Disclaimer: The Hunger Games no me pertenece.
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Peeta
Delly está visiblemente aterrada, apenas ha cenado nada de lo que le he preparado, ni ha querido probar el postre, la tarta de manzana que tanto le gusta. Nos hemos subido a mi habitación nada más cenar, casi sin dejar que mi familia acabe. Dice que no quiere ver a nadie más que a mí.
Espero a que se ponga el pijama y cuando me avisa entro en la habitación con ella. Ella me sonríe. Me siento a su lado en la cama.
—¿Estas preocupada por lo de mañana…?
—Sí, porque sea como sea, va ser una pesadilla… o estar en la arena o ser mentora de una chica…puede que una niña de pocos años…
—No vas a volver a la arena…y podremos sacar a esa chica.
—¿la elegirás a ella y no al chico?—Suspiro
—Tendremos a Haymitch. Él nos dirá qué hacer…
—Borracho…—busco su mano y se la aprieto con ternura.
—Él sabrá que hacer, ya verás…—Le beso la beso y me inclino para besarle en los labios. Ella levanta la mano que tenemos enredada y acaricia mi pelo. —Hmmmm…—Murmura contra mis labios.
—Estaré cerca de ti para las pesadillas…
—¿De verdad?
—Por su puesto…siempre…me tendrás cerca…—Sonríe por primera vez en todo el día y se lanza a mis labios. Pocas veces Delly me besa así pero no me voy a quejar.
Sus labios se mueven contra los míos de manera suave pero apasionada y enreda su mano en mi pelo pegándome más a ella. Su beso se vuelve más a apasionado a la vez que se recuesta en la cama del todo, dejándome inclinado sobre ella y la respiración muy acelerada. Cuando nos separamos ella me sonríe y baja sus manos por mi espalda hasta el bajo de la camiseta y la levanta suavemente. Me la quita y luego me mira a los ojos y vuelve a besarme de esa forma dulce pero a apasionada, sonríen contra mis labios cuando se lo devuelvo usando la misma pasión acariciando su lengua con la mía y mordiendo sus labios haciéndola gemir. Vuelve a acariciar mi espalda a la vez que no se separa de mis labios, me atrevo a acariciar su vientre por debajo de la camisa de su pijama de cuadros de manga corta. Ella emite un suspiro de satisfacción y me deja continuar. Eso me hace sonreír y lo acaricio un poco, tanteando hasta donde me va a dejar llegar, avanzando un poco más hacia arriba. Ella deja de acariciar mi espalda y sujeta mi mano.
Ahí está, ese es el límite.
Pero hace algo que me sorprende. No la aparta, me la coloca sobre uno de sus pechos. Jadeo al notarlo y se lo acaricio, es la primea vez que me deja tocarla así, en todo este tiempo desde que empezamos a tener mayor relación. Le masajeo el pecho, lentamente y la beso con más pasión.
No debería pararme a pensar en esto, pero, ¿estoy haciendo lo correcto? ¿Tocar así a Delly? besarla, desearla tanto…¿está bien cuando se supone que estoy enamorado de Katniss?
—¿Estás segura de esto?— Ella asiente y empieza a desabrocharse la camisa del pijama.
—Lo quiero…lo quiero, hoy…—Sube la cabeza y me besa con más pasión. Pegándose a mi cuerpo con la camisa a medio desabrochar.
—Sabes que podemos parar cuando quieras…—le susurro—Siempre lo he hecho.
—Lo sé, por eso confío en ti.—me besa de nuevo acariciando mi pelo.
–Recuérdalo, un solo "para"…y lo hare…—Susurro jadeando.
—Vale…Si quiero parar, te lo diré no te preocupes…— Asiento y vuelvo a besarla a la vez que desabrocho del todo su pijama. Se muerde el labio cuando inferior cuando aparto las dos partes de la camisa dejando ver sus pechos. Sin nada de ropa parecen aún mayores, apenas puedo abarcarlos con la mano cuando los acaricio ella gime de nuevo apretando su labio más por lo que la beso de nuevo.
—Tenemos que ser silenciosos…—Asiente acariciando de nuevo mi pelo cuando bajo a besar sus pechos.
—Prometo no hacer mucho ruido…—me obliga a colocarme entre sus piernas y me besa con más pasión—Quiero que me hagas olvidar qué día es mañana…—Susurra a mi oído haciéndome estremecer y excitándome aún más tanto el siguiente beso que le doy no es suave, es brusco y la beso con muchísima pasión mordiendo sus labios ella gime y baja sus manos hasta mis caderas pegándome más a ella separando sus piernas, incluso noto como se mueve contra mí, si que tiene ganas de olvidar… Y no sé si está bien o no hacer esto, pero yo también quiero olvidar qué día es mañana. Y cuanto antes mejor.
