Disclaimer: The Hunger Games no me pertenece.

Nota de autor: otro capitulito para leer, espero que os guste! Voy a intentar colgar todas las semanas, y a obligarme a escribir un capitulo por semana al menos, también estoy empezando a escribir otra historia, pero de momento, es secreto.

Os dejo con el capitulo:


...

Gale

Katniss se queda dormida al cabo de un rato de hablar y contarme cosas sobre el distrito doce y el bosque. Cuando le pregunté cómo era el bosque se le iluminó la cara. Los tonos de verde, el aire fresco, el lago donde me enseño a nadar, lo intricado de mis trampas y mi cara de concentración. Se nota que la chica me quiere mucho. ¿la querré yo igual? Según ella y Madge sí, nos queremos mucho…ojala lo recordara porque…con más gente cerca no, pero a solas se transforma en alguien simpático y dulce que sonríe.

Y ahora dormida su cara cambia completamente. No tiene el ceño tan fruncido, y está relajada. Además la especie de camiseta que lleva se le ha subido un poco y puedo ver su ropa interior. Definitivamente la chica no me es indiferente, siento algo extraño, que no sé muy bien identificar, en la zona del bajo vientre, hacia la entrepierna, supongo que a eso se le llama excitación. Me muerdo el interior de la mejilla y acaricio una de sus piernas desde la rodilla hasta…hasta que veo que esto está mal. No la recuerdo, no debería tocarla así. Novios, amor, sexo, son conceptos muy confusos en mi cabeza.

La tapo con la sábana y me quedo mirándola en silencio. Pero poco después por la puerta aparece la cabellera rubia de Madge. Sonrío un poco. Ella tampoco es indiferente a mi excitación, aunque no le haya visto las piernas, pero seguro que son bonitas, como las de Katniss, aunque es más alta, por lo que serán más largas, y blancas, porque ella tiene la piel muy clara, como su pelo y sus ojos.

—Hola…—Susurra al ver a Katniss dormida.

—Hola…—Sonrío un poco, y ella me imita, lleva una bandeja en la mano.

—Te traigo un caldo para comer…

—Gracias…—Deja la bandeja en una pequeña mesa que tengo al lado.—Se ha dormido en un momento.

—Lo raro es que tú no lo estés también…

—He dormido muchos días seguidos…

—Aun así pareces cansado, Gale…— Susurra y estira la mano para lo que creo es acariciarme el pelo pero al final no lo hace, y noto como se le ponen las mejillas un poco mas rojas. ¿Eso será un signo de vergüenza? Cuando Katniss contó antes lo nuestro ella se puso de ese tono, aunque toda su cara…

—ibas…a acariciarme.

—Lo siento…

—No tienes que disculparte…parece que teníamos una relación estrecha…—Se pone más roja.

—Gale…no quise complicar las cosas, por eso no dije nada. Prefería que lo recordaras por ti mismo…

—Lo entiendo, no hace falta que te pongas del color de las fresas por mucho que te gusten.

—ya…Las voy a echar de menos, tus…vuestras fresas.

—Mis fresas… ¿entonces es verdad que te gustan?

—Ya te lo habrá dicho Katniss, mi padre es el que más os pagaba por ellas, así que si, me gustaban…

—No me ha dicho nada ella…—Susurro—Lo…—Sonrío—Lo he recordado…lo sabia sin más…

— Eso no creo que esté en tu memoria como escribir…—veo como sonríe más, mucho más.—Gale… estas recordado…

—Cosas tuyas…—Asiente mordiéndose de forma adorable el labio.—mejor que ella no lo sepa…

—¿No vas a decirle que estas empezando a recordar?—Dice sorprendida abriendo los ojos desmesuradamente.

—Hasta que no recuerde algo de ella no, Rubia. Ya ves como dijo lo que tuvimos…no le gustaría nada que recuerde tus fresas y no el día de su cumpleaños…

—Ocho de mayo…—Susurra colocándome sobre las piernas la bandeja.

—Lo recordaré…—Me sonríe y se sienta en una silla que hay junto a la cama.

—Come despacio…tu estomago lleva mucho tiempo sin recibir alimento…te costará.

—Está bien…— cojo la cuchara y empiezo a comer despacio, es solo caldo con un sabor impreciso, no sabe mal, pero me resulta extraño. Madge me mira y de vez en cuando mira a Katniss dormida, como si tuviera miedo a que se despertara y la descubriera.

