Disclaimer: The Hunger Games no me pertenece.


...

Gale

Me despierto al notar un peso extra en mi cama, en la penumbra veo la figura de Katniss sentada a mi lado. Reprimo un bostezo y me incorporo un poco, apoyándome en unos de mis codos.

—¿Qué haces aquí Catnip?

—No quiero dormir en otra habitación…—Susurra antes de que encienda una suave luz de una lamparita que hay pegada en la pared, al menos esto es fácil, cuando intenté darme una ducha los botones no hacían más que hacer que salieran nubes de perfumes.

—¿Has tenido una pesadilla?— ella niega con la cabeza, eso me extraña, ¿qué hace aquí entonces?

—No quiero dormir en otra habitación.—Repite—Quiero estar cerca de ti…—Susurra muy bajo, tanto que prácticamente tengo que leerle los labios para entenderla.—¿Me dejas dormir contigo?

—Creía que estabas enfadada…— No me muevo de mi sitio, por supuesto que puede dormir conmigo, pero quiero algunas respuestas.

— Estaba…—Susurra—Pero el enfado no me sirve de nada…salvo para estar alejada de ti…¿Me dejas?—Suplica eso me hace sonreír un poco.

—No necesitas ni preguntármelo…—Me hago a un lado y ella rápidamente se mete bajo las mantas y me mira tanto que acaba incomodándome—¿Qué pasa?

—Nada…solo que…—Se pega más a mí, dejando todo su cuerpo contra el mío.—quiero sentirte, necesito tenerte cerca—Besa mis labios suavemente pero luego me besa con pasión buscando mi lengua con la suya y enredando sus dedos temblorosos entre mi pelo.

—¿Cerca…o...?—susurro contra sus labios jadeando, porque Katniss tiene ese poder en mí. Me hace jadear, y excitarme con un solo beso.

—Entre mis piernas…dentro de mí…—Susurra y eso me excita más—¿Me haces el amor?—Pregunta de nuevo suplicando.

—Catnip…—Mordisquea mis labios.

—Gale…—Frota su nariz contra la mía—¿Cuánto nos queda para estar juntos antes de entrar a ese infierno? ¿Una semana? ¿Diez días?—La voz se le corta, pero llena sus pulmones de aire y me da un corto beso en los labios—quiero…te exijo…que me hagas el amor todos los días…hasta que entremos…—Luego me mira a los ojos y yo pego mi frente a la suya, tiene la respiración acelerada y su aliento contra mi cara es maravilloso, y no sé qué hacer, si dejarme llevar, y follármela o reprimir el deseo y solo abrazarla con fuerza. No sé qué será más difícil…

—¿Estás segura, Catnip? No quiero que mañana te despiertes y te arrepientas…

—Nunca—me besa en los labios—Nunca, me he arrepentido de estar contigo. Y es algo de lo que nunca me arrepentiré.—baja a mi cuello inclinándose un poco y lo besa y lo lame como sabe que me gusta— Y sé que tu también quieres…Lo noto…— Su mano derecha baja acariciando mi torso desnudo y se posa sobre mi semierección que reacciona contra su mano. Gimo suavemente haciendo que se coloque sobre mí, no tengo que hacer mucha fuerza para que se ponga a horcajadas.

—Acabaré loco por tu culpa, Catnip…años perdiéndonos en el bosque…y ahora…—Le quito la camiseta del pijama y reprimo el gemido al ver que no lleva nada debajo. Acaricio sus caderas y los costados de su cuerpo hasta sus pechos. Me encantan sus pechos, tienen el tamaño perfecto para que entren en mis manos y poder masajearlos a mi gusto, notando como sus pezones se endurecen contra las palmas.

—Ahora deberíamos recuperar el tiempo perdido…— Susurra y se muerde el labio cuando aprieto sus pechos con un poco más de fuerza, acto seguido empieza a mover la cadera haciendo que nuestras entrepiernas se rocen y se froten, consiguiendo que la mía se endurezca más, ¿Cuándo Katniss empezó a ser una mujer sugerente? El sexo la desinhibe de una forma espectacular, me encanta esta Katniss tan sexual.

–Podemos encerrarnos en esta habitación hasta que lleguemos al Capitolio, y luego en donde nos alojemos…— Sugiero, bromeando, aunque no me importaría en absoluto.

—me parece una estupenda idea…—Me besa ahogando suaves gemidillos contra mis labios, si continua así estoy seguro de que sería capaz de correrse y aún no quiero eso, por lo que bajo mis manos a sus caderas y consigo girarnos, ahora ella está tumbada en la cama y yo entre sus piernas.

