Disclaimer: los personajes aqui descritos no me pertenecen, la historia y sucesos son ficción creados por mi.
Si lo lees, porfavor tomate el tiempo de escribir un review, para continuar escribiéndolo.
Cap. 2 LA ENFERMEDAD
Despertó cubierto de nieve, su chaqueta estaba sucia y alrededor suyo aún se podía ver un débil halo que coloreaba de rojo el campo de batalla. Una vez más había sido el único sobreviviente y no podía explicarse exactamente la razón de ello.
Hacía seis años que su razón de ser lo había dejado, justamente un día como ese, frío… Ni una carta, ni un mensaje, nada… era como si se hubiera derretido junto con el hielo con los primeros rayos de sol que anunciaban la primavera. ¿Hubo algo de real en su relación mientras estuvieron juntos? Esos tres años que ahora parecían solo momentos vagos en su vida le hacían tanto daño. No podía recordar cuándo en esa época fue feliz.
Regresó a Konoha cargando el cuerpo del infiltrado, el único cuerpo decentemente completo, el único que realmente importaba, aunque bastaría solo con su cabeza para que Yamanaka tomara toda la información que necesitaba.
-Un buen trabajo Kiba – le felicitó sin mirarle al escescucharlo poner el cuerpo inerte sobre la plancha, sin la mayor emoción en sus palabras mientras se preparaba colocándose los guantes que le ayudarían en la recopilación de la información.
-¿Vas a darme un hueso o algo?... – Usualmente no contestaba ante las provocaciones de ninguno de sus camaradas ninja, pero su corazón estaba muy acongojado por los recuerdos.
-Será algo mejor que un triste hueso para un triste perro, Kiba. Yo nunca doy miserias.
Al decir estas palabras, la rubia se acercó hacia donde estaba sentado Kiba, y mientras se descubría los hombros, se sentó sobre las piernas de Kiba, mirándole de frente y comenzó a besarlo.
Ino estaba esperando un bebé, tenía 4 meses de embarazo, y Kiba estaba seguro que era suyo. Pero eso no le hacía feliz. Sentía una especie de repugnancia, no hacia Ino ni la criatura, sino al él mismo por hacer lo que hacía, sin poder encontrar una nueva razón para reír. Hacía años que se sentía muerto.
Nombre: Kiba Inuzuka
Edad: 27 años
Rango: Jounin
Especialidad: Ser mejor que el grupo ANBU . Rastreo, combate cuerpo a cuerpo, eliminar grupos armados
Debilidad: No respeta la vida humana. No sigue órdenes.
Equipo: Trabaja solo.
La ficha de Kiba estaba llena de imágenes violentas de sus misiones, Konoha ya se había enfrentado a varias amenazas de otras aldeas por la violenta actitud de éste, incluso Gaara el Kazekage se había reunido con el Hokage para determinar un límite en las acciones del Inuzuka. Por esa razón se decidió que nunca saldría en ninguna misión acompañado, ya que no funcionaba como engranaje en el equipo, tenía poco autocontrol y siempre terminaba lastimando a sus compañeros y a si mismo.
Hinata sufría cada vez que escuchaba que Kiba se iba a una nueva misión, sabía que eran misiones suicidas que, de realizarlas otro buen ninja, seguramente no regresaría, por ese lado no había que temer, Kiba siempre regresaba, el problema es que día a día perdía su humanidad, se hundía en la miseria y las vísceras… y ella no podía hacer más que observarlo.
-Naruto-kun, te lo pido una vez más… déjame tratar de…
-Hinata-chan, sabes mejor que nadie qué le sucedió a Neji y luego a Hanabi, al intentar cerrar el flujo de chakra de Kiba…
Hinata desvió la mirada.
Fue una idea que tuvieron hacía ya cuatro años, Kiba estaba perdiendo el control de sus emociones y Neji le hizo frente, con ayuda de Rock Lee para atraparlo, trató de cerrar sus puntos de chakra, pero – en defensa propia, como alegó la parte defensora (Tsume y Hana), Kiba atacó a Neji sin tomar en cuenta la fuerza de su ataque, dejándole prácticamente en estado vegetal de un solo golpe. Lee tuvo que detener su ataque y llevar al joven Hyuuga al hospital, en donde Sakura le atendió lo mejor que pudo, regresándole el movimiento y la conciencia. Hanabi no pudo soportar ver a un miembro de su orgullosa familia caer ante semejante "monstruo" como lo llamaría ella desde entonces y se lanzó al ataque, logrando que kiba le arrancara un brazo completamente y lastimando tanto su cuerpo que no hubo manera de restaurarlo, dejándola incapacitada para volver a pelear, por lo que pasó el título de líder del clan a Hinata.
