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"Pensamiento"
# Sueño #
- Flashback -
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Al día siguiente Harriett se levantó y realizó todas sus tareas sin decir nada, estaba tan metida en sus pensamientos que todos sus movimientos eran automáticos. Sus tíos no se preocuparon suponían que estaba enferma y prefirieron que estuviera en silencio. Cuando Vernon se fue a trabajar y Petunia salió a charlar con una amiga Dudley arrastro a su prima hacia su habitación.
- ¿Qué te pasa? – dijo mientras la miraba, ella rehuía su mirada. Sin saber cómo reaccionar, pues era ella siempre la que se preocupaba de él y lo consolaba, titubeando se acercó y le dio unas palmaditas en el hombro Harri sacudió la cabeza y le sonrió.
- Siempre soy yo la que te hace eso y ahora se invirtieron los papeles – se tiró en la cama y suspiro. Su primo la miraba desde donde estaba parado, ella le hizo señas de que se sentara, el se sentó en los pies de la cama y la miro interrogante – va a ser largo lo que te voy a decir.
- Adelante, te escucho – Harriett le conto todo lo que había pasado el día anterior, cuando menciono la carta las lagrimas empezaron a caer por sus ojos y se las seco con un pañuelo que Dudley le ofreció, cuando le conto lo que Menfis habia escuchado Dudley apretó los puños y empezó a caminar de un lado a otro mientras murmuraba.
- Como pudieron hacer eso… quienes se creen… ya van a ver, nadie se mete con mi prima y sale indemne, ya verás viejo cabra – ante ese insulto hacia ese hombre Harri estallo en carcajadas.
- Jajajajaja… viejo cabra… Jajajajaja… muy bueno Dud… jajaja le queda como anillo al dedo – mientras ella se carcajeaba Dudley sonrió orgulloso no le gustaba que su prima este triste y por eso siempre intentaba animarla o estar allí para ella. Pero sin poder evitarlo el también rio.
- Oye, crees que vendrá el mismo u otra persona – cuando se calmaron Dudley se atrevió a preguntar lo que rondaba en su cabeza. Harriett se quedo pensando durante un momento y una sonrisa maliciosa apareció en su rostro.
- Si viene el viejo, sería una lástima que se quedara sin barba o que se quede en ropa interior mientras camina ¿no? – Dudley se carcajeo cuando se lo imagino – pero… si viene otra persona podemos preguntarle varias cosas y preguntarle sobre ese viejo, pero hay que ir con cuidado.
Ambos sonrieron y siguieron charlando sobre lo que podría pasar unas horas más tarde, mientras tanto la magia de Harriett recorría la casa y hacia todas las tareas para cuando Petunia llego no tubo quejas que hacer y se dispuso a leer sus revistas, escuchar la radio y ver la televisión mientras hablaba por teléfono con una amiga tan chismosa como ella. Cuando Harriett bajo las escaleras y se encontró con esa imagen se quedo pensando ella jamás entendía como podía hacer todo eso sin confundirse u olvidarse de algo, encogiéndose de hombros fue a la cocina a preparar el almuerzo.
Cuando estaban terminando de almorzar un golpe en la puerta trasera les llamo la atención, Harriett conteniendo su nerviosismo se dirigió hacia allí, abrió la puerta y se encontró con un hombre gigantesco, media unos buenos tres metros tenia barba y pelo de color castaño enmarañado, sus ojos oscuros brillaban con alegría, vestía un traje con pieles de unos animales que no llego a identificar y tenia miles de bolsillos, sus manos eran del tamaño de tapas de botes de basura y sus pies parecían del tamaño de crías de delfín, en una de sus manos llevaba un ¿paraguas rosado?... si era un paraguas rosado. Harriett se sintió un poco intimidada pero tomando un poco de valor se dirigió hacia el extraño.
- Disculpe señor ¿Qué se le ofrece? – cuando ella dijo eso el hombre rio, su risa parecía el rugido de un oso, obviamente la familia habia escuchado ese ruido y se habia dirigido hacia la puerta. Petunia chilló y se puso rígida, Vernon se puso primero rojo y después fue una variedad de colores que pasaron por el morado, bordo y finalmente se puso pálido, Dudley en cambio se quedo contemplando al hombre de arriba abajo sin saber si era real o no.
- ¿Señor? Nadie me llama asi… soy Hadrig, guardián de las llaves y terrenos de Hogwarts – cuando el menciono eso Petunia no pudo soportarlo y se desmayo, Vernon en cambio reacciono y se acerco a esa persona.
- ¿Hogwarts? Si ellos no han recibido nada… ellos no son como el resto de ustedes… fenómenos de pacotilla – cuando él dijo esto Hadrig lo miro y sonrió.
- Chicos – esto no paso desapercibido para Vernon que temeroso miro a los niños que estaban detrás de él, ellos contemplaban al hombre como si este fuera una ilusión – ¿ustedes no recibieron unas cartas?
- Sí, señor Hadrig… pero creíamos que era una broma… la magia no existe, lo sentimos pero esta broma a llegado demasiado lejos – dijo para sorpresa de Vernon, Dudley.
