N/A: Un nuevo Capítulo.
.:: 07 ::.
Perdón, Alegría y Aire
El trío de chicas llevaba poco más de una hora recorriendo las calles. El sol resplandecía y sus cálidos rayos pegaban sin tregua en sus rostros. La peli-rosa se llevó una mano a la frente para limpiar el pequeño sudor que comenzaba a formarse en su rostro. Dirigió su mirada a las dos chicas que la acompañaban, el sol parecía no importarles. Fue entonces cuando se detuvo en seco.
─¿Falta mucho? ─cuestionó Mayura a sus compañeras.
─¿Ya te cansaste? ─preguntó curiosa Shizuki─. ¿No tienes buena condición física?
─Yo tengo buena condición física ─respondió la peli-rosa─. Pero me canse de caminar sin rumbo.
─Mayura… ─hablaba Karin─. Tenemos que encontrar el sentimiento clave para liberar tus poderes.
─Ah… ─susurraba la peli-rosa─. Eso será agotador.
─También hay que encontrar a un chico que te enamore ─añadió como si nada Shizuki.
─¡¿Qué? ─exclamó Daidouji, al parecer ya lo había olvidado.
─Sí, tendrá que conquistarte y enamorarte ─continuó Karin.
─¿Enamorarme? ─se cuestionó algo sonrojada.
─Es posible que vengan Ángeles y Demonios, e indudablemente el Dios Odín ─le advertía la peli-naranja.
─¿Ángeles, Demonios… y un Dios? ─murmuró la joven dando un suspiro─. ¿Cómo es eso de que vendrán Ángeles, Demonios y Dioses para enamorarme?
─Como ya lo habíamos dicho, a parte del mundo de los Humanos, existen otros tres mundo. El de los Ángeles, el de los Demonios y el de los Dioses ─le recordaba la peli-violeta al tiempo que seguían caminando.
─Estos cuatro mundos ─continuaba Shizuki─. Tenían una gran hermandad, y la Luz Eterna mantenía en una profunda paz a todos ellos, por lo cual, Mara era querida y respetada por los cuatro mundos. Pero al ser asesinada por un Dios, los cuatro mundos se separaron causando un terrible caos, desde entonces los Ángeles, Demonios y Odín buscan desesperadamente la Luz Eterna.
"No sé si podré con esto" Pensó la joven Daidouji.
La peli-rosa había comenzado a caminar rápidamente dejando atrás a Shizuki y a Karin. Se detuvo en seco para voltear a ver a las dos chicas que la venían acompañando.
─Yo no pedí estos poderes... ─les murmuró la peli-rosa─. Quién quiera que me los haya dado… ¡Que los tome de vuelta!
─¡Mayura! ¡Espera! ─exclamó Karin al verla salir corriendo, la peli-violeta tuvó que cerrar sus ojos para no ver lo que seguiría a continuación.
Una sonrisa fugaz inundo los labios de Shizuki al ver a la peli-rosa tumbada en el piso, junto a ella, un pequeño castaño se quejaba del dolor.
─¿Ves?, no debes correr sin mirar por donde vas ─susurraba la peli-naranja.
─¡Ahhh! Eso dolió ─se quejaba un oji-esmeralda.
La peli-rosa dirigió su mirada hacia el dueño de la voz. Ahí, junto a ella en el suelo, se encontraba el Dios del Caos.
─Loki-kun ─murmuraba la joven─. ¿Estas bien? ─preguntó preocupada.
─Mayura… ─el Dios pareció reconocer a la chica─. Sí, estoy bien. ─le contestó.
─De acuerdo ─dijo la peli-rosa poniéndose de pie y ofreciéndole su mano para levantarse del suelo.
El Dios aceptó el gesto de Daidouji. Un sentimiento de nerviosismo de pronto lo invadió.
─Mayura… yo lo… siento… ─se disculpaba el Dios, su mano aún era sostenida por la chica.
─¿Qué sientes qué? ─le cuestionó la chica sin entender.
─El haber discutido contigo ─le recordó él─. Por lo de Kotaro… Ya sé que él no es tu novio ─un sonrojo inundo sus mejillas, la única forma de evitar que la peli-rosa lo notara, fue desviando la mirada.
─Ya lo había olvidado ─susurró ella─. Iba a contártelo… ¿Pero como te enteraste? ─le cuestionó extrañada.
─Bueno… ─el Dios hizo una pausa para después dirigir su mirada de nuevo hacia la peli-rosa─. Porque soy un gran Detective.
─¿Ah?, yo que pensé que te lo había dicho Kotaro. Ahora que recuerdo, iría a buscarme a la Agencia ─la joven se cruzó de brazos y miró fijamente al oji-esmeralda─. Mi intuición de Detective me dice que él tiene algo que ver.