—Te sobra ropa…

Le susurro al oído antes besar justo debajo de su oreja y recorrer su cuello con besos, bajar por su clavícula, entre sus pechos, donde me permito morder un poco, continuar pos su abdomen besar su ombligo, ir más abajo, tirando de los pantalones del pijama, que al ser elásticos no tengo problemas en bajar junto con su ropa interior. Cuando su pubis aparece ante mis ojos se lo beso lentamente varias veces, haciendo que ella arquee la espalda, mostrándose completamente expuesta para mi, sonrío contra su intimidad y me deshago de la ropa por completo. Es ella misma quien separa las piernas para que vuelva a besar ese lugar, pero no lo hago, estoy demasiado ansioso por sentirme dentro de ella como para pararme en el sexo oral, quizás más tarde. Yo mismo me bajo los calzoncillos, la única prenda de ropa con la que suelo dormir, y vuelvo a colocarme entre sus piernas. Me besa acariciando mi pelo, o despeinándome, aunque cuando me abro paso dentro de ella de un solo movimiento deja de besarme y suelta todo el aire sus pulmones en un intenso gemido.

—Mierda Gale, me van a oír…—Murmura y vuelve a besarme cuando empiezo a moverme extremadamente lento, aunque sea una tortura, oírla gemir suave merece la pena.

—¿Voy a tener que taparte la boca como en tu casa…?

—Puede que si…—Le cuesta decir las palabras, tengo tan estudiadas sus reacciones que sé cuando no podrá contenerse en gritar, como ahora cuando me coloco de rodillas y acaricio su clítoris suavemente don el pulgar de una mano mientras que mis otros dedos acarician su vientre. Sé que tengo que mantenerle la boca ocupada y los hago con mis labios, dejo que los muerda mientras que gime más intensamente, aunque duelan un poco por el puñetazo de esa tarde, estoy seguro de que empezaré a sangrar por culpa de sus dientes. Katniss arquea la espalda llegando a un orgasmo que me aprieta en su interior. Ahora sí que tengo que pegar mi boca más duramente a la suya, tapándosela literalmente con mis labios para que el grito quede entre nosotros.

Me muevo un poco mas suavemente dejando que se recupere un poco del orgasmo, aunque no mucho más porque empiezo a perder el autocontrol, mis movimientos se hacen duros y fuertes, mis propios gemidos se mezclan con los de Katniss que aprieta los dientes para no gritar, me clava las uñas en los hombros, me rodea con las piernas y me impulsa así aun más contra ella, haciendo que el rudo movimiento de mis caderas se acompase con el de las suyas, sus manos abandonan mis hombros, bajan por mis brazos y buscan mis manos, entrelazamos los dedos entre fuertes movimientos y gemidos que apenas controlamos. Cuando Katniss tiene un nuevo orgasmo en el que aprieta los dientes aún más fuerte para no gritar, las contracciones de su interior hacen que llegue al mío casi a la vez.

Luego ella solo suelta una de mis manos y me rodea con ese brazo pegándome a ella con fuerza, con mucha fuerza con ese abrazo y con sus piernas alrededor de mi cadera, como si creyera que voy a irme a alguna parte ahora.

Beso su cuello jadeando y luego sus labios y la miro a los ojos, esta preciosa jadeando bajo mi cuerpo con las pupilas dilatadas.

—Te quiero, Catnip…—Susurro antes de que pueda pensarlo. Ella abre más los ojos se enrojecen, sus pupilas se dilatan más, se llenan de lágrimas que no tardan en desbordarse y correr por sus sienes.— hey…que…no se ha muerto nadie…—Susurro intentando bromear, limpiándole las lágrimas, ella sonríe suavemente mientras que suelta su otra mano y me pega mas a ella, con toda la fuerza que posee, hundiendo su cabeza en el hueco de mi cuello, ¿la he cagado con el "te quiero"? ¿No era obvio ya?

—También te quiero…— Murmura contra mi cuello mientras que noto la humedad de sus lágrimas y me lo besa—También te quiero…

Al final Katniss se queda dormida bajo mi cuerpo abrazándome, no deja moverme de encima de ella. Cuando noto como sus piernas y sus brazos se relajan en torno a mí me aparto con suavidad, ella se acurruca sin despertarse, diciendo algo que no llego a entender y la abrazo pegándome a su espalda. Debería estar feliz porque me ha dicho que me quiere, pero no es así, no puedo estar feliz cuando el tren nos lleva al Capitolio, donde se pondrá en peligro, donde daré la viva por ella. Y sé que lo pasará mal, pero pronto seguirá con su vida, es una chica fuerte, podrá superarlo.

Me despierto sintiendo sus labios contra los míos le devuelvo el beso sonriendo un poco. Cuando abro los ojos ella me está mirando con una pequeña sonrisa también. Aun tiene los ojos enrojecidos pero gracias a la luz que entra por la ventana veo como brillan, y me quedo perdido un rato en los iris de sus ojos, se parecen mucho a los míos, y la gente podría decir que tenemos los ojos igual, pero es mentira. Tengo muy estudiados los ojos de Katniss, un poco almendrados, con el gris parecido al de la plata pulida, que se ponen un poco más plomizos cuando se concentra en disparar se enfada o se excita, aunque esta última versión la he descubierto hace poco, y es la que más me gusta.

—Hey Catnip…

—Hey Gale…—Me besa sin decir nada más, creo que los "te quiero" de anoche la han enternecido— Siento haberme puesto a llorar a noche…

—Es normal…demasiadas emociones, y preocupaciones en esa cabecita…— le golpeo suavemente en la frente con un dedo, ella asiente.

