este estable, ya le han extraído toda la droga y ahora solo falta que de signos de mejora.

- Ella es fuerte - suspiró Sasuke, alborotando sus cabellos con nerviosismo.

De repente una de las puertas se abrió y un hombre de cabello cano salió para dirigirse hacia ellos, Sasuke, que aún estaba invadido por los nervios, fue el primero en levantarse para escuchar con atención a las palabras del médico.

- Sakura ha respondido al tratamiento con éxito y ya está despierta, le hemos dado algo de comer y hasta ahora sus signos vitales están normales - anunció el doctor y Sasuke respiró aliviado mientras Ino lo abrazaba producto de la buena noticia.

- ¿Quién desea verla primero? - los dos quedaron en silencio pero la repentina voz de Itachi los sorprendió a ambos.

- Yo iré, no se preocupen solo serán unos minutos - sonrió a ambos y el doctor lo hizo pasar para dirigirlo a la habitación donde estaba descansando Sakura.

- Recuerde, no debe alterarse - le advirtió el doctor y dejó pasar a Itachi.

- Hola... - la voz cálida de Itachi hicieron que Sakura levantara la vista hacía él.

- Hola - Sakura abrió los ojos pesadamente, se sentía cansada pero la presencia de él la hicieron sonreír un poco - Debo asumir que estoy aquí porque me salvaste de algo ¿no?

- Algo así - sonrió, mientras tocaba su mano, acariciándola suavemente, procurando no tocar la aguja que tenía en el dorso de su mano.

- ¿Qué me pasó exactamente? - preguntó ella acomodándose en la camilla.

- Quizás aun no debas saberlo, no debes alterarte ahora que estas mejor - Sakura apretó la mano de Itachi. Él la miró con un semblante de tristeza, haciendo que Sakura sintiera rabia consigo misma por herir sus sentimientos inconscientemente.

- Itachi...si tan solo mi corazón te hubiese elegido a ti de un principio...

- No digas eso Sakura, el corazón sabe lo que quiere y no hay nada que hacer al respecto.

- Tonto corazón... - refunfuñó, tocándose el pecho con su mano libre - Gracias por todo, no sabes lo mucho que significas para mí - Itachi aún no dejaba de sonreírle al escucharla - Esto sonara mal pero quiero que sepas que eres uno de los mejores amigos que pude encontrar.

Itachi no pudo evitar que ese comentario le doliera, ser considerado como su amigo cuando él luchaba contra ese sentimiento hacia ella era insoportable, pero estar cerca de ella era mejor que no tenerla.

- Tu...eres todo lo que siempre quise Sakura, a pesar de que no te corresponda siempre estaré ahí para ti.

- Créeme que me gustaría corresponderte - dijo ella acariciando su mejilla y él tomó de su muñeca inhalando aquel suave olor de su perfume, tocando su suave piel como si fuera por última vez, al mismo tiempo que cerraba los ojos - Pero no puedo y por eso lo siento.

- No lo sientas, además...creo que tendrás que agradecerme nuevamente y muy pronto - Sakura arrugó el ceño algo desconcertada - Él esta aquí, ha esperado a que despiertes.

- Pero ¿cómo sabe que…? - Itachi se encogió de hombros y luego soltó su mano para levantarse - Tú… - se sonrojó.

- Te veré pronto - él besó su frente y luego se dirigió a la puerta - Si quieres puedo llamar a Ino para que te arregle antes de que lo veas, luces terrible - bromeó. Haciendo que Sakura se tapara el rostro algo avergonzada.

Apenas salió Itachi, Ino y Sasuke fueron hacia él, llenándolo de preguntas para saber sobre ella.

- Tranquilos - dijo él, creando algo de distancia - Ella está bien, su color de piel ha vuelto y por lo visto sigue siendo la misma - él se dirigió a Ino mientras ella suspiro de alivio.

- Que bueno - soltó Sasuke - Quiero verla.

- No aún, le prometí a Sakura que dejaría entrar a Ino primero - Ino sonrió y sin mirar atrás cruzó la puerta para dirigirse a la habitación de su amiga.

- ¿Con que ahora me castigas? - murmuró él.

- Algo así - dijo Itachi en son de burla - Debo irme, tengo asuntos de que ocuparme sobre la empresa. Uno de los jefes debe presentarse - Itachi golpeó suavemente su hombro, dirigiéndose hacia las escaleras para irse.

- ¡Espera! - gritó. Itachi se dio la vuelta para mirarlo - Gracias…por todo y… perdón por ese golpe - Sasuke miró al piso algo avergonzado y su hermano sonrió.

- ¿Llamas eso golpe? - Itachi sonrió y sin decir una palabra más él bajó, dejando solo a Sasuke, quien ahora parecía más nervioso que nunca al saber que pronto la vería.

15 minutos después…

- Sasuke - lo interrumpió Ino - Ya puedes pasar - Ino lucía tranquila y sonriente.

- ¿Te lo pidió ella?

- Solo ve antes de que yo cambie de opinión - Ino rodó los ojos y se sentó en la sala de espera, mirando a un nervioso Sasuke entrar al pasillo - Espera… - Sasuke la miró furioso, no necesitaba dudar más de lo que ya lo hacía - ¿Iras así? - Ino lo miró de pies a cabeza y Sasuke asintió - No…de ninguna manera, al menos lávate un poco, hueles a alcohol - ella lo escuchó suspirar y fue al baño a regañadientes, no quería esperar más, necesitaba verla.

