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"Pensamiento"

# Sueño #

- Flashback -

Las herencias:

Harriett se despertó cuando sintió algo cálido contra la mejilla, era Mau que quería comer. Ella se levantó y busco la comida, se la dio y fue al baño. Cuando salió Dudley seguía durmiendo, su gato estaba durmiendo a un costado de su cabeza, despacio Harry saco la almohada de su cama y se acercó, levantó la almohada y con todas sus fuerzas la estrello contra la cara de su primo.

Dudley se despertó y agarrando su almohada se "vengó", a los segundos se había iniciado una guerra de almohadas que termino cuando los estómagos de los niños reclamaron comida.

- Me esperas – Harriett asintió y mientras esperaba a su primo hizo las camas, le dio comida a los gatos y a Memphis que había decidido quedarse en el departamento. Después se puso la túnica color verde y saco la túnica celeste para Dudley.

- Hola linda – dijo mientras acariciaba a la lechuza blanca y le daba su comida – te tengo que poner un nombre… voy a tardar un rato, tu dime si te gusta o no.

- Oye Harri, no respondiste la carta ¿no? – en ese momento ella se dio cuenta de que tenían que confirmar su asistencia, busco pergamino y pluma y respondió la carta.

- Linda… necesito que vayas a Hogwarts y entregues esta carta a la sub-directora, ¿si? – La lechuza le picoteo cariñosamente uno de los dedos – después vuelve que te quiero poner un nombre digno de ti.

La lechuza nevada hincho el pecho orgullosa y salió volando por la ventana.

- ¿Que nombre le vas a poner?

- Ni idea, ya se me va a ocurrir algo – bajaron al bar y pidieron para desayunar. Dudley pidió un desayuno ingles y Harriett pidió unas tostadas junto con jugo de calabaza, lo habían pedido la noche anterior y le había gustado.

- Tom disculpa… pero en el callejón hay alguna tienda que venda ropa muggle – le pregunto Harriett cuando le sirvieron los desayunos.

- Si la hay, es una de las primeras, esta cerca de la tienda de Quidditch – dijo Tom – disculpe que le pregunte esto pero ¿Cuánto tiempo se quedaran?

- No sabemos cuánto nos quedaremos… ¡ya se! Te pagaremos cada día así no hay problemas – dijo Dudley mientras miraba a su prima.

- Pos supuesto – y se marcho. Los chicos terminaron de comer y pagaron, fueron a la habitación a buscar sus varitas, guardaron sus baúles en un bolsillo y salieron hacia el callejón seguidos por sus gatos.

Como era temprano no había tanta gente, los chicos aprovecharon para ver las vidrieras. La que más les llamo la atención fue la tienda de quidditch. En ella estaba expuesta una escoba que en la punta llevaba el nombre de Nimbus 2000, junto a ella se encontraba un cartel que explicaba las características de la escoba. A Dudley le llamo la atención y decidió buscar información sobre el quidditch.

- Vamos tenemos que ir al banco a buscar más dinero y comprar más cosas – cuando Harriett dijo eso Dudley se freno y se la quedo mirando – vienes o que…

- Es que yo no tengo más dinero que el que cambie ayer… y…

- Eres idiota… me ayudaste todo este tiempo y la promesa sigue en pie… siempre nos cuidaremos – agarro la mano del chico y lo arrastro hasta el banco, al entrar saludaron a todos los duendes con los que se cruzaron, estos los contemplaban estupefactos pero los niños no les hicieron caso.

- Buenos días señor Gornuk – Harriett se paro frente a un duende que estaba desocupado, el duende la miro sorprendido – querría bajar a mi bóveda por favor.

- Su llave la tiene señorita…

- Potter, Harriett Potter… si la llave la tengo aquí – dijo mientras sacaba la llave de un bolsillo.

- Disculpe… pero dijo ¿Potter?

- Si señor… ¿porque, hay algún problema?

- No es la primera vez que viene señorita… - no fue una pregunta.

- No, vine ayer por primera vez a hacer mis compras para el colegio y me estoy quedando en el Caldero Chorreante junto con mi primo – dijo la niña mientras miraba al duende.

