¡Hey, sigo vivo! Tengo la impresión de que algunos de vosotros querréis matarme por tardar tanto tiempo, y no puedo culparos por ello.

Pero tengo que decir que la culpa no es solo mía. Este curso pasado ha sido infernal, y para cuando termine estaba un poco quemado y necesitaba un descanso. Para terminar de arreglar las cosas sufrí de un bloqueo de escritor y no conseguí escribir nada por un tiempo.

Este capitulo es mas corto de lo normal, pero no quería haceros esperar mas. Gracias a los que seguís por aquí y me disculpo por haber tardado tanto.

Disclaimer: Pokemon no me pertenece, sin embargo los personajes y la historia aquí escrita si me pertenecen. Este es un fanfic sin fines de lucro, por lo que repito, yo no soy (y dudo que llegue a ser) dueño de Pokemon, este pertenece a sus respectivos dueños dependiendo de quien sea o sean en este momento.

Sin mas dilación, disfrutad del capitulo.


Aquella mañana se levantó fría y gris, aunque a Mighty no le incomodó el frío. Su pelaje podia resultar útil. Esa mañana todo discurrió con normalidad, hasta que Misht les convocó. Medio dormidos, se levantaron para reunirse con ella. Resultaba que alguien había preguntado por Sylf. Eran una pareja de shinx a los que la joven reconoció casi al instante. Resultaba que eran los que había liberado de aquella prisión.

Ambas partes se alegraron de verse de nuevo. Los Pokemon eléctrico le agradecieron que los hubiera salvado, pero tenían un pequeño problema. Por culpa de aquella organización habían terminado muy lejos de su hogar, querían volver, pero no podían hacer ese viaje solos. Era una petición bastante sencilla, ayudarlos a llegar con su familia.

La complicación era que el viaje sería demasiado largo, y no estaban seguros de que la líder del pokegremio lo permitiese.

-Lo siento, pero no puedo dejaros ir. No poseeis el rango ni la experiencia para realizar ese viaje. Si os dejase ir solos sentaria como precedente, y otros equipos podrían pedirme lo mismo, y me vería obligada a permitírselo - lo que mas les dolio es que tenía razón. Si un equipo inexperto se adentraba en un terreno demasiado peligroso la cosa podía salir muy mal. Sin embargo, la líder de aquel pequeño equipo tuvo una idea.

-¿Y si nos acompaña alguien que sí que tenga el rango necesario? Podría ocupar el puesto de líder temporalmente. De esa forma no estaríamos incumpliendo las normas - Todos se quedaron en silencio durante un instante, esperando expectantes si la propuesta era aceptada.

-Es posible... Si lográis encontrar alguien que acepte tomar la responsabilidad de dirigiros - aquello fue como un rayo de esperanza para los pequeños, quienes no tardaron en saltar de alegría. Mighty no podía compartir su entusiasmo, ¿donde iban a encontrar a alguien que aceptase ayudarles?. Al contrario que él, la chica tenía una deslumbrante sonrisa en su rostro, Sparks no pudo evitar pensar que debía de tener algún plan. No fue hasta que dejaron la reunión, cuando descubrieron lo que ella había pensado.

-¿Quieres que lidere a tu equipo? - la sorpresa inundó el rostro de Flyz, la Floatzel, íntima amiga de la Sylveon. El muchacho la recordaba, se habian cruzado con ella y su equipo delante de uno de los paneles de misiones.

-Si, tu equipo posee el rango suficiente para poder liderar a nuestro grupo, y de esa forma podríamos ayudar a nuestros clientes - dijo lo último inclinando la cabeza en dirección a los hermanos.

-Por mi no hay ningún problema, pero tengo que hablarlo con el resto de mi equipo, no puedo tomar esta decisión yo sola - dicho eso se despidió, y fue en busca del resto de su grupo.

Mientras esperaban su respuesta, dedicaron el tiempo a planear el trayecto que deberían seguir. Su destino era una pequeña aldea situada en una amplia pradera. Tenían múltiples rutas posibles: había un camino que iba a través de dos grandes bosques y una montaña, era el más corto, pero tenía un gran inconveniente. Los Pokemon que se podían cruzar por el camino serían un problema. No tenían a ningún miembro que poseyera la ventaja de tipo contra los habitantes de la zona.

La alternativa era ir bordeando el bosque y rozando una playa. Luego solo tendrían que avanzar en dirección norte hasta llegar a su destino. Era una ruta más segura, pero también resultaba ser más larga y tediosa. Mientras pensaba en cuál podía ser la mejor opción, el ex-humano se dio cuenta de que se le había olvidado preguntar cuál era el nombre de sus clientes.

