Bueno niñas lo prometido es deuda… aquí esta el outtake de la noche de bodas de Alice. Ahh ha pasado tiempo y se me estaba olvidando.

Primero lo primero nada de esto es mio, todos los personajes pertenecen a una mujer maravillosa (S. Meyer) la historia, Zoe, Jordan, Maggie y Ttiare son míos.

Zoe de mi alma aquí esta… espero que te guste.

Debo hijita espero que te guste, se que te gusta la pareja Alice-Jasper.

Alice POV

Ya era legal era la Señora de Jasper Halle, no podía ser mas feliz, mi Jazz había salido del coma, había vuelto a mi y me había dado la alegría mas grande de el mundo al aceptar ser mi esposo. Nuestra boda no había sido la que siempre había soñado, pero enfrentémoslo no todo siempre será como queremos.

Le habían dado el alta a Jasper después de pasar 2 meses de rehabilitación, en la cual mi padre y Edward le prohibieron abandonar el hospital, por lo que traslade mi habitación a la de Jasper, tenia mi notebook mis revistas de moda, hasta había hecho que cambiaran la cama de la habitación por una cama matrimonial, si bien teníamos muchas ganas de consumar nuestro matrimonio, no podía ser tan desconsiderada, Jasper venia saliendo de un coma, por lo que su musculatura estaba disminuida y su condición era delicada, así que hice tripitas corazón y darme duchas con agua fría. Si aunque no lo crean una no es de acero, imagínense ayudar a tu esposo a bañarse, ver día a día como su cuerpo va cambiando poco a poco hasta convertirse en lo que era antes; así que había tenido que darme duchas frías.

¿Dónde estaba? Ah si, estábamos de camino a nuestra casa, si teníamos casa, ¿Qué se creen que no soy una mujer que prevé las cosas? Nunca deben apostar en mi contra pues tendrán todas las de perder. Entre Edward y Emmett ayudaron a Jasper a descender del auto.

_ Cuidado hombre, ¿volvemos a lo mismo, me machacaran por casarme con su hermana?- pregunto Jasper.

_ El coma te volvió nena- dijo Emmett.

_ No soy nena, solo recuerda querido doctor Cullen que mi cuerpo no es el de antes, estoy mas recuperado pero aun me falta fortalecerme un poco- dijo Jasper.

_ Y que te quieres coger a mi hermanita, así que no quieres gastar energía- dijo Edward.

_ ¿Eddy necesitas que llame a Bella?- le pregunte, es verdad que quería intimidad con mi esposo, pero creo que estos dos me sobreprotegían, es decir con que moral me salen con eso si Edward había recibido el titulo de Edward "te embarazo con la mirada" Cullen, y Emmett no estaba mejor. Así que ambos tenían tejado de vidrio.

_ ¿Por qué lo dices Alice?

_Por que Bella me dijo que si te ponías en el plan de hermano sobreprotector te mandaría a dormir al sillón y tendrías que cuidar a los trillizos tu solo mientras ella y mamá se van a un spa por 2 días seguidos.

_ ¿No serias capaz?- dijo Edward entornando la mirada.

_ Pruébame- lo rete.

_ Emmett creo que es momento que nos retiremos- dijo Edward.

_ Si dejemos a este en la habitación y vámonos con muestras esposas, Dios sabe lo que este par de calientes han generado en mi cuerpo, Emmett quiere a su osita cariñosita- dijo Emmett.

_ Dios eres tan básico Emmett, todo lo que piensas es sexo las 24 horas del día- le dije.

_ Vamos enana ni que tú fueras a jugar a las cartas toda la noche con Jasper, ¿crees que no sé que consumaran su matricidio?

_ Bueno si lo hacemos no necesitamos público así que les pediré que se retiren- dijo Jasper

_déjanos acompañarte hasta tu habitación- dijo Emmett.

Entramos en la casa, rápidamente los chicos subieron a Jasper a nuestra habitación, estaba nerviosa de estar a solas con mi esposo sin que nos interrumpiera nuestra familia o las enfermeras, necesitaba estar a solas con mi esposo y decirle lo mucho que lo amaba, cuanto lo anhelaba mi cuerpo, pero por sobre todo necesitaba decirle a mi Jasmeo que su Alieta estaba lista para entregarme a él en cuerpo y alma.

