Jo jo jo, hola, hola, hola, yo aquí reportándome, je je, si después de siglos de no pasar por aquí (Ni siquiera para leer otros fics, snif, ah que tristeza), pero en fin, quiero decirles que lo siento mucho, pero que se le va a hacer, no puedo regresar el tiempo.

Y también quería decirles ¡Qué he roto mi record! Sí, así es señores, he escrito más de diez páginas en un solo día, casi las veinte (Y eso que ya llevaba más de diez) Así que el capítulo de hoy es un poco largo, solo espero que no se aburran, con eso de que escrito tanto ayer se me cruzaban los ojos (oh, si, mi record por día solo habían sido solo seis páginas).

Kanagamita99 como te lo prometí, después de que terminaran mi dos semanas de exámenes, estoy publicando este capítulo (el domingo es el último día de la semana ¿cierto?), pero debo confesarte que ésta semana tuve un dos exámenes sorpresa, por eso no había sido mucho lo que había podido hacer, ahora que lo pienso, han sido tres semanas seguidas de parciales, vaya, tengo que investigar éste hecho.

Espero que el capítulo sea de su agrado, y…Nara375, me gustan mucho tus rewiews, son tan…objetivos, si, pero no seas muy dura conmigo T_T.

Cualquier, error, horror, si, es completamente mío, senpai lamento no haber pedido tu ayuda esta vez, puesto que hice una promesa y las promesas deben cumplirse, aunque sea en el último momento.

Disclaimer: MSLN no me pertenece, ni sus personajes obviamente, sino que son propiedad de sus propios autores.

Se detuvieron después de caminar aquel pequeño tramo en silencio, y es que la verdad, se sentía cierta tensión en el ambiente obviamente no era causado por ninguna de las presentes sino por el reciente acontecimiento anterior. Y aunque no lo dijera, Fate se encontraba destrozada, ni ella misma creyó poder llegar a tanto, pero lo había hecho y como bien dijo, no iba a retractarse, su orgullo y la decepción no se lo permitirían.

-Y bien ¿Van a decirnos lo que sucedió?- Arisa se atrevió a preguntar, y Nanoha la miró, mientras que Fate se quedó de espaldas a ellas.

-Arisa-chan...-comenzó Nanoha- no es algo fácil de contar...

-Pero somos sus amigas, pueden confiar en nosotras, para lo que sea...- trató de alentar Suzuka.

-Así es, y no nos iremos hasta que nos lo digan...

-Arisa- Fate fue quien habló esta vez- será más sencillo mostrártelo...- se volteó a verlas ya que al fin había podido controlar sus emociones- ¿Estás de acuerdo Nanoha?

-Ah...¡Um!- asintió su compañera.

-¿Pero cómo...?

-El autobús ya viene...- Fate detuvo el argumento de su amiga y todos subieron a aquel medio de transporte y esperaron a llegar a su destino.

Mi Hija Como Ninguna Otra

Capitulo 10:

Lágrimas Cristalinas Parte II

-¡Ah! ¡Que linda!- Exclamaba emocionada la chica de cabello largo adornado con una pequeña diadema. Se encontraba en la sala de aquella casa junto a su amiga rubia de cabello corto, quien no terminaba de creer lo que acababan de decirle.

-Muchas gracias por todo Aina-san...

-Sí, se lo agradecemos mucho, y la esperamos mañana también, que le vaya bien de camino a casa, es un placer tener su ayuda- Fate y Nanoha se encontraban en la puerta junto a Aina-san, y al terminar de hablar Nanoha, se inclinaron en agradecimiento y despedida.

-Al contrario el placer es mío- estuvo a punto de irse cuando recordó algo- ¡Ah! Por poco y lo olvido, Signum-san me pidió que les entregara esto- sacó un sobre manila de medio tamaño y se los entregó- no pude dárselos en la mañana ya que se fueron tan a prisa, pero bueno, ahora si me voy, que pasen buena noche...- y finalmente se fue, y ambas vieron con extrañeza el objeto que Fate sostenía en sus manos.

-¿Qué será? ¿Debería abrirlo?

-No- Nanoha negó y Fate la miró confusa -primero debemos hablar con Arisa-chan y Suzuka-chan, luego podremos ver de que se trata, no quisiera que te alteraras ahora, Fate-chan eres muy sensible, y será mejor que solo nosotras lo sepamos, puesto que seremos nosotras quienes deberemos lidiar con ello...

-Pero Arisa y Suzuka están aquí porque quieren ayudar...

-Y hay cosas de las cuales solo nosotras podemos encargarnos...- Nanoha sonrió- pero estoy segura de que si podemos pedir su ayuda lo haremos...

-De acuerdo...- Fate dejó el sobre en la cocina y luego alcanzó a Nanoha para hablar con las chicas.

-De verdad que no puedo creerlo...- fue lo primero que escucharon decir a Arisa cuando regresaron con ellas.

-A ga, di ja ja ja...- Vivio reía debido a que Suzuka le hacía pequeñas cosquillas.

-Pero cómo fue que todo terminó así...por qué Hayate-chan lo haría, ¿Tiene que ver algo con lo de que ustedes se han vuelto amigas?- Suzuka tocó el punto clave de la situación. Arisa las miraba con detenimiento esperando la respuesta.

-Así es...- confesó Fate y ellas le pusieron mucha atención- después de lo que sucedió en la reserva Yagami todo fue muy extraño. El peligro que pasamos Nanoha y yo nos llevó al borde de nuestras emociones sin quererlo, lo cierto es que al fin de cuentas descubrimos que no nos odiábamos, pero fue un poco difícil, al principio pensé en vengarme de Hayate por habernos hecho aquello, pero resulta que Hayate tenía otra sorpresa guardada y es que después de todo lo que nos hizo, creyó que haríamos lo que ella quisiera sin rechistar...

-¿Todo lo que les hizo, lo de la reserva Yagami no fue lo único...?- por un momento Arisa parecía haber olvidado todo lo sucedido antes de eso.

-No...- y Fate relató todos los acontecimientos que parecían ser coincidencia pero que al final resultaron ser obra de la misma Hayate.

-Ah, ya veo...- Arisa tenía una sonrisa nerviosa luego de escuchar a Fate, y Suzuka simplemente ladeó su rostro un poco, recordar sus acciones le hizo sentir vergüenza.

-Y al final...- sin embargo las otras dos no parecieron percatarse de la situación de sus amigas y Nanoha decidió seguir con el relato de comenzó Fate- nos propuso un reto. Lo cierto es que el castigo que tenía planeado Fate-chan no estaba nada mal, pero la propuesta de Hayate llamó mi atención, porque me di cuenta de que tal vez de esa manera podría terminar con aquella situación de una vez por todas...

-¿...aquella situación?

-Si, verás Arisa-chan yo...nunca he odiado a Fate-chan, es solo que las situaciones que se dieron en el pasado fueron muy confusas, y nos llevó a un error que duro por muchos años, pero al fin pudimos arreglarlo...- Nanoha se sonrojó.

-...en cuanto a la propuesta de Hayate- Fate también se había sonrojado, pero trató de controlarse, no se sentía lista de contarles "todo" a sus amigas, al menos no todavía- en realidad ella lo llamo "El Último Reto", era que tratáramos de Vivir juntas durante un mes en este lugar y la primera que no soportara perdería...evidentemente eso no sucedió, porque Nanoha y yo, al fin tuvimos la oportunidad de hablar sin tomar en cuenta nuestra rivalidad, al principio parecía que sería difícil, pero ceder no costó tanto como creí...

-¿Entonces ustedes dos han estado viviendo juntas el pasado mes, completamente solas?- Arisa preguntó sorprendida mientras las señalaba a ambas, no pretendía insinuar algo precisamente, pero Nanoha y Fate no pudieron evitar sonrojarse.

-¡No! ¡No es lo que tú piensas! ¡Nanoha y yo nos hicimos amigas, y solo estábamos esperando a que éste tonto reto terminara para poder decírselo a los demás, o mejor dicho, para dejar que los demás lo supieran! No queríamos que Hayate se diera por aludida.

-Mmm, ahora comprendo el por que de su comportamiento el viernes...pero solo han pasado dos días, ¿Qué fue lo que sucedió para que terminaran...con esta bebé tan linda?- Arisa trató de que no todo sonara tan mal, después de todo recordaba ligeramente haber aceptado ayudar a Hayate a finalizar ese plan, y recordaba haber hecho cosas que no debía. Pero más que nada, porque Nanoha y Fate no se miraban tan afectadas, como se supone, debería.

-Es que yo...hice algo que no debía- Nanoha se avergonzó al decir aquello- yo puse condiciones al aceptar este reto, y una de ellas era que Hayate-chan no bromearía con nosotras ni interferiría en el desarrollo del mismo, y yo bueno...Hayate-chan hizo algo que me enfadó y fui un poco dura con ella...