-Disculpad que os moleste, pero no nos habéis dicho como os llamais - la pequeña pareja se miró entre ellos durante un segundo, cayendo en la cuenta de que se les había pasado por completo.

-Lo siento, con todo el ajetreo se no sabia pasado por completo - ambos bajaron la cabeza en señal de disculpa - mi nombre es Leo y esta es mi hermana Prim.

-Encantado de conoceros, yo soy Sparks mucho gusto - el Plusle se presentó a sí mismo, alargando su "mano". Ambos Pokemon estrecharon sus patas, aquel gesto creó una pequeña confianza entre ellos. Muy pequeña, pero era un inicio. Justo en ese momento apareció Sylf, seguida por su amiga.

-Lo he estado hablando con mi equipo… - todos se quedaron en silencio, esperando - hemos acordado que nos tomaríamos un tiempo de descanso. Por lo que aceptare vuestra petición y os ayudare. - en el momento en el que se confirmó que podrían emprender la misión, todos suspiraron aliviados.

Tras informar a Mish de los cambios, y obtener su permiso, el grupo se dividió para prepararse. Tuvieron una corta reunión para decidir que ruta era la mejor. Al final terminaron decidiendo que no merecía la pena arriesgarse. Tendrían que viajar por el camino largo.

Salieron tan pronto como les fue posible. Como mínimo tenían tres días de viaje.

El grupo se dividió en tres partes:

Mighty y Sparks tomaron la delantera, los hermanos shinx estarían justo detrás de ellos, y Sylf y Flyz cerrando la marcha.

La formación la había ideado la Floatzel, nadie cuestionó su decisión, todos pensaron que lo había hecho basándose en su experiencia con trabajos anteriores. La verdad no era exactamente esa… Si, la formacion en si era efectiva y cumplia con su funcion, pero la principal razón por la que la había elegido fue que tendría a la joven lejos de sus compañeros, para poder hablar en privado.

-Así que… un Mightyena... - solo con esas simples palabras, la muchacha ya sabía que no le iba a gustar esa conversación.

-¿Que pensamiento está rondando en tu cabeza esta vez? - la pregunta iba acompañada de una mirada que declaraba con claridad que no le hacía ninguna gracia hacia dónde se dirigía esta conversación. El pokemon nutria se rio antes de contestarle.

-Debería ser yo quien te pregunte eso - una sonrisa que dejaba claro que estaba disfrutando de ello apareció en su rostro - No he podido evitar fijarme en que de vez en cuando te quedas mirando a tu compañero, como si te perdieras en tu pensamientos… dime la verdad Sylfy, ¿él te gusta? - aunque la última parte la había dicho mucho más bajo que el resto, la chica no pudo evitar sonrojarse.

-N-no es eso, es solo que… - su mirada se quedó perdida en el horizonte, mientras intentaba encontrar las palabras adecuadas - ¿Recuerdas que justo después de evolucionar... estuve una temporada sintiendo todo lo que los demás sentían a mi alrededor?

-Si, tengo que admitirlo, era divertido ver tu reaccion al chocar con alguien - su intento de alegrar el ambiente, resultó en vano al ver la cara de preocupación de su amiga.

-Algunas veces, tengo una sensación extraña cuando estoy cerca de él… es difícil de describir… es como, si tuviera un gran peso dentro de él… la primera vez fue cuando nos encontramos con tu equipo, pensé que eran imaginaciones mías, pero más tarde, con Sparks, volví a notarlo... y la última vez que lo note, estaba empeorado…

-¿Se lo has preguntado? - negó con la cabeza sin girarse a mirarla - ¿Tu que crees que es?

-No estoy segura, pero sea lo que sea le está atormentando, y parece que contra más tiempo pase, irá a peor… - ambos pokemon fijaron su mirada en el responsable de aquella conversación. Justo en ese momento los demás se detuvieron. Estaban a punto de preguntar qué estaba pasando, cuando escucharon las palabras del pokemon siniestro.

-Tenemos problemas, hemos caminado ciegos todo este trayecto. El viento se ha girado…

Sin comprender del todo a que se refería olfatearon el aire, entonces lo notaron. Fuego, algo se estaba quemando, y el olor a humo llegaba por todas partes. Entonces lo entendieron, con el viento a su espalda no habían podido notar el olor, no hasta que el viento cambió de sentido.

