Capítulo 9: Unidos, venceremos


-Señor, estamos listos –le comunica Desaad desde máquinas. Darkseid volvió a ver a un inconsciente Superman. Su respiración era lenta y tenía mucha fiebre. El gigante fue hacia él y lo abofeteó, lo que hizo que reaccionara débilmente.

-Es hora, kriptoniano. Serás testigo de mi triunfo contra tu gente.

Desaad estaba por encender el portal, pero una explosión hizo que parara en seco.

-Bueno, caballeros, es hora de limpiar la casa –indica Arrow desde un punto alto de Ingeniería con el comunicador. J'onn, Canario y Shayera entraron por la abertura abierta y empezaron a luchar contra los parademonios. Desaad se acercó al panel para activar el portal, pero Arrow lanzó una flecha que cayó frente a él. -Compórtate, gusano.

Al mismo tiempo, otra explosión en la Sala de Control hizo que Darkseid se pudiera a la defensiva, así como a las decenas de parademonios que estaban con él. En medio del humo y los escombros, apareció la amazona, con espada en mano, -Bien, ¿quién será el primero?

Las criaturas se abalanzan contra ella, mientras Jordan y Cyborg entran por la compuerta principal. Sin esperar a una reacción de Darkseid, Hal con su anillo, acercó a Superman hacia ellos, mientras Cyborg luchaba con sus armas contra los parademonios.

-¡Malditos humanos, ¿cómo se atreven?!

Un portal se abre y entra Balack. El clon ve a Superman cerca de Jordan. Se aproxima pero es atacado por Cyborg. –Tú te quedas ahí, clon.

Balack no tenía tiempo que perder. Corrió hacia Cyborg, esquivando sus rayos, saltó sobre él y cayó frente Jordan y Superman, sacó el convertidor y le disparó al Hombre de Acero directamente en su pecho. Cyborg no tuvo tiempo de actuar. Jordan, distraído por una fracción de segundos volvió a ver y lanzó un rayo con su anillo contra Balack, pero un bati boomerang detuvo el trayecto. Desde el portal, que seguía abierto, entraron Batman, Flash y Stewart. Darkseid giró su vista y lanzó uno de sus rayos omegas. Los tres héroes saltaron. Flash a toda velocidad, golpeó a los parademonios. Batman fue hacia Superman directamente, mientras John hacía lo mismo con Jordan.

-¿Eres tú?, le pregunta el castaño sin saber reaccionar. Stewart levantó la ceja, -¿Quién te sirvió de niñera en tu primera salida con Barry?

Hal sonrió y le lanzó su anillo, -Ponte a trabajar, amigo.

En la zona de desperdicio, Ducarl, el único consciente, intentaba quitarse los seguros. El falso Flash empezó a reaccionar, -¿Dónde? ¿Qué pasó?

-¡Rápido! La Liga está atacando al amo Darkseid –le indicó el thaganariano.

El clon movió con rapidez sus manos hasta que pudo soltarse. Volvió a ver al resto. Abofeteó ligeramente a Wonder Woman, que empezó a reaccionar. -¡Qué demonios!

-Arriba, hay que trabajar –le dice Flash mientras desata a Stewart.


En la zona de máquinas, los parademonios parecían multiplicarse. Desaad estaba semi inconsciente, pero pudo ver a Arrow luchando con los parademonios frente suyo, volvió a ver el panel, y rápidamente activó el interruptor. El núcleo empezó a brillar intensamente, y desde la sala de control, los héroes vieron un rayo que iba hacia un punto del espacio. Una esfera azul se fue abriendo y se abrió un portal enorme. Darkseid sonrió, -A llegado la hora final para la Tierra, y para ustedes –dicho eso lanzó un rayo omega directamente a Wonder Woman. La mujer voló por los aires y cayó pesadamente al suelo.

-Superman, Superman, reacciona –insistía Batman mientras golpeaba ligeramente su mejilla. Los parademonios iban sobre Diana, que seguía en el suelo, pero Balack rodó por el suelo, tomó la espada de la amazona y atacó a sus enemigos. Darkseid lo observó con rabia, -¡Cómo te atreves, mísero esclavo!

-¡No soy tu esclavo! Soy Balack, hijo de Alcor, monstruo. No le debo mi lealtad ni a ti ni a nadie –le gritó, sin miedo.

