Capítulo 2: Una nueva amiga, o tal vez algo más.
-¡Una chica rubia con brillantes bragas blancas! ¡Raro! ¡Esto es genial, de cierta forma!-decía Dave, hasta que se dio cuenta de lo que estaba diciendo-Espera, ¿Qué estoy diciendo? Aleja tus pensamientos de mi mente Orochi Dave-decía Dave mentalmente, mientras iba a ayudar a la monja rubia.
-Oye, pero es linda, ¿No?-decía Orochi Dave mentalmente en la mente de Dave.
-Sí, eso no te lo voy a negar-decía Dave mentalmente.
-¿E-Estas bien?¨-preguntaba Dave a la monja.
-Muchas gracias-decía la monja, mientras Dave la ayudaba a levantarse, y sin querer descubría su cabellera, que estaba cubierta por accidente con la capa de su ropa.
Dave pudo entenderla a la perfección, lo que le pareció extraño es que su pronunciación sonó con un acento italiano, al parecer era extranjera, de la Patria de Robert García, pero al descubrir su rostro con su cabellera, quedó admirado por su belleza.
-Qué linda...-decía Dave mentalmente, solo por un momento sonrojado.
-Uhm...-decía la monja, mientras Dave se daba cuenta que no había soltado su mano.
-¡P-Perdón!-decía Dave nervioso, por no haberse dado cuenta que no había soltado su mano.
-Oye Dave, también estoy aquí, no me olvides-decía Index algo molesta y a la vez algo celosa, por cómo se comportaba Dave con su compañera monja.
-L-Lo siento Index, déjame presentarme, me llamo Dave McDougal, y ella es Index-decía presentándose.
-Ella creo es mi chica ideal. ¡Versión: Rubia hermosa!-decía Dave mentalmente.
-Muchas gracias-decía la monja, en agradecimiento a Dave-¿Dave McDougal? Creo haber escuchado ese nombre antes, ¿Pero dónde?-se preguntaba la monja así misma mentalmente.
-Oh, no fue nada-decía Dave.
-Este... me puede ayudar, creo que me he perdido-decía la monja torpemente, con un ligero sonrojo en su rostro.
-Esta chica me está recordando a alguien-decía Dave con una gota de sudor en la cabeza.
Minutos después.
-¿Estás de vacaciones?-preguntaba Dave curiosamente.
-No, no lo estoy. Fui trasladada a la Iglesia de este pueblo-decía la monja.
-Oh, así que eres una monja. Eso explica tu atuendo-decía Dave, obviamente también por la ropa que vestía.
-Por suerte me encontré con un joven tan amable como tú. Esto debe ser la voluntad de Dios-decía la monja.
-Uh, sí...-decía Dave nervioso, por el hecho de que la monja con la que estaba, sin contar a Index que los seguía sospechosamente, para que no pasara nada que para ella fuera según "inapropiado", estaban ambas al lado de un "dios".
Después se le quedó viendo la cruz que llevaba en el cuello la monja, para luego voltearse inmediatamente, recordando algo, haciendo que tanto Devil Dave y Shin Dave gritaran de dolor en su interior.
-Oye, estúpido, no mires la cruz, sabes muy bien lo que me hacen las cruces, no son capaces de matarme, pero me provocan un gran dolor-decía Devil Dave enojado por lo que hizo Dave, mientras estaba en su mente.
-Yo no tengo problema, pero no me gustan las cruces, reflejan mucha paz, que me perturba mucho-decía Shin Dave tan estoicamente como lo hace siempre, en la mente de Dave.
-Lo sé, lo siento, perdónenme, seré más cuidadoso-decía Dave mentalmente, algo perturbado por la cruz.
-¿Qué pasa?-preguntaba la monja curiosa.
-Um... nada...-decía Dave algo distraído.
-Rayos, ese sentimiento se sintió como si te marcaran como ganado-decía Dave mentalmente frustrado.
Entonces Dave vio como la monja se acercaba a un niño lastimado de su pierna, que se había hecho una rasgadura.
-Si eres un chico, no debes llorar por un rasguño como ese-decía la monja al niño, y entonces la monja curó al niño con sus manos, haciendo que su herida se cierre poco a poco, mientras cierto anillo que traía en su brazo izquierdo, brillaba de una forma tan misteriosa, y también la Sacred Gear de Dave reaccionó a lo que estaba haciendo la monja.
-¿Huh? Justo ahora... Mi mano izquierda... ¿Será acaso una Sacred Gear?-se preguntaba Dave mentalmente.
-Mira, tu herida desapareció. Ya estás completamente bien ahora-decía la monja.
-Lo siento. Instintivamente lo ayudé-decía la monja, disculpándose con Dave, sacando la lengua.
-No te preocupes, me lo ganaste-decía Dave.
-¿Cómo es eso de que te lo gané?-preguntaba la monja curiosamente.
-Es que yo pensaba curarlo también, yo también tengo cierta habilidad de curación, aunque es algo diferente a la tuya-decía Dave.
-Ah, ya veo-decía la monja.
-Dave, ya deja de hablar tanto y acompáñala a su Iglesia-decía Index molesta por la escenita que le estaba mostrando Dave.
-Ya, ya, está bien, no te exaltes-decía Dave a Index, que pareciera que estaba a punto de lanzársele a morderle la cabeza Index.
