Hola de nuevo curioso lector, espero que estés disfrutando de la historia hasta el momento. Me gustaría recordar que los comentarios siempre son apreciados, ya sean de ánimo, críticas constructivas, o simplemente decir que os ha gustado más. Sin mucho más que decir, os dejo leer tranquilos.

Disclaimer: Pokemon no me pertenece, sin embargo los personajes y la historia aquí escrita si me pertenecen. Este es un fanfic sin fines de lucro, por lo que repito, yo no soy (y dudo que llegue a ser) dueño de Pokemon, este pertenece a sus respectivos dueños dependiendo de quien sea o sean en este momento.

Actualización: corregidos algunos errores, y reescrito ciertos fragmentos, la historia en si no se ha visto afectada.

Actualización 2: corregidos algunos errores que provocaban que ciertos personajes parecieran inconsistentes. (¿Es solo impresión mía o sueno como los changelogs cuando se actualiza un juego?)


Sparks se consideraba a sí mismo un pokemon sensato, no destacaba ni por su habilidad, ni por su fuerza, pero siempre había sabido que hacer, era inteligente, y eso le había sacado de muchos líos. Pero en ese momento, no era capaz de pensar con claridad, el miedo le atenazaba y le impedía actuar. Estaba delante de un pokemon que podría devorarle si quisiera, lo único que se lo impedía, era el deplorable estado en el que se encontraba, tenía múltiples heridas de diferente gravedad, posiblemente causadas por algún combate. ¿Estaba muerto?, se había desplomado delante suyo poco después de despertarse, pero no parecía estar desangrándose y él no tenía ni idea de como tratar al depredador que tenía delante, ademas podria intentar comerle. Aunque todos los procesos lógicos dictaban que debía mantenerse lo más lejos posible, decidió acercarse en silencio, para comprobar si seguía respirando. El corazón le latía desbocado cuando llegó al lado del pokemon, colocó su pata contra su cuerpo, pudo notar como se movía lentamente, todavía respiraba.

Michel se despertó al notar al pequeño roedor a su lado, su primer impulso fue el de levantarse para alejarlo de él, pero el terrible dolor que aquello le provocó, impidió que siguiera con esa idea.

-¡Ah! Perdón, lo siento, no pretendía molestarte - exclamó, claramente aterrado por haberle despertado.

-Me duele todo… pero aparte de eso… estoy relativamente bien - respondió con sinceridad, "relativamente bien" era una buena forma de describir su salud mental en ese momento - ¿Que estabas haciendo?

-Yo... esto... no sabía si seguías vivo… y yo... – no sabia como terminar la frase, el miedo le atenazaba las entrañas y le impedía pensar con claridad.

-No vuelvas a hacer algo así... - las palabras del desconocido sorprendieron al pokémon eléctrico – la próxima vez, puede que a quien molestes no se lo tome tan bien - ahora parecía haber más luz, y podía ver sin la ayuda del Plusle, el joven aprovechó para mirar su cuerpo y confirmar sus temores.

No lo había soñado, su cuerpo, antaño humano, ahora estaba cubierto de un abundante pelaje negro en la parte superior y gris en la inferior. Una larga cola oscura se movía a intervalos regulares, como si siguiese un ritmo. Sus manos, habían sido convertidas en patas cubiertas de pelo. En momentos como ese, agradecía ser capaz de ver las cosas de forma fría y calculadora, de lo contrario hubiese empezado a gritar. Todo indicaba que se había transformado en un Mightyena, pero no sabía cómo había pasado, además tenía otro problema. ¿Donde estaba, y como había llegado hasta allí?. Echando un vistazo rápido a su alrededor, descubrió que se encontraba atrapado en una jaula de madera, de construcción bastante precaria, pero que parecía cumplir bastante bien su cometido, había varias mas al lado de la suya, pero estaban todas vacías.

-¿Donde estamos? - le pregunto a su compañero de celda, el cual se giró y le miró extrañado.

