Ocaso del Caballero de la Noche
Capítulo 18: Conflicto Interno
-¡Me lleva puta! –se quejó Jason al detenerse en seco con Tim y Dick, al escuchar el disparo. –¡Voy por él!
Nightwing lo agarró del brazo y lo detuvo, -No estás en condiciones de hacer nada. Iré yo, tu sal con Tim.
En ese momento, la última bomba explotó. En la mansión, Bruce se despertó de un golpe. Miró a su alrededor con la vista agitada. Estaba solo, en su habitación, conectado a un IV. Sintió un profundo vacío, una incertidumbre que le inquietaba. -¡Alfred! ¡Alfred! –llamó decidido.
Wally, que era ayudado por sus amigas, escuchó la detonación dentro del complejo.
-¡Qué demonios! ¿Dónde están los demás?
-Titanes, repórtense de inmediato –dice Raven por el auricular.
Kara se queda en silencio, mientras sostiene a Flash. –Vamos chicos, den una señal –interrumpe Wally.
-Aquí Cyborg, estoy con Starfire, estamos bien. La explosión fue lejos de donde estábamos.
-Superboy aquí, estoy con Gordon y los oficiales a las afueras del complejo.
Los tres se quedan en silencio, esperando alguna otra respuesta. –Aqualad, Nightwing, Red Arrow, informen –insiste Flash.
-Aquí Aqualad –responde con dificultad –Necesito… apoyo. La explosión… alcanzó a Nighwing, Red Hood y Robin… estamos…
En ese momento, la señal se apaga. –Maldición –dice Flash quien se suelta rápidamente de Kara y corre con dificultad hacia el centro. –Ve con él Kara, seguiré atendiendo a la gente del tren –le dice Raven con un tono de angustia en su voz.
La rubia no espera y va volando también.
Connor se queda inmóvil por unos segundos, luego siente una gran ira y entra a toda velocidad al centro. Cyborg y Starfire son los primeros en encontrarse con Aqualad. El mayor le quitaba la máscara a Tim, que apenas estaba reaccionando. A unos metros de él, Nightwing y Red Hood estaban inconscientes, uno al lado del otro. La explosión los había hecho volar varios metros. Sus prendas tenían algunas quemaduras, pero lo que más inquietaba eran las heridas internas que el impacto habría provocado.
Roy llegó con Jason y lo hizo girar hacia él. –Oh Dios, no, no… -decía mientras tomaba su pulso, igual que hacía Starfire con Nightwing. Alrededor de ellos, había un contenedor envuelto en llamas.
-Atalaya –responde J'onn.
-¡Necesitamos apoyo en mis coordenadas! –le responde Cyborg -Hubo… una explosión. Nightwing, Robin y Red Hood están heridos.
-De inmediato.
Flash llega finalmente pero se detiene al ver a Dick en el suelo. –Dios… no tiene pulso –dice Starfire con la voz entrecortada. Wally la empuja y le toma el pulso nuevamente, y casi de inmediato empieza a hacerle RCP.
-¡Cyborg! ¡Llama a la Atalaya! ¡Ahora!
-¡Ya lo hice amigo!
Tim, el único consciente, se quejaba suavemente. –Vamos chico, dime, ¿dónde te duele? –le dice Aqualad.
-¿Dónde?... ¿Dick? ¿Jason?... ¿Ellos?... ¿Ellos están…?
Connor estaba detrás de Kara, que observaba la escena impotente. El chico caminó, se inclinó junto a Tim y le acarició la cabeza. –Tranquilo Robin… ellos estarán bien, igual que tú. Ahora, trata de estar tranquilo.
-No… donde… ellos…ahhhh –gritó al tratar de ponerse de pie. Aqualad lo detiene con cuidado de los brazos, mientras Connor toma su mano. Tim lo agarra con todas sus fuerzas, cerrando los ojos, para aguantar las punzadas de dolor que sentía en su espalda.
En ese momento, Wonder Woman, J'onn y un equipo médico se transportan al lugar, al momento que Jason empieza a reaccionar. -¿Qué… qué pasó? –dice al ver a Roy junto a él.
-Tranquilo Jay… hubo una explosión, pero ya están los médicos –le decía con un profundo dolor al ver la piel alrededor de sus ojos con cicatrices, así como sangre que brotaba de su cabeza.