Dave sabía que si no se apresuraba, Index empezaría a morderlo repentinamente, aunque sus mordidas no le dolían mucho, eran molestas, y Dave no quería nada de eso.
-Bueno, sigamos, después de todo no quieres perder el tiempo, ¿Verdad?-Decía Dave.
-Claro, como diga, joven-decía la monja.
Minutos después.
Iban caminando los 3, sin decir ni una sola palabra.
-Mi mano izquierda reaccionó. Lo que significa...-decía Dave mentalmente, mientras es interrumpido de sus pensamientos por la monja.
-Te habré sorprendido-decía la monja.
-¡Uh, no mucho!-decía Dave sinceramente.
-Tienes unos poderes increíbles-decía Dave.
-Son fantásticos poderes, otorgados a mí por Dios. Sí... Fantástico...-decía la monja, mientras en su rostro se reflejaba tristeza-¡Ah! Ese es el lugar-decía la monja, mientras señalaba donde estaba la Iglesia.
-Esos poderes provienen de tu anillo, ¿Verdad?-preguntaba Dave.
-Sí, ¿Quieres verlo?-preguntaba Asia.
-Claro-decía Dave.
Entonces Asía le mostró su anillo a Dave, el cual no se quitó por obvias razones, Dave simplemente lo tocó con su mano izquierda, en ese instante la mano de Dave empezó a brillar.
-Comprobando Sacred Gear: Twiling Healing, tipo: Curación, preparando para copiar poderes-decía una voz mecánica proveniente del brazo de Dave, probablemente proveniente del Dragón, haciendo que Dave copiara dichos poderes sin darse cuenta.
-¿Pero qué fue eso?-se preguntaba la monja algo impresionada por lo que sucedió.
-La verdad es que yo también tengo algo parecido a tu anillo, creo es una Sacred Gear, yo no sabía lo que hacía la mía, pero creo que sin querer, mi Sacred Gear copió tus poderes, de verdad no sabía que mi Sacred Gear podía hacer algo así-decía Dave impresionado por ese descubrimiento.
-Vaya, es bueno saber que no eres el único con tal poder y responsabilidad-decía la monja.
-Sí, supongo-decía Dave.
-Bueno, dijiste la Iglesia del pueblo. Y esa es la única que tenemos-decía Dave.
-¡Me alegro! En verdad eres un salvavidas-decía la monja.
-Es raro, no siento el ki de nadie dentro de esta Iglesia, ¿Será de verdad ese lugar?-se preguntaba Dave mentalmente.
-Me gustaría darte las gracias. ¿Te gustaría acompañarme?-decía la monja.
-Lo siento, tengo cosas que hacer, además tengo que practicar con mi banda para la próxima gira y el próximo Álbum que debutaremos este año, no puedo faltar a la práctica-decía Dave apenado.
-Es así...-decía la monja algo triste.
-Mi nombre es Asia Argento. Por favor, llámame Asia-decía la misma.
-¿Asia? ¿Cómo el Continente de Asia?-preguntaba Dave curiosamente, porque su nombre de verdad era como el Continente de Asia.
-Ah, te debe sonar raro que me hayan llamado con el nombre de un Continente, ¿No?-decía Asia algo contenta por la pregunta de Dave.
-Nah, a mí me llamaron Dave, por el baterista de la banda Demoniac: Dave Mackintosh-decía Dave como si nada.
-Ah, supongo que se te hace curioso, ¿Verdad?-decía Asia.
-Supongo, ya que mi Tío Rugal al fin y al cabo también estuvo en una banda llamada: Dragon Quest, él fue el vocalista, así como el guitarrista principal-decía Dave.
-Como sabes, me llamo Dave McDougal. Llámame Dave-decía el mismo.
-Dave-san. Estoy muy contenta de haber conocido a alguien tan agradable y dulce como tú, tan pronto como llegué a Japón-decía Asia, haciendo sonrojar a Dave de la vergüenza.
-Sí, bueno...-decía Dave, sin saber que decir por los cumplidos.
-Si alguna vez tienes tiempo, asegúrate de visitarme en la Iglesia. Promételo, ¿De acuerdo?-decía Asia a Dave.
-Um... Muy bien. Nos vemos luego-decía Dave.
-Sí, vamos a encontrarnos-decía Asia.
-Ella realmente es una buena chica, de cierta manera me recuerda a Index cuando la conocí-decía Dave mentalmente, mientras Index por fin se iba junto con Dave.
Ya en la Academia Kuoh.
-Dave, ¿Estás seguro que está bien que te acerques a la Iglesia? Para nosotros, los demonios, una Iglesia es el territorio del enemigo. Si nos acercamos a él, el asunto de los demonios y los dioses se convierte en mucho más de un problema. Nunca se sabe cuándo podrán atravesarte con una lanza de luz-decía Rias preocupada.
-¿En serio? No te preocupes, además soy la reencarnación de un dios, Apolo, el dios del Sol y de la luz, y también de la música, no hay ningún problema, las lanzas de luz no me hacen ningún daño, aparte el alma de Zeus está sellada en mi ser, así que siendo un dios poderoso, una Iglesia no es un problema para mí, el agua bendita y esos artefactos para demonios no son tan efectivos contra mí, claro, a excepción de las cruces, esas sí son un problema, ya que poseo algo de sangre demoniaca, pero por lo demás, todo está bien-decía Dave despreocupadamente.
