Disclaimer: The Hunger Games no me pertenece.
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Katniss
Aún me siento extraña al estar hablando con Gale, algo muy dentro de mí había temido que no despertara nunca, que se fuera como hizo Bristel. Tenía miedo de dejar de sentir su respiración sobre nuestras manos entrelazadas por la noche, dejar de ver el movimiento rítmico de su espalda plagada de heridas al respirar.
Pero aquí está. Con los ojos abiertos y haciendo mil preguntas que intento eludir como sea, no creo que esté preparado para escucharlas.
—Catnip. ¿Quieres dejar de cambiar de tema? Necesito respuestas. Por muy duras que sean.—Me sorprende el tono firme de su voz para lo débil que está. He intentado que coma una cuajada de la leche de Lady y nos ha llevado al menos quince minutos. Resoplo.
—No he salido de casa, solo sé…lo que Peeta y Madge me cuentan. Tampoco quiero saber mucho…me asusta.
— Entonces las cosas están mal…— Suspiro y le acaricio el pelo dejando el tarro de la cuajada en la mesita.
—No te alteres…y no te muevas o no te contaré más.— Se pasa la lengua por los labios, los tiene resecos y cuarteados, lo noto sobre todo cuando le beso.
—El hombre del látigo es el nuevo Jefe de los Agentes de la paz, se llama Romulus Thread, Nadie sabe que ha sido de Cray y Darius. Ha convertido la plaza en una sala gigante de torturas y de ejecuciones. Junto con el enorme poste al que os ató han colocado una horca.— Gale abre los ojos e intenta moverse pero yo le sujeto por el brazo— Aún no la han usado…—acaricio su brazo—También hay una especie de jaulas, como para los animales, donde meten a gente que se rebela. Suele…suelen tirarles cubos de agua fría…y con este frio…—Susurro apagándoseme la voz poco a poco sintiéndome completamente asqueada.
—Mineros…
—Y gente del Quemador…que ya no existe…— Susurro.
—¿Cómo que no existe?— Niego con la cabeza aguantando las lágrimas.
—Lo…incendiaron justo después de que os azotaran…—Murmuro—Mucha gente perdió todo…pero, creo que nadie murió ahí…
—Las minas…que pasa con las minas Catnip— Parece nervioso e intenta volver a moverse por lo que tengo que sujetar sus brazos de nuevo.
— Estate quieto, maldita sea Gale, vas a abrirte las heridas.
—La gente está aterrada…y obligan a doblar turnos…
—Así que no han seguido con la huelga…— Niego con la cabeza y parece decepcionado.
— El distrito es un infierno Gale…Matan a gente…que te peguen un tiro es lo mejor que puede pasarte.
—Cobardes…—Murmura.
—¡¿Me estás oyendo?! ¡Si no estás conforme con las normas te pegan un tiro, te meten en una jaula para que mueras de frio, te azotan!
—No pueden matar a todo el distrito y quedarse sin mano de obra.
—No, claro que no, pero pueden matar a la mitad y doblar el turno de los que vivan. Incluso los comerciantes tienen miedo.
—Si nos uniéramos todos…
—Moriríamos todos, Gale…la gente está asustada después de lo que ha pasado. Solo han pasado cuatro días desde que empezó todo y ya hay gente que no tiene qué llevarse a la boca.
—Sal a cazar para ellos.
—No voy a dejarte solo…—No quiero decirle que la alambrada vuelve a estar electrificada, aun no.
—Catnip…
—Gale…—Uso su mismo tono y me cruzo de brazos.
— ¿y qué hay de tu novio y tú? no creo que le haga mucha gracia que pases tanto tiempo conmigo.
— No estoy muy segura de que seamos novios…—Susurro y reconocer eso duele.—Sabe que dormimos juntos…nuestros besos…—Gale cierra los ojos.
—Lo siento Catnip…
—No eres el único que besaba…tu le ponías control al asunto.— Sonrío un poco o al menos intento sonreír—Además, él y Delly…
—¿Qué?
—Que han estado como nosotros…parecen uña y carne, Delly no se separa de Peeta ni cuando viene a vernos…
—Con lo enamorado que estaba, eso si que no me lo esperaba…
—Reconozcamos que Delly tiene mejores aspectos que yo, en todo. Además ahora está muy guapa…
— No te compares con ella, Katniss. Eres única…y si te cambia por ella Peeta es idiota…
—Bueno, digamos que no lo he pensado mucho contigo aquí, no quiero hablar de eso. Además no he dejado de besarte, no sé en qué se convierte todo esto…
—No sé en qué se convierte, pero a mí no me molesta que me beses todo lo que quieras…— esas palabras hacen que note cierto calor en las mejillas y aparto la mirada.—Catnip, cuando te ruborizas eres adorable.
—No soy adorable…—Murmuro.