-No puedo permitir que te pase algo así… no a ti…
- Pero en esa ocasión no estabas en Konoha, no pudiste hacer nada, mas ahora estás aquí!, con ayuda de Uchiha-sama… y además.. no creo que Kiba me haga daño si hablo directamente y le digo mi intención…
-Kiba está loco, pescó rabia hace tiempo. Aunque pocos lo saben – La voz que interrumpió en la sala del Hokage era de la pelirrosa, ahora Directora del hospital de Konoha, había dejado de lado su vida como ninja para dedicarse a la investigación de la sanación y lograr el conocimiento de su mentora Tsunade.
-Ra.. rabia?- los ojos blancos se humedecieron con lágrimas.
-No como la que conocemos normalmente, el no va a morir de encefalitis, aunque tiene todos los síntomas… y aunque odia el agua, disfruta haciéndose daño especialmente en campos de batalla nevados o húmedos. La única manera de tratarlo es… dejándole hacer.
-¿cómo? Sakura-chan, no puedes decir eso… tú no… no es… no es justo… Kiba ha pasado por tantas cosas…
-Cuando Akamaru murió, las causas no fueron muy investigadas, nadie en el clan Inuzuka hizo comentarios, pero Kiba decidió ya no tener otro compañero canino y se apartó de su clan. Hace exactamente 71 meses de ello, y sus síntomas se están agravando, yo continuamente le hago análisis, una rutina que implementé en todos los ninjas sin excepción sólo para que Kiba no sospeche que lo estoy vigilando.
-Todos queremos a Kiba… bueno, todos los que estamos en esta sala. Al menos. –Sakura carraspeó ante el comentario del Hokage- es por eso que, después de discutir con Gaara algunos asuntos de seguridad, decidí que Kiba se encargue de los enemigos, los traidores y el remanente del grupo CHI. Solo lo envío a misiones donde no importa el número de muertos, porque lo necesario es que no quede nadie vivo. Estamos en tiempos de tensión y no puedo permitir que los propios ninjas de Konoha resulten heridos por un ninja que ostente nuestro emblema.
Hinata miró el archivo de Kiba, las fotos eran tan crudas… no podía imaginar que su querido amigo Kiba, ese chico que creció en el equipo 8 siendo amable con ella, lleno de energía positiva, se hubiese convertido en algo menos que una sombra de su ser anterior.
-No podemos especificar la causa de su enfermedad… y mientras no sepamos cómo se desarrolla, no puedo encontrar la cura.
Pero Hinata sabía la causa del mal. Hacía 72 meses que Shino se había ido sin despedirse de nadie, y justo un mes después Kiba empezó a cambiar.
Hinata salió del despacho del Hokage justo a tiempo para darse casi de frente con un miembro del grupo ANBU.
-Lo.. siento…
El ANBU puso su mano sobre la cabeza de Hinata y le cedió el paso. Hinata se marchó.
.—
-Asi que… ¿qué quieres decir con que no puedo entrar a comer aquí?
- Lo siento… Desde aquella ocasión, la entrada está restringida para cualquier miembro Inuzuka.
-Pero fue Kiba el que rompió las mesas!, además fue culpa de ustedes!, había un ratón en el restaurante!
-No era razón para dejarnos casi en banca rota…
-Pff..
-¿Hana-chan?
-¿Hinata? ¡Qué hay Hinata!, es raro verte fuera de tu madriguera- Hana Inuzuka le mostró una sonrisa honesta, Hinata era alguien a quien ella quería mucho porque sabía que en el corazón de la joven Hyuuga no existía el perjuicio hacia su clan.
-Quieres… venir a comer… a mi casa?
- oooOhh? La líder del clan me invita a su casa? Eso es mucho mejor que comer en esta pocilga!- le dedicó una mirada de desprecio amenazante al host del restaurante y le pasó el brazo sobre los hombros a Hinata para marcharse.
Ya después de comer, Hinata se puso seria, y Hana también.
-Necesito saber… si lo que tiene Kiba es curable.
-…
-Por favor… se que a Kiba le diagnosticaron… rabia
-ja!,- Hana desvió la mirada y escupió hacia el césped- es la forma fácil de decirlo… convivimos con perros, nuestras técnicas dependen de nuestros perros ninja… y por eso nos tratan como perros… no me ofende que me digan perra, me ofende que nos traten como escoria, los perros no son escoria y mucho menos los perros ninja! -
-Hana…
-Si… se puede decir que es rabia, pero no rabia como tal, no la genera un virus… es una rabia… anímica, supongo.
-Tu familia sabe por lo que está pasando Kiba, aún así… han preferido alejarse…
-Para nosotros es muy riesgoso estar junto a él. Puede ser contagioso y… mortal. El contagio lo convierte en una rabia "verdadera" avanzada, no duraríamos ni tres días… - al ver la cara de susto de Hinata agregó- Solo es contagioso para los Inuzuka… los que compartimos sangre 100% de nuestro clan… jajajaja, podría decirse que es nuestro kekkei genkai.
