Recuerdan que les dije de que en este capítulo revelaba el pasado de Kamui y Kagura, y de Gintoki.

Bueno, aquí está

Espero que les guste mucho

Capítulo 3: Recuerdos de Días Pasados

-Despierta! Tenemos que irnos, nos buscan- Grito Kagura a su hermano mayor, Kamui, quien se encontraba a su lado dormido

- Kagura, si vienen a molestarnos solo los asesinare- Contestó medio dormido Kamui

-Abuto nos está esperando afuera, dice de que son muchos

-Está bien- Se sentó cansado

-Esto es tu culpa, si tan solo hubieras dejado que lo engañe y le quite todo su dinero ahor..

Kamui la empujó y la mantuvo bajo el, lo que sorprendió a Kagura

-Q-que haces?- Preguntó nerviosa

-Crees que dejaría que mi linda hermana se involucre con cualquier idiota débil?

Kamui se acercó al oído de Kagura, susurrando

-Después de todo lo que pasamos parece que no me conoces, hermanita

Kamui sonrió y se puso de pié. Kagura sonrojada se puso de pié y se dirigió al baño

-Ve a atender a Abuto, que te sigue esperando

-Ah, es cierto-Kamui se puso su camisa y fue a atender a Abuto. Cuando abrió la puerta, Abuto entró rápido y algo empapado, ya que estaba lloviendo y su paraguas no lo cubría mucho por culpa de los movimientos bruscos provocados por el viento

-Por fin, porque diablos tardaste tanto idiota, me estaba mojando- Dijo al quitarse su capa y sentarse en el sofá

-No te dije que pasaras, y si Kagura no te hizo pasar, te quedabas afuera- Respondió con su habitual sonrisa

-Eres un maldito, me puedo estar muriendo y tu ni siquiera me abrirías la puerta? Y ni que decir de la Ojou-san. Es una copia de ti- Decía mientras se quitaba sus botas

-Estas en lo cierto-Contesto

-No tenías por qué contestar

-Que te trajo hasta aquí? Sabes que no me gusta que molestes a estas horas- Dijo finalmente Kamui, quien se encontraba algo molesto

-Te están buscando, fue por la paliza que le pusiste a ese niño rico por acercarse a la Ojou-san- Decía Abuto- Y esta vez no es como antes, ya que por ser un niño rico contrató a matones para deshacerse de ti y también, secuestrar a la Ojou-san

Kamui abrió los ojos al escuchar esto último

-Es eso? Que aburrido, pensé que era algo mucho más importante- Kagura, que se encontraba apoyada en el umbral de la puerta, había escuchado todo hurgándose la nariz con su dedo índice

-Dices aburrido, Ojou-san? Cuando hay un precio sobre la cabeza de tu amado?

Amado, era cierto, Kagura y Kamui tenían esa clase de relación

Kagura comenzó a recordar cosas del pasado, sobre que ellos dos pertenecían a un clan demasiado fuerte que se ubicaba en China, un pueblo alejado de todos, y que en el vivían casi mil personas, ellos estaban casi extintos ya que las mujeres de ese clan decidían huir lejos, porque estaban destinadas a la batalla y a casarse con cualquier hombre, sea de su familia o no, porque a ese clan no importaba los lazos de sangre.

Kagura y Kamui, desde niños vivieron con su madre, ya que su padre se la pasaba viajando, diciendo que era para llevar comida a casa. Su madre era la mujer más hermosa del clan, pero nadie se atrevía a acercarse a ella debido a su marido, el más fuerte del clan, Umibouzu.

