Disclaimer: MSLN no me pertenece, ni sus personajes obviamente, sino que son propiedad de sus propios autores.
Por SotaElderSoldier & StEpHyGrOcK3107
"-¡¿Qué?! ¡HAYATE ESTÁS LOCA!
-No, si estuviera loca, estaría en el manicomio, y no hablando contigo Fate-chan- decía como si hubiera dicho lo más natural del mundo.
-Por supuesto, pero no me refería a eso, ¡Me refería a esa absurda idea tuya! ¡¿De dónde rayos la sacaste?!
-De lo más profundo de mí ser…- dijo dramáticamente.
-Hayate…- en verdad estaba cabreándome, esto es…esto simplemente es…
-Genial, es mejor de lo que esperaba, ¡Acepto el reto Hayate-chan!- qué dijo qué cosa…
-Tienes que estar bromeando Takamachi…- mi rostro era un poema, realmente no podía creer lo que estaba diciendo.
-¿Qué sucede? ¿Tienes miedo Harlaown?- otra vez esas palabras, esa mirada y esa sonrisa…
-Qjc… ¿Cómo te atreves…?- mis pensamientos estaban a mil por hora y las dos personas frente a mi estaban de lo más tranquilas, ¿Acaso sólo soy quien tiene sentido común?
-¡Bien! Me alegro que estén tan animadas, en ese caso por que no comenzamos a partir de la otra semana, para que puedan traer sus cosas tranquilamente y…- Y no pude dejar que continuara hablando. La tomé de los hombros y la empujé con fuerza hacia la pared más cercana, todo mi cuerpo estaba en alerta, amenazante…
-Tú…mapache del demonio…
-Fate-chan, tranquila, ¡Tranquila! O llamaré a maltrato de animales...- pero que…
-¡Hayate! ¡Yo…!
-Tranquilízate Harlaown, es solo un reto…- dijo Takamachi tomándome de un brazo, con el cual planeaba un asesinato animal a sangre fría.
-¡¿Y a ti qué te pasa?!- solté a Hayate y me dirigí a ella- ¡¿Es que estás de acuerdo?! ¡¿Acaso crees que tus padres te dejaran hacer esto?!
-Descuida, convencer a mis padres no será difícil, en cuanto a Hayate…y a ti…- nos miro a ambas- haremos esto con una condición…
-¿Qué? Pero en la escuela no dijiste nada de…- mire con una cara de furia a Hayate y fue suficiente para detener su parloteo…
-Agradece Hayate-chan que no serás nuestra esclava por un mes, pero a cambio…- escuche a Hayate tragar saliva…- nos dejarás en paz durante todo un mes, no bromas, no jugarretas, no nada de tu parte, o yo haré que lo lamentes…- su voz era neutral, pero aun así me hizo temblar.
-Booo, que mala eres Nanoha-chan, pero estoy de acuerdo, definitivamente sé que no quiero lamentarlo- hablaba de manera prudente Hayate... y no lograba entender a Nanoha su expresión era algo que no pude descifrar.
-Supongo que no habrá problemas contigo Fate-chan…
-¿De qué hablas Hayate?
-Me refiero a que tu madre Lindy-san se encuentra en el extranjero con tu hermano Chrono-kun por cuestiones de trabajo, así que puedes mudarte sin problemas…- esta mapache…
-Sí, como sea…- miré a Nanoha y no podía creer que realmente iba a hacer esto- ¡Oye! ¡Takamachi!- esperé a que Hayate desapareciera en el carro con Signum y la llamé- ¿En verdad harás esto?
-¿Qué cosa?- me preguntó como no comprendiendo mis palabras.
-¿Vivir conmigo?…- la noche ya acompañaba la tarde, y mi pregunta seria, quería una respuesta seria, y ahora que ya no estaba Hayate, quería saberlo…
-Pues…- puso una sonrisa de burla, y yo solo pude fruncir el ceño, me puse nerviosa- es solo un reto Harlaown, y…solo será por un mes…creo que un mes libre de Hayate…es mejor que un mes de Hayate como esclava…así que solo relájate…- diciendo esto dio la vuelta y se marchó.
Qué rayos, a mi parecer un mes de Hayate como esclava sonaba mejor, y Nanoha me había dejado nuevamente con mi vacío, con el dolor, apreté mis dientes fuertemente, ¿De verdad para ella no había significado nada todo lo que pasamos? Si antes mi rival y mi enemiga, ahora no sé quién es, este día no la supe reconocer, distante, fría, con esa inexpresión y neutralidad en su rostro, y esa sonrisa al final, esa no es Nanoha.
Desde ese momento en que hablé con Nanoha en privado, de alguna manera sentí que ella esperaba algo, una especie de ansiedad inexplicable, ahora me estoy preguntando seriamente si esperaba mi confesión.
A lo mejor, quizás…toda esta situación es mi culpa, por no haber logrado que mis sentimientos llegaran a Nanoha"
Mi Hija como Ninguna Otra
Capítulo 6:
Mi Corazón
Entre los Sueños y la Verdad
"En realidad es un poco difícil de explicar, el motivo por el cual siento este bloqueo cuando estoy contigo, y es que hay muchas razones que me dicen y me gritan que te quiero tanto, pero al estar cerca tú de mí, simplemente no puedo demostrarte que te quiero, lo único que pienso, es en lo que he pensado desde que te alejé de mí…o fuiste tú…ya no sé, pero ha ido avanzando poco a poco, la muralla en mi corazón que me aleja de ti, y me mantengo al margen, al pensar que no puedes quererme, a pesar de que pareces demostrar lo contrario, como en estos últimos días, antes había olvidado que te amaba, ni siquiera sé cómo es posible que diga que te amo, que en tan poco tiempo haya nacido este sentimiento, que se guardó a sí mismo en lo más profundo de mi corazón y ha permanecido ahí durante todos estos años.