El gigante volvió a lanzar su rayo hacia el clon de Batman, que puso la espada para protegerse, pero el ataque no dio al blanco. El hombre volvió a ver sorprendido a Superman que se había puesto entre él y Darkseid, -En algo tienes razón Darkseid, ha llegado la hora final –le dice el kriptoniano, que vuela hacia él y lo golpea con todas sus fuerzas. La onda expansiva del golpe haga caer a todos al suelo. Superman lanza con todas sus fuerzas a Darkseid contra un ventanal y este se rompe, haciendo que el gigante vuelve hacia el espacio, seguido por Superman. Por el agujero, algunos parademonios salen al espacio vacío, así que Batman grita –Computadora, Batman, código A03, activa escudo de seguridad, ¡ahora!

-Escudo de seguridad activado –responde la inteligencia artificial.

Una compuerta de metal se va cerrando, cubriendo la abertura y dejando al resto a salvo. Diana va reaccionando poco a poco y vuelve a ver la sombra de un desconocido frente a ella. -¿Estás bien?, le pregunta Balack tendiéndole la mano. Se había quitado la máscara, y mostró su rostro golpeado. Ella se quedó dudosa, pero le aceptó el gesto y se puso de pie.

-El portal fue abierto –indica Jordan al ver naves de Apokalips entrando y dirigiéndose a la Tierra.

-Descuida –responde Batman –Lo tenemos cubierto. Los que puedan luchar en el espacio, ayuden a Superman, el resto, vamos a máquinas.

Las primeras naves entraron a la atmósfera terrestre, pero fueron detenidas por el fuego del batijet, piloteado por Nightwing. Otras naves entraron, pero Supergirl, Átomo, Shazam, Tornado Rojo y Dr Fate limpiaban el cielo. Las pocas naves que llegaban a la superficie, liberaban a los seres que empezaban a atacar, pero Batgirl, Robin, Aquaman, Zatanna y el resto de los miembros de la Liga, estaban respondiendo la ofensiva.

En el espacio, Superman atacaba a Darkseid. No sé había recuperado completamente de la kriptonita, pero intentaba responder a los golpes del gobernante, que furiosamente se iba sobre el Hombre de Acero. Desde su posición, vio sus naves que caían en la atmósfera y se llenó de irá, lanzando un rayo directamente. Nigthwing no tuvo tiempo de responder, el rayo dio en el ala del batijet y empezó a caer. –Estoy cayendo chicos, les dejo el cielo a ustedes –dice por el comunicador, mientras sale disparado y cae con la ayuda de un paracaídas.

Darkseid intenta otro rayó, pero Superman le da un golpe. El gigante se llena de furia y va hacia él, mientras que a lo lejos, los dos Linterna Verde, Wonder Woman y Cyborg atacaban las naves que traspasaban el portal.

-La única forma de detener esto, es destruir el rayo –dice John por el comunicador.

-Estamos en eso –responde Batman, que estaba ya en máquinas, con los otros. Al llegar, encontraron a Arrow inconsciente, con un fuerte golpe en la cabeza, Shayera, Canario y J'onn seguían luchando, pero estaban en muy mala condición. Batman, Flash y Balack entraron, arremetiendo contra los parademonios. Desaad, con su rayo, atacaba a los héroes, con el cuerpo de Arrow a sus pies. El rubio empezó a reaccionar e intentó jalar por el tobillo a Desaad, quien respondió pateándole las costillas. Desvió su mirada por unos segundos y no se percató que Balack fue hacia él. El clon lo golpeó e inmediatamente fue hacia el panel, apagando el rayo, y cerrando el portal.

-Tu… sabía que eras un traidor –le dice Desaad gimiendo en el suelo.

-No soy traidor, pero mi bando se decidió mucho antes de ser creado, basura.

Antes que pudiera reaccionar, el mazo de la falsa Shayera impactó contra Balack y cayó al suelo inconsciente. Los clones estaban en la puerta, frente a la Liga. La falsa Diana sacó su espada y gritó -¡Por la gloria de Darkseid!

Tres de los clones fueron contra los héroes excepto uno. Mientras el resto luchaba, el falso Flash caminó hacia atrás y desapareció.


Ducarl, fue al hangar de la Atalaya y entró a una nave, "Que se maten ellos", pensó y activó la nave, huyendo. Salió por la compuerta, pero un aura verde envolvió la nave. Tembló al ver la criatura que se apersonaba frente a él. –Es hora de que pagues por tus crímenes, Ducarl de Thaganar.