Su madre, para su desgracia, tenía una rara enfermedad, por lo que Kamui, con 12 años de edad, siendo el hombre de la casa decidió mantenerlas a las dos. Kagura, quien tenía 11 años, no le daba problemas y ayudaba con los quehaceres de la casa, mientras el llevaba dinero para las medicinas de su madre y las provisiones de comida

Kamui ganaba dinero luchando en el subterráneo del pueblo, un lugar prohibido, en peleas clandestinas en las cuales los ganadores se llevaban mucho dinero, dependiendo de cuantas peleas ganadas haya tenido. Su madre y Kagura no sabían nada de esto, pero Kagura lo sospechaba, ya que Kamui salía de su casa cuando su madre dormía y volvía casi en la mañana, con sangre en su ropa que no era de él. Pero ella no decía nada ya que temía a la respuesta.

Pasado un año, su madre un día decidió contarles sobre su clan, de que Kagura a la edad de 13 años deberá casarse y Kamui con la edad de 15 deberá escoger a su futura pareja

-D-de verdad debemos hacer eso mami?- Preguntó la pequeña Kagura

-Sí, creo que es conveniente, ya que no sabemos cuánto tiempo estaré aquí con ustedes y tampoco sabemos cuándo regrese su padre – Decía su madre, quien se encontraba recostada en la cama, ya débil

-Pero Kagura tiene solo 12 años, ella en 5 meses tendrá sus 13 años- Decía Kamui

-Lo sé, sé que es pequeña, pero a mí no me queda mucho tiempo con ustedes mis niños y…

-Mami- Kagura la tomó de la mano y lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos

- Mamá, tu estarás bien- Kamui, quien estaba al lado de su madre, le tomó la otra mano libre –Aparte, ella es demasiado pequeña, no estoy de acuerdo

-Kamui- Ahora Kagura tomaba la otra mano libre de Kamui

-Entonces que harás?- Preguntó su madre, ya sabiendo la respuesta

-Mamá, yo me hare cargo de Kagura. Ella estará conmigo siempre y la protegeré.

Su madre sonreía a la respuesta de su joven hijo.

-Cuídala mucho Kamui- Al decir esto, su madre fue cerrando sus ojos poco a poco, entrando en un sueño eterno

-Mamá?- Preguntó Kamui, al ver que su madre no se movía, y que su mano estaba congelándose poco a poco

-Mami! Despierta, por favor- Kagura estaba llorando desconsoladamente

Kamui solo abrazo a Kagura, quien no paraba de llorar. Él no pudo más y lloró junto a su hermana mientras abrazaban a su madre.

Cuando Kagura cumplió los 13, los líderes del pueblo dieron aviso a aquellos muchachos y hombres que buscaban pareja, haciendo que la niña se asustara y se esconda junto con su hermano. Kamui había informado a los líderes de que él se casaría con Kagura, pero ellos no estaban de acuerdo, ya que ella tenía la sangre del más fuerte del clan, lo que deseaban todos los jóvenes y hombres del pueblo, ya que decían que tendrían descendencia de los niños más fuertes del clan así como lo eran ellos dos. Por esto, Kagura fue secuestrada varias veces, y siempre la rescataba Kamui.

Estaba harto de eso, de tener que esconderse junto a su hermana, sabía lo que le harían si la encontraba, y no estaba dispuesto a entregarla a cualquiera que deseara poder, por eso, decidieron huir lejos. Se fueron del país y se la pasaban viajando haciendo trabajos y ganando dinero. Esos días fueron los más hermosos para Kagura, quien crecía con el tiempo

Cuando Kagura tenía 14 años, en un paseo que decidió ir sola sin Kamui, conoció a una chica de su edad, que estaba perdida, ya que había escapado del lugar en el que se estaba quedando, porque no la dejaban salir. Tokugawa Soyo se llamaba, era una adolecente de una familia de renombre, y entablo una hermosa amistad con ella rápidamente. Kagura le decía a Kamui que iba a buscar algo para comer por el bosque, él la dejaba ya que estaba cerca. En esos días que se escapaba de su hermano sobreprotector, se veía con Soyo, y jugaban hasta tarde. Luego ella se tuvo que volver a su hogar. Quedaron en mantener correspondencia hasta que se volvieran a ver

Cuando Kamui cumplió sus 15 años, decidió decirle a Kagura la decisión que había tomado: él sería quien se convierta en su pareja, su compañero de vida, su esposo.