Cuando nos percatamos de que Hayate nos había perdido en ese lugar y que habíamos caído redondito, no podía ser/creer que se hayan atrevido a dejarme sola contigo, dentro de mí me paralicé, pero no lo aparenté, y automáticamente mi cerebro se puso en modo neutral, logrando ocultar así mis nervios, o cualquier otra cosa que podría sentir al saberme sólo contigo.
Respondí a todo lo que me decías y me preguntabas, y expuse los argumentos que considere más razonables, en cambio tú parecías seguir siendo demasiado buena, inocente y sincera. Has aceptado ser mi rival todos estos años y aún conservas esas cualidades, ese hecho te hacía ver más linda y más boba o densa…creo que densa te queda mejor, ¿Por qué debo ser yo quien tome las riendas de la situación? Deberías ser tú y no yo. He vivido añorando que me demuestres tu amor, que logres ver a través de mi dura e inquebrantable testarudez, y veas a la niña que te sigue amando, que me liberes y logres conocer a la verdadera Takamachi Nanoha. Nunca pensé que esa noche, me harías ver un poco de tus sentimientos hacia mí…
La tarde fue perfecta, estábamos perdidas, pero fue perfecta, porque tú estabas a mi lado, si no fuera porque mi corazón es huraño contigo, hubiera podido disfrutarlo un poco más, sin mencionar que debía comportarme como lo que era, tu rival, y aceptar el hecho de que nuestra relación no es de las mejores, pero si sé que entre tu y yo existe una relación, que me ha mantenido cerca de ti, en la que te he visto crecer conmigo y has llegado a ser la gran Fate T. Harlown.
Esa es la única conexión que hemos logrado tener.
Pero es algo que valoro y que hasta cierto punto, también ha sido divertido, todas mis reacciones han sido de los más naturales, mi rivalidad hacia ti es sincera, porque lejos de odiarte, te quiero. Aunque a lo mejor con el resentimiento que aún albergo, he podido ser a veces grosera, y sin querer te he dañado, perdóname, he tardado un tiempo en darme cuenta, que amarte es solo culpa mía, tú no tienes la culpa de que yo sienta esto.
Debo admitir tantas cosas Fate-chan, de ti, de lo inteligente que eres, o lo hermosa que te has vuelto, y que al recordar el primer día que te vi sin tus dos coletas me dejaste sin aire otra vez, y como la primera, tú no me viste admirarte, así que salí corriendo al lavado. Mirándome al espejo y recordarte me hizo sonrojar, y reprochándome de eso, decidí que yo no me quedaría atrás, así que solté también mi cabello, pensé en dejarlo así, ya que cuando lo hago me parezco mucho a mi madre y mi padre siempre le dice que se ve como una diosa de esa forma, y sin poder evitarlo me pregunte qué pensarías tú, ¿Me verías también como una diosa? Cómo tu diosa, farfullé de lo absurdo de mis pensamientos, así que se me ocurrió una idea y de ese día solo puedo recordar las palabras de Hayate-chan "¿Qué? ¿Hoy es el día de cambio de peinado?" casualmente Arisa-chan también se había cortado el cabello el día anterior.
El día en que me perdí contigo continuó, hasta que la noche parecía llegar y no habíamos logrado encontrar el camino de regreso, el frío de a poco se sentía y esas nubes que cubrían el cielo no me daban buena espina, sólo pensaba en matar Hayate, lo cual comenté y después ese animal horrible comenzó a perseguirnos, iba tan concentrada en correr que no me fijé en el camino, hasta que unos brazos me rodearon haciendo detenerme abruptamente, fue solo un momento pero no pude evitar sentirme bien y protegida en tus brazos. Pensé que me habías salvado ¿Pero, saltar? ¡Era una locura! Sin embargo al ver tus ojos, la seguridad y esa firmeza que me mostraron fue suficiente para aceptar tu mano, me sentí sonrojar, y al saltar, creo que hubiera sido mejor un abrazo que sólo tomar tu mano, la sensación de vértigo fue demasiado desagradable.
Al caer, por el impacto, nuestras manos se separaron, y sentí dolor, mi pie había chocado con una roca del río, grité y casi me quedo sin aire para poder salir, comencé a desesperarme un poco, el agua era absorbente y el dolor en mi pie me impedía poder salir. No sabía si estaba cerca o lejos, la oscuridad no me permitía ver con claridad, avancé un poco más, y cuando sentía a mi cuerpo rendirse te vi venir hacia mí, no lo habías dudado ni un segundo, venías por mí a ayudarme, sin habértelo pedido.