-Tus instintos demoniacos debieron haber sentido peligro. Estar cerca de la Iglesia, es lo mismo que fraternizar con el enemigo. Especialmente uno de los exorcistas de la Iglesia. Porque también hay exorcistas que son capaces de usar Sacred Gears-decía Rias, mientras hacía pensar a Dave.
-Dave-decía Rias.
-Si un demonio es exorcizado por alguien de la Iglesia, muere por toda la eternidad. Sin nada. Sin sentir nada. Incapaz de hacer nada. ¿Entiendes la gravedad de esto?-preguntaba Rias seriamente.
-Por supuesto, es más, en una ocasión pasada intentaron exorcizarme, pero no pudieron, creo por el hecho de que soy más un dios que un demonio, creo es imposible exorcizar un dios-decía Dave divertidamente.
-Vaya, no me esperaba esto-decía Rias pensativamente.
-Ya, no importa. Me dejé llevar un poco. De todas formas ten cuidado de ahora en adelante-decía Rias.
-Claro, no te preocupes-decía Dave.
Minutos después.
Dave estaba sentado en el sofá del Club de Ocultismo.
-Asia, no creo que seas mala, puedo sentirlo, eres tan pura que es imposible creerlo-decía Dave mentalmente, mientras pensaba en algo más.
-La presidenta está simplemente preocupada por tu seguridad, después de todo, eres nuestro Sensei de Artes Marciales-decía Akeno, poniendo un poco nervioso a Dave.
-¡Akeno-san!-decía Dave algo nervioso, por Akeno.
-¿Akeno? Pensaba que te habías ido a casa-decía Rias.
-Acabamos de recibir noticias de Taiko-decía Akeno.
-¿De Taiko?-decía Rias.
-Al parecer, encontraron un demonio renegado en este pueblo-decía Akeno.
En ese instante, Rias se puso seria por la situación.
Minutos después, en la calle.
-Solía ser sirviente de otro demonio-decía Rias.
-¿Al igual que ustedes?-preguntaba Dave.
-Algunas veces, los demonios traicionan o asesinan a sus amos, para así poder vivir haciendo lo que quieran. Es por eso que lo llamamos un demonio renegado-decía Rias, acompañada de Dave y su sirvientes, apareciendo en un círculo mágico, en el que parece ser Dave pudo transportarse junto con ellos, lo que fue muy raro para todos.
-Vamos hacia una casa abandonada. Dicen que un demonio renegado atrae personas allí adentro y luego se las come-decía Akeno.
-¿Las come? Pero que asqueroso-decía Dave asqueado.
-Y emitir un juicio sobre él es nuestra tarea para esta noche-decía Akeno.
-Sin un amo, él puede usar sus poderes demoniacos sin límites-decía Rias.
-Dave-decía Rias.
-¿S-Sí, presidenta?-preguntaba Dave.
-¿Sabes algo sobre el ajedrez?-preguntaba Rias.
-¿Ajedrez? Sí, ya lo he jugado antes, ¿Por?-preguntaba Dave.
-Como ama, yo soy el rey. Además, existe la reina, los caballeros, las torres, los alfiles, y los peones. Un demonio especial puede otorgar poderes especiales a sus diferentes piezas-decía Rias.
-¿Poderes especiales?-preguntaba Dave interesado.
-Nosotros los llamamos: "Evil Pieces"-decía Rias.
-¿Por qué hacen eso?-preguntaba Dave.
-De todos modos, esta noche, observa con cuidado cómo pelean los demonio-decía Rias.
-Sí, como quieras-decía Dave.
-Aquí está-decía Akeno.
Y en efecto, el demonio ya estaba ahí.
-Huelo algo horrible... Pero también huelo algo delicioso. ¿Será dulce? ¿O será amargo?-decía la demonio, que se había presentado.
-A eso le llamo una demonio exhibicionista-decía Dave con una gota de sudor en la cabeza, y de hecho lo era, su pecho estaba descubierto, dejando ver su desnudez.
-Demonio renegado: Vice. Abandonaste a tu amo, y dejaste que tus poderes se multiplicaran. Ahora te enfrentarás al juicio de tus pecados. En el nombre del Clan Gremory... ¡Te destruiré!-decía Rias.
-Con que Vice, ¿Eh? Tiene el mismo nombre que la compañera de Mature, ¿Me pregunto qué pasaría si Mature se enterara de esto?-decía Dave mentalmente, sin poder imaginarse lo que pasaría si ese encuentro se diera a cabo.
-Oh, que mocosa tan insolente. ¡Te cubriré de sangre, tan roja como tu cabello!-decía Vice, tocando sus pechos.
-Justo lo que esperaba de alguien tan insignificante-decía Rias.
-Su ki es regular, no es tan poderosa, mínimo su poder es casi igualable al de Pikoro cuando peleó por primera vez en el Torneo de las Artes Marciales, además de que es una exhibicionista, no tiene pudor, es igualable al de Momo, incluso al de Lala en sí, pero por otro lado, de la cintura para abajo es un demonio sin duda, aunque siento que está ocultando su poder por una razón, tiene más poder del que aparenta, tengo que entrar en acción por si acaso-decía Dave mentalmente.
-Así es, su cuerpo y corazón son monstruos-decía Rias.
-Sin embargo, sus pechos son tan agradables... Oye, no me metas esos pensamientos, ¿Qué no vez que estamos en una batalla?-preguntaba Dave a Orochi Dave.
