Disclaimer: The Hunger Games no me pertenece.


...

Katniss

Me dirijo hacia la zona de armas con Gale pisándome los talones, paso de las espadas y de las armas de fuego, de éstas últimas nunca hay en la arena, por lo que ni me molestaré en aprender a usar una. Voy hacia los arcos, cojo uno y se lo tiendo a Gale. Él lo coge y lo sopesa.

—Es más pesado que los que tenemos.

—Sí—Le contesto—Y las flechas son más ligeras, prueba con las dianas primero, luego, podemos probar con los objetivos móviles.

—Está bien…—lleno un carcaj con flechas y se lo coloco al hombro a Gale, luego me lleno uno para mí. Me quedo un poco por detrás de Gale y veo como coge una flecha, la sopesa al igual que el arco. Tensa el arco, apunta y suelta la flecha. Le da en el brazo al monigote con una diana en el centro.

—Mierda—Gruñe y yo me río.

—Te dije que eran diferentes, y aquí no hay viento…—Me pongo detrás de él—las flechas son como la mitad de pesadas…—Susurro cogiendo una flecha. Cierro los ojos, apunto y disparo. Le da en la cabeza al monigote de la diana. Gale resopla.

— ¿Estas haciéndote la chula, Catnip?

—Claro que no, estoy enseñándote…como cuando te enseñe en casa…¿Lo recuerdas?

—Claro que lo recuerdo…Una cría de doce años que me llegaba a la altura del pecho enseñándome a como tensar el arco, tuviste que subirte sobre una piedra para estar a mi altura…—Sonrío.

—No tengo la culpa de que seas tan alto…–Le doy un puñetazo en el hombro.

—Hey…bruta…—Sonríe.— Ya verás como ahora lo hago mejor. Apunta con el arco y dispara. Le da al muñeco en un hombro.

—Casi…—Sonrío de nuevo, vuelvo a disparar y le doy en el pecho al muñeco.—A la tercera va la vencida. A mí también me costó el año pasado usar estos arcos…–Gale se coloca y cuando dispara su flecha le da justo al lado de la mía.—Buen tiro…

Me separo de él y me coloco frente a otra diana, me dedico durante un rato a dispararle a la diana, intentando darle en el mismo punto siempre, o proponiéndome sitios difíciles, como la mano, la punta de los dedos o incluso donde estaría el ojo. Cuando acabo con la reserva de flechas Gale me está mirando.

—Probamos con algo más emocionante, ¿Catnip?

—Vas a flipar…—Sonrío y le cojo de la mano sin importarme como pueden llegar a mirarnos, porque noto ciertas miradas y me dirijo a la sala de entrenamiento con objetos móviles.— Esto hace que puedas elegir cuantos contrincantes quieres, la dificultad, las personas que van a participar y el arma que vas a usar.

—Vaya…esto es…

—El Capitolio…—Susurro.

—¿Empezamos con diez?—me susurra al oído, esta tan cerca que me pone nerviosa, debería decirle que no hiciera eso.

—Diez me parece perfecto. Nivel difícil, nosotros dos y arco…

Cuando entramos en la sala las luces se apagan un segundo y al segundo siguiente una especie de holograma está corriendo hacia nosotros. Yo le disparo y desaparece, pero no me va a dar tiempo a coger una nueva flecha antes de que el que está detrás de ese me lance una lanza. Pero ahora Gale está aquí y le dispara él. Solo quedan 8. Nos compenetramos para acabar con esos ocho en una especia de sincronización que parece pactada pero que nos sale de forma natural, tan natural como es para nosotros respirar. Cuando la simulación acaba ambos estamos jadeando y le sonrío un poco. Cómo me gustaría abrazarle ahora pero no puedo, porque el resto de tributos nos están mirando a través de una pared de cristal. La mirada de Johanna sobre Gale no me gusta nada. Cuando le miro de nuevo, veo como él también tiene su mirada fija en ella y sonríe levemente. Era lo que me faltaba. Eso me enfada por lo que salgo de la sala sin decirle nada. Paso junto a Johanna y la empujo con el hombro.

—¡Hey! ¿Hay algún problema contigo descerebrada?

—Solo uno, ¡tú!—Le grito sin parar de andar hacia la salida. Cuando cojo el pomo de la puerta oigo un silbido y como mi trenza se mueve, luego un golpe seco contra la madera de la puerta. Justo al lado de mi cabeza hay un hacha clavada. La ira me invade, todavía tengo el arco en la mano por lo que cojo una flecha y me giro, apunto a la chica, pero Gale se pone en el medio.

—Katniss, baja el arco…

—¡me ha lanzado una hacha! ¡Gale! ¡Podía haberme matado!