-No te preocupes Nanoha, decir eso es completamente innecesario, ya que al final éste era el verdadero objetivo de Hayate, lo que tú le hayas hecho no tuvo nada que ver...

-Emmm, eto...nosotras también queríamos pedirles disculpas por lo que hicimos...- Suzuka habló y Arisa no estaba muy segura de hacerlo, pero no lo negaría.

-¿De qué están hablando?- preguntó Fate curiosa.

-¡Nosotras ayudamos a Hayate a crear aquellas situaciones que parecían coincidencia!- Arisa ya no pudo con la culpa y terminó explotando sin pensarlo- ¡Por favor no nos odien, Hayate dijo que haría que ustedes se llevaran mejor, y nosotras solo queríamos ayudar! ¡Jamás no imaginamos que ella haría algo como esto!- terminó inclinándose ante sus amigas, esperando lo peor, pero solo recibió silencio.

-¡¿Qué?! ¡¿Quieren decir que también tienen parte de la culpa?!- Fate sin quererlo y más que por el enfado, estaba que no se lo creía.

-Ah, es que nosotras solo...solo...- Suzuka sin poder evitarlo comenzó a sollozar, tal vez aquello no acabaría de buena forma.

- eh, en...ñya...ñya, ñya, ñya...-Vivio comenzó a llorar al ver el súbito cambio de emociones de Suzuka, primero alegre y ahora lloraba.

-Perdón, pequeña no quería...

-¿Podrías pasármela...?- con una suave voz Nanoha le pidió a Vivio. Y lentamente Nanoha se la llevó en sus brazos y regresó al lado de Fate, meció a Vivio y la tranquilizó con palabras dulces, y esa escena acabó con el enfado anterior, y todas vieron como poco a poco Vivio comenzaba a sonreír también. Al final Vivio terminó jugando con los pechos de Nanoha, esta se sonrojó pero dejó que la pequeña jugara por encima de sus pechos- lo cierto...lo cierto, es que- aun con su sonrojo presente, habló- ...efectivamente, llegamos a pensar que Hayate recibió ayuda de ustedes, después de todo nos dejaron solas cuando nos perdimos en la reserva ¿Por qué lo harían si no estaban de acuerdo? Pero no nos pareció necesario decir algo al respecto...y después de todo, lo que ustedes querían si sucedió, porque ahora Fate-chan y yo, nos llevamos mejor...

-Es verdad, lamento haberme exaltado, es que esto es...- la calma regresó.

-¿P-pero por qué aceptar cuidar de Vivio?- Arisa aun con nerviosismo preguntó, quería saber, el motivo no le parecía muy claro.

-Porque...- Fate posó una de sus manos sobre una de las de Nanoha que sostenía a Vivio- desde el primer momento en que la vimos, supimos que la amábamos, no tiene nada que ver con la amenaza de la demanda de Hayate...- lo primero que Nanoha y Fate le contaron a las dos chicas fue la situación de Vivio.

-Pero ¿De verdad crees que Hayate sería capaz...?- el silencio reino por un momento, siendo rotó únicamente por los balbuceos de Vivio.

-Yo no lo creo- dijo con seguridad Fate.

-Pero entonces Fate-chan ¿Por qué...?- a Nanoha la actitud de Fate, al saber aquello, le pareció...injusta...

-Por lo que dijo, no fue honesta...no me dijo la verdad, la razón de sus acciones, ¿Por qué no puede decírmelo y acaba con esta situación? Nosotros queremos a Vivio, y me gustaría agradecerle por traerla a nosotras, pero...

-¿Y no piensas que cuidar de Vivio es mucha responsabilidad, aún somos estudiantes de instituto?

-Cuando quieres hacer algo sinceramente con tu corazón, no piensas en la razón, y lo haces porque sabes que será algo bueno..., esto es algo como eso, y Arisa- Fate cambió su tono de voz, a uno un poco amenazante, pero juguetón- ...si quieres enmendar el hecho de haber sido cómplice en los malévolos planes de Hayate, nos ayudaras a cuidar de Vivio si alguna vez necesitamos ayuda y no podemos solas...

-S-sí, lo har...

-¡Lo haremos! ¡Yo también quiero ayudar a cuidar de Vivio-chan!- Suzuka también sentía que quería a la pequeña, ya se sentía su tía, y también quería enmendarse por sus acciones.

La platica se tornó más amena, aun cuando hablaban de cosas serias, y entre bromas, cenaron juntas, la amistad había regresado, y disfrutaron de la convivencia nuevamente, el hecho de que hubiera una pequeña, aunque al principio les parecía extraño, se acostumbraron rápido a ello, ya que le dio un toque especial y un nuevo tipo de alegría que Arisa y Suzuka no conocían, al ver a sus amigas tan felices, ellas sintieron como eran contagiadas de esa alegría. Y se fueron despidiéndose con una sonrisa, estando seguras de que ellas podían con esa responsabilidad, se miraban muy decididas y habían madurado más de lo que pensaban en ese poco tiempo desde la última vez que las vieron competir en aquellos infantiles retos.

-Aina-san dijo que Vivio no había dormido mucho...

-Y mira la prueba, ya esta dormida y todavía es temprano...

-De seguro se despertará en la madrugada...

-Está bien, para eso estamos aquí...qué tal si vemos lo que hay dentro- preguntó con el sobre en mano.

-Fate-chan...

-Sea lo que sea, lo afrontaremos juntas...

¿Un bebé? La idea de tener uno no es concebida por cualquiera, es solo un ideal anhelante de aquellas "parejas perfectas" que han encontrado la felicidad y desean tener una familia. Y cuando ese deseo llega, todos los familiares cercanos se alegran por la nueva vida que viene en camino, un nuevo miembro de la familia, una razón para celebrar, un motivo de felicidad. Eso es lo que debería ser, sabiendo que se tiene la capacidad de proteger esa nueva vida..., pero...qué sucede con todos aquellos que no lo planean, que no lo esperan...un milagro, se convierte en desesperanza, llevada por el prejuicio de una sociedad injusta que no valora la vida sino una posición que no es cumplida por esas personas que han cometido lo que consideran un error. Lo peor es que si sucede de esa forma, la traición llega engullidora devorándolo todo, con el abandono, sin importar quien sea que quede atrás, siempre es doloroso, y el dolor solo trae más dolor, ese camino cruel, ese circulo viciosamente cruel, que muchas personas, aun sin estar preparados son capaces de superar, dispuestos con esfuerzo y sacrifico en la lucha, que al final tiene su recompensa.

"Los días han pasado lentamente, pareciendo no querer acabar, las cosas han cambiado mucho, sobre todo por Nanoha y Fate, ellas eran alumnas estrellas de esta escuela, se esperaba mucho de ellas, pero repentinamente sus notas descendieron, nosotros sabíamos el motivo diferencia de la mayoría, pero no era la gran cosa, sus notas excelentes solo bajaron a un promedio de muy bueno, y por lo demás todo igual, aunque también estaba el hecho de que alguna de ellas se dormía en clase...de verdad me gustaría poder decir que solo era eso lo que cambio, pero Hayate ya no pasaba con nosotras, ya no formaba parte de nuestro grupo, Fate en verdad cerró el circulo, y yo sentía que no podía hacer nada al respecto y si ella no hablaba, no había nada que hacer.

Hayate encontró otras personas con quien estar, después de todo es capaz de congeniar bien con los demás, y así fue como ella se separó de nuestro lado, y curiosamente nadie preguntó al respecto, a nadie le extrañó lo suficiente como para prestarle atención, solo una pregunta, una vaga respuesta, y ahí acababa todo...tal vez sea mi culpa, por no pensar en ella, por pensar que solo era un broma, una buena idea, una buena forma de constancia, entretenida y divertida, parece que el tiempo dijo más de lo que esperábamos, si tan solo hubiera preguntado, pero cómo saber qué preguntar, si no tenía ni idea , no había forma de poder darse cuenta de algo así...

No mucho después de que estuvimos con Nanoha y Fate...en realidad, dos días después, encontré el momento para hablar con Hayate y lo que obtuve fue decepcionante, por qué tenía que ser esta mujer tan terca, se nota que por algo llegó a ser una de las mejores amigas de Fate.

-Queremos hablar contigo Hayate- La encontramos en una de esas nuevas costumbres inusuales suyas, leyendo un libro a la sombra de un árbol después de terminar el almuerzo, de verdad que no le lucían esos lentes. Afortunadamente ese día estaba sola...

-Arisa-chan, Suzuka-chan, creí que ustedes tampoco volverían a hablarme jamás...- habló de aquella misma forma que hizo enfurecer a Fate ¿Habrá querido alejarnos?

