Disclaimer: The Hunger Games no me pertenece.


...

Peeta

Despierto cuando la luz que entra por el enorme ventanal empieza a molestarme. Me siento como si solo hubiera dormido cinco minutos. Y quizás lo haya hecho porque después de la pesadilla de Delly y de consolarla, por decirlo de algún modo, me costó volver a dormirme. Cuando me muevo, noto como ella se acurruca contra mí, está tan desnuda como yo, y la piel suave de su vientre choca contra mi cadera. El consuelo empezó con un abrazo y siguió con besos, pero al final ella y yo acabamos de nuevo haciendo el amor. Ninguno de los dos puso resistencia. Ella lo necesitaba, y yo me deje llevar por la perdición que son sus labios y su cuerpo.

Con todo esto parece que lo que sienta por Delly solo es carnal, pero no, hacer el amor con ella solo es un plus a la relación tan extraña que tenemos. No somos pareja. Pero tampoco somos amigos, porque los amigos no se acuestan ni se desean como deseo a Delly, como creía que solo desearía a Katniss, ahora sé, que lo que sentía cuando estuvimos juntos Delly y yo aquel par de meses era deseo en lo más profundo de su palabra, tuvo que ser Katniss quien me lo enseñara. Y además creo que la quiero, no con un enamoramiento profundo, pero la quiero.

Como cada mañana de las que llevamos aquí no tenemos que hacer gran cosa. Hemos hablado con algunos patrocinadores, gente que adoraba a Katniss del año pasado y gente que ha caído en una especie de amor platónico por Gale, Delly dice que es normal porque el chico es muy guapo, aunque yo no lo veo para tanto.

Haymitch y yo también hemos dedicado tiempo a hablar con gente que está preparando el rescate de los tributos en la arena. Parece que el trece (aun me parece increíble que exista un distrito trece) posee aerodeslizadores y los usaran para ello. A escondidas hemos conseguido hablar con mentores de otros distritos. Entablar la conversación no fue fácil, y hubo algunos más dispuestos que otros, pero la mayoría de mentores nos escucharon. Tenemos a los distritos once, ocho, siete, seis, cuatro y tres, sumándonos nosotros, eso es más de la mitad de los distritos. ¿será suficiente para empezar una revolución? Haymitch piensa que con la ayuda del trece si, y que después de lo que Gale, Finnick y el resto hagan dentro de la Arena los demás distritos se nos unirán. Yo no lo tengo muy claro, pero si con eso conseguimos que Katniss sobreviva y no se venga abajo por la muerte de Gale, me vale.

Delly me saca de mis ensoñaciones cuando se mueve contra mí y su pierna derecha me rodea las caderas, el interior de su muslo roza mi entrepierna y tengo que reprimir al jadeo en mi garganta. Se está despertando. Beso su cabeza y cuando levanta la vista para mirarme beso su frente. Luego cuando sonríe beso sus labios.

—Buenos días…

—Buenos días, cielo…— le contesto acariciando su espalda.—Has dormido mejor ¿no?

—Sí…—Se frota los ojos– Siento lo de anoche…

—No era la primera vez, y no pudo acabar de mejor forma…— Ella se ruboriza suavemente.

–Sí…Quizás así no me importaría tener más pesadillas, si eso significa que vamos a acabar…

—¿Haciendo el amor?—Ella asiente y yo sonrío.—Para hacerlo no necesitas tener pesadillas, Delly.

—Desde la noche antes de la Cosecha no lo habías intentado…—Susurra ella.

—No sabía si tú querías…no quería que te sintieras obligada…

—¿Sentirme obligada a hacer el amor contigo, Peeta? ¿En serio? Puede que fuera virgen pero no tonta…—Se le enrojecen las mejillas.

—¿Entonces porque no lo intentaste tú?

—Porque creía que no querías volver a hacerlo conmigo…—Susurra— Al fin y al cabo…Katniss…—la callo con un beso en los labios.

—Delly, no puedes imaginar lo muchísimo que me gustas…así que…—Vuelvo a besarla, esta vez obligando a que recueste todo su cuerpo en la cama e inclinándome sobre ella. Está muy equivocada si cree que no quiero sexo con ella.

