¡Hola amigos! Por fin regresé a los retos semanales de la página "Por los que leemos fanfics de Dragon Ball", y esta vez, hablando de esperanza, quise escribir sobre Kyabe, mi personaje preferido de la nueva saga. ¡Espero les guste!
Con intensidad luchemos, no te rindas
Aún si perdemos más fuerte serás
Reconoce todo tu poder
No te frenes, ni te culpes nunca
Está cerca nuestra meta, no desmayes
Trascenderemos toda adversidad
Un mejor futuro pronto llegará
No lo podía creer. Un poder sorprendente estaba frente a mí y la emoción fue tanta, que las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos sin que pudiera detenerlas.
Yo era un guerrero saiyayin y estaba llorando, enfrente de todos, enfrente de él, pero no me importaba. Me había dado algo invaluable: esperanza.
Nací en el planeta Sadara y durante mi infancia fui entrenado para luchar por la justicia. Apoyé las causas nobles para evitar los abusos y maltratos en el Universo 6 y debido a esto, y a que luché con el famoso Frost, me hice de un nombre y Vados, la asistente de Champa, el Dios de la Destrucción me reclutó para un Torneo de Artes Marciales.
Lo primero que llamó mi atención fue el par de saiyayin que eran parte del equipo del Universo 7. ¡Vamos! Eran muy fuertes, tan fuertes, que cuando me tocó pelear contra uno de ellos, Vegeta, sentí miedo. Sí, porque su nivel era algo que ni siquiera estaba al alcance de mi imaginación.
Me humilló. Le dije que no podía convertirme en súper saiyayin y que me mostrara cómo hacerlo. Me atreví a pedirle a un rival en plena batalla que me enseñara. Su actitud hizo que mi poder interior explotara. Amenazó a mi familia, a mi planeta y la rabia se apoderó de mí.
¡Ellos no tienen la culpa! Alcancé a gritar antes que una extraña sensación de poder se apoderara de mi cuerpo y me hiciera resplandecer. Lo había logrado, había alcanzado un nuevo nivel y todo gracias a él.
Pero aún había más. Lo sabía. Él alcanzó otro nivel y nuevamente, me dejó atrás. Me derrotó sobre la plataforma, pero me hizo ganador fuera de ella.
"Si entrenas mucho, podrás alcanzar mi nivel. E incluso, superarme. Pero no lo permitiré", me dijo.
Lloré. Lloré y sonreí a la vez.
Iba a luchar. Por mi familia, por mi planeta, por mi orgullo de saiyayin. Quería ser fuerte y sé que tenía esperanza, y lo mejor de todo, posibilidades de lograrlo. No me frenaré ni rendiré nunca. Porque esta vez perdí, pero me hice más fuerte.
* Los versos escritos en la primera parte son de "Chozetsu Dynamic", opening de Dragon Ball Super, en su versión en español grabada por Adrián Barba.