Llegamos al exterior, y me enseñaste la cascada atrás de nosotras, con que esa era la fuerza absorbente. Luego dijiste que era mejor salir del agua pero ya no me estabas sujetando, me dio un poco de vergüenza decir que estaba lastimada, por la relación que tenemos pedirte ayuda era un poco…algo que no hacía. Pero sin dudarlo nuevamente me ayudaste, al llegar a la orilla me dijiste que irías por tu mochila al otro lado del río, nuestra comunicación estaba un poco mal, ya que no me habías dicho nada y solo habías comenzado a caminar. Me quede ahí esperando, y de pronto comencé a ver a todos lados, quizá podría lograr ver un lugar para refugiarnos, y lo encontré, una cueva, al lado de la cascada. Regresaste y me ayudaste a caminar nuevamente, y nos dirigimos a donde yo te había indicado, la lluvia ya había comenzado hace unos instantes, llegamos y lo primero que hiciste fue colocarme suavemente en el suelo, siempre eres tan detallista…te pusiste a buscar cosas en la mochila y me ofreciste tu pijama, y como siempre yo esquiva, le rechacé, ¿Por qué lo hacías? Fue lo que te pregunté, y la respuesta que obtuve fue "porque de acuerdo a los Scouts eres la prioridad" de veras que a veces dices cosas que me hacen enfadar mucho, así que la tomé y te la arrojé al rostro. Después solo me dijiste que querías ayudarme, si en verdad fuera cierto ¿Por qué mencionar a los Scout? La acepté, que más daba, pero te dije claramente que no te quería de espectador así que te marchaste, saliste de la cueva, me sentí mal y me preocupé un poco, ¿Por qué aún en esta situación no podía dejar de ser esquiva? Te pedí que no fueras lejos, pero me dijiste que también salías por más razones de Scout.
Me quedé sola, la oscuridad aún no cubría completamente, me quité mi ropa, y la coloqué en unas varillas que estaban cerca, vi tu mochila y me dispuse a buscar cosas. Había una sábana, pero la dejé ahí, encontré una pequeña lámpara y una pequeña banda que parecía ser de esas que se colocan como sudaderas en la cabeza, encendí la lámpara y me coloqué la banda en mi tobillo como una venda, y encontré también una pequeña toalla, me sequé el cuerpo con ella y me puse el pijama, al terminar me quité la cola soltando mi cabello y te esperé.
Al llegar te aproximaste a mí y me pareció que te sonrojaste al verme ¿Habrá sido mi imaginación? intercambiamos palabras e inmediatamente diste la vuelta y colocaste la cosa que habías hecho con ramas como entrada. Por inercia te pregunté por qué habías tardado tanto, me preocupe así que te ofrecí la pequeña toalla que había encontrado después de la venda, seguimos hablando y como siempre nuestra conversación se desvió, con eso de que también querías darme la sábana, yo estaba preocupada por ti y tú estaba preocupada por mi, me dijiste tus razones, parecías haberte molestado pero yo también lo estaba, tus razones lógicas eran tan irritantes, me ignorabas en las decisiones, pero yo estaba tan enfadada, que ni siquiera te agradecí el haberme hecho una cabecera con tu mochila, fue algo lindo pero no era suficiente.
Al final te fuiste al fondo de la cueva, no estaba lejos pero era atrás de mí, me ignorabas y eso no me gustó, pero qué más podía pedir, no éramos amigas después de todo. Me recosté, coloqué mi cabeza en la mochila-almohada y te dejé el espacio de la sábana que te correspondía, cerré mis ojos, y hasta ese momento noté que estaba cansada, el día había sido extraño, nunca esperé vivir algo así, solo esperaba que mañana fuera mejor.
Me sentía mareada, como si hubiera dormido en la tierra dura e incómoda, me levanté y lo que vi me pareció muy extraño, no era la cueva donde me quedé dormida, era una especie de plataforma, había un barandal a la orilla, me levanté y me dirigí a él, desde ahí pude apreciar una larga vista, se podía apreciar abajo una extraña *construcción de concreto, pero parecía ser demasiado lisa como para serlo*, y después solo se veía el mar que se perdía en algún punto, era hermoso, sobre todo porque el día parecía acabarse, una especie de atardecer maravilloso que jamás había apreciado. De pronto me percaté de una presencia, de la que en un inicio no me había dado cuenta, me volteé y ahí estaba, era yo… ¡Era yo! Pero que incoherencias estoy diciendo, esa no puedo ser yo, es decir, yo estoy aquí ¡Ah! Reacciona de una vez.
Me calmé y aprecié un poco la situación, y lo único que podía comprender era que la persona que estaba frente a mí era como un reflejo, usaba mi mismo peinado (la coleta descentrada), y vestía una chaqueta blanca con detalles azules, una falda azul con un corte a un lado, calcetas blancas y altas, con zapatos azules, me parecía que era un poco bobo, pero lucía realmente bien, y ella estaba…más bien mi otro "yo" estaba escribiendo o haciendo no sé qué cosa en unas pantallas transparentes, parecía una tecnología muy avanzada, no creo que realmente exista algo así.
De pronto alguien más llegó, improvistamente para mí, lo que me sorprendió era ver de quien se trataba, era Fate-chan… ¡Fate-chan! No, esperen, esta no era mi Fate-chan, se veía un poco mayor, pero lucía impresionante con ese uniforme negro, y ese corbatín amarillo, sus medias también negras, y sus tacones la hacían ver hermosa, como jamás la había visto, no recuerdo haberla visto con tacones, y esas medallas en su uniforme…se acercaba despacio hacia mi otro yo. Pero al parecer no podía verme, ya que yo estaba casi junto a "mi", solo que mi otro yo miraba en dirección contraria a la mía.
Y "yo" aparentemente cerré la pantalla transparente frente a mí, miré hacia el horizonte y susurré…susurré, palabras de amor, había dicho que la amaba, me quedé petrificada en mi sitio de solo escucharme, frente a Fate-chan había dicho que la amaba, yo jamás tendría el suficiente valor, ni siquiera de decirlo.