-Hayate, ya deja de bromear...- mi voz fue suave, y mi mirada condescendiente, lo menos que quería era pelear, y como Fate dijo, quería saber la verdad, o al menos una parte de ella, pero no estaba segura de si en verdad podría conseguir algo...

-Tú también, viviste a decirme lo mismo...

-No- Suzuka permaneció atrás de mi, le dije que yo me encargaría- yo solo quería saber si es verdad, si todo lo que hicimos, si todo nuestro esfuerzo por ayudarte a lo que yo creí una locura, es verdad. Yo no podría llamar locura a lo que has hecho, y tampoco sabría como llamarlo, pero creo que merezco saber, después de todo lo que hicimos por ti, y puesto que también somos culpables ¿Ese fue el objetivo desde un inicio? ¿Eso era lo que pensabas hacer? ¿Entregarles esa pequeña a Nanoha y a Fate?

-Y dependiendo de mi respuesta ¿Qué harás?- Hayate me miró directamente a los ojos con aquella seriedad tan ajena a su persona, me estaba retando, de seguro creyó que haría mismo que Fate.

-Yo solo quiero saber, la verdad...- lo dije lento, traté de hacerle saber, que mi intención no era hacerle daño, que no tomaría represarías, sencillamente quería saber la verdad...

-¿Por qué? Lo que ha pasado no tiene nada que ver contigo...-agachó su rostro, de seguro no le sentó bien escuchar de mi las mismas palabras de Fate.

-Que no tiene nada que ver conmigo...- pero esa vez mi voz sonó gruesa, lo que hacía era simplemente...- no te hagas la víctima Hayate, Nanoha y Fate también son mis amigas, como lo eres tu, se que estás sufriendo, y no es de menos con lo que te dijo Fate, pero ella también lo está pasando mal por ti, y lo único que debes hacer es decir la verdad, pero en cambio solo te alejas de nosotras como si no te importara...

-¡Si me importa!- me calló, con la expresión de tristeza en su rostro, descolocada, al menos ya no tendría que aparentar.

-Entonces di la verdad...

-¿Y qué quieres saber Arisa-chan?- no justifico su enfado, pero la dejé continuar- ¿Piensas que soy una loca depravada, que comete actos corruptos para entregarles niños a otros niños? ¿Para que personas aun menores cuiden de un infante que acaba de nacer? ¿Quieres saberlo? Pues sí, así es, eso fue lo que hice y no solo eso...tienes razón, ese era mi plan desde un inicio...pero no iba a involucrarlas a ustedes en eso- que considerada.

-Ya deja de hacerte la víctima ¡Maldición!, y claro que nos involucraste- fue realmente un milagro que no le dijera todo eso gritando- lo que hiciste no tiene ningún sentido, no logro encontrar ninguna razón para hacer algo así, es algo que solo tú sabes...Fate no me dijo que te dijera esto, pero lo haré porque ambas son mis amigas y quiero ayudar, si quieres no me lo digas a mi, pues no soy quien más merece saberlo, pero Fate esta dispuesta a perdonarte si dices la verdad, Nanoha no te odia, ni Fate tampoco, pero a estas alturas debes comprender porque ella no puede defenderte, y es porque todas tus acciones te hacen ver como la culpable, pero si no lo eres, si no es así Hayate...- Hayate me miró ahora con una mirada extraña, esperanzadora, vulnerable...y lamento decir que yo no la comprendía, pero a pesar de no saber, quería creer con todas mis fuerzas en mi amiga- si no eres culpable, entonces no veo ninguna razón para no decirlo- en ese momento hasta yo carecía de lógica, ya que parecía imposible, fuera por la razón que fuera, que Hayate no fuera culpable y tuviera una razón justificada para sus acciones.

-Yo...Arisa-chan- me gustaría decir que lo logré, que Hayate alegremente decidió decir toda la verdad, pero no, y pensar estuve a un solo paso de convencerla y de regresar todo a como era antes- lo lamento no puedo...- su voz triste y resignada, hicieron cerrar mi garganta, desesperada, trémula y lenta ahogue mis palabras, mi furia y mi impotencia, mis puños cerrados fuertemente, mi ceño fruncido y Hayate, sentada a la sombra de aquel árbol, aparentemente tranquila, y "totalmente" cruzada de brazos.

Di la vuelta y no miré atrás, alejándome unos pasos...

-Hayate-chan...- una voz suave detuvo mi andar, pese a que no dijo mi nombre-...siempre esperaremos por ti- tan benigna y llena de esperanza, esa angelical voz nos recordó que siempre esperaremos, no importa cuanto tiempo pase, la reconciliación y el perdón que tanto anhelamos.

Así termino todo, solo quedaba esperar, y como bien dije, el tiempo ha pasado, y como bien dijimos, hemos ayudado a cuidar de Vivio"

"Esto es vergonzoso, sin mencionar que estoy muy nerviosa, aquí hay demasiada gente, pero que esperabas, es una institución pública en la que estamos, pero Vivio sigue viendose muy hermosa en los brazos de Nanoha...miré a mi alrededor, parecía que todos tenían mucho que hacer, excepto los que simplemente esperábamos...

-El siguiente...

- ¿Eh?- llamaron y olvidé que nosotras seguíamos.

-¡Hai!- si Nanoha no estuviera aquí no sé que haría.

-Por favor, descubra a la pequeña...- ¿Qué significaba eso? De pronto Nanoha comenzó a desvestir a Vivio...

-Nanoha ¿Qué estás...?

-Descuida, solo será por un momento...

Vivio quedó solamente en pañales, y la colocaron en esa cosa donde creo que pesan y miden a los bebés. Pero que distraída he estado, no noté como lo hacían hasta que fue el turno de Vivio, por suerte Nanoha estaba al pendiente. Vivio lloró un poco, debió sentir un poco de frío, pero aquello termino rápido, la vestimos y le colocamos la franela que llevábamos para cubrirla. Aún estaba temprano, quizá a punto de las siete a.m., nos dieron un papel y pasamos a la siguiente recepción.

-¿Viene a consulta o cita?

-Cita, venimos al control del mes...- y Nanoha le mostró a Vivio más claramente.

-Ya veo, podría mostrarme la tarjeta por favor.

-Con gusto, aquí tiene.

-¿No trae fiebre el pequeño?

-Es una niña, y no, está bien- Nanoha dijo esto tocando momentáneamente la frente de Vivio.

-Oh, lo lamento, pero aún es muy pequeña, y envuelta en esa mantita blanca no lo noté. ¡Ah! Por si a acaso y por rutina le tomaremos la temperatura, por favor siéntense por allá y una enfermera llegará a atenderles.

A Vivio le tomaron la temperatura y luego a esperar, nos dijeron que seriamos las terceras en pasar con el doctor, llegamos a sentarnos a un nuevo lugar y ya había dos personas ahí, y luego de nosotras llegaron más. Me quitaron el asiento puesto que no "sostenía" a la paciente y Nanoha me miró preocupada, eso fue un poco exagerado ¿No creen? Solo tendría que estar parada unos momentos, y así más pacientes siguieron llegando. Hasta que al fin se digno el doctor a llegar y el primer paciente pasó.

-¡Qué linda! ¿Es una niña?- ¿Eh?

-Sí, así es, creo que la vestiremos con ropa más colorida para que se note más, a menudo suelen confundirla.

-¿Si?

-Sí, hace un momento la recepcionista también la confundió con un niño- ¿Ah?

-Pero con esa ropa blanca se ve como un angelito.

-Muchas gracias, su bebé también es muy hermoso.

-Gracias, es el primero, me parece que también es rubio como la suya.

-Oh si, no lo había notado.

-¿Cuánto tiene?

-Tres meses. ¿Y el suyo?

-Ocho meses, ya dice papa y mama, bueno, pa` y ma`, pero eso es lo que significa, gatea mucho por la casa, creo que ya quiere caminar.

¿Qué? ¿Qué es esto?

-Awww, que tierno, ya no espero porque mi Vivio-chan haga todo eso.

-Se vuelven muy inquietos conforme van creciendo, pero ya verá que pronto crecerá- Nanoha abrazó a Vivio.

-Eso espero.

-¿Es su primera bebé? ¿Cuántos años tiene?- Ah... ¿Qué clase de pregunta era esa? Oh, no, se supone que debíamos evitar esto, pero Nanoha se veía tan natural hablando de Vivio. Supongo que es normal querer conocer la edad de alguien, solo como dato curioso, sobre todo si tiene un bebé, pero esto... ¡No se qué hacer!

-Esto yo...- maldición, por qué de pronto siento que todos tienen puesto los ojos en Nanoha.

