Nota de autor: sé que no tengo perdón, estoy intentando volver al mundo de fanfiction, pero mi vida me absorbe demasiado. Muchas cosas que hacer y poco tiempo. ¿Por qué los días no tendrán 36 horas? Al menos ya no estoy en el hospital. Eso ya es un logro ¿no?
Bueno, os dejo con el capitulo espero que disfrutéis.
Gale
Cuando llegamos a la cueva estamos los cuatro empapados. Y es curioso porque mientras que en la montaña llueve y relampaguea si miro hacia atrás, en el bosque nevado, hay una ventisca de nieve que asusta.
Johanna se deja caer contra una de las pareces de la cueva con el pelo pegado a la frente y a la cara, Finnick se sienta junto a ella y se lo revuelve, haciendo que miles de gotas se dispersen. Se sonríen levemente, luego ella se quita la chaqueta impermeable y cierra los ojos. Miro a Katniss, ella no llevaba chaqueta, solo mi camiseta, y está empapada.
—Vas a enfermar como te quedes con eso puesto…
—Aquí hace calor…—me mira cuando me quito la chaqueta térmica, sus ojos viajan por mi torso y luego vuelve a mirarme a la cara, al menos yo no le soy indiferente.
—Gale…—Susurra.
—¿Qué?—Le digo divertido, me hace muchísima gracia su vergüenza en público, ya que estando solos cambia completamente.
—Solo…cúbrete…—Murmura haciéndome reír.
—Catnip, por favor…si no te quitas esa camiseta te la quito yo, puedes meterte en el saco si no quieres quedarte en ropa interior…Pero en el lago no te importaba…
—Eso es diferente, estabas solo tú, eres…mi primo—Tiene que pensárselo un poco—Pero nos están viendo y bastante hice el año pasado…—Resoplo, no me gusta recordar lo que hizo en los juegos anteriores.
—No es como si fuéramos a hacer una orgia, solo es para que no te resfríes…
—¿Una qué?—Murmura.
—Nada—Suspiro— Haz lo que quieras, Katniss…—me acerco al recipiente del pan, aun hay un par de bollos dentro, cuando cojo uno, el ultimo que hay con queso, debajo veo un papelito. Lo cojo disimuladamente y puedo leer en el solo una palabra "electricidad" en mayúsculas. Tiene que significar algo para que podamos salir de aquí, ¿pero él qué? Aquí no hay electricidad, si van a mandar algo, podrían ser más específicos, cojo el papel y lo arrugo, garuándolo entre los dedos, sé que podrían meterse en un problema fuera si llegan a saber que se comunican con nosotros. Me acerco a Finnick que tiene los ojos cerrados. Tiene que saberlo.
—Tío, ¿estás bien?—La bolita de papel cae en su regazo, por suerte baja la vista y lo ve, al igual que Johanna. Ambos levantan una ceja.
—Solo un poco cansado…—Responde rápidamente.
—Descansad, hare la primera guardia—Miro a Beetee— Decídselo a él también.— Susurro y me aparto regresando junto a Katniss.
—Te has hecho muy amigo de ellos…
—No somos amigos, solo aliados.—la miro a los ojos un momento—deberías descansar, y quitarte eso, voy a hacer la primera guardia.
—La haré contigo.—Resoplo, lo suponía.
—Solo si te quitas esa cosa mojada de encima.—Busco en la mochila el saco y se lo entrego—Póntelo por encima y ya está.— Por fin me hace caso y se quita la camiseta, tengo que morderme el interior de la mejilla con fuerza porque su piel me llama, es una sensación horrible aquí dentro.
—¿Contento?
—Mucho.— Sonrío ampliamente mientras que se cubre con el saco. Ella resopla pero no me dice nada más.
Cuando nos colocamos cerca de la entrada para vigilar noto los ojos de Beetee clavados en mí, me hace un gesto con la cabeza. Puede que el sepa a qué se refieren con lo de electricidad, yo no estoy muy seguro, quizás al viejo borracho se le haya ido completamente la cabeza ya. Aparto la mirada del hombre del tres y la fijo en Katniss, está cubierta con el saco y mira hacia afuera, entre el follaje que Finnick y Johanna colocaron en la entrada. Fuera sique lloviendo y relampagueando, los relámpagos atraviesan el cielo desde el bosque y parecen que siempre van a parar a la cima de la montaña. Cuando apagan los faroles y dejo de oír los besos de Finnick y Johanna me cambio de lado, me siento al lado de Katniss y beso su hombro desnudo. Ella se estremece y me mira sonriendo levemente, con las gafas de visión nocturna está un poco ridícula, supongo que tanto como yo, pero así puedo verla en la oscuridad. Apoya su cabeza en mi hombro y dirige su cara hacia mi cuello y aspira haciéndome unas suaves cosquillas con su nariz.
—Lo echaba de menos…— Susurra a mi oído.
—¿Qué…?
—Tu olor…— Rio suavemente—me gusta como hueles…
—Ahora seguro que a sudor…—Murmuro y ella me da un empujón suave.