[Sakura]

Demonios, ni si quiera puedo ver cómo luzco, confío en Ino pero de verdad necesito verme, quizás si me levanto un poco para ver mi reflejo en…no, mi cabeza aún duele y me da vueltas. Maldición. Pero toda inseguridad se fue cuando escuché la perilla de la puerta girar, fue en ese momento cuando el pánico se apoderó de mi e hizo que mi corazón acelerara con fuerza, sintiendo de inmediato como el calor recorría cada parte de mi cuerpo para quedarse en mis mejillas.

Aclaré mi garganta y me senté en la camilla lo más relajada posible, evitando mirarlo cuando entrara, poniendo atención a la única ventana que tenía mi habitación para que me sirviera de distracción.

- Hola - lo escuché decir. Volví a aclarar mi garganta antes de hablar para asegurarme de que mi voz no se viera afectada por su presencia.

- Hola, Sasuke - él cerró la puerta y mi estómago comenzó a cosquillear por los nervios.

- Luces… - oh no, ¿me veo mal? Demonios Ino, si ocupaste un maquillaje horrendo te mataré, lo juro - …increíble - ¿increíble? gracias Ino…una vez más. Suspiré antes de verlo y mi corazón se detuvo.

Lo vi sentarse junto a mí y apretó su mandíbula, mirándome casi hipnotizado y sus ojos concentrados en los míos expresándome, tal vez, lo que su corazón callaba. Él seguía igual de guapo, tal y como siempre lo ha sido.

- No esperaba verte - le dije, para romper aquel incomodo silencio que se formó entre nosotros.

- Lo hubiera hecho de todas maneras si esto no hubiera pasado - él acercó su mano hacia la mía, haciéndome arder por dentro con su tacto.

- ¿Itachi se fue? - por un momento pensé que se iría al escucharme decir eso al ver que su mirada cambió repentinamente, entrecerrando sus ojos, haciéndolos parecer más fríos.

- Ese idiota de tu novio te dejo sola, ¿puedes creerlo?

- ¿Novio?...

- Pues...tu e Itachi - quise reír cuando mencionó aquello, pero contuve mi risa y apreté los labios, mirando mi mano que era rodeada por la de él, con suaves movimientos y con aquella calidez en su mano me acariciaba suavemente.

- No - dije sonriendo - Él solo es mi amigo, Sasuke - admití sin mirarlo. Mordí mi labio inferior ante los nervios que emergían a gran velocidad, debía decírselo - Yo siempre te ame a ti...solo a ti, entre él y yo jamás paso nada, solo quise hacerte creer que así lo fue - levanté la mirada y lo vi sonreír, ahora parecía más tranquilo y noté la fuerza con la que apretó mi mano, luego la besó, haciendo que mi respiración se interrumpiera por unos segundos.

- Ya veo… - lo oí murmurar - Sakura, yo también necesito decirte algo…debes saberlo - asentí, colocándome más cómoda en mi camilla. Sus ojos miraron mi mano y luego mis labios, deteniéndose en ellos más de lo que esperé, suspiró una vez más y tomó mi mejilla para acariciarla. Cerré los ojos al sentir su suave contacto con mi piel. Al abrirlos él continuaba con aquel semblante de intranquilidad.

- ¿Sasuke? - la incertidumbre me estaba dando escalofríos hasta que él empezó a hablar sin apartarme la mirada, esperando lo que jamás creí escuchar de sus labios.

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Solo estuve un día más en el hospital, el médico al verme mejor me dio el alta más unos días de licencia. Al menos esos días de descanso serían de gran ayuda para procesar lo que Sasuke me había dicho. En un principio no pude creer lo que me decía pero la seriedad que había en su voz me aseguró de que decía la verdad. Itachi siempre tuvo razón aunque me molestaba que él supiera algo tan importante como eso sin siquiera decírmelo.

Escuché que mi teléfono vibraba y lo tomé para leer un nuevo mensaje de Sasuke. A pesar de todo lo perdone, había sido sincero conmigo y no omitió ningún detalle por más doloroso que me resultara, pero eso no significaba que todo estaba olvidado, necesitaba seguridad y creer en sus actos.

Sasuke: ¿Cómo te sientes?

Sakura: Bien, descansando.

Sasuke: Como me gustaría estar a tu lado, lo creas o no te he extrañado.

Deje el celular de lado y me arrope hasta el cuello, aún me sentía cansada y necesitaba dejar de pensar en cada palabra que dijo Sasuke, después de todo decidí darle una oportunidad y para eso necesitaba olvidar el pasado o al menos dejarlo atrás donde aquellos recuerdos pertenecían.


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Habían pasado tres semanas desde que todo empezó nuevamente, Sakura y Sasuke se veían cada vez más, los días de oficina eran normales aunque llenos de sensualidad, era como si todo hubiera vuelto a la normalidad, pero a pesar de los constantes coqueteos ninguno de los dos se atrevía a dar un paso más allá para atravesar esa delgada línea del coqueteo a la seducción.

Debido a que ahora Sakura sabía toda la verdad no paraba de pensar en cada momento que pasó, uno de esos momentos fue cuando ella creyó inútilmente que podría olvidar a Sasuke con Itachi. Sonrió con tristeza de tan solo acordarse de él, hacia mucho que no lo veía y a pesar de que ambos trabajaban en la misma empresa el contacto entre ellos había disminuido mucho, si bien ella sabía que contaba con su amistad lo veía ahora más lejano y frio, pero no lo culpaba, sus heridas debían sanarse y ella necesitaba darle su espacio.