-¿No lo sabes? - el muchacho negó con la cabeza – Estamos atrapados, me capturaron y me encerraron aquí. Supongo que a ti te pasó lo mismo – la verdad era, que él no tenía ni idea de cómo había llegado hasta allí, pero tampoco podía contarle que era un ser humano, pensaría que estaba loco.

-No lo sé, la verdad es que lo único que recuerdo es mi nombre, el resto esta... borroso – era mentira, pero se encontraba en un mundo extraño del que no sabía nada, su única opción era confiar en que la excusa de la pérdida de memoria le ayudarse a pasar desapercibido, y de paso aprender cómo funcionaban las cosas por aquí.

-¿Has... perdido la memoria? - pregunto, sin terminar de creerse lo que le decía el Mightyena - ¿Cual es tu nombre? - preguntó de repente, interesado en el "único" recuerdo que tenía.

-Mi nombre es Mighty, un placer conocerte Sparks – Michel evito usar su nombre real, no estaba seguro de cuanto podía confiar en el Plusle, acababan de conocerse y no sabía nada sobre él, se le escapó una sonrisa al darse cuenta de que no se habían presentado formalmente hasta ese momento.

Justo entonces apareció un pequeño grupo de pokemon, eran dos Sableye liderados por un Mismagius, se detuvieron delante de la prisión de los dos reclusos.

-Parece que sois de los últimos que quedan en este lugar, no os preocupéis, seréis trasladados dentro de poco – comentó uno de los pokemon que se había acercado a su jaula.

-¿Qué queréis de nosotros? - preguntó de repente Sparks, colocándose delante de Mighty.

-Por el momento nada, pequeño, pero dentro de poco tendréis la oportunidad de uniros a nosotros – el comentario provocó un escalofrío a ambos reclusos.

-Estáis locos, si creéis que nos uniremos a vosotros después de habernos encerrado – proclamó el roedor, mientras lanzaba chispas por sus mejillas.

-Oh, parece que tenemos a un rebelde, ya veremos si sigues diciendo lo mismo, cuando el maestro Blisht te haga una visita – ambos pokemon empezaron a reírse mientras el compañero de celda del muchacho retrocedía asustado.

Sin ser plenamente consciente de ello, Mighty se levantó, ignorando el dolor que le provocaba el simple hecho de moverse, y lanzó un potente rugido contra sus captores, los cuales retrocedieron hasta dar contra la pared contraria. Se miraron entre sí, abrumados, y un tanto aterrorizados por el repentino cambio del recluso, y salieron corriendo tan rápido como pudieron. Sin embargo, quien parecía ser la líder del grupo no se movió, se quedó en su sitio mirando fijamente al Mightyena.

-Hay que tener mucho valor, para enfrentarse a alguien en un estado tan deplorable – comento, mientras examinaba con detenimiento las heridas que cubrían el cuerpo del pokemon siniestro.

-En realidad, solo hace falta un poco de insensatez - fue todo lo que dijo, antes de estirarse otra vez en el suelo, le dolía todo, en su estado actual no podía hacer nada más. El Plusle se acercó intentando comprender el porqué de su reacción, y para sorpresa de ambos, Mismagius dejó caer una baya aranja dentro de su celda, mientras se alejaba, el joven le preguntó completamente desconcertado - ¿Porque?

-Por que todavía puedo, ten en cuenta que no todos aquí tenemos elección, da gracias de que todavía eres libre de pensar y actuar por ti mismo – justo después de eso, desapareció entre las sombras de aquel lugar, dejando a ambos pokemon confusos pero agradecidos. Había algo que no le cuadraba a Mighty sobre esa Mismagius, pero no era capaz de descubrir que era. Mientras tanto, ella no podía evitar darle vueltas al hecho, de que no recordaba que ninguno de sus compañeros hubiese capturado a un Mightyena.

-No comprendo a ese pokemon – comento Sparks, mientras observaba como se alejaba. De repente, su estómago empezó a gruñir.

-¿Cuánto hace que no comes? - preguntó el muchacho, preocupado por su compañero.

