Je je je je, soy un ser malévolo y cruel, no lo sabía hasta ahora. Lamento haber cortado "ahí" esa escena, pero fue tan tentador…por lo que he tomado consideraciones al caso…

Para DarkSoul21, por ese rewiew tan dramático y haber tirado la laptop por la ventana, continué justo ahí la escena, ese es el inicio de éste capítulo, pero no prometo que tu corazoncito estará a salvo…y eso, que la idea original era que alguien llegaría a interrumpirlas, típico ¿No? Pero gracias a ti, no será así.

Para Nara375, 1. Lo de Elisa, que ha aparecido nuevamente en la historia, lo estoy dejando para otro momento, no te preocupes, y espero que te guste más cuando suceda, 2. Que suspicaz eres, al darte cuenta que Hayate estaba maquinando un "plan malvado", 3. No, Nanoha y Fate, no se separarán… todavía…supongo que son buenas noticias, ya que seguirán viviendo como una feliz pareja.

Para Guest, lamento torturarte pero…soy un ser malvado y cruel ¿Qué esperabas? ¡Gracias por tus rewiews! que impulsan a seguir.

Para Hikki-chan, ¡No reveles mis secretos, son míos! No entiendo a que te refieres con que acabaran teniendo un punto en común, es que no logro conectar esa frase con mi idea, pero supongo que es eso. ¡Y muchas gracias por tu rewiew!...

...¡Y a todos los que siempre se toman la molestia de dejarme uno, MUCHAS GRACIAS!

Disclaimer: MSLN no me pertenece, ni sus personajes obviamente, sino que son propiedad de sus propios autores.

Por SotaElderSoldier & StEpHyGrOcK3107

Intensa pasión era poco decir para lo que sucedía, era algo que iba más allá del deseo. No se trataba de la espera para culminar un beso. Sus cuerpos tocándose encendiendo el calor de sus almas que traspasaba las barreras de la piel y la ropa, solo para fusionarse y convertirse en uno solo, sus corazones agitados y la eternidad de su lado, el amor dirigía la orquesta sin que se dieran cuenta, la locura había puesto sus mentes en blanco solo para hacerlas disfrutar de ese momento, era el pacto de un acuerdo no hablado. Hasta que por fin sus labios se tocaron, solo eso. Fate embriagada por el sabor del tacto, presionó más sus labios contra los de Nanoha, en cuanto a ella, rodeó el cuello de Fate con ambas manos, contribuyendo a un contacto más intenso y desesperado. Sus labios se movieron al unísono, haciéndoles sentir la humedad de la otra, y esa fue la chispa que detonó una bomba, ya que Fate movió sus labios más aprisa, y Nanoha se dejaba dominar, nunca antes habían besado, pero eso no era necesario, parecía que desde siempre sus labios se hubieran conocido, sabiendo perfectamente el recorrido que debían hacer sobre el otro. Se separaban de a poco para regresar, y cada vez que lo hacían, abrían un poco más sus labios, con desesperación comenzaron a desear el siguiente paso, sentían como poco a poco perdían el control, sobre todo Fate que con su mano derecha recorría a Nanoha, llegando hasta el doblez de la camisa de Nanoha, tratando de acariciar, para poder sentirla más. Nanoha sentía derretirse y como deseaba más, y comenzaba a gemir entre besos por el contacto de Fate. Una lengua acompañó a unos labios que desesperadamente pedían más. Nanoha abrió los ojos, por la sensación tan sublime ¡Y solo era un "simple" beso! Miró los ojos de Fate que la observaban suplicante, así que volvió a cerrar sus ojos, y fue ella quien de nueva cuenta subió y juntó sus labios con los de Fate, y ésta sujetó la cabeza de Nanoha con una mano, y acarició nuevamente los labios de Nanoha con su lengua, y Nanoha abrió sus labios dándole la bienvenida a Fate, ladeando sus rostros en sincronía, sintiendo un nuevo cosquilleo en su estómago, la corriente eléctrica que recorrió su espalda por completo, haciéndola arquearse un poco hacia Fate, haciendo que el deseo fuera más abajo de su vientre, comenzaba a excitarse, solo de sentir esa lengua que se frotaba con la suya.

La falta de aire las obligó a separarse, pero no demasiado, sentían que debían estar así, más bien querían estar así, no parecía que fueran a hacer algún movimiento que obligara a separar el cuerpo lejos de la otra, no,…querían volver a sentirlo, pero hacía falta algo, las palabras, esas palabras que debían decir…

Rin, Rin, Rin…

Escucharon que tocaban el timbre, rompiendo así el hechizo mágico que se había formado, Fate se incorporó aún con la mirada de Nanoha en ella. Pero sin pensarlo más se dirigió hacia afuera, para ver de quién se trataba. Nanoha sintió un frío en el instante en el que Fate se separó, y no estaba muy segura de quées lo que sucedería después.

Fate regresó, con dos cajas que tenían el símbolo de un restaurante. Colocó ambas cajas sobre la mesita de la sala y se sentó en un pequeño sillón al otro lado de donde se encontraba Nanoha. El ambiente se volvió un poco incómodo no sabían qué decir, o cómo seguir de donde se habían quedado.

-F-Fate-chan…- Nanoha fue la primera en decir palabra, pero su corazón comenzó a latir rápido bloqueando su mente y dejándola en blanco.

-N-Nanoha…- Fate no se quedaba muy atrás, sus palabras también se trababan-…yo…

¡Tlank!

El sonido de la puerta abriéndose inundó el lugar, interrumpiéndolas nuevamente en lo que fueran a decir…

-Vaya, vaya…Veo que ya se llevan muy bien, su actuación de hoy fue esplendorosa- la sonrisa y el tono sugestivo de aquella voz no pasó desapercibido por ambas chicas.

-Hayate…- Fate fue la primera en contrarrestar a su inesperada visitante. ¿Por qué Hayate había llegado? Se suponía que faltaban dos días para finalizar el reto, además de que no era el momento más preciso en el que deseaba que apareciera su amiga-… ¿Qué haces aquí?

-Qué mala eres Fate-chan, descuida me iré muy pronto…

-¿Por qué has venido?...

-Veo que ya no soy bienvenida, y eso que yo les di este lugar, pero como dije me iré muy pronto, solo vine a hacerles entrega de su nuevo reto…

-¿De qué hablas Hayate-chan?...-a Nanoha le extrañaba las palabras de Hayate.

-El reto comenzó un día lunes, así que me parece lógico pensar, que termina un día viernes, y ese día es precisamente hoy.