_Emmett ten cuidado con Jasper, aun sus costillas no sanan completamente- le dije preocupada por los bruscos movimientos que realizaban para ponerlo en la cama.

_Tranquila mi amor, estoy bien- dijo Jasper colocando cara de valiente, pero en el fondo yo sabia que le dolía.

_Eddy mejor nos vamos estos dos están destilando sexo, y me están entrando ganitas- dijo Emmett.

_bueno hermanita nos retiramos, pero solo te voy a pedir una cosa- dijo Edward.

_ ¿Que?- le pregunte.

_no hagas nada que yo no haría- dijo Edward solemne, sabia que era duro para el, siempre me había protegido de todo lo que me pudiera afectar, pero siendo realistas yo ya era una mujer grande y necesitaba hacer mi vida, como él lo había hecho al lado de Bells.

_Tranquilo hermano esta noche no te hare tío- le dije con el afán de picarlo.

Edward me lanzo una mirada llena de suspicacia, pero había algo en sus ojos que no me dejaba tranquila, por lo que le hice señas para que me acompañara hasta fuera de la recamara. Una vez fuera le hable con franqueza.

_Hermano ¿Qué te pasa?

_sabes que te amo hermana, ¿verdad?

_Si lo se.

_Sabes que daría cualquier cosa por tu felicidad, ¿verdad?

_Edward me estas comenzando a asustar, ¿Qué ocurre?

_solo que me cuesta mucho ver en la hermosa mujer que te has convertido, cuando tú eras pequeña y nos adopto Carlisle y Esme prometí que te cuidaría de todo mal, y creo que te he fallado. No estuve ahí para protegerte de María y del daño que les causo a ti y Jasper, estaba tan absorto en mi propio mundo que no me percate de que el tuyo se estaba cayendo a pedazos, lo lamento, me arrepiento tanto de no ver las señales, me arrepiento de no haber prestado atención a tu dolor, pero no sabes lo duro que fue para mi verte morir día a día en ese hospital, ver como te consumías por amor, créeme yo no me interpondré mas en tu felicidad, ese Jasper se gano mi bendición y mi odio.

_Nada fue culpa de Jasper.

_si lo se pero fue por mi culpa que ocurrió lo que ocurrió, todo por la loca de Catlyn que no se daría por vencida, todo fue mi culpa y es por eso que necesito tu perdón, bueno no solo el tuyo sino también el de Jasper. Necesito que me perdone por el embrollo en el que metí a la familia, por involucrarme con esa mujer.

_Edward creo que es momento que te perdones a ti mismo, nada ocurrió por tu culpa, yo no te culpo, bueno si te culpo de algo- en ese momento los ojos de Edward se cruzaron con los míos y vi por primera vez en mi vida miedo en ellos.

_Aceptare mi culpa hermanita- dijo el bajando la mirada.

_Tienes la culpa de que te adore hermano y que siempre trates de cargar con toda la responsabilidad, hermano no tengo ya 3 meses, ya no soy una bebe, si sé que siempre seré tu hermana menor, pero déjame crecer hermano, has hecho lo mejor que has podido, me has apoyado en todas y cada una de mis locuras, ahora apóyame en esta, amo a ese hombre, lo amo mas allá de lo racional, amo la forma en que me mira, amo la forma en que me hace sentir, amo todos y cada uno de los minutos que he pasado con el. Vamos Edward déjame crecer- le pedí con ojos suplicantes, sabia lo duro que había sido para el ver como estaba en el hospital, cuando esperaba que Jasper despertara.

_ve por el pequeña- dijo Edward besando mi frente y dándome uno de esos abrazos en lo que sabias que todo estaría bien.

_Gracias hermanito.

_Cuando quieras pequeña duende- me dijo despeinando con su mano mi cabello.

Cuando regrese a la habitación vi que Jasper estaba dormido y Emmett estaba acostado a su lado mirando la tv.

_ ¿porque se durmió Jasper?- le pregunte.