- No es una broma… me quieren decir que no saben nada de nada – esto ofendió a los chicos.
- Sabemos sumar, leer, hablar tres idiomas diferentes, tocar varios instrumentos… - dijo Dudley mientras miraba a su prima y sonreía con complicidad.
- Dibujar, cocinar, sabemos sobre plantas, también sabemos un poco de latín y otras tantas cosas – le siguió el juego ella.
Hadrig se puso colorado, y empezó a retorcer el paraguas rosa, Vernon automáticamente se puso rígido, Petunia que en ese momento estaba despertando contemplo temerosa al hombre gigante.
- No pretendía asustarlos, yo suponía que como ambos vivian juntos y tu tía conocía un poco del mundo mágico ya sabrían las cosas básicas… - pero fue interrumpido por Harriett que lo miraba mal.
- ¿Qué se supone que tendríamos que saber si vivíamos juntos? Si tía Petunia jamás me ha hablado de un "mundo mágico", la magia no existe… y dígale a los amigos con los que planearon la broma que no estamos de humor para tonterías – dijo la niña seriamente para sorpresa del gigante, aunque por dentro ella estaba bailando de alegria.
- Pero ustedes son magos… bueno en tu caso eres una bruja, Harriett – el miraba a los niños extrañado – nunca han hecho algo extraño cuando estaban enojados…
Harriett y Dudley se miraron.
- Yo hice que a uno de mis compañeros se le cayera el pelo porque no me dejaba en paz – el que hablo fue Dudley ante lo que Petunia soltó un chillido.
- Como… como… si tú no eres como esos fenómenos mi Didy… ella seguro que te contagio… ya verá niña, la vas a pagar caro – dijo mientras fulminaba con la mirada a Harriett que contemplaba el piso y mordisqueaba su labio intentando no reír – fenómeno, jamás tendríamos que haberla aceptado Vernon…
- Asi que tu sabias sobre ese mundo y nunca me dijiste nada… sabes podrías haberme ahorrado varias noches de insomnio por culpa de las cosas que podía hacer… sabes que una vez cuando tenía cinco años tu jarrón favorito se cayó y cuando estaba a punto de estrellarse en el suelo algo lo sostuvo en el aire y fue hasta donde estaba sin que yo lo tocara… sabes cómo me asuste… creí que era un fantasma hasta que me di cuenta de que yo lo había hecho… tenía miedo de mi misma… unas simples palabras como "tú haces esas cosas extrañas porque tienes magia" podrían haberme tranquilizado tía – mientras ella decía todo eso Petunia y Vernon contemplaban horrorizados a la niña, Hadrig la miraba y sonreía con orgullo.
- Era mejor que no supieras nada intentamos por todos los medios que no tuvieras nada de esa cosa como tenía mi hermana… desgraciadamente eres igual a ella… un fenómeno, una anormal… una desgracia para nosotros.
Hadrig en ese instante hablo.
- Usted no sabía cómo era Lily – para Harriett que era la primera vez que oía el nombre de su madre se sorprendió por el cariño con la que él la había mencionado – ella tenía un corazón enorme, era cariñosa e inteligente… una persona de oro… bueno ya me estoy yendo por las ramas… ¿vamos a ir de compras o no?
- Disculpe señor pero no tengo dinero – dijo Harriett mientras se ponía colorada.
- No te preocupes, tus padres no te dejarían en la calle… tenemos que ir a nuestro banco para que busques el dinero y en cuando a ti… er… ¿Cómo te llamas?
- Dudley…
- Bueno, podría ser que tus padres te dieran dinero y lo cambias por nuestro dinero – ante esto Petunia y Vernon se pusieron tiesos.
- ELLOS NO IRAN A NINGUNA PARTE Y NO LE VOY A DAR DINERO A MI HIJO PARA QUE SEA UN ANORMAL COMO USTEDES… EL IRA A SMELTINGS Y ELLA A UNA SECUNDARIA DEL BARRIO… NO VOY A PAGAR PARA QUE UN VIEJO CHIFLADO LES DE CLASES –ese fue un error del que Vernon se arrepintió inmediatamente, Hadrig blandió su paraguas hacia Vernon mientras hablaba.
- JAMAS INSULTE A ALBUS DUMBLEDORE EN MI PRESENCIA – y a Vernon le salieron miles de granos por toda la cara que se le deformó, este salió corriendo hacia el baño con Petunia que huía de Hadrig. Los chicos se dirigieron una mirada que decía claramente que no debían hacer eso.
- Podrían no decirle a nadie sobre lo que hice, no me permiten hacer magia… ¿Qué les pasa? – los chicos lo miraban estupefactos.
- ¿Tendremos que hacer magia con paraguas? – Dijeron a coro a lo que Hadrig se puso colorado – ¡GENIAL!
- Yo quiero uno verde – dijo Harriett mientras sonreía.
- Yo quiero uno azul – dijo Dudley, Hadrig rio los chicos se lo estaban tomando muy bien. Se detuvo y miro a Dudley.
- Disculpa… pero no tendrías que pedir dinero para comprar las cosas – Dudley asintió y salió corriendo hacia la escalera.
