Trabajo y más trabajo

Gilbert caminaba por el aparcamiento en un completo estado de nervios, empezaba a recriminarse fuertemente por haber dejado a su amiga y compañera de trabajo sola con un hombre propenso a los repentinos ataques ´yandere´ pero sabia que debía de confiar en ella después de todo, Annie había tenido una infancia y una adolescencia difíciles creciendo en un pequeño barrio de los suburbios, rodeada de chicas envidiosas y algunas matonas que siempre querían molestarla o quitarle el dinero que tenía. Gilbert no estaba muy seguro al respecto de dejar a la rubia en un combate de ingenio a cielo abierto con un hispano mas cabreado que nunca pero de seguro Annie saldría bien parada de aquella situación.

Después de acomodar los paquetes en un compartimiento instalado en la parte trasera de la motocicleta, Gilbert se subió en el vehículo y partió rumbo a su destino. Le había tocado la ruta "Flores del paraíso" una de las rutas mas largas –si no es que la única– de mensajería encargada a "La estrella de plata".

"Flores del paraíso" era una urbanización formada por dos colonias distintas, una conformada por departamentos y la otra compuesta de mansiones y residencias elegantes donde vivía la gente de clase alta o acomodada. Una de las colonias –la de las mansiones– se llamaba "Brisa del mar" puesto que quedaba cerca de una playa a pocos kilómetros de ahí llena de gente estirada, señores muy serios y demasiado ocupados como para fijarse en el hombre que todos los días iba y venia trayendo y recogiendo paquetes a sus hogares, cuyas caprichosas hijas no paraban de mirarle con una sugestiva sonrisa en los labios e hijos que le dirigían algunos monosílabos, demasiado sumidos en sus mundos llenos de mujeres hermosas, automóviles ultimo modelo, alcohol y videojuegos, había algunas excepciones pero al prusiano no le agradaba demasiado estar ahí. Todo cambiaba al llegar a la siguiente colonia.

"Calor de la tierra" era otra cosa, era una colonia formada por departamentos medianos y pisos pequeños habitados en su mayoría por activistas en pro del medio ambiente, de la libre expresión, de la libertad sexual, estudiantes –la mayoría becados– de distintas universidades publicas o privadas –si se llegaba dar el caso de dar el ancho con las buenas notas– cantantes de bar, pintores y escritores que apenas estaban escalando los primeros peldaños de la escalera del éxito, bohemios que recitaban poemas en algunos clubes contemporáneos a la medianoche y que después se quedaban soñando despiertos hasta el amanecer mientras se preguntaban si en todas partes mudo el cielo, el mar, la lluvia, las nubes, el viento o cualquier otra cosa que formara parte de la naturaleza o de la cotidianidad de la vida se veían o se sentían igual.

Gilbert sonreía divertido al imaginar las posibles respuestas a esas preguntas.

Siendo sincero consigo mismo, aquellas personas le agradaban, eran gentes sencillas, sensibles, amables y alegres además de perseverante y paciente, quizás él fuera un narcisista egocéntrico pero le tenía mucho aprecio a las buenas cualidades y las buenas maneras, además de llevarse bien con casi todos los que ahí vivían, la gente lo saludaba, le ofrecía vasos de agua por si tenia sed, eran bastante considerados con él y a le gustaba mucho convivir con ellos cuando tenia tempo de sobra.

Esa mañana, Gilbert entrego los paquetes en "Brisa del mar" con su seriedad y cortesía acostumbradas, apenas y se fijaba en lo que pasaba por ahí después de todo la gente que vivía ahí apenas y lo notaba pero cuando llego a "Calor de la tierra" una brillante sonrisa se dibujo en su cara al reconocer a una muchacha alta de cabello castaño claro, ojos color miel y un ligero tono acanelado en la piel: Salome.

Contaba veintidós años aunque no aparentaba mas de dieciséis, tenía una voz y una cara de ángel, sumadas a un cuerpo de diosa siempre disimulado por ropas de segunda mano que aunque viejas y gastadas eran resistentes y se veían en buen estado. Casi siempre tenia el cabello largo hasta la cintura suelto dejando que algunos mechones jugaran con la brisa matutina, sus ojos se veían melancólicos y soñadores a la vez y siempre que hablaban una parte de ella parecía lejana como si estuviera vagando en otro mundo, en otro tiempo, en algún lugar donde el no pudiera llegar pero al que ella lo acercaba algunas noches de luna llena cuando los colores azulados y plateados de la luna parecían danzar un baile discreto, entrelazándose y separándose a lo largo de la noche estrellada antes de fundirse en las vísperas del amanecer.