_bueno cuando comencé a explicarle lo que debía hacer esta noche, ya sabes el fino arte de amar el cuerpo de una mujer, me dijo que estaba un poco agotado por el traslado. Es un miedica, creo que no tenemos nada que temer esta noche Edward este estará en coma por la velada- dijo Emmett levantándose del lado de Jasper, pero en ultimo momento se detuvo y le susurro algo al oído.

Jasper POV

Cuando Emmett trato de enseñarme la mejor forma de complacer a una mujer no sabia si reír o llorar es decir, yo no necesitaba consejos, no es que fuera muy experimentado, pero tenia conocimientos del tema, ya cuando la cosa se pudo morbosa, como cuando dijo que debía subir sus piernas a mi hombro para entrar mas profundo… deje de escuchar en ese momento y me excuse con que estaba agotado. Sabia que esta seria la primera noche que dormiría con Alice fuera del hospital, mi cuerpo estaba casi recuperado en su totalidad, el medico y kinesiólogo me dieron el victo bueno para poder pasar una noche como dios manda al lado de mi esposa, pero era una sorpresa. Debía ser paciente.

Cuando los chicos se retiraron finalmente mi pequeña se acercó a mi lado.

_Jazz puedes abrir los ojos sé que estas despierto- dijo besando mi frente

_ ¿como lo sabias?- le pregunte mirando su hermoso rostro, nunca me cansaría de mirarla, era lo mas hermoso que había visto en mi vida, su rostro parecía haber sido esculpido por los mismos ángeles, su cabello le daba ese misticismo entre la inocencia y la virtud. Dios era hermoso y era mi esposa.

_te conozco Jasper, se cuando estas simulando estar dormido, por que mueves constantemente tu pie derecho, déjeme decirle doctor halle que no se ve bien eso en un psicólogo.

_créeme cariño es bueno que lo sepas solo tu- le dije acercando mi rostro al de ella, pero ella me aparto

_espera quiero hacerlo especial- dijo ella alejándose de mi lado.

_Alice contigo todo es especial- sabia que perdía la batalla, pero no perdía nada con tratar.

_volveré en unos minutos, tu espérame aquí y no hagas trampas sr. Halle- me dijo entrando al baño

_No lo hare señora halle- le dije viendo como su pequeña figura desaparecía en la puerta del baño.

Pasaron los minutos y yo me estaba impacientando, sabia que ella saldría del baño vestida para darme una sorpresa, conocía lo atrevida que era su ropa interior, cuando estábamos en el hospital había visto su bolso donde la guardaba por lo que tenia una idea de lo que podía ponerse. En ese momento apago la luz del baño.

_Cierra los ojos por favor Jasper- me pidió y como siempre sus deseos son órdenes para mí.

Espere pacientemente para abrirlos.

_Jasper puedes abrirlos- dijo Alice y cuando los abrí me encontré con una deidad una diosa, un ángel caído del cielo, estaba vestida con un traje medieval, era turquesa, con aplicaciones doradas, su rostro estaba despejado, su cabello estaba peinado en un intrincado peinado, él era adornado por una diadema de rubíes, en su cuello llevaba una larga cadena que caía entre sus pechos para terminar en una argolla, la cual reconocí como la del llavero de mi Harley la cual le había dado hace tanto tiempo atrás. Era la imagen de la perfección, ahí frente a mi estaba la mujer de mi vida, mi amiga, mi amante, mi confidente, mi diosa, mi Alieta.

_Jasmeo, he aquí tu Alieta, me entrego en cuerpo y alma a vuestra persona, te doy mi corazón y mi alma, pues os ha pertenecido desde que te conocí. Le amo mi noble caballero- dijo mi hermosa Alieta en un tono tan del medioevo.