A Kagura le tomó tiempo aceptar esto, ella sabía que en su clan eso era algo de lo más normal, pero no quería parecerse a ellos. Pero finalmente aceptó, al darse cuenta de que veía a su hermano con otros ojos.

El tiempo pasó, Kagura tenía 15 años, y Kamui 16, ellos eran buscados por ser demasiado peligrosos, a ellos no les importaban nada y se deshacían de aquellos que estorbaban

Kamui estaba enamorado de aquella chica cubierta de sangre que no le pertenecía, que peleaba y dejaba medio muerto a sus oponentes.

Kagura estaba enamorada de aquel joven que cuidaba de ella con su propia vida y la hacía sentir completa.

Conocieron a Abuto cuando Kamui estaba en medio de una pelea, él lo ayudó ya que vio que estaba en problemas, o al menos eso creyó. Kamui estuvo a punto de matarlo, pero Kagura intervino, diciendo que su vida no valía nada. Desde entonces, estaban casi siempre juntos, en peleas, en trabajos.

Una noche, Kagura y Kamui discutieron por falta de dinero, ya que ella quería comenzar la secundaria, y él no estaba de acuerdo. Esa noche se fueron a golpes por primera vez, y ella se fue de la casa

Kagura caminaba por las calles de Kyoto, con lágrimas que escapaban de sus ojos. Era la primera vez que había tenido una discusión de esa magnitud, y estaba completamente triste. Había salido de su casa con su cheosngam rojo, que remarcaba sus curvas, atrayendo la mirada de los hombres que se encontraban cerca.

-Oye señorita, quieres compañía? – Preguntó uno

-Vamos vamos, no te arrepentirás, la pasarás genial- dijo otro

Kagura los ignoraba, no estaba de humor para soportar unos idiotas

-Oye perra te estamos hablando- Uno de ellos la tomó por la muñeca, haciendo que Kagura, quien tenía la mirada baja, se enfade por el contacto y lo noquee al instante

-Miren, esta perra tiene rabia-Dijo otro

-A quien le dices perra?- Kagura levantó la mirada, viendo que un grupo de más de 10 hombres la rodeaban

-Aléjense- replicó

Kagura pudo golpear a 3 de ellos que se acercaron, pero no notó que detrás de ella había 2 más, que la tomaron por sorpresa sujetándola desde atrás

-Suéltenme malditos bastardos- Kagura forcejeaba, pero no podía zafarse, la sujetaban entre 4

-Vamos, no te arrepentirás- Uno de ellos se acercó y tocó su pierna, pero se detuvo en la mitad y cayo completamente noqueado

-Bla bla bla bla. Joder, ya cállense, es que están en temporada de apareamiento?

Un hombre de cabellos plateados con ojos de pez muerto y con un palo en su mano había aparecido de la nada

-Q-quien diablos eres tu maldito!- Dijo uno

-Si quieren a una mujer, vallan al distrito rojo, no tomen a niñas. Acaso no han aprendido nada? Si no saben dónde queda, deje que les muestre el mejor camino

-No te entrometas maldito!- Un hombre se acercó corriendo hacía al peli plateado con intenciones de golpearlo, ya que tenía una llave en su mano, pero este lo golpeó fuertemente en la cabeza

-Anda duerme un rato. Los verdaderos hombres no se aprovechan de niñas inocentes, buscan y pagan mujeres para saciarse

-M-malditooo!- Gritaron al unísono 3 tipos que corrían hacia aquel hombre de cabellos plateados

-Está bien, me quedaré con ustedes, Vamos a dormir todos juntos

De un solo golpe, venció a todos

-E-esto no lo olvidaremos maldito- Los que sostenían a Kagura la soltaron y tenían intensiones de huir, pero ella no los dejó, y comenzó a golpearlos hasta que vio sangre salir de ellos

