Capítulo 3: Síndrome del octavo grado. Nace una nueva reina, Rikka Takanashi.
Dave entrenaba en su habitación.
Rias de repente entra en su habitación, por medio de un círculo mágico.
-¿Pasa algo, Rias?-preguntaba Dave.
-Venía a decirte que pares de entrenar, llevas más de dos horas entrenando-decía Rias.
-Es que tengo que hacerlo, quiero salvar a Asia.
-Ahora mejor relájate. Esta una noche preciosa y he conseguido convencer a Akeno para que no te intente atravesar la cabeza con un rayo-decía Rias.
-Mmm, puede ser, ¿Qué hacemos?-preguntaba Dave.
-No sé tú pero voy a dar un paseo, que he tenido que aguantar a tus novias, estoy cansada-decía Rias.
Sale de la habitación.
Dave sale a pasear.
Mientras volaba cerca de unos edificios, ve a una chica que estaba comprando unas baratijas extrañas.
-¿Te puedo ayudar?-decía Dave.
La chica se da vuelta y lo mira raro y entonces se pone la mano en su ojo y empieza a gritar.
-Reacciona-dice mientras levantaba su parche en su ojo izquierdo. .
-¿Mmm? Se siente un poder demoniaco considerable, ¿Es de esta chica? Al parecer ese poder proviene de su ojo-decía mentalmente.
-¿Por qué me duele tanto el ojo?-decía la chica algo confusa.
-Creo saber por qué te duele el ojo-decía Dave.
-¿Por qué te acercas? Vete-la chica se va corriendo.
-Vaya, que chica más rara, yo sólo quería ayudar-decía Dave.
Pero Dave notó que había una cartera tirada.
-A lo mejor es de la chica que se fue, mejor la guardo y se la regreso después, creo que también va a la Academia Kuoh-decía Dave.
Después de eso, se va a su Mansión.
A la mañana siguiente.
Dave estaba listo para ir de nuevo a la Academia Kuoh.
Cuando estaba yendo, vio a la chica.
-Mejor aprovecho para regresarle su cartera a esa chica-decía Dave.
La chica iba tranquila.
-Oye chica-le decía Dave a la chica.
La chica se dio la vuelta y se asustó.
-Déjame, rarito-decía la chica.
- No pienses mal de mí, sólo vine a devolverte esto que se te cayó-le entrega su cartera.
-Gracias-decía algo dudosa, pero igualmente tomó su cartera de las manos del joven.
-Bueno, tengo que irme, va a ser la inauguración de los estudiantes nuevos, nos vemos-decía Dave, mientras se daba prisa a entrar a la escuela.
-Sin duda debe ser él, no puedo estar equivocada-decía la chica, viendo fijamente a Dave como se iba alejando poco a poco.
Dentro de la clase.
Dave se fue a sentar en uno de los asientos disponibles, cerca de donde se encontraban Issei y sus amigos, pero después fue a la azotea, porque estaba algo aburrido.
-Vaya, todos están platicando amigablemente, se deben de estar llevando muy bien-decía Dave.
-Aun recuerdo cuando querían hablar conmigo, siempre estaba ocupado con mi banda y no platicaba con nadie más que con ellos, aparte del Club de Ocultismo e Issei y sus amigos, pero ahora haré más amigos-se decía Dave así mismo alentándose, sin darse cuenta que movía sus manos, como si tocara una guitarra.
-Rayos, tocar tanto Power Metal hace que de verdad sea contagioso-decía Dave reprendiéndose por su comportamiento.
-Soy Guitar Hero Flames Burning, el legendario guitarrista y nadie puede con mi maestría en guitarra-decía Dave, ya que ese era un apodo que usaba hace mucho tiempo, y no le daba vergüenza el recordarlo, pero sin saberlo es visto por la chica a la que le regresó la billetera.
Dave volvió a su asiento y de repente alguien le pica con una pluma.
-Hey, hey. ¿Me podrías prestar un lápiz?-preguntaba el chico.
-Ah, claro-decía Dave.
-¿De qué secundaria vienes?-preguntaba el chico.
-He estado aquí por 2 largos años-decía Dave.
-Guau, sin duda llevas un buen tiempo aquí-decía el chico.
-Ten-le presta el lápiz.
-Gracias-le decía el chico.
-No conozco a nadie, así que es un gusto conocerte. Yo soy Makoto Isshiki-decía el chico.
-Soy Dave McDougal-decía él mismo.
-Oye, ¿Cómo te gustan las chicas de ésta clase?-preguntaba Makoto a Dave.