-Eso no suena muy convincente…

-Pero sí lo es Fate-chan, y yo he estado trabajando arduamente, quiero mostrarte los frutos de mi trabajo, porque para cuando llegara este próximo lunes ya sería demasiado tarde. No es necesario preguntar, ya que ustedes evidentemente se llevan de maravilla, y por eso creo que están listas para este próximo reto…

-¿Qué estas tramando Hayate-chan? ¿Acaso no has pensado? Ahora que Fate-chan y yo…somos amigas- confesó con duda, no estaba muy segura de decir "amigas"- no tendríamos por qué aceptar ningún reto…

-Así es, ya no hay razón…para aceptar un nuevo reto…- Fate hablaba con firmeza.

Pero ni sus palabras ni las de Nanoha, cambiaron la expresión de su rostro, Hayate sonreía sublime, no parecía que fuera a doblegarse por nada, es más, su sonrisa se ensanchó cuando Fate terminó su pequeño discurso, y como si ya lo esperara, habló…

-Eso ya lo sé, es por eso que lo he estado planeando todo este tiempo. Desde aquel día ¿Lo recuerdas Nanoha-chan…?- Nanoha parecía confundida-…en ese caso te lo recordaré por ti…

Mi Hija como Ninguna Otra

Capítulo 8:

Takamachi Harlaown

Iba un poco nerviosa hacía el instituto, temía por su seguridad, pero no creía que Nanoha fuera capaz de hacerle algún daño estando en la escuela, así que decidió tranquilizarse un poco. Subió las escaleras que la llevarían al siguiente piso donde se encontraba su salón, cruzó el pasillo y antes de llegar a su destino, alguien la tomó de su brazo izquierdo doblándolo tras su espalda y tapó su boca con un pañuelo que contenía lo que parecía ser cloroformo, ya que sentía que perdía la conciencia en ese mismo instante.

Despertó aturdida, y confundida, no sabía qué lugar era en el que se encontraba. Se asustó al notar sus manos atadas tras su espalda, pasando de que no conocía el lugar, y ella sentada en ese suelo poco higiénico.

-Hayate-chan- esa voz, tenebrosa, como nunca la hubo escuchado.

-Na-Nanoha-chan…- dijo su nombre, y la figura salió de entre las sombras.

-Te crees muy valiente ¿No?...- su temor aumentaba sin embargo, no podía dejar amedrentarse.

-¿Dónde estoy? ¿Por qué haces esto?

-Y todavía lo preguntas, acaso ya olvidaste lo que hiciste ayer…

-¿A-ayer? No sé de qué me hablas…- después de decir esas palabra, inmediatamente se arrepintió, los ojos ensombrecidos de Nanoha, y sus facciones curvándose en un enfado mayor, con esa sonrisa malvada, que le decía que no tendría ninguna contemplación para ella.

-¿Tú.…conoces una película llamada "Silent Hill"?- ¿Qué clase de pregunta era esa? Nanoha había perdido la razón, hablando de películas en un momento como ese.

-N-no…- pero la alivió un poco saber que a pesar de no estar en sus cabales…hablaba de cosas sin importancia…

-¿No? Es la adaptación de un juego a una película. La primera fue bastante buena, pasable diría yo…- medio aclaró.

-¿Eso significa que…te gustó?- trataba de sonar casual, como si no estuviera atada de manos, en un cuarto medio oscuro, del cual no conocía su paradero, y Nanoha solo le daba su opinión acerca de una película.

-Más o menos, pero…hubo una secuela…- comenzó a hablar más bajo, y se inclinó a ella, para hablarle cerca de su oído- y…fue…bastante mala en realidad, casi vomito del asco que me dio…

-La-lamento…que te hayas enfermado…Nanoha-chan- Hayate escuchaba el pulso de su corazón, bombardeando sangre a toda prisa, la cercanía de Nanoha, le causó terror.

-Si…pero antes de que me invadiera el asco, hubo una escena que llamó mi atención…- Hayate comenzó a sudar frío, y ni siquiera tenía idea de qué película hablaba Nanoha-…era una donde aparecía un hombre atado de pies al techo- la arteriacarotida de Hayate era quien recibía el impacto de lo brusco con que su corazón bombeaba la sangre-…y tenía su rostro cubierto con una bolsa plástica, para evitar que sus gritos se escucharan…- eso último lo dijo con una malicia macabra-…y entonces un hombre, tomaba una arma blanca bastante rudimentaria, de más de treinta centímetros de largo, y cortaba toda su piel, desgarrándola, desde su vientre hasta un poco más arriba del tórax- Hayate tragó fuerte-…y todos sus órganos internos quedaban expuestos al aire…

-N-Nanoha-chan…- Nanoha tomó el rostro de Hayate con brusquedad.

-Dime ¿Quieres saber cómo se siente Hayate-chan?

-N-no ¡Cl-cla-r-ro que n-no! Nan-no-ha-chan, t-tú no eres u-una ya-yandere a sangre fría…

- Y si no quieres conocerme de esa forma, no te atrevas a volver a hacer lo que hiciste…- su voz hacía ver que iba muy en serio…

-Yo…yo s-solo bromeaba…- Nanoha dejó escapar una pequeña risa.

-En ese caso te advierto, que tengas cuidado cuando bromees, o podrías morir por ello…

-No te lo tomes tan a pecho Nanoha-chan, ya sabes como soy yo…- por un momento Hayate recuperó su voz dejando de tartamudear en ese momento…

-Si, eres irritante…- dijo exasperada, levantándose y alejándose un poco de ella.

-¿Por qué te molestas tanto? Yo solo quería ver sus peleas en vivo y a todo color…no tenía ninguna otra intención…

-¡Mentirosa!- Nanoha gritó y Hayate contorsionó su cuerpo, poniendo una cara afligida pensando que ya no se salvaría de esa…

-Y-yo no te miento…yo no…- intentó convencer a su amiga, pero no sabía cómo hacerla regresar a su estado normal.

-Yo sé que tú lo sabes, por supuesto que eran otras tus intenciones…

-¿S-saber qué? ¿D-de qué hablas?

-Mi secreto…- se miraron directamente a sus ojos y Hayate dudaba de sus acciones y palabras en ese momento, es decir, no era como si le fuera a decir que si…a parte de que Nanoha le seguía dando miedo…

-¿Tu…secreto?...- así que mejor decidió seguirle el juego.

Nanoha bajo su mirada, y Hayate apreció como apretaba su quijada, tratando de contener las emociones…solo esperaba que no fueran las de querer matarla.