—Si hubiera querido matarte tendrías el hacha clavada en la espalda, encanto—me guiña un ojo—Más te vale que no me empujes así de nuevo—Murmura detrás de Gale. Luego tira de su camisa. Veo como Gale le dice algo pero no llego a entenderlo eso me enfada más y salgo de la sala.

—¡Katniss! ¡Catnip! ¿Dónde coño vas?

—A nuestro piso, no me apetece entrenar más.

—Venga ya, Catnip…La empujaste…

—Pues si me lanza un hacha por empujarla suavemente porque estaba en el medio, si la piso, de decapita.

—Te repito que no quería hacerte daño, creo que la chica tiene buena puntería con las hachas.

—Deja de defenderla…si tanto te gusta, lárgate con ella.

—Estás empezando una escena de celos.

—¿Celos? No son celos.—Tomo aire profundamente— He visto como te mira y sonríe, como la sonríes…no me lo niegues—le apunto con el índice.

—No te lo niego…

—¿Entonces…Johanna te gusta o algo así?—Eso sí me pone celosa.

—Ella está con Odair.

—No me has contestado a la pregunta.

—¿Cómo me va a gustar? Apenas la conozco…

—Como si eso importara. La chica es…bueno…

—¿Atractiva?

—Y guapa—Añado.—No puedo creer que…—Le miro a los ojos porque me parece increíble que a Gale le guste la chica esa y la anteponga a mí…duele tanto que creo que se me olvida respirar.

—No es lo que piensas, Catnip, no sonreímos porque nos gustemos.

—Entonces vas a tener que explicármelo porque no lo entiendo.—Me cruzo de brazos y el mira hacia todas partes.

—No puedo explicártelo.

—No puedes…claro…—Resoplo— Suena a excusa…

—Catnip, Haymitch me dijo que eran amigos, que confiara en ella.

—No puedes confiar en alguien que luego intentará matarte…

—El año pasado confiasteis en esa niñita…—Qué me recuerde a Rue me duele— aunque sabias que o la matabas o les mataba…

—Eso es diferente…era una niña… y ella es una antigua vencedora…

—Por eso mismo me fio más de ella que de cualquiera. ¿Crees que está contenta por estar aquí? ¿Además con él? Ella, como nosotros, sabe que solo hipotéticamente puede salir uno de ellos. Ella le habrá elegido a él, y él a ella. Me fio de ellos. Al menos de momento.—Suspiro. Ellos están en la misma situación que nosotros. Lo sé, pero eso no quiere decir que tengamos que llevarnos bien, y por lo que parece yo a ella no le caigo ni un poco bien, y ella a mí tampoco.

—No creo que nos podamos llevar bien ella y yo…acabaremos discutiendo y esa vez o le clavaré una flecha o ella a mí el hacha.—Pienso que quizás eso sería bueno, una pelea con Mason, que me matara, Gale podría culparla a ella y alejarse de ellos. Podría sobrevivir solo perfectamente. Sé que puede ganar.

—Volvamos dentro…no podemos irnos…—Resoplo.

—Está bien…volvamos.

Entramos de nuevo y durante todo el día noto como Johanna sigue mirándonos mientras que pasamos por las diferentes secciones. Cuando nos acercamos a la sección donde está la madera donde enseñan a hacer fogatas, los tributos del tres están intentando hacer fuego con dos palos, pero no lo hacen nada bien. Beetee me mira cuando me agacho y le digo que hay que mover el palo muchísimo más rápido y apretar más fuerte. Miro a Gale, él y yo hemos encendido un fuego muchas veces así, aunque por lo general recordamos llevarnos un paquete de cerillas. Me quito el cordón de mi zapatilla y lo enrollo al palo que están usando ellos, Gale sujeta el palo firmemente haciendo la presión exacta. En unos pocos minutos hemos conseguido que la yesca prenda y hacemos un pequeño fuego. Los tributos del tres me caen bien, no son ruidosos, y aunque no parece ser muy buenos supervivientes son listos, con ellos si haría una especie de alianza, aunque no sé si por pena.

A la hora de la comida tenemos que quedarnos allí en la sala de entrenamiento, Gale coge un plato y se sirve una buena cantidad de comida de una mesa, le imito y nos sentamos alejados del resto. Aunque no por mucho tiempo porque al poco veo como se acercan Johanna, Finnick y la anciana de su distrito, Mags, creo que se llama. Resoplo cuando Johanna se sienta al lado de Gale.

—No pude decirlo antes, pero bonito espectáculo dentro de la salda de hologramas.—Le muestra su mejor sonrisa, sin duda falsa.

—No fue un espectáculo.—Gale coge un trozo de carne y se lo mete en la boca—Katniss y yo estamos acostumbrados a disparar a cosas que se mueven más rápido y son más pequeñas.