Era viernes en la noche y Sakura aprovechó de vestirse apropiadamente para su cita con Sasuke, se había puesto un vestido rojo con un escote no muy llamativo, era sensual pero a la vez muy elegante. Era perfecto para una salida al restaurant.

Ambos habían salido anteriormente, aún recordaba las palabras de Sasuke que le dijeron que deseaba intentarlo bien esta vez, admitiendo que antes no se había esforzado lo suficiente por ella.

A solo minutos para que dieran las 20:00 el potente ronroneo del auto de Sasuke se escuchó desde su piso, ella miró hacia abajo y lo vio bajar, estaba vestido con un traje negro, muy elegante y a la vez algo muy tentador para una cita formal. Definitivamente Sasuke se vería irresistible durante toda la noche, quizás sus hormonas no aguantaran las ganas de querer besarlo hasta no dar más.

Ella se dio los últimos retoques y esperó ansiosa a que este llegara pronto. Él toco a su puerta y le sonrió ampliamente al verla, algo que hizo ruborizar a Sakura pero no demasiado, quería controlar sus emociones por un momento y a decir verdad le resultaba difícil, ya que Sasuke no le ayudaba mucho por cómo estaba arreglado. El aroma de su particular perfume llegó a su nariz, deleitándose de lo bien que olía.

- Estas preciosa - murmuró, nuevamente con una sonrisa - ¿Estas lista?

- Si - dijo ella con algo de timidez.

La noche había sido perfecta, y la cena aún mejor, fueron las tres horas más bonitas de su vida. Sasuke había sido todo un caballero con ella, la trató con delicadeza y nunca dejo de mirarla a los ojos o de tocarle su mano para acariciársela de forma inocente.

Al salir, el clima había cambiado súbitamente, el aire estaba frio y el tono negro del cielo había cambiado a un gris imponente, avisando que se acercaba una amenazadora lluvia.

En pocos minutos llegaron a casa, Sasuke le sonrió y le besó su mano, algo audaz pero a la vez muy cariñoso. Sakura sonrió e intentó abrir la puerta del coche pero él ya se había levantando para hacerlo por ella. La peli rosa lo miró impresionada ante su gesto, jamás pensó que Sasuke se tomaría tan en serio sus palabras, impresionándola cada vez más.

Ella dio unos pasos hasta la entrada del edificio para luego darse la vuelta para mirarlo, se quedaron observando por unos segundos cuando la lluvia comenzó a caer sobre ellos. Ambos sonrieron ante el momento y Sasuke se sacó su chaqueta para colocarla encima de ambos, impidiendo que la lluvia los mojara.

- La pase de maravilla - admitió ella, rompiendo el silencio.

- Yo también - le sonrió - No hayo las ganas de volver a verte - Sasuke acarició su mejilla, mirándole los labios. Sakura miró los suyos, quedándose quieta por unos segundos al sentir sus suaves caricias - Sakura… - ella inhaló, aguantando la respiración cuando lo vio acercarse a ella lentamente mientras la lluvia caía a su alrededor, al sentir sus labios ella ahogó un gemido, ni cuenta se dio de cuanto deseaba sentirlo.

Aquel beso fue casi de película, fue perfecto y a la vez lo más tierno que pudo haber pasado durante la noche. Sasuke la acercó hacia él con su mano libre y profundizo el beso, tocando su lengua con inseguridad, pero Sakura lo alentó a seguir y tocó su lengua vivazmente, permitiéndole ser besada con pasión.

Él bajó su mano hasta apoderarse de su cintura apretando la suave tela del vestido de Sakura, procurando resistir a la infame tentación de ir un paso más allá. Él volvió a tocarle la mejilla y lentamente se separó a regañadientes de los labios de Sakura, quien había tenido una urgencia enorme de besarlo tantas veces hasta que se le hincharan los labios, si no hubiera sido porque él se detuvo quizás el inocente beso hubiera dado pie para algo más.

- Lo siento, no pude resistirme más - Sasuke se relamió los labios y luego la besó en la mejilla - Hablamos pronto - Sasuke la llevó hasta dejarla dentro del edificio para que no se mojara.

Sakura vio como este se alejaba y luego subió por el ascensor, sintiéndose nuevamente como una adolescente, tocándose los labios y cerrando sus ojos para recordar aquel mágico beso.

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Sakura yacía en su oficina, haciendo los papeleos diarios cuando el sonido de un nuevo correo invadió la calma.

Te vi esta mañana en aquel vestido, no pude evitar imaginarme lo indebido cuando te vi cruzar frente a mí. Estas radiante…

Quería saber si esta noche aceptarías una cita conmigo, me portare como un caballero, lo prometo.

Sasuke.

Sakura sintió arder sus mejillas, leyendo una y otra vez aquel mensaje, Sasuke sabía cómo seducirla sin siquiera tocarla, muy pocos hombres tenían aquel don y Sasuke era uno de ellos.

La peli rosa se mordió su labio inferior y comenzó a teclear.

Gracias, pero no sé si deba arriesgarme a salir contigo esta noche debido a aquel "sutil" cumplido. Sin embargo…siento que no puedo decir que no.

Te veo a la salida, en los estacionamientos.

Sakura.

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Al llegar a los estacionamientos la mayoría de los empleados se habían ido, haciendo que su salida fuera perfectamente privada, lejos de los ojos curiosos.