-¿Qué? Es la verdad, ¿No?-decía Orochi Dave mentalmente a su otro yo.
-Olvídalo-decía Dave, mientras veía sus pechos unos círculos misteriosos.
-¡Eso es un círculo mágico!-decía Dave.
De esos círculos mágicos, lanzó rayos hacia Dave, pero Dave se protegió con su Reflector de Energía de color verde, regresando el ataque a la demonio, que dificultosamente esquivó sus propios ataques.
-Vaya, ataques con ácido, nada mal pero incluso mi Reflector de Energía puede regresar ataques de ese tipo-decía Dave como si nada.
-Parece que no bajas la guardia ni un segundo, supongo que por ser un Maestro de Artes Marciales, debes estar muy acostumbrado. Yuuto-decía Rias, mientras Yuuto se disponía a atacar al demonio.
-Es rápido, aunque su velocidad no se compara a la mía, ¿Supongo que te acordaras de la batalla que Yuuto y yo tuvimos?-decía Dave.
-Sí, lo recuerdo bien, aún así es rápido por lo que puedes ver. La posición de Yuuto es caballero. Su especialidad es la velocidad. Y su arma es la espada-decía Rias, mientras Yuuto atacaba al demonio, que era más resistente de lo normal.
-¡Cuidado, Koneko-chan!-decía Dave a la chica de cabello corto.
-¡Muere!-decía la demonio, mientras atacaba a Koneko.
Supuestamente el demonio se la tragó.
-Ella está bien, no creo que vayan a derrotarla con algo tan sencillo-decía Dave.
-Veo que tienes buen ojo-decía Rias.
En segundo, Koneko, usando su fuerza, abrió el estómago del demonio.
-Koneko es la torre. Su especialidad es simple, puede defenderse de cualquier ataque, ¿Ves? Ella ni siquiera pestañea-decía Rias, mientras Koneko lanzaba al demonio, pero esta se regeneraba fácilmente.
-Koneko es... alguien que sin duda sería un buen aprendiz de Artes Marciales-decía Dave mentalmente.
-Akeno-decía Rias.
-Sí, presidenta-decía Akeno.
-Ara, ara. Me pregunto, ¿Qué debo hacer?-preguntaba Akeno para sí misma.
-Presidenta-decía Dave, viendo que el demonio iba a atacarla a ella.
Dave la protegió, a su vez, haciendo que cayera, para después agarrando a la demonio, y la empezó a azotar como 8 veces, para después elevarla por los aires con un terremoto creado por sus manos, haciendo que después cayera estrepitosamente en el suelo (El SDM de Orochi Yashiro de The King of Fighters 2002 y 2002 UM).
-¿Estás bien?-preguntaba Dave.
-G-Gracias-decía Rias algo sorprendida por la fuerza que usó Dave con la demonio renegada.
-Oh, no fue nada. Supongo que mi brazo se movió por sí mismo-decía Dave despreocupadamente.
-¿Huh?-decía Dave.
-Akeno, acaba con ella-decía Rias.
-¡Los que tratan de poner sus manos saber mi Presidenta... serán castigados!-decía Akeno muy diferente a lo que normalmente lo hacía, y también le salían rayos de las manos.
-Ella es mi reina. Ella es mi invencible vicepresidenta. Con poderes inigualables por el resto de mis piezas-decía Rias.
-Vaya, parece que aún sigues viva, después de ese ataque que te hizo Dave. Entonces, ¿Qué tal esto?-preguntaba Akeno, mientras le lanzaba un rayo a la demonio, que a duras penas podía esquivarlo.
-Utilizando poderes mágicos es su especialidad. Y encima de eso, ella es...-decía Rias, sin terminar su frase.
-Ara, ara. Parece todavía sigues viva-decía Akeno, con una sonrisa y sonrojo que le recordaron a alguien a Dave.
-Ella es una suprema sádica-decía Rias, terminando su frase.
-Ella me recuerda a ti, Orochi Dave. Son igual de sádicos. Tal parece que son tal para cual, creo que ya encontraste a tu yo igual, pero del sexo femenino, creo que harían una linda pareja-decía Dave mentalmente a su contraparte Orochi con algo de burla.
-¿Tú lo crees? A mí me recuerda un poco a Shermie, en su forma Orochi claro está, de Orochi Shermie, por supuesto, aparte, Shermie también tiene un ataque de relámpagos, ¿No?-decía Orochi Dave, analizando los poderes de Akeno.
-Me pregunto cuanto tiempo más podrás soportarlo...-decía Akeno riéndose, mientras seguía electrocutando con sus poderes a la demonio, la cual, al parecer resistía muy bien sus poderes.
-Está riendo. Es igual a ti y a Shermie, sin duda alguna-decía Dave con una gota de sudor en la cabeza.
-Vamos, no es para tanto-decía Orochi Dave, riéndose de la misma forma que Akeno, en la mente de Dave.
-Sí, sí, lo que tú digas-decía Dave negando con la cabeza, mentalmente.
-Presidenta, no cree que han durado demasiado, aparte esa demonio no parece cansada por todos los ataques que ha recibido-decía Dave analizando la situación.
-Creo que tienes razón-decía Rias, preocupándose por la situación actual.
-Akeno, es suficiente-decía Rias.
Akeno dejó de electrocutar al demonio, pero para su sorpresa, seguía como si nada le hubiera pasado, algo muy raro para todos.
-Dave, tenías razón, algo muy raro está pasando aquí-decía Rias preocupada.