Me deshago de mis pantalones y de los suyos y sonrío al ver su ropa interior, blanca con una pequeña puntilla en cintura. Son preciosas cuando me coloco de rodillas entre sus piernas noto como mira mi excitación bajo mi ropa interior. Hasta esta parte ya habíamos llegado cuando estuvimos juntos. Ambos en ropa interior, pero ella nunca se sintió preparada. Me tumbo sobre ella de nuevo y la beso, acaricio su cintura y luego acaricio más abajo, su pubis, eleva un poco las caderas gimiendo contra mis labios, jadeando contra ellos, yo empiezo a acariciarla sobre las braguitas, jadea y gime ahogadamente, no hace mucho ruido como me dijo, aunque me muerde el labio cuando meto la mano por dentro de sus ropa interior y acaricio su intimidad, y yo puedo notar que está muy excitada. Separa un poco más las piernas y me deja continuar acariciándola. Ella gime con mayor intensidad. Jadea contra mis labios, luego aguanta un segundo la respiración antes de que sus caderas se muevan un poco y deje escapar un gemido más fuerte, acaba de tener un orgasmo y ha sido encantador, y sin mucho ruido por su parte.
Sonrío besándola con pasión pero antes de que pueda recuperarse de su orgasmo me deshago de la ropa interior, aunque aun lleva la camisa del pijama, no voy a quitársela al menos que ella lo haga. Y no lo hace, me obliga a subir hacia su boca de nuevo y me besa pegándome a ella.
—No mires tanto, me da vergüenza…— Susurra contra mi cuello mordisqueándolo.
—Delly…si te da vergüenza… podemos…—
—No…Sigue…Quiero…quiero más…te quiero a ti…—mete la mano entre nuestros cuerpos y me acaricia la entrepierna con suavidad, como solía hacer antes.
—Vale…voy a quitarme esto…—Asiente y se muerde el labio mientras que lo hago, sé que está nerviosa, luego me inclino de nuevo sobre ella, notando el calor que desprende su entrepierna, jadeo y me resisto a penetrarla porque no sé si ella quiere.—¿Continuo…?— Asiente, nerviosa.
La beso suavemente y ella cierra los ojos, noto como aprieta los dientes cuando empiezo a entrar en ella por lo que me da miedo hacerle daño y paro. Me mira a los ojos y me agarra del trasero para que no me detenga y me besa dulcemente haciendo un poco de presión con sus manos, apretándome contra su cuerpo. Lo entiendo perfectamente por lo que continuo, no es la primera vez que hago algo así pero a la vez es tan diferente. Aquí no hay urgencia, ni es como el sexo para sentir que sigues vivo. Ella gime más alto con los ojos cerrados y me quedo quieto para que se acostumbre a mí, aunque me cuesta, porque la situación es demasiado excitante. Delly abre los ojos de nuevo y mueve su cadera para que continúe, no tenemos que decirnos nada. Empiezo con movimientos suaves al igual que nuestros besos, que poco a poco suben de intensidad de nuevo, al igual del movimiento contra su cuerpo, Delly es demasiado cándida gimiendo y acariciando mi trasero mi espalda y mi pelo, sus manos no se están quietas por mi cuerpo mientras que yo me muevo más rápido, pero llegado a un punto nadie es dulce, y ella pierde la dulzura cuando clava sus uñas en mis hombros gimiendo a mi oído el inminente orgasmo y sé que tiene que reprimir el gritito en su garganta, sentirla llegar a mi alrededor hace que yo también llegue sin poder aguantar más, estaba demasiado excitado por su culpa y ella ha sido extremadamente…dulce y sensual, una nueva Delly.
Busca mi boca y me besa con esa ternura que la caracteriza, abrazándome. Yo la rodeo con mis brazos también y nos hago girar, dejándola encima de mí. Aun está jadeando y se acomoda sobre mí haciéndome gemir un poco.
—Oh…Peeta…¿Por qué no…lo hicimos antes?—jadea y yo rio con suavidad.
—Porque siempre que acariciaba en algún punto incomodo me apartabas la mano...
—Soy boba…Pero Ka…—La beso antes de que diga nada más.
—Aquí solo estamos tú y yo…nadie más…—Acaricio sus mejillas y se sonroja levemente, como me gusta.— Y ahora vas a dormirte… entre mis brazos sin pensar en nada más.— Asiente bajándose de mi cuerpo. La abrazo y apago la luz mientras que la acaricio su espalda, tarda al menos cuarenta minutos en ralentizar su respiración, pero al final se queda dormida, aunque yo no pego ojo en toda la noche.
Al día siguiente, Delly se despierta cuando el sol llega a sus ojos, ambos estamos desnudos a excepción de la camisa abierta de Delly. Parpadea un poco y se pone la mano sobre los ojos para bloquear el sol y gime un poco cuando se mueve.
—No has tenido pesadillas…— Susurro a su oído.
—No…Gracias…—Me besa en el pecho y luego en la mejilla cerrándose un poco la camisa.
—¿Vas a avergonzarte ahora…?—Niega con la cabeza.
—Aunque haya pasado esto…no significa que crea que…me has elegido…
—No quiero que te hagas ilusiones, Katniss...me hace sentir cosas…demasiadas cosas…
—Al menos yo también…
—más de lo que creía, Delly…acabaré loco…—Acaricio su pelo dulcemente.