Uno y otro golpe. Darkseid expulsaba todo su odio contra el hombre de acero, pero este se defendía. Esquivó uno, y le respondió con la misma furia del gigante. -¡Acabaré contigo, miserable!

Superman lo tomó del cuello, pero Darkseid reaccionó lanzando un cabezazo. Clark se mareó por unos segundos. El gobernante de Apokalips quiso reaccionar pero un escudo verde lo detuvo. Volvió a ver, pero se quedó sin aliento al ver a John Stewart, Hal Jordan, Kilowog y otras decenas de Linternas Verdes que habían respondido el llamado de auxilio de Jordan minutos antes. Kilowog se acercó a Darkseid, pero paró al ver a las naves que seguían en espacio terrestre apuntando hacia ellos –Bien, Linternas, round dos.


En la sala de máquinas, las dos Shayera estaban enfrascadas en una batalla dura. Batman luchaba con Stewart y J'onn contra Wonder Woman. Canario había acabado con algunos parademonios, mientras Flash terminaba con los otros, así que se acercó cojeando a Arrow, que tosía sin control en el suelo.

-Ollie… le dice gimiendo. Se arrodilló cerca de él, mientras se apretaba con fuerza su propio abdomen. Arrow la volvió a ver y acarició suavemente el moretón en su rostro. –Creo que… ammm… somos un poco masoquistas sabes linda… no sé por qué… cuando estas en esas condiciones… me pareces más hermosa.

La rubia sonrió y tomó su mano con fuerza, mientras recostaba su cabeza en su hombro. Oliver recostó su cabeza en el suelo por unos segundos, pero se asustó cuando sintió el cuerpo de Dinah relajado. Intentó incorporarse y tomó con cuidado a su pareja inconsciente.

-Dinah… ¿Dinah? –le llamó con la voz entrecortada. La revisó y miró con miedo su vientre, completamente ensangrentado. Intentó cubrir la herida y volvió a ver a su alrededor. Batman recibía uno a otro los golpes de Stewart, ya cansado, J'onn estaba en su forma de serpiente, intentando ahogar a la falsa Wonder Woman, mientras Shayera luchaba con su contra parte. Activó su comunicador, -Ayuda… por favor… necesito… asistencia médica… en máquinas.

Abrazó a Dinah, que no reaccionaba. El primero en llegar a su lado, fue Flash.

-Oh, Dios, Canario…

-Wally, llévala, busca ayuda, por favor –le ruega Oliver.

Flash asiente, toma en brazos a Canario y la saca con rapidez de ahí.

La señal de Arrow no pasó desapercibido al resto que habían terminado con los enemigos en el espacio. –Hay que ayudar –dice Hal.

-¿Qué esperamos entonces? Chicos, les confiamos a Darkseid. –dice Stewart al resto de sus compañeros.

-Dalo por hecho, vayan con su gente –le responde Jade.

Superman, los Linterna y Cyborg volvieron a máquinas. Al entrar apenas pudieron esquivar a la falsa Shayera, que había sido impactada por la real y cayó sin más fuerza. La pelirroja no perdió tiempo y fue hacia Arrow, que intentaba ponerse de pie. Batman cayó en el suelo pesadamente. El falso Stewart, armado con una varilla, iba a golpearlo nuevamente, pero fue atacado por un guante de boxeo verde, cuando abrió los ojos, estaba dentro de una jaula. El verdadero John se acercó a él y sonrió, -Quédate aquí y no causes más problemas.

Superman fue hacia Batman y lo levantó con cuidado. Tenía varios golpes y rasguños por todo su cuerpo. El murciélago intentó quedarse de pie por sus propios medios, pero no tenía más fuerzas, así que Superman lo acercó a un asiento. Su respiración estaba agitada, pero pudo volver a ver a Clark, que lo veía angustiado. -¿Cómo te sientes?

Bruce le sonrió, -Más vivo que nunca.

-¡Necesitamos ayuda! ¡Ahora! –exclama Shayera que ayudaba a Arrow, junto con Cyborg.

-Dinah… debo ir con Dinah… -no dejaba de decir Oliver. Tenía una herida abierta en la cabeza, y su brazo estaba visiblemente fracturado.