-Eres menor de edad ¿Cierto?- ¿Cómo es que una desconocida nos ha puesto en esta situación?

-Eto...hai, tengo 16 años...- que silencio más incomodo, Nanoha agachó su rostro y todavía no encuentro que decir. Por instinto me acerqué a ella.

-Increíble...- aquí viene, pero no permitiré que haga sentir mal a Nanoha, no más- eres muy buena madre...- dicho esto le sonrió a Nanoha y yo no podía creer lo que había dicho- lo digo en serio, eres cariñosa y al parecer bastante madura, antes ya he hablado con otras chicas como tu- no me gustó como sonó eso, pero supongo cualquiera lo diría de esa forma- y es muy raro que hable tan bien de su bebé y de si misma, normalmente suelen quejarse de todo lo que les ha pasado por tener a su bebé. Mi nombre es Caroline, mucho gusto...

-Ah...T-Takamachi Nanoha...

-Nanoha-chan, te ves muy linda con tu hija...- Nanoha se sonrojó y yo quedé sorprendida, el ambiente se calmó y parece que ya nadie nos veía-...¿Y ella es tu amiga?- ¿Qué cosa dijo? No sé por qué pero me he enfadado.

-Ah, si, ella me ayuda a cuidar de Vivio-chan- Nanoha (T _ T) - su nombre es Fate T. Harlaown.

-Mucho gusto Fate-san- se inclinó un poco.

-El gusto es mío- y yo le correspondí, aunque no muy a gusto.

-¿Y qué hay de tu compañero Nanoha-chan?- Pero con qué clase de preguntas sale ésta mujer.

-¿Compañero?- yo tampoco comprendo a que se refiere.

-Si, tu pareja, el padre de Vivio- es la segunda vez que me quedo congelada ante las palabras de esta mujer. Inconscientemente un pequeño dolor afloró en mi pecho- ¿No viene contigo?- ¡Carajo! ¡Es la primera vez que alguien desconocido me irrita y me hace sentir mal de esta manera!

-Ah, eto, lo que sucede es que él se encuentra trabajando- no sé si Nanoha notaba mis reacciones, pero estoy segura que si notó mi mandíbula tensarse antes de que ella dijera eso, porque cuando ella dijo eso...- le es muy difícil conseguir permiso ya que es muy joven y debe trabajar muy duro para ganarse la confianza de sus compañeros y su jefe...- cuando ella dijo eso, sentí que el hecho de que yo estuviera aquí...

-Oh, ya veo, debe ser un poco complicado, pero es bueno saber que se apoyan mutuamente-...era algo completamente inútil.

-Sí, pero sé que él nos quiere mucho a Vivio y a mí- dicho esto me miró con sus hermosos ojos azules. Pero eso no hizo que la opresión en mi pecho se esfumara, simplemente hizo que yo la esquivara contrariada.

-¿Y su esposo?- me atreví a preguntar, interfiriendo en la conversación al observar un anillo en el dedo anular de Caroline.

-Ah, él fue hace rato a comprarme una bebida, pero parece que ya se a tardado más de la cuenta...

-Pero que dices, si ya estoy aquí...-justo en ese momento llegó un sujeto de buen porte, rubio y de ojos negros.

La conversación siguió, y para mi, diría que de mal en peor, me resultó muy incomodo, sobre todo al escuchar a Nanoha, hablar de alguien que no existía, de un buen tipo que a pesar de todo estaba con ella, de como se conocieron y su hermosa relación, mientras que la otra pareja comentaba alegremente también acerca de sus anécdotas, creo que la peor parte fue escuchar decir a Nanoha como supuestamente había compartido su primer beso, y de cuanto lo amaba, por un momento, creo que olvido que yo estaba aquí.

No es que yo estuviera celosa ¡Por favor! No sabiendo que la persona a la que se refería Nanoha era producto de una mentira, que era solo para aparentar...pero creo que eso era lo que me molestaba, tener que aparentar, que tontería, como si no bastara el hecho de no sentirme suficiente y poca cosa, no, además tenía que soportar esto...pero que bueno que todo acabo de imprevisto, ya que el primer paciente salió, y Caroline seguía, entró junto a sus esposo luego de despedirse de nosotras.

Por un momento hubo silencio, y Nanoha solo me observaba, como esperando algo...

-Etto... ¿Fate-chan?- yo...no estaba molesta, de verdad...solo que...

-Te traeré algo de beber- dije sin preguntar, rápidamente coloqué lo que yo cargaba a su lado y me fui, no soportaba su mirada en mí.

Salí hacia los establecimiento de venta que se encontraban afuera del lugar, compré una bebida, y me senté en una mesa que estaba cerca. Me tomé aquella botella que contenía líquido como si lo necesitara, mas era mi nerviosismo y mi repentina inestabilidad emocional lo que me hacía hacer aquello... ¿Por qué rayos estábamos aquí? Ah, si, por Hayate, ¡Todo era culpa de Hayate!"

FlashBack

Abrieron aquel sobre y sacaron lo que contenía: Una pequeña libreta, con una que otra imagen de bebé en su portada, y dos tarjetas de "naturaleza extraña", una rosa y otra amarilla, y respectivamente una con el nombre de Takamachi Nanoha, y la otra con el nombre de Harlaown T. Fate.

-¿Qué es esto?

-Vaya..., esto será mas complicado de lo que creí- dijo con una sonrisa.

-¿A qué te refieres?

-Bueno, ya que ahora somos las responsables de Vivio-chan, debemos llevar su control médico.

-¿...Control Médico?

-Los niños deben estar en control médico hasta los cuatro años, Fate-chan no me digas que no lo sabes.

-Ah, es verdad, recuerdo que alguna vez escuché sobre eso- decía un poco apenada- con que solo se trata de eso...

-Si, solo de eso, lo más seguro es que te pondrás nerviosa cuando llegué el momento- decía con su rostro burlón.

-Mou, Nanoha no te burles de mi- se arrojó a Nanoha y ambas cayeron en su cama, mientras Fate hacía cosquillas a su hermosa novia que no paraba de reír.

-Nya haha ha aha...Fate-ch...matte...hahaha ha...des-desperta...ha hahaha...podríamos…haha hahaha… despertar a Vivio-chan, deja de hacerme eso- haciendo acoplo de su propia resistencia dijo aquello y Fate se detuvo, al fin podía recuperar el aire.

-Es verdad, lo lamento...- Fate solo la observo, estando sobre ella, admirando lo sexy que se miraba su novia, notando el acompasado y un poco forzado movimiento de sube y baja de su pecho, al tratar de recuperar el aliento- Nanoha...- susurró su nombre, y sintió como un extraño deseo surgía en ella desde adentro, no era la primera vez que lo sentía, estaba segura, no, la primera vez fue cuando la beso de aquella manera tan profunda...

-¿Fate-chan sucede algo?

-Eh...no, no es nada, perdona- y se quitó de ella, o sino sentía que perdería el control.

-¿Segura que te sientes bien?

-Ah, si, no te preocupes. Pero ahora éstas tarjetas, creo que serán de mucha utilidad...

-¿A qué te refieres? Fate-chan es muy lista para estas cosas que yo no comprendo.

-Y hay cosas que Nanoha sabe que yo no sé...

-¡Somos un gran equipo!

-¡Por supuesto!

Dentro del sobre que por un momento olvidaron, había una nota adicional, que rezaba: Espero cumplan con su deber, firman Signum y Hayate.

Fin del FalshBack

"Esto es patético, ya me he bebido más de diez de éstas botellas...debería regresar con Nanoha...ah, esto no se ve muy bien, soy una cobarde, primero me alejo de su lado, y ahora me encuentro con tan poco valor como para regresar. Pero es mejor que regrese ahora. Me levanto con desanimo y me dirijo hacia adentro nuevamente...esperen, debo comprar algo para Nanoha, después de todo, esa es la excusa que útilice para poder salir de ahí, que molestia, tener que regresar a comprar una más de esas dichosas botellas.

Al regresar noté que Nanoha estaba dando un biberón a Vivio, debió tener hambre con tanta espera. Me encontraba a cierta distancia y ella notó que había regresado. Me miró y en su rostro se dibujó una sonrisa, no de disculpa, sino de alegría, aunque en todo caso, igual me sentiría culpable.

-Aquí está, te he traído esta bebida.

-Muchas gracias Fate-chan. ¡Ah! Creo que Vivio-chan ya terminó, ¿Podrías sacar el aire a Vivio-chan, para que pueda tomar mi bebida?

-Ah, sí claro- Nanoha me entregó a Vivio y la acomodé en mi regazo, mientras comenzaba a darle pequeñas palmaditas en su espalda.