—Serás…—Murmura mirando hacia afuera, rio suavemente de nuevo y le rodeo la cintura con un brazo.
La pego un poco más a mí, ella se tensa un poco cuando toco la piel desnuda de su vientre, pero se relaja enseguida y me deja permanecer así acariciándola, mientras que vemos llover en y relampaguear en silencio. Con el paso de los minutos, Katniss acaba apoyando en mí todo su cuerpo y al cabo de un par de horas se duerme. No intento despertarla, y como no pasa nada interesante la dejo dormir contra mí hasta que no aguanto con los ojos abiertos. Me muevo un poco y la zarandeo. Ella abre los ojos sobresaltada.
—Tranquila, Catnip…Vamos a acostarnos bien…que nos releven…
—Pero yo ya he estado durmiendo…
—Entonces vigila con Johanna…yo me caigo de sueño, Catnip—Reprimo un bostezo.
—No, vamos…— Se levanta—Además, mi ropa estará seca ya...—Se estira sin ningún tipo de modales, sin cubrirse.
—¿Ya no te importa estar en ropa interior?
—No me lo recuerdes…—Se acerca a donde tiene extendida su ropa y se pone la camiseta.
—Te prefería como antes…—Veo como aprieta los labios pero no le doy importancia y me acerco para despertar a Finnick El abre los ojos, aunque supongo que no me ve salvo por la poca luz de los relámpagos que entra en la cueva—¿Vigilas tu? Estamos agotados. Creo que solo queda unas tres horas o menos para que amanezca.
—Claro…—Murmura él y mira a Johanna, le dejo las gafas de visión nocturna para que pueda ver mejor, noto como se levanta sin despertar a la chica y se acerca a la entrada con su tridente. Katniss se acerca a mí y nos acostamos un poco separados de la chica del siete, hace calor para taparse con el saco así que lo usamos como almohada.
—Catnip…—Susurro.
—¿Hmmm?— Suena a que está medio dormida.
—Descansa…—La beso en los labios con suavidad, ella me lo devuelve, aunque sea un beso corto. Le acaricio el pelo y me quedo dormido casi inmediatamente.
Cuando abro los ojos, Katniss está acurrucada contra mi cuerpo rodeándome con un brazo, aún dormida. Hay luz pero no mucha, debe de estar amaneciendo, aunque extrañamente siento como si hubiera dormido más horas.
— Ya era hora…—Oigo murmurar a Johanna.
—¿qué…?—La miro intentando no despertar a Katniss.
—Hace más de dos horas que ha amanecido. Deberíamos ir a preparar algo de comer…
—¿Y por qué no habéis ido?
—No te lo tomes como un halago, pero prefiero tener un arco cerca, puedes disparar a distancia a cuatro profesionales.— intento sonreírle de forma socarrona, podría meterme un rato con ella, pero empiezo a tener hambre.
—Bien…—Zarandeo a Katniss levemente. En ese momento Beetee entra en la cueva, ni siquiera me había fijado en que no estaba.
—Como supuse todos los rayos caen en la misma roca en la cima, o caen o salen de ella..sea como sea, un rayo es electricidad…—Murmura jadeando mirándome a mí.
—¿Y qué supone eso…?—Pregunta Katniss reprimiendo un bostezo, mirándole. Claro, ella no ha visto el papel…
— Qué podemos usarlo en nuestro beneficio con esto—Le muestra la bobina de alambre con el que jugueteaba cuando llegamos.— Me han visto…vienen…
—¿Los profesionales? ¿Vienen?—Noto como él desplaza su mirada a mí y de nuevo a ella que se ha incorporado sentándose en el suelo.—¿Cómo vamos a usarlo?
—La ladera es casi toda una cascada de agua, podemos electrificarla, todo el que toque esa agua…
—pero eso nos tocará también…es decir…hay que colocarlo…—Murmura Katniss, sé que Beetee lo que quiere es romper el campo de fuerza de la Arena, no sé cómo Katniss no lo puede captar.— Es más fácil con los arcos y no nos ponemos a nosotros en peligro.
—No hay peligro, solo necesitamos a alguien rápido. Entre cada rayo hay siete minutos.
—Sigo sin verlo.
—Catnip, es una de las mejores trampas que he visto…si vienen juntos, estaremos a salvo en la cueva.
—Pero alguien tiene que arriesgarse, y apuesto a que no será él…—Mira a Beetee, no está en buena forma, no.
—Sea como sea tenemos que acabar con ellos.—Me mira con el ceño fruncido. Ojalá pudiera decirle que es la oportunidad de salir de aquí, de la Arena. Suspiro mirando a Beetee. Y luego la miro a ella—No te pongas así…
—No me pongo de ningún modo. Aquí todos sabemos quién es el más rápido corriendo y atando cosas…No pienso dejar que un rayo te alcance…—Me susurra mirándome a los ojos—No te voy a perder, ¿vale?
—No vas a perderme…—Suspira.