-Descuida, vi a Flash llevándosela, ya debe estar recibiendo asistencia –le dice J'onn, después de dejar sin aire e inconsciente a la falsa Diana.

-Debo estar con ella, llévenme con ella –insistió.


DOS HORAS DESPUÉS

En la Tierra, la Liga terminaba de recoger los restos que había quedado de la batalla. Robin estaba cerca de Nightwing, que hablaba por el comunicador con Superman.

-¿Pero están bien? ¿Estás seguro? –le insiste el joven.

-Sí… por dicha, Balack había transportado a Alcor, Hamilton, su gente y todo su equipo al Salón de la Justicia antes de la contraofensiva. Wally llevó a Dinah y la atendieron de inmediato. Shayera llevó a Ollie con ellos también. Aún no he llevado a Batman, está empecinado en ir hasta terminar de examinar los daños con Cyborg. El resto estamos bien.

-Me alegra saberlo. Insiste con Batman, él debe ser visto por Alcor Park de inmediato, lo sabes, ¿no?

Superman se queda callado unos segundos, -¿Tu sabes sobre...?

-Sí, y de la forma más inapropiada… te dejo, gracias por mantenernos al tanto.

-Nos vemos luego Nightwing, Atalaya fuera.

Robin caminó hacia el mayor, -¿Está bien, no es así?

Dick le sonrió, -Sí, algo golpeado, pero bien. En cualquier momento Superman lo llevará con Alcor.

Robin asiente y baja la mirada. -¿Desde cuándo supiste que Bruce estaba enfermo?

-Fue… un poco antes que empezara el ataque, estaba hablando con Arrow, y… bueno, hablaron de otras cosas, pero mencionaron lo del tumor.

-Entiendo… bueno, hay que ser positivos, vi lo que Alcor hizo por Flash y está haciendo ahora por Jason. Estoy seguro que podrá curarlo.

Robin sonrió y siguió con su trabajo. Nightwing observó a su hermano. Tenía muchas emociones encontradas, estaba asustado por la enfermedad de Bruce, molesto por no haberlo sabido antes por su propia boca, aún disgustado por haberle ocultado lo de Jason, pero al mismo tiempo esperanzando de que su hermano sanara. Aunque aún estaba resentido con él, no podía negar que haberlo visto horas antes, rogándole porque terminara con su sufrimiento, le había conmovido. Pero aún estaba el tema de Flash. La conducta del clon le hizo dudar de muchas cosas sobre su amigo, y esperaba que todo se calmara para tener una conversación larga y tendida con Wally.


Los Linterna tenían bajo vigilancia y completamente seguro a Darkseid en una burbuja, y a Desaad, Ducarl y los tres clones en otra. El gigante trataba de salir, pero 10 linternas aseguraban su encierro. Hal y John se encontraron con sus compañeros. John se acercó a Kilowog y se dieron la mano. –Me alegra volverte a ver, viejo amigo.

-Sí, sospechábamos que algo raro había pasado en Velax, y cuando Hal envío el llamado de auxilio, no perdimos tiempo. Como te dije antes Jordan, ustedes humanos complican mucho las cosas, pero nos alegra haber ayudado.

El castaño sonríe, -Y a nosotros saber que contamos con ustedes, ¿qué sucederá con Darkseid?

-Ni la menor idea de qué decidirá el Consejo. Pero es un día histórico para todos los mundos, eso es un hecho.

Los anillos empezaron a brillar, -Es hora de irnos, los viejos nos llaman.

Los linternas humanos se despiden y ven a sus compañeros irse, junto con Darkseid y sus secuaces.

Desde la Atalaya, Shayera y J'onn miraban a los guardianes irse con sus enemigos en custodia, -Aún no puedo creer que hayamos acabado con Darkseid. Tuvimos suerte –se deja decir la pelirroja.

-Hubo un momento en que perdí las esperanzas, pero tuvimos una ayuda extra.

La thaganariana suspiró, -¿Y qué haremos ahora con Balack? Sigue siendo un clon, ¿podemos confiar en él?

-Bien, Batman confía, ¿por qué no hacerlo nosotros?