Nanoha solo me observaba mientras tomaba la bebida, su mirada era intensa sobre mi, y nuevamente lo único que pude hacer fue esquivarla, me sonrojé, lo admito, pero es que la forma de mirarme me hacía sentir de muchas formas, el sentimiento que se reflejaba en sus ojos era único, me miraba con cariño, con ternura al estar sosteniendo a Vivio, y hasta podría decir que con deseo, ¿Pero cómo puede ser, aun entre todas estas personas? Lo más seguro es que sean imaginaciones mías, yo sé que Nanoha me quiere, no es necesario pensar todas estas cosas.

-Siguiente- llamaron, mientras Caroline salía del consultorio con su pareja, otra vez nos despedimos de ella y nosotros pasamos con el doctor.

-Buenos días- saludamos.

-Buenos días, siéntense por favor- el doctor hablaba mientras acomodaba un folder en su escritorio- mi nombre es Kei Maebara.

-Un gusto, Maebara-sensei, nosotras somos...

-Lo sé...- dijo interrumpiendo mi presentación, no comprendía del todo.

-¿Lo sabe?- preguntó Nanoha sorprendida.

-Nanoha Takamachi-san, Fate T. Harlaown-san, las dos pequeñas, que cuidan de la aún más pequeña Vivio-chan...

-¿Usted...?- inmediatamente me puse a la defensiva.

-Tranquilízate Fate-san, no es necesario ocultarlo, puesto que yo soy el doctor a quien a encargado Hayate, estar al pendiente de Vivio-chan...

Nanoha y yo no cabíamos de la sorpresa, Maebara-san era una persona muy amable, estuvimos un buen rato en el consultorio, y antes de la consulta que era propiamente a lo que veníamos, nos explicó que él fue uno de los doctores y profesionales que participó durante el juicio de Hayate, y que él fue el escogido debido a que su lugar de trabajo era el más cercano a Uminari, el nos explicó con detalle lo difícil de la situación, y que si algún día teníamos problemas que podíamos contar con su ayuda, y lo importante que era que esto se mantuviera como un secreto, por supuesto, todo esto nos lo comentó con una sonrisa, y que todo esto, nos recalcó, debíamos hacerlo como prevención, siendo discretos.

Cuando ya pasamos a hablar de Vivio, el se tomó su tiempo y nos explicó a detalle ciertas cosas acerca de como debíamos cuidar de Vivio, que por cierto Nanoha ya sabía algunas de ellas, la conversación fue muy amena, tomó nuevamente ciertas medidas corporales de Vivio, y las anotó en la libreta de la pequeña. Maebara-sensei dijo alegrarse de por fin conocernos, y de que fuéramos "buenas chicas" como él dijo, ya que recordaba haber escuchado muchas veces nuestros nombres en aquel juicio, y desde aquel momento quiso conocernos, y ver con sus propios ojos, que clase de personas éramos en realidad, pero ahora estaba seguro de que todo saldría bien, entonces supe que el que tuviéramos a Vivio, era todavía más grande que el solo hecho de que Hayate quisiera hacernos madres por una simple broma, según Maebara-sensei, el fallo a favor de Hayate no era algo definitivo, era solo el preámbulo de cierta investigación que se había abierto en aquel momento, dijo también que no debíamos preocuparnos, que entre todos esos hechos, nuestro único deber era cuidar de Vivio.

Antes de irnos traté de que Maebara-sensei me dijera cosas acerca de la investigación, pero el solo me contestó...

-Cuiden bien de Vivio-chan- y se inclinó, diciéndonos así que él confiaba en nosotras.

Al salir del consultorio, volví a ver a una que otra pareja que estaban ahí para lo mismo que nosotras, saber nuevas cosas acerca de lo que había hecho Hayate no me hacía sentir bien, y ahora, esas personas me hicieron recordar ese sentimiento desagradable que tuve, cuando Nanoha conversó con aquella mujer ¡Maldición! De mi parte creo que fue inevitable pero, regresamos a casa en silencio, Nanoha y yo solo nos hablábamos para lo estrictamente necesario, ella tampoco parecía querer decir algo, ni siquiera comentar una trivialidad en son de burla acerca de la situación, como siempre hace.

Nanoha cargó a Vivio en todo este viaje, hasta que finalmente llegamos a casa, el silencio aún reinaba, entramos y coloqué la maletera sobre la mesa de la sala y me senté en el sillón grande, estábamos solas, hoy no vino Aina-san, aunque sea un día de escuela, si, lo es, pero tengo entendido que las citas de control de niños en las clínicas de hospitales solo las dan de lunes a viernes, no queda de otra. Al parecer Vivio se había dormido así que Nanoha la colocó en la mecedora que habíamos ubicado también en la sala, y después se sentó en otro sillón, frente a mí.

-El hospital central de Uminari, queda muy lejos ¿No?

-Si- sé que no soy así pero, no estoy de humor, he perdido todo ánimo.

-Fate-chan ¿Estás molesta?

-No, por qué habría de estarlo- pero si lo pregunta es porque cree que hay una razón por la que estoy molesta ¿Cierto?

Nanoha se levantó acercándose a mí, colocó sus brazos en el espaldar del sillón rodeándome y sin posibilidad de escapatoria, y recargó una de sus rodillas entre mis piernas, sus ojos observándome, quizá esperando alguna reacción, y mi corazón palpitaba, pero no de emoción. La miré moverse una vez más, inclinándose hacia mí, en busca de mis labios, pero yo...no quería eso, así que antes de que nuestros labios hicieran contacto, ladeé mi rostro, y ella se detuvo...

Silencio...

Debo admitir que la posición hacia ver mucho de la sensualidad de Nanoha, pero mera atracción y deseo no es lo único que siento por ella...

-Así que no estás molesta...- su voz ronca y su mirada seria también la hacen ver muy sensual.

-Estoy cansada, iré a descansar arriba- traté de levantarme y que me dejara ir, pero ella me lo impidió, empujándome suavemente con una de sus manos.

-No, no iras a ninguna parte…sin antes arreglar esto…

-…- ¡Rayos!

-Estás molesta por lo que hablé con Caroline-san- no podía negar que era eso lo que me tenía así, pero no es que estuviera precisamente molesta, al menos no con ella, y también estaba lo de Hayate. Esto es patético.

-No, no es eso...- ahora su rostro reflejó tristeza. Junto su frente con la mía.

-Entonces dime qué es, Fate-chan no te alejes de mi de esta manera- me separé de ella, esta vez agachando mi rostro.

-Es...es solo que...por un instante pensé, que yo no era suficiente para Nanoha...- ¿Qué más da? De todas maneras sé que acabaré diciéndolo.

-¿Qué? ¿Por qué dices eso?

-Porque si estuvieras con alguien mejor que yo, no tendrías que mentir...si tu...

-Si yo estuviera con un chico...- levanté mi rostro ante su afirmación, lleno de tristeza y resignación, pero...ahora ella sonreía.

-Se nota que Fate-chan no puso atención...

-¿A qué...te refieres?

-Si Fate-chan de verdad hubiera puesto atención, se hubiera dado cuenta que la describí a ella, imaginándomela como un chico.

-¿Eh?

-Respecto a lo que yo sentía, y lo que mi chico me hacía sentir, era todo verdad, porque mi chico es en verdad maravilloso...eres maravillosa Fate-chan, y no me importa si debo decir mentiras a medias...si estoy contigo...

-Nanoha...pero Caroline-san se miraba muy bien con su esposo...y me gustaría que tu…

-Shhh…- me silencio colocando uno de sus dedos sobre mis labios-…pero yo no quiero estar con alguien más que no seas tú, solo para obtener la aprobación de los demás, y tampoco quisiera ver a Fate-chan estando con otra persona.

-Nanoha...- tal vez no podamos ser algo mas que amigas ante los ojos demás, pero protegeré a Nanoha y a Vivio con todo lo que tengo, con todas mis fuerzas, no permitiré que nada malo les suceda, sé que eso, si puedo hacerlo...

-Así que ahora, bésame...- rodeó mi cuello con sus brazos, inclinándose en busca de mis labios nuevamente. Yo la abracé por su cintura, juntando así nuestros cuerpos, y sus labios se unieron a los míos, ah, que maravillosa sensación, y sin poder esperar más, me adentren su boca, rozando nuestras lenguas...no puedo creer, que por un momento, en verdad pensé en dejarla ir, por dis, que algo mejor...solo debo asegurarme de ser yo, lo mejor para ellas, puesto que Nanoha me ha escogido.

Las lecciones más grandes que nos da la vida, no son aquellas donde sufrimos, sino donde vemos a las personas que más nos importan sufrir, sabiendo que no podemos hacer nada para aliviar su dolor, y deseamos ser aquello que necesitan. Cuidar de nosotros es mucho más fácil, que cuidar una vida que sabemos, depende de nosotros para vivir, no es un juego, como jugar a las muñecas, no, pero solo te das cuenta, cuando tienes a esa pequeña vida en tus manos.