-¿Chicas?-preguntaba Dave.
-Hay muchas bellezas, ¿No te parece?-decía Makoto.
-Pues sí, eso no te lo voy a negar…-decía Dave, mirando a todas las chicas a su alrededor, hasta que posó sus ojos en cierta chica cabello largo castaño claro.
-Oh, ¿Ella está en mi clase?-decía Dave.
-Estás viendo a la alta, ¿No? Nibutani, ¿Eh?-decía Makoto.
-¿Nibutani?-preguntaba Dave.
-Sí. Shinka Nibutani. Llegó fácilmente en el primer lugar de mi lista-decía Makoto.
-Ah, ya veo-decía Dave-Interesante-día Dave mentalmente.
De repente, la chica a la que le había devuelto la cartera estaba enfrente del, pero no sabía el motivo por el cual estaba ahí.
-Por fin te he encontrado-decía la chica del parche.
-Mi ojo… ¡Mi ojo está reaccionando!-decía la chica como si le doliera el mismo.
-¿Es tu amiga?-preguntaba Makoto.
-Es alguien a quien se le perdió la cartera y se la devolví, nada más-decía Dave.
-¡Crucé los abismos del infierno para conocerte!-decía la chica.
-Amigo, ella se te confesó, suertudo…-decía Makoto.
-Si supieras, si supieras….-decía Dave como si nada.
-Ella seguramente tiene el síndrome del octavo grado…-decía Dave mentalmente.
-Mi ojo… ¡Mi ojo!-decía la chica, nuevamente.
-Mi ojo…-decía la chica, otra vez.
Todos los de la clase se le quedaron viendo a Dave.
-¿Yo?-decía Dave como pregunta.
Toda la clase asintió.
En la enfermería.
-El estante inferior… el estante inferior… Ah, este. La enfermera tuvo que ir a alguna parte, así que me dijo que te diera estas gotas para los ojos-decía Dave a la chica.
-Date prisa o llegaremos tarde a la ceremonia de apertura-decía Dave a la chica.
-Reaccionó…Mi ojo-decía la chica.
-En efecto, una vez que nuestros caminos se cruzaron, inconmensurables millones de años antes de esta edad. En el momento en que te vi, mi ojo malvado me reveló nuestro destino. Es por eso busqué la oportunidad de conocerte de nuevo-decía la chica, mientras probaba las gotas para los ojos.
-Este sabor amargo… Sin duda, esta es obra de del Culto de la Oscuridad. Tengo que sellar esta distancia-decía la chica.
-Esto es más que obvio que tiene síndrome del octavo grado-decía Dave mentalmente.
-El Ojo malvado ejerce oscuridad, domesticado por el poder de un corazón puro. Como él mismo se contaminó por la oscuridad, no puede soportar cualquier cosa pura, como el agua bendita-decía la chica.
-Vaya chica más interesante-decía Dave, riéndose un poco para sí mismo.
-Estamos a punto de caer víctimas de las artimañas del enemigo. Debemos tener más cuidado de ahora en adelante, Guitar Hero, Flames Burning-decía la chica.
-¿De dónde has oído ese nombre?-preguntaba Dave curioso.
-Mi ojo malvado es perfectamente clarividente. Lo sé todo sobre el nivel 7 de brujos y el poder supremo-decía la chica.
-Probablemente me oyó hablar en la azotea, es muy obvio-decía Dave mentalmente.
-Dime, ¿Tu ojo malvado es real?-preguntaba Dave a la chica.
-¿Deseas ver entonces? ¿Quieres ver mi ojo de nuevo?-preguntaba la chica.
Dave dudó por un momento, hasta que recordó la otra vez el poder demoniaco que sintió del ojo de la chica, pero la chica al parecer no se había dado cuenta del mismo.
-¡Sí, demuéstramelo!-decía Dave.
La Chica se quitó el parche del ojo, viéndose un ojo dorado brillante, del cual se sentía un poder grande, pero la chica no se daba cuenta del mismo.
-Vaya poder a tomarse en cuenta, sería peligroso que los ángeles caídos se dieran cuenta de la existencia de esta chica-decía Dave mentalmente.
-Como visto mi ojo de nuevo. El Contrato entre nosotros se ha completado. Compartir el corazón de las tinieblas. Somos almas gemelas espirituales-decía la chica.
-Ya veo, que interesante. Bueno, vámonos antes que empiecen la ceremonia de Inauguración. Me adelantaré. Debes darte prisa-decía Dave a la chica.
En la inauguración.
Shinka Nibutani iba a decir un discurso.