Pero para su sorpresa, Nanoha cubrió su rostro con sus manos y comenzó a sollozar…y olvidándose un poco de "su" situación, quiso consolar a su amiga…

-¿Nanoha-chan?...- que llorara fue muy inesperado, a lo mejor ya había olvidado su furia anterior-Ne, Nanoha-chan si no me lo dices no podré comprenderte…- trató de sonar como la amiga comprensiva que le perdonaba todo…

-¡Cállate! No hables como si yo esperara tu perdón…- se acercó nuevamente a ella a toda prisa, e hizo que sus rostros quedaran frente a frente y demasiado cerca. Dejando escapar un alarido, ya que por un momento vio pasar la vida ante sus ojos, Hayate esperó lo que seguía, mientras Nanoha la seguía mirando con furia- Sé que tu sabes lo mucho que aprecio a Fate-chan…lo mucho que la quiero…- decía bajando un poco la voz.

-Te juro que yo no lo sabía…

-¿Acaso crees que soy estúpida? ¿Por qué otra razón YO aceptaría este reto? ¡Por supuesto que sabías! ¡Lo único que querías era…!

-¡No! ¡Yo no soy una pervertida como crees!...

-¡Oh, claro que sí! ¡Eres eso y peor…!- Nanoha se detuvo al darse cuenta de algo…- acabas de confesarlo…- Hayate se puso blanca como un papel- ¿Por qué hablarías de algo pervertido si no esperabas que sucediera algo entre Fate-chan y yo?, Si ¿verdad?- al decir esto Nanoha impidió que Hayate refutara su descubrimiento- nos grabarías y disfrutarías viendo de ello con tu depravada mente…

-Te juro… ¡Que yo no lo sabía Nanoha-chan!- decía Hayate, ahora llorando a moco tendido, sin posibilidad de escapar, ni de su captura, ni de los argumento de Nanoha- ¡T-tal vez lo pensé una vez, pero nunca creí que en verdad fuera cierto!- seguía llorando a mares, esperando que le creyera ante su humillación.

Nanoha se incorporó al haber recibido la respuesta de Hayate. Y con la sonrisa de victoria en el rostro…

-Pero ahora ya lo sabes…- dijo tranquilamente.

-¿Eh?

-Así que si te atreves a hacer algo, parecido a lo de ayer- Hayate se dio cuenta…- lo pagarásmuy caro…-…de que cayó rotundamente en la trampa de Nanoha.

Nanoha se fue dejándola por un momento sola. Y estando ahí en un estado leve de shock, se preguntaba ¿Qué había hecho para merecer eso?, y mejor decidió no pensar más, no quería ser abofeteada por su propia mente. Nanoha regresó, y colocándole el ya conocido pañuelo sobre su rostro, perdió el conocimiento nuevamente. Despertó, dándose cuenta de que estaba en el cubículo de un baño, salió, miró su reloj de soslayo, aún era temprano, sé miro al espejo…y mirándose, sus ojos comenzaron a humedecer, y su boca comenzó a temblar, el susto había sido demasiado para su pobre corazón. Pasó parte de la mañana con esa expresión, pero al detenerse, juró que se vengaría, y se lo haría pagar a Nanoha, poco le importaba que fuera su amiga ¡Ella (Hayate) también merecía justicia!

-¿Y bien, lo recuerdas ahora?- terminó sin perder su sonrisa por un momento.

-Hayate-chan…- Nanoha se sintió un poco culpable al recordar aquello.

-Sin embargo, pienso…que tú fuiste la culpable- Fate no permitiría a Hayate salirse con la suya haciendo sentir mal a Nanoha-…lo que hiciste aquella noche, fue una broma de muy mal gusto Hayate.

Hayate, hizo una mueca de desagrado al escuchar a Fate. Nanoha también se sobrepasó con lo que le hizo…pero la sonrisa de Hayate regresó casi al instante.

-Lo sé, lo sé…- dejó su expresión de burla, y las miró con esa sonrisa de amiga que solo ella podía dar- …aunque en aquel momento pensé en la venganza, la verdad es que yo no haría algo como eso, jamás haría algo que las lastimara- finalizó con su rostro brillante.

-¿Por qué hablas en plural? Yo no te hice nada.

Ignorando a Fate, Hayate prosiguió…

-Sí, sí, lo que sea, como iba diciendo…

-No me ignores…

-…no pienso vengarme de Nanoha-chan, en cambio, quise mostrarle mi agradecimiento, con un regalo, por haberme hecho reflexionar las acciones de mi vida tan seriamente…y pensé, ya que ahora se llevan bien, podría compartir contigo este maravilloso regalo Fate-chan…- decía Hayate con un rostro ilustre un tanto exagerado- ¿Lo aceptarás?

-Pero ni siquiera sé de qué se trata…

-No importa, de cualquier manera, no es como si pudieras rechazarlo- la interrumpió Hayate-… ¿Están listas?- No sabían que esperar, por lo que solo asintieron levemente. Nanoha miraba a Fate, no sabía que pensar, aunque quería volver a estar solas con Fate, debía aceptar las consecuencias de sus actos, no tenía idea de lo que había preparado Hayate, se envolvió tanto en su mundo ahora que estaba con Fate, que se olvidó por completo de sus amigas, de todas, no solamente de Hayate ¿Cómo les iría a Suzuka y Arisa? Un sentimiento de culpabilidad invadió su corazón y entonces, miro nuevamente a Hayate- ¡Signum!- llamó la chica a su guardián, y esta entró a la casa cargando lo que parecía ser una pequeña canasta, de un metro aproximadamente…

-¿Nos invitarás a una fiesta de picnic?- preguntó Nanoha dudosa, sin poder creer lo que veía.

-¿Vas a invitar a las demás? La canasta se ve un poco grande…- Fate siguió las palabras de Nanoha, mirando también con curiosidad la no tan pequeña canasta. Signum colocó el objeto en la mesa un poco cerca de Nanoha.

-Por supuesto- afirmó con júbilo Hayate- y aquí esta mi carta de invitación- le dijo a Fate sacando de su bolso un pequeño folder para entregárselo. Signum se alejó un poco viendo con duda a las chicas, y se quedó afuera a esperar.

Fate tomó el folio abriéndolo en ese mismo instante, y a medida que leía las páginas de adentro, sus ojos se abrían de la impresión y de lo irracional que le parecía la lectura a medida que avanzaba.

-Hayate ¿Qué es esto?...- la voz de Fate sonó ronca, con su rostro enmarcado por la incredulidad.

-Mi regalo, para ustedes dos…

-No, no, ¡No! ¡Esto es demasiado!... ¡¿Cómo has podido hacerlo?! Es una broma ¿Verdad?

-Todo es legal, o es que ¿No ves las firmas de mis abogados? Son las honorables firmas del despacho Yagami…

-¿Qué?..., pero esto es…- Nanoha no comprendía, Fate se veía un poco alterada y Hayate con su sonrisa siempre burlona, ¿A qué se refería Hayate con eso de "Abogados" y "Firmas"?- ¡No hablamos de algo simple!- hasta que Fate por fin explotó, y eso preocupó a Nanoha-¡Esto sobrepasa por mucho la raya! ¡En qué estabas pensando Hayate! ¡Esto no es un simple juego tuyo! ¡Esto es…! ¡Estamos hablando de…! ¡De…!...