—Así que también eres una especie de cazador…—Murmura la chica dándole un mordisco a un bollo de pan— De eso Haymitch no nos dijo nada—Habla con la boca llena, y apenas se le entiende.

—No soy una especie de cazador, soy cazador.

—Crecimos juntos en el bosque—Le indico sin mirarla—El año pasado cuando me atraparon estaba con él. Podían haberle cogido a él…—Susurro y es algo que me aterra pensar, no puedo imaginar cómo tuvo que sentirse él al no encontrarme, cómo fue decírselo a mi madre y a Prim.

—SI le hubieran cogido a él, seguro que los juegos habrían sido más divertidos…Porque la historia de amor se pasaba de empalagosa—Me mira.

—Siempre podías haber apagado el televisor, tus tributos murieron pronto.

—Tampoco es que estuviera muy atenta, pero la escenita de la cueva la repitieron mil veces…—me guiña un ojo, y no solo me tenso yo, si no Gale también lo hace a mi lado, supongo que él también lo vería.

—les gustan las cosas que dan que hablar. ¿Vais a imitarnos? Con lo exhibicionista que eres, no creo que te moleste mucho. Y a él ya le ha tenido medio Capitolio en la cama…

—No te pases descerebrada…

—Johanna…—Murmura Gale—Solo está enfadada porque le lanzaste un hacha.

—¡Gale!—Le reprendo, pero como puede tener esa especie de confianza con ella como si se conocieran de toda la vida.

—Catnip, ya sabes lo que opino.

— Y ya sabes lo que opino yo.

Me levanto dejando mi plato allí casi sin tocar y vuelvo hacia donde están las dianas, no me apetece estar con nadie. Me enfada esa especia de alianza que ha hecho Gale sin consultarme. Y no debería importarme, porque al fin y al cabo yo voy a morir en las primeras horas de los Juegos. Pero no quiero que jueguen con él y cuando esté solo le clave un hacha en la espalda, como estoy segura de que Mason podría hacer. Gale no me sigue y eso no sé si me gusta o me disgusta. Él y yo no volvemos a coincidir hasta unas horas más tarde cuando me acerco a la sección de nudos. Finnick y Mags están con él, el primero le está enseñando a hacer un nudo especial a mi compañero. Me quedo mirándoles en silencio, no sé si se han percatado de mi presencia.

–¿Entonces no vas a cambiar de opinión?—Dice el chico de pelo broncíneo mientras que maneja la cuerda hábilmente.

—Tiene que saberlo, mira como está…—Por un segundo pienso que mi amigo está hablando de mí.

—Podría joderlo todo…—Murmura Finnick de nuevo mordiéndose el labio acabando el intricado de cuerda.

—me arriesgaré es eso o…—Gale corta la frase porque Mags le da un codazo y dice algo inteligible, luego los tres me miran.—Catnip…

—¿De qué hablabais?

—Mira— Me dice enseñándome su cuerda— Nuevos nudos para trampas. Tendré que enseñártelos.—Entrecierro los ojos porque no me responde, en cambio se acerca a mí como si nada y coloca la cuerda alrededor de mi muñeca. Cuando tiro esta me la aprieta fuertemente.

—Hace daño…

—Así no se nos escapará ningún bicho, Catnip.

—Algún día tendrás que explicarnos ese mote tan extraño, Catnip—La que faltaba, miro hacia atrás y veo a Johanna jugueteando con un hacha y su con sonrisa más socarrona. Que me llame así no se lo consiento, solo Gale puede llamarme así.

—Hey…—Se adelanta Gale— Así solo la llamo yo.—Mira a la chica seriamente.— Espero no volver a oírte esa palabra en la boca.

—Solo preguntaba por el mote, no tengo intención de llamarla otra cosa que no sea descerebrada.—Gale sonríe un poco eso y yo frunzo el ceño.

—Tiene una historia muy larga…—Le digo yo, no quiero contárselo, es algo de él y mío.

—No es tan larga en realidad.— Gale me coge de la mano que tengo atada y entrelaza sus dedos con los míos mientras que con su otra mano deshace los nudos para soltarme la muñeca— Cuando nos conocimos creo que le di un poco de miedo. Le sacaba casi dos cabezas, y estaba sola en el bosque, cazando.

—¿Qué edad…?—Pregunta Finnick.

—Doce—Le respondo yo— Y él catorce.

—El caso es que cuando me dijo su nombre estaba completamente roja y solo lo susurró, y yo entendí Catnip y no Katniss. Y desde entonces ha sido mi Catnip.—me besa en la cabeza aunque puede que los vigilantes nos estén observando.

—Bonita historia…—Susurra Johanna, y esta vez noto algo diferente en su voz, como si lo dijera de verdad, sus ojos van de donde me ha dado el beso Gale a Finnick y suspira.

