Disclaimer: The Hunger Games no me pertenece.
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Peeta
Ver subida a Katniss en la cuadriga me encoge el corazón dolorosamente, aunque no puedo negar que está impresionante. Supongo como ella y Gale son, mortíferos, como las brasas de carbón. Ni todo el maquillaje del mundo puede esconder sus ojos grises, que no miran a ningún lado en particular, solo al frente, altiva, distante con todo el mundo salvo con Gale, a quien agarra la mano con los dedos entrelazados. No entiendo como puede ser tan doloroso verles juntos si al fin y al cabo Delly y yo estamos haciendo prácticamente lo mismo. Aunque mi compañera mentora y yo solo nos hemos acostado una vez, estoy casi seguro que ellos lo han hecho más veces, y a saber desde cuando, aunque creí a Katniss cuando volví de la Gira y me dijo que ella y Gale no se habían acostado, supongo que eso vino después.
Cuando Snow empieza el discurso de bienvenida al Vasallaje yo sigo sin poder apartar la mirada de los trajes iluminados de mis compañeros, ahora mis tributos. Qué mal suena eso.
—Están increíbles…—Susurra Delly a mi oído—Dan bastante miedo…
—Sí, bueno, ellos son…así…como brasas ardiendo a punto de explotar...saben cazar no son cándidos como tú, y sé que no les importan los patrocinadores…
—Necesitan patrocinadores…Por si acaso.
—Los van a tener…Katniss, bueno es una estrella aquí, y Gale es…
–Atractivo…será como Odair en sus juegos.—Ella acaba la frase por mí— No es que sea mi tipo no me mal interpretes, ya sabes que yo…–Noto como le cuesta seguir la frase— Pero Gale…ya sabes, en el colegio todas le andaban detrás…
—Lo sé…—Suspiro, claro que lo sé, y los celos me comían por dentro cuando sabía que se perdía todas las tardes con Katniss en el bosque. Siempre imaginé que hacían más cosas a parte de cazar. Como medio distrito.
—Estoy metiendo el dedo en la llaga, lo siento…—Me susurra apartando la mirada mordiéndose el labio.
—No, eso es…ya es pasado…—Susurro y me acerco a su oído— Te besaría aquí si pudiera…— Ella abre mucho los ojos y me mira sorprendida y ruborizada. Pero no puede decir nada más porque el himno suena y el resto de mentores empiezan a bajar con sus tributos.
—Tenemos que bajar…—Dice por fin.
No sé donde se ha metido Haymitch, solo nos dijo que esto podíamos hacerlo solos, así que Delly y yo estamos solos entre los demás mentores que nos miran como si fuéramos corderitos en mitad de una jauría de lobos. Sobre todo los enormes mentores del distrito uno y dos, son más grandes que sus tributos, incluso la mujeres lo son. Cuando por fin podemos alejarnos de ellos nos acercamos a Katniss y Gale. Como tengo que seguir con el teatro de la pareja feliz me acerco más a ella y la beso dulcemente, ella me rodea el cuello con sus brazos y me besa de igual forma aunque su beso es diferente, esta tensa cuando lo hace. Nos separamos cuando Gale carraspea.
—Ya vale tortolitos…—Murmura él con la mandíbula visiblemente tensa, temo que en cualquier momento me dé un puñetazo, esta tarde hemos tenido momento muy incómodos, con su preparación, como cuando intentaron quitarle el vello del torso, que les costó al equipo sudor y lagrimas, o cuando borraron la mayoría de las cicatrices de su espalda porque el ungüento apestaba y escocía. No sé cómo no golpeo a alguno de ellos y como al final se dejo poner el traje ajustado que Portia creó.
—Perdón…—Murmuro y me separo de Katniss que casi como si Gale fuera un imán se pega un poco más a él hasta que sus manos se rozan.— Será mejor que subamos a nuestro piso…
—Sí, quiero quitarme este horrible disfraz de una jodida vez.—Gale se dirige sin esperarnos a los ascensores.
Esperando frente al ascensor esta la chica del distrito siete, Johanna, una antigua vencedora, peleándose con las hojas enredadas en su pelo, gruñendo y maldiciendo.
—Mi estilista es una idiota, siempre con este asunto de los árboles y la madera, es prácticamente el mismo disfraz todos los malditos años. Creo que hasta reutilizan la maldita tela.—Mira a Gale y le parpadea teatralmente un par de veces, la chica es muy bonita, y hasta se la podría calificar de dulce si no fuera por lo bocazas que es, y porque asesinó a los tributos profesionales sin pensárselo dos veces en sus juegos.—me ayudas con esto ¿por favor?— Vuelve a parpadearle y el asiente, le quita el tocado mientras que noto como Katniss frunce los labios. Luego Johanna me mira a mí.—Siento que no hayáis podido disfrutar mucho de vuestro amor…—Mira a Katniss mientras que se baja la cremallera de su vestido-corteza—estáis estupendos…no como yo…—Se acaba de quitar el vestido y lo lanza de una patada antes de subirse en el ascensor.
—Supongo que no somos los únicos en no poder disfrutar del amor…—Murmura Katniss siguiéndola con el ceño fruncido. Johanna la mira un segundo con la boca abierta pero luego recuera su compostura natural.