Ahí estaba, una Inuzuka, riéndose de las desgracias propias.
-Hana… ¿es curable?
-Sabes Hinata… aunque es extremadamente peligrosa para los miembros del clan, ninguno de los únicos cuatro afectados quisieron nunca curarse de ella… y murieron por causa de ella. Los demás siempre respetaron eso, ya que solo le da a los líderes del clan.
-¿porqué? No entiendo, ¿porqué no quisieron curarse?, ¡esa enfermedad les separa de la gente de su misma sangre!
-Simple. Convierte al Inuzuka en algo imposible de detener, representa la capacidad de ser más veloz que nadie, de ver más lejos aún a gran velocidad, de escuchar con mayor precisión, provee de una fuerza inigualable y te aísla de los sentimientos humanos que pueden doblegarte. Prácticamente te convierte en una verdadera bestia. Aquello por lo que desde generaciones atrás, siempre han temido a nuestro clan. – Hana mostraba euforia al decir las palabras, era como si deseara ella misma ser la portadora de la enfermedad – La gente de ahora nos llama perros, bestias, animales, ¡pero no saben la verdadera razón del porqué!, ¡Cada cierto tiempo, un líder Inuzuka se los recuerda! JAJAJAJAJAJAA
-Dime, Hana, porfavor… alguno de ellos, de los Inuzuka infectados… ¿tuvieron descendencia?
Hana dejó de reir. Era lógico. La única ninja con la delicadeza de ver más allá de las palabras y hechos era Hinata Hyuuga… nunca entendió porqué Kiba no se enamoró de ella.
-Lo que piensas es cierto Hinata, esa enfermedad crece para bloquear todos los sentimientos humanos, pero principalmente… porque no podemos enfrentar el dolor de nuestro corazón roto por la persona que amamos….
Después de un tiempo de silencio continuó.
-Solo uno de los cuatro tuvo descendencia… Mi padre, el padre de Kiba… Cuando él fue rechazado por el idiota de Shibi Aburame, él se marchó de la aldea. Justo 8 meses antes de que Kiba naciera. Justo antes de que Shino naciera… Mi madre supo que Tsuga enfermó en el momento en que Shibi aceptó casarse con la débil madre de Shino. Ese hombre… siempre jugó de una manera despreciable con los sentimientos de mi padre… y mi madre lo sabía, pero se apartó porque no quería que el hombre a quien amaba enfermara… No existen registros de la muerte de mi padre en Konoha, porque él se fue y a nadie le importó.
Hinata estaba en las lágrimas ante el relato. Tanto dolor escondido detrás de esas sonrisas desenfadadas y esos gritos enérgicos llenos de una alegría por vivir. El clan Inuzuka también la ha pasado mal, pero el resto de ellos trata siempre de seguir adelante.
-Entonces… esto tiene que ver con Shino… si logro que Shino vuelva…
-No lo sé, lleva seis años enfermo, no estoy segura si mejorará. De lo que si estoy segura es que Kiba disfruta su modo Berserk, aunque fuera del frenesí se sienta debilitado hasta la muerte… poco a poco tendrá menos momentos de lucidez como humano.
Después de despedir a Hana en la puerta, Hinata decidió que buscaría a Shino. Nada aseguraba que lo encontraría. Incluso Kiba había intentado buscarlo, pero al regresar estaba pálido y no había querido salir de su casa durante el resto del primer mes.
Hinata escribió carta a Naruto, pero como sabía que era algo arriesgado, no se la dio directamente, sino que le pidió a Neji que se la diera cuando pasaran dos días de haberse marchado.
Neji no podía soportar la idea de dejar ir sola a su querida prima, pero tampoco podía dejar sola a Hanabi, que amenazaba con acabar con su propia vida cualquier día. Además… muy pocas veces tenía una excusa para ver a Naruto. Lo extrañaba tanto…
Hinata se dirigió a la espesura del bosque tratando de no llamar la atención de los ninjas vigías, esa semana estaba a cargo del perezoso de Shikamaru, el distraído Chouji y la irritante Ino… y con seguridad si Nara la veía no haría más que levantar una ceja, Chouji no notaría que se fue y la Yamanaka… bueno, seguramente se estaba tirando a Kiba… Muy a pesar de Shikamaru.
Pero Ino no estaba con Kiba, estaba en su puesto, aburrida, mirando aburrirse a Shikamaru, tratando de encontrar un tema de conversación. Ella si vio a Hinata, le pareció sospechoso pero no dijo nada.
En el proximo capitulo... qué descubrirá Hinata? ¿qué ha pasado con Shino todos estos años?