La primera vez que sucedió, no estaba muy segura de que hacer, ni tampoco Nanoha, a pesar de haber cuidado ya de un bebé, pero en aquella ocasión ella solo le ayudó a su madre, no era ella quien estuvo siempre al lado de Eliot, antes de que sus padres regresaran por él...

Tres meses habían pasado desde que Vivio había llegado a nuestras vidas...

Ese día salíamos temprano de la escuela, cuando la ultima clase terminó, y antes de marcharme, vino alguien a avisarme que me llamaban del consejo estudiantil...no he logrado librarme de eso, a pesar de que ahora, Elisa-san me trata de una manera más fría...

-Bueno, supongo que tendré que ir...

-Fate-chan...- mmm, es verdad, todavía no le he comentado nada a Nanoha acerca del primer encuentro que tuve con Elisa.

-Descuida Nanoha, regresaré temprano, solo espero que no me pongan a hacer demasiadas cosas esta vez, je je...

-Nos vemos Fate...

-Nos vemos Fate-chan...

-Nos vemos chicas...- me despedí de mis amigas también, y vi a Nanoha marcharse con ellas.

Bajé mi mano que aun tenía alzada, me giré y sin querer mi vista se detuvo en Hayate, la vi suspirar, ¿Le sucederá algo malo? En todo caso, no es como si pudiera saber o ir y preguntarle. Sin darme cuenta, ella también posó su mirada en mí, por unos instantes nos miramos fijamente, hasta que yo volteé mi rostro y decidí marcharme del salón en dirección del consejo estudiantil. Levemente noté antes de salir, como su rostro se tornaba triste...Hayate, mi querida amiga de la infancia, si en algo rivalizamos es en nuestro orgullo, si tan solo, lo perdieras y me dijeras la verdad, o si tan solo, lo perdiera yo, para no tener que sentirme traicionada por ti…supongo que esto acabará hasta que una de las dos ceda el primer paso, pero ¿Cuándo será eso? ¿Mucho más tiempo del que ha pasado? ¿Meses? ¿Años? Creo que pensar en eso me da un poco de terror, pero en verdad espero que sea pronto, debería contactar a Signum y preguntar por ella, he estado tan absorta con Nanoha y Vivio, que hasta ahora me he puesto a pensarlo.

-Con permiso.

-Adelante, pasa Fate-san.

Llegué al consejo estudiantil y Elisa-san me dio diversas tareas a realizar, de hecho creo que me tomará más tiempo de lo que esperaba. Más tarde, me encontraba ya cansada y todavía me faltaban algunas cosas por terminar, miré el reloj y ya iban a ser las cinco de la tarde, me alarme al dame cuenta de esto, y yo que le había prometido a Nanoha que regresaría temprano.

-Elisa-san, creo que no podre terminar con esto hoy...

-Mmm, por qué, ¿Tienes algo importante que hacer?- ¿Qué rayos? Ni que estuviera en un club, ¡Solo le estoy prestando mi ayuda!

-De hecho, sí- le respondí desafiante.

-Mmm, creí que habías dicho que podríamos ser amigas...- y ahora ¿De qué va? Otra vez ésta conversación.

-No comprendo lo que dice, Elisa-san- sobre todo porque ya quiero irme de aquí, no tengo tiempo para estos juegos.

-Hace algún tiempo, dijiste que podríamos ser amigas-... ¿Habla de hace más de tres meses?- y hasta ahora Fate-san no me ha mostrado ni siquiera un poco de su caridad- ¿Caridad?- o debería decir, interés y sinceridad.

-No será porque, Elisa-san me confesó que yo le gusto- no me queda de otra que estar a la defensiva, a lo mejor y termina echándome.

-Que cruel es Fate-san, y eso que lo único que quiero saber es ¿Cuáles son sus motivos para mentir?- ¡Rayos! Aunque no quiera debo seguirle el juego.

-¿Mentir? Me parece que no soy la única que oculta cosas, o ¿Por qué será que cada vez que vengo al consejo estudiantil se encuentra vacío, sin nadie más, como si solo usted formara parte de el?

-Petición mía, pero solo cuando viene Fate-san. Parece que muchos comprenden el corazón de una chica enamorada, a excepción de Fate-san, pero si me lo hubieras preguntado desde mucho antes, lo habrías sabido igualmente.

-¿Y...qué es en lo que yo he mentido?- acabar esto será más difícil de lo que creí, no debí ofrecerme para ayudarle cuando quisiera.

-Nanoha-san...- ¿Ah?- dijiste que no te llevabas bien con ella, y poco después se vuelven amigas de la nada- vaya, a esta mujer no se le escapa nada- pero a mi no me convence- creo que esto es algo que iba a explotar en cualquier momento, puedo verlo en los ojos de Elisa-san, sin lugar a dudas esta ¿enfadada?...no, es como si estuviera herida, como si con ese simple hecho yo le hubiera hecho mucho daño... esto es muy incomodo, pero ahora comprendo, con que ésta es la razón por la que me ha estado tratando como esclava-...y por favor, no mientas esta vez...

-Tienes razón Elisa-san, te mentí...será...será que ¿Puedo retirarme?- a agachado su rostro, y no sé que más hacer, pero sé que no es mi deber consolarle, o podría darle falsas esperanzas.

-¿Eso solo vas a decir? Que ingrata eres- ¿Pero qué más puedo decir?- solo quiero saber una cosa más- vaya, a logrado ponerme nerviosa- ella ¿Te gusta?- ¿Qué?

-¿Cómo...qué estás...?

-Puedes engañarlos a todos, pero no a mí, no a mis ojos- pareciera como si Elisa-san estuviera al borde de las lágrimas, y deba ser yo quien rompa su corazón.

-Yo...- ¿Qué debía hacer? Si por alguna razón llega a saberse, quedaré como una mentirosa otra vez, aunque eso no debería importarme- Elisa-san...- pero...yo le gusto, ella siente algo por mi, creo que por eso lo haré, por lo que siente por mi...supongo que merece saberlo- sí, así es. Nanoha me gusta- en realidad la amo, pero decir eso sería demasiado para Elisa-san.

-Puedes retirarte.

Inmediatamente dijo eso tomé mis cosas y salí, Elisa-san no me miraba, pero sus ojos ya se encontraban derramando lágrimas. Con un mal sabor, emprendí el camino hacia mi hogar, y debo decir, que esa pequeña conversación también duro su tiempo, ya casi eran las seis de la tarde.

Entré a la casa y pude notar que Aina-san todavía se encontraba aquí.

-Aina-san, no esperaba que...

-Fate-san...- Aina-san se miraba afligida.

-¿Sucede algo malo?

-Fate-chan...- Nanoha bajo apresurada las escaleras, y también se ve preocupada, esto no me gustaba nada.

-¿Le sucedió algo...a Vivio?- ahora la aflicción invadió mi pecho, solté la mochila a media sala y me dirigí hacia arriba con Aina-san y Nanoha tras de mi.

Vivio se encontraba en su cunita, parecía que respiraba con dificultad.

-Le ha dado mucha fiebre...- me informo Nanoha, y se colocó junto a mí. Alcé mi mano y toqué la frente de Vivio, estaba muy caliente.

-Perdón- Aina-san se disculpó, pero no sabía por qué.

-Hemos intentado bajar su fiebre con trapitos húmedos, pero no ha funcionado, y a Vivio no le gusta tenerlos puestos...

-¿A qué hora le comenzó?

-Casi terminando la mañana, comenzó a verse decaída, y no se movía como siempre- se explicó Aina-san.

-Bueno, en realidad, le bajó la fiebre pero no por mucho tiempo, y no sabía que hacer sin ti Fate-chan, perdóname...por eso decidí esperarte, y Aina-san me ha acompañado- Nanoha parecía que en cualquier momento iba a llorar. Yo tampoco soporte ver a Vivio de esa manera, pero no podíamos quedarnos de brazos cruzados.

-¿En la lacena no había nada?

-No, yo también creí que podría haber medicina, pero no hay nada, y Vivio-chan no ha querido comer, no agarra el biberón, ni los purés de fruta, nada...

-En ese caso, hay que preparar la maletera de Vivio, la llevaremos a la clínica.

-Pero ya es muy tarde Fate-chan ¿A dónde podríamos ir? Tengo miedo de que alguien descubra que Vivio-chan no es nuestra hija, recuerda lo que dijo Maebara-sensei.

-Lo sé, es por eso que iremos con él...

-¿Eh?...

-Recuerda lo que nos dijo, que si teníamos problemas, podíamos ir en su ayuda...