Beso a Delly durante varios minutos cada vez con más pasión, mientras que mi mano se pasea por su vientre, cuando la subo a uno de sus pechos ella gime contra mis labios y acaricia mi brazo y mi espalda, ella baja besando mi cuello y noto su respiración acelerada contra mi cuello eso me estremece tanto como sus besos y sus pequeños mordiscos, tanto que mi mano se mueve sola por su cuerpo y acaricia su pubis, para luego perderse entre los pliegues de su intimidad, está muy excitada ya y puedo acariciarla sin problemas y penetrarla con dos dedos haciéndola gemir más alto y morderme el cuello más fuerte. Vuelvo a buscar su boca cuando me coloco entre sus piernas y aparto la mano para rozar mi entrepierna con la suya. Ella arquea la espalda y yo aprovecho ese movimiento para meter mis manos por debajo de su cuerpo y levantar sus caderas. Gime más cuando abandono sus labios y permito que vea como me pierdo en su interior. Aunque sus ojos permanecen poco tiempo abiertos cuando empiezo a moverme, aunque a mí me gusta mirar las reacciones de su cara y el movimiento de sus pechos gracias a las acometidas contra su cuerpo, pero no aguanto mucho tiempo así porque me encanta besarla mientras que nos movemos al mismo ritmo, como ahora, que ella ha empezado a mover su cadera buscando la mía. La beso con pasión y ella me abraza el cuello, la levanto giramos, ella queda sobre mí, nos movemos más rápido, mezclando nuestros gemidos, es sorprendente como Delly se mueve, como yo me muevo buscándola, ambos llegamos prácticamente a la vez al climax, sus grititos ahogados llegan cuando ahogo el mío en sus labios. Delly me sonríe jadeando apoyando su frente en la mía.

—Sin pesadillas ni miedos es mucho mejor…—Susurra y yo asiento.

— ¿Entonces estas bien…?

—mejor que bien, Peeta…—me besa. —Podríamos quedarnos todo el día aquí…hoy…son las pruebas para la puntuación…y mañana el programa de Caesar. Mañana tendremos que estar con ellos pero hoy…

—¿Hoy qué Delly?

—Quiero pasarme el día aquí contigo…—Susurra muy bajito— Si tú quieres…

Le concedo el deseo a Delly y nos pasamos la mayor parte del tiempo enredados entre las sábanas, a ratos solo acariciándonos y a ratos haciendo el amor. Ni Haymitch ni Effie nos molestan, pedimos comida a los paneles de la habitación y comemos desnudos, y solo salimos cuando van a anunciar las puntuaciones de los tributos. Espero que Gale y Katniss tengan una puntuación alta.

Llegamos al salón y en el sofá están sentados nuestros tributos, ella tiene entrelazados sus dedos con los de Gale y mira con preocupación la televisión. Por su cara sé que ha hecho algo que no debía.

— ¿Qué ha pasado?

—Lo he…estropeado todo…—Susurra, Gale suspira.

—¿Qué has hecho?— Pregunta Delly sentándose a su lado.

—El nuevo Vigilante en jefe no me gusta— Murmura ella y Gale dirige su mirada a mí—Es…prepotente, más que Seneca…y a él…

—Ahorcó a Seneca.— Contesta Gale sin dar más explicaciones.

—¿QUÉ?—Chilla Delly.

— Es lo que han hecho con él…lo que le hizo Snow…no sé si alguna vez alguien ha sacado un cero, pero esta vez yo lo sacare seguro…nuestras posibilidades se han ido al garete…

—Trabajaremos con la puntuación de Gale—canturrea Effie y creo que lo hace para animarnos a todos, porque la tontería que ha hecho Katniss nos perjudica, creo que hasta perjudica lo que estamos planeando.

Cuando las puntuaciones comienzan, Katniss empieza a juguetear con sus uñas por lo que Gale le coge ambas manos. Como era de esperar las puntuaciones altas se las llevan los tributos profesionales del uno y del dos. Johanna y Finnick también tienen puntuaciones altas, como era de esperar, el resto de tributos tiene notas medias o mediocres como la pobre Mags. Cuando el nombre de Gale sale, todos nos ponemos en tensión y Effie aplaude cuando le dan un once. Nada más y nada menos que un once. Tuvo que hacer muy bien lo que hizo. Lo sorprendente es que bajo el nombre de Katniss, aparece un doce. Incluso Caesar se sorprende porque es una puntuación que nunca se da. Un doce.

—Tiene que ser un error…

—No es ningún error—Murmura Haymitch.— te están señalando como objetivo a eliminar. Muy bien bonita.— resopla y Gale me mira con el ceño fruncido.

—ese Plutarch…—Murmura pero Haymitch le sisea.

—Idos todos a la cama. Mañana os espera la preparación para la entrevista. Katniss estará con Effie y Delly, y Gale conmigo y Peeta.

—¿No nos vas a dejar pasar el día juntos?—Pregunta Gale apretando los labios.

—No, a la cama.

Abre la boca para contestarle pero Katniss tira de él para que se calle y se van al cuarto que comparte, yo me llevo a Delly a nuestro cuarto, enfadado con el Vigilante. Se supone que iba a ponerles las cosas fáciles. Ya lo veo. Me acuesto en ropa interior y Delly me imita. Estoy demasiado enfadado como para hacer el amor de nuevo con ella, además de que no hemos parado prácticamente de hacerlo en todo el día, por lo que la abrazo sin connotaciones sexuales, ella también me abraza y me besa. Sabe que mañana será un día duro.