Fate-chan susurró mi nombre, como ilusionada de "haberme" escuchado…de pronto me sentí extraña comencé a sentir sentimientos ajenos, como si sintiera lo que esa Nanoha sentía… y qué sintió justo en ese momento, mi corazón palpitaba tan fuerte, que tuve que agacharme y sujetarme el pecho, era como si se mezclaran sus sentimientos con los míos, pero los de ella eran mucho más fuertes, o eso me pareció. Al final yo traté de evitar a Fate-chan y dije algo que me dejo completamente perpleja:
-Sí, es que yo…estoy comprometida con Yuuno-kun…
-…- Fate-chan no me respondió y yo no podía creerlo, ¿Yuuno-kun? ¡Eso no podía ser posible!...yo…no podía creerlo…Yuuno-kun y yo…no podía…
-No había podido decírtelo, ya que siempre andas en misión…y yo quería decírtelo personalmente porque tú…eres mi mejor amiga…- ¿Fate-chan era su mejor amiga?
Después de eso, me sentí tan…no sabría decirlo, pero si sabía que esa Nanoha estaba mintiendo, porque mi corazón latía tanto, tan fuerte, me dolía mucho, quería llorar, ¡quería que dejara de mentir!, pero las palabras y reacciones de Fate-chan solo hacían que todo fuera más complicado, sentía como "ella" quería irse de ahí, no quería afrontar a Fate-chan, y cada palabra que decía Fate-chan, producía un palpitar más doloroso que el anterior…
-No puede ser…no puede ser…porque yo…porque yo… ¡POR QUE YO TE AMO NANOHA!
Fue tan hermoso, pero doloroso, no lo aguanté más y mis lágrimas dieron rienda suelta sobre mis mejillas, podía sentir la ilusión, y el hecho de haberse equivocado, así como no saber qué hacer, la incredulidad, como si Fate-chan no le hubiera dicho a gritos que la amaba, ojalá eso me pasara a mí. Solo podía imaginarme a mi Fate-chan diciéndome lo mismo.
-Así es, yo te he amado siempre Nanoha- era tan hermoso y maravilloso escucharla- desde que te conocí fuiste como un ángel para mí, que trajo luz a mi vida, eres lo más maravilloso que me pudo haber pasado en la vida- yo quisiera significar lo mismo- perdóname, Nanoha, nunca debí haberte dejado saber que te amaba- no, que no se disculpara- por haberte visto siempre de esta manera, por desear más de ti que tu amistad, por haber traicionado nuestra amistad, perdóname, no puedo remediarlo, pero te prometo…- ¿Por qué lloras también tonta? ¡Dile que también la amas!-...te prometo que te olvidaré Nanoha… que dejaré de amarte, y que te dejaré ser feliz con la persona que amas…- no, no, ¡No! ¡No me digas que me olvidarás!, ¡Di que lucharás por mí!- Perdóname Nanoha, solo eso te pido.
Sentía como el calor de Fate-chan me envolvía, incluso el susurrar en "mi" oreja, su abrazo era tan benevolente y sincero, luego lo perdí, lo perdí todo, sentía el vacío y la desolación, las lágrimas de Fate-chan, y el ver su espalda al marcharse, me quedé junto a mi otro yo, caí también al suelo y devastada por la desolación, cerré mis ojos, solo quería despertar de esa pesadilla, nunca me había sentido así, con esos sentimientos tan vivos, ni siquiera sabía si en verdad eran míos, ¿pero de quién más podían ser*? Cubrí mi rostro con mis manos, quería refugiarme en alguien, que alguien me abrazara, y me protegiera de estos sentimientos.
Aparté las manos de mi rostro y me di cuenta que estaba atrapada en una profunda oscuridad, tuve miedo, estaba confundida, ¡Por qué no despertaba de esta estúpida pesadilla!
Luego…escuché una voz…
-Nanoha…- era la voz de Fate-chan-…Nanoha…Nanoha…Nanoha…- era como si, me llamara…
Cerré mis ojos nuevamente y dejé que su voz me envolviera.
-Fa-Fate-chan…- la nombré e intenté abrir mis ojos, pero por alguna razón no podía hacerlo completamente, mis ojos se sentían un poco pesados.
-Ta…Na-Nanoha…- Fate-chan estaba frente a mi, tan cerca, y llamándome por mi nombre, la estaba abrazando y ella a mi también, no era que sentía lo de la otra Nanoha, era yo quien abrazaba a Fate-chan, este definitivamente es otro sueño, porque solo así Fate me abrazaría.
-Tuve un sueño…- el miedo de lo que había sentido aún no desaparecía - y no me gustó…era muy…desagradable…- y quise contárselo a esa Fate con la que soñaba, estando entre sus brazos.
-P-por…por qué…- parecía nerviosa, justo como mi Fate-chan estaría, o eso me gusta pensar.
-Era un sueño…donde no estabas…- ese también era un sueño, pero ¿Qué importaba?-…tú…no estabas conmigo…no…- no podía seguir era tan doloroso, mi voz no podía continuar.
-Yo-yo…c-cómo…tú e-eso…- es un alivio que se parezca tanto a mi Fate-chan. Eso me tranquilizaba.
-Y yo…te quería conmigo…Fate-chan…- era lo único que quería. En ese y en este, en todos los sueños.
-P-pero yo c-creí que m-me odiabas ¿T-tú no me odias, Nanoha?- Este sueño es demasiado real, sólo mi Fate-chan me preguntaría eso ¿O no?
-No…nunca lo he hecho…- De qué servía mentir en un sueño.
-¡Takamachi!…- ¿Por qué me llama de esa forma?