Gilbert le traía a Salome todas las semanas paquetes y cartas de su madre y sus hermanos, quienes seguían orando por ella y cuidándola en la distancia aun después de que su padre montara en cólera al entrarse que había abandonado la carrera de derecho por una beca en una escuela de danza moderna y que trabajara de mesera en un bar par pagar sus estudios de danza.

–Buenos días canela –saludo Gilbert sonriente mientras paraba se apeaba junto a la acera en espera de la muchacha

–Buenos días luna –saludo la joven corriendo hacia él– ¿Traes alguna sorpresa para mi? –pregunto una vez que se hallo a su lado.

Por toda respuesta, Gilbert le tendió un paquete de tamaño mediano color café oscuro, objeto que la chica tomo agradecida

–Gracias Gil –dijo Salome suavemente– no sé que haría sin ti

–Nunca tendrás que averiguarlo –le dijo Gilbert sonriendo– sabes que siempre tendrás un pilar en que apoyarte en mi –aseguro el albino y agrego– será mejor que me vaya antes de que la gente se inquiete, hoy tengo mas paquetes para esta zona que de costumbre

–Esfuérzate mucho –dijo la joven despidiéndose del prusiano

Gilbert arranco la moto y se alejo. Estuvo toda mañana y buena parte de la tarde entregando y recibiendo paquetes cuyo punto de entrega estaba en zonas colindantes o lejanas a la suya. Gilbert estaba tan ocupado en esos momentos que el susto que le había dado Antonio en la mañana fue a parar al rincón del olvido de su memoria.

Mientras tanto en algún otro rincón del planeta, Antonio pensaba en Gilbert mientras terminaba de revisar unos papeles antes de salir de la oficina

–Algún día de estos te encontrare y me asegurare de que entiendas cuanto me importas Gilbo –le dijo Antonio al aire antes de salir de la oficina.

Tenia que empezar a pensar en un plan. Prusia no volvería a escapársele de nuevo por más que se metiera por debajo de la tierra.

Las cosas ya iban a ir en serio.


¿Qué les pareció el capitulo? ¿Les gusto? ¿No les gusto? ¿Quieren arrojarme tomates o algo? Como ven, las cosas ya van por terreno pedregoso e incierto, advierto que las excusas y los escapes de Gilbert seguirán pero ya empezaremos a ver a Antonio metido en su rol de ´Enamorado acosador´ mucho mas en serio además de la aparición de varios colados que tomaran diferentes bandos en cuanto a las opiniones se refiere respecto a esta una futura relación entre estos dos (Aclaro que no va a ver ningún personaje antagonista respecto a la posible relación España/Prusia solo opiniones divididas, ya saben unos de parte de Gilbo y otros de Tonio además de algunos indecisos). Habrá cambios de mentalidad y emocionales.

Segundo punto a tratar. Gente desde ahora les aviso que estoy en exámenes y no me será posible actualizar por un tiempo indefinido no se cuanto tiempo voy a tardar en ponerme en orden antes de continuar estas y otras historias, además de que estoy trabajando en nuevos proyectos que requieren de mi total atención por ahora, posiblemente vendré cargado/a de nuevos proyectos para seguirlos molestando un largo rato además de que tratare de incursionar en otros fandoms –tranquilos, no voy a abandonar Hetalia todavía–

Tercer y último punto. Como ven Gilbert ha conseguido varias "amigas" en el entorno de su nuevo empleo. Quisiera intentar una pequeña escena amorosa de nuestro querido "escapista" con alguna de ellas pero necesito saber si ustedes están de acuerdo, aclaro por si les puse la mosca detrás de la oreja que esto no afectara en gran medida la trama del fic aunque puede haber algún cambio importante en la personalidad de los o en el desarrollo de los eventos en la historia.

Si están de acuerdo ¿Con quien quieren que empareje a Gilbert? ¿Annie, Margot o Salome? Díganme lo que piensan dejándome un comentario, por favor. Sin más por el momento me despido de ustedes.

Atte.

Naru