Mientras tanto, Balack abría los ojos. Miró a su alrededor, no era la cueva y definitivamente tampoco era la Atalaya, pero pudo ver el equipo de su padre. Se enderezó y miró a Wonder Woman, en la puerta. La mujer se acercó a él, su expresión era serena. –Te agradezco lo que hiciste por mí. Batman nos habló de ti, pero no estoy segura si puedo confiar en un ser creado artificialmente para destruirnos.

Balack se quedó serio y quitó la vista. Luego la volvió a ver, -No confíen en mi origen, sino en mis hechos, ¿qué te dicen ellos?

La mujer se queda pensativa, luego da media vuelta. Pero antes de irse, se deja decir, -Tu padre está en el salón contiguo con Jason. Puedes ir a verlo, si quieres.

Mientras tanto, a varios kilómetros de Metrópolis, una capsula que había sido lanzada de la Atalaya horas antes se abre. De ahí, sale el clon de Flash. Camina un poco y mira al sur. La noche era iluminada por las luces de la ciudad. Sonrió, -Te encontraré donde quiera que estés… Nightwing.


En la mansión, Alfred no quitaba su atención de los noticieros esa mañana de domingo. Los destrozos en Metrópolis por los ataques de las naves de Darkseid habían sido cuantiosos. Los periodistas reseñaban todo lo sucedido, y el accionar de la Liga. Mientras la mayoría de los ciudadanos agradecían estar vivos, algunos políticos y empresarios arremetían por las acciones de los héroes.

"Nuevamente la ciudad de Metrópolis ha sido víctima del ataque cruzado entre la Liga de la Justicia y sus habituales enemigos. Antes debíamos lidiar con la destrucción que dejaba Superman a su paso, ahora, todos sus amigos y enemigos utilizando nuestra ciudad como campo de guerra. Metrópolis no puede seguir costeando estos gastos. Es hora de poner un freno a esto…"

-Idiota –se dejó decir Cyborg, que escuchaba las palabras del senador, mientras seguía los arreglos en la sala de Control. Batman, estaba su lado. Estaba acostumbrado a ese tipo de comentarios en contra de Batman, pero le preocupaba la imagen que todo esto estaba generando a la Liga, y se sentía responsable.

-Cyborg, ¿dónde está Superman?

-Mmm… lo último que supe es que iba a máquinas.

Bruce salió de la Sala y llamó por el comunicador. –Superman, ¿estás on?

-Sí, ¿qué sucede?

-Necesito hablar contigo, ¿dónde estás?

-Terminé en Máquinas y ahora voy a mi habitación. Te espero ahí.

Batman entró al ascensor. Al cerrarse la puerta, se inclinó contra la pared. Se sentía cansado tanto física como mentalmente, y ahora, su brazo izquierdo le estaba fallando. Lo había notado durante la lucha en la Sala de Máquinas. Le había costado levantarlo, lo que hizo que para el falso Stewart fuese sencillo dominarlo. El tiempo se le acortaba, lo sabía. Pero ahora tenía cosas más prioritarias, asuntos que solo Batman o Bruce Wayne podían atender.

Entró a la habitación y la vio vacía. -¿Clark?

-¡Estoy duchándome, ya salgo! –le grito.

Bruce suspiró y tomó asiento en el sofá. Miró por el ventanal hacia la Tierra. Había sido una noche agotadora, pero al menos, fue positiva: Jason estaba siendo atendido en ese momento por Alcor, la condición de Dinah y Ollie había mejorado y Darkseid estaba en custodia. Los arreglos en la Atalaya serían rápidos gracias a la ayuda de los técnicos y demás miembros de la Liga que ya estaban en sus puestos, pero pensaba seriamente en las palabras del senador. "Antes debíamos lidiar con la destrucción que dejaba Superman a su paso, ahora, todos sus amigos y enemigos utilizando nuestra ciudad como campo de guerra." Todo eso le estaba generando un dolor de cabeza mucho más fuerte que los anteriores, y lo que más le preocupaba es que ya no era capaz de engañar al resto, no podía fingir estar bien, pues su cuerpo lo delataba.

-Listo, ¿qué querías decirme?

Bruce se quedó sin aliento al ver salir a Clark solo con un paño amarrado a su cintura. En su pecho, aún quedaba cicatrices del rayo que lo había herido, pero poco a poco se irían curando. Sin embargo, era una visión muy atrayente para el Caballero Oscuro, más que hacía mucho tiempo que no podían estar juntos. Sin embargo, ahora había cosas más importantes.