-No…- y yo se lo negué.
-¿No?- y ella repitió mi negación en forma de pregunta.
-Llámame…por mi nombre…- si, eso era lo que quería.
-¡Nanoha!- Pero qué feliz se escuchó, yo también lo estaba. Parecía que me quería mucho.
-Fate-chan, yo también te quiero…- le respondí a sus sentimientos.
-Yo…- Fate-chan hablaba despacio, parecía agotada-…yo…yo también te quiero Nanoha…- mi corazón se llenó de júbilo y sentí ganas de llorar, ella me lo confirmó. Me preguntaba que significaba ese "te quiero".
-Nanoha…- y me seguía nombrando como yo siempre quise.
Y parecía esperar, esperar por mí.
-… ¿Si, Fate-chan?- por alguna razón no podía abrir mis ojos por completo, pero no importaba, me gustaría que esto no fuera un sueño y poder hablar así con Fate-chan, aun así me gustaba sentir esa sensación tan maravillosa que me brindaba.
-Si nos apreciamos, si ambas guardamos en nuestro corazón algo menos que rencor, entonces ¿Por qué no nos podemos llevar bien, Nanoha? ¿Por qué no podemos…?- a pesar de todo no podía negar los sucesos que habían pasado entre nosotras.
- Porque así es…como debe de ser…- ¿Qué más podía decir? Si aquel sueño fue verdad, nuestro pasado o nuestro futuro, entonces desde siempre no estábamos destinadas a estar juntas.
-¿Por qué?- Fate-chan se escuchaba triste- ¿Por qué no podemos ser más, algo más?...- por más que quisiera que fuera diferente, no voy a negarlo…
-Porque somos…las mejores…- así es Fate-chan, este el precio de no estar a tu lado-…solo así…hemos podido…ser las mejores…
-¿Para qué…? No tiene sentido, yo preferiría tenerte- me dijo y si fuera verdad, qué más pudiera pedir yo…- y no podríamos…-su voz se escuchaba suave-….ser…-comenzaba a perderse-…las mejores…-ya la escuchaba como un eco lejano- ¿estando juntas?...- fue lo último que escuché con su voz desapareciendo, pero deseé poder decirle que no lo sabía, que quisiera tener más valor para estar a su lado, para decirle que la quería, y no llegar tarde o cometer un gran error como aquella Nanoha. Mis ojos se cerraron nuevamente y desperté en otro lugar.
Estaba en un rincón de un gran salón, todo estaba decorado, había globos, flores y chongas colgadas, papeles con diferentes formas…era un cumpleaños. De pronto personas comenzaron a aparecer, de un lado y de otro, había algunos que no conocía, y otros que para mi sorpresa reconocí, Hayate-chan, Arisa-chan, Suzuka-chan, mis padres, mis hermanos, pero lo más extraño es que pude reconocer a la madre adoptiva de Fate, y a su hermano Chrono, que se encontraba frente a dos gemelas, y a una mujer que se les parecía. Y ahí estaba Fate otra vez, vi un gran pastel, de repente una niña salió corriendo hacia Fate-chan, quien felizmente la cargó y estuvo hablando con Chrono por más tiempo, había muchos niños, los cuales no conocía, así como muchas otras personas, pero yo…también estaba ahí, me vi acercándome hacia Fate-chan, la tomé del brazo y le di un beso a la niña que cargaba, y yo también me les uní a la platica afablemente.
Ese era un día muy feliz, todos celebrando, cantando, jugando, y esa otra yo como la anterior (la del primer sueño)*, pero aquí estaba feliz, siempre al lado de Fate-chan, casi no estaba en algún lugar si no estaba con ella. Reventaron la piñata, le pusieron la cola al burro, jugaron el juego de las sillas, entre otros y partieron el gran pastel.
-¡Felicidades por tu cumpleaños Vivio!- Fate-chan se miraba tan feliz.
-¡Pide un deseo Vivio!- le dijo mi otro yo a la pequeña y esta hizo caso, mientras le cantaban una vez más…~!Happy Birthday to you! ~ ~!Happy Birthday to you! ~
La niña, que se llamaba Vivio, sopló las velas, pero se acercó tanto que se llenó de pastel en la punta de su nariz, todos comenzaron a reír, y el que estaba sacando fotografías, un tipo alto, cabello plateado, y piel morena, aprovechó para sacarle una más a la pequeña Vivio, en ese instante tanto Fate, como esa otra Nanoha se acercaron a Vivio, quedando a cada lado de la cumpleañera, primero les tomaron una foto así, luego ambas besaron la mejilla de su lado de la pequeña y fue otra foto más…
Luego Vivio dijo…
-Fate-mama, Nanoha-mama, gracias por mi cumpleaños, ¡Gracias por ser mis mamás- Fue tan tierno que nadie dijo nada, y ambas se sintieron tan conmovidas que levantaron a la pequeña Vivio entre las dos y se dieron un gran abrazo, la cámara se levantó una vez más, y colocándolas en el foco, otra foto fue tomada…
Ese último Flash me cegó completamente, tanto que tuve que colocar mis manos sobre mi rostro para protegerme, cuando desapareció yo me encontraba en otro lugar, nuevamente me encontraba ante otro atardecer, parecía muy triste y desolado, y mi corazón comenzó a sentirse como en el primer sueño, ¿Pero cuándo era que iba a despertar? Mi corazón se sentía entremezclado otra vez, miré lo que estaba a mis espaldas y vi un gran edificio, y la entrada a éste, miré a mi derecha y ahí estaba otra vez, esa Nanoha, con ese uniforme formal, podía sentir sus sensaciones de ansiedad, se miraba muy decidida. Al llegar a la entrada, cruzó en ella y… ¡Voilá! Ahí estaba Fate-chan otra vez. Oh no, esto se está volviendo muy cliché, ¿Por qué de repente he comenzado a soñar tanto con Fate-chan? ¡Este sueño es interminable! Así que mejor decidí ignorarlo, les di la espalda esperando que todo terminara y despertar.