-La verdad... no he comido nada desde que llegué aquí... - el pokemon siniestro se lo quedó mirando durante unos segundos, antes de usar su morro para empujar la baya en su dirección.

-Come, lo necesitas mas que yo – eso no era exactamente cierto, sus heridas le dolían horrores, y esa baya podría curar la mayoría de sus heridas. El ratón eléctrico, se quedó un rato alternando la mirada entre la baya y él. Al final, la recogió del suelo... y la partió en dos, entregando una de las partes al Mightyena – Sabes que eso solo no bastará para llenarte el estómago ¿verdad?

-Lo se, pero no soporto ver sufrir a alguien, cuando puedo hacer algo al respecto, a cambio solo pido que no me comas– Si no fuera porque sabía que le dolería, Mighy se habría reído, no era un regalo sin interes, era un trato, uno que aceptaría de buen grado, no se veía a sí mismo comiéndose a ese pokemon. Además, le recordaba a alguien, pero no era capaz de recordar a quien. Olvidando las dudas, y los pequeños problemas que les acosaban, los dos reclusos se centraron en devorar la parte de la baya que les tocaba, se tomaron su tiempo, degustando aquella delicia.

Ambos se prepararon para pasar la noche, unidos por una mezcla entre la confianza y . Sparks admiraba y temía a partes iguales la fuerza que había demostrado su compañero, no podía comprender cómo podía haberse levantado en su estado. Por su lado, al joven ex-humano le impresionaba la amabilidad que le había mostrado el Plusle, había pasado mucho tiempo desde que alguien hubiese sido algo más que indiferente u hostil a su alrededor, tanto que había olvidado cómo era el tener a alguien que le apoyara.

Mientras, en un bosque alejado de donde se encontraban, ocurría una intensa persecución.

-Que insistentes ¿Es que no se cansan o que? - exclamó un Liepard mientras huía, atravesando como podía la enorme extensión de árboles que se extendía enfrente suyo. Pero para su desgracia, terminó acorralado al dar con un barranco que le cortaba el paso.

-¡Entregate criminal, y se te proporcionará un trato justo! - grito uno de sus perseguidores, el felino giró sobre sí mismo, quedando de cara a sus rivales. Eran dos Throh y un Sawk, tenían toda la ventaja, le superaban tanto en el tipo elemental como en número. Estaba acorralado, no podía huir en ninguna dirección, se maldijo a sí mismo, ya estaba tan cerca.

-¿Un trato justo? ¿De verdad creéis, que me voy a detener por un par de palabras bonitas? - desesperado, trato de abrir un hueco en su defensa lanzando un tajo umbrío, pero resultó ser inútil. Los pokemon se lanzaron al ataque, preparados para reducir a su objetivo. Pero para su desgracia, no se dieron cuenta de que había alguien más observando, de repente, varias llamas azules les golpearon desde la retaguardia. Múltiples Haunters salieron de su escondite, uniéndose a la batalla, uno de ellos se dirigió hacia el felino.

-Un pajarito nos dijo que necesitabas ayuda, Linx, date prisa y lleva el mensaje a Vert, esta en los acantilados del norte – señaló un lugar en la lejanía antes de volver con los demás, que estaban asediando a los pokemon con su ataques, el fuego fatuo que habían lanzado antes les había proporcionado mucha ventaja, ahora ellos llevaban la delantera.

Linx salió corriendo lo más rápido que pudo, su trabajo era simple, llevaba mensajes y/o paquetes, entre las bases de la organización a la que se había unido. La dificultad radicaba en que no era un trabajo precisamente legal, su organización estaba compuesta por pokemon buscados por la ley. Lo único que los había unido a todos era Vert, el líder. El Liepard no había visto nunca a su jefe, pero tampoco había tenido que entregarle un mensaje directamente, hasta ahora. Esos pokemon que le perseguían era un equipo de exploración, gracias a la intervención de sus compañeros había logrado salvarse, pero todavía no estaba a salvo, tenía que llegar a su destino.