—Bueno, uno de nosotros saldrá de ahí…¿Qué harías si sales, guapo?—Le pregunta a Gale haciendo que tenga que fijar la vista en ella, como me pasa a mí, es inevitable que sus ojos caigan un poco más debajo de su cara, ¡por dios está desnuda!
—Supongo que lo mismo que tú, Johanna— Vuelve a levantar la vista a los ojos, de la chica y ella vuelve a fruncir el ceño.
— Sí, supongo…— ella le sonríe autosuficientemente y estira sus brazos para coger la especie de corona que lleva puesta.— Estas un poco ridículo con ella puesta sin iluminar, aunque el traje…—baja la vista por el cuerpo de Gale mordiéndose el labio, y creo que solo lo hace por incomodarle, o incomodarnos, al menos a mí la conversación no me está gustando nada, y apuesto que a Katniss tampoco.—medio Capitolio pagaría por estar en mi lugar ahora mismo…
—¿En un ascensor rodeados de chicos del distrito doce?—Intento salir del paso.
—Algo así, no sois simples chicos…—me guiña el ojo, y el ascensor se abre y ella sale contorneándose.
—¡Esto lo repetiremos!– Grita girando la esquina.
Cuando miro a Delly ella tiene la boca abierta por la sorpresa del momento, creo que se ha quedado tan anonadada que no ha podido decir nada más, en cambio Katniss tiene una clara expresión de enfado en el rostro. Supongo que por el ¿coqueteo? De Johanna. Cuando el ascensor se abre en nuestro piso se adelanta, Gale ríe suavemente y la sigue.
—Catnip, ¿en serio te mosqueas por eso?
—¿Qué si me mosqueo? ¡Solo le ha faltado tirarse encima de ti!.— Luego me mira a mí—¡y de ti también!— Gale ríe más.
—Venga ya, Catnip, solo estaba…intentando intimidarnos…
— Estaba ligando…
—Hizo lo mismo que Finnick contigo antes…ellos dos están juntos. Lo sabes, lo has visto.
— Ya pues…—Le mira un segundo a los ojos pero parece que se lo piensa mejor.— Voy a quitarme el maquillaje y esto…
— Voy contigo…—Katniss no pone ninguna objeción y él la sigue hacia la zona de las habitaciones.
Delly y yo nos vamos hacia el salón y ella se sienta en uno de los sofás, recostándose hacia atrás con los ojos cerrados. Parece pensativa, ojala pudiera meterme en su cabeza y saber qué es lo que piensa.
—Supongo que podemos decir que están juntos ¿no?—Murmura al cabo de unos segundos.
—No te entiendo…
—Gale y Katniss, son…novios, o como quieras llamarlo.
—Katniss no me ha dicho nada…si fuera así me lo habría dicho…—Abre los ojos y me mira.
— ¿De verdad crees eso? —Susurra—Katniss no va a ponerle nombre a lo que tiene con Gale. Pero se besan, duermen juntos, se acuestan y se miran como…enamorados.
— Entonces como tú y yo…
—No me miras como enamorado…—Murmura y yo no sé qué decir porque no sé lo que siento por ella y qué siento por Katniss, las dos sensaciones se parecen demasiado.
—Delly…
—No tienes que decir nada, Peeta. Sé lo que hay…— Se inclina y me besa primero en la mejilla y luego en los labios.— Y también sé que Gale quiere salvar a Katniss, y Katniss a Gale. Si ella sobrevive, va a necesitarte…y yo no puedo…no puedo interponerme ahí…
—No, no, no. No te interpones en nada…No te has metido por el medio en nada, Delly, solo he empezado a sentir cosas por ti…cosas que no vi antes porque estaba cegado por el amor platónico.—La beso.
—prefiero…no tocar ese tema…—Murmura— tenemos que pensar en si aceptamos lo que Gale quiere o lo que quiere Katniss…—me mira a los ojos—Supongo qué sé tú opción, pero ella no quiere…lo sabes…
—Lo sé, pero no va a poder hacer nada para evitarlo…
—Lo hará…sabes cómo es Katniss…
—Lo entenderá…
No podemos seguir hablando porque Effie aparece con Haymitch murmurando con su chillona voz y su acento capitolino que tanto me pone los pelos de punta. Unos minutos después aparecen Gale y Katniss. Sin maquillaje y con ropa cómoda, aunque al cuello siguen llevando los colgantes de oro que tanto llaman la atención de nuestra acompañante. Tienen el pelo húmedo y los labios hinchados, Katniss tiene las mejillas sonrojadas más de lo normal, y sus labios están curvados hacia arriba y tiene esa cara de relajación que se le queda cuando hacíamos el amor. No tengo que atar muchos cabos para saber que de nuevo ella ha ayudado con la ducha a Gale y ha acabado en sexo o algo así.