—Pronto vendrá Effie para que nos levantemos a desayunar, vamos a…será mejor que nos levantemos por nuestro propio pie.—Me besa esta vez en la mejilla y se levanta de la cama completamente desnuda y me quedo embobado mirando su trasero, Katniss es pequeñita pero la buena alimentación y tantos años en el bosque le han dado un cuerpo estupendo.—Me voy a dar una ducha…

—¿Sabes usar ese trasto?

—Estuve varios días en el Capitolio antes de entrar en los Juegos, sé usar ese trasto…

—Vas a tener que enseñarme…—ella sonríe.

—Pues ven…te enseño ahora…—entra en el baño y no dudo en seguirla, una ducha con Katniss, nunca se rechaza. Ella se mete dentro de la ducha cuando cierro la puerta del baño, me acerco y me explica que botones hay que marcar para que el agua salga fría o caliente, para que el agua tenga diferentes olores, el gel, el champú, los perfumes…

—Vale…creo que me conformo con agua y jabón normal, ¿Puede ser?—Asiente y aprieta un par de botones y el agua empieza a caer sobre ella, y cierra los ojos, momento que aprovecho para meterme bajo el chorro con ella.

—¿Vamos a compartir ducha?

—Solo por si viene Effie…— Sonrío inocentemente.

—Eso no te lo crees ni tú…— Susurra contra mis labios y me besa suavemente.

A los diez minutos Katniss y yo nos hemos dejado llevar y ella tiene las manos y la cara apoyada en la pared de la ducha mientras que yo me muevo contra su cuerpo desde atrás, agarrado a sus caderas con una mano y acariciando su clítoris con la otra. Bajo el agua, Katniss se contiene menos asique grita suavemente cuando llega al orgasmo, mi orgasmo llega poco después y la pego aún más a mí. Y todo empezó por enjabonarnos el uno al otro. Ahora entiendo la mala idea que habría sido que ella me ayudara en la ducha cuando estuve mal de mis heridas de la espalda.

—Ahora sí que tenemos que salir…—Susurra ella jadeando alzando el brazo acariciándome el pelo a la vez que beso su cuello. La hago girar y la beso dulcemente, aunque es un error que la obligue de nuevo que se pegue a la pared porque su espalda choca contra el panel de botones y una nube con olor a limón nos envuelve a los dos.

–Mierda—Gruño. Katniss ríe a la vez que tose por el perfume.

—Ve acostumbrándote a esto…—Sale de la ducha y se envuelve en una toalla.

—¿Qué?

—Van a ponerte "Guapísimo"—Sonríe.—¿Viste como llegue al distrito? Cubierta de maquillaje y potingues…No vas a librarte de eso…aunque al menos no te van a quitar todo el pelo del cuerpo salvo las cejas y el de la cabeza.—Arruga la nariz.

—Como han hecho contigo…—Ella asiente.—¿Estás segura de eso?—Se queda pensativa.

—Ahora que lo pienso…esto…—Acaricia el vello de mi pecho—Va a desaparecer…

—No van a ponerme ni un dedo encima…

—No hagas tonterías, si no te dejas te sedaran.—Murmura entre cerrando los ojos—Prométeme que no harás tonterías Gale.—me mira a los ojos— El equipo de preparación es muy cargante, y querrás mandarles a la mierda mil y una veces. Pero no lo hacen con mala intención. Son…así de idiotas. Sin más.

—¿Te dolió cuando te quitaron el vello?

—¿Te da miedo el dolor?

—me preocupo por ti.

—Me sedaron…—Susurra.— y te despiertas con dolor de cabeza, así que no sé que es mejor…— Sale del baño y se acerca al armario abriendo todas las puertas y cajones.

—¿Qué haces?

—Buscar ropa, tiene que haber ropa de chica, no sabían en que habitaciones nos íbamos a quedar…— Se agacha en un cajón y saca lo que parece ropa interior,— tienen unos gustos muy raros para la ropa.—Cuando se coloca las bragas entiendo por lo que dicen con gustos raros, aunque si todos los gustos son así no voy a quejarme. Las bragas son color rojo fuego y prácticamente transparentes, mucho mejores que cualquiera de las braguitas que he visto en mi vida. Luego se pone una camiseta y otros pantalones elásticos, de los que son fácil de quitar.— Vístete y deja de mirarme así…

—Sí voy…—Me he quedado como un idiota mirando cómo se vestía, me comporto como un gilipollas enamorado.

—No creo que falte mucho para llegar al Capitolio. ¿Intenta portarte lo mejor posible vale?

—No prometo nada…—Resopla.

—Por favor Gale…

—No. Prometo. Nada.— Repito más lentamente. Ella resopla y sale de la habitación dejando en el ambiente el perfume a limón.

...


Nota de autor: No pasa gran cosa, solo que el enfado de Katniss no es tan enfado si le pide dormir juntos de nuevo...

Actualizo martes y viernes.

Besos de fuego!