-Ara, ere demasiado persistente-decía Akeno, algo disgustada porque sus ataques no surtían efecto.
-Bueno, creo que llegó la hora de mostrar mis poderes, háganse a un lado, y vean de lo que soy capaz, incluso podría enseñarles un poco de mi Hokuto Shinken, hasta mi Nanto Seiken y Nanto Suichou Ken-decía Dave, mientras se acercaba a la demonio.
En ese instante empezaron a entablar una conversación.
-Vaya, mira quien tenemos aquí, un demonio que seguramente me conoce-decía Dave, mientras el demonio reconocía inmediatamente a Dave.
-Pero si eres el "Guardián del Multiverso", también conocido como: "El Asesino de demonios"-decía la demonio Vice, para sorpresa del Club de Ocultismo.
-No sabía que te llamaban así-decía Rias, algo atemorizada por dicho nombre.
-Bueno, es solo un apodo que me pusieron, yo sólo maté a esos demonios porque simplemente eran como este demonio, así de simple-decía Dave.
-Ah, ya veo-decía Rias, tranquilizándose un poco.
-Bueno demonio, te llegó la hora de morir, ya te divertiste lo suficiente, yo acabaré con tu diversión-decía Dave a la demonio, haciendo que empezara a enojarse por supuestamente subestimarla.
-Con que te crees mucho, ¿Eh? he oído que te guste el Metal y Power Metal, pues para que sepas, esa música es una mierda-decía Vice a Dave con la intención de hacerlo enojar.
-¿Qué dijiste?-decía Dave algo enojado por lo que Vice había dicho.
-Lo que has oído, esa música es una mierda-decía Vice divertidamente, para ver cómo reaccionaba Dave.
-Parece ser que quieres acelerar tu muerte más pronto, al parecer tendré que usar mi Pacto, después de todo tienes que ser castigada por insultar al Metal, algo muy sagrado para mí-decía Dave, mientras sacaba una carta dorada que tenía su imagen, un número romano: CXVI, también decía su nombre completo en latín y su apodo en latín: Creator musicorum concinentibus.
Tonus: Aurum, Astralitas: Sol, Virtus: Justitia, Directio: Chorum.
-¿Pero qué rayos es eso?-se preguntaba la demonio Vice, al ver la carta extraña que Dave había sacado de su bolsillo.
-Es mi Pacto: Creator Musicorum Concinentibus, me permite crear instrumentos musicales mágicos que se pueden usar como armas, para cualquier clase de uso, como el que voy a estar haciendo. Adeat-decía Dave, mientras convocaba su Pacto, el cuál tomó la forma de una guitarra eléctrica, una Vender Stratocaster negra.
-¿Y qué me puedes hacerme con una guitarra eléctrica? ¿Cantarme hasta dormirme?-decía la demonio Vice al saber lo que iba a hacer Dave con dicho instrumento.
-No subestimes el poder de un Pacto, este es el recuerdo de me dejó Azucena en mi vida antepasada, no dejaré que te burles de un buen recuerdo mío-decía Dave, mientras empezaba a tocar un instrumental, llamado Galactic Astro Domination.
-¿Quién es Azucena?-se preguntaban cada uno de los miembros del club de Ocultismo.
-No creas que eso va a afectarme-decía la demonio Vice, pero en eso, se da cuenta que el mango de la guitarra sale un rayo que casi impacta en su cuerpo, pero logra esquivarlo.
-Ja, ja, ja, tu ataque no surtió efecto-decía la demonio Vice burlándose, pero no se dio cuenta que el ataque rebotó en una especie de espejo invisible, haciendo que el ataque se reflejara y le diera en la espalda.
-¿Qué decías?-decía Dave irónicamente.
-Maldito-decía el demonio Vice adolorida por el ataque recibido en la espalda.
-Sabes, ya me estoy cansando de todo esto, te exterminaré enseguida-al terminar de hablar, desaparece en un parpadeo, para aparecer enfrente de la demonio, para después hacerle una técnica especial.
-¡HOKUTO HYAKURETSU KEN!-decía Dave, dándole exactamente 108 golpes en su cuerpo, haciendo que cayera estrepitosamente en el suelo.
-¡Aún no he terminado! ¡Todavía no estoy muerta!-decía la demonio Vice, levantándose adolorida por los golpes.
-¡Corrección! ¡Tú ya estás muerta!-decía Dave como si nada.
-¿Pero qué...?-decía la demonio Vice, sintiendo que su cuerpo de destrozaba.
Poco después, el cuerpo del demonio se empieza a hinchar poco a poco, hasta que explota dejando sus sesos y cuerpo desgarrados, junto con un gran charco de sangre, dejando impresionados a todos los presentes.
-Estoy impresionada.-dijo Rias, con gran asombro.
-Si la vicepresidenta lo dice, yo también estoy impresionada-dijo Akeno.
-Casi no ha tenido ni que defenderse, impresionante.-dijo Koneko.
-Impresionante, que velocidad.-dijo Kiba.
En el club de ocultismo.
-Bueno, tocan invocaciones.-dijo Rias
-Dave, creo que deberías probar.-dijo Rias.
-Bueno, "Draco virtutem divinam, et apparuerunt herbae virentes et praecepta mea".-decía Dave.
De repente un Dragón de 1 metro de altura aparece frente a todos.
-¿A qué viene eso?-preguntó Rias.