-Debemos organizarnos, poder mitigar las consecuencias de este ataque.

-¿Qué quieres decir?

-La destrucción en Metrópolis fue cuantiosa, y ahora las autoridades están criticando el accionar de la Liga.

-Eso es una estupidez Bruce, salvamos el planeta.

-Sí pero ellos no lo entienden. Necesitaremos enviar una comitiva que responda políticamente.

-Bien, Diana y J'onn pueden encargarse de eso.

-También hay que pensar en el gasto que esto genera para la ciudad.

-¿Gasto?

-Sí, no podemos esperar que las ciudades sigan respondiendo por los daños. Creo que es hora de hacer algún tipo de fondo que responda a una eventualidad de ese tipo.

-Bueno, podría donar algo, pero con mi salario de periodista…

-No me refiero a eso, es obvio que no todos los de la Liga podrían…

-Espera, espera… sé a lo que va eso, y la respuesta es no. Bruce no te puedes hacer cargo de eso, ¡quedarás en la ruina! Ya has hecho demasiado con sostener la Atalaya.

-En primer lugar, si bien el primer aporte fue de Industrias Wayne, otras empresas ahora están colaborando, ese no es el punto, ¿Qué otra cosa podemos hacer en una situación como esta?

-Te aseguro que eso está cubierto por el gobierno.

-Vamos a lo mismo Clark, no podemos exigir…

-¿No crees que ya hacemos bastante con arriesgar la vida por el planeta todos los días? Entiendo que quieras que expliquemos lo que sucedió, pero además pagar por los daños…

-Es mi responsabilidad.

-No, Bruce, no lo es. Además… ammm… tienes cosas que son prioridad, tu salud por ejemplo. Aun no has ido a ver a Alcor.

-Eso puede esperar.

-No, no puede. Bruce, tienes un tumor en la cabeza, por el amor de Dios, ¿puedes dejar de minimizar lo que te pasa?

-Él ahora está ocupado con Jason, Oliver y Dinah.

-Estoy seguro que puede encontrar un espacio para examinarte. De hecho, iba a buscarte para ir con él.

-¿Ahora? Imposible, hay mucho que…

-El resto de los miembros de la Liga y los técnicos están aquí. Cyborg los puede supervisar. No tienes excusa Bruce, iremos, aunque tenga que llevarte a rastras por los pasillos de la Atalaya.

Batman se puso de pie molesto, pero simplemente no tenía energía para discutir. Finalmente, ambos fueron transportados a la Salón de la Justicia, donde Alcor tenía su equipo desde horas antes. Batman se acercó a una ventana. El lugar estaba rodeado de periodistas que esperaban la respuesta de la Liga. Superman llamó a Diana, para darle indicaciones, sin percatarse que Batman iba hacia la puerta.

-A como está la situación, lo mejor es que dos de nosotros hable con los medios. Pensé que ustedes podían encargarse. Lo haría yo pero quiero estar pendiente de Batman.

-¿Está dando problemas?

Clark suspiró, -No entiendo que le sucede. Parece que no quiere que Alcor lo vea. Tuve casi que obligarlo a que saliera de la Atalaya.

-Sabes que a él nunca le ha gustado verse vulnerable. Además, su mente está ahora con Dinah, Quinn y Jason Todd.

-Sí, lo sé, pero ahora también está con lo del ataque, quiere hacerse responsable como Bruce Wayne de los daños de la ciudad…

Diana miró hacia atrás, pero algo le extrañó, -Clark, ¿no venías con Bruce?

-Él está… ¿Bruce?

Los periodistas se apilaron al ver al senador Robert Wells salir de su limosina, junto a una comitiva de asesores. Las preguntas iban y venían.

-Senador Wells, después de sus declaraciones ante los medios hace una hora, nos sorprende verlo aquí. ¿Tendrá una reunión con la Liga de la Justicia?

-Senador Wells, senador Wells ¿la Liga ha confirmado si hará declaraciones por los incidentes de esta noche en Metrópolis?

El hombre de unos cincuenta, rubio y de contextura gruesa, se detuvo y respondió. –Ningún miembro de la Liga ha tenido la cortesía de dirigirse a alguno de nosotros. Estoy aquí a pedir una reunión urgente con Superman. Debe responder por lo que pasó, en caso de una negativa, estoy estudiando la opción de solicitar la salida del mal llamado Hombre de Acero de Metrópolis.

