Disclaimer: The Hunger Games no me pertenece.


...

Peeta

Me siento en una de las sillas frente a Katniss aunque lo que me apetece es estar más cerca de ella, besándola como estaríamos haciéndolo si aún no me hubiera ido a la gira de la Victoria. Como pueden cambiar las cosas en unas pocas semanas. No quiero darle más vueltas al asunto por lo que voy directo al grano.

—¿Me quieres, Katniss?—Murmuro mirándole a los ojos.

—¿Cómo…cómo puedes preguntar eso, Peeta?—Parece ofendida— Claro que sí. Te quiero, te quiero muchísimo.

—¿Estas enamorada?

—¡Peeta!

—Eso contesta a mi pregunta…— Me siento decepcionado, y dolido, y no sé qué pensar de todo esto. De todo lo que hemos pasado juntos y de todo lo que me ha dicho.

—No, no la contesta, maldita sea. Desde que te vi en los Juegos, supe que tendría una conexión extraña contigo.—Murmura— pero nunca pensé que iba a sentir tanto por ti en…¿tres días? Es de locos…me aferre a lo que sentía como a un clavo ardiendo… te necesitaba en la Arena, y luego después de los Juegos te necesité también y creo que fue cuando me enamoré de verdad. Cuando volvimos aquí, estaría loca si no lo hubiera hecho. Me tratas como a una reina, me quieres, cuidas de mí…

—Pero por eso no tienes por qué enamorarte Katniss…No deberías enamorarte por cómo te trato, si no por como soy yo.—Intento razonarlo, porque no sé si sus palabras me gustan o no.

—Estoy enamorada de cómo eres…

—También estás enamorada de cómo es Gale. ¿No? Lo veo cada vez que le miras. Hay veces que nos miras igual…o incluso a él de otra forma que no se explicar, veo como tus ojos brillan cuando él está presente.

—¿Me estás diciendo que puede que esté enamorada de los dos?—Murmura sin mirarme, como si su regazo fuera lo más interesante del mundo.

—Es lo que parece…—Susurro.

—Pero es imposible, no…no se puede amar a dos personas a la vez.—me mira clavando sus ojos en los míos, parece como si en cualquier momento se fuera a echar a llorar.

—Lo sé, pero si te pueden gustar mucho dos personas a la vez…

—¿Lo dices por mí y por Delly?—Su mirada se hace más penetrante, no voy a mentirle, no más mentiras.

—Sí, Delly me gusta. Y tú me gustas, llevo enamorado de ti desde los cinco años…

—Creo que estabas enamorado de la idea que tenias de mí…—Susurra apartando la mirada bajándola de nuevo a su regazo, dolida—Ahora que sabes cómo soy…

—Katniss no digas eso, me encanta como eres. La gente cree que eres antipática y borde. Pero solo es una fachada, los que te conocemos de verdad…sabemos cómo eres, y a mí me gusta eso.

—pero Delly y yo somos tan diferentes…— Suspira, se me está haciendo más difícil de lo que creía.

—Como Gale y yo nos parecemos tanto…¿no?— ella sonríe un poco, me gusta que lo haga, me gustaría volver a verla sonreír junto a mí como antes. Cierro un momento los ojos y me froto las sienes, lo que voy a decir a continuación es duro de asimilar, llevo pensando en ello días.

—¿estás bien?

—Sí, solo que… lo que voy a decirte, es duro, y una locura…Tenemos que poner un poco de nuestra parte, tenemos que seguir juntos, dejar de…dejar de lado a Delly y a Gale…El Presidente lo dejó claro.

—¿Pretendes que estemos juntos gustándonos otras personas?— Levanta una ceja como si no me creyera.

— No será difícil porque nos gustamos y nos queremos ¿no?—Le cojo la cara entre las manos y le miro a los ojos de nuevo

—No puedo estar así, engañándonos… y haciéndoles daño…

—No nos engañaremos…—Susurro posando un suave beso en sus labios, ella acepta el beso pero se separa al poco.

—Lo haremos…—Responde—ya no es como antes…donde solo estábamos tú y yo…Ahora está Delly…y Gale…Y no sé qué le hiciste en la Gira a ella, pero ha vuelto a ser la misma de antes…y Gale me necesita ahora. Creo que ellos nos necesitan más que entre nosotros ahora.