Comenzaron a hablar, en realidad solo podía escuchar mi voz, en un inicio. De repente mi cuerpo se puso erizo, mis manos me cosquilleaban, sentí sonrojarme, la tranquilidad me invadió, haciendo me olvidar la ansiedad que anteriormente había sentido, luego sentí calor, mucho calor, no solo en mis mejillas, sentí como invadía todo mi cuerpo, se sentía tan bien, era agradable, aunque sabía que no lo estaba sintiendo yo, me sentía como en el segundo sueño, donde Fate-chan había estado abrazada a mí, solo que esto era más intenso, más excitante, los sentimientos de amor a viva flor de piel, no quería voltear, ya había sido suficiente. Un poco de tristeza se mezcló con lo que ya sentía y por alguna razón el sentimiento de calor se hacía cada vez más intenso, y luego lo sentí rodeándome por completo, hasta llegar a mi alma, ese calor tan fuerte, ¿Qué podía ser? ¿Qué podía estar sucediendo?, pero no quería voltear, era como una viva tortura…pero lo hice, y al voltear lo que vi me dejó muda en más de un sentido, "yo" estaba tan cerca de Fate-chan, que parecíamos pintura y papel, de hecho la sola visión causaba morbo, nuestros rostros estaban, tan cerca, y entre más cerca, la vergüenza y el sonrojo se incrementaban en mi, mi corazón latiendo a mil por hora, hasta que las manos que agarraron el rostro de Fate-chan, la halaron y…y sentí como sus labios chocaron, la humedad, el calor, sus labios comenzando a moverse, tapé mi boca, sabía que no conseguiría nada, pero era muy vergonzoso, también cerré mis ojos, de pronto sentí algo que hizo que mi mente volara, habían intensificado el beso, y eso…sus lenguas, ¡Por favor, que termine ya! La sensación solo duró unos instantes eternos más, hasta que al fin se separaron, abrí mis ojos y dejé de cubrirme, para intentar recuperarme sosteniéndome de la pared.
Había sido maravilloso, grandioso, pero muy vergonzoso, había invadido su privacidad, pero que estoy diciendo ¡Si solo es un sueño!, pero estando ahí en ese lugar, no pude evitar preguntarme si besar a Fate-chan, se sentirá algo igual…de esplendido. Mi cuerpo se sentía exaltado, excitado, pero de pronto sentí culpa en mi corazón, esa Nanoha que todavía abrazaba a Fate-chan, pidió disculpas y se fue, no entendía nada, primero la rechaza, después le da un beso fogoso, y ahora se va, ¿Yo no soy tan complicada, o si? Creo que soy peor.
Sin quererlo mi mirada se posó en Fate quien miraba hacia el lugar en el que me encontraba, y pude ver sus ojos, esos ojos que siempre había visto tenían otro brillo especial dentro de ese mar escarlata, la vi sonreír, y dirigirse de regreso adentro del edifico, intenté seguirla, primero caminaba, después comencé a correr, pero entre más creía avanzar, más lejos estaba, hasta que no la pude ver más.- ¡FATE-CHAN!- la llamé en un grito ahogado, pero fue inútil.
Abrí mis ojos abruptamente, y al despertar tan rápido me había incorporado un poco, y ahí estaba, la cueva donde me dormí, todavía se veía un poco oscuro, pero el sol que nacía se filtraba por esas hojas que hacían de puerta, dejé salir un suspiro aliviada, al fin había despertado de esa pesadilla, no lo considero un sueño ya que me sucedieron cosas que fueron en contra de mi voluntad, mi subconsciente jugando con mis sentimientos, fue lo único que pude pensar, estaba a punto de recostarme otra vez cuando lo noté…
…el brazo alrededor de mi cintura y mis piernas que se entrecruzaban con otras ¡No podía ser! ¡Fate-chan y yo…! ¡Entonces no fue un sueño! Sentía ganas de gritar, de abofetearla, pero después de ver su rostro apacible, durmiente, lo único que hice fue suspirar otra vez, aún estaba confundida, pero me di cuenta de que no quería regresar a la realidad, solo quería disfrutar nuevamente de la sensación, así que me recosté, y abracé a Fate-chan, y cuando lo hice, me percaté, que definitivamente no había sido un sueño, el que creí era el segundo, había sido real, era así exactamente como recordaba a Fate-chan, había sentido muchas cosas, pero esa era la más real, así que cerré mis ojos, no quería pensar más, solo sentir esa tranquilidad, sin tener que complicarme.
Permanecí abrazada a Fate-chan y pude acunarme en su pecho, y escuchar el apacible sonido de su corazón, miré su rostro, y no pude evitar recordar el beso, me sonrojé, pero aunque era muy tentador, no hice nada, solo me dediqué a sentir su aroma. Era un poco extraño ya que Fate-chan aun tenía un poco mojada su ropa, pero no sentía frío, en las partes en las que nuestros cuerpos se juntaban se sentía cálido. Y percibir su cabello dorado que se perdía con el mío, me pellizqué una mejilla para saber si de verdad no era otro sueño, y fue grandioso saber que no lo era.