- Espere un momento… - el duende se retiro hacia una puerta, los chicos se miraron y esperaron, unos minutos después el duende volvió y les pidió que lo siguieran. Lo siguieron a través de la puerta por la que él se había ido anteriormente. Se encontraban en un pasillo que tenía diferentes puertas y cada una de ellas tenía un apellido y un escudo, se pararon en la puerta que tenía el apellido "Potter" y contemplaron el escudo de la familia mientras el duende golpeaba la puerta.

El escudo era un grifo de color rojo parado sobre sus patas traseras mientras rugía hacia la derecha, atrás del grifo se podía contemplar del lado izquierdo un roble ingles y del derecho unas pequeñas aves que no se podían distinguir, todo el escudo estaba rodeado por hojas de laurel de color dorado. Debajo de las imágenes en una cinta se podían leer unas palabras en latín "Virtus, honor, et susciperent veritatem." (Valentía, honor y lealtad)

- Esas palabras siempre han caracterizado a los Potter – dijo el duende que abrió la puerta. Era más viejo que el que los había atendido, tenía varias canas y estaba un poco más arrugado. Los hizo pasar y contemplo a los niños que estaban en su despacho – mi nombre es Gonkan, eh sido el encargado de las cuentas Potter desde los tiempos de su bisabuelo.

- Disculpe señor Gonkan, pero para que nos han traído a este lugar… la primera vez que vine fui directo a mi cámara – el duende la contemplo, la niña vestía una túnica verde pero debajo de esta se notaba una remera verde y una falda a cuadros que parecía gastada, además sus zapatillas estaban muy deshilachadas y usaba unos lentes viejos de montura redonda. El chico por otra parte era un poco gordito pero con musculo, su túnica era de color celeste y su ropa no parecía de mala calidad.

- Primero quiero saber si usted es quien dice ser – dijo Gonkan mientras le tendía una daga y un pergamino – esta es una forma de averiguar si usted es heredera de esta casa o de alguna otra… también se lo hare a su acompañante.

Ambos niños miraron las dagas que les ofrecía el duende y contemplaron el pergamino. Tomando valor Dudley fue el primero, se pincho un dedo y dejo caer unas cuantas gotas, el pergamino absorbió la sangre y unas palabras empezaron a aparecer. El duende contempló a Harriett que sostenía su daga, ella se pincho un dedo y dejo caer unas gotas, el pergamino se lleno de palabras. El duende tomo los pergaminos y los leyó.

- Bien aquí dice que usted es heredera de los Potter y los Black – Harriett contemplo sorprendida el pergamino que le tendían – su padrino era la cabeza de la casa Black y la nombro su heredera cuando usted nació.

Herencias de Harriett Elizabeth Evans Potter

Casa Potter

Jefatura de la casa Potter

4 asientos en el Wizengamot

1 asiento en la mesa de Gobernadores de Hogwarts

1 asiento en el Consejo de Ancianos*

Casa Black

Heredera de la casa Black

6 asientos en el Wizengamot

1 asiento en la mesa de Gobernadores de Hogwarts

1 asiento en el Consejo de Ancianos

Harriett dejo el pergamino en el escritorio del duende y se sentó en la silla. Cuando miro al duende este tenia en su mesa dos carpetas llenas de pergaminos.

-Bien, esta es la documentación de los Potter… según esto usted es la propietaria de veinticinco casas, tiene varias bóvedas a resguardo hasta que sea emancipada excepto la de fidecomiso… y según la documentación de los Black, que es heredera porque su padrino la adopto y nombro su heredera tiene unas treinta propiedades y unas quince bóvedas y también tiene una de fidecomiso – el duende ojeo algunos pergaminos mas y volvió su vista hacia la niña que lo miraba estupefacta.

- Disculpe que sea tan informal pero ¿soy heredera de todo eso? – el duende la miro seriamente.

- Gringotts jamás se ha equivocado

-Discúlpeme… es solo que no me lo esperaba, creí que solo tenía una bóveda – cuando ella dijo esto el duende la contemplo sorprendido.