Jason giró su rostro y vio como Cyborg obligaba a Wally a alejarse de Dick, quien seguía inmóvil. Los paramédicos llegaron con él con urgencia, mientras uno estaba ya con Tim y el otro se aproximaba a Jason.
-¿Qué le sucede a Nightwing? ¿Qué tiene? –pregunta Jason, tratando de enfocar su vista.
Los médicos reinician el proceso de resucitación, mientras J'onn manda indicaciones a la Atalaya para transportar de urgencia al joven.
-¡Maldita sea! ¡Qué tiene Nightwing! –grita al no recibir respuesta
-Tranquilo Jason.
-¡No me vengas con esa mierda Roy! ¿Dick? ¡Vamos viejo, no me hagas esto cabrón!
Cuando Dick y los paramédicos desaparecen, Jason quita a Roy y al médico descontrolado, -¡Dónde demonios está! ¿Dónde lo llevaron? –les grita mientras intenta levantarse.
-¿Jason? –la voz de Tim se escucha, haciendo que este reaccione. Va hacia él con dificultad, apenas distinguiendo a los que estaban a su alrededor. Connor seguía con él, tratando de tranquilizarlo sin éxito.
-Ey Timmy –le dice Jason procurando guardar la calma –Todo está bien, chico. ¿De acuerdo?
-¿Dónde está Dick?
-Dick… a él lo están atendiendo, ¿no? Ya debe estar Alcor con él, tranquilo hermanito.
-Tiene la pierna fracturada a la altura de la tibia –le dice el paramédico que revisa a Tim –y parece también un daño en su columna, pero se necesita hacérsele unas placas de inmediato. Fuera de eso, está estable, puede ser llevado a la Atalaya.
-Llévenlo con Alcor –les dice Jason con molestia.
-Joven, el señor Alcor ya está…
-¡Me importa una mierda lo que esté haciendo Alcor! ¡Llévenlo con él! –les grita Jason enfurecido.
Roy lo toma de los brazos y lo jala hacia él. –Cálmate Jay.
-¡No escuchaste!
-¡Red Hood! –le grita Diana ahora –Alcor está con Dick en este momento. Ten calma.
-Balack –susurra Tim, haciendo que Wonder Woman lo vuelva a ver. -¿Qué dijiste Robin?
-Balack… estaba con el Joker en la Casa de la Risa… hubo… un disparo… en ese momento… Dick y Jason discutían para ir por él y después… todo se puso negro.
Diana volvió su mirada a Aqualad. -¿Sabes hace cuánto pasó?
-La explosión fue hace 10 minutos.
-Vamos J'onn –responde Diana al ponerse de pie. –Cyborg, que Robin y Red Hood sean atendidos en la Atalaya. También Flash. Y llévate al resto de tu equipo. Hablaremos después que encontremos a Batman.
-Yo estoy bien…
-¡No! ¡No lo estás Wally! –le dice Diana con voz grave y caminando hacia él –No sé qué está pasando aquí, pero tengo a varios integrantes y exintegrantes de los Titanes en una zona de conflicto, a ti, Robin, Nightwing y Red Hood heridos, y Batman sin dar señales. Así que a partir de ahora yo estoy al mando y no quiero más quejas. Te vas con ellos. Vamos J'onn.
Diana se aleja volando, dejando a todos, incluso a J'onn sin moverse, sorprendidos. Pocas veces Wonder Woman mostraba su enojo de esa forma. –Cyborg, has lo que Wonder Woman ordenó, hablaremos en la Atalaya con todos.
-Sí señor.
En Metrópolis, John vigilaba, mientras Pregunta revisaba un computador de un edificio, buscando no ser detectados.
-No entiendo por qué entrar a hurtadillas aquí –le dice el moreno, pero Pregunta solo lo calla con un pequeño suspiro. –Descuida, pronto lo entenderás –le responde mientras guarda la información en una llave maya.
-Es hora de irnos.
Los dos van en silencio por el pasillo, cuando varios hombres fuertemente armados los rodean. –Aunque yo podría encargarme de eso, supongo que puedes hacerlo más rápido y eficiente –le dice Pregunta al caminar dos pasos hacia atrás. Los hombres disparan, mientras la luz verde del anillo hace que todo se nuble.