-Ñya~, ñya~, ñya~, ñya~…- un nuevo sonido inundó el lugar, dejándolo completamente en silencio, y deteniendo así el parloteo de Fate. El sonido, más que molesto, a Nanoha la pareció un poco lindo, y sabía perfectamente de donde provenía. Sin dudarlo se incorporó un poco y tomó la manta que por encima cubría la canasta, y al descubrirla, ante sus ojos apareció, algo que no había apreciado tan de cerca desde hace mucho.

Miró sin poder creerlo al pequeño ser que ahí se resguardaba y poco a poco, fue cediendo su llanto por si mismo, solo fue que la voz de Fate, que raramente ella solía alzar, la había asustado un poco.

-Asustaste al bebé, Fate-chan…- dijo Hayate, como si fuera culpable de algo muy grande.

Y Fate miró nuevamente a su amiga, el llanto la distrajo un poco del reclamo que estaba haciendo…

-Tú…tú ¿Cómo te atreves a hacer algo como esto Hayate? ¡Hablamos de un bebé! ¡De un ser humano!- habló fuerte a modo de reclamo, sin alzar mucho su voz esta vez- ¡De ninguna manera puedo verlo como un regalo! ¡O como un reto! ¡Como sea que quieras hacérmelo ver! ¡Esto simplemente es inaudito! ¡Inaceptable! ¡No hay forma de que podamos aceptar algo así!

-Me temo, que aunque no quieras debes aceptarlo…

-¿Por qué…? Es imposible que estos papeles tengan el valor que aparentan tener…

-Pero los tienen…y es muy legal…

-Tienes que estar bromeando…

-Escucha, no me interesa como lo veas, ahora eres responsable, junto a Nanoha-chan de esta pequeña criatura, y si no cuidas de ella, te demandaré…

-Eh~je, no puedes hacerlo…

-Claro que puedo, te lo probaré… ¡Signum! – Llamó nuevamente a su guardián, y entró mirando de soslayo a Fate, pero quedando frente a su protegida- ¿Serías tan amable de decirle a Fate-chan, que esto es tan legal como nuestra hoja de vida y todas las leyes legales que existen?...- Signum, también tenía un semblante, no solo inseguro, sino que también mostraba un poco de lastima, y pena.

-Lady Testarossa, me temo…- comenzó diciendo, esta vez mirando a Fate-…que todo es cierto, mi ama Hayate no miente…

Y ese fue el decante para Fate, quien no podía creer lo que sucedía, ¿Qué se supone que significaba eso?...

-¡Esto definitivamente debe tratarse de una broma!- dijo Fate para si- ¡Hayate tienes que deshacer esto! ¡No puedes simplemente hacerme esto…a mí!- ahora se dirigía a su amiga…

-Pero si ya lo hice…- decía ésta muy tranquilamente.

-¡No! ¡No, de ninguna forma tú…!- y siguió diciendo cosas, tratando de encontrarle sentido a lo que sucedía, de justificar sus razones por las cuales no podía aceptar, es más, por qué tenía ella que estar discutiendo algo tan inverosímil como lo que estaba sucediendo, era tan absurdo…

Sin embargo, lejos del mundo real, donde se sucedía aquella discusión, unos ojos brillaban, encantados y maravillados, por lo que se reflejaba en sus pupilas, que desde ese momento, no pudo dejar de apreciar la belleza que observaban. Para ella los sonidos de las voces, de las palabras, sonaban como ecos lejanos, que no le concernían en absoluto, solamente existía la ternura de aquella criatura inocente, y ajena de toda culpa, de cualquier discusión, de cualquier suceso del exterior. Su aura era tan pura que sentía como la contagiaba, sus labios inevitablemente se habían curvado en una sonrisa. Acariciaba su pequeña mano que casi podría decir, era como diez veces más pequeña que la suya, y que el bebé había asomado en un movimiento errático sobre la orilla de su cálido aposento, logrando con esa pequeña caricia transmitirle tranquilidad, ya que de un momento a otro lograba ver las pequeñas facciones de su rostro denotando molestia por el sonido de las voces que escuchaba, e intentando así interrumpir nuevamente su pacifico sueño. Miraba con adoración, el escaso cabello dorado, el sube y baja de su tranquila respiración, su cejas que casi no se apreciaban al ser muy claras como su piel, solo lograba mirar pequeños brillos que se reflejaban por la luz. Acarició un poco más su pequeña mano y sintió algo en ella, que no había notado, una pequeña pulsera en su muñeca, de esas que parecían de hospital, miro un poco más de cerca y logró divisar un nombre Vivio, sus ojos se abrieron sorpresa sin poder creerlo "¿Vivio?" repitió en sus pensamientos, movió un poco más la pulsera y vio que seguía el nombre, y su corazón se inundó nuevamente de un sentimiento cálido de felicidad al leer lo que ahí decía: Takamachi Harlaown. "No puede ser" Por un momento creyó soñar nuevamente, pero al ver a Vivio al rostro, y que por instante abría sus pequeños ojos "el color de sus ojos" rubia y de ojos bicolor, aunque no fue mucho tiempo, ahí estaban. Vivio cerró sus ojos para intentar regresar a su sueño, y Nanoha, ella…sintió un nudo que se atoró en su garganta, quería gritar de felicidad, deseaba estar bien y poder levantarse para cargar y abrazar a esa bebé, quería llorar de alegría, y es que al ver a Vivio había algo que se sentía tan de ella ¿Cómo es que esa pequeña criatura pudo llegar a ella? Ya no era más un sueño "…pero…no importa...de que forma has llegado a mí…porque estás aquí…Vivio" Sí, no importaba la razón…porque se sentía feliz, y porque desde ese primer momento en que la vio, sintió amarla.

Y entonces Nanoha regresó a lo que sucedía en la realidad…

-¡…Hayate, llévatelo por favor!- seguía diciendo Fate ya fuera de si. Y Nanoha no podía creer que ella dijera eso, a lo mejor era, porque no había visto de cerca a Vivio.

-En fin, ya me voy, simplemente vine a notificarte de la corte, que habían logrado aprobar mi regalo…

-¡No! ¡Espera Hayate!- Fate estaba tan aturdida, que solo decía aquello, pero no hacía movimiento alguno para detener a Hayate.

-¡Hayate-chan!- Hayate se detuvo en ese instante, al escuchar a la persona que no había dicho ni una sola palabra en lo que llevaba discutiendo la situación.