Decidió, que para acortar camino atravesaría el Bosque Gris, no le hacía ninguna gracia adentrarse en un bosque de noche, pero tenía prisa y era el camino más corto. Una vez dentro, descubrió que había una densa niebla que lo cubría todo, era imposible ver más allá de un par de metros. Tenía todos los sentidos alerta, los sitios como aquel le ponían los pelos de punta. De repente, descubrió un sonido extraño, al principio no era más que un susurro, pero conforme el tiempo pasaba, comenzó a notar que ese susurro se convertía en un sonido más nítido y audible. Era una canción, tarareada por una voz femenina, en aquel siniestro bosque, en plena noche. El pokemon siniestro sintió un escalofrío, no era un cobarde, pero aquello no era normal.

-Oh, parece que alguien se ha perdido... - exclamó una voz desde la niebla. El felino se asustó, no podía ver a nadie, y se sentía acorralado.

-¿Donde estas? ¡Muéstrate! - exclamó, en un vano intento por recobrar el control de la situación. El bosque se había quedado por completo en silencio.

Una silueta apareció entre la niebla, no podía ver mucho, solo sabía que era un pokemon cuadrúpedo, no más grande que él, se le pasó por la cabeza la idea, de que podría aprovechar que sabía donde estaba para salir corriendo y escapar de allí. Pero, para su desgracia, la desconocida tenía otros planes. De repente desapareció, y los siguiente de lo que fue consciente era que estaba aplastado contra el suelo, con mucho esfuerzo, consiguió girar su cabeza para ver quien había saltado encima suyo, el miedo se apoderó de él. Era una Sylveon, un pokemon tipo hada, había escuchado hablar de ellos, pero nunca había visto uno.

-Parece que Misht tenía razón, el equipo de Sawk no ha sido suficiente – suspiro, estaba cansada de que hubiese tantos equipos de rescate que solo pensaran en lucirse y en la fama.

-¡Sal de encima mio! - exclamó iracundo el Liepard, estaba jugando con él y no tenía tiempo, ni paciencia para ello.

-Oh, lo siento, pero no puedo. Tu eres Linx ¿no? El famoso "mensajero nocturno" - el aludido palideció, le conocía, se había ganado ese apodo por su habilidad para salir siempre de noche, se sentía seguro, con ventaja, pero aquella noche todo estaba saliendo mal. Que aquel pokemon supiera su nombre, sólo podía querer decir una cosa – Soy Sylf, formó parte del pokegremio de Misht, así que tengo que pedirte que vengas conmigo – el pokemon siniestro intento escapar de su agarre, pero fue en vano, mientras hablaba había extendido sus extremidades para atraparlo por completo, y ya no podía escapar. En ese momento, el pokemon hada le beso en la mejilla, provocando que se sonrojara, unos segundos después, descubrió que era lo que realmente había hecho, cuando notó que su cuerpo se debilitaba – Beso drenaje – le susurró ella al oído – un movimiento que arrebata la fuerza al pokemon que lo recibe, y es entregada al que lo ejecuta, un buen movimiento para debilitar al adversario sin hacerle daño – se odió a sí mismo por caer en aquella trampa tan simple. Le habían encargado avisar a su líder sobre lo que planeaban los equipos de exploración, pero ahora que lo habían atrapado todo se había ido al garete.

La joven arrastro al inofensivo prófugo hasta el lugar donde estaban los otros equipos de exploración, el equipo de Sawk había conseguido salir mayormente ileso de su encuentro con los pokemon fantasma. El otro equipo lo conformaban una Mienshao, la líder del pokegremio de la chica, y un Xatu, la mano derecha de la líder. En cuanto vieron a la Sylveon arrastrando al fugitivo, ambos se plantaron delante suyo esgrimiendo sus miradas de reproche.

-Sylf... ¿Que entendiste cuando te dije: "No puedes hacer ningún encargo hasta que formes un equipo de exploración"? - era imposible no sentirse presionado ante aquellas penetrantes miradas.

-Esto... yo... - el pokemon hada suspiro, tenían razón. Un solo pokemon no era suficiente para formar un equipo de exploración, el mínimo eran dos.