Segundos después, la luz verde aparece a varias calles de ahí, con ambos hombres ilesos. –Nunca había tenido una salida tan fácil de un edificio.
-¿Y? ¿Tienes lo que buscábamos?
-Eso y más.
En ese momento, John recibe una llamada del comunicador. –Dime Shayera… ¿qué?... ¿pero qué demonios? ¿Cómo pasó?... Si, estaré ahí.
-¿Más problemas?
-Debo ir a la Atalaya. ¿Vienes?
-En algunas horas, terminaré con esto y te seguiré.
En ese momento, Diana y J'onn, después de revisar la Casa de la Risa, llegan al sitio donde lucharon Batman y Joker. –No hay señales de ninguno. Esto está mal, J'onn.
-Más de lo que crees –le responde su amigo, mientras señala sangre en el suelo.
-Por Hera… Esto está fuera de control.
Mientras los tres encapuchados eran atendidos, los Titanes esperaban en una habitación aparte y aislada.
-¡Esto es una mierda! –dice Roy.
-Vamos Red, no empieces –le dice Raven.
-¡Nos están tratando como unos niños!
-Starfire, no es eso, entiende que…
-¿¡Qué hay que entender Kaldur?! –le interrumpe Connor –Estamos aislados, como si hubiésemos hecho algo incorrecto.
-Me vale mierda, yo quiero saber cómo está Jason.
-Pues no creo que debas preocuparte, es el que está mejor de los tres creo –le responde Kara.
Sin decir nada, Wally estaba en una esquina, recordando a Dick en el suelo, inmóvil. "No tenía pulso… él… tiene que estar bien… debe estarlo".
En ese momento, la puerta se abre y entra Shayera. –Cyborg, Supergirl, Flash, síganme. Los demás esperan aquí.
-¿Esperar? –le responde Raven, pero la mujer halcón la vuelve a ver molesta, haciendo que la oscura sienta nervios.
-Esperan aquí, y eso no se discute, entendido. Ustedes tres, caminen –les dice Shayera quien espera al lado de la puerta. Los tres caminan lentamente, hasta que salen los cuatro.
Ninguno de los tres dijo nada, pero sabían bien porque eran ellos a quienes querían hablarles primero. Al entrar a la sala de reunión, encontraron a Wonder Woman, John Stewart, J'onn, Hal Jordan y al mismo Bruce Wayne frente a ellos. Por primera vez, en una reunión, estaba sin su uniforme, con una IV y en su silla de ruedas. Kara sintió un poco de alivio, al creer que habían encontrado a Batman, pero Cyborg y Flash no. La mirada de Bruce era desconcertante para Wally. No había rabia, pero algo en ellos era diferente.
Shayera tomó asiento con el resto. Wally caminó hacia su silla pero Hal lo detuvo. –Espera Flash, en esta ocasión no formas parte de este panel.
El pelirrojo se queda frío y regresa con sus compañeros.
-Les dije que hablaríamos con ustedes, y por eso están aquí –sigue Diana – Sabemos lo que pasó gracias a Robin. Que ustedes decidieron junto con el resto de sus amigos ayudar a Nightwing a detener a Joker y salvar la vida de Gordon, ¿es así?
Los tres asienten. -¿En qué demonios pensaban? –les dice John molesto. -¿Ustedes piensan que esto es un juego? He visto a este hombre enfrentando a Joker por años –dice mientras señala a Bruce –y apenas ha sobrevivido. ¿Cómo se les ocurre iniciar una operación como esta sin contar con la Liga?
-Escuchen, somos un equipo, nosotros…
-Sabemos lo que hicieron como equipo en el pasado, Kara, y es encomiable –le interrumpe J'onn. –Creemos en sus habilidades y capacidades, por eso los fuimos integrando a la Liga, pero ustedes no tienen idea de la magnitud de rival que es el Joker.
-Creo que más que eso –sigue Shayera –lo más preocupante es que hayan tomado esa acción sin decirle nada a ninguno de nosotros, siendo ustedes parte de la Liga de la Justicia. Ustedes, que fueron elegidos primero, por encima de sus compañeros, debieron seguir con nuestro protocolo.