Esperaba su reclamo, su inconformidad, y su exalto exhaustivo parecido al de Fate, o uno peor.

Pero en lugar de eso solo observaba uno ojos lavanda casi lila, que extrañadamente denotaban firmeza…sin siquiera ella decir una palabra ni que existiera una razón o motivo aparente.

-¡¿Y qué supone que haremos el lunes?!- Fate no comprendía lo que había sucedido, pero sin importar qué, seguiría con su negativa- ¡Si dejas las cosas como están, no podremos ir a clase! ¡¿Cómo es eso de nos demandarás?! ¡¿Acaso no somos tus amigas?! ¡¿Acaso no soy YO tu mejor amiga de la infancia?!

-¡Ah! Eso. No te preocupes, en la mañana de lunes vendrá una muchacha llamada Aina-san, ella cuidará de Vivio mientras ustedes estudian. Cuando no pueda ella, vendrá un hombre llamado Zafira, y él la cuidará, él fue el primer tutor del bebé, así que no se preocupen.

-¡No es eso de lo que estoy hablando!

-Y casi lo olvido también, aquí les dejo estas llaves, que desde ahora les pertenecen- dijo y se movió por el lugar y colocó el llavero que contenía un par de llaves de diferente cerradura cada una, sobre la pequeña mesita de sala, Hayate y Nanoha se miraron por última vez, hasta que finalmente la primera terminó de irse.

Fate había quedado muda por el shock del que no salía, quedó de espaldas a la pared sin saber qué hacer, qué pensar, qué decir. Nanoha la miraba, lo cierto es que era una situación de lo más extraña, no lo pensó, pero lo que Hayate había hecho era de lo más normal, es decir, según ella era su venganza por haberla asustado, aun así, mira que hacerlas madres de un bebé, eso era una completa locura, la cual ya había aceptado por razones que hasta ella misma desconocía, pero ¿Y Fate? Tan malo era que ni siquiera se atrevía a mirarla a ella y a Vivio…

Nanoha observó el movimiento que Fate realizaba, luego del largo silencio que le hizo pasar. Abriendo el folio frente a si, que contenía los documentos que Hayate le había entregado, se dispuso a leerlos, y a partir de cierto punto, alzó su voz…

-…y por el poder que la ley nos otorga, hacemos constar que Takamachi Nanoha, nacida en la ciudad de Uminari, hija de Takamachi Shiro y Takamachi Momoko, y los otros datos que por defecto nos brinda su respectiva partida de nacimiento, que junto a T. Harlown Fate, residente de la ciudad de Uminari, japonesa nacida en Italia, hija adoptiva de Harlown Lindy, y los otros datos que por defecto nos brinda su partida de nacimiento y su hoja de recepción adoptiva, les damos la custodia entera y total de la presente inscrita "hoy", a los once días del mes de mayo del año dos mi diez, Vivio Takamachi Harlown- Fate notó el nombre, el mismo del sueño y de la visión pero en su histeria no hizo ningún caso-…nacida en el hospital central de la ciudad Uminari, a los quince días del mes de marzo del año dos mil diez…- y seguían más letras, así como las anteriores pero no siguió. No sabía cómo es que aquello era posible, para ella era como si de una mala broma se tratara, pensando alguien vendría, que Hayate regresaría y se lo confirmaría, que se molestaría con ella por casi detener su corazón del susto, bromearían un poco y todo acabaría…

-Fate-chan…- la llamó, pero Fate no la escuchaba.

-Demandaré a Hayate.

-¡¿Qué?! - ¿Acaso Fate había perdido la razón? ¿A qué se refería exactamente?

-¿Es que acaso estás contenta con esto? Somos responsables ante la ley de alguien que ni siquiera sabíamos que existía- Nanoha sentía que cada nueva palabra que salía de los labios de Fate eran como cuchillos que estaban apuñalando su corazón. La sola idea de que rechazara a Vivio se estaba haciendo insoportable.

-¿Y crees que podrás demandar a Hayate y ganar?- y no lo ocultó en su voz, diciendo aquello de una manera un poco ruda, creyendo que así haría caer a Fate en la realidad de la situación y que dejará de huir, y que al menos se dignara en ver a Vivio. Pero Fate en lugar de mirarlo como una reprimenda que se le da a un niño regañado para que comprenda, lo único que hizo fue recordar, que ese no era el tono de voz de Nanoha, sino de su rival "Takamachi"…

-¡Claro que no! Es lo que me frustra, ¿Cómo se supone que se hace algo así? El problema real es que tenemos que lidiar con esto ahora, hay tantos pensamientos que cruzan por mi mente, que siento que me va a explotar.

-¿Sabes lo que yo pienso?...- dijo Nanoha sin cambiar el tono de voz.

-¡Deja de hacerte la lista, y dilo de una vez!- y ella se lo devolvió, dando un pasó atrás, hablando como solo lo haría la antigua Harlaown.

-Que no podrías…demandar a Hayate- Nanoha ladeó su rostro, no queriendo mirar a Fate y esquivando su mirada- dices que cruzan muchos pensamientos en tu mente, y no te has puesto a pensar, en cómo pudimos terminar en ese papel, aún siendo menores de edad…- ¿are? Ese era un buen punto, y Nanoha tenia razón, no parecía falso, de verdad tenia los sellos originales de las instituciones gubernamentales, era una copia ¡y los tenía a vivo color de tinta!, a excepción de las firmas. Dejó salir un suspiro y se calmó un poco.

-¿Qué hacemos entonces?...- Nanoha seguía un poco enfadada pero ya era hora de decir lo que ella pensaba.

-Como yo creo que Hayate si te puede demandar…-dijo ahora en un tono cantarín "me calma y ahora me esta provocando" pensó Fate-…creo que deberíamos cuidar de Vivio-chan- ¿Ja? Acaso la escuchó bien. Pero antes de poder decir nada, la tercera involucrada comenzó a llorar nuevamente - ya, ya, todo está bien pequeña- le decía incorporándose un poco para poder tomarla entre sus brazos- ves todo estará bien- la mecía entre sus brazos y Fate solamente la observaba, de verdad que Nanoha tenía un gran potencial para ser una buena madre- Fate-chan- Nanoha le habló suavemente- ¿Por qué no te acercas y conoces a Vivio-chan?

-Vivio-chan…-repitió ahora para su extrañeza, dándose cuenta por fin de que conocía ese nombre, más de lo que pensaba.

-Mira Fate-chan es rubia- la de cabello cobrizo le hablaba emocionada, al ver que por fin Fate le ponía atención a la niña.

-¿Si?

-Sí, igual que tú…- Fate se acercó a ambas, sentándose a la par de Nanoha.