─Está bien, está bien ─al Dios no le quedo más remedio que rebelar su fuente de información─. Tal vez lo que me dijo estuviera relacionado con eso ─el oji-esmeralda rodó sus ojos, había sido descubierto por su fiel asistente.
El ambiente fue llenado por las risas de la peli-rosa, ante la atónita mirada del Dios, el cual se limito a dibujar una sonrisa en sus labios. Mientras tanto, Shizuki y Karin miraban aquella escena, al tiempo que intercambiaban palabras a través de susurros.
─¿Supongo que querrás que vuelva a la Agencia, Loki-kun? ─le preguntó la peli-rosa una vez que dejó de reír.
─Claro que sí ─respondió muy animado el Dios.
─¡Maravilloso! ─gritó la joven dando un salto de alegría. Poco después, se acerco al rostro de Loki quedando cara a cara─. ¿Sabes, Loki-kun?, me siento tan feliz que sería capaz de darte un beso.
El Dios extrañamente sonrió en sus adentros y una inmensa felicidad le llegó de repente. ¿Cómo podría causarle eso una simple humana?
─Si quieres puedes hacerlo, Mayura.
Le había susurrado el Dios, algo casi inaudible, pero suficiente para que la persona que se encontraba frente a él, lograra escucharlo. Lentamente cerró sus ojos, rodeado por el silencio que inundaba el momento, el Dios fue capaz de escuchar los latidos de su propio corazón.
─De acuerdo.
La chica se acercó despacio al Dios del Caos, logrando así, que el oji-verde sintiera la respiración de la peli-rosa. Fue simplemente fugaz, segundos después la mano del Dios era colocada sobre su mejilla izquierda. "¿Solo eso?" Se cuestionó el Dios al recibir el beso en la mejilla. "Claro, Mayura sólo me ve como un niño"
─Loki-kun ─murmuró Mayura sacando al Dios de sus pensamientos─. ¿Qué pasa? ─le cuestionó, ya que el Dios seguía aún con los ojos cerrados.
─No pasa nada ─el Dios había abierto sus verdes ojos y retirado su mano de la mejilla. Sus ojos se encontraban ahora observando a la chica que se encontraba frente a él─. ¿Entonces te veré mañana?
─Claro que sí.
Tras la respuesta de la chica, el Dios visualizó a dos jóvenes que se acercaban a Daidouji.
─¿Mayura? ¿Nos vamos? ─le había preguntado la peli-violeta al encontrarse a su lado.
─Sí ─respondió─. Hasta luego Loki-kun.
Se despidió la chica del misterio, para después alejarse junto a Karin. Sin embargo, fue Shizuki quien permaneció aún frente al oji-verde.
─¿Eres un Dios? ─preguntó por fin la peli-naranja, luego de un incomodo silencio─. Puedo notarlo a kilómetros de distancia, ¿Verdad?, Dios del Caos.
─Tú no eres una humana ─le dijo el Dios muy seguro de sus palabras, ante la energía que emanaba de la joven de ojos castaños.
─No, no lo soy ─contestó mientras su voz tomaba un tono más serio─. Yo soy un Demonio.
─¿Qué buscas? ─los ojos verde esmeralda del Dios habían tomado un tono rojizo.
─Tranquilo Dios del Caos ─trató de calmarlo ella─. No soy cualquier Demonio, soy una Guía Demoníaca.
─¿Guía Demoníaca?, pero se supone que son invisibles ─sus ojos habían abandonado ese color rojizo.
─Y así es. Mi nombre es Shizuki, y soy la Guía Demoníaca de Mayura.
─¿De Mayura? ¿Pero cómo? ─preguntó Loki.
─Eres el Dios del Fuego y del Caos y no te haz dado cuenta de que Mayura es la Luz Eterna.
─¿Luz Eterna? ¿Luz Eterna? ¿Luz Eterna? ─el Dios se había llevado una mano hacía su barbilla, por más que intentaba recordar no lograba hacerlo─. ¿Qué es la Luz Eterna? ─le preguntó por fin.
─¡¿Qué? ¿No recuerda nada de la Luz Eterna?
La paciencia de la Guía Demoníaca había llegado a su fin. Sujeta al Dios de su saco negro y lo empieza a mover de un lado a otro.
─¡La Luz Eterna! ¡Mara! ¡Los cuatro mundos! ¡El amor correspondido!
Después de la acción realizada, la peli-naranja logró calmarse, era realmente fácil que perdiera el control. Al haber soltado al Dios, la joven voltea hacia donde estaba Mayura, que al parecer no se había dado cuenta de nada, ya que Karin la estaba distrayendo.