—Pero Katniss, estás amenazada de muerte, ellos también lo están…nos vigilan…

—¿Quieres estar toda la vida conmigo así?…¿Y si dejo de gustarte del todo? ¿También querrás seguir con esto de por vida?— espeta, empezando a enfadarse.—¿casarte conmigo y tenerla de amante o algo así?

—Nunca me vas a dejar de gustar…

—Peeta, veo como miras a Delly, y no es como antes de que os fuerais. Antes…solo tenías ojos para mí… pero ahora… no dejas de estar pendiente de ella. Y ella está enamoradísima—Vuelve a espetarlo.

—No pretendo ponerte celosa con eso, Katniss…—Acaricio su muslo, ella me deja hacerlo.

—ya lo sé, no mandas en lo que te gusta y en lo que no…

—¿Desde cuándo te gusta Gale…?— Es una pregunta que llevo días queriendo hacer. Se encoge de hombros.

—Nunca pensé en él como un chico…—Susurra y eso me sorprende— sé que la gente dice que…decían cosas. Pero sabes que eres el primer chico al que besé. Y yo tampoco creía que el me veía así…pero el día que me cogieron estábamos a punto de besarnos…—Murmura sin mirarme.—Si no me hubieran atrapado en el bosque, él y yo…y tú no…

—Lo entiendo, Katniss…

—Tú eres lo único bueno que he sacado de todo esto, Peeta. Eso que te quede claro ¿vale? — Susurra—No me arrepiento de nada de lo que he hecho contigo. Pero él…ahora menos que nunca voy a alejarme de él.

—Katniss, ¡tu vida está en peligro!

—Podremos aparentar que seguimos juntos…fingir…— Dice decidida, como si fuera la solución, pero no lo es.

—Fingir…Nos vigilan Katniss… solo tenemos que seguir como siempre…—Intento razonar con ella, estoy intentando apartar los celos y mis sentimientos a un lado para que estemos bien, la quiero, aunque también sienta algo por Delly, ella sabe lo que ocurre, se lo he explicado. Lo acepta.

—No puedo seguir como siempre, no podemos seguir como siempre Peeta. No cuando sé que la has besado y dormido con ella y sabes que he besado y dormido con Gale. Sabes que ahora sigo durmiendo por las noches con él.

—No me lo restriegues…— Susurro, eso duele aunque no debería por todas las noches que paso con Delly.

—No te lo restriego, te lo recuerdo, para que comprendas que no podemos. No podemos estar como siempre…—me besa en la mejilla pero yo giro la cara y su beso va a mis labios, no pienso rendirme tan fácil, tengo que convencerla de que haga lo correcto. La beso con suavidad, esperando a que ella me devuelva el beso, y cuando lo hace, no me contengo y pongo toda el alma en el beso que nos damos, busco su lengua como hace días que no lo hago y ella me lo permite, jugamos con nuestras lenguas y la pego a mí para besarla mejor, primero se sienta en mis rodillas, pero unos segundos después cambia de posición y se pone con una pierna a cada lado de mi cuerpo. Gime contra mis labios cuando acaricio su espalda pero cuando parece que vamos a pasar a palabras mayores ella separa sus labios de los míos.

—No Peeta, no voy a estar engañándonos ni engañándoles, acepto que si quieres—Jadea— Si quieres…finjamos que seguimos juntos, pero no…no puedo ahora…no puedo dejar solo a Gale y no puedo esconder en un rincón de mi cerebro lo que siento por él, como tampoco puedo esconder lo que siento por ti… y lo que sé que sientes por ella, tampoco puedo olvidarlo como si tal cosa—Me besa suavemente—Te quiero mucho… pero no puedo…— Se aparta de mí.

—Katniss…

—Piensa en lo que he dicho, solo puedo darte eso por…mi seguridad y por la de nuestros amigos…pero tengo que contárselo a Gale también…—Suspiro y no sé que más decirle.

—Piensa lo que te he dicho yo…puedo esperar…lo que necesites…

—Gale va a necesitarme semanas…

—Esperaré…— Murmuro desolado.