–Algún día tendréis que contarnos como dos tributos de distritos diferentes están…

—¿Liados?—Acaba ella la frase de Gale.

—Los consejos en sus primeros Juegos como mentora es a lo que nos llevaron…—No entiendo como hemos llegado a estar hablando de amor y sentimientos con otros tributos. Mags acaricia la cara de Finnick diciéndole algo que parece que solo él entiende.

Por suerte la charla se acaba porque un sonoro pitido indica que las horas de entrenamiento han acabado. Esperamos a que el resto de tributos se dirijan al ascensor y nos quedamos los últimos para subir. Cuando el indicador del piso marca el numero tres Finnick se gira hacia Johanna y sin importarle que estemos delante la besa en la boca, ella se aferra a su camiseta hasta que la campanita indica que hemos llegado al piso cuatro y Mags y él tienen que bajarse. Cuando las puertas se cierran la expresión de Johanna cambia levemente, sigue aparentando la chica dura que se supone que es, pero aprieta más la mandíbula y sus cejas se juntan un poco más en su entrecejo. Intento ponerme en la situación de que Gale fuera de otro distrito y solo le viera dos semanas al año, y además ahora sumándole que entraran juntos a los juegos. Cuando Johanna sale del ascensor se despide con un "hasta pronto".

En nuestro piso ya nos están esperando con la mesa puesta y sentados para cenar, yo preferiría darme una ducha antes porque debo de apestar un poco, pero como apenas comí me muero de hambre, asique me siento con ellos, me pregunto a qué habrán dedicado el día Delly y Peeta, y eso me descoloca un poco, porque en realidad no tienen mucho más que hacer que hablar con patrocinadores, luego pueden pasar las horas muertas haciendo vete tú a saber qué. Gale les da un repaso general sobre lo que hemos hecho, incluso añade lo del hacha y Johanna cosa que hace reír con fuerza al borracho de Haymitch.

Cuando nos retiramos a la habitación yo voy directa al baño para ducharme, ni siquiera le pido a Gale que me acompañe, aunque lo hace. Aprieto los botones para que el agua empiece a salir mientras que me desnudo delante de él, me ha visto tantas veces desnuda que ya no me incomoda como antes, es más, me gusta esa forma que tiene de mirarme desnuda.

—Tengo que hablar contigo.—Me dice cuando estoy solo con las bragas y en un susurro, como si alguien pudiera oírnos.

—¿Qué?

—Vas a tener que confiar en mí todo lo que puedas Catnip— Se quita su camiseta y sus pantalones, nunca dejará de impresionarme su torso desnudo, con o sin vello, con o sin cicatrices en la espalda.

—Normalmente cuando alguien dice eso es que ha hecho algo malo…— Susurro mientras que se desnuda del todo, luego se acerca a mí y tira de la cinturilla de mis bragas hacia abajo, sentir su aliento tan cerca de mi entrepierna cuando se agacha para que las saque de mis piernas me altera la respiración.—Gale…—tiro de su pelo para que suba a mi altura. Él me empuja suavemente de las caderas y me mete en la ducha.

—No puedes decirle a nadie que te lo he dicho, ni a Peeta ni a Delly. Hay un plan, no puedo decirte mucho más porque tampoco sé yo mucho más. Pero Haymitch sabe que si sobrevivimos juntos, podremos salir los dos de la Arena.

—No creo que se pueda repetir lo del año…—me corta con un beso.

—Tendremos que confiar en que sí se puede. Salir de la arena juntos y para ello necesitamos a los más fuertes, y los más fuertes son Finnick y Johanna.–le miro un segundo a los ojos y el está suplicándome que le haga caso, que confie en él. Parpadeo un poco porque quiero creerle, pero también me aterra que todo sea una mentira para hacerme creer que el también va a vivir y dejarle que me proteja.

—¿Entonces nos protegeremos el uno al otro…?—Susurro—nada de elecciones de quien sobrevive.

—Nada de elecciones—me besa en los labios—Podremos estar juntos para siempre si es lo que quieres…—Hago que me mire a los ojos.

—Está bien, juntos…para todo…con…ellos…—Arrugo la nariz—Pero si tu mueres, si te matan. El distrito doce se queda sin ganador. Si llegamos al final e intentas…algo… yo…—Suspiro—No voy a vivir sin ti. Entiende eso.— Gale sonríe un poco y luego ataca mi boca con pasión, unos minutos después estamos haciendo el amor en la ducha como ya es habitual desde que fuimos cosechados.

...


Nota de autor: Y de nuevo aquí esta vez con un entrenamiento movidito...Johanna tiene caracter...

Siento no haber podido actualizar ayer, me fue imposible, estuve muy ocupada. A partir de ahora, pasaré a actualizar miercoles y domingos, como actualizaba "Mi objetivo"

Besos de fuego!