-O-oye ya basta, ya están completamente dormidos, no es necesario que los sigas golpeando

Ese hombre la tomó por los hombros, intentando detenerla. Ella al sentir ese contacto, le propinó un golpe, que fue bloqueado

-Q-quien eres- Preguntó Kagura, ya que ese hombre era el primero que bloqueaba su golpe, sin contar a Kamui

-Me llamo Sakata Gintoki, pero me dicen Ginpachi, o Gin, o rompecorazones, o cariño, o mi vida. Tengo tantos nombres, elige el que quieras- Dijo separándose de Kagura, quien al oír esto comenzó a reírse,

-Eres un idiota- Decía entre risas

-Oye no es correcto insultar al hombre que te res… Oye, estas bien?- Preguntó Gin

-Eh?- Kagura se tocó el rostro sintiendo sus lágrimas caer

-Sí… Es solo…- Un gruñido se escuchó fuertemente, haciendo que Gintoki mire para todos lados, buscando el lugar del que provenía ese sonido. Cuando se dio cuenta de que era el estómago de Kagura, dejó escapar una pequeña risa y se puso de pié

-Quieres ir a mi casa? Esta aquí cerca- Preguntó extendiéndole la mano

-G-gracias- Contestó

Se dirigieron a su hogar, mientras hablaban todo el camino. Cuando llegaron, Gintoki la invitó a sentarse y le sirvió comida, que fue completamente devorado por ella, lo que lo sorprendió

-Oye, creo que fue mala idea invitarte a comer, te comiste hasta lo que tenía para desayunar- Decía Gin con una lágrima en su ojo izquierdo

-Jódete, tú quisiste- Decía Kagura mientras terminaba su decimotercer plato de comida

Kagura le contó todo a Gin, él porque huyo, de donde venía, de quien escapaba. Y él le ofreció su casa por el tiempo que quisiera, lo cual ella aceptó

Pasaron dos semanas, la cual Kamui estaba completamente furioso por la ausencia de Kagura. La buscó por todos lados, sin resultados

Una tarde cansado de buscar a Kagura, llego a su casa totalmente hambriento. Cuando estaba a punto de entrar, divisó que alguien había entrado, ya que la puerta estaba entre abierta. Entro sigiloso para ver a cuantos debía matar, pero se quedó estático al verla a ella. Limpiando la sala de estar, que era un completo basural

Kagura noto de que había alguien más en esa habitación, y cuando se dio vuelta, sintió unos brazos fuertes tomarla por la cintura, abrazándola con mucha fuerza

-K-Kamui

-No te vuelvas a ir otra vez, no me vuelvas a dejar solo, Kagura

Kagura al oír esto le respondió el abrazo

Ya tranquilos, Kagura le contó donde estuvo y con quien, Le hablo sobre "Gin-chan" como ella lo llamaba, cosa que enojó completamente a Kamui

Pero después de desacuerdos, se volvieron a contentar

Kagura cumplió 16 años, y Kamui tenía 17 años. Kagura seguía viendo a Gintoki, para que él le de clases en su casa, ya que era profesor. También porque Gin-chan le ayudaba a enviar cartas a Soyo, ya que no quería que Kamui se entere, y seguir en contacto con su preciada amiga

Una tarde, Gintoki, al saber de la clase de vida que llevaba Kagura con Kamui, hablo seriamente con ella, diciéndole que estaba mal que valla de pelea en pelea, que ella no tenía por qué hacer lo mismo que Kamui hacía, que haga lo que ella desee, sin prohibición de nadie

Kagura cada vez que escuchaba a Gin, se daba cuenta de que ella, después de todo, estaba haciendo lo mismo que su clan hacía: pelear.