-Pero Batman ha luchado solo con el Joker decenas de veces y –les trata de decir Kara.
-¡Pero ustedes no son él! –le reclama Diana –Ni siquiera tu Flash, que llevas más tiempo en la Liga que cualquiera de ellos. Vean las consecuencias. Tenemos a tres heridos, uno de ellos de gravedad, y Balack está desaparecido.
Kara se queda sin entender, y vuelve a ver a sus compañeros, que no dicen nada. –Lo que ustedes hicieron fue irresponsable, y tendrán que cargar con las consecuencias de sus actos, los tres –termina Diana. –Ahora, Kara y Víctor, déjennos a solas con Wally, y regresen con sus compañeros.
Ambos salen y se quedan junto a la puerta. –Ey, Vic. ¿Quién es Balack? –le pregunta la rubia sin entender. Él suspira, -Vamos, te contaré a ti y a los demás.
Por unos segundos, la habitación quedó en silencio. Las miradas estaban puestas en Flash que seguía de pie frente a ellos. –Ven, Wally, toma asiento. –le dice Hal.
-¿Ahora si puedo sentarme? ¿Vuelvo a estar en el club? –le responde con sarcasmo.
-¡Siéntate en la maldita silla, ahora! –le levanta la voz Bruce, siendo la primera acción que hacía.
Wally no respondió, y tomó su lugar en la mesa. Vuelve a ver a Hal y sonríe, -¿Tú no estabas descansando?
-Sí, pero mi sobrino político decidió ser gran líder y nos metió a todos en un aprieto.
-Espera Hal, ¿te parece que esto es gracioso Wally? –le pregunta Diana.
-Vean, sinceramente creo que están exagerando, somos adultos ya.
-¿Exagerar? –dice Bruce molesto. -¿Crees que exageramos? ¡Mis tres hijos están heridos! ¡El único hombre en quien le deposité mi fe para vestir mi traje está pasando torturas con Joker y yo estoy en esta maldita silla de ruedas! –dice mientras la golpea con sus puños -¡Y tú dices que exageramos!
-¡No sabes lo que él hizo!
-¡Sé lo que hizo! ¡Sé lo de Bárbara! ¿No crees que quisiera levantarme de esta silla e ir por el maldito que la hirió y mató a Jason una vez? ¡Pero no puedo Wallace! Estoy atado aquí y lo único que puedo hacer es confiar en que mis amigos se protegerán unos a otros y harán el trabajo que yo no puedo hacer, pero tú decides irte con tus excompañeros sin decirle nada a la Liga. ¡Maldita sea, ni siquiera al mismo Balack! ¿Le dijeron de los explosivos?
Wally se queda callado. –Claro que no. Balack entró a ciegas, mientras ustedes creían que estaba todo controlado. Para enfrentar al Joker, lo primero es esperar lo inesperado. Y segundo, cuidar a tus compañeros, porque serán sus armas contra ti. Yo lo he vivido por años, Wallace, tu no. Él no es Captain Cold ni Gorila Grod. Es un psicópata, del nivel del mismo hombre que mató a Barry.
Al escuchar el nombre de su tío, el pelirrojo lo vuelve a ver perturbado. –No tienes idea de lo que hicieron. Y te diré algo, esto te dolerá más a ti que a cualquiera.
En todo momento, mientras hablaba, la respiración de Bruce era difícil. Con cada frase, tomaba una bocanada de aire. Diana volvió a ver a Hal que entendió perfectamente y se puso de pie. –Bien, ustedes terminen con esto, llevaré a Bruce, ocupa un poco de aire.
-Estoy bien Jordan.
-No te quejes murciélago –le responde mientras jala su silla –Tu y yo daremos una vuelta.
Sin deseos, Bruce dejó que Hal lo sacara de la sala. Flash estaba callado, con la cabeza baja, tratando de procesar todo lo que había escuchado.
-Aunque quisiéramos seguir con esto, me temo que no podemos perder más tiempo. Tu equipo será llevado al comando de los Titanes, mientras esperan órdenes, y eso te incluye a ti Flash –le dice Diana.
-¿Disculpa? ¿Me están expulsando?
-No Wally –interrumpe J'onn – te damos tiempo para que pienses en lo que hiciste. Ahora tenemos mucho que tratar.