- Pero usted debe saberlo… su tutor es Albus Dumbledore, es él el que maneja los asientos en el Wizengamot, claro solo de la familia Potter ya que el no sabía de los asientos Black… el informo a todo el mundo que la estaban criando unas personas competentes y que él te visitaba a menudo – cuando termino de decir esto Harriett estalló en carcajadas.

- Ese viejo está en todas partes… primero les paga a mis "queridos tíos" para que me tengan en su casa y jamás se digno a fijarse si por lo menos me trataban bien, cuando llego aquí todo el mundo me conoce y yo no sé nada… y cuando me entero de lo que hice resulta que el viejo también está metido en eso – el duende contemplaba como la niña caminaba de un lado a otro por toda la oficina, sentía la magia de la niña pero esta no se desbordaba recorría el lugar y lo llenaba de calidez.

- No se sorprenda señor… ella tiene un muy fuerte control sobre su magia… jamás ha herido a alguien, ella no lo soporta – dijo Dudley mientras contemplaba a su prima. Harriett estuvo unos minutos más maldiciendo por lo bajo hasta que se calmo y se volvió a sentar.

- Disculpe mi arrebato… tengo unas preguntas esas propiedades que tiene mi familia ¿están en buenas condiciones? ¿Puedo acceder a ellas?

El duende consulto unos papeles que tenía en una carpeta y luego carraspeo.

- No podrá ingresar a las propiedades hasta que cumpla 14 años, igual que el resto de las posesiones de los Black… excepto la casa en Londres – ante esto Harriett se irguió.

- Podría ir a esa casa?

- Si, pero ha estado deshabitada durante más de 11 años… le vendría bien que comprara un par de elfos domésticos, ahí tiene uno pero por lo que veo es muy viejo.

- ¿Elfos domésticos?

- Si, se encargan de hacer las labores domesticas, se unen a un mago o bruja y le sirven hasta su muerte o hasta que le dan "la prenda" – al ver la cara de desconcierto de los niños el duende explico – ellos visten una toga o lo que el amo les dé, la prenda es cuando un mago les da una pieza de ropa y esa es una forma de desvincularlos a la familia.

- Ah… serian una especie de sirvientes – el disgusto que Harriett expreso sorprendió al duende.

- No necesariamente, aunque hay personas que consideran que hay que castigarlos cruelmente por algún error que tengan pero otras los tratan bien…

Harriett y Dudley se miraron y asintieron. Después de unos segundos de conversación silenciosa ambos primos se volvieron al duende.

- Disculpe… pero podríamos ver mi pergamino – dijo Dudley.

- Sí, claro señor De la Torre – Dudley le miro desconcertado – tenga, tal vez se resuelvan sus dudas.

Y le entrego un pergamino.

Herencias de Dudley Dursley de la Torre

Jefatura de la casa de la Torre

1 asiento en el Consejo Español

Cuando Dudley leyó lo que ponía el pergamino contemplo estupefacto al duende.

- Su familia proviene de España, la familia se extinguió porque habían tenido dos hijos squib, uno de ellos murió de joven y el otro se caso con una joven… pero ahí desapareció todo rastro.

- Y vos que no querías aprender español en la escuela – dijo Harriett mientras le daba un golpe en el brazo.

- Según esta carpeta – una serie de pergaminos aparecieron de la nada frente al duende que empezó a leerlos – tiene varias propiedades, ocho en realidad, y una cámara de confianza hasta sus 14 años y otras tantas bóvedas que están congeladas a menos que usted diga lo contrario.

- Puedo ir a ver las casas o tengo que esperar a mis 14 años.

- Tiene que esperar a que cumpla 14 años, pero sus cámaras se encuentran en la sucursal de Gringotts de España. Podría pedir que trasladaran el dinero de la bóveda escolar a esta sucursal y manejar las inversiones de su dinero mientras tanto – dijo Gonkan mientras sonreía mostrando una hilera de afilados dientes.

Los chicos lo contemplaron estupefactos.