—Solo tienes que aclararte…Y que hoy tengas que fingir que tienes una relación con Katniss no ayuda…
—Tampoco va a ayudarme dormir contigo cada noche este tiempo que estemos en el Capitolio…pero…no voy a dejar de hacerlo…
—¿Lo que pasó anoche…?
—me gustó–le susurro—Repetiría si quisieras…Pero sabes que Katniss…
—¿Pensabas en ella?
—Por dios Delly, ¿Cómo voy a pensar en ella? No, rotundamente NO…—La beso dulcemente—Cuando te beso a ti, es en ti en quien pienso…—Ella sonríe un poco— Y anoche no deje de pensar en ti en ningún momento—La beso de nuevo y miro el reloj que tengo sobre la mesita de noche.—Tienes que levantarte, llegaran enseguida para prepararnos…
Delly y yo desayunamos juntos y luego los equipos de preparación nos preparan. Al final he aceptado lo que Katniss quería, fingir hasta que nos aclaremos. Pero el haberme acostado con Delly no ayuda a aclararme. Lo complica todo. Aunque eso no quiere decir que me arrepienta.
Cuando mi equipo de preparación me ha arreglado como es conveniente salgo de casa, y lo hago a la vez que Katniss lo hace. Ella corre a abrazarme me besa el cuello y luego los labios, como solíamos hacer antes delante del público.
—¿Estarás en el escenario aunque tu nombre puede salir…?
—Junto con Delly y Haymitch…—Ella asiente y me abraza.
—¿Tu nombre entra diecisiete veces?— Asiento contra su cuello.
—Nunca pido teselas…—Carraspeo—¿Cuantas…?—Susurro
—Treinta y dos…—Me tenso al oír ese número. Demasiadas veces, ¿Por qué no se lo he preguntado antes?
—Todo irá bien…– Asiente y me sonríe un poco luego me besa en la mejilla y me agarra de la mano. Tenemos que ir juntos a la plaza, aunque de la otra mano coge a su hermana, Haymitch y Delly vendrán detrás.
En la plaza no entra ni una alfiler, pero esta vez no hay en el centro filas de niños, todo el distrito está aquí, todo el distrito salvo los bebes tienen varias papeletas en la urna. Podemos ser cualquiera de nosotros, incluso los vencedores. Me preocupa mucho Katniss, noto como su mano tiembla y suda, espero que la otra no esté en las mismas condiciones para que no asuste a su hermana. Al llegar a la plaza tenemos que separarnos, le doy un dulce beso delante de todos y luego me separo de ella, tengo que subir al escenario.
Desde arriba la busco con la mirada, y no me cuesta encontrarla junto el pelo rubio de su hermana y su madre y el moreno de la familia Hawthorne. Gale está demasiado cerca de ella. Apuesto a que le está dando la mano.
Effie empieza su aburrido discurso como siempre, sobre los Días Oscuros, algo que nos sabemos todos de memoria. Luego se acerca a la urna de las chicas con su típica frase de "las damas primero" y coge uno de los miles de papeles que hay ahí. Cuando ve el nombre escrito en el papel jadea contra el micrófono. Y me temo lo peor.
—¡Katniss Everdeen!—No lo dice con la misma alegría de siempre, con esa energía que suele mostrar.
Se oye un murmullo general. Y el llanto de una niña, seguro que de Prim. Tardo unos segundos en ver como Katniss se separa de Gale que agarra su mano casi con desespero y se acerca al escenario. Cuando sube hasta el escenario y me mira veo que tiene los ojos llenos de lágrimas, pero el llanto es silencioso, igual que el mío. Effie la agarra de la mano, algo que no suele hacer para colocarla en su sitio, no dejan que nos acerquemos.
— Y ahora los caballeros…—Murmura Effie, sin emoción por primera vez en su vida. Saca un papel y esta vez no parece tomarse mal el nombre que lee en el papel— ¡Vick Hawthorne!.
Katniss grita un "no" casi sin poder evitarlo, sobre todo cuando oímos a Hazelle gritar ahogadamente, el murmullo no dura mucho.
—¡Me ofrezco voluntario!— resuena con voz grave en la plaza y todos se apartan haciéndole un corrillo a Gale cuando dice estas palabras.
—¡NO! ¡NO!—Grita Katniss—Gale ¡NO!
—Me ofrezco voluntario—Dice acercándose al escenario, sin mirar a Katniss,—Solo tiene diez años, me ofrezco voluntario por mi hermano…—Gale me mira intensamente. Y sé que quiere decirme con esa mirada, ya tenemos elección para este año.
...
Nota de autor: Estoy en el hospital y no tengo ánimos para lidiar con gente a la que le sigue aburriendo el fic, sois libres de leer, pero sabéis lo que os vais a encontrar, ¿por qué llevaros un mal rato? Si no os parecen lógicas las parejas, a mi me está gustando escribirlas así. Lo lamento.
Ya sabemos quienes van a la arena, y además Peeta y Delly han dado un paso más en su relación, van poquito a poquito.
Actualizo martes y Viernes.
Besos de fuego!
