23 de octubre~

Yo… Sinceramente no recuerdo muy bien lo que paso el viernes, esa noche. O todavía no eh podido asimilarlo, pero yo…

Llegue a ese local y me reuní con mis amigos, dejamos los instrumentos de lado y nos pusimos a tomar en la barra, en lo que se hacia la hora de que tocáramos. Esa noche el lugar estaba lleno, había mucho bullicio y nosotros nos reíamos a carcajadas de quien sabe qué. Se nos empezaba a subir lo que habíamos consumido.

Entre charlas y bromas agresivas, se hizo nuestro momento y subimos al pequeño escenario a tocar. Pude ver a los jóvenes eufóricos haciendo cualquier cosa, golpeándose o saltando al ritmo la música. Se sentía tan bien esa sensación de que todos se movieran a tu ritmo. Acariciaba las cuerdas de la guitarra y se volvían locos… Amo esa adrenalina.

Pero desde ahí, algo me llamo la atención. No algo, alguien precisamente. No lo creía al principio, creía que mi mente me estaba haciendo malas pasadas. Alucinando como tantas otras veces. Hasta me detuve unos momentos y sacudí la cabeza para ver bien. Era… ¡Era Kiku! Sentado ahí, en la barra. No me estuvo mirando, más bien lo había notado incomodo de estar en un lugar así. De pronto, note que conversaba con alguien, y ese alguien le ponía un brazo alrededor de sus hombros y lo atraía hacia él. Kiku se había tensando, pero no había hecho más que eso, solo le quito el brazo.

Rápidamente comencé a sentir algo. Me empecé a enojar en ese momento. ¿Eran celos, sabes? Quisiera haber visto mi cara en ese momento… No, mejor en el momento en el que reconocí que era Heracles quien lo acompañaba. No debía extrañarme, desde que salía con Yao sabía que ese griego tenía una buena relación de amistad con Kiku. Así que trate de calmarme, porque eran amigos, los amigos salen los viernes por la noche juntos y solos, ¿no?

…Pero duro muy poco mi momento "tranquilo". Baje del escenario justo cuando logre ver como Karpusi le tomaba de la barbilla y acercaba sus labios, note como Kiku intentaba forsajear pero no podía. El momento en el que le beso, yo lo jale por la camisa, tirando mi guitarra a un lado y dándole un buen puñetazo en la mandíbula.

Habíamos llamado la atención de todos en ese momento, o desde que yo deje de tocar. Pero no me importaba eso, solo quería golpear al otro por atreverse a hacer eso, y más frente a mí. Aunque, nadie supiera nada, igual me había molestado. Heracles rápidamente me lo respondió…

¿Solo yo podía ser tan idiota de meterse con alguien que le saca una cabeza y el doble de músculos?

Eso fue lo que pensé mientras caía. Tambaleante, me volví a levantar y alce el puño para golpearle de nuevo… Sin darme cuenta que Kiku se había puesto entre ambos. Di mi golpe, pero Heracles no lo recibió nunca, si no él. Había golpeado la mejilla de Kiku a puño limpio. Después de eso, impresionado por haber hecho tal cosa, solo me di media vuelta y salí de entre toda esa gente empecé a correr lejos. Me sentía patético y de probable, y aún más porque no recuerdo ni como llegue a casa después de eso.

El sábado, no hice nada más que pasármela tirado en el sofá, viendo algún partido/concierto/programa de cocina, lo que fuera. No tuve ánimos de salir, aun estaba pensando en lo que había ocurrido esa vez….

Pero sin embargo hoy, harto de estar encerrado en mi casa otro día más, decidí salir y visitar al pequeño León.

Yao no me recibió muy bien, como siempre. Intento correrme en cuanto me vio en la puerta, aun no la había tocado siquiera, pero él había llegado detrás de mí. Había ido al mercado, y el pequeño Xiang corrió de atrás de él y fue a abrazarme.

-"Daddy"-Recuerdo que dijo mientras yo me agache a abrazarlo. Me alegro mucho eso; saber que no me había olvidado. Yao no tuvo otra opción que dejarme entrar a jugar con el pequeño Xiang mientras él hacia la comida. Y así pase la tarde en la casa de los Wang, jugando y preguntándome donde podría estar Kiku. Aunque había escuchado algo en la tele sobre una convención de dibujos japoneses, creo que eso le gusta. Tal vez por eso no estuvo en la tarde.

Pero llego antes del anochecer. Me quede estático y solo le mire entrar.

"Oh, Arthur-san, buenas tardes "-Había dicho apresurado. Kiku se miraba muy bien sin el uniforme, vestía muy normal y llevaba varias bolsas en la mano. Más de una ocasión eh deseado verlo con un kimono o con un uniforme femenino… Creo que me estoy excediendo. Fuera de eso, tambien había notado como tenía un pequeño curita en el labio y sentí como si algo me hubiese golpeado por dentro. Intente levantarme rápidamente y alcanzarle.

"¡Kiku! Y-Yo lo…"Pero me dejo con las palabras en su boca, porque tan rápido como entro, se fue a su habitación. En ese momento, Xiang me miraba incrédulo. Me gire y le sonreí. Me despedí de él y de Yao y emprendí rumbo a mi casa. Con las manos en los bolsillos, aun pensando en lo sucedido.

Tal vez, Kiku ya no quiera volver a verme o saber algo de mí. Quien quisiera después de un golpe así, ¿no? Pero, no puedo permitir que algo así pase porque a mí me…

No puede pasar y no dejare que deje de hablarme.

Mañana lo buscare en la escuela e intentare disculparme, aunque, creo que nunca eh hecho eso. "Disculparme" ¿tengo que darle algo? Y si es así ¿Qué puedo darle? C-Creo que le llevare algo, algo pequeño que pueda ocultar si rechaza mis disculpas… Y mis sentimientos con ellos…. God, soy tan imbécil. ¿Cómo carajos pude haberlo hecho algo así? ¿¡Cómo!

Maldita sea.

Hare lo posible porque este "Caballero ingles" lo sea realmente con Kiku, y solo con él.