—No lo hagas inútilmente…—Susurra acercándose a la puerta de la cocina para irse.—¿Puedo preguntarte algo?—dice antes de atravesarla, sin mirarme.

—Pregunta.—sé lo que va a preguntarme antes de que lo haga.

—¿Os habéis…acostado?

—No, Katniss, no lo he hecho.

—Yo con Gale tampoco, nunca.—Se que no me miente por como lo dice, Katniss no sabe mentir muy bien.— Aunque sí que hubo un día en el que me tocó, ya sabes….y…— Susurra muy bajo tanto que apenas la oigo, pero saber eso duele más que solo unos besos.

—Gracias por ser sincera, Katniss…

—He decidido no engañarte más…quiero que sepas lo que hay. No quiero correr a los brazos de Gale, como si contigo no pasara nada. Pero no voy a dejarle solo ahora.— Sigue susurrando — Es mejor que me vaya…Te veo luego… ehm…estoy deseando probar esos cupcakes…— creo que lo dice para romper la tensión.

—Te los llevaré…— Murmuro sin saber que más decirle—Hasta luego preciosa…—Katniss se va dejándome desolado. Celoso, y asustado porque me da miedo que le hagan daño a ella o a Delly, incluso Gale me preocupa.

Cuando el timbre de mi puerta vuelve a sonar creo que es Katniss que se ha olvidado de decirme algo, o quiere recordarme lo mucho que quiere a Gale. Pero cuando abro la puerta quien está ahí es Delly con su dulce sonrisa, y verla sonreír hace que yo también sonría.

—Hola…—Me saluda.

—Hola Delly…entra…— Me hago a un lado para que pase.

— Qué bien huele…

—cupcakes…te iba a llevar un par luego…

—Gracias…—Sonríe.—Pero como sigas así volveré a coger peso…

—¿Y eso qué más da?

— A mí me da…ahora tengo un buen aspecto…te gusto así…

—Cuando salimos hace unos meses no tenias ese aspecto y me gustabas, pudiste comprobarlo…— Se ruboriza fuertemente.—No quería avergonzarte, pero solo quería que vieras que no me gustas solo por lo delgada que estés, eres preciosa igual y tienes otras mil cualidades más…

—No quiero sonar curiosa…pero he visto salir a Katniss cuando venía…

—Creía que ibas a ser ella…

—ah…—Parece decepcionada.

— Ahora prefiero estar contigo…

— ¿Habéis hablado?

—Sí, es una cabezota…dice que no puede estar conmigo después de lo que ha pasado entre nosotros y entre ellos, que sería engañarnos y haceros daño…—la miro— Y no quiero hacerte daño, cielo, pero…

—Pero quieres que siga viva…

— Eso es…— Susurro mientras que me pongo a preparar la buttercream de los cupcakes.

—Yo tampoco quiero que le pase nada…—Por supuesto a Delly no le he dicho nada de que ella puede estar en peligro también, no quiero asustarla innecesariamente.

—Ella ha dicho que podemos fingir que estamos juntos de cara a la gente…

— ¿Y tú quieres eso?

—No sé lo que quiero. No quiero hacerte daño, Delly sabes lo que siento por las dos, lo hemos hablado mucho…— ella asiente sonriendo un poco, pero sé que es una de sus sonrisas tristes.

—Bueno, piensa si lo de fingir es buena idea…ella estará segura pero no tendréis que hacer nada que no queráis…o de lo que no estéis seguros…—Suspira— No debería darte consejos, no soy la más indicada siendo una de las partes implicadas…

— Se que lo haces de manera sincera…—Le beso en la mejilla y luego continuamos haciendo la bollería juntos.

Los días pasan sin que nada entre Katniss y yo cambie. Ella sigue sin separarse de la cama de Gale, salvo para lo estrictamente necesario, como comer. Y solo lo hace cuando está segura de que él no se queda solo. Y yo…yo apenas me separo de Delly, no la uso como un sustitutivo de mi relación con Katniss, pero su compañía es agradable, nos distraemos los dos juntos, descubrimos nuevas cosas de ambos y nuestra amistad se estrecha más. Delly empieza a atreverse a ser ella quien me besa en los labios en ocasiones, aunque nunca pasamos de los besos porque ella se aparta antes de que pueda dirigir mis manos a alguna parte de su cuerpo que no sea su espalda. Supongo que porque aún suspiro cuando veo a Katniss tan centrada en Gale.