-Pero… senador, ¿eso no dispararía los índices de delincuencia?

-Señor periodista, tenemos una de las mejores fuerzas policiales de Estados Unidos, podemos hacer frente a los delincuentes sin tener a un alienígena con fuerza sobre humana poniendo en riesgo la estabilidad de la ciudad. La Liga hace 5 años fundó este "Salón de la Justicia" para estar más cerca de la gente, y hasta ahora no ha cumplido con esa función…

En ese momento, un periodista gritó al ver al mismísimo Batman saliendo al encuentro del Senador Wells. Los periodistas se separaron un poco, intimidados por la presencia del Caballero de la Noche. Wells se quedó mirándolo un poco nervioso, ya que no esperaba que fuera precisamente él quien saldría.

-Vaya, Batman. Es bueno tenerlo aquí, ahora podrá responder por la Liga…

-No tengo porque responder nada a usted, Wells. Usted no está aquí por el bienestar de Metropolis, está aprovechando cualquier situación para hacerse publicidad gratis. Vengo a aclarar un par de puntos a la ciudadanía.

Batman le da la espalda y se dirige a los periodistas, que simplemente acercan los micrófonos. En la Atalaya, Cyborg subió el volumen, atónito por lo que estaba pasando, mientras que Alfred dejó caer su escoba y se sentó en el sofá para no perder detalle de lo que su señor haría. En el Salón de la Justicia, Hal corrió al encuentro de Clark y Diana, que aún desconocían lo que pasaba afuera.

-Tienen que ver esto chicos, les dijo mientras encendía una gran pantalla. Superman gruñó al ver a Batman afuera. –Ese idiota…

Iba a salir, pero Diana lo detuvo. –Espera Clark, veamos a ver que tiene que decir.

-Hace 12 horas aproximadamente las fuerzas de Darkseid tomaron la Atalaya e inició un ataque a gran escala contra la Tierra. En ese momento, había poco personal y los miembros que estábamos ahí, tuvimos que hacerle frente. El resto de la Liga que estaba en la Tierra respondió cuando los ataques se iniciaron aquí. Afortunadamente, tuvimos el apoyo de los Linternas Verdes y se pudo controlar el ataque en tiempo record.

-Batman… señor Batman, señor –le interrumpe un joven y nervioso reportero –El senador Wells habló de los daños causados por el ataque, ¿la Liga tiene forma de responder a eso?

-La Liga de la Justicia no fue creada para mitigar gastos, no somos una empresa que genere millones, somos justicieros, protectores de la Tierra y su gente. Podemos dar asistencia médica y de salvamento, pero les mentiría si les dijera que puede responder económicamente… pretender sacar a Superman de la ciudad por la incapacidad de algunos políticos –dice mientras vuelve a ver a Wells –sería una gran estupidez.

-Escuche, no le permito…

-Gente como usted, Wells, quiere ganar votos con proselitismo, aprovechándose de las tragedias para lograr más adeptos. Si quiere ser reelegido, busque una manera menos vergonzosa. Nunca en su vida será capaz de igualar todo lo que ha hecho Superman por la Tierra, así que le sugiero que busque otra forma de ganar votos o incluso de ganarse la vida… en cuanto a nosotros, nos reuniremos con las autoridades que así lo requieran, pero no con políticos charlatanes, así que le ordeno que se retire con su gente, porque ningún miembro de la Liga le dará la satisfacción de hacerle algún caso.

Al ver que Batman se retiraba, los reporteros lo seguían haciéndoles preguntas, pero no hubo ninguna respuesta de parte de él. Así como sorpresivamente salió, así también entró. En cuanto a Wells, lo miraba con una profunda rabia, les hizo una seña a sus asesores y se fue sin hacer otro comentario.

Al entrar al Salón, Batman empezó a tambalearse. Clark, Diana y Hal fueron hacia ellos, sin percatarse que unos ojos curiosos se asomaban por una delgada ventada junto a la compuerta.

-¡Me quieres decir en qué demonios pensabas cuando saliste así! Te dije que irían Diana y J'onn.

Bruce no le hizo caso y siguió caminando, pero Clark lo detuvo del brazo. –Te estoy hablando.

-¡Suéltame! –le ordena, dándole un manotazo.

-Ey, ey. Chicos, calma –les dice Hal mientras se pone en medio de los dos.