-Ya veo, así que ella es representante de mi clase, ¿Eh?-decía Dave.
De vuelta, en el salón de clases.
-Dave ya estaba por irse a su Mansión, pero la maestra le llama.
-Lástima, y yo que estaba por invitarte-decía Makoto.
-No importa, ya será después-decía Dave.
Su mochila se movió, y Dave lo notó.
-Rayos, debe ser Blossom-decía Dave.
-¿Quién?-preguntaba Makoto.
-No, nadie, sólo delirios míos-decía Dave.
La mochila empezó a temblar y al final cayó en el suelo.
-Vaya qué descuidado soy, mejor me voy, la maestra me llama-decía Dave, mientras recogía su mochila.
La mochila seguía temblando.
Una vez con la maestra.
La maestra Nanase tenía consigo a la chica, que se llamaba Rikka Takanashi con ella.
-¿Podrías llevarla a su casa? Tú la conoces muy bien, ¿No?-decía la maestra Nanase.
-Pues sí la conozco, pero no estoy seguro dónde vive ella.
-Yo sé la dirección-decía Rikka.
-Bueno, entonces así pos sí-decía Dave.
-Bien, te lo encargo, ahora pueden irse-decía la maestra Nanase.
Salieron de la escuela y la mochila empezó a moverse nuevamente.
-Rayos, otra vez de nuevo-decía Dave.
Dave abrió la mochila y un pequeño mapache estaba comiéndose su obento.
-¿De quién es este mapache?-se preguntaba Dave.
El mapache al ver que lo han pillado, huye con la comida.
-Oye, vuelve aquí-decía corriendo Dave.
-Déjalo-decía Rikka.
-Bueno, lo que sea-decía molesto.
Iban a tomar el Tren vía, así que mientras lo estaban esperando.
-Dave, hay dos cosas que no entiendo-preguntaba Rikka.
-¿Qué es lo que no entiendes…? ¿Cómo te llamabas? Creo nunca pregunté tu nombre-decía Dave avergonzado.
-Me llamo Rikka, Rikka Takanashi, y lo que no entiendo es qué haces en secundaria, y lo segundo es por qué ese mapache nos ha estado siguiendo, a lo mejor es un demonio con forma de mapache que quiere comunicarse con nosotros-decía pensativa Rikka. +
-¿Cómo que qué hago en secundaria? Lo del mapache eso sí no lo sé-decía Dave confundido por la pregunta de Rikka.
-Me refiero a que no te comportas como los adolescentes normales, aunque no eres exactamente normal según mi definición, pareces muy maduro y algo excéntrico-decía Rikka.
Ambos subieron al Tren vía.
En la entrada de la casa de Rikka.
-Gracias, Guitar Hero Burning Flames-día Rikka.
-Bueno, me voy, fue un placer conocerte Rikka Takanashi, portadora del Ojo diabólico-decía Dave, para luego irse.
De repente Dave siente la presencia de un ángel caído.
-Hola Dave, he oído lo que le has hecho a Raynare-decía el ángel caído, Rikka veía por la rendija de su puerta lo que estaba pasando, sin que nadie se diera cuenta.
-¿Quién eres?-decía Dave enojado.
De repente salió una adolescente de pelo azul bajita, detrás de un árbol, la cual pasó a su forma de ángel caído instantáneamente.
L mapache sacó una cámara y empezó a grabar a escondidas.
-¿Quién eres? ¿Qué quieres conmigo?-preguntaba Dave al ángel caído.
-Ya sabes, destruirte a ti y a Raynare por traidora, y quiero que sepas que Luana, el ángel caído más hermoso será que te asesine-decía la misma, presentándose.
-Eso lo veremos primero-decía Dave.
Rikka veía todo atentamente.
-Intentaré no dañar tu orgullo demasiado-creó una lanza de luz y se la arrojó a Dave.
Dave esquivó la lanza de luz a gran velocidad y trató de contraatacarla por la espalda.
Pero Luana se defendió, usando sus alas como escudo.
-¿No sabes que atacar por la espalda es de mala educación?-se dio la vuelta y Luana le lanzó varias lanzas de luz a Dave.
Dave pudo esquivar varias, pero le alcanzó a dar 2, una en el brazo izquierdo y otra en el pecho.
-Ja, sabía que era demasiado hermosa para perder-Luana le lanza más lanzas de luz a Dave, el que apenas puede esquivar, pero le dan más en sus brazos y piernas y estómago.
Rikka veía la escena horrorizada.
-Rayos, si tan sólo tuviera tiempo para transformarme-decía Dave adolorido.