Hubo unos instante de silencio, y Fate, miro a la pequeña, y ésta también enfocó sus ojos en la ojurubí mayor, e inevitablemente algo se removió en su interior, al verse reflejada en esos hermosos bicolor, aquello que sintió una vez, un sentimiento que la inundaba…sentía que quería a esa pequeña, deseando en ese instante, sin saber el por qué…protegerla…

-Ah…- Fate intentó hablar pero sentía como el aire le faltaba-tú… ¿Quieres que nos quedemos con ella, Nanoha?- no estaba segura de si eran las palabras más correctas.

-¿Tú no quieres Fate-chan?- preguntó con tristeza.

-No, no es eso, pero…es que…- la miraba ahí, y con Vivio en sus brazos "que visión más hermosa, ¿Por qué no lo he notado antes?"- Perdóname Nanoha- dijo al fin- supongo que me alteré, y es que no pude evitarlo, es solo…que todo me pareció tan… extraño, y fuera de lugar que…me dejé llevar por la primera emoción…y ella…es solo una bebé…

-Lo sé. Por lo que dijiste, tendrá unos…ahmmm, un poco más de dos meses…

Poco le importaban ahora las palabras, justo en el momento en que sintió querer a la pequeña que Nanoha sostenía entre sus brazos recordó, que todavía había algo que aclarar, y ese deseo de querer explotar y expresar lo que sentía…solo esperaba no equivocarse. De un momento a otro no era capaz de comprender el por qué había dicho no querer consigo a la pequeña Vivio…

-Sí…- respondió a la pregunta de su compañera, pero…sin darse Nanoha cuenta, Fate la tomó de su rostro, guiándola a ella, y poder besarla nuevamente en los labios. Nanoha abrió sus ojos en sorpresa, sonrojándose a más no poder. En esta ocasión el beso duró lo que fueron unos pocos segundos, a diferencia del anterior.

-F-Fate-chan…- Nanoha estaba que no salía de su impresión. Y Vivio hizo un par de muecas que parecían ser de risa.

-Mira, Vivio se está riendo de ti…

-¿Qué?...- y al ver a la bebé se dio cuenta de que era cierto- ¡E-eso es por tu culpa Fate-chan! No me andes…sorprendiendo de esa forma…- decía viendo a cualquier parte, esquivando a Fate.

-¿Cómo…? Dime, que no te sorprenda ¿Cómo?- Fate sonreía pícaramente.

-Eso…tú sabes, con eso…- y no era hasta ahora que Nanoha recordaba que no habían podido hablar de lo que había sucedido.

-Te amo, Nanoha…- y su corazón comenzó a latir con furia al escuchar esa declaración, que tanto había querido.

-Fate-chan…

-Y si tú quieres cuidar a esta pequeña, que ahora lleva nuestros apellidos, yo te apoyaré…- Nanoha se extraño…

-¡No, Fate-chan! ¡No es esa la razón! ¡No es eso por lo que quiero cuidar de Vivio!

-Lo sé. Es extraño, pero cuando no había visto a Vivio, me sentía con la obligación, al verlo como una broma demasiado fuerte de Hayate, pero ahora que por fin la he visto, siento que quiero cuidarla, y por lo que veo tú también…

-Fate-chan…gracias, Fate-chan, y sabes yo…- decía con su sonrojo marcado…

-¿Qué sucede? Hay algo más que quieres decirme…

-Sí…- y ahora fue Fate la de la sorpresa, al ser besada por Nanoha, pero a diferencia de esta otra, correspondió casi inmediatamente el beso-…yo también te amo.

-Bien, ya que todo está aclarado, ambas cuidaremos de Vivio-chan…

-¡Sí! Por cierto Fate-chan…

-¿Qué sucede?- preguntó Fate con suma alegría al sentirse realizada, se había confesado a Nanoha, y ésta le había correspondido, y para mejorar la cosa ¿?, ahora eran madres, de "su" propia hija.

-…Es que…el pañal de Vivio-chan se siente un poco pesado…

-¿Eh?

-Y bueno, ya que yo estoy un poco lastimada, ya sabes, podrías tú…

Parece que había pensado muy aprisa las cosas…

-…cambiárselo a Vivio-chan por mi…

-¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!- "medio" gritó, en lo que parecía ser negación, más el gesto que reflejaba daba a entender cualquier cosa menos enfado, queja o molestia.

Notas:

Saben, yo adoro tanto a la Nanoha Tsundere como a la Nanoha yandere (versión White devil), y espero que a ustedes también. Nanoha no es bipolar, sino que tiene triple personalidad, no se olviden de la Nanoha racional, esa que toma las mejores decisiones en los momentos más críticos.

Que manera más dramática de terminar el cap ¿No lo creen?, y por si preguntan, !No!, yo no sé nada de leyes, así que declaro oficialmente que he hecho este capítulo sin ninguna base, de hecho estoy 100% de que lo que he escrito es imposible…pero ya saben, todo es puro fic…pero ahora ya sabemos que Hayate si puede hacer posible, lo imposible.

Ya hablando seriamente, aunque parezca algo absurdo, si tengo una razón para esta loca idea, ya lo verán, así que sean pacientes, no quería dejarlo solo como "Nanoha y Fate cuidando de Vivio"

Todas las dudas, serán aclaradas en el próximo cap, porque yo sé que he dejado muchas cosas al aire.

Hash, no, no hablo de Ash Ketchum (Alias: "me gusta la salsa roja") no, era un medio bufido de esos que dicen "a mí no guta" y saben que es lo que no me gusta, que todavía falta para los culebrones (cierta persona dijo que le gustaban cuando comenzó al fic, y entiendo a lo que se refería), y es que sí, habrán más adelante, se los comunicó desde ya, así que prepárense, porque el angst que les tengo preparado los hará llorar (Si, como no ¬¬), hasta el próximo cap! (Sí, digo que en el próximo cap habrá Angst)

Omake

En una sala donde todos vestían con trajes asépticos…

-AAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!- los gritos que se escuchaban eran de espanto, se tendría que tener la sangre de hierro para presenciar el suceso, y no flaquear ante los alaridos y el dolor que se escuchaban, pero sobre todo, no resistirse a la furia de aquella persona que "sufría"

-¡Resiste Nanoha, yo estoy aquí!

-¡CALLATE!, ¡Y NO HABLES COMO SI SUPIERAS COMO SE SIENTE!

-¡Pero Nanoha…!

-¡VOY A MATARTE!- le decía con una mirada fulminante, para luego volver a retorcerse de dolor y apretar todavía más fuerte la mano que la sostenía.

-Descuide, todas dicen eso- escuchó decir a la persona que intervenía a su esposa…

-¿Está seguro?- preguntaba con un tono lastimero, no estando muy segura de las palabras del doctor.