Sasuke yacía apoyado en el capó de su auto, esperando la llegada de una sexy pero tímida Sakura, quien caminaba con decisión hacia él tratando de lucir lo más confiada posible, pero tan solo bastó una mirada de él para que esta sintiera un cosquilleo en sus entrañas. Él sonrió sin dejar de mirarla y le abrió la puerta de su auto, invitándola a entrar con una mirada seductora.

- ¿A dónde iremos? - preguntó ella, oliendo aquella fragancia que tanto le gustaba, la cual parecía estar impregnada por todas partes del auto de Sasuke.

- Sorpresa - la miró por un instante y echó partir el auto con ese característico ronroneo.

Sasuke se sentía por primera vez muy nervioso, al igual que Sakura. Durante todo el camino lo único que se escuchaba era la música de la radio del auto, ella trataba de mirarse en el espejo con disimulo, deseaba lucir perfecta ante él. Sasuke la miró de reojo y sonrió al verla tan preocupada por su aspecto, algo tan tierno que deseaba besarla en ese mismo instante para luego decirle lo hermosa que ella se veía sin siquiera esforzarse.

Al poco tiempo doblaron en una calle para luego entrar a un amplio recinto, donde varios autos de todo tipo yacían estacionados ante una gran pantalla esperando la función de la nueva película del año.

- Vaya… - dijo sorprendida - Jamás había venido a un auto cinema - comentó emocionada.

- Que bueno que te guste, iré por algo de comer, no tardo - Sasuke estacionó su auto y la miró por última vez, sonriéndole antes de salir de su auto.

Sakura al percatarse de que Sasuke estuviera lejos, sacó su celular para mandarle un mensaje al grupo de chicas entre Hinata, ella e Ino.

Sakura: ¡Estoy tan nerviosa! Este hombre emana sex appeal por doquier, no creo durar mucho tiempo así, todo mi cuerpo grita con la necesidad de que me toque.

Ino: Solo haz lo que necesitas, frentona. Un poco de diversión no es malo ;)

Hinata: Quizás deberías esperar un poco más, solo has salido con él cuatro veces.

Sakura: Mmmm…

Ino: Hinata eres una aburrida, deja que ella se divierta, además ese hombre es irresistible.

Sakura: ¿No que ese hombre no me merecía? jajajaja. Ino cerda.

Hinata: Jajajaja buena esa, Sakura.

Ino: Frentona, si buscas consejos pues ese es el mío, no te burles por querer lo mejor para ti siempre.

Sakura: Lo sé, ¡deséenme suerte para resistir!

Sakura aprovechó el tiempo de sobra y guardó su celular para sacar su set de maquillaje exprés para retocarse, puso algo de brillo a sus labios, se retocó las mejillas y luego sacó una pequeña botellita de su perfume favorito rociando un poco de esa dulce fragancia en su cuello.

Al poco tiempo llegó Sasuke con un paquete enorme de palomitas de maíz y dos refrescos. Ella sonrió ampliamente y sacó un poco de palomitas para relajarse, después de todo era una cita romántica e inocente…o eso creía.

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La película ya llevaba más de media hora desde que comenzó y lo único que ambos veían eran a las parejas besarse en los autos de adelante, era una distracción tan potente que la película no era el centro de atención para ambos, haciendo que los dos se distrajeran.

Sasuke a penas estaba viendo hacia la pantalla, estaba tan nervioso que solo podía pensar en una sola cosa.

"¿Qué debería hacer?, ni si quiera puedo tragar saliva" Pensaba Sakura, tratando de poner atención a la película. Moviendo su cuerpo de una posición a otra.

"¿Cómo debería comenzar para que parezca casual?" Sasuke movía el pie tratando de relajarse pero era peor, constantemente se distraía por la pareja de en frente, quienes se besaban y tocaban en partes que él ni si quiera quería imaginar. "Demonios…debí llegar más temprano, no puedo concentrarme en la maldita película…¿pero es eso lo que quiero?...Cielos…perderé la cabeza si continuó viéndolos" Sasuke miró a Sakura de reojo, percibiendo el dulce olor de la peli rosa emerger. "Sakura…¿por qué debes oler tan bien?, definitivamente no me la estás haciendo fácil, no sé por cuanto podré aguantarme de besarte otra vez, aunque…si lo hago ahora quizás tengas una mala imagen de mi por aprovecharme de ti en mi auto…debo demostrarle que podemos salir sin necesidad de que haya algún contacto físico entre nosotros"

"¿Por qué hace tanto calor?" Se preguntaba Sakura, mirando hacia la ventana del auto, tocándose las manos en señal de nerviosismo "Esto no está bien…ni si quiera estoy mirando la película…todo me distrae y lo único que pienso es en besarlo…Dios ¿Por qué no lo hace y ya? ¿Tendré mal aliento?" Sakura se llevo su mano a su boca lentamente para luego sentir su aliento ante la interrogante. "No…no es eso…tal vez si le doy alguna señal para que nos besemos…no, quizás eso sea peor y nos den ganas de ir más allá…¿qué debo hacer?"

"Si me quito el abrigo quizás le dé un ataque...pensara lo peor de mi" Se decía Sasuke "No quiero parecer un pervertido y que piense que la traje aquí para aprovecharme de ella…necesito hacer las cosas bien esta vez, demostrarle que quiero ir en serio con ella"

De repente la película da paso a la escena de un beso apasionado iniciado por el actor principal, descendiendo su mano para tocarle la cintura a la actriz. Sumergiéndose ambos en un caluroso beso.