—Bueno, no adorable como un gatito…pero sí que…
—Los gatitos no son adorables—Le corto—Maúllan, sueltan pelo y piden comida.
—Qué poco amante de los animales…
—Lo dice alguien que se dedica a cazar…—Sonrío y el también lo hace, me gusta verle sonreír, porque parece relajarse y no recordar lo que le he contado hace unos minutos, si es así dejo que se meta conmigo todo lo que quiera.
—Creo que voy a estar un tiempo sin pisar el bosque…—Asiento, como las cosas sigan así no volveremos a pisarlo nunca, pero eso no quiero decírselo, aún no. Porque para Gale el bosque es algo muy importante y ya ha pasado por demasiadas cosas.
—Preocúpate de recuperarte…Piensa solo en eso, ni en las minas ni en el bosque ni en nadie más. El resto de la gente estaremos bien. Pero tú tienes que estar bien también.—Le acaricio de nuevo el pelo, se ha vuelto como algo relajante, como si yo necesitara hacerlo para comprobar que él está aquí, que no va a irse.
— Madge me contó lo que hiciste… bueno, lo que hicisteis…
—Bueno, no iba a dejar que siguieran haciéndote daño…— Susurro de nuevo mirándole a los ojos—Lo haría mil veces más, cuando te abracé, creo que habría recibido los latigazos que quedaban por ti…
—Catnip…eso es….—Me mira a los ojos.
—¿qué? ¿Qué es?
— Una estupidez, no lo habría permitido— Ahora es él quien busca mi mano que no está acariciándole y me la agarra entrelazado sus dedos con los míos.
—Estabas inconsciente…
—Sentí como me abrazaste, aunque no recuerdo nada más, y ni siquiera sabía si lo había soñado o no.
—Bueno, no sabía que más hacer, tú habrías hecho lo mismo.
— Si el tío ese te pone una mano encima me lo cargaré con mis propias manos…—Susurra apretando los dientes.
—Gale, relájate ¿vale? — Tengo miedo de que se mueva demasiado y empiece a sangrar.
—Madge me contó lo de tu espalda, ¿tienes marca?— ¿Es que no puede cambiar de tema? Suspiro.
— Solo un moratón, nada importante comparado con lo que tiene ella.
—Enséñamelo—No me lo pide, me lo exige y yo como una boba, con casi todo lo que Gale me exige me giro y sentada en el suelo me levanto la ropa. Me lo vi cuando salía de la ducha, es solo una fina línea morada, amarilla y verde, que ya se está difuminando. Cuando noto los cálidos dedos de Gale alrededor de esa marca, sobre la columna, me estremezco, notando como la piel se me eriza.
—¿Ves? No es nada, he recibido peores golpes estando contigo en el bosque, como aquella vez que me caí del árbol…¿te acuerdas?—Sonrío un poco quizás apartando sus pensamientos de este distrito, de ahora, descanse mejor. Él también sonríe, aunque luego se pone serio.
— Me acuerdo perfectamente, tenias catorce años y me diste un susto de muerte, Catnip, y solo por un par de manzanas ácidas. Pensé que te habías roto algo y cuando vi tanta sangre en tu camiseta…
—Esa vez te pusiste casi tan pálido como estas ahora…—Intento bromear.
—Muy graciosa, pero lo pasé mal. Cuando fuimos al lago a limpiarte, cuando me di cuenta de que estabas bien, salvo una cojera y el rasguño de tu vientre…—Deja de hablar de repente.
—¿Qué? Continúa.— le insisto.
—Era un chico de dieciséis años y tu una chica en sujetador, no es que hubiera visto muchos sujetadores en mi vida por aquel entonces…por eso te propuse meternos en el agua helada.
—oh…— Creo que la cara va a estallarme de lo caliente que está.
—La cosa no mejoró mucho cuando te quitaste lo pantalones como si tal cosa y me dejaste ver tus braguitas, eran rosas y con un lacito…
—Gale…ya…—Murmuro sin saber a dónde mirar ni donde esconderme, reconozco que hace dos años ni se me hubiera pasado por la cabeza que Gale pensará así de mí, bueno, nunca lo había pensado hasta el día que me cogieron, cuando sé que estuvo a punto de besarme en los labios, y no solo como cuando nos alegrábamos de una enorme captura como un corzo o un jabalí.
—Tú has querido cambiar de tema del cabrón ese a otras cosas…atente a las consecuencias…— Sonríe con socarronería.
—Lo estás diciendo para avergonzarme…
—Solo un poco, me gusta esa Katniss ruborizada, pero lo que digo es cierto. En el lago eras un peligro para la salud de mi corazón.
—Podías haberme dicho algo…habría dejado de quedarme en ropa interior.
— Qué fueras un peligro para mi acelerado corazón no quiere decir que fuera tonto ¿sabes? Me encantaba, y me encanta verte en ropa interior.
—Hace mucho que no me ves en ropa interior…— Susurro recuperándome un poco de la vergüenza.