-Sí, no te preocupes, Milk me dijo cosas mucho peores cuando nació Gohan, tuve suerte de no estar cuando nació Goten…

-¿En serio? ¿Como cuáles?...

-Pues…por ejemplo, eres un "Beeeeeeeeeeeeeeeeeeeeep", ojála que te "Beeeeeeeeeeeeeeeeep", no sabes como quisiera "Beeeeeeeeeeeeeeeeeeeeep", voy a "Beeeeeeeeeeeeeeeep" y ya verás que "Beeeeeeeeeeeeeeep", así que no está tan mal…

- je je, que alivio…- dijo no muy segura…

-¡YA CALLENSE DE UNA BUENA VEZ!- sentía irritarse con cualquier cosa, y el parloteo de esos "idiotas" solo hacía, que el estremecer de sus entrañas fuera peor…- FATE TE JURO QUE "Beeeeeeeeeep", NO VOLVERÉ A PERMITIR QUE "Beeeeeeeeeeeeeeep" Y "Beeeeeeeeeeeeep"

-Nanoha…- Fate tenía ahora lagrimillas en sus ojos y no precisamente por lo que le acababa de decir Nanoha, sino porque la veía respirar agitadamente con dificultad, nunca llegó a pensar que fuera tan duro. Nanoha tenía colocado un medicamento vía endovenosa en su brazo, y sudaba a mares, se retorcía en la camilla de partos y lagrimas se escapaban de sus ojos…

-¡FATE, NO ERES TU QUIEN ESTÁ SINTIENDO ESTO! ¡ASí QUE DEJA DE LLORAR!

-¡Pero Nanoha yo te amo y por eso…!- por un momento Nanoha se le quedó mirando a Fate, fue algo muy sorpresivo que dijera eso, incluso para los presentes, el doctor estaba muy impresionado, y el asistente Goku solo pudo sonreír, esa escena en aquel caos fue simplemente hermosa.

-¡AAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHH!- volvió a gritar Nanoha de dolor.

-¡Nanoha!

-Tranquila…respire, 1, 2, 3… ¡Puje!- le dio indicaciones la enfermera a Nanoha como anteriormente, luego de no haber intervenido en lo que fueron un par de minutos. Nanoha hizo exactamente lo que le dijo la enfermera, sintiendo después que se le iba el aliento, que le faltaba el aire, pensando que no podría resistir más tiempo. Y así, Nanoha volvió a pujar como le decía la enfermera, esperando que por fin llegara el momento, aunque sintiera desfallecer en cualquier momento…

-El bebé ya está coronado- dijo el doctor por fin…

-¡¿Qué?! ¡¿Qué significa eso?!- Fate no estaba segura de lo que significaba y se preocupó un poco.

-Que ya podemos ver la cabeza del bebé- le decía tranquilamente el asistente Goku- ya te lo había dicho Fate…

-¿Ah si?

-Enfermera, prepare las pinzas…

-Sí, doctor…- la enfermera se fue y Goku ocupó su lugar.

-Takamachi-san, una vez más, cuando salga la cabeza, lo demás será un poco más fácil, ¿Lista?- le escuchó decir al doctor.

-Lista- Nanoha ya tenía la voz cansada, y su cuerpo comenzaba rendirse ante todo el esfuerzo que había realizado, pero siguió luchando.

-1, 2, 3… ¡Puja!- Goku guió esta vez. Nanoha pujó y sintió como se le iba el alma en ese momento.

-¡AAAHHH!

-¡Salió la cabeza, Nanoha-san, puje una vez más!…- pidió el doctor, mientras tomaba al bebé del cuello.

-¡Nanoha-san!

-¡Nanoha!

Y Nanoha pujó un par de veces más de manera seguida y entonces el bebé terminó de salir por completo.

El llanto que tanto se esperaba oír, comenzó a resonar por todo el lugar, regalándoles a todos, el sentir hermoso de la vida una vez más.

Nanoha calló rendida sobre el colchón tras su espalda, mientras derramaba ésta vez, lagrimas de felicidad y alivio.

-¡Nanoha te amo, te amo…!- decía Fate con emoción, mientras besaba el rostro de su amada.

-G-gracias…Fa…te-chan…

-¿Por qué me agradeces Nanoha? Sabes que yo siempre estaré contigo, nunca te abandonaré…

-N-no, no…por eso…, es por…no desmayarte…- dijo y Fate sintió sonrojarse, es verdad, en más de una ocasión pensó que se desmayaría…

-Nanoha, ¿Cómo podría? No haría algo como eso mientras tu luchabas tan duro, quería estar aquí contigo a como diera lugar…

-Muy bien, aquí está…- les decía el doctor…- su pequeña, es una hermosa niña-…mientras colocaba al bebe un poco arriba del vientre de Nanoha y seguía llorando.

-Mira Fate-chan, es tan pequeña…

-Sí, y es muy hermosa Nanoha…

El doctor colocó las pizas sujetando en sus respectivos lugares el cordón umbilical, para después cortar y tomar al bebé nuevamente…

-¿Cuál será el nombre de su pequeña?- preguntó el doctor antes de proceder a hacerle a la pequeña sus respectivos procesos. Nanoha y Fate se miraron mutuamente y sin dudarlo…

-Vivio…- dijeron al unísono.

-Felicidades, Nanoha-san, Fate…

-No, gracias a ti Goku por estar aquí…

-No es nada, después de todo también es parte de mi trabajo…- decía muy convencido ¿Qué le habrá sucedido al gran guerrero Goku para decidir trabajar en una sala de partos?- por cierto, Nanoha-san, pronto regresará el doctor y tendrás que pujar una vez más, recuérdalo…

-¿Qué? ¿Por qué?- preguntó Fate confundía.

-Fate-chan…- Nanoha suspiró.

-Para que termine de salir la placenta, ya sabes… ¡Ah! Y tal vez coser uno que otro desgarré que pudo causar la bebé al salir, considerando que eres primeriza…- Recordando que eso podía suceder, Nanoha suspiró una vez más.

-Ah…etto- Fate se había perdido por un momento.

-Sabes Fate- decía Goku mientras miraba a Nanoha descansar- muchas se desmayan inmediatamente nace el bebé, quedando profundamente dormidas, pero Nanoha ha sido muy fuerte. A decir verdad, da un poco de lastima tener que despertarlas cuando lo hacen, por eso tratamos de mantenerlas despiertas…

-Con que era eso…

-¡Bien Takamachi-san, es hora de terminar!- el doctor había regresado.

-¿Y Vivio?- preguntó Fate.