- Dice que podemos invertir y manejar a distancia las cosas de la familia hasta que cumplamos 14 años – Harriett se puso a pensar en las posibilidades y termino sonriendo.

- Exacto, por nuestra parte no diremos nada de sus bóvedas hasta que cumplan 14 años o hasta que ustedes digan.

- Discúlpenos unos minutos – y los chicos se retiraron a un rincón de la oficina, inconscientemente levantaron un muro para que el duende no escuchara. El duende noto el muro y sonrió, que niños más extraños.

Con los chicos:

- ¿Que hacemos Harry?

- Le pediremos que se encargue de nuestras cuentas y de algunas inversiones… pide que trasladen el dinero al que puedes acceder a esta sucursal y ve que harás con el dinero que tienes… por mi parte le preguntare eso del Wizengamot y otras cosas – dijo la chica mientras pensaba.

- Crees que todo va a salir bien

- Obvio, pero sobre los asientos de Wizengamot… me molesta que ese señor los maneje, ya veré que hago.

- Bueno, vamos – y se dirigieron hacia el duende que los miraba con curiosidad.

Se sentaron y miraron al duende.

- Queremos que usted se haga cargo de nuestras cuentas – empezó a decir Harriett ante el asombro del duende – pero también quisiera que nos comunicara todo lo que suceda con ellas si es posible.

- Yo quisiera que trasladaran la cámara de España a esta sucursal.

- Queremos hacer varias inversiones en empresas muggles y mágicas y le quería preguntar por mis asientos en el Wizengamot.

- Bien, con gusto me hare cargo de sus cámaras e inversiones… su cuenta señor De la Torre se traslada aquí pasado mañana, usted solo debe firmar estos papeles.

Le dio a Dudley un par de pergaminos que este leyó y firmo. Se los dio y el duende los guardo.

- En cuanto a las inversiones díganme en que empresas quieren invertir aunque sus familias tienen inversiones.

- Podemos ver en que invirtieron.

- Claro – y les dio unos pergaminos que saco de tres carpetas que aparecieron de la nada.

Inversiones de la Casa Potter

Gringotts 5%

Nimbus 45%

Zonko 40%

Honeydukes 35%

Madam Malkin 15%

Flourish y Blotts 45%

Las Tres Escobas 15%

El Profeta 45%

Ollivander 10%

Inversiones de la Casa Black:

Gringotts 10%

El Profeta 15%

Ollivander 10%

Nimbus 35%

Zonko 40%

Borgin y Burkes 20%

Madam Malkin 15%

Articulos de Calidad para Quidditch 35%

Tienda de bromas Gambol y Japes 40%

Heladería Florean Fortescue 25%

Twilfitt y Tatting 35%

- Quisiera invertir en la compañía Coca Cola, PepsiCo, en alguna compañía que haga computadores, entre nos creo que tienen mucho futuro al igual que con los celulares o teléfonos, en Microsoft, en las companias de autos General Motors (Chevrolet), Ford Motor Company y alguna otra… también queríamos que se metiera en la industria del cine y en la televisión… hasta ahora serian esas cosas – dijo Harriett después de leer sus documentos.

- Yo quisiera invertir en los mismos campos que ella pero incluya el de medicina, el de armas y el de videojuegos – dijo Dudley.

- Bien… creo que haremos buenos negocios – dijo el duende contemplando a los chicos.

- Quiero firmar un contrato en el diga que los primeros dos años de lo que se gane ustedes se queden con el 40% de la inversión, luego lo renovaremos ¿le parece bien?

El duende la contemplaba estupefacto, eso era mucho dinero y el banco se beneficiaría. Esos chicos sí que sabían hacer negocios.

- Yo también quiero firmar ese contrato.

-Bien – el duende saco unos pergaminos nuevos y una pluma y se puso a escribir. Luego de unos minutos les tendió el contrato y los chicos lo leyeron, conformes lo firmaron y le sonrieron al duende.

- Sobre los asientos que poseo en el Wizengamot y que están siendo controlados por Dumbledore ¿se puede hacer algo?