-De acuerdo. Aina-san, ayúdeme a preparar el maletero.

Nanoha y Aina-san, prepararon la maleta rápidamente y emprendimos el viaje hacia el hospital central de Uminari. Aina-san se disculpó mucho, por lo que le sucedía a Vivio, pero Nanoha y yo no la culpábamos, después de todo éstas cosas pasan, y ésta esa la primera vez para nosotras con Vivio. Pero Aina-san se disculpó una vez más, porque desgraciadamente no podría acompañarnos al hospital, así que únicamente fuimos Nanoha y yo.

-El hospital queda muy lejos Fate-chan- Nanoha iba agarrada de mi hombro, y yo cargaba a Vivio.

-Lo sé- ya habíamos tomado el primer autobús cerca de las 6: 45 p.m., que nos llevaría al hospital. Lo bueno era que ya a esa hora los autobuses iban un poco vacíos.

El viaje me pareció una eternidad, pasamos los suburbios de uminari y entramos a la ciudad, mucha gente todavía andaba por la calle, al igual que muchos autos, el tráfico era normal, lo cual me causaba desesperación. Sabía que no era bueno envolver mucho a Vivio con mantas, por su fiebre, pero entre esta oscuridad y el frío de la noche, no sabía que era mejor o peor. Las luces de los edificios alumbraban las calles, pero no dejaba de darme terror el imaginar que la bajar de un autobús, a un loco se le ocurriera hacernos algo, ya que al bajarnos, las paradas se encontraban solas, como si la gente caminara por otros lugares evitando precisamente esos.

Vivio estaba creciendo y estaba muy hermosa, su cabello rubio parecía crecer un poquito mas cada día, y sus ojos, con esos colores tan brillantes, al mirarme en aquel estado mientras respiraba agitadamente, me rompía el corazón, Nanoha no pudo soportarlo y derramo un par de lágrimas, y sentía que de un momento a otro yo también lo haría, pero debía ser fuerte, por las tres. Debes en cuando le hablábamos a Vivio con palabras de cariño, recordándole cuanto la queríamos. En el trayecto del último autobús, Nanoha lloro todo el viaje, en silencio, claro está. Yo le decía que todo iba a salir bien, que no tenía que llorar, que si la veían así en el hospital podrían pensar que a ella le ocurría algo también.

Hasta que finalmente llegamos. Cerca de las 8: 05 p.m. No dirigimos directamente a la enfermera de recepción.

-Disculpe ¿Se encuentra el doctor Kei Maebara?

-No, ha tenido que salir recientemente- sentí como si me callera un balde de agua fría. No estaba preparada para esto y no segura de si podría llevar esta situación con otra persona que no fuera él, aunque al principio no sabía que el estaba enterado de todo, debo pensar como aquella vez, sí, todos creen que Vivio es hija biológica de Nanoha, debo tomar eso a mi favor, e intentar hacer lo mismo que hubiera hecho, si Maebara-sensei no hubiera sabido nada acerca del juicio de Hayate. Miré a Nanoha y le asentí suavemente, mientras le entregaba a Vivio- verá, es que a la bebé de mi amiga le ha dado mucha fiebre y él es el doctor que atiende a la pequeña.

-¿Tiene fiebre? Haberlo dicho antes, acérquenla aquí le tomaré inmediatamente la temperatura.

La enfermera tomo un termómetro digital, pero antes de tomar la medida nos pidió que descubriéramos un poco a Vivio y que no la cubriéramos o la fiebre podría empeorar, coloco el objeto en la pequeña oreja de Vivio y al poco tiempo lanzo el dato.

-38.5, no se preocupen iré a llamar al doctor de turno ahora mismo- la enfermera se fue y Nanoha y yo suspiramos con un poco de alivio. Casi no había personas en esa zona del hospital, así que nos sentamos un momento a esperar.

No esperamos mucho y la enfermera regresó junto al doctor.

-¿Ella es la paciente?

-Si, ella es la pequeña Vivio- le respondió Nanoha, mientras el doctor tocaba momentáneamente la frente de Vivio.

-Muchas gracias, Rosa-san- se dirigió a la enfermera y esta se retiró- y en cuanto a ustedes, acompáñenme a mi consultorio- caminamos detrás del doctor, y llegamos a su consultorio, e inmediatamente nos pidió hacer la rutina de cuando estábamos en los controles, desvestimos a Vivio, y el la pesó y la talló, y luego...comenzaron las preguntas.

-Mi nombre es Keita Urashima- se presentó al terminar.

-Yo soy Fate T. Harlaown y ella es Takamachi Nanoha.

-Bien, Takamachi-san, Harlaown ¿Tienen con ustedes la libreta de la pequeña?

-Si, aquí tiene- yo se la entregué.

-Hace diez días fue el ultimo control, no ha perdido peso...- dijo para si mismo- ¿A qué hora le comenzó la fiebre?

-Un poco antes…del medio día...- le respondió Nanoha.

-Y por qué ha tardado tanto en traer a la pequeña…- cuestionó un poco molesto.

-Yo…yo solo…- los nervios se apoderaron de las dos.

-Veo que eres joven, solo por eso te lo dejaré pasar, pero que no se repita…

-Sí, doctor…

-Muy bien, he leído un poco el historial de Vivio, dice que unos pocos días al nacer, sufrió de una fuerte infección, al parecer el característico SFSF, producto de la meningitis aguda, la cual reapareció dos meses y medio después y se controló, así que se podría decir que esta es la tercera recaída que tiene la pequeña, casi cuatro meses después…-¿Qué? ¿Por qué Maebara-sensei no nos dijo nada al respecto? ¿Y qué es eso de SFSF? No puedo preguntar, debemos hacer como si comprendemos del asunto- bueno, en ese caso, debemos hacer lo de siempre, internaremos a Vivio por un día, le tomaremos nuevamente exámenes para seguir su estudio y le indicaré los antibióticos de siempre, y como Vivio-chan ha crecido aumentaremos un poco la dosis, mientras la monitoreamos en las próximas 24 horas aproximadamente, si mejora podremos darle de alta…- supongo que en el historial tampoco dice nada acerca de que Vivio sea adoptada, que tonterías estoy pensando, nadie creería que dos menores han adoptado una niña, con que está es la discreción a la que Maebara-sensei se refería.

-Muchas gracias, Urashima-sensei- Nanoha le agradeció con una sonrisa.

-Supongo que Vivio-chan no habrá comido mucho con lo enferma que ha estado, pero por favor, hagan que coma un poco, o eso podría afectarle también.

-Sí…- inmediatamente busqué un biberón, a lo mejor Vivio querría tomar un poco ahora.

-De preferencia si podría darle pecho a Vivio-chan, Nanoha-san, eso sería mucho más saludable- el ambiente se ha tensado, discreción, discreción, ¡Discreción!...

-Ah, yo…si, si, eso haré…- eso dijo Nanoha pero no se movía. Urashima-sensei se había levantado, supongo que a hacer el papeleo para internar a Vivio, pero al no ver acción de Nanoha por amamantar ha Vivio, se ha quedado a media puerta de salir.

-¿Sucede algo malo?

-No, no…ahora mismo yo…- Nanoha ¡¿Es qué no puedes fingir de una mejor manera?! Bueno, debo decir que a mi tampoco se me ocurren excusas de "amiga".

-Que extraño…- Oh no- te mirabas tan preocupada por Vivio, parecías dispuesta a hacer lo que fuera, y ahora que te he dicho que puedes hacer algo, no lo haces, Takamachi-san…

-E-espere…- que lastimera súplica de mi parte, no pude detenerlo, al sentir el peso de la verdad que caía sobre mis hombros.

-Te ves joven, pero no es excusa. A pesar de que Vivio aún es pequeña, tu cuerpo no parece haber estado en gravidez, y tu pecho a pesar de ser grande para tu edad, no parecer ser que realmente esté lactando, sin mencionar que cuando mencione el SFSF que sufre Vivio, parecía que no supieran nada, ya que eso era lo primero que debían haberme dicho…

-Espere Urashima-sensei…- me levanté desafiante, aunque no sabía que era exactamente lo que debía decir.

-¿Quiénes son ustedes?- preguntó ignorando mis palabras- el historial de esta bebé es muy impreciso y ustedes parece que no tienen nada que ver con la pequeña…

-Se equivoca…-Urashima-sensei me enfocó desafiante, me hizo flaquear por un momento.

-Este es un juego muy peligroso que ustedes no deben jugar, su silencio me hace ver que no poseen ningún parentesco con ésta niña, y aun si debo acusar a unas menores de secuestro debo proteger a Vivio- ¿Secuestro? Pero qué dice este loco. Nanoha se puso a llorar nuevamente, lo que hizo sonreír a Urashima-sensei, no, ¡Esto no puedo permitirlo!- descuiden, no las acusaré con nadie, solo deben entregarme a Vivio.