Ambos tragaron saliva al ver la escena, sintiendo que sus cuerpos ardían inexplicablemente. Sakura mordió su labio inferior al ver que el beso iba a una escena más sensual.

Debido al cambio de escena, Sasuke tosió, causando aún más nervios en Sakura, quien sudaba levemente, sintiendo mariposas en su vientre, tratando de desviar la mirada de la pantalla por un rato mientras la escena del beso acababa pero le era imposible, ya que de repente se vio a sí misma en la pantalla besada por Sasuke. Ahora era él quien la tocaba, era él quien la besaba y le decía que la deseaba ardientemente. Sakura al imaginarse tal cosa parpadeo varias veces hasta que su mente tocó tierra.

"¿Por qué de repente aparece esta clase de escena? " se preguntaba Sakura más nerviosa que nunca. "Quizás esta película no fue la mejor opción"

"Vamos Sasuke, es ahora o nunca, solo voltea hacia ella" Sasuke se daba ánimos en su mente, mirando de reojo la cara iluminada de Sakura que yacía tan pulcra y hermosa.

"¡Ay no!...Sasuke no me mires, ay Dios ¿qué hago si me mira? ¿Significará que querrá besarme? ¿Lo miró?..." Se decía nerviosa, notando la imponente mirada de deseo de Sasuke, y de un momento a otro el auto se sentía más y más pequeño. Pero Sasuke volteó y miró hacia su ventana.

"Ugh...¡no puedo hacerlo!...mejor saco algunas palomitas de maíz...¡demonios por qué debe ser tan difícil ahora!"

El aproximó su mano hacia las palomitas cuando ella justo se estaba acercando al paquete, haciendo rosar sus dedos como si fuera un choque eléctrico, el más mínimo tacto hizo a ambos sonreír.

Ella sonrió, dejando ver una mejillas sonrojadas, sus ojos jades lo miraron de una forma tan cautivadora que Sasuke no pudo resistir más. Era ahora o nunca.

"¡Maldición!, no podré aguantar mucho tiempo a esto, necesito besarla...¿debería hacerlo yo?...¡Vamos, vamos Sasuke!"

El rostro de la peli rosa se puso cada vez más rojo al ver que Sasuke se acercaba a ella mirando sus labios, poco a poco cada vez más cerca de su rostro. Sus corazones comenzaron a latir con tanta fuerza que casi se podían escuchar. Él estaba a solo centímetros de su boca, sintiendo su cálido aliento rozar en su piel mientras Sakura estaba inmóvil esperando los suaves labios de Sasuke que tocaran los suyos, cerrando los ojos para sucumbir ante él, pero el sonido del celular de Sakura hizo que este volviera a su asiento de golpe.

"¡Maldición!...¡estaba tan cerca, maldita sea!" Sasuke miró hacia su ventana, apretando su puño en señal de frustración mientras Sakura suspiró, sintiendo tanto calor que necesitó un tiempo antes de reaccionar, al ver el teléfono vio que quien la llamaba era Ino.

"Ahhh...Ino tú siempre tan inoportuna..." Pensaba.

- Hola, Ino - contestó ella algo malhumorada.

"¡¿Ino!?... " se decía Sasuke, encogiéndose en su asiento, tratando de poner atención a la película.

- ¿No me digas que acabo de interrumpir algo importante? - rió.

- La verdad si… - masculló Sakura, mirando hacia la pantalla.

- Lo siento…pero ¿no fuiste tú la que dijo que impidiéramos algo así?

- No - Sakura suspiró, quizás solo fueron los nervios los que la hicieron dudar en ese momento - Te llamo luego ¿sí?

- ¡No olvides cerrar las piernas!

Sakura resopló ante el comentario y luego miró hacia la película mientras un silencio incomodo invadió el ambiente por unos segundos.

Sasuke trató de relajarse y esta vez la miró, haciendo contacto visual inmediato con sus ojos.

- ¿Todo bien? - preguntó con un sonrisa. Ella asintió algo tímida y agachó un poco su cabeza - Espero que no haya más interrupciones - dijo él, captando su atención - Esta noche solo deseo disfrutarte - Sasuke tomó su mano y la entrelazo con la de ella, besándosela tiernamente para luego poner atención a la película sin dejar de tomar su mano, acariciándosela.

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Después de ese episodio tan inoportuno para Sasuke, él no paraba de mirar a Sakura, quien se sonrojaba cada vez que este la miraba, haciéndola sonreír. Al menos el regreso a casa fue más agradable y aquel silencio esta vez fue cómodo y hasta grato, era como si ambos estuviesen en la misma sintonía desde el momento en que Sasuke tomó de su mano hasta el término de la película.

Sakura miraba por el lado de su ventana, mirando las calles iluminadas de una ciudad que no dormía, mientras pensaba una y otra vez, imaginándose los suaves labios de Sasuke sobre los de ella, recordando cómo este la tocaba y besaba. No hallaba la hora de sentirlo nuevamente, estaba tan concentrada mirando que de repente la mano de Sasuke tocó la suya, haciendo que sus mejillas ardieran levemente.

- Tal y como prometí - dijo Sasuke, estacionándose frente a su departamento.

- Gracias - sonrió ella, apretándole suavemente su mano tibia.

Sus miradas se encontraron por varios segundos haciendo que el latido del corazón de ambos comenzara a latir más y más deprisa.

[Sakura]

De pronto sentí que el calor de nuestros cuerpos emanaba de tal manera que me era inevitable resistirme unos minutos más ante él, al ser guiada por su cuerpo, con esos labios que inconscientemente me llamaban, reclamando para que me apoderara de ellos.