Inmediatamente Rikka fue a ayudar a Dave.
Luana intentó clavarle una lanza en la cabeza a Dave, pero…
-¡Basta!-decía Rikka enojada y gritando.
-Rikka, no, corre-decía Dave a Rikka, la cual no escuchó-Maldición, y ahora se me tenía que ocurrir suprimir mi poder, vaya buena idea-se decía así mismo, sarcásticamente.
Luana se le quedó mirando a Rikka.
-¿Y por qué debería?-preguntaba Luana sarcástica.
Rikka estaba llorando y una voz le susurraba que se quitara el parche.
-¡Deja de meterte en mis asuntos, humana!-decía Luana, lanzándole unas esferas de hierro, justo cuando Rikka se estaba quitando el parche. .
-No voy a desperdiciar una lanza de luz en una humana débil-decía Luana.
Al quitarse el parche, una luz dorada sale del mismo, llenando el ambiente de un poder oscuro y tenebroso, un poder que llenó a Luana de un absoluto terror.
Las esferas de metal se pararon en el aire por unos segundos y luego se desviaron, chocando contra el suelo, farolas y otras cosas que hubiese en la calle.
Rikka vio eso y retrocedió asustada.
-¿Q-Qué fue eso?-se preguntaba confundida.
La luz de su ojo empezó a apagarse lentamente por el medo de Rikka.
-R-Rikka, ese es tu poder, no le tengas miedo a tu ojo diabólico-decía Dave, mientras estaba adolorido por las lanzas de luz.
-¿Q-Qué está pasando?-se decía a sí misma.
-Pero tengo que Ayudar a Dave-decía Rikka mentalmente.
-¿C´-Cómo? ¡Toma esto!-decía Luana, lanzando muchas esferas de hierro creadas por ella, momento después en el que Dave callera por el dolor.
Rikka paró las esferas en el aire con mucha dificultad.
-Ella no sabe usar su poder muy bien, es mi día de suerte, podré vivir y matar dos pájaros de un tiro-decía pensando Luana diabólicamente.
-Tu poder será mío guapa, si me lo das, no mataré a tu novio, si no me lo das… Bueno, ya te imaginas lo que te pasará-decía a Luana, mientras apuntaba con una lanza de luz a Dave.
Rikka sabía que si le entregaba su poder a Luana, como quiera ésta asesinaría a Dave, cualquier decisión que tomara la tenía en desventaja.
Pero ella decidió pelear, no era una cobarde para entregar su poder así como así.
Rikka se fijó que Luana tenía una especie de sujetadores metálicos, como si quisiese proteger sus pechos.
-Espero que funcione-decía Rikka mentalmente.
Levantó con sus poderes una de las esferas de metal y se lo arrojó hacia los pechos de Luana, y cuando estos recibieron el golpe, ella gritó de dolor.
-¿Cómo te atreves?-decía Luana enojadísima.
-Sí, sus pechos son su punto débil-decía Rikka mentalmente.
Luana se enfadó tanto que arrojó una esfera de metal enorme contra Rikka.
Rikka gritó de dolo, ya que no creía que pudiera pararla.
La esfera la estrelló contra una pared, dejándola al borde de la muerte.
-No, Rikka-decía Dave gritando enfadado.
Los pensamientos racionales de Rikka desaparecieron de la mente de Rikka, ya que aún no controlaba muy bien su poder, actuando de forma salvaje, levantó la esfera y la convirtió en virutas de metal, luego lanzó un contenedor de basura a Luana.
Raynare, que repentinamente llego, lanzaba espinas, Luana lanzaba bolas de cañón.
-¿Cómo?-decía incrédula.
Luana usó sus alas como escudo, protegiéndose del contenedor y toda la basura cayó sobre Dave.
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Luana harta, le clavó una lanza de luz en el corazón a Rikka, la cual le acertó por pura suerte.
Rikka cayó al suelo, mientras la sangre le empezara a chorrear a montones.
-Ad…. Os, Dav… e…-decía Rikka sus últimas palabras, antes de caer muerta, mientras dejaba de respirar.
El ojo diabólico de Rikka, se apagó totalmente.
-Rikka-decía Dave gritando, meintras liberaba todo su poder, rompiendo su sello a base de su ira, ya no le importaba que los ángeles y demonios supieran de su existencia.
Luana miró a Dave con mucho miedo, al sentir por fin el poder de un verdadero dios.
-Y-Yo no quería…-decía muy asustada.