-¿De qué?-pregunta Dave.
-El Dragón.-dijo Rias con una gota de sudor.
-Ah, es que como soy compatible con los Dragones, pues me pareció lo más obvio-decía Dave.
-Si la vicepresidenta no lo entiende, yo tampoco.-dijo Akeno.
-Es fácil, pero bueno, si quieren, ahora pasamos con las clases de artes marciales, que no les he podido enseñar a ninguno de ustedes-decía Dave.
La mitad de la sala se vació de gente.
-Miedosos...-murmuró Rias.
-¿Y qué me dices, Rias? ¿Quieres que comencemos?-preguntaba Dave.
-Vale.-dijo Rias.
-Bueno, lo primero que tienes que hacer, es encontrar una posición de pelea que se acomode a tu estilo de pelea-decía Dave.
Rias lo hizo rápidamente.
-Ahora te enseñaré el estilo de pelea que me enseñó mi tío, que es un estilo de pelea que supuestamente junta todas las artes marciales conocidas-decía Dave.
-Vale.-dijo Rias.
Dave cometió el error de enseñarle demasiado cerca.
Un rayo cayó sobre él.
-¿Qué pasa?-preguntaba Dave.
-Nadie toca a la vicepresidenta.-dijo Akeno enfurecida.
-Está bien, Akeno, no hay problema-decía Rias.
-Bien, pero te vigiló, estúpido.-dijo Akeno dedicando una mirada asesina a Dave.
Para demostrar que iba en serio, lanzo varios rayos a Dave, dejándolo chamuscado.
Pero Dave estaba protegido por un poderoso campo de energía.
-Maldita sea, falle...-farfulló Akeno.
Durante el entrenamiento, Akeno aprovechaba para lanzarle un rayo siempre que podía.
-Akeno, ya basta, es un dios, no quiero que se enoje con nosotros-decía Rias.
-Pues que no vuelve a rozarte siquiera.-dijo Akeno.
-Hay Akeno, tú no eres tan santa como yo, admítelo-decía Rias.
-Cuidado cuando no estés bajo un techo, Dave.-dijo Akeno amenazadora.
Por quién sabe dónde, empezó a brotar una pequeña hiedra, sin que nadie se diera cuenta, excepto Akeno.
-¿Y por qué lo dices?-decía Dave suspirando.
-Porque los rayos no podrán atravesar el techo, pero si tu cabeza.-dijo Akeno con una sonrisa macabra
-Por cierto, ¿Qué es eso?-dijo Akeno.
Cuando dijo eso, la hiedra dejó de crecer.
-Mmm, es algo curioso-decía Dave.
De pronto, la hiedra se ensanchó y se lanzó contra Dave, atrapándolo, aunque este forcejeaba por liberarse.
La hiedra lo inmovilizo y tiro al suelo.
-¡BIEN, VAMOS HIEDRA, TU PUEDES!-grito Akeno divertida.
Harto de la misma, liberó su poder de Super Saiyajín, destrozando la hiedra en mil pedazos, dejando impresionados a todos los presentes, y con un poco de miedo de Akeno, ya que Dave estaba molesto por lo que quiso hacerle a él.
La hiedra soltó un ruido y se convirtió en una niña de 13 años morena y pelirroja con dos coletas, los ojos verdes con una blusa blanca y una falda negra, medias blancas, zapatos negros y unas gafas.
-Auu, eso duele, Dave.-dijo la niña.
-¿Quién eres?-preguntaba Dave.
-¡QUE TONTO ERES! ¡SOY BLOSSOM, ESTÚPIDO!-grito la niña.
Se sacó las gafas y Dave cayó en la cuenta.
-Que diferencia con gafas y sin gafas.-pensó Dave.
-Ah, ya recordé, eres la hija de Celine, con razón, no te recordaba-decía Dave.
-Estupìdo, que tienes que protegerme, que es tu misión, zopenco. Los rayos te han hecho olvidar o que.-dijo Blossom.
Luego le pegó una bofetada.
Todos miraban con una gota de sudor en la cabeza.
-A lo mejor me pase un poquito.-dijo Akeno.
Blossom durmió a Dave con una flor venenosa que salió de su hombro.
Pero Dave ya se había acostumbrado a esta clase de venenos, así que no le hizo efecto.
-¿Tenéis leche caliente?-pregunto Blossom medio dormida.
Blossom le pegó otra bofetada.
-Mira, Blossom, tengo muchas cosas en mente como para recordar mi pasado-decía Dave.
-No, no tenemos leche.-dijo Rias, un tanto asustada.
-Sabes que solo me cuidas desde hace dos meses, ¿No?-decía Blossom con una gota de sudor en la cabeza.
-Sí, pero estoy muy ocupado-decía Dave.
Blossom se convirtió en una hiedra que se enrosco a la muñeca de Dave, dando impresión de ser una muñequera.
-¿Y ahora qué quieres, Blossom?-preguntaba Dave.
-No me pienso salir hasta que cumplas tu misión y me des leche caliente.-dijo Blossom con voz infantil.
-Está bien, está bien, espera un momento-decía Dave.
-Hola, soy Blossom, Dave me tiene que cuidar-decía la misma.
-Un gusto conocerte, me llamo Rias Gremory-decía la misma.
-Soy una planta.-dijo Blossom orgullosa.
-¿Planta? Pero no lo pareces-decía Akeno curiosa.
