Inquietud
Antonio corría en busca de Gilbert lo había perdido entre la multitud que llenaba aquel bar, había visto a Lovino y a Feliciano por algún lado de aquel sitio tan abarrotado de gente, iba a preguntarles si habían visto al albino pero al verlos tan cariñosos el uno con el otro decidió dejarlos en paz, aunque sabia que si no hacia algo al día siguiente Feliciano correría a la iglesia, Romano lloraría y ambos pasarían semanas sin hablarse.
Siempre era lo mismo cuando bebían de más ¿Por que no se decían lo que sentían de una vez y acababan ya con el asunto? Se preguntaba el español algunas veces, a él le había pasado lo mismo con Andrés y ni su hermano ni él habían montado drama semejante.
Claro que Feliciano no era Andy y Romano era demasiado orgulloso para admitirlo.
¿Dónde estaría Gilbert ahora? Esperaba que estuviese cerca de ese lugar, Antonio salió corriendo del bar y comenzó a buscar al albino, camino por distintas direcciones y reviso distintas habitaciones, todas estaban vacías, estaba empezando a preocuparse cuando al dar la vuelta en una esquina por fin lo encontró.
Gilbert estaba caminando rápidamente por el pasillo justo hacia donde él estaba escondido, Antonio se metió en una de las habitaciones vacías que estaban en el pasillo y espero. Cuando Gilbert pasó por donde estaba oculto Antonio lo agarro del brazo y lo arrastro adentro del cuarto y cerro la puerta tras él después de asegurarse de que el prusiano estaba dentro de la habitación con él
-Pero que demonios…-escucho que bramaba el prusiano tras haber golpeado la espalda con una pared del cuarto después de que español lo empujara hacia el interior del mismo
El cuarto estaba muy oscuro y Antonio agradeció que Gilbert no pudiera ver bien lo que estaba a su alrededor debido a la oscuridad del cuarto, el español se le acerco al prusiano por detrás, una de sus manos rodeo la cintura del de ojos carmesí mientras la otra le taba la boca, Gilbert empezó a forcejear y a empujarlo para tratar de zafarse pero Antonio estaba decidido a no soltarlo, no todavía.
Había esperado tanto tiempo estar tan cerca de él
Pero no era el momento adecuado para eso…aun
-Shit tranquilo, no te hare daño te lo prometo-susurro Antonio en el oído derecho del albino mientras quitaba la mano de su boca y rezaba por que su acento no lo delatara
-¿Qué quieres?-pregunto Gilbert cuando Antonio había retirado la mano de su boca
Antonio no contesto solo se acerco y rozo el cuello de Gilbert con los labios haciendo al prusiano temblar, Antonio lamio el cuello del germánico lentamente, Prusia dejo escapar un gemido sorprendido por su acción y empezó a forcejear otra vez para zafarse de ahí
-Tranquilo-dijo Antonio-no te lastimare
-Si no vas a hacerme daño ¿Qué quieres de mi?-pregunto el albino
-Tal vez te lo diga en otra ocasión-dijo el hispano y se marcho del lugar, doblo una esquina y espero. Al poco rato vio a Prusia salir del cuarto, se veía tenso y algo nervioso, lo siguió con la mirada hasta que el albino camino rumbo a su habitación
-Parece que te di un buen susto mi pequeño Adler-dijo el español antes de alejarse de ahí.
Antonio estaba decidido a conseguir una cita con Gilbert antes de fines del próximo mes, lo que no sabia era que Gilbert, después del susto que se había llevado no quería tener nada que ver con él.
Iban a ser rivales o mejor dicho ya lo eran