─¿Qué te parece ese chico? ─le preguntaba la peli-violeta a Mayura señalando a un estudiante que pasaba por ahí.
─No lo creo ─contestó la peli-rosa─. Ese chico es del Colegio Shinku, y por lo regular ellos se creen el Mega Playboy del siglo y son el típico Señor "Oye chica, ven aquí y BE-SA-ME" Y ése tipo de chicos no me interesan.
─¿Y qué tipo de chicos te gustan?
─Mmm, pues ahora que lo preguntas, no había pensado en eso. Pero me gustaría un chico que sea inteligente para que me ayude a estudiar en tiempo de exámenes. Que me quiera mucho, mucho… ¡Y si es misterioso mucho mejor!
─Para no haber pensado en ello antes, lo tienes muy seguro… ─murmuraba la peli-violeta. Suspiró─. ¿Y qué te parece aquél? ─le cuestionó de nuevo Karin, esta vez, señalando a un chico de cabello pelirrojo. La joven Shizuki volteaba de nuevo a ver al Dios del Caos.
─¡¿Se encuentra usted bien? ─preguntó con una gotita en la cabeza.
─Sí… creo que sí ─contestó poniéndose de pie aunque un poco mareado aún─. Creo que recuerdo algo… ─susurró.
─¿Y qué es lo que recuerda?
─Que quién enamorará a la Luz Eterna, poseería también sus poderes ─fue lo primero que dijo.
─Así es ─corroboró y con un tono triste agregó─, Pero si alguien la enamora para usar de mal forma la Luz Eterna, no sé que llegaría a pasar. La única esperanza es que Mayura se enamore de alguien que la ame de verdad, antes de que Odín aparezca y…
─Yo no dejaré que le haga daño ─le interrumpió Loki─. No permitiré que le haga lo mismo que le hizo a Mara, por que yo… ─el Dios guardo silencio, ¿Qué esta a punto de decir? "La Amo".
─¿Usted…? ─una idea descabellada paso por la cabeza de la Guía Demoníaca─. ¿Y por qué no la enamora?
─¿Yo? ¿Enamorarla?
─Si, usted la quiere ¿Verdad? Tal vez esa sea la única salvación de Mayura. Si le dice "Te Amo" sintiéndolo de verdad y si logra enamorarla y que lo diga ella también, Odín no podrá hacerle daño, y tampoco tendrá en sus manos los poderes de la Luz.
─Yo no lo sé ─una duda cruzó la cabeza del Dios. Tendría que contarle la verdad, que él es en realidad un Dios. Que el Loki-kun que ella conoce y que el Dios que algún día se encontró, son la misma persona.
─Muy bien. Si usted no lo hace, lo harán otros ─decía la peli-naranja mientras tomaba camino hacia Mayura y Karin.
"¿Enamorarla?" El Dios se encontraba sumido en sus pensamientos "Yo la amo… pero ¿Tendré que decirle la verdad?, ¿Tendré que decirle que soy un Dios? No, no aún, al menos no toda mi verdad" Se decía a si mismo el Dios "Pero si le diré lo que soy… le diré que soy un Dios".
Entretanto Mayura había llegado junto a Shizuki y Karin, para después alejarse del lugar.
─Shizuki, ¿Qué tanto hablabas con Loki-kun? ─preguntó curiosa la peli-rosa a su Guia Demoniaca.
"No le puedo decir que es un Dios" Se dijo Shizuki "Esa verdad no me corresponde a mi".
─Le decía que es un niño lindo y que seguramente será un chico apuesto cuando crezca ─dijo por fin la peli-naranja.
─Siempre da esa impresión ─murmuró la de largo cabello rosado.
─Oye Mayura, se te nota muy alegre, ¿Por qué? ─cuestionó Karin.
─Porque Loki-kun se disculpo y seguimos siendo amigos como siempre ─dijo la peli-rosa.
Un ligero viento rodeo a Mayura, logrando que levitara unos cuantos centímetros del suelo.
─¡Misterioso! ─exclamó la chica del misterio.
─El poder del aire a despertado ─dijo la peli-violeta.
─Lo que lo despertó fue tu sentimiento de alegría ─informó Shizuki.
─Lo vez Mayura, te dije que un buen paseo pondría en orden tus sentimientos.
Mayura sonrío. Había hecho las paces con Loki, al día siguiente volvería de nuevo a la Agencia Enjaku y de paso, un nuevo poder había despertado. Tal vez el día no había sido tan malo... y tal vez sólo ella podría resguardarlos.