Me relamí los labios pensando en que esa señal le bastaría para saber mis intenciones y así fue cuando note que él miró con afán mis labios. Supe en ese momento que el también lo deseaba tanto como yo, de modo que tarde o temprano aquel beso sería inevitable de evitarlo por más tiempo.

Nos acercamos tanto que cerré mis ojos para concentrarme en su respiración que pronto sentí muy cerca de mi rostro para luego ser poseída por sus suaves labios, entregándome a él con un suave beso, sintiendo su lengua y su calidez dentro de mi boca, deleitándome con cada sentido mientras sus manos tocaban mis mejillas, notando poco a poco como mi cuerpo reaccionaba ante sus caricias, debilitándome.

Una de mis manos no logro quedarse quieta y lo atraje mas a mí, pero él resistió y se echó atrás lentamente y con una dulce sonrisa me miró.

- Lo creas o no sigo siendo un caballero, Sakura.

Asentí lentamente pero no quería más tortura, y pensándolo mejor era tiempo de que yo escuchara lo que de verdad quería en esos momentos, y sin dejar de mirarlo le dije lo que nunca pensé que diría.

- Lástima que a mí no me gusten los caballeros, Sasuke.

Note que sus ojos negros se abrieron de par en par, quedando con su boca levemente abierta mientras me miraba. Sabía lo que quería, y esta vez quise complacer mi corazón y mis deseos mas ocultos por él. Me baje del auto sin dejar de mirarlo, invitándolo con mis ojos para que me siguiera y así fue.

Al llegar al ascensor y justo cuando las puertas de este se cerraron sentí una de sus manos que voltearon mi cintura, quedando frente a él para ser nuevamente besada, esta vez mas apasionado, mas desenfrenado, con una necesidad que incrementaba cada vez mas.

Al llegar a mi piso salimos a tientas sin despegarnos ni un poco. Caminamos con diversión hacia la puerta que, gracias a las habilidades de Sasuke, se abrió rápidamente para luego cerrarse con la misma rapidez con ayuda de su pie. Dando un suave golpe.

Mi cuerpo se sentía cada vez mas tibio, ansiando por más de él. Lo besé sin detenerme, despreocupándome de todo a mi alrededor, concentrándome solo en él y en sus leves gruñidos de placer cuando mi lengua tocaba con vehemencia la suya.

Dirigidos por el deseo, ambos caímos sentados en el sillón, yo encima de él a horcajadas mientras sus manos recorrían mi cintura con suaves caricias. En ese momento lo miré y nuestras miradas se encontraron, yo sin nada que decir, a casusa de los nervios que me atacaron, solo atine a acariciar su melena con ternura. Cerré los ojos por unos segundos para concentrarme y no sentirme arrepentida por mi decisión cuando siento que las manos de Sasuke tomaron las mías, envolviéndolas suavemente para acariciarlas y besarlas.

Nos quedamos mirando como dos tontos, sonriendo cada vez que nuestras miradas viajaban a nuestros labios, el deseo estaba ahí, intacto. Como si nuestra atracción y pasión por el otro jamás se hubiera ido, era obvio que solo necesitábamos un pequeño empujón para avanzar, pero tenía miedo; miedo a que después de esto nuestra relación cambiara, estaba tan insegura, tan asustada. Jamás había llegado tan lejos con un chico antes y esas preguntas sobre la intimidad jamás tenían respuesta respecto a todo lo que sería una vez que me entregara a un hombre, pero el fuego y ardor dentro de mi me gritaba para que avanzara, era como un deseo inexplicable que solo mi cuerpo podía entender.

Trague saliva y me di ánimos para avanzar, dirigiéndome a su boca pero solo rocé sus labios para luego cambiar de dirección y dirigirme a su mejilla. Demonios, fui una cobarde que se arrepintió al último minuto.

- Sakura… - lo escuché hablar y lo mire de cerca - No quiero hacer algo que tu no quieras, quiero esperarte…a pesar de que me es difícil controlarme ante ti.

- Lo sé - sonreí ante sus palabras tan tranquilizadoras - Pero quiero…aunque, tengo miedo - admití algo avergonzada.

Él tomó mis mejillas y de pronto su mirada fue tan seria que mi cuerpo se estremeció.

- Esta bien tener miedo - él besó mi frente con ternura - Pero hacer el amor no debe tener ese sentimiento, además tu cuerpo te dirá cuando sea el momento y yo esperare.

¿De verdad él acaba de decir esas palabras? Dios ¿Cómo puedo negarme ante algo así? Este hombre me entiende y de verdad me ama si está dispuesto a esperarme. Si no fuera por esta ansiedad que siento dejaría pasar esta oportunidad, pero mi cuerpo me estaba hablando y deseaba escucharlo.

Asentí y lo abracé con fuerza, sintiendo su suave aroma masculino invadir mis fosas nasales, me quedé cerca de su cuello por varios segundos, sintiendo su perfume tan alucinante, pero sin querer mis manos ya se estaban desviando de la inocencia de un abrazo, tocándolo suavemente por la espalda mientras él apretaba mi cintura como tratando de contenerse.

- Sasuke - murmuré en su oído - Muéstrame lo que sientes por mi - suspiré, al decir eso de pronto me sentí tan liberada y diferente que me entregué a todo lo que viniera después de eso.