Luana le lanzó una lanza de luz que Dave rechazó fácilmente, pero intentó huir con el cadáver de Rikka, en un intento de tener el poder de ojo demoniaco.
-No te servirá, has provocado la ira del Super Saiyajín dios, no te lo perdonaré, Luana, nunca-decía Dave envuelto por la ira y furia en su interior.
Luana intentó volar más rápido, pero cuanto más rápido, Dave se acercaba más.
.
-E-Espera, si no me matas, te diré donde está tu querida Asia-decía Luana, con el fin de salvar su patética vida.
-¿De verdad piensas que te perdonaré la vida después de haber matado a una de mis queridas amigas? No me hagas reír-decía Dave enojado a más no poder.
-De verdad lo sé, Asia está en el barrio abandonado, en la Iglesia, en la casa más vieja, la que tiene la puerta podrida. Ray me la llevó y murió por agotamiento-decía Luana asustada.
Después de hablar, Luana intentó huir volando, pero Dave con un Hao-Shou-Hou-Ken, la dejó mal herida hasta casi morir, cayendo en el piso.
-Te culparán de asesinarla, después de todo tú tenías que llevarla a casa-decía Luana, para después morir.
Dave miró el cadáver de Rikka triste. Pero después se acordó de las Ultimate Pieces que había creado con su propio poder.
-No sé si resulte, pero intentaré resucitarte como una Saiyajín, Rikka-decía Dave.
Dave escoge la pieza de la Reina, para resucitar a Rikka.
-Como vas a ser mi compañera, que mejor pieza que la reina, ¿No?-decía Dave un poco mejor.
El mapache seguía grabando todo lo que pasaba.
Dave colocó la pieza de la Reina y la colocó en el cuerpo de Rikka, la cual fue absorbida por su cuerpo.
-En el nombre del Clan Dragón, yo Dave McDougal, te ordeno a ti, Rikka Takanashi que te levantes de la tumba y resucites como Saiyajín, en mi nombre, te lo ordeno-decía Dave.
En ese instante, el cuerpo de Rikka empieza a brillar, y repentinamente despierta muy sorprendida por lo que acaba de pasar hace un momento.
El mapache terminó de grabar y se fue en dirección a la casa de Dave.
En ese momento aparecieron Rias y con su Clan, Blossom y el mapache.
-¿Tú no habías accedido a formar parte de mi Clan? Y sé lo que pasa, porque le pedí a Blossom que mandase Popo a espiarte y como no sabe hablar, le dimos una cámara-decía Rias a Dave.
-Mientras tu Clan y el mío sean aliados, no me enfadaré, aunque Akeno me lo esté pidiendo-decía Rias.
-Está bien, hace un momento resucite a una chica como Saiyajín, se llama Rikka Takanashi, es nueva en la cuidad-decía Dave a Rias.
-Entiendo, ¿Qué pieza utilizaste para reencarnarla?-preguntaba Rias curiosa.
-La Reina, ¿Por?-decía Dave.
-No, por nada, eso indica que ella va a ser tan poderosa, como su maestro-decía Rias.
-Ah, ya veo-decía Dave.
-Bien, pero no te quedes sólo con Akeno-decía Rias.
-Ok, váyanse ustedes, yo voy a dejar a Rikka a su casa, mientras le explico todo lo que esta sucediendo-decía Dave.
-Entiendo, Rias tiene razón, mejor no te quedes sola conmigo-decía Akeno
Dave llevó a Rikka a su casa, mientras Dave se iba a su Mansión acompañada de Rías y los demás. , meintras le explico todo lo que está pasando-decía Dave.
-Entiendo, Rias tiene razón, mejor no te quedes sola conmigo-decía Akeno.
-Supongo que no debí ser confiado, ahora por eso Rikka está involucrada en todo esto, pero aún así, haré todo lo posible que esté en mi alance para ayudar a Rikka a manejar sus poderes a la perfección-decía Dave mentalmente.
Ya en la Mansión.
-¿Quién es un buen mapache?-decía Blossom a su mapache, mientras empezó a acariciarlo.
Obvio que no le gustó que hiciera eso y empezó a mordrle la nariz.
-¡Suéltame, mapache insufrible!-decía Blossom por el dolor en su nariz.
-Ya sabes que no le gusta que lo acaricien-decía Dave a Blossom.
-Pero es mi mascota y te ha estado siguiendo todo el día-decía Blossom molesta.
-No importa, mejor vete a dormir, que tengo que descansar y además tengo que enseñarle a Rikka sus nuevos deberas como mi Reina-decía Dave.
-Ok-decía Blossom.