De repente, una muchedumbre formada por diferentes tipos de pokemon salieron de entre la espesura, todos aparentemente huyendo de algo. El fuego, como si tuviera vida propia, los perseguía por detrás, para cuando quisieron hacer algo, ya estaban rodeados por llamas.

Era un caos, el humo que hacía un segundo no estaba empezó a inundar el aire. Los árboles que les rodeaban se incendiaron, y cedieron ante la fuerza de la gravedad. Uno crujido les alertó segundos antes de que uno de ellos empezase a caer… Justo encima de los hermanos Shinx.

Moviéndose puramente por impulso y sin pararse a pensar en si era una buena idea, Sylf se lanzó al rescate de los pequeños... pero no iba a llegar a tiempo, el tronco los aplastaría…

En el último segundo, Mighty se colocó justo encima de la pareja, y usando protección detuvo la mortal masa ardiente que se les caía encima. Consiguió unos pocos segundos extra para salvarles la vida. Sin embargo, pesaba demasiado y corría el riesgo de ser aplastado si no salía de allí, pero no tenía fuerza suficiente para sacarlos a los dos.

Fueron Sparks y Sylf quienes le salvaron la vida. Sin perder el tiempo los sacaron de debajo del Mightyena, dándole el tiempo suficiente para que pudiera salir mayormente ileso. Tras un instante de preparación mental, rodó hacia un lado, evitando ser sepultado bajo un enorme árbol en llamas. Una vez fuera de la zona de peligro, se dio cuenta de dos cosas:

La primera, estaba agotado, había sobrestimado sus fuerzas y el peso que había tenido que soportar era mucho mayor de lo que esperaba.

La segunda, a causa de los recientes acontecimientos, su equipo había sido separado por un muro de fuego. A un lado se encontraban la joven Sylveon, Flyz y Leo, en el otro estaban el resto.

Fue entonces cuando descubrió lo mucho que iba a odiar el calor. El eterno abrigo que formaba su pelaje estaba asfixiandole, aunque dudaba si moriría primero de asfixia o de deshidratación, aunque al paso que iba, apostaba por lo segundo.

-¡Tenemos que salir de aquí! - la voz de su compañero fue todo lo que necesito para centrarse, se agacho para que los dos pudieran subirse encima suyo, y una vez que ambos estuvieron bien agarrados, salió corriendo de aquel infierno.

-¡Vamos!¡No podemos hacer nada, hay que moverse! - con movimientos decididos la Floatzel empezó a dar órdenes para organizar la salida de aquel lugar.

Mientras huían del bosque en llamas, tanto Sylf como Mighty rezaron mentalmente:

-"Por favor, sal de ahí, y mantente con vida"

Mientras tanto en otro lugar del bosque, un Delphox sacudía una rama en llamas delante suyo. Al contrario de lo que uno pensaría, no estaba intentando apagar la rama. La estaba usando como catalizador para controlar el incendio. Al lado del pokemon zorro, un houndoom observaba el panorama.

Entre el caos que se había formado, podían verse ciertas figuras que no encajaban en aquella situación. Eran pokemon que se movían como si no temieran al fuego, como si supieran que no les iba a dañar. Nadie se esperaba que un grupo de criminales usará un incendio como una cortina de humo para cubrir sus actividades.

-Hellgar, parece que algunos pokemon están huyendo en dirección contraria a los demás. ¿Podrías seguirlos y evitar que se escapen? - la pregunta estaba formulada en un tono que no presagiaba nada bueno ante una negación.

El pokemon canino asintió con la cabeza y se retiró para seguir a sus objetivos. Sin embargo no estaba completamente centrado. No lo habia podido estar desde aquel incidente con el Mightyena. Se sentía humillado, la sangre le hervía al pensar en ese momento. Pero tenía la esperanza de que tarde o temprano sus caminos volverían a cruzarse.

Poco sabía él que iba a ser en menos de lo que creía.


Bueno hasta aquí este capitulo, me disculpo una vez mas por tardar tanto en actualizar esta historia.

Y como siempre recuerdo que los comentarios ayudan mucho a la hora de escribir.

Admito que es gracias a que alguno de vosotros dejo algún comentario mientras estaba estudiando, que me hicisteis sentir culpable por dejar esta historia un poco de lado. Eso me dio una razón para seguir intentándolo.

Para terminar intentare no tardar tanto con la siguiente parte, pero no puedo hacer promesas, septiembre esta a la vuelta de la esquina y este curso pinta complicado.

¡Hasta la próxima, que espero que sea pronto!