-Es una larga historia-decía Dave.
En ese momento Blossom se convirtió en una planta de patatas.
-¿Y cómo es que tienes forma humana?-preguntaba Rias curiosa.
-Estoy maldita.-dijo Blossom en forma humana.
-¿Cómo es eso?-preguntaba Akeno.
-Y no sé porque estoy maldita, solo sé que un día me desperté en un frutero-decía Blossom.
- En realidad solo vine para molestar a Dave y darle esto.-le dio su guitarra favorita, rota.
-¿Quieres dejar de hacer eso? Cuestan mucho-decía Dave.
-Esta vez me ayudo tu hija Aria, y por eso me persigue, para que no lo cuente-decía Blossom.
-¿Aria?-preguntaba Rias curiosa.
-Una hija del futuro, su versión actual es un bebé-decía Dave.
-Pues entonces, no sé por qué me persigue esa niña de 6 años-decía blossom.
-Ella es Aria, pero de 6 años en el futuro.-decía Dave.
Vale-decía Blossom.
-¿Cómo es eso que tienes hijas, Dave?-preguntaba Rias.
-Otra larga historia-decía Dave suspirando, ya que sinceramente no sabía por qué le sucedían estas cosas.
De pronto, la pared estalla, y por ella pasa Aria vestida de negro en plan malota.
-¿Y ahora qué pasa, Aria?-preguntaba Dave.
-Te vienes conmigo, flor insufrible.-dijo Aria y arrastró a Blossom fuera mientras ella gritaba.
-¿QUÉ HA SIDO ESO?-preguntó Akeno.
-Sólo Aria llevándose a Blossom, nada más-decía Dave.
-¿Eso es normal?-preguntaba Akeno.
-Siempre ha sido normal para mí y para ellas.-decía Dave.
-Papá, nos vamos a la Convención Anual de Lolis.-dijo Aria mientras se iba.
-Que te vaya bien-decía Dave.
De pronto se escucharon sirenas de policía.
Eran Blossom y Aria las culpables.
-Rayos, ¿Y ahora qué hicieron esas niñas?-decía Dave.
-Bueno, mejor me voy, este ki es el de Asia y está con un ki raro, espero que no esté metida en problemas-decía Dave mentalmente.
En cuestión de minutos, Dave llegó a su destino.
Se encontró algo malo, Asia estaba atada junto a un árbol.
-¿Quién es el que ha hecho esto?-preguntaba Dave.
-Ese hombre.-dijo Asia.
Detrás de otro árbol, había un joven de pelo negro azabache, 17 años.
-¿Quién eres?-preguntaba Dave.
-Soy alguien que quería atraer comida-decía él.
De pronto se dio la vuelta y se vio que era un demonio porque tenía alas y cuernos.
Abrió la boca y esta se volvió enorme y cubrió toda su cara.
Pero un sacerdote lo atravesó con una espada, destruyéndolo.
-Ya es mío-dijo otro joven exactamente igual que el otro.
Saltó sobre el sacerdote y su boca lo aspiro.
-Solo si me vencéis lo soltare.-dijo a Asia y Dave.
-¿Qué dices, Asia?-preguntaba Dave.
-Vámonos, ése sacerdote no me agrada, es muy malo-decía Asia asustada.
Del pecho del joven brotó una espada de luz, y el demonio explotó.
-Traidora.-dijo el sacerdote lanzándose contra ella.
Pero Dave tomó la espada de luz con las manos sin ningún problema.
Apareció otro sacerdote, y de un movimiento rápido le clavó otra espada a Dave en el pecho, tirándolo al suelo.
EL último sacerdote era otro joven de 17 años, con el pelo negro azabache y recogido en una coleta, alto y bastante atractivo, llevaba un colgante con una cruz.
-Ríndete ante mí, el sacerdote Ray.-dijo poniéndole un pie en la frente a Dave
-Si creen que pueden ganarme, están muy equivocados-decía Dave.
Dave entonces desbloqueó el Hokuto Shinken, se quitó la espada de su pecho, la cual chorreaba de sangre, su pecho se curó enseguida.
Su espada de luz era distinta, era más ancha y larga, y tenía escrito "Mata ángeles" en latín.
- Buen artimaña, pero no servirá-decía Ray.
Le clavó la espada en varios puntos y luego le corto un dedo a gran velocidad. Pulsó un botón en la empuñadura y el filo luminoso dejo de ser azul para volverse rojo rosáceo.
Pero todo era una ilusión, en cambió Dave usó su Hokuto Shinken para inmovilizar sus brazos y piernas.
Ray giro sobre sí mismo y la espada golpeó a Dave, haciéndole una gran quemadura.
-No está nada mal, pero...-decía mientras daba un golpe y partía la espada a la mitad-Soy un dios, no un ángel-decía Dave.
-Derrama una sola gota de mi sangre, si te atreves-dijo Ray.
-Hazlo-decía Ray.
-Sabes el pecado grave que es atacar a un dios, ahora pagarás-decía Dave.
Ahora Dave usó el Hokuto Ojou Ken, para darle en el cuello, el cuál le colgaba sin poder ver bien de frente.
Pero le hizo un pequeño rascaso, y una gota de sangre broto, en ese momento la sangre se convirtió en un remolino que cubrió a Ray y cuando se disipo lo había curado.
-Cada vez que sangre volveré a curarme, iluso-decía Ray.