-¿Porque desobedeciste a Misht? - volvió a preguntar el pokemon psíquico mientras la observaba con sus enormes ojos.

-Q-Quería demostrar que podía valerme por mi misma. Todos los pokemon a los que les pido que formen un equipo de exploración conmigo, no me toman en serio, piensan que soy débil o que no tengo suficiente experiencia... - mientras decía eso miro hacia el suelo, no podía soportar la sensación de las lágrimas a punto de escaparse de sus ojos, se sentía tan impotente.

-Sylf, no puedes hacerlo todo tú sola, necesitas un compañero. Alguien en quien puedas confiar y que pueda cubrir tus debilidades – sabía que era cierto, pero eso no hacía que fuese más fácil, ya llevaba tiempo intentándolo, pero siempre ocurría lo mismo, y ya estaba cansada – Vamos, tenemos que interrogar al Liepard.

El pokemon había sido atado y vigilado minuciosamente por el equipo de Sawk, al acercarse la joven este le lanzó una mirada de odio, ella no pudo evitar sonreír. Se acercó hasta que estuvieron cara a cara y le susurro al oído – Ahora voy a hacerte una pregunta, puedes decirme la verdad y ganarte un favor mío, o mentir, y provocar que le cuente a todo pokemon que se cruce conmigo que te derrote con un simple beso – si no fuera porque ella estaba en medio los demás pokemon, estos se habrían dado cuenta de lo sonrojado que estaba el felino.

Confeso todo, el lugar donde tenía que ir, el mensaje que tenía que entregar, dio más importancia a reputación que a su lealtad. La información que les proporcionó el mensajero, junto con lo que habían conseguido descubrir a través de los demás miembros capturados, dejaba muy claro donde se encontraba su base, por el momento. Según Linx, pensaban trasladarse a una base diferente, una de la que no tenía conocimiento alguno. Los dos equipos de exploradores se reunieron para discutir el plan de acción, según lo que habían descubierto, la organización se hacía llamar "Nuevo amanecer", y había estado secuestrando pokemon y encerrandolos en sus bases. Todavía no sabían el porqué, pero eso era secundario, su prioridad era rescatarlos. Después de una discusión sobre cómo debían enfocar el asunto, decidieron que reunirían a más equipos de exploración y en dos días atacarían la base de la organización. Su prioridad era rescatar a los prisioneros, detener a los culpables no debía ponerse por encima de la vida de ningún preso.

Mientras, completamente ignorantes de la batalla que se desarrollaría en aquel lugar, los miembros del "Nuevo amanecer" trasladaban a sus prisioneros. Eran necesarios varios Abra para poder teletransportarlos a la distancia que necesitaban, y estos terminaban agotados después de unos pocos viajes. El joven Mightyena y su compañero estaban durmiendo plácidamente, o al menos uno de ellos, el ex-humano no era capaz de conciliar el sueño, le acosaban terribles pesadillas sobre su hermano. Sparks término notando que Mighty no paraba quieto, la curiosidad pudo con él y se acercó sigilosamente hasta donde estaba dormitando, por poco le da un ataque al encontrarse de cara con los penetrantes ojos del pokemon siniestro.

-¿Ocurre algo? - la pregunta pilló por sorpresa al roedor, quien no se esperaba que estuviese despierto.

-Te estaba viendo sufrir, pensaba que tenias una pesadilla... - comento, con una mezcla timidez y miedo.

-Creo que si, no recuerdo bien lo que era – otra mentira. Había soñado con su hermano, la ultima vez que le vio, y la pelea que tuvieron aquel mismo día. No era un recuerdo agradable.

-¿Q-Qué crees que nos harán? - ahora fue el turno del muchacho de sorprenderse, había notado miedo en la voz del Plusle.