Lo escuché gruñir y apoyó su cabeza en mi hombro dando suaves besos en mi cuello hasta descender hacia mi clavícula, sus labios casi húmedos recorrían cada parte de mi piel, que a la vez se derretía con cada beso. Sus manos acariciaron mi cintura, mi espalda y mi trasero mientras yo me retorcía lentamente cada vez que lo sentía tocarme. Puse mis manos en su cabello y lo dirigí hacia mi boca, ansiando sus labios con tanta desesperación que apenas nuestras lenguas se rosaron sentí un golpe de humedad invadir mi interior.

- ¿Estás segura de esto? - me preguntó jadeante, sus ojos calaron los míos, ahora se veían poseídos de un intenso deseo hacia mí, mirándome como jamás lo había hecho, casi parecido a aquel día cuando estaba en casa y en su sillón.

Asentí vivazmente y me deje llevar por él, quien de inmediato atacó mi boca, devorándola y obligándome a abrirla un poco más, sintiendo como nuestras lenguas chocaban suavemente.

De pronto él se detuvo, y me miró con picardía, humedeciéndose los labios, guiándome con delicadeza hasta mi dormitorio.

A medio camino Sasuke me acorraló en la pared, haciendo sonar el cemento debido al suave golpe de mi cuerpo y con ambas manos me subió hasta sus caderas, entrelazando mis piernas en él mientras Sasuke bajaba de mi vestido para llegar a mis pechos, los cuales estaban tan deseosos por él que cuando me tocaron sentí un ardor inexplicable recorrer todo mi cuerpo.

- Me encantas - gruñó y no pude evitar gemir al escucharlo. Su voz tan jadeante y ronca me hicieron desearlo aún más, y como si él leyera mis pensamientos me tomó en brazos para dirigirse hacia mi cama.

Apenas llegamos, él me colocó sobre mi colcha con una suavidad inexplicable, desasiéndose lentamente de mi ropa, mirándome como si jamás hubiera visto algo tan hermoso y único, sus ojos fueron directo a los míos, a pesar de tener mis pechos descubiertos él me miró a mi, y solo a mí, como si nada más existiera.

Sasuke se acercó para besarme en los labios, comenzando a desvestirse ante mí, y yo, de una manera desconocidamente ansiosa, desabroche sus pantalones sintiendo aquella dura erección con mis manos que hizo que todo mi ser se pusiera en alerta.

- ¿Dolerá? - pregunté curiosa al sentirlo.

- No deseo lastimarte, solo sígueme y déjate llevar - besó mis labios y mi cuello para luego dejarme desnuda sin que me diera cuenta, y fue en ese momento cuando todo mi ser explotó. Sus manos me tocaban por doquier, mientras sus labios dejaban cálidos besos húmedos sobre mi vientre y pechos.

Era una tortuosa sensación de placer que al parecer no tenía fin, no paraba de gemir y de tocar su cabello ansiosa para que me hiciera suya; sus gruñidos y jadeos no me ayudaban en nada ya que hacía la espera mas eterna, ya estaba deseosa y ansiosa por sentirlo dentro de mí.

Sus brazos me envolvieron y lentamente comenzó a hacer presión en mi bajo vientre, tratando de entrar mientras besaba mi boca y con una de sus manos masajeaba mis pechos como si él ya conociera cómo tocarlos.

A medida que él entraba más y más en mi interior, experimentaba una agradable tormenta de pasión desenfrenada, un sentimiento mortal seguida por varias lluvias de besos que atacaban mis pechos con tanta suavidad que hasta llegaba a matarme. Sus manos fuertes y cálidas por momentos pasaban a mis caderas para luego continuar bajando cada vez más, tocándome delicadamente como si tuviera miedo de hacerme daño.

Sus embestidas fueron más rápidas e intensas y a ratos lo escuchaba decirme que me deseaba. Luego se detuvo y salió dentro de mí, lo miré algo confundida pero el brillo en sus ojos me dijeron que algo tramaba, algo sucio. Lo vi morderse su labio inferior al ver mi desnudez con el cálido brillo de la luna, se arrodilló en el piso mientras tocaba mis piernas, aprovechando que yo aún seguía tumbada en la cama, me relajé y me deje llevar a medida que Sasuke besaba mi piel hasta llegar a mi entrepierna. Allí sonrió y sentí su cálido aliento golpear mi interior, me sonrojé de solo saber y sentirlo que yacía ahí.

Cerré mis ojos tratando de calmarme mientras sus manos continuaban masajeando mi muslo, fue ahí cuando lo escuche hablar, diciéndome que bajaría por mi cuerpo, al sur, muy al sur para encontrarme con mi castigo. Suspiré mientras ahogaba un gemido al escucharlo hablar tan sexy, luego continuó al ver mi reacción. Ahogué un gemido cuando su lengua tocó mi feminidad, era extrañamente erótico y a la vez demasiado placentero.

- Te deseo…maldita sea cómo te deseo, Sakura - sentí que un escalofrío pasó por toda mi columna al escucharlo decir esas palabras, haciendo encender mi cuerpo para recibir cada toque y caricia que me proporcionaba debajo de mi abdomen, se sentía húmedo y de cierta manera era excitante, provocando leves espasmos en mi cuerpo que no podía controlar.

Gemí, gemí tantas veces como mi voz me lo permitía, no podía más, lo necesitaba dentro de mí con tanta necesidad que de verdad sentía que me estaba castigando al prolongar nuestra unión.

Agarré de sus cabellos mientras Sasuke continuaba lamiendo mi zona intima, deleitándose de mi sufrimiento.