-Nanoha…- Fate-chan susurró mi nombre aun estando dormida, me sonroje aún más, y de pronto el pánico me invadió, si ella despertaba ahora ¿Cómo debía reaccionar?, tuve un poco de miedo al pensar en lo que sucedería, esto no sería fácil de explicar, ni para ella ni para mí. Así que decidí mejor levantarme, pero antes le di un beso en la mejilla, cerca de la comisura de sus labios, eso fue lo más cerca que me atreví a estar. Acomodé la sábana sobre ella, y pude notar que tenía sus calcetas puestas ¿Pero en qué pensaba al dormirse de esa manera? Podría resfriarse. Se las quité, tomé la mochila, mi ropa y salí de la cueva, dejé puesta la entrada hecha de ramas, para que no le molestara el sol.
Me duché al pie de la cascada con el corazón al hilo, esperando que Fate-chan no se despertara, ya que me había desnudado por completo. Gracias a Dios no fue así. Me puse mi ropa, que estaba casi seca, y vi qué podía hacer de comer, no había mucho en realidad, solo comida que podía calentar, así que me dispuse a encender una fogata, halé un par de rocas para colocarlas en forma de círculos y ahí coloqué la lata de aluminio en que habíamos estado preparando la comida, saqué los platos desechables que aun teníamos, y me dispuse a comer en unas rocas que estaban ubicadas a un costado de la cueva, era un lindo día, el rocío sobre las hojas de los árboles se veía muy hermoso, de pronto comencé a escuchar ruidos provenientes de la cueva.
No pude evitar reírme al pensar ¿Qué pensaría Fate-chan al no verme ahí? ¿Sabría ella de nuestro abrazo? ¿Si acaso habrá soñado como yo?
Vi salir volando la puerta dispuesta por Fate-chan, y cómo su pie se asomaba, fue sorpresivo debo admitirlo, no esperaba que se despertara de esa manera, vi como salió corriendo, pero como no quería verla desaparecer como una idiota decidí hablarle.
-¿Vas a algún parte?- verla caer fue tan gracioso, parecía que no lo esperaba.
-Takamachi…- fue su única respuesta junto con su ceño fruncido. Sí, así es como tú me llamas, ¿Cómo no me percaté anoche?
Luego de eso, creo que resta recordar lo que pasó después, el hecho es que olvidé mencionar que le hice una pequeña mala broma a Fate-chan por lo que se enfadó mucho, pero es que fue tan tentador, aun así ella me perdonó y fue amable conmigo.
El día acabó dejándome la hiel que bajó por mi garganta hasta lo más profundo de mí ser. Llegué a casa, saludé a mis padres, subí a mi habitación e hice lo único que quise hacer después de lo que pasé con Fate-chan, llorar. Recordarlo era tan doloroso, haberla visto tan desesperada por salvarme, recordar su mirada cuando caí, había corrido y aguantado el dolor hasta que ya no pude, y ella me cargó en sus brazos, pude sentir su respiración agitada y su corazón palpitando afligido, no sé cómo es que logró hacerlo, creo que yo no hubiera aguantado. Me sentía tan confundida, esos sueños me habían hecho abrirme con ella, incluso me atreví a llamarla más de una vez por su nombre, y el haber podido sonreír libremente con ella, y a pesar de que mencionar a Hayate arruinó nuestro momento, Fate-chan simplemente no lo dejó pasar, tomó mis manos, miraba sus ojos tan brillantes, y al haber dado un paso acercándose más a mí, y sus palabras…podría jurar que estaba a punto de confesarse, yo estaba ilusionada, y luego…luego ella dijo que detendría a esa cosa con su cuerpo, la sola idea era tan horrible, como decir que se iba a matar, y por supuesto que yo no lo permitiría…, obligué a Fate-chan a llegar al límite de sus fuerzas, no sabía que iba a hacer cuando eso sucediera…y el escuchar su grito, me asustó, me asusté tanto…y de repente caímos, y yo solo podía verla, sus ojos afligidos, intentando mover su cuerpo que ya no podía más, y a mí no me importaba nada, lo de antes, lo que podría seguir, solo correspondí su abrazo pensando que no había mejor lugar para morir ¿Morir? Que palabra tan extraña, pero en aquel momento, estando al lado de la persona que más amaba no me importaba.
Y ahora estaba en una encrucijada, mi llanto cesó, pero esa noche no pude dormir, el recuerdo de Fate-chan me envolvía y esos sueños… ¿Qué tan verdaderos podrían ser para mi corazón? ¿Un anhelo tal vez? ¿Esperanza? ¿Algo que quería hacer?