-Podemos ayudar.
-Ya hicieron mucho Wally.
-Pero Shayera…
-Maldición –murmura John quien se pone de pie –Flash, seguirás las órdenes que te están dando sin quejarte.
-¿Órdenes? –reclama Wally. –Pensé que era parte del equipo.
-¿Qué equipo? ¿Acaso nos tomaste en cuenta en esta operación?
-¡Ustedes estaban con lo de Clark! ¡Y Gordon en manos de ese infeliz!
-¡Bueno, ya basta! ¡Si no quieres ir, es tu problema! Pero no vas a involucrarte más en este caso, o yo mismo te llevaré de la oreja a casa de tu tía Iris, ¿queda entendido? –le dice con fuerza John.
Wally se pone de pie, pero antes de salir, se dirige a ellos, -Si ustedes siguen pensando que soy un niño, no tengo nada que hacer aquí. Mi lugar esta con mis amigos y con Dick.
-Bien por ti –le dice John, mientras Shayera le toma la mano tratando que se calme.
Wally ve a John con ira, pero no le responde. Simplemente se va.
-Eso estuvo genial John –le dice Shayera.
-¿Qué esperabas Shay? ¿Qué le palmeara la espalda? ¡Es un malcriado haciendo pataletas! Además, ahora lo menos que me interesa es Wally. Tenemos cosas más importantes que tratar.
-John tiene razón –interrumpe Diana –Ahora no solo tenemos la investigación sobre el ataque de Clark, también hay que encontrar a Balack.
-Bueno, ya tenemos un avance con lo de Clark –le responde John.
Hal llevó a Bruce a su habitación. Se sentó frente a él y suspiró.
-Lamento haber mencionado a Barry.
-No, no amigo. Descuida. Tuviste razón en todo lo que dijiste. Y sobre Barry… bueno, espero que eso haga reflexionar un poco a Wally.
-Habla con él Hal, me preocupa en qué pueda terminar.
-Igual yo. Trataré de hacerlo. Pero ahora me preocupas tú, no deberías estar aquí.
-Lo sé. Pero… no tengo opción, los chicos…
-Ellos están siendo atendidos Bruce. Y nosotros podemos encargarnos de lo que venga. Escucha, apenas ayer tuviste un colapso cardiaco, hombre, no tengo idea de cómo haces para seguir de pie. Apenas si puedes respirar. Ahora que estas más calmado, irás a la mansión.
-No, espera…
-Cuando sepa algo, iré de inmediato a decirte, lo prometo. Pero no harás ningún bien a los muchachos si arriesgas tu salud por esto.
-Quiero verlos antes.
-Los verás cuando lleguen a tu casa, ahora irás a descansar y nos dejarás esto a nosotros. Atalaya.
-Si Hal Jordan.
-Tornado, transporta a Batman a la Baticueva.
-Si señor.
-Iré más tarde Bruce, procura descansar.
Sin decir más, Bruce fue enviado a la Baticueva, donde lo esperaba Alfred molesto. –¿Cómo están?
-Tim y Jason heridos, pero estables.
-¿Y el joven Richard?
Bruce se quedó en silencio. Alfred sintió una gran desesperación, pero se contuvo. –Bien, iré a ver más tarde como está, por ahora lo subiré a…
-Ve con él Alfred.
-Pero señor, usted…
-Uno de nosotros debe estar pendiente de ellos. Ve, me quedaré con el enfermero. Te prometo que mantendré la calma y esperaré noticias.
Alfred asiente, lo toma de la silla y lo lleva al ascensor. Minutos después, lo recuesta nuevamente en la cama, le quita los zapatos y le suelta el cinturón.
-Jason tenía razón, Alfred.
-¿Disculpe señor?
-Debí matarlo desde el principio.
Alfred suspira y se acerca a él. –Bruce, escucha. Eres más que un hombre. Eres un símbolo de justicia. Si lo hubieses echo, todo por lo que has luchado tantos años se habría ido abajo. No te arrepientas ahora.
-Pero Bárbara y Dick…
-Ellos se recuperarán. Están dando tiempo para llevarla con Alcor. Y el joven Dick está con él ahora. Se pondrán bien, igual que Jason y Tim.