_Hermosa dama, su belleza me ha cautivado, mi corazón es vuestro, la perfección de su persona y la nobleza de sus sentimientos me han hechizado, quizás os tratáis de una hechicera, pero si es así ruego que no me levantéis el hechizo, pues si lo hicieras mi vida no tendría sentido, vagaría por esta tierra como la sombra de su persona, la seguiría hasta los confines del mundo solo por saber que esta sana y salva, me enfrentaría a todos los demonios de esta tierra solo por vuestra seguridad- le dije levantándome del lecho y acercándome a ella, en el momento que estaba frente a ella, mi hermosa esposa se inclino he hizo una reverencia, pero no permití que la terminara, ella nunca debía bajar su cabeza ante nadie y menos ante mi.

_No mi hermosa dama, soy yo quien me postro a vuestros pies, sois la belleza encarnada- le dije inclinándome a sus pies y besando su mano.

_levantad su rostro mi caballero, déjeme ver esos ojos azules tan intensos que rivalizan con el cielo, vuestro cabello rivaliza con el dios sol, pero aun así resplandecéis mas que el mismo- dijo mi Alieta.

_hermosa dama, disculpad mi atrevimiento pero deseo con el alma besaros, ¿puedo hacerlo?- le pregunte mirando embobado sus hermosos labios los cuales estaban pintados de un tono rosa.

_Adelante mi caballero, yo también deseo sentir vuestros besos- dijo Alieta acercándose a mi.

Con cuidado tome su rostro entre mis manos olía como el roció después de una tormenta, además de unos suaves tonos frutales, era como duraznos y rosas, manteniendo la frialdad del aire. Cuando mis labios tocaron los suyos me sentí morir, su boca era la perfección, el beso fue tímido, casi una caricia, prontamente fue subiendo en intensidad, pase mi lengua por su labio inferior pidiéndole permiso para acceder a su boca. Cuando me lo concedió sentí el sabor de la miel, su lengua danzaba contra la mía, en un baile tan sincronizado como el tiempo. Mis manos avariciosas tomaron su cintura y la pegue mas a mi, podía sentir como mi cuerpo respondía a su cercanía, mi cuerpo clamaba el de ella. Sabía que era virgen y debía ser tratada como una dama, como una delicada flor, abriéndola pétalo por pétalo.

Con cuidado rompí nuestro beso, sus mejillas estaban sonrojadas y sus ojos tenían un nuevo brillo en ellos, lujuria.

La tome de la mano y la conduje a el lecho, la gire y bese su cuello, podía sentir su pulso dispararse. Corrí su vestido y bese su hombro, lamiendo y besando todo lo que estaba al alcance de mis labios, mis manos avariciosas recorrían su firme vientre, la curva de sus pechos, pero no los tocaba del todo, quería que ella sintiera, que disfrutara todo lo que pudiera, debía conocerla.

Lentamente comencé a desabrochar los botones cubiertos por satín de su vestido, uno por uno, dejando que mis dedos tocaran su espalda y su columna, la sentí temblar bajo mi toque.

_Jasper- dijo ella en un susurro.

_Jasmeo- la corregí.

_Jasmeo te necesito- dijo ella con la respiración agitada.

_Tranquila mi señora, esta noche es sobre usted, solo disfruta- le dije mientras deslizaba el vestido fuera de su cuerpo, baje por sus hombros, saque sus mangas, toque su vientre, el cual se contrajo a mi toque. Con cuidado tome sus senos entre mis manos, eran perfectos para mis manos, se amoldaban a mis manos como si hubieran sido creados para ellas. Lentamente la gire y me deleite con su belleza, ahí estaba ella portando solo unas pantaletas rojas de encaje, sus tacones, la cadena y su diadema. No existía una imagen más erótica en la tierra.

La recosté en la cama y bajo su atenta mirada me despoje de mi pijama, si mataba el romance pero era lo que bestia, vi sus ojitos curiosos admirar mi cuerpo, si bien no era el de antes, parecía que le gustaba lo que veía.

_déjame ayudarte- pidió con voz suave, tomo el elástico de mi pantalón y comenzó a bajarlo lentamente, cuando estuvo a mis pies me lo quite, luego sus manos fueron a mi bóxer y comenzó a bajarlo. Mi miembro estaba listo y dispuesto para ella, pero aun no era tiempo.