-Vivio es nuestra hija Urashima-sensei…- craso error, hablé en plural- estas son certificaciones que nos acreditan como tal- le mostré a mano tendida aquellas tarjetas que venían junto a la libreta médica de Vivio.

-¿Bromeas, niña? ¿Cómo podría creerles yo semejante cosa? Soy uno de los profesionales más respetados de mi gremio.

-Por favor, solo véalas…-rogué, humillada.

-Sigue diciéndolo así, y a lo mejor encuentras a alguien que te crea, yo debo irme y haré lo que deba hacer…- me enfadé, yo le decía la verdad, y el me seguía arrojando al lodo.

-No le entregaremos a Vivio, Urashima-sensei- mi voz sonó gruesa, no le temo a esta persona- ni a usted ni a nadie- dicho esto se detuvo, quizá para reírse un poco más de mi.

-Supongo entonces que prefieren ser acusadas…- amenazó nuevamente.

-Haga lo que quiera, pero cuando…pierda su licencia, su trabajo y se encuentre con la imposibilidad de conseguir uno nuevo, no venga llorando a suplicarme que lo perdone.

-Harlaown-san ¿Está amenazándome?, Tu niña no puedes hacer eso…- dijo seguro.

-Tiene razón, yo no puedo hacerlo, pero estoy segura que los abogados del magnate Yagami-san si pueden hacerlo, al enterarse que usted interfiere en su investigación- me miró con sorpresa durante un instante, pero supo reponerse no dejándose creer.

-Dijiste Yagami-san…- parecía pensarlo- es imposible…

-El sello del despacho Yagami y las firmas de unos cuantos de sus abogados se encuentran aquí- nuevamente puse a su vista las dichosas tarjetas, con la diferencia de que esta vez las tomó.

-¿Qué investigación?- preguntó…

-Nada que tenga que ver con usted Urashima-sensei, lo único que le pedimos es que curé a Vivio…y por su bien, espero que sea el único que sepa de esto.

Se fue, devolviéndome las tarjetas que nos habían salvado de este embrollo, suspiré aliviada, y Nanoha solo me abrazó, que bueno que tengo uso de carácter, y que bueno que Nanoha no tuvo que sacar a flote su lado psicópata, o a lo mejor Urashima-sensei no estaría vivo, pero creo que la razón de porque Nanoha no dijo nada es por que tiene a Vivio con ella, como si estuviera aquí reteniendo ese lado de Nanoha, pero para eso estoy aquí, para cuidar de ambas. Urashima-sensei regresó, guiándonos al ala interna de de pediatría…

-Comprendo que ambas sean sus…madres, pero solo una puede quedarse, normas del hospital…- Urashima-sensei ahora parecía hablar con discreción, se alejó dirigiéndose al lugar donde se encontraba la camilla de Vivio, parecía intercambiar información con una enfermera, que bueno, ya que me dio espacio para hablar libremente con Nanoha."

-Fate-chan, sino te molesta yo…quisiera quedarme con Vivio…

-Estoy de acuerdo Nanoha, te dejaré las cosas, y no importa lo que suceda, yo confió en ti…- Fate besó a Vivio quien seguía con fiebre y luego se despidió de Nanoha con un beso en la mejilla- a las dos las quiero…

-Nosotras también...-

Nanoha quien sostenía con una mano el brazo de Fate, al despedirse de ella la soltó despacio y al alejarse, sus ojos parecieron dilatarse, debido a que frente a sus ojos, se proyectaban imágenes diferentes…en lo que parecía otro pasillo muy parecido a ese.

-¡Fate-chan! ¡Fate-chan! ¡Fate-chan!- y una vez más se veía a sí misma correr, junto a una camilla que se encontraba rodeada de muchos doctores, enfermeras, y demás personal de salud- ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué lo hiciste?!- le decía mientras tomaba la mano de quien iba en la camilla, y fijándose más detenidamente logró notar que se trataba de nada más y nada menos que Fate, quien sangraba, con innumerables heridas y su ropa rasgada, y completamente inconsciente- Note mueras Fate-chan- dijo suave, pero lo abrumador del significado de aquellas palabras, la descontrolaron nuevamente- ¡No te mueras!- suplicó y entonces Fate se perdió junto con todas aquellas personas dentro de un quirófano y aquella luz roja se iluminaba en la parte superior de la puerta que ahora permanecía cerrada, y esperaba que cuando la volvieran abrir fuera para que le dieran buenas noticias. Miraba a su otro yo, secando sus lágrimas que aun salían rauda por sus mejillas y ella con Vivio todavía en sus brazos, esperaba salir pronto de aquella ensoñación, su corazón latía confuso y acelerado por lo que acaba de presenciar, y justo ahora no debería estar teniendo visiones, sino que debía cuidar de Vivio. Repentinamente su otro yo levantó la mirada hacia el pasillo, justo en su dirección, a lo que por instinto dio unos pasos atrás, pero se detuvo, era solamente una ilusión, era imposible que fuera ella a quien miraba, pero su mirada seguía fija. Un escalofrió la recorrió al sentir como su mirada azul se reflejaba en esa otra tan idéntica, le vio sonreír con tristeza, mientras desaparecía y ella salía de aquel trance.

-Nanoha...Nanoha ¿Estás bien?- Fate se regresó, al haber volteado su mirada antes de irse por completó y notar a una Nanoha ausente- Nanoha...

-Sí, estoy bien, solo pensaba, bueno creo que debo ir con el doctor...- alzó la mano en despedida y entró al ala de pediatría.

-Vendré mañana...

A pesar de lo tarde que era, Fate pudo regresar a casa. Pero esa noche no pudo dormir pensando en Nanoha y Vivio, si es que acaso su pequeña se había recuperado rápido o si todavía se encontraba mal. La mañana llegó más pronto de lo que ella esperaba, y decidió ir al instituto, puesto que lo más probable era que hasta la tarde le darían el alta a Vivio, en el fondo no quería, pero algo en su interior le dijo que era los mejor. El día escolar fue torturante, a la espera de que acabara, no era la primera vez que Nanoha faltaba, pero Arisa y Suzuka se preocuparon, y Fate tuvo que hacer parecer que no era tan grave lo que ocurría, aunque en su pecho no lo sintiera así y Hayate observó todo esto a la distancia, recriminándose ya que no podía hacer nada por ella misma, ni siquiera estar al lado de su amiga, pero eso no significaba que no le ayudaría. Fate fue llamada al consejo estudiantil nuevamente ese día, y respetuosamente le comunico a Elisa que no podría ayudarle ese día, Elisa se sorprendió momentáneamente pero no dejo quebrantarse al saber que no podría estar con Fate y disfrutar al menos de su compañía. Fate se fue sin ningún remordimiento por el encuentro con Elisa, tenía cosas mas importantes que hacer.

Al llegar a casa, se cambió de ropa inmediatamente y preparó un par de cosas, antes de ir por Nanoha y Vivio al hospital, y justo antes de salir escuchó que tocaban el timbre, cosa que le extrañó, nadie solía visitarlas a excepción de Arisa y Suzuka, pero ya era un poco tarde para que alguien llegara, así que bajó para abrir la puerta...

-Buenas tardes...- pero no reconocía a la persona frente a ella.

-Buenas tardes... ¿Quién es usted?- moreno, cabello plateado y con ropa bastante formal.

-Mi nombre es Zafira Agreenter, mucho gusto, yo soy la primera persona que estuvo a cargo de Vivio...

Al escuchar esto, se sorprendió, y adentrándose en sus recuerdos, vino a su mente el día que Hayate les entregó a Vivio, era cierto, el nombre de Zafira era la segunda persona que mencionó, cuidaría a Vivio cuando Aina-san no pudiera, pero era la primera vez que lo veía, en todo aquel tiempo solamente Aina-san había cuidado de Vivio ¿Por que llegaría en aquel momento? ¿...y tan tarde? ¿Aina-san había dicho algo de lo sucedido? ¿Acaso les quitarían Vivio? No, eso no era posible, Hayate no haría eso ¿O si?

Notas:

Umm, qué tal eh…

Les daré un avance de cómo vendrá el próximo capitulo, lo haré al estilo de aquel que llame capitulo 7 y habrá un poco de esto y aquello (si espero que comprendan a lo que me refiero…y en vedad espero que estemos pensando en lo mismo). Y después del próximo capítulo ya viene lo bueno, así preparense jejej (si como no)

Si alguien me dice que significan las siglas SFSF, prometo que publicaré lo más pronto posible el próximo capítulo.

Les gustó, no les gustó, comenten igual.