-¿Y qué hay de Balack? Joker lo tiene en sus manos.
-Confíe en la Liga señor, más que eso, confíe en sus amigos.
En la base de los Titanes, alejados del resto de los chicos, el grupo estaba esperando impaciente alguna señal. Todos estaban en silencio. Cyborg les había contado todo, desde la identidad de Bruce Wayne, su enfermedad y como había regresado Jason de los muertos. Ninguno sabía qué hacer, o qué pasaría después de esto. Pero el único que tenía certeza de qué hacer era Wally West.
-¿A dónde vas Wally? –le pregunta Kara.
El pelirrojo no le responde, va hacia la puerta pero es detenido por Raven. –Ni siquiera lo pienses Flash.
-¡Debo verlo!
-Ellos dieron una orden
-¡Al demonio Kaldur, Dick está herido!
-Flash tiene razón –le interrumpe Connor –su lugar es con Nightwing. El resto nos quedamos aquí.
En un lugar apartado de Gótica, un grito terrorífico se escuchó. Debajo de varios metros de suelo y concreto, en una zona libre de las alcantarillas, Balack, encadenado de pies y manos en una pared, respiraba con dificultad. La herida de bala había impactado en parte de su hombro descubierto, algo que había aprovechado Joker para hundirle un cuchillo que llevaba consigo en la misma herida.
Cuando recuperó la consciencia, estaba ahí, a merced del psicópata payaso. Le había quitado la parte del traje que cubría su pecho, y se divertía quemando su piel con acero ardiendo.
-Oh, vaya, imitador. Debo confesar que tienes mucho aguante. Pero te digo algo, yo también. Y puedo hacer esto toda la noche, jajajajajajaja.
-¿Por qué?... ¿Haces esto?
-A ver –le dice pensando –Empezando porque te has atrevido a ponerte el traje del murciélago.
-Yo soy…
-¡Calla! –le grita mientras lo vuelve a quemar y Balack responde gritando aún más fuerte. –Yo conozco a la rata mojada. Han sido… ¿qué? ¿Casi 20 años? Lo conozco también como mis dos manos izquierdas. Solo quería la seguridad cuando te enfrenté y me la diste.
-¿Cuál?
-No me quieres dar una paliza… ¡NO ME QUIERES DAR UNA PALIZA! ¡ERES BATMAN, PEDAZO DE INFELIZ! Hemos ido de paliza en paliza por años. Mato a un Robin, él me despedaza los huesos. Enveneno la ciudad entera, él me retuerce el pescuezo. Le disparé a la hija de su amigo y lo volví loco a él, ¿y no me quieres hacer nada? Tal vez te parezcas a él, pero no tienes su sentido de teatralidad. Ahora, ¿dónde está mi amigo Batsi Bats?
-No sé…
-¡Habla! ¡HABLA! ¡HABLA! –le grita mientras seguía quemándolo sin contemplación.
-Las acciones de Lex Corp, así como su planta física y demás, fue vendido a una serie de diferentes propietarios fantasma durante los últimos años. Finalmente, la última venta se realizó hace 4 meses. E inmediatamente que esto sucedió, una empresa que surgió de la nada, las hizo suyas.
-¿Tiene todo Pregunta? –le cuestiona Shayera.
-Todo, incluso sus investigaciones, los insumos…
-¿La kriptonita?
-Si Wonder Woman. Hace dos meses hubo un contacto con la mujer que se encargó de dar a kriptonita a Superman, el cual pertenece a esa misma empresa.
-Quien haya sido, se ha tomado muchas molestias para inculpar a Superman –responde Shayera.
-Tal vez ese no sea su plan, solo una parte de él –le responde Pregunta. –El ataque a Superman fue en vivo, visto por millones.
-Afectó su imagen, y la de la Liga también.
-Ahora, el ataque al comisionado Gordon y el secuestro del falso Batman puede ser la punta del iceberg. Es cuestión de tiempo para que el Joker sepa que no es el Batman real y querrá saber dónde está, por su obsesión con nuestro compañero.
-¿Crees que Joker planeó todo?
-O simplemente es una herramienta más John –le interrumpe Diana.
-¿Sabemos quién está detrás de todo esto?