-Nada mal, pero hallé un pequeño fallo en tu técnica-decía Dave.
Cogió los destrozos de Mata ángeles, lo que le hizo sangrar, y el remolino de sangre recubrió la espada y la volvió a unir.
-Que no me harás sangrar a posta-decía Ray.
Ray se corto un brazo, y la sangre volvió a envolverlo y curarlo
-No te preocupes, lo hare yo mismo-decía Ray.
Lanzo una estocada hacia Dave, clavándole la espada en un brazo.
-No es eso, es que...-decía Dave mientras se acercó sigilosamente y usando la técnica de Bills: La Esfera de la Destrucción, lo atacó rápidamente, desintegrándolo con todo y su sangre, sin dejar ninguna partícula u átomo de él.
-Si te desintegró, no hay forma de que puedas curarte e incluso volver a la vida-decía Dave como si nada.
Pero era una ilusión.
-No soy tan tonto-decía Ray.
Mosteo un escudo de oro, que tenía grabado "Confusión" en latín.
-El poder de este escudo santo es confundir y crear ilusiones-decía Ray.
Le araño con la espada, la cual volvió a brillar en rojo, haciéndole una enorme quemadura.
-Lo sé, entonces tendré que destruirlo-decía Dave.
Ray desaparecía y aparecía donde se le antojase, por lo que sería difícil.
-Con Confusión y mi habilidad "Sangre Santa" te será difícil-decía Ray.
Miles de Ray aparecieron y apuñalaron a Dave sin piedad.
Pero, al ubicar su posición, de repente lo ataca con patadas, sin poder esquivarlas, entonces Dave hace un Genocide Cutter, el cual Ray usa su escudo para cubrirse, pero su sorpresa fue que la patada fue tan poderosa que destrozó el escudo sin que se diera cuenta.
-Muy hábil, pero...-Su cuerpo se volvió humo rojo, el cual desapareció en el cielo.
Luego recupero su forma y cayó sobre Dave con la espada a una velocidad increíble, formando una explosión y haciendo que sangrara Dave.
-Ya fue suficiente-Dave se come una semilla del ermitaño, curando todas su heridas.
-Ahora pagarás-decía Dave transformándose en Super Saiyajín, multiplicando su poder por 50.
Su cuerpo brilla y le aparecen unas marcas rojo sangre en la cara, las cuales parecían decir "Muerte y destrucción" en latín, le apareció una armadura negra y su espada se volvió negra, además su escudo se regeneró.
-Eso lo harás tú-decía Ray.
Entonces Dave usa su Supervelocidad, para atraparlo, y haciendo un hechizo, atrapa a Ray en una dimensión sin poder escapar de la misma.
Pero Ray con su nueva forma, es capaz de abrir una pequeña brecha y encierra a Dave con él.
-No puedo salir pero si meterte-decía Ray.
-Te enfrentas a mi Modo Locura-decía Ray.
Ray salto hacia atrás, haciendo un mortal hacia atrás, luego cayó sobre Dave y le atravesó la frente con Mata ángeles
-Tu forma actual es sorprendente, pero no se compara a mi poder en la fase "dios"-decía Dave.
Se Transforma en Super Saiyajín dios, curándose inmediatamente, sacando la espada y desintegrándole con su contacto.
-Y menos con la fase "dios", en mi forma de Super Saiyajín-decía él mismo.
-No, esto no acaba así-decía Ray desesperado.
Se teletransportó a quien sabe dónde.
Cuando regresó, Asia había desaparecido.
-Mierda, pero me las va a pagar ese sacerdote de mierda-decía Dave mentalmente.
De regreso en el Club de Ocultismo.
-¿Y cómo te fue, Dave?-preguntaba Rias.
-Ese maldito sacerdote se Salió con la suya, escapó con Asia con ayuda de otro sacerdote-decía Dave.
-Ah, ya veo-decía Rias.
-Oye Rias, ¿Tienes las Evil Pieces que te encargué que me trajeras?-preguntaba Dave.
-Claro, ¿Pero para qué quieres unas Evil Pieces?-preguntaba Rias curiosa.
-Ya verás para qué las quiero-decía Dave.
Dave fue a un cuarto solo, en donde puso las Evil Pieces en un círculo mágico que él hizo, después se hizo una cortada en la muñeca, en la cual chorreó mucha sangre, la cual hizo caer encima de las Evil Pieces, para después sanar su herida.
-Dave, ¿Para qué haces eso?-preguntaba Rias.
-Ahora verás el porqué, Rías-decía Dave.
Dave dice unas palabras en latín y las Evil Pieces empiezan a brillas, al acabar de brillar, ahora las Evil Pieces eran de color dorado, y reflejaban un poder que jamás habían sentido nunca antes.
-Guau, este poder que siento de las Evil Pieces ahora es sorprendente, creo las llamaré Ultimate Pieces-decía Dave.
-¿Esa era tu meta? Jamás me imagine que quisieras crear unas Evil Pieces a base de tu propia sangre-decía Rias sorprendida.
-Y no sólo eso, si llego a reencarnar a un humano con estas Ultimate Pieces, reencarnarán como Saiyajín, mi meta era hacer más Saiyajín ya que somos muy pocos de nuestra raza-decía Dave.
-Ya veo-decía Rias.
-Bueno, me voy a dormir, tengo que encontrar una forma de rescatar a Asia-decía Dave.
-Buena suerte en tu rescate, Dave-día Rias.