Despertamos porque esta vez Haymitch si pica a nuestra puerta. Delly resopla, y sé que ella no maldice a nadie ni siente odio por nadie, pero si lo hiciera, Haymitch estaría en el puesto más alto de su lista.

Desayunamos todos juntos, pero como dijo la noche anterior Haymitch, cuando acabamos Gale viene con él y conmigo hacia la sala de estar y las chicas se llevan a Katniss a una de las habitaciones, se supone que tenemos que aconsejarles lo que tienen que decir en la entrevista con Caesar. Haymitch le dice a Gale que siga con el cuento de que es primo de Katniss, que intente ser un poco seductor como solía ser con las chicas del colegio pero sin resultar tan obvio como Odair, que no diga nada inapropiado y que sobretodo dentro de la arena no muestre más amor de lo debido por Katniss.

—Quiero hablar con el Vigilante. ¿Por qué coño le dieron un 12 a Katniss? Así la ha puesto más en peligro ¿no?

—O les ha hecho que tengan miedo. Un 11 y un 12, y os han visto como usáis el arco. No se os acercaran…

—O intentaran matarnos cuanto antes.—Murmura Gale.

—Tenéis a la mitad de los tributos para protegeros, sobre todo a ella que es quien empezó todo.

—Aun no me fío mucho…

—Hazlo chaval...—Murmura Haymitch.

—¿Habéis conseguido lo del símbolo? Quiero asegurarme.

—Sí—Responde también Haymitch— todos llevaran un sinsajo como ese—señala con la barbilla su colgante.—escondido bajo la ropa, o bordado en algún sitio, ya sabes que podrían registrarles.—El asiente.

—¿No voy a poder estar con Katniss hoy?

—Ella tiene más que trabajar en su entrevista. Van a preguntarle por Peeta y su historia de amor.—Yo suspiro— Ella debería hablar contigo un rato.

—¿Conmigo?

–Sí, lleváis sin tener una conversación a solas días…no os va a hacer daño a ninguno de los dos.

—Supongo que tienes razón, iré a hablar con ella.

—Buen chico.

Espero a la hora de comer y mientras que ellos comen voy a la habitación donde están las chicas. Pico a la puerta y les pido que me dejen a solas con Katniss. Ella me mira extrañada, también estaban comiendo, pero Effie y Delly se van.

—¿Ocurre algo Peeta?

—Haymitch piensa que nos vendría bien hablar un poco, porque tienes que mentir esta noche sobre nosotros…

—Sí…tengo que hablar de Gale como si fuera mi primo y tú mi novio…

—Y ahora Gale es tu novio…

—En realidad…no le hemos puesto nombre a lo que tenemos… ¿Delly y tú lo sois?

—No…—Suspiro—¿Cómo llegamos a…estar tan separados? Creía que nos queríamos…

—Nos queremos Peeta, pero lo que teníamos nosotros era extraño. Nos aferramos a algo…platónico ¿no?

—Y tú siempre sentiste algo por él.

—¿Es un reproche, Peeta?

—No—Niego con la cabeza, ha sonado mal pero no es así—No era un reproche. Solo una observación.

—Creo que ya te lo dije…nunca me fijé en Gale como…chico hasta el día que me cogieron. Era como mi primo o mi hermano…me ponía en ropa interior delante de él sin importar nada…Aunque él me ha confesado que lo pasaba mal porque él lleva mucho tiempo…

—Eso estaba claro Katniss…por muchas chicas que se llevara a la escombrera…

—Prefiero no saber eso Peeta, no quiero saber cuántas chicas han pasado por él. Pensar en los rumores ya…es duro.—Asiento y ella cierra los ojos—¿ Como estas con Delly?

—Bien…Delly es…

—Tan diferente a mí…y parecida a ti, ¿no?

— Algo así…Ambas me gustáis de forma diferente y por cosas diferentes…

—¿Sigues…enamorado?

—No lo sé…—me muerdo el interior de la mejilla—Me gustáis, pero ella está conmigo…mucho…y…

—Creo que estas enamorándote de ella…—Susurra y no parece molesta, supongo que porque ella está enamorada de Gale.

—Y tú de él…—Se encoge de hombros.

—Es raro…he pensado mucho en todo esto…en él, en ti y en mí. Y solo pensar en su muerte…me hace estremecer, sé que no podría vivir sin él. Sabes cómo Gale y yo hemos estado, y cómo habéis estado Delly y tú estos días. Eres completamente libre de hacer lo que quieras, sin tener que darme explicaciones sin contarme nada, y si me pasara algo, no quiero que sufras un luto por mí…o lo que sea…¿Lo entiendes?