Cenamos en un cómodo silencio, y digo cómodo porque ni Effie parlotea más de la cuenta, cosa que creo que todos agradecemos después de lo mucho que ha alabado los dos colgantes iguales de Gale y Katniss. Cuando la cena acaba, Katniss se levanta y dice que se va a su habitación, que está cansada. Le susurra algo al oído a Gale y se va. Delly suspira un poco y me acaricia el muslo por debajo de la mesa, supongo que cree que eso me molesta, pero, aunque no es una sensación agradable no es tanto como suponía, supongo que le debo gran parte a ella. Le sonrío y ella me besa en la mejilla.
—Yo también me voy a descansar…—me mira a los ojos.
—Te veo en un rato…—Le susurro indicándole que voy a dormir con ella. A lo que Haymitch resopla. Cuando Delly abandona el salón Effie también se retira porque mañana tenemos un día muy, muy importante.
—Así que vais a dormir con ellas…
—¿Algún problema?—espeta Gale— No sé cuánto tiempo me queda de vida, así que si Katniss quiere pasarlo conmigo, voy a pasarlo con ella.—lo dice apretando los dientes y luego me mira a mí— Espero que lo entiendas, aunque se te ve más que feliz con la zapatera…
—Lo entiendo.—Murmuro.
—Bien chicos, no quiero entrar en vuestros amoríos y cuartetos amorosos que me importan una mierda siempre que tú y Katniss guardéis las apariencias para la audiencia.–Haymitch carraspea y bebe de una copa de licor— vais a dormir con esas señoritas o…hacer lo que os venga en gana, pero os quiero a ambos aquí a las tres de la madrugada. Sin ellas.
—¿Para qué?—Pregunta Gale.
—¿No quieres salvar a tu chica? Tú ven. Ahora id a descansar un rato.
Gale me mira unos segundos pero luego se retira de la mesa empujando la silla con fuerza. Creo que nos va a dar más problemas que ventajas, es como Katniss solo que más rebelde y le importan menos las cosas salvo ella.
Cuando llego a la habitación de Delly, ella esta tumbada y de fondo se oye una música suave, parece cansada, así que no tardará en dormirse, espero no dormirme yo, aún quedan varias horas para las tres. Nada mas tumbarme ella aprieta un botón para que la música deje de sonar y me abraza. Sonrío y dejo que se apoye en mí a la vez que acaricio su espalda. No tarda mucho en quedarse dormida como había predicho.
Paso las siguientes horas acariciando la espalda de Delly, pensando en lo qué querrá Haymitch y en que espero que sea un plan para sacar con vida a Katniss de la arena. La necesito viva, aunque esté rota de dolor por la pérdida de Gale.
Justo cuando faltan cinco minutos para las tres, aparto suavemente a Delly de mí que sigue dormida y salgo de la habitación. Haymitch ya está allí y un minuto después aparece Gale con cara de sueño, supongo que la misma que la mía. Haymitch no dice nada, solo nos hace un gesto y nos lleva al ascensor.
—¿Dónde vamos?
—A la azotea.
—¿Por qué?—Murmuro.
—¿No has oído lo de que las paredes oyen? Más vale prevenir, chaval.
Subimos al ascensor sin decir nada más y en el último piso seguimos a Haymitch hasta unas escaleras para llegar a la azotea del edificio. Cuando llegamos a lo más alto y él abre la puerta la brisa cálida del verano nos golpea en la cara. La azotea es enorme y está levemente iluminada por las luces de la ciudad. Creo distinguir una estructura con techo al fondo, Haymitch se dirige hacia allí, según avanzamos empieza a oler a flores y empezamos a oír murmullos. Gale frena en seco y me golpeo contra él.
—Hay más gente ahí.
—Sí, hay más gente, mueve el culo, chico, llegamos tarde.
—¿Cómo que llegamos tarde? ¿De qué va todo esto, Haymitch?—Pregunto preocupado, mi mentor se acerca a nosotros y tira de nuestras mangas.
—Moveros, maldita sea…
Nos sigue empujando hasta esa especie de invernadero cuando entramos por una pequeña puerta que tiene a la luz de unas pocas velas puedo ver que allí hay otros tributos: Finnick, Johanna, Beetee y un hombre que no conozco. No entiendo nada, y Gale tampoco porque mira con el ceño muy fruncido a Haymitch.
—¿Qué es esto, borracho?—Gruñe Gale.
—¿No les has explicado nada?— Pregunta Finnick mirando a mi mentor, está apoyado en una de las pareces y tiene a Johanna apoyada en él y rodea su cintura con los brazos.
—He preferido que lo hicierais vosotros…
— ¡¿Explicar el que?! No tengo nada que escuchar de ellos.—Gale grita e intenta salir por la puertezuela, pero Haymitch se lo impide.
—¿Quieres bajar la voz descerebrado?—Murmura Johanna.—¿Quieres despertar a medio Capitolio?
—Deja que te expliquemos las cosas y luego si quieres te vas. Pero esto te interesa.—Dice el hombre que aún no conozco, no me suena de haberle visto antes. No parece un mentor, y ese acento…
—¿Quién eres tú?—le espeta.
—Perdona que no me haya presentado, que mal educado…—Se acerca a Gale—Soy Plutarch Heavensbee , el nuevo Vigilante en Jefe.
...
Nota de autor: Plutarch parece que tiene algo que decirles...
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