- Si… se puede comunicar que usted vino a retirar dinero y que estamos esperando que se reúna conmigo para ver el estado de sus cuentas y ver sobre sus herencias, mientras tanto todo estará congelado, sus casas, sus asientos, pero sus cámaras no… aunque eso no se los diré… el ministerio sabe cómo somos y actuamos, no se meterán aunque tendrán que venir a una "reunión oficial" cuando cumplan 14 si no quieren que el banco absorba su dinero… aunque claro, eso no pasaría – dijo el duende mientras sonreía y mostraba sus afilados dientes.

- Muchas gracias…

- Mi prima querría saber sobre esa casa de los Black a la que puede acceder… a mis padres me temo que no les ha caído bien la noticia y nos estamos hospedando en el Caldero Chorreante

El duende los contemplo.

- Pero usted ha vivido con muggles toda su vida… necesitara ayuda – saco un pergamino y empezó a anotar, al cabo de unos momentos le tendió una lista de libros- estos libros le ayudaran.

Harriett contemplo la lista y se extraño, muchos libros eran sobre modales, otros sobre política, otro sobre las familias mágicas, unos eran de historia, y muchos otros eran introducciones a las materias de la escuela.

- Dud, asegúrate que compremos mucho café… voy a necesitarlo – dijo mientras bufaba, el duende rio, sin duda alguna la chica era única.

- La casa de los Black se encuentra en Grimaldum Place N° 12, está bajo un hechizo pero con el anillo de la familia se puede ingresar – le dijo mientras le tendía una cajita, ella la abrió y se encontró con un anillo de plata, tenía un relieve que la chica no llego a distinguir – le recomiendo que cuando vea a elfo le exija un juramento, asi no la traicionara y por nada del mundo le de la prenda.

- Entendido, gracias.

- En cuanto a los demás anillos, aquí los tienen – y le dio los anillos que los señalaban como herederos de sus casas – estos anillos si ustedes quieren se vuelven invisibles, además los protegen en el caso de la señorita de ataques por la espalda, envenenamiento, pociones de amor, y le darán información necesaria cuando se lo requiera, esos hacen los anillos de las Nobles y Ancestrales Familias… en el caso de usted señor lo protegerán de ataques por la espalda y envenenamiento, si quiere estar protegido contra pociones de amor se puede encantar el anillo pero le costara bastante.

Los chicos contemplaron sus anillos y sonrieron sintiéndose más seguros.

- Querríamos retirar dinero mágico y muggle – dijo Dudley mientras miraba la hora en el reloj que tenía el duende en el escritorio, llevaban casi dos horas en el banco.

El duende les tendió una billetera hecha de cuero y un talonario de cheques.

- La billetera es para el dinero muggle y los cheques son para las compras mágicas, si quieren tener dinero en mano díganme cuanto quieren y se los traeré.

Los chicos agarraron las cosas y las guardaron en sus bolsillos.

- Quisiera que nos de 500 galeones, varias strikes y kunts… por las dudas… sáquelos de mi cámara y quiero lo mismo para ambos – el duende salió y volvió en pocos minutos. Los chicos agradecieron al duende y programaron la siguiente reunión para dos semanas después.

Salieron del banco y se dirigieron hacia la librería, querían comprar unos libros y los que el duende le había encargado. Se abrieron paso a empujones, había demasiada gente que no dejaba pasar, la mayoría parecía que hacia las compras para el colegio porque había muchos chicos con listas. Al llegar a la librería esta estaba llena, y se abrieron paso hasta las escaleras y subieron al segundo piso, allí estaba más tranquilo se separaron y empezaron a ver los libros. Unos cuarenta y cinco minutos después salieron y se encaminaron hacia el Caldero Chorreante, almorzaron y salieron al Londres muggle.


* El consejo de Ancianos está compuesto por las familias europeas más antiguas, son los descendientes de los Caballeros de la Mesa Redonda y son los que deciden la mayoría de las leyes más importantes que los magos deben cumplir sin distinción de país, genero o magia. Los Potter, Black, Bones, Longbottom, Brown, etc. son las principales familias que tienen un asiento en este consejo. Este consejo no se ha reunido en 630 años por falta de un Rey.