—Creo que sí Katniss…—Entonces me abraza con fuerza y me besa en el cuello.

—Te quiero…¿Vale?

—Y yo a ti, Katniss…mucho.

Después de mi conversación con Katniss me queda en la boca una sensación agridulce, puede que sea una de las últimas veces que la abrace. No quiero perderla. Aunque ya no estemos juntos, quiero a Katniss viva y cerca de mí.

La ceremonia llega casi sin que nos demos cuenta, Delly y yo estamos esta vez entre el público, con el resto de mentores y no en el escenario nerviosos por lo que nos vayan a preguntar. Me cuesta ver a nuestros amigos, Gale lleva un esmoquin negro aunque cuando habla y mueve los brazos veo que el bajo de las mangas es blanco brillante, el vestido de Katniss es igual de negro que el esmoquin de Gale, color carbón y parece hecho de pequeñas plumas, cuando mueve las manos puedo ver que caen una suaves mangas de color blanco. "Sinsajos" Murmura Delly a mi lado antes de que empiecen la entrevistas. La del resto de tributos pasan sin pena ni gloria, muy parecidas a las del año pasado, solo cambian la de Odair, donde el publico suspira porque él recita algo así como un poema de amor, diciendo que pase lo que pase seguirá amando a su amor, supongo que es para Johanna. Cuando sale ella está visiblemente enfadada y solo insulta a los organizadores sin importarle nada, creo que todo el mundo se queda de piedra cuando se va antes de que se acaben sus tres minutos.

Cuando Katniss sale a hablar con Caesar veo lo espectacular que está de sinsajo. Él le pregunta como está y le dice que siente mucho que vaya a los Juegos con su primo, aunque en el distrito uno están peor porque van dos hermanos, y como habíamos supuesto le pregunta por mí. Ella fija sus ojos en mí y dice que me quiere, y que me echará de menos dentro de ese lugar, que intentará salir para poder volver a verme. Caesar finge enjugarse un par de lágrimas cuando su turno acaba.

Para cuando Gale sale todo el mundo está murmurando y susurrando lo guapo que está. Caesar le pregunta por el niño por el que se ofreció voluntario, y le dice la verdad, que era su hermano pequeño, que tenía que salvarle, luego le dice que va a intentar salvar a Katniss, Caesar arquea sus cejas color lavanda. Él le explica que es su prima, y que están muy unidos, casi como hermanos y que está muy enamorada de mí y sería una pena que ese amor desapareciera. Gale parece un buen actor.

Cuando su turno acaba Caesar se lleva la mano a la oreja. Frunce el ceño y agarra de la manga a Gale y le dice que espere. Supongo que le están diciendo algo por el aparato que tiene en el oído.

—¡Tenemos algo muy, muy importante!–grita hacia la audiencia.— Señorita Everdeen, baje aquí con su compañero—Me tenso cuando dice eso, ¿sabrán que ellos dos no son primos…?

—¿Qué sucede…?—Me susurra Delly agarrándome de la mano, niego con la cabeza fijando mi atención en Katniss, sé que intenta mantener la compostura, pero en su ojos puedo ver que está asustada.

—Bien bien bien…—Continua Caesar—Como todos sabéis a los tributos se les hace un informe médico rutinario cuando llegan al centro, y ¡aquí tenemos el de la señorita Everdeen!—En las pantallas aparece una hoja con cosas que no entiendo como "glucosa" o "leucocitos" pero lo que si entiendo es lo que pone al final "Embarazada: Sí"– ¡Señores y señoras Katniss, la tributo del distrito doce está embarazada!—Delly a mi lado gime asombrada, y mi cara debe de ser todo un poema, como la de Katniss, que no deja de mirar la enorme pantalla aunque Caesar le da la enhorabuena. No puede ser… Katniss no puede estar esperando un bebe…no… Delly me da un codazo suave en las costillas.

—Te están llamando, creen que es tuyo…—La miro a los ojos y bajo hacia el escenario, no sé qué decir ni qué hacer, por lo que solo se me ocurre acercarme a Katniss y abrazarla.

—No lo sabía Peeta, no puedo estar embarazada—Me susurra al oído apretándome con fuerza contra su cuerpo. Dejo de escuchar a Caesar, que aplaude y dice que Katniss tiene algo más por lo que luchar. Gale nos mira con el ceño fruncido y la mandíbula apretada. Ese bebe es suyo y no mío.

...


Nota de autor: Un capitulo más, y esta vez con embarazo sin que se le ocurra a Peeta...

Actualizo miércoles y domingos.

Besos de fuego!