Confesiones, propuestas y alianzas

Antonio caminaba rumbo a casa de Francia, tenia que contarle su situación con Gilbert además de que quería pedirle consejo para llevar a cabo su plan para ganarse el corazón del germánico y de paso preguntarle al galo si sabia si Prusia no estaba interesado en alguien de momento ya que Francis era uno de los mejores amigos de Gilbert aparte de Elizabeth, Feliciano, Lovino, Manuel y él claro esta.

Tenia la mosca detrás de la oreja por la curiosidad ¿Acaso a Gilbert le gustaba alguien? ¿Tendría ya alguna novia? ¿Era esa la razón por la cual le daba largas para no salir con él? y ese fuera el caso ¿Debería de pensar seriamente en olvidarlo o todavía tendría alguna oportunidad?

Cuando llego a su destino, Antonio se acerco a la entrada, toco suavemente el timbre de la puerta y espero. Francis le abrió la puerta y le invito a pasar, después de ofrecerle un asiento y algo de tomar, invitación que Antonio acepto pues no sabia como exponerle sus problemas amorosos a Francis teniendo la boca tan seca como un zapato debido a los nervios que traía encima a causa de Prusia.

Francia, por su parte intuía que algo andaba mal con España no sabia muy bien la razón pero entreveía que tenia algo que ver con Gilbert debido a la cara que traía después de perseguir al albino por todo el bar del hotel donde se hospedaron en el mundial y la repentina desaparición social de Gilbert debido a razones todavía desconocidas para el.

–Antonio –dijo Francis– tienes muy mala cara, pareces inquieto ¿Paso algo malo? –cuestiono suavemente

Antonio esbozo una sonrisa triste y miro atentamente al rubio

– ¿Tanto se me nota? –replico el español en un murmullo

–Pues no pareces muy feliz que digamos –comento el francés con suavidad– dime ¿Hay algo que te preocupa? –inquirió preocupado

Antonio suspiro cansado. Francis lo había atrapado y ahora no le quedaba otro remedio más que confesar.

–Se trata de Gilbert –dijo Antonio en un suspiro

–Pensé que le habías pedido que saliera contigo ¿Qué ha pasado? ¿Te ha dicho que no? –pregunto el de ojos azules

–No es eso –contesto Antonio– se lo pedí mientras lo perseguía pero se fue corriendo por el pasillo, encontré un camino para atajarlo, me metí en un cuarto a esperar que pasara por ahí, cuando lo vi pasar por donde yo estaba lo arrastre hasta adentro y…–Antonio se interrumpió, no sabia si Francis aprobaría su proceder

– ¿Y? ¿Qué ha pasado luego? ¿Se has lo pedido ahí o ha pasado algo más? –cuestiono el galo

–No, no lo hice –dijo Antonio lamentándose– le di un beso en el cuello y lo acaricie un poco por encima de la ropa, creo que lo asuste

– ¿Él sabe que eras tú? –pregunto el francés inquieto

–No, no lo sabe porque oculte mi acento y por favor prométeme que no se lo dirás Francia –pidió el ibérico

–Antonio no es por criticarte ni nada pero tú sabes tan bien como yo que así no se hacen las cosas, piensa como debe de estar Prusia ahora, debe estar muriéndose de los nervios después del susto que le metiste, sabes muy bien que Gilbert no tolera bien los ataques de pánico después de lo de Iván y si Gilbert se entera le puedes decir adiós a la posibilidad de tener algo con él –le reconvino mirándolo serio

–Lo había olvidado –admitió el español apenado poniendo su cara de cachorro triste

–Ya, ya quita esa cara y dime si has llegado a algo con Prusia –dijo Francia cambiando de tema

–En realidad no –dijo Antonio apesadumbrado– por mas que le llamo me dice que tiene cosas que hacer, que está ocupado, que anda corto de tiempo, creo que me está evitando además de que últimamente ni siquiera levanta el teléfono cuando le llamo

–Cosa lógica –razono Francis

– ¿A que te refieres? –pregunto Antonio curioso

–Ponte en lugar de Gilbert –dijo Francis serio– imagina que estás en un lugar con tus amigos, te estás divirtiendo a lo grande y de repente sales corriendo porque a uno de tus amigos se le suben las copas y te pide una cita sin motivo aparente además de perseguirte por todo el lugar para que aceptes y encima cuando crees que estás a salvo, alguien a quien no conoces te manosea y te besa ¿Entiendes para donde voy o te lo explico con manzanas? –pregunto el de ojos azules mirándolo atentamente

–Dime lo que tengas que decirme de frente y déjate de tanto rollo Francia –dijo España molesto

–Gilbert te culpa inconscientemente por lo que paso, despistado –aclaro Francia en un suspiro y si se entera se va a molestar bastante y no te va a volver a hablar y si quieres una relación estable con él será mejor que le digas que fuiste tú quien lo asusto esa noche –agrego con expresión severa el rostro

Antonio se sintió algo intimidado por la expresión en la cara de su amigo pero sabía que tenía razón, tendría que decirle a Prusia la verdad tarde o temprano pero antes tenía que saber si podía llegar a tener algún chance con el albino pero para eso necesitaba ayuda, en primera porque no sabía donde se había metido el teutón, en segunda porque no sabia nada respecto a él desde hacia semanas, sabia donde trabajaba si pero no sabia nada mas al respecto, a que hora terminaba su turno, cuando tenia un día libre o vacaciones, donde y a hora podía atajarlo para tratar de que tan siquiera le aceptara una invitación a tomar un café después del trabajo, si tenia nuevos amigos o si estaba interesado en alguien que hubiera conocido mientras tanto, nada de nada y tercera, no podía acercarse a Gilbert para preguntarle pues si la teoría de Francia resultaba cierta, Gilbert saldría corriendo como si lo persiguiera una turba furiosa si lo veía acercarse a él o de seguro le colgaba el teléfono al primer "hola" si no le había puesto un identificador de llamadas al aparato y ni pensar en llamarle al móvil pues tenia su numero bloqueado lo mismo que en los mails en una clara actitud de "Deja de acosarme por favor, yo no quiero nada mas contigo que lo que ya tenemos" . Menos mal que no podía ponerle una orden de restricción por las relaciones político-internacionales que mantenía con Ludwig pero aun así no le faltaba mucho para ponérsela.