-Debes admitir Clark que Bruce supo manejar muy bien a la prensa y sobre todo a Wells –le dice Diana con un tono de ironía.

-Ese no es el punto Diana. No está en condiciones…

-¡¿Qué no estoy en condiciones?! Superman, hace unas horas luché junta a ellos contra Darkseid mientras estabas inconsciente. Deja de subestimarme…

-No lo hago, me preocupo por ti…

-No necesito una niñera, te lo he dicho cientos de veces y no caes en cuenta.

-Bueno, chicos, ya basta –le insiste Diana.

Batman camina molesto, pero vuelve a tambalearse, esta vez, los otros tres se dan cuenta.

-Bruce, ¿te sientes mal? –le pregunta Hal. Clark no espera alguna otra cosa y va hacia él. Batman trata de hablar pero, su vista se empieza a nublar. Los tres se quedan espantados al ver que éste cae al suelo y comienza a convulsionar. Superman lo sostiene de los brazos y lo llama infructuosamente. Hal busca algo para meterle en boca y que éste no se muerda la lengua, mientras Diana se comunica a la enfermería.

Batman no dejaba de moverse violentamente en suelo. Estuvo así por un par de minutos, hasta que su cuerpo empezó a ceder.

-Bruce, háblame por favor –le insistía Superman desesperado.

-Debemos llevarlo adentro, ahora –le dice Hal.

Clark lo alza y lo lleva con cuidado, mientras es seguido por Diana y Hal. Adentro Alcor y los asistentes de Hamilton van al encuentro de ellos.

-¿Qué le sucedió?

-No sé, estábamos discutiendo, y de un momento a otro, cayó y empezó a convulsionar.

-Bien, nos haremos cargo desde aquí, por favor esperen.

Los hombres y el thaganariano van con Batman en una camilla. Diana suspira, -Llamaré a Alfred y los chicos, querrán saber qué pasa.

Hal se queda ahí, esperando una reacción de Superman. Éste, hasta ese momento no había dicho nada. Fue hacia la pared y le dio un gran golpe. Jordan se queda ahí sin moverse, hasta que escucha un sollozo. Se acerca a su amigo y le pone una mano en su hombro. –Tranquilo, Clark, él va a estar bien.

Éste se limpia la cara y lo vuelve a ver. –No debí discutir con él –le dice afectado.

-No te culpes, es el tumor, lo sabes.

-Sí, pero no debí…

-Clark, has hecho todo lo posible por él, no debes sentirte responsable. El mismo Bruce te lo dirá cuando despierte.

Superman se deja caer en un asiento y se queda ahí sin decir más. Hal va a su lado y ambos esperan en silencio alguna noticia. En ese momento, Superman contestó su comunicador. -¿Qué sucede?

-¿Cómo está Batman? –pregunta Cyborg con un tono de angustia.

-No entiendo, cómo sabes que…

-Están en las noticias, los cuatro…

Hace unos momentos, nuestro camarógrafo que está cubriendo lo que sucede en el Salón de la Justicia captó una escena impactante…

Alfred se quedó como un tempano al ver el video grabado desde afuera. Sin escuchar lo que decían, se veía a Batman discutiendo aparentemente con Superman, Linterna Verde y Wonder Woman detrás de ellos. Luego, el Caballero de la Noche camina unos cuantos pasos, se detiene y cae al suelo. El ágil camarógrafo logró captar poco más de tres minutos, desde que los tres se habían encontrado con Batman, hasta el momento en que Superman levantó con sus brazos a un inconsciente Batman y lo llevó adentro, seguido por sus compañeros.

-¡Demonios! –Gritó Superman al escuchar a Cyborg.

-¿Qué sucede? –le pregunta Jordan exaltado. Clark empezó a caminar de un lugar a otro sin saber que hacer. –Nos grabaron.

-¿Cómo? ¿Cuándo?

-Ahora, cuando estábamos en el vestíbulo, un camarógrafo nos grabó.

-¿Qué tanto?

-Todo, absolutamente todo y ya salió al aire.

Todos se quedaron sorprendidos al ver las imágenes, amigos, personas comunes, políticos, héroes e incluso villanos, vieron al Hombre Murciélago en su momento más vulnerable, y mientras unos estaban angustiados, otros sonreían al empezar a ingeniar una nueva estrategia.