Pensaba en esa Nanoha, que estaba con Yuuno, pero que ironía, me reí irónicamente, no pudiendo creer ese sueño. Llegué a la conclusión que era una parte de mi subconsciente más profundo hablándome, para que actuara antes de que eso sucediera. Mi segundo sueño, que era real, me hizo comprender claramente, que Fate-chan no me odiaba y quería estar cerca de mí, ¿Pero qué tanto? ¿Y cómo podría hacer algo así? ¿Cómo? Debía solo llegar, ponerme enfrente de ella y decirle "Fate-chan te amo, se mi novia" como si eso fuera a suceder. Deseaba ser feliz, el segundo sueño* me lo dejó muy claro, y que quería serlo al lado de Fate-chan, y el tercero…qué significaba, ¿Pasión? ¿Devoción? ¿Fervor? ¿Entrega? Es más, ¿Los sueños de verdad representaban algo? No lo sabía, lo único que supe es que el primer sueño ya parecía ser una realidad, pero no quería eso…
Derramé una lágrima más y recordé a esa pequeña…, la del segundo sueño, la que nos llamó de una forma tan peculiar…
-…Fate-mama, Nanoha-mama…
Un sueño tenía que ser, pero sería maravilloso si en verdad sucediera…criar un hijo junto con Fate-chan…Takamachi Harlown…suena lindo…Vivio Takamachi Harlown…aún más lindo…si algún día tengo una hija con Fate-chan, definitivamente quiero que ese sea su nombre, no por el sueño, creo que dentro de mí ya lo sabía…
Pensé una vez más en la confesión de Fate-chan, si ella de verdad se hubiera confesado ¿De verdad me habría lanzado a sus brazos aceptando? O la habría rechazado por mi escepticismo, había una parte de mí que sabía, seguía rechazando a Fate-chan, pero también estaba la otra, que deseaba permanecer a su lado…
El día siguiente llegó, la duda y la confusión aún anidaban en mí, así que solo pude actuar como siempre, qué más podía hacer. En el descanso Fate-chan se puso frente a mí, decidida, diciéndome que quería hablar conmigo en privado, mi corazón dio un vuelco muy fuerte, me puse nerviosa, quizá se confesaría, recordó que estuvo a punto de confesárseme antes y ahora está por terminarlo…, me sonrojé así que traté de disimularlo…, pero todas mis esperanzas se fueron al traste al enterarme del por qué quería hablar conmigo a solas. De alguna forma eso me causó una gran impresión, mi mente se puso en blanco, el leve shock que sufrí duro poco, cómo pude pensar que…, me decepcioné tanto, haciendo que la tristeza regresara a mí, que resignándome a que algo cambiara entre nosotras, dejé de expresar sentimientos, la neutralidad, se hizo a mi rostro y a mis acciones, me sentía decepcionada y furiosa, y como no tenía justificación, simplemente lo ignoré todo, no lo demostré…no me importaba, yo era tan idiota para hacer algo, y Fate-chan más aún por ser tan densa…Acepté ver a Hayate-chan por mera diplomacia y porque también quería vengarme de lo que me ha hecho, el dolor que me ha provocado, a pesar de que yo solo quería irme de ahí, y pensar qué podía hacer, pero ahí estaba, entre en aquella habitación, miré a Hayate-chan, mi mirada era dura, y lo sabía, pero no hice nada por evitarlo, luego llegó Fate-chan, no sabía exactamente qué era lo que tenía planeado, pero esperé, le mencionó a Hayate-chan la pequeña conversación que ella misma permitió, y las cosas se complicaron, me enfadé al no saberla arrepentida, ¿Es que se creía que podía jugar con los sentimientos y la vida de las personas así nada más?... pero Hayate-chan mencionó algo que llamó mi atención, incluso más que el hecho de que Fate-chan quisiera hacerla nuestra esclava por un mes, ni siquiera yo podía creerlo pero era verdad…
Si Hayate-chan había planeado algo para Fate-chan y para mí, eso solo podía significar una cosa…y era que, fuera lo que fuera, podría estar al lado de Fate-chan…más, menos cerca, no lo sabía, pero si era Hayate-chan y si había planeado algo grande, entonces no me importaba, Fate-chan estaría a mi lado más tiempo, eso era lo único que me importaba…
Fate-chan parecía estar molesta, sobre todo cuando se enteró, pero a mí no me importaba, lo que había planeado Hayate-chan… ¡Era más que perfecto! Pero había sólo una cosa que no quería…así que se lo prohibí a Hayate-chan, decidí en ese instante, que si estaría con Fate-chan, viviendo bajo el mismo techo no quería molestias, de ninguna clase, ni aquí ni en ningún otro lugar, sobre todo de su parte.
Con Hayate-chan fuera del camino…me sentía dichosa…porque tenía una oportunidad, de demostrarle a Fate-chan lo que siento y de conocer sus verdaderos sentimientos…
Debo admitir que mi risa burlona y mi expresión indiferente ya solo era un juego en ese momento, sabía que Fate-chan estaba confundida por muchas cosas, y había muchas cosas que yo quería saber. Pude notar el dolor y la decepción en su mirada ¿En verdad cree que acepté esto solo porque es un reto? Que poco me conoces, pero a partir de la otra semana me conocerás, así como yo te conoceré a ti…
Notas:
ComandanteKami-sama: No te preocupes "Arigato" que yo sepa, se escribe "Arigato" así que como dije no te preocupes por el romaji de esa palabra, según yo, lo escribí "Arigatou" para dar enfasis a las emociones de Nanoha (creo que no funciono muy bien) algo así. Yo no se mucho de romaji así que no creo que sea la persona más adecuada para hablar de eso. Pero esta es la respuesta más sensata que te puedo dar. Y gracias por tus rewiews y no te preocupes, puedes escribir un testamento cada vez que quieras.
Saben, yo odio mucho el relleno es las series de anime, porque no ponen lo bueno de una buena vez, me choca que se vayan por la tangente, !Ah si! y me dan ganas de tirarles tomates a los productores/autores que se confuabulan para hacer eso. Pero que estoy diciendo, ahora soy yo a la que le van a tirar tomates. Este capitulo fue algo asi como una especie de relleno. Gomene, pero el proximo Nanoha y Fate ya estarán viviendo juntas asi que no se preocupen.
Les gustó, no les gusó, comenten igual.