-La enfermera se la ha llevado, para terminar su cuadro…- respondió tranquilo el doctor- Goku ya sabes que hacer, ya pronto todo terminará Takamachi-san…- Goku ya había preparado las gazas y pinzas y otros instrumentos que necesitaría el doctor, quedando a corta distancia de este, y cerca también de Nanoha. Colocó, una mano sobre el vientre de Nanoha, y comenzaron la intervención final.

Cuando todo ya hubo terminado, trasladaron a Nanoha a la habitación 6, a una cama donde por fin dormía plácidamente, y Fate estaba ahí, no se movía de su lado en ningún instante, y besaba su mano de unos momentos a otros, tratando de brindarle tranquilidad en sus sueños.

-¡Bueno aquí les traemos su regalo!- dos personas entraron trayendo una pequeña camilla donde una cosa pequeñita descansaba.

La enfermera cargó a Vivio y se la entregó a su madre rubia.

-Es tan hermosa- decía Fate sin poder creérselo- Nanoha…Nanoha mira…

Nanoha reaccionó a la voz que le hablaba…

-Es Vivio-chan…- Nanoha solo pudo sonreír y Fate se la entregó para que ella pudiera cargarla. Al mirar a ambas estando juntas, Fate estuvo segura de que esas dos personas eran su felicidad.

-Disculpa Rosa, ¿Podrías sacarnos una foto? – Goku le pidió aquel favor a su compañera enfermera. Colocándose al otro extremo de Nanoha.

-Ah…yo…- rosa estaba un poco insegura de hacer aquello. Y aunque Goku había interrumpido la atmósfera tan hermosa que se había formado, sorprendentemente las involucradas no se enfadaron, al menos no mucho.

-Descuide Rosa-san, puede hacerlo…- dijo Fate en un suspiro y con una pequeña gota en su cien- ¿No te molesta, cierto Nanoha?

-No, pero después nos tomaremos otras solo las tres ¿Nos dejarás Son Goku-san?

-¡Sí! Y no es necesario que me llames por todo el nombre, y quita el -san…

Nanoha suspiró, y todos sonrieron a la cámara, e incluso Goku hizo con una mano el símbolo de "amor y paz". Y Después se tomaron una par de fotos más, y en unas solo enfocando a Vivio.

-Bueno, muchas gracias, nos vemos Fate…

-Recuerda que Takamachi-san debe descansar Fate-san, no permitas que se sobre esfuerce al llegar a casa.

-De acuerdo. Nos vemos Goku, muchas gracias Rosa-san…- estaban a punto de salir cuando Vivio comenzó a llorar.

-¡Ah! ¿Qué le sucede?- preguntó Fate preocupada.

-No lo sé- dijo Nanoha insegura.

-De seguro tendrá hambre- les respondió rosa como si fuera lo más natural del mundo. Y enseguida Nanoha comprendió todo, pero…

-¿C-cómo lo hago?- Nanoha inconscientemente se puso nerviosa.

-Solo descubre tu pecho, acércala a el, y deja que aprenda…- la voz de rosa era tan relajante y segura, que tranquilizó a Nanoha, y obedeció a las palabras.

Se descubrió uno de sus pechos, y acomodó a Vivio para colocar el pezón cerca de su boca, esta lo sujetó y comenzó a succionar, al principio Nanoha sintió un cosquilleo, pero después comenzó a sentir un ardor que iba en aumento.

-¡Ah!- gritó un poco Nanoha.

-Al principio duele un poco, pero pronto te acostumbraras a ello…- Rosa siempre tenía las respuestas a todo, al fin y al cabo era una enfermera.

-Goku, pásame la cámara…- Fate se levantó de su haciendo para dirigirse a Goku que aún estaba en el lugar.

-¿Fate-chan?

-¡Claro, toma! ¡Gran momento ¿No es así Fate?!

-Por supuesto, y lo tomaré para la posteridad…

-¡¿Qué?! ¡Fate-chan, no! ¡No lo hagas! ¡No te lo permitiré!- Nanoha se había sonrojado, ni siquiera se había acostumbrado a "aquello" y ya tenía que soportar que trataran de captarla. Con su otro brazo trató de cubrirse para que Fate no tomara la fotografía.

-¡Nanoha, deja de cubrirte! ¡Vivio y tú se ven tan lindas! ¡Solo será una fotografía!

-¡Nanoha-san voltea tu rostro mirando a Vivio-chan, así la fotografía quedará mucho mejor!

-¡CLARO QUE NO LO HARÉ! ¡FATE-CHAN BAKA!

-¡Silencio! ¡Por favor, no alteren a Takamachi-san cuando alimente a la bebé, puede ser malo!- Rosa detuvo todo el parloteo, denotando un buen punto, y Fate y Goku tuvieron que resignarse.

-Chee…- dijeron en fastidio ambos.

-Muchas gracias, Rosa-san…- agradeció Nanoha, y miró a Vivio más tranquila pensando que ya todo había pasado, pero solo acababa de comenzar…

¡Click!

Nanoha escuchó el sonido, e inmediatamente miró a una Fate sonriente, había bajado la guardia.

-¡Fate-chan!

La vida les sonreía clemente.

-… ¡Y mira aquí estamos los cuatro! ¡Vivio-chan es muy hermosa, y es rubia igual que Fate!

-Se ven como una bonita familia, pero Goku ¿Qué haces tú en la fotografía?

-Es que Fate y yo nos hicimos muy buenos amigos, solo quería un recuerdo ¿Crees que estuvo mal, Milk? Además después dejé que se tomarán Fotos solamente ellas.

-No, está bien, me alegro que te vaya bien en el hospital- Sí, Milk estaba muy contenta de que al fin Goku encontrara un trabajo de verdad.

-Pero sabes algo Milk, estaba pensando…

-¿Qué cosa Goku?

-¡Que yo puedo volverme rubio cuando quiera!- dijo emocionado y se transformó en super Saiyayin, y utilizó tanta fuerza que terminó destrozando el techo de la casa- Ups, lo siento, je je…- decía mientras veía a Milk entre otras cosas dentro de la casa que se volcaron adentro, y se rascaba la nuca.

Notas:

Chicas si piensan tener un hijo, que un doctor les atienda el parto, son más amables que las doctoras, suena paradójico pero es verdad, yo he podido comprobarlo, son raras las doctoras que tratan bien a las mujeres parturientas. En fin, mejor ya no sigo más con eso.

Este omake obviamente no tiene nada que ver con la historia, es para que ustedes disfruten.

Lo siento, Sthep, ¿No te molesta que te llame así verdad (y hasta ahora pregunto)? Pero esta idea se me ocurrió el domingo en la tarde.

Y solo una cosa más ¡No me linchen!

Les gustó, no les gustó, comenten igual.