Ella no quería seguir los mismos pasos de su clan, de Kamui. Estaba pensando que podría hace para que Kamui entienda que es lo mejor para ambos

Una noche salieron los 3 juntos. Kamui, Abuto y ella, a comer. Luego caminaron por la plaza central de Iga, donde se encontraban. Kamui y Abuto se acercaron a un grupo de jóvenes quienes parecían buscar problemas. Kagura se quedó en su lugar, apoyada en un árbol, pensativa

Hasta que un joven que parecía de dinero se acercó a Kagura, con intensiones oscuras. Kagura pensó que le podría sacar algo de dinero, y le siguió la corriente, pero cuando este se quiso propasar con ella, Kamui intervino, golpeándolo fuertemente a él y a sus guardias

Cuando notaron que ellos estaban completamente inmóviles, decidieron irse

Kagura le gritó a Kamui de cómo pudo haber hecho eso, que estaban hablando tranquilamente

No aguantaba más esa situación, no sabía qué hacer para que Kamui cambie.

Cansados los dos se fueron a dormir, olvidando todo lo sucedido, pasaron 2 días, y una noche llegó Abuto a su casa, informando sobre la situación en la que se encontraban

-Te parece aburrido el que la cabeza de tu amado tenga precio?- Volvió a preguntar Abuto

-Pues sí, ya que si voy y le hablo bonito a ese idiota no nos molestará más- Exclamo Kagura

Kamui le dirigió una mirada de enojo, y Kagura se la devolvió

.Esto es tu culpa Kamui, si tu no hubieras hecho eso esto no estaría pasando- Kagura se acercó a ambos cruzada de brazos

-Kagura, si no tienes nada bueno que decir, mejor metete en la habitación

-Ojou-san, esto es grave, quieren matar a Kamui, no te pare…

-Solo debemos volver a irnos no?- Interrumpió Kagura

-No me iré, me gusta Iga- Exclamó Kamui

-Yo no quiero problemas Kamui, será mejor que nos vaya…

-Te dije que no nos iremos a ninguna parte-Kamui interrumpió a Kagura y se puso de pié

-Vamos Abuto, tenemos que deshacernos de mierda- Kamui se dirigió a su habitación para cambiarse

-Ahh… Porque tengo que ir contigo?- Abuto se puso de pie esperando a Kamui

Kagura fue detrás de Kamui, y cerró la puerta tras ella

-Kamui, no vallas- Kagura estaba apoyada sobre la puerta, con la mirada baja

-Sabes que iré igual, esos bastardos no saben con quien se meten- Decía Kamui, ya vestido se dirigía donde se encontraba Kagura, y la intentó mover, pero ella se quedó en ese lugar, quieta

-Muévete, déjame pasar- Kamui la tomó por los hombros, intentando quitarla del camino, pero Kagura seguía sin moverse. En cambio, ella se acercó a él y se escondió en su pecho

Kamui se dio cuenta de que estaba temblando, por lo que decidió preguntarle

-Que te ocurre?- Preguntó curioso, con su habitual sonrisa

-Presiento de que algo ira mal. Por favor, no vallas- Kagura lo abrazó, para hacerle sentir de que temblaba de miedo, de lo que le pudiera pasar a él.

-Que dices? Me estás subestimando Kagura, los eliminaré de un solo golpe.

-Kamui… Por favor

-Muévete. Me estorbas

Esto último hizo que Kagura quede estática, Kamui aprovecho esto y la empujó con fuerza, haciendo que ella caiga bruscamente al piso

-Kamui… Tú llegas a cruzar esa puerta… Me iré lejos otra vez… Pero ten la seguridad de que no volveré.- Amenazó Kagura, con un dolor en el pecho más fuerte que el golpe que se dio contra el suelo

Kamui la miro desconcertado, y comenzó a reírse

-Kagura, no me amenaces, no me dan miedo tus acciones. Pero si llegas a irte, te buscaré en cualquier lugar en el que trates de esconderte, y te mataré.