Antonio sabía que tenía que tantear el terreno para ver si tenía posibilidades con Prusia todavía y si era así tenía que ir despacio para no asustar al albino otra vez si no quería que los perros de Alemania lo mordieran, que gilbird no le picotera los ojos, que Hungría lo aporreara con una de sus mejores –y mas resistentes– sartenes y que Feliciano no hablaría con los de la mafia para que lo fueran a "despachar" hasta Holanda. Tenia que estar seguro que valía la pena intentar acercarse sin tener que preocuparse de que Gilbert fuera a salir corriendo momentos después.

–Francis –llamo el hispano– quiero pedirte un favor –le dijo con calma aunque estaba desesperado por que aceptara su propuesta

–Déjame adivinar –dijo el francés con una expresión astuta en el rostro– quieres que te ayude a tantear el terreno con Gilbert ¿verdad, España? –añadió guiñándole un ojo con complicidad

– ¿Cómo lo supiste? –pregunto asombrado el ibérico

–Pura intuición –contesto el francés sonriéndole sinceramente

–Entonces ¿Qué dices? ¿Me ayudas con Gilbert? –cuestiono el hispano devolviéndole el gesto

–Sólo si tú me haces un favor a mí también –expreso con cordialidad el francés

– ¿Qué clase de favor? –pregunto con curiosidad el castaño

–Ayúdame a conseguir una cita con Italia y yo intercedo a tu favor con Prusia –le pidió amablemente el rubio– lo hubiera hecho por mi mismo pero el problema es que Lovino últimamente no se le despega ni a sol ni a sombra –explico ante la expresión de sorpresa en el rostro de su compañero

Antonio pensó en contarle lo que había visto en el bar aquella noche pero se abstuvo de hacerlo, en primera porque no sabía si esos dos ya hubieran establecido algo serio o si lo que hubiera pasado entre ellos se quedo en "algo que nos llevaremos en silencio a la tumba", en segunda porque Francis podía pensar que estaba jugándole una mala pasada y en tercera porque con la vasta experiencia que tenia en asuntos amorosos, Antonio pensó que Francis se daría cuenta por si mismo.

–Te ayudare –dijo Antonio sonriéndole con compresión pues al fin de al cabo estaban en igualdad de condiciones

–Gracias –dijo el francés sonriéndole con gratitud

Cuando salió de la casa del rubio, Antonio sonrió ampliamente, ya tenia a su primer aliado en su plan para conquistar a Gilbert.


Mientras tanto, a bordo de una góndola debajo del puente los suspiros y amparados por la oscuridad Lovino y Feliciano se juraban lealtad, respeto y sinceridad mutua además de un amor inconmensurable que esperaban que durara para toda la vida.

–Yo Lovino Vargas –dijo Romano con voz trémula– te prometo a ti Veneciano amarte y respetarte todos los días de mi existencia o hasta que alguno de los dos decida acabar con esta unión por algún motivo irreconciliable –finalizo poniéndole Feliciano un dije en el cuello con una pequeña "L" grabada en el.

–Y yo Feliciano Vargas –dijo Feliciano suavemente– te prometo a ti Romano amarte y respetarte todos los días de mi existencia o hasta que alguno de los dos decida acabar con esta unión por algún motivo irreconciliable –dijo Feliciano poniéndole a su vez un dije con una pequeña "F" grabada en el

Después se besaron con las manos entrelazadas y la luna como único testigo de su clandestina y secreta unión.

"Dios perdónanos a ambos pero no podemos evitar amarnos mas allá de los vínculos de sangre muéstranos tu indulgencia y no nos castigues por favor" pensaron ambos italianos antes de quedarse tomados de las manos largo rato viendo los matices de colores reflejados en los cristales irisados del Rialto a esa hora de la noche.


Hola gente, aquí está un capitulo mas de esta historia recién salido del horno. Como aplazaron mis exámenes debido a causas de fuerza mayor, me he permitido dejar los apuntes un rato para traerles esto. Como ven, Antonio ya consiguió su primer aliado en su plan para conquistar el corazón de Ore-sama ¿Qué tendrá en mente de ahora en adelante ahora que cuenta con el apoyo de Francis?

Con respecto a la parte de los italianos, hice esa mención en el capitulo por si se preguntaban que paso con esos dos y si creen que está será su ultima aparición, quiero informarles que ellos jugaran un papel importante en la futura relación España/Prusia.

A propósito, la votación sigue abierta para los que quieran una pequeña escena romántica de Gilbert con alguna de sus "amigas" ¿a quien quieren como pareja –momentánea– para Gilbert? ¿Annie, Margot o Salome? Hasta ahora Margot y Salome llevan un voto cada una. Queda un capitulo mas antes de que escoja a la chica que será la acompañante y consejera de Gilbert en esta batalla por evitar a "la pasión española" ¿Quién será? Ustedes deciden.