-Como les dije, es una empresa fantasma. Sus dueños son anónimos. Pero pueden rastrearse.
-¿Cuál es esa empresa?
-New Earth Inc.
-Señor, hablé con Alcor –le dice el enfermero, mientras le pone un calmante al IV de Bruce. –Me pidió informarle que iniciará con el tratamiento mañana. Así que necesitamos que descanse, es importante.
Bruce no dice nada, simplemente asiente. El joven se va, dejándolo solo. Pasan algunos segundos, cuando empieza a sentir sus párpados pesados, pero no quiere dormir, no ahora. Hace un esfuerzo por mantenerse despierto, pero poco a poco va rindiéndose ante el químico en su cuerpo. Suspira, y antes de cerrar sus ojos, murmura, -Clark… Clark.
A miles de millas de ahí, el hombre de acero se despierta. Siente un escalofrío al creer escuchar su voz, pero intenta recostarse nuevamente. Sin embargo, otra vez lo escucha llamarlo, "Clark".
Agudiza su oído, ignorando las millones de voces y sonidos que hay entre ambos, "Clark, te necesito tanto." Logra detectar el latido de su corazón, más lento. Se pone de pie apresuradamente y abre la puerta de la habitación, pero se sorprende al ver a Capitán Átomo ahí.
-Nathan, ¿qué haces aquí?
-Me dieron la orden de vigilar tu estancia en este fuerte, Superman. ¿Qué intentabas hacer?
El hombre de acero suspira frustrado, -Necesito irme Nathan.
-Sabes que es imposible que hagas eso.
-¡Debo hacerlo!... Es importante, regresaré, lo prometo.
-Lo siento Superman, pero tengo órdenes. Regrese a la habitación.
Cierra la puerta y frustrado se sienta en la cama, intenta volver a escucharlo, pero esta vez, oye su respiración lenta y pausada, pero estable. "Creo que se durmió", se dice así mismo.
Se recuesta en su cama, pensando en él, mientras que Bruce dormía plácidamente.
Flash llegó a la habitación donde era atendido Dick. Estaba en la máquina de Alcor. El thanagariano se acercó a él, -Sabes que estará como nuevo en pocos días, ¿verdad?
-Lo sé, pero aun así… es difícil.
-Entiendo. Me hablaron de la Atalaya, parece que tendré más de un paciente para mañana.
-Si… emmm… son Robin y Red Hood.
-¿Red Hood? Oh, claro, Jason. ¿Lo hallaron?
-Sí, pero está herido, no tan grave como Nightwing, pero…
-Claro, puedo entender –le responde Alcor. –Te sugiero que descanses, mañana estará consciente y podrán hablar.
-Podría… dejarme solo unos minutos a solas con él.
Alcor se va, pero antes se vuelve hacia Flash, -Hace un par de horas he tratado de comunicarme con mi hijo, ¿sabes dónde estará?
Wally se queda callado, sin saber que decir. –Oh, bueno. Olvídelo. Debe estar patrullando a esta hora. Le hablaré mañana. Cinco minutos, no más de eso.
Al salir Alcor, el pelirrojo se acerca más, hasta llegar frente a su rostro. Se quita la máscara y trata de sonreír, -Si me vieras ahora, dirías que soy un cobarde… es solo que… no tengo idea de cómo decirle lo de Balack.
Dick sigue inconsciente. –Bruce tenía razón. Debí haberte convencido que te detuvieras, no animarte e involucrar al resto… fue mi culpa. Era el de mayor jerarquía entre ustedes y lo arruiné… Sé que te pondrás bien y apenas reacciones, querrás ir en busca de Balack, pero no lo puedo permitir. No esta vez, después de lo que te pasó a ti y a los chicos. Haré que él regrese Dick… solo…
Su voz se entrecorta. Acerca su mano nerviosamente y acaricia su pelo negro. –Solo te pido que aguantes, ¿bien?
Se aproxima y le besa los labios. –Encontraré a Balack y detendré a Joker. Te prometo que no volverá a hacerle daño a ninguno de ustedes.
Da un par de pasos hacia atrás y se vuelve a poner la máscara. –Te amo Dick.
Y como una ráfaga de luz, sale del Salón de la Justicia, sin dejar huella más que la brisa a su paso.