Kagura no podía creer lo que escuchó. Estaba temblando. Estaba asustada. Las últimas palabras que dijo quedaron grabadas en su mente, como el sonido de la puerta cerrándose con fuerza. Ella no lo evitó y lloró desconsoladamente. Se pasó llorando casi una hora, hasta que reaccionó. Y fue tras ellos.

Recordaba algo de lo que ese muchacho le había contado sobre él, recordó que él le dijo donde vivía, y se dirigió a ese lugar

Corriendo por las calles a toda velocidad que era capaz de recorrer, llegó a la casa.

Lo que vio la dejó congelada

Vio a Abuto desangrarse y golpear a cuantos se le acercaran

Vio a Kamui golpeando a todos los que podía, con sangre en su ropa que no le pertenecía. Luego notó que desde el abdomen de Kamui salía mucha sangre

Al ver esa imagen sus lágrimas comenzaron a caer

Un hombre salió de esa casa, que parecía una mansión, y sacó algo de su ropa: un arma, que apuntaba a Kamui

Kagura corrió hacia su hermano. Este cuando la vio, trato de golpear a todos los que la veían. Cuando estaba a punto de llegar a ella, sintió un dolor agudo en su pecho, dirigió su mirada hacia ese lugar, y notó que de ahí salía más sangre que de su abdomen, y cayó frente a ella

Kagura, al ver a Kamui desvaneciéndose frente a ella, perdió el control en ella misma

Lo último que recordó es ver a todas esas personas distribuidas por todo el suelo desangradas, muertas. A Abuto arrastrándose por el suelo tratando de llegar hacía su hermano. Kamui quien la observaba con los ojos abiertos y una gran sonrisa en su rostro, pese a que no se podía mover.

A ella cubierta de sangre que no le pertenecía.

Estaba totalmente asustada. Sabía de qué algo malo pasaría.

Corrió lo más rápido que pudo. Alejándose de esa horrible escena, de Abuto y Kamui

Cuando dobló en una esquina, chocó con alguien. Se dio cuenta de que ese alguien era Gin-chan, porque le habló preguntándole que le había ocurrido. Ella lo abrazó con fuerza y comenzó a llorar

Gintoki al verla de esa forma, bañada en sangre que no era de ella, temblando en sus brazos, no lo soportó. La llevó a su casa y le ofreció vivir con él lejos. Kagura aceptó. No podía seguir viviendo de esa forma

Gintoki y Kagura se fueron lejos de Iga, Se mudaron a Edo, ya que él vivía ahí, solo que estaba en Iga por un curso en el que decidió asistir. Decidió adoptarla, darle su apellido, ofreciéndole una nueva vida. Kagura aceptó a todo esto. Porque era la única perdona en la que podía confiar, era la única persona que tenía

.

.

.

.

-Kagura! Despierta mocosa.! Llegaremos tarde!

Kagura abrió los ojos, y vio a Gintoki vestirse rápidamente mientras tenía una tostada con mermelada de fresa en su boca

Por qué tuve que soñar eso? Se preguntó Kagura mientras se incorporaba.

Sintió como algo caía de su rostro. Estaba llorando

Gintoki al ver esto se acercó a ella y la abrazó.

-Recordaste verdad?

-Cuando dejare de tener esos sueños Gin-chan- Preguntó Kagura mientras se escondía en su pecho

-Algún día los harás, cuando logres superarlo- Aseguraba él

-Eso espero. Me duele. Duele Gin-chan

-Lo sé, sé que duele. Pero algún día dejara de doler.

-Gracias Gin-chan

·

·

·

·

·

Gracias a todos por sus Reviews

Respondiendo a tu pregunta Guest, si el fic es OkiKagu, Pero decidí ponerle algo de KamuiKagu porque me gusta esa pareja también (Aunque sean hermanos)

Espero que les haya gustado este capítulo, me quede toda la noche inspirada

Gracias por su apoyo

Saraba