Uno de los tranquilos días de frío invernal en el que Delly y yo estamos compartiendo algo más que un bol de palomitas, algo distrae su atención hacia la televisión que está emitiendo una película antigua que al final resultó ser aburridísima. Nos estamos entreteniendo de otra manera, ella empezó a acariciarme el brazo y luego siguió lo demás. Aprovecho esa situación para besar su cuello. Pero ella se aparta y señala la televisión sin decir nada. Sobre las imágenes de la película aparece un letrero donde dice que mañana a las cinco de la tarde se hará el anuncio sobre el Vasallaje de los Veinticinco. Esa información nos quita las ganas de besos a ambos, por lo que nos apartamos justo antes de que él teléfono suene. Cuando lo cojo Haymitch me pregunta si lo he visto. Cuando le digo que sí me dice que quiere estar con nosotros cuando se anuncie, seremos los próximos mentores, y tendremos que prepararnos para lo peor.

Al día siguiente nos reunimos en casa de Katniss, ya que ella se niega a salir, por Gale para variar. Cuando llegamos a su casa, Gale está sentado en una de las sillas del salón, está pálido y parece como si hubiera corrido una maratón, por todo el sudor que cubre su frente y su pecho desnudo. Ha pasado algo más de un mes desde que le azotaron, y es la primera vez que se levanta. Para variar Katniss está junto a él secándole el sudor con una toalla y susurrándole algo que nadie más puede escuchar.

—¿Qué hace levantado?—Pregunta Delly asustada y asombrada.

—Quiere ver el anuncio sobre el Vasallaje.—Contesta la madre de Katniss acercándole un vaso con un liquido amarillento a Gale, aunque el vaso lo coge Katniss y se lo acerca a los labios con mucho cuidado, puedo leerle en los labios "con cuidado" y verla tan entregada con Gale hace que aparte la mirada. La buena de Delly me agarra de la mano con fuerza, supongo que se ha dado cuenta, y eso me hace sentir mal, porque la tarde anterior la estaba besando a ella.

Nos sentamos todos en el sofá, Prim, la señora Everdeen, Delly Haymitch y yo. Katniss y Gale se quedan en las sillas, cuando el himno del Capitolio suena en la televisión solo se oye la respiración pesada de Gale. La cara del presidente sustituye al sello del Capitolio, él sonríe como si fuera uno de los mejores días de su vida.

—¡Queridos conciudadanos del Capitolio y de todos los distritos!— Comienza y nos recuerda los Días oscuros como suele ocurrir en la Cosecha, es un discurso que casi nos conocemos de memoria, luego, cuenta como en el veinticinco aniversario de los juegos los distritos tuvieron que votar a quien enviaban a la cosecha sigue contando que en el quincuagésimo tuvimos que mandar al doble de tributos, me imagino una arena con cuarenta y ocho chicos y no veinticuatro y me estremezco, incluso puedo notar como la piel del brazo de Delly se eriza, luego recuerdo que fueron los Juegos de Haymitch, y le veo con otros ojos, no como solo un borracho más.— Y este año…—Continua— Le hacemos el honor a nuestro tercer Vasallaje de los Veinticinco— Un niño de unos cinco años le entrega un sobre que abre con su repulsiva sonrisa— En el septuagésimo quinto aniversario de los Juegos del Hambre— Empieza a leer—como recordatorio a los rebeldes, que ninguno de ellos, ni los más jóvenes, ni los más ancianos, ni siquiera los más fuertes entre ellos, puede superar el poder del Capitolio, los tributo masculino y femenino saldrán de toda la población de cada distrito que sea capaz de andar, sin excepción de edad, esto incluirá a los viejos vencedores.—después de otra sonrisa que parece sanguinolenta, guarda el papel y en la televisión vuelve a aparecer el sello junto a himno.

...


Nota de autor: Ya sabemos como será el vasallaje y lo que Peeta y Katniss piensan de lo que tienen entre ellos...Peeta intentando buscar soluciones...

Actualizo martes y viernes.

Gracias por leer!

Besos de fuego!