Cuando estuve libre de ropas me incline hacia ella, haciendo que se recostara en la cama, bese sus labios con pasión, sentía la batalla que se libraba en mi interior, pero debía ser suave, baje mi boca hacia su cuello, bese y lamí su clavícula, continúe mi recorrido por el valle de sus pechos , tome con mi mano uno de ellos y con mi boca antedí al otro, lamí y chupe a voluntad, como un bebe hambriento, luego cambie mi atención a su otro pecho ganándome un quejido de su parte. Baje hasta su vientre, bese el lugar donde un día estarían mis hijos, si tendríamos hijos, baje mis manos a sus pantaletas y comencé a bajarlas, se las quite junto a los tacones, volví a hacer mi recorrido esta vez besando sus largas piernas, bese y lamí la cara interna de sus muslos, cuando me encontré con su centro, pase mi lengua, podía sentir su excitación, su sabor me hizo volverme adicto a ella, era ambrosia pura.

_Dios Jasmeo- gimió mi Alieta.

Con cuidado bese su cálido centro, pase mi lengua nuevamente buscando ese botón que le daría placer, la sentí lloriquear, sabia que era de placer, con mi mano derecha tome su botón entre mis dedos y comencé a masajearlo, mientras mi lengua se adentraba donde nunca nadie había estado. La embestí con mi lengua lentamente, aumentando la velocidad cuando sentí que sus caderas se movían rítmicamente junto a mi lengua, la sentí tensarse, sabia que estaba cerca, por lo que di un pequeño tirona su botón, sentí como sus paredes apresaban mi lengua, sentí su ambrosia llenar mi boca, bebí como hombre en el desierto, su grito fue todo lo que necesite para perder el control.

Con mucho cuidado subí hasta su rostro bese sus labios dejando que sintiera su ambrosia en mi boca, gimió cuando la bese.

_Jasmeo, necesito sentirte dentro- pidió mientras buscaba fricción juntando sus muslos.

_Siempre mi vida- con cuidado separe sus piernas y me posicione en su entrada, sabia que dolería, pero haría que pasara. Ella parece haber visto el dilema en mis ojos, cuando me alinee con su centro.

_Hazlo, no podría esperar a nadie mas que a ti- me dijo irradiando amor mas allá de lo permitido, con cuidado comencé a entrar en ella, la sensación de calor y roce era sobrecogedora, sentí su barrera, la que la convertiría en mujer, mi mujer, embestí un poco mas y sentí como se rompía la delicada membrana, vi en sus ojos el dolor, sabia que le dolería, trate de retirarme no podía soportar ver dolor en sus ojos, pero ella me rodeo con sus piernas impidiendo mi escape.

_Sabia que dolería pero es el precio a pagar por tenerte, te amo y me alegro que seas tu, ya esta pasando- me dijo, cuando sentí que comenzada a mover sus caderas contra las mías, reanude el movimiento, nuestros cuerpos bailaban la danza mas antigua de todos los tiempos.

Su cuerpo estaba perlado por el sudor, pero aun así era la imagen mas linda que había visto nunca, su belleza era sublime.

La sentí tratar de moverse, de inmediato entendí sus intenciones, nos gire y ella quedo sobre mi cabalgándome como una amazona. Su cadena caía entre sus pechos desnudos, balanceándose al compas de sus caderas.

No pasó mucho hasta que sentí la proximidad mi orgasmo, pero quería que ella llegara junto a mí. Por lo que dirigí mi mano hacia la unión de nuestros cuerpos y toque su clítoris, en ese momento ella jadeo mi nombre, cuando sentí que sus paredes se cerraban entorno a mi miembro me deje venir, mi simiente la lleno y supe que era para siempre. Se desmorono sobre mi pecho, nuestras respiraciones eran agitadas, rodee mis brazos en torno a su cuerpo. Deje que descansara un poco y nos gire saliendo de ella, rápidamente extrañe la calidez de su cuerpo. Alieta puso su cabeza en mi pecho.

_Te amo Jasmeo.

_Te amo Alieta.

Esa noche concebimos a nuestras hijas.

Bueno aquí esta el prometido outtake. Espero que les guste… nos falta la boda de Emmett y estamos. Ahora si quieren uno adicional me dicen de que y lo hacemos… las quiero