-No lo se, y la verdad es que no tengo interés en descubrirlo – dicho esto se levantó, descubriendo que sus heridas habían sanado, algunas se resistían a terminar de curarse, pero eran más superficiales que otra cosa. Miró a su compañero, y vio en sus ojos un miedo mayor que el que le profesaba a él, era miedo de lo que le deparaba el futuro - ¿Tienes familia? - asintió, aun y estando un tanto sorprendido por la inesperada pregunta.

-Si, una hermana, se llama Mina es una Minun, la capturaron conmigo, pero no la he visto desde entonces... - el pequeño pokemon no pudo evitar que una lágrima escapara de sus ojos – ¿T-Tu… tienes familia?

-Si... tengo un hermano pequeño, pero hace tiempo que no le veo... Nos peleamos, y lleva desaparecido unos cuantos años, le he buscado desde entonces – el pokemon siniestro cerro los ojos mientras hablaba – Me gustaría disculparme con él, decirle que lo siento, dije cosas que no sentía de verdad y de las que me arrepiento... - Un incómodo silencio detuvo la conversación durante unos segundos, en los cuales no se pudo escuchar sonido alguno, como si el universo entero se hubiera detenido a escuchar aquella conversación - Sparks… ¿Quieres escapar de este lugar?

-¿Escapar?, claro que quiero, pero… ¿De verdad crees poder salir de aquí? - estaba sinceramente sorprendido por la propuesta de su compañero.

-Tengo una idea, pero no creo que pueda hacerlo solo. Por esa razon, me gustaria pedirte tu ayuda para salir de aquí. No ahora mismo, es necesario el momento adecuado, pero me resultará complicado salir de aquí sin ayuda - las palabras del Mightyena se le antojaron una ilusión, pero no podía seguir allí sin hacer nada, no podía seguir dudando, asintió con la cabeza. Aunque tuviese sus dudas, los dos estaban en el mismo bando, y hasta el momento no había intentado atacarle.

Aquella noche, fue la primera en la que Sparks no estaba aterrorizado por lo que pasaría al día siguiente, aunque tenía un poco de miedo de su camarada de celda. Pero parecía capaz de salir de allí, y si podía sacarle a él también, cooperaria. Intentó dormir, pero el frío viento que se había levantado de repente, le impedía conciliar el sueño. Comenzó a tiritar, empezaba a pensar que no podría descansar, pero de repente noto que ya no tenía frío. Abrió los ojos con cautela, examinando con cuidado sus alrededores. Entonces descubrió el porqué de aquel cambio tan brusco en el ambiente, Mighty se había estirado a su lado, cubriéndolo parcialmente con su cola. Pasada la confusión inicial por el comportamiento del depredador, le agradeció en silencio por aquel gesto, y se acurruco a su lado. Justo cuando el sueño comenzaba a poder con él, se dio cuenta de que su compañero le había contado algo de su pasado, del supuesto pasado que no recordaba, ¿le había mentido con lo de su pérdida de memoria? Y en tal caso, ¿Porque? Esas preguntas se mantuvieron en la mente del pokemon eléctrico hasta que el sueño pudo con él.


Hasta aquí por hoy, recuerda, deja un comentario dando tu opinión. Gracias a todos los que habeis comentado, no sabeis como me habéis elevado la moral y con ello me habéis ayudado a escribir (y reescribir) esta historia. ¡Gracias!

-KingoftheOcean (El primero en llegar se lleva el premio XD, ahora en serio, gracias por darle una oportunidad a esta historia.)

-Kenshi yunibsaruinato (comentario conciso y directo, me alegro de que estés disfrutando de la historia, en parte por eso la escribo)

-Kuroneko (solo respondiste a la pregunta final, pero demostraste cierto interés, y no puedo evitar apreciar eso)

-WillChar96 (El mejor para el final ¿no?, gracias, tu comentario me ha elevado mucho los ánimos, tienes muy buena mano para las palabras y me gusta que alguien mas piense que la idea es original, pues es lo que pretendo, hacer algo que no se haya hecho antes, espero poder escribiendo igual de bien ^^)

Y respecto a la anterior pregunta, los ganadores:

-KingoftheOcean

-Kuroneko

Aquí tenéis una galleta ^^