—Vas a hacerlo…diga lo que diga, vas a hacerlo igual…—Me mira a los ojos.—Iré conti…
—Creo que vas a tener que hacerlo ya Gale, no tenemos tiempo—Beetee mira con cara de asustado hacia la entrada de la cueva—Están cerca…—No necesito asomarme para saber que los profesionales están subiendo la montaña, les oigo.
—Dame el alambre.—Le tiendo la mano y él me lo da, vaya, creía que pesaría menos, es un hilo grueso, y largo.
—el cielo…hacia el otro lado de la montaña —Me susurra él, el cielo, bien, tengo que hacer llegar la electricidad al cielo. Miro a Katniss que se está poniendo su chaqueta, decidida a venir conmigo.
—Catnip tú te quedas, cúbreme las espaladas.—Cojo mi arco y el carcaj y la miro.
—No—Me dice firmemente con los labios apretados. —Me prometiste una cosa y no voy a dejar que la incumplas.
—¡Katniss! ¡Necesito que me cubras!
—Lo haré mejor si subo contigo.
—¡NO!—gruño prácticamente, no me gusta gritarle pero lo que voy a hacer sé que es peligroso. Veo como se amedrenta un poco por mi grito, pero su cara sigue siendo firme. Miro a Beetee que se impacienta, el balanceo de Wiress, como Finnick y Johanna se están armando, luego vuelvo a mirar a Katniss, a la vez que los gritos de los profesionales llegan a mis oídos más intensamente, están cerca. Maldita sea. Agarro a Katniss por las mejillas y la beso. La beso con toda la pasión que sé, con todo el sentimiento que solo ella me hace sacar. Ella coloca sus manos sobre las mías y me devuelve el beso con la misma pasión.
—Gale…
—No es una despedida, Catnip—Le doy un toque en la cabeza, como hacia cuando éramos unos críos—Protegedla, no dejes que venga—Le digo a Johanna agarrando su manga con fuerza, ella me asiente solo una vez, y salgo de la cueva.
En cuanto el agua de la lluvia me da en la cara los profesionales gritan aun más fuerte, parecen animales. Oigo como Katniss me llama y como Johanna le grita, creo que se pelean, pero no puedo regresar, sé lo que tengo que hacer, quizás hasta ellos puedan salir, la cima no está muy lejos, aunque el camino es cada vez más escarpado y al final tendré que escalar. Veo como la montaña se ilumina un poco más y el sonido ensordecedor del trueno, según me acerco creo que también oigo como las piedras caen por la ladera.
No puedo evitar mirar hacia atrás, hacia los profesionales. Se me hiela la sangre cuando no solo les veo a ellos, los que ahora son mis amigos, o mis aliados, están pelándose con ellos. Wiress, absurdamente ataca al hombre del uno con un palo largo, le da en la cara, pero es estúpido ya que en un movimiento rápido el hombre la acerca a él y le corta el cuello, solo puedo ver la sangre corriendo por el cuello de la mujer en los brazos de Gloss, porque una flecha atraviesa su pecho, y luego otra su garganta.
Tengo que pensar en que se las apañará bien. Solo tiene que aguantar un poco más. Unos minutos. Cuando me giro sigo oyendo los gritos, tengo que darme prisa. Corro todo lo rápido que puedo aunque los pies me resbalan en la roca mojada. No importa, tengo que hacerlo. Cuando llego a la pared de roca vuelvo a oí otro trueno. Tengo siete minutos para subir los cinco metros más o menos que tiene. Y luego…ya veremos.
No me resulta muy difícil subir, las rocas tienen los suficientes recodos para agarrarme, aunque la roca sigue resbalando, y subir con el arco y el carcaj se complica, sería más fácil teniendo a Katniss aquí. Y solo tendría que lanzarme las armas. Ella está bien, abajo, solo tiene que aguantar unos pocos minutos más. He contado los minutos, creo que más o menos he usado dos para subir, me quedan cinco. Veo una de las rocas más oscura que el resto, ahí debe de caer el rayo siempre, no lo pienso mucho cuando cojo la bobina y ato uno de los extremos a esa roca. Me quedan tres minutos y medio. Busco el otro extremo, el alambre me resbala entre los dedos. Dos minutos y sigo sin encontrar el otro extremo, cuando lo encuentro respiro tranquilo. Rápidamente lo ato a una de mis flechas. Un minuto. Intento relajarme mientras que el espero ese minuto y tenso la flecha en el arco. Los otros tributos están lejos, apenas les puedo distinguir por la lluvia. Cuando calculo que quedan veinte segundos me doy la vuelta y apunto, subo la flecha, la dirijo hacia el cielo.
Noto que algo va mal cuando el resplandor me llega antes de que haya soltado la flecha. Creo que oigo mi nombre, oigo a Katniss llamarme. Mierda, no, que no se acerque ahora. Vuelvo a oírla, el grito es desgarrador ¿Dónde está? Suelto la flecha hacia el cielo como Beetee quería, aunque la luz me envuelve y dejo de notar la tierra bajo mis pies.
Después, todo se vuelve negro.
bueno, bueno, parece que los juegos llegan a su fin. ¿me merezco un review?