—Cierto, podías hacer la buena acción por un enfermo—Me guiña un ojo y yo los entrecierro.
— Si quieres verme las bragas tendrás que quitarme los pantalones tú.
— Te tomo la palabra, Catnip…— Sonríe suavemente y yo quiero desaparecer de nuevo.
Minutos después de esa conversación por suerte Gale se duerme.
Los siguientes días los pasamos así, yo durmiendo junto a él sentada en el suelo apoyada en la cama, dejando a Madge que ocupe mi lugar para desayunar y dormir un poco en una cama decente, por las tardes Peeta y Delly suelen venir de visita, aunque Delly no soporta mucho ver a Gale en la cama y prefiere bajar a hablar con mi madre y Prim.
No sé si ella y Peeta están teniendo algún tipo de acercamiento más, quizás incluso duerman juntos. Y eso me pone terriblemente celosa, aunque sé que no debería porque yo estoy haciendo lo mismo con Gale. Duermo cada noche agarrando su mano, me paso prácticamente todo el día a su lado, salvo cuando mi madre le ayuda a lavarse o a ir al baño sin levantarse de la cama.
Una semana después de que Gale haya despertado me convence para que me acueste en la cama con él porque me niego a dejarle solo por las noches. Lo hago aterrada, con miedo de acurrucarme demasiado contra él, abrazarle y apoyarme en sus heridas. Él gira su cabeza hacia mí y sonríe como si me viera por primera vez en años.
—Es gratificante verte al mismo nivel.–Susurra.
—Si te hago daño grítame, o lo que sea… Ya sabes que abrazo muy fuerte dormida.
—No te preocupes, si me haces daño lo sabrás, Catnip.—me giro hacia él.
—Vale…—Me acerco para besarle en la mejilla, pero cuando el pone los labios para que le bese no lo dudo y beso sus labios, lo echaba de menos, besarle ambos tumbados, cuando me separo el atrapa mi labio inferior con sus dientes, creo que empieza a ser una costumbre en él.
—Seguro que agradeces dormir en la cama…a veces he notado como tiritabas por la noche…–Susurra mientras que mantengo nuestras frentes pegadas.
—Seguiría durmiendo en el suelo si no fueras tan insistente…
—Entonces me alegro de serlo.—Coloca su mano con mucho cuidado sobre mi cintura, bajo la camiseta del pijama.
—Gale…ten cuidado…
—Estoy bien…mejor que cualquier día que he pasado aquí así.—Acaricia mi piel suavemente y no puedo evitar emitir un suave sonido de satisfacción, me gusta su contacto.
—Anda, vamos a dormir.— Apago la luz y me acurruco con cuidado de no tocarle la espalda. Gale está agotado y se queda dormido antes que yo.
De nuevo cogemos una nueva rutina, aunque por el día me lo paso sentada en el suelo por las noches acabo tumbada a su lado, con una de sus manos bajo la camiseta de mi pijama, acariciando la piel de mi cadera o del lateral de la cintura.
Como esos días no necesito dormir más, porque junto a Gale duermo de lujo, un día aprovecho para ir a ver a Peeta a su casa, él apenas me habla, y creo que solo lo hace por cortesía, así que aprovechando que Madge está con Gale y él cree que voy a desayunar, salgo de casa y voy a verle. Me alegro de encontrarle solo y cubierto de harina.
—Katniss…¿Le pasa algo a Gale?—Niego con la cabeza.
–he venido por ti, ¿puedo pasar?
—Claro, entra…— Se aparta y le sigo hasta la cocina. Está haciendo lo que parecen muffins o cupcakes.
—¿Son para Delly?—No lo pregunto a malas, pero quizás por mi voz seria parece que sea así. Peeta suspira y aparta la mirada en mí para fijarla en los moldes que está rellenando.
—En realidad solo un par son para ella, el resto los iba a llevar a tu casa…—acaba de rellenar los moldes.
—Ah…—Murmuro. Él se pone unos guantes y saca del horno una bandeja con la misma cantidad de bollitos que acaba de preparar, por eso olía tan bien.—No pretendía que sonara a exigencia, Peeta.
—Han sonado a celos más que a exigencia.
—Bueno, estoy celosa, no me gusta como estas con ella.
—Yo también estoy celoso, muchísimo, deberías ver tu cara cuando miras a Gale postrado en…en tu cama.—Susurra— Tu cama…
—No tenemos más sitio en casa…—Peeta suspira y mete la bandeja que había preparado en el horno y lo cierra comprobando la hora que es.
—Katniss…tú y yo nos debemos una conversación muy larga…
—A eso he venido…
...
Nota de autor: Katniss sigue de enfermera y Gale curioso y revolucionario como siempre...parece que Peeta y ella van a tener una conversación transcendental... Gracias a todos por leer!
Actualizo martes y viernes.
Besos de fuego!