- Sasuke…por favor…no aguanto más - le rogué, lo vi detenerse y se limpió la comisura de su boca de una manera sensual que hizo que se me erizara la piel, lamió por última vez mi vientre y luego se levantó, dejándome ver su virilidad tan firme y lista para embestirme nuevamente. Lo deseaba, ahora y siempre.

Agarré sus manos para tirarlo encima de mí para que me hiciera suya de una buena vez, necesitaba apagar este fuego en mi interior que él mismo había provocado.

Me besó, tantas veces como fuera posible, y lo escuché gemir cerca de mi oído mientras empujaba en mi interior de manera frenética pero a la vez suave, como si nuestros cuerpos estuvieran hechos para unirse las veces que nosotros quisiéramos.

Sus manos se apoderaron de mi cuerpo, embelesándome con cada caricia que me daba, como si sus dedos fueran de un intenso fervor que calaba mi piel con vehemencia. Sintiendo lentamente el tortuoso clímax aproximarse, desatando mis gemidos como si ya no tuviera control de mi misma mientras Sasuke yacía sobre mí con potencia y sin tregua, apretando mi cadera vivazmente como queriendo apoderarse de cada centímetro de ella, haciéndome saber que siempre le pertenecí, que esas manos siempre me desearon y asegurándose de que por siempre recordara mi primera vez con él.

El momento clave se acercaba y sentí como sus manos se apoyaron en mi muslo dando las ultimas embestidas mientras lo oía gemir de satisfacción al mismo tiempo que yo lo hacía. Me levanté un poco cuando aún nuestros cuerpos seguían unidos y lo besé, sintiendo sus fuertes brazos alrededor de mi espalda desnuda.

Sasuke gruñó por última vez al saber que ambos llegamos al clímax juntos, suspirando de placer mientras nuestros cuerpos se retorcían de regocijo.

Al terminar, ambos nos acostamos muy cerca del otro, estamos algo sudados y aún con calor en nuestros cuerpos.

Lo mire para ver nuevamente su rostro y él me sonrió dulcemente, acariciando mi mejilla mientras me observaba, luego lo vi apoyarse en su codo y se acercó a mí para besarme una vez más. Aquel beso paso de lo inocente a lo pasional en tan solo segundos. Sentí que su lengua lamio mi labio inferior, saboreándola debido a la felicidad de tenerme. Sus manos calientes se apoderaron de las mías y con un brillo en su mirada besó mis nudillos, mirándome directamente a los ojos. Quedé muda ante el gesto y él, expuesto a su desnudes, me abrazó contra su pecho para luego acariciar mi espalda desnuda que se retorció al sentirlo. Jamás me había sentido tan satisfecha y plena, todo lo que siempre me habían dicho del acto sexual no se comparaba en nada con lo que había experimentado con Sasuke, todo fue maravilloso y a la vez sorprendente, un acto lleno de inquietudes que se fueron desatando a medida que Sasuke iba liberándome poco a poco.

Mis pensamientos se interrumpieron al sentirme nuevamente cautivaba por su ternura al besar mi frente como si fuera un tesoro valioso del cual no podía dejar ir.

- Sakura… - lo escuché decir mi nombre y sentí como los vellos de mis brazos reaccionaron a su ronca voz - …no volveré jamás a separarme de ti, espero que te quede claro.

- Lo mismo digo… - le dije en un jadeo, Sasuke besó mi frente y con un suave movimiento se separó de mi.

Se levantó mirándome de pie, inspeccionándome con aquellos ojos negros que tanto adoraba, pero de pronto sentí vergüenza y unas ganas incontrolables de tapar mi cuerpo.

- No lo hagas - lo escuché - Eres hermosa, Sakura - su voz tranquilizadora hizo que bajara mis brazos, vi una gota de sudor bajar por su frente y me sonrió - Ven… - tomó mi mano con delicadeza y me detuve frente a él, mirando su tonificado cuerpo, posando mis manos en su fuerte pecho, acariciando su piel aún ardiente para luego mirar su perfecto rostro - Hay algo que me gustaría hacer - sonreí y sin preguntar solo atiné a asentir.

Sasuke acarició un mechón de mi cabello y con un suave y rápido movimiento me subió encima de él, entrelazando mis piernas a su cintura. Me dejé llevar y tan pronto noté sus intensiones, me había llevado al baño para ducharnos juntos en la tina o eso creía hasta que noté sus labios curvarse de manera maliciosa.


Continuará…


¡Hola de nuevo! =) ¿Qué les pareció el capítulo?

Espero que les haya gustado, para no dejarlas con la angustia de que este es el penúltimo capítulo les daré un pequeño adelanto de lo que vendrá en el siguiente capítulo ;)

Alguna de ustedes quizás se hayan preguntado:

- ¿Qué pasará con Itachi?

- Y…¿qué hay de Suigetsu con Karin? ¿Lograran permanecer juntos?

- Y…¿qué habrá pasado con el duo dinámico de Sasori y Deidara?

- Y por supuesto nuestra pareja favorita Sakura y Sasuke ¿tendrán su final feliz? ¿o la empresa hará de las suyas para impedir su amor?

Pues…esas preguntas y más serán vistas en el siguiente y último capítulo :D

Gracias por pasar y si les gustó este capítulo ustedes ya saben cómo decírmelo, un review siempre es bienvenido =)

¡Un abrazo enorme y saludos a todas mis lectoras! n.n

¡Nos leemos pronto!