—¿Te gusta?—Sigue susurrando. Me encojo de hombros.

— no sé si me gusta o no, el sabor no es desagradable. Si es lo que preguntas…

—Me vale con eso…—Me deja acabar el caldo en silencio, aunque no deja de mirarme, cuando acabo me quita la bandeja de encima. Y la miro yo a ella, tiene algo en la cara que me llama a mirarla, pueden ser sus ojos verdes o su nariz pequeña, o esos labios que se supone que he besado y no me acuerdo. Quizás no debería pensar en ella así teniendo a Katniss, mi novia, y de la que estoy enamorado, a mi lado, porque sus labios también son muy apetecibles.

—Quiero salir de aquí…

—No deberías levantarte…

—Madge, necesito respuestas…quiero hablar con alguien de aquí. Ver que son eso de los Juegos del hambre. Y prefiero hacerlo cuando ella esté dormida. ¿Vas a ayudarme, o me levanto solo?— Eso ultimo lo espeto, quizás parece que esté enfadado y ella me mira apartándose un poco. Pero al final se acerca a mí y me retira con cuidado las sabanas, llevo unos pantalones del mismo color que su ropa.— No quería sonar así…—me quito el tubo que tengo conectado al brazo, eso le hace arrugar la nariz.

—No importa…— Susurra y me ayuda a incorporarme y sacar las piernas de la cama.—Ten cuidado…—Susurra antes de que me incorpore del todo tengo que apoyarme en ella porque noto como las piernas me fallan, las siento débiles.—Llevas mucho sin andar, recuerdas como hacerlo ¿no?—Asiento.

—Necesito ir al baño…

—Vale…—Ella deja que me apoye en sus hombros y los primeros pasos son más difíciles y tengo que apoyarme más en ella, haciéndome daño en los brazos, no quiero imaginar cómo los tengo. Me lleva hacia el fondo de la habitación, atravesando un montón de cortinas blancas.—Aquí es…¿ne…necesitas ayuda…?—Sonrío porque tartamudea.

—No verías nada que no hayas visto ya…¿no?—Niega con la cabeza.

—Era otra situación, prefiero no hablar de ello, Gale…—Se pasa la lengua por los labios, yo acaricio su pelo, es muy suave, y ella se estremece.

—No sé porque no me gusta la idea esa de que te usaba por Katniss…—Me apoyo en la pared, ella sonríe un poco.

—No es como si no supiera que lo hacías, yo fui la que empezó todo. Estabas en el bosque cuando empezaron los Juegos en los que capturaron a Katniss, nadie sabía que estaba viva, y tú estabas…no eras tú…viniste a casa con fresas y te obligue a entrar…cuando la viste allí…—Suspira.—Luego empezó a hacer todo eso por Peeta y sus besos y…bueno, pensé que te ayudaría a olvidar haber visto esos besos…

—¿Besos? ¿Qué besos?

—Mierda…otra vez soy una bocazas…

—Katniss estuvo con otro chico, Peeta…uno de los tributos…pero bueno, se dio cuenta de que te quiere a ti…—abre la puerta del baño.—Ahora entra, no voy a contarte nada más de tu relación con Katniss…

—¿Y de la nuestra?

—No hay nada que contar de la nuestra.— Se coloca el pelo detrás de la oreja, creo que eso lo hace cuando está nerviosa— Solo era sexo. Katniss estaba con ese chico, yo te ayudaba a no pensar en ello.—Se le enrojecen un poco las mejillas, es adorable.—Dejaste de hacerlo antes de empezar con ella, porque no funcionaba.

—Siento haberte usado…—Resopla.

—No me usaste, y pídeme perdón cuando lo recuerdes, a ver si también te arrepientes—Me guiña un ojo, ahora el que se estremece soy yo, así que me meto dentro del baño. Cuando acabo y salgo ella está apoyada en la pared. Me sonríe y me ofrece su brazo, me apoyo en ella.

—¿Tienes idea con quien puedo hablar…?

—La que manda aquí es una mujer, Alma Coin…pero no creo que pueda recibirte…— Se queda pensativa.— Boggs…además el parece más amable y parece un soldado o algo así.

—¿soldado?

— sí, parece estar preparado para luchar siempre.

—Ah…

—Seguro que está arriba en la zona de entrenamiento.

— entonces vamos, Rubia…

Me lleva a través de la habitación y cuando pasamos por mi cama veo a Katniss dormida aún, eso me alegra, espero que esté durmiendo al menos un par de horas más. Cuando salimos de la habitación solo hay un largo pasillo de paredes grises. Andando despacio no la necesito de apoyo pero aun así Madge me coge de la mano, y al menos me siento un poco más seguro así. Al final del largo pasillo hay unas escaleras y junto a ellas una puerta, Madge aprieta un botón junto a la puerta que se colorea de azul, no me suelta la mano en ningún momento. Al poco la puerta se abre sola y doy un pequeño bote al no esperármelo. Madge ríe un poco y tira de mi para entrar en la pequeña habitación. Voy a preguntarle que hacemos aquí pero la habitación se tambalea y noto como si se moviera.

—No sabes lo que es un ascensor…—Niego con la cabeza— Supongo que porque no es algo de tu vida común…Nos ahorra subir y bajar escaleras.

—Eso está bien…

—sí…¿Cómo te encuentras? ¿Estás cansado?

—No, estoy bien, un poco nervioso, pero bien…

—No sé si te dejaran ver el Vasallaje aún, lo pasasteis mal…—murmura ella mordiéndose el labio.

—Me gustaría verlo, y así quizás recuerde algo...

—Es un buen argumento, siempre has sabido cómo convencer a la gente…

—¿Eso es un reproche?—Sonríe y yo la imito.

—Para nada…Nunca te reprocharía nada, Gale…

La conversación acaba cuando la puerta vuelve a abrirse, no sé como Madge sabe que estamos en el piso correcto si las paredes son iguales, y el pasillo del mismo tamaño. Salimos del ascensor cogidos de la mano y nos dirigimos hacia el final, hacia unas enormes puertas de color verde. Hay dos hombres apoyados contra la pared que se ponen tensos cuando nos ven.

—Esas puertas dan a la salida, a la calle, a un enorme recinto cerrado donde entrenan. Espero que esté ahí…

—Vale…

—No podéis salir.—Dice uno de los hombres colocándose delante de las puertas.

—No queremos salir…—La voz de Madge suena más dulce de lo normal.— Solo queremos hablar con Boggs.

— Está ocupado, niña. Vuelve a tu horario.

—No le hables así—Le enfrento, es más bajo que yo, aunque no parezco intimidarle.—Solo quiero verle, necesito hablar con él sobre el Capitolio, y el Vasallaje, creo que me lo merezco ¿No te sueno de nada?

—Es el chico Sinsajo…—Dice el otro hombre.— Quizás…—se miran entre ellos—Voy a avisarle—Le dice sin más y sale por las puertas, a nosotros no llega la luz del sol durante un par de segundos. Madge me aprieta la mano más fuerte y yo entrelazo los dedos con los de ella.

—¿Qué ha querido decir con lo del "chico sinsajo"?

—Por un collar que os regalé a ti y a Katniss…eran un sinsajo…los tengo guardados

—Puedes devolvérnoslos…creo que son importante…¿no?

—Algo así—Sonríe.

—Me gustaría tener el mío…—No podemos seguir hablando porque aparece el hombre que estaba en la puerta junto a otro hombre con el pelo color gris, y los ojos muy azules bajo las luces de las lámparas alargadas.

—Gale Hawthorne…—Dice él y estira su mano.— creo que me buscaba…

—Quiere que le estreches la mano…—Madge me susurra y suelta mi mano. Y le estrecho la mano al hombre, supongo que es un saludo.

—Sí…le buscaba si usted es Boggs…

—Lo soy, chico…—Se limpia el sudor de la frente con la otra mano cuando suelta la mía.—¿Qué quieres?

— Ella me dijo que quizás podrías ayudarme. No recuerdo nada…

—Estoy informado de ello.

—Mejor...—Carraspeo y miro a Madge—hemos pensado que quizás pueda ayudarme ver eso a lo que llaman Vasallaje y en lo que participé…

—No sé si será la mejor idea, son unos momentos duros podría afectarte…

—¿Más que no recordar nada?

—En eso tienes razón…—Se pellizca el puente de la nariz—Tenemos una sala donde podemos reproducir videos. Pero no estarás solo.

—Pensaba verlos con ella. Es una amiga…

—Eres la chica que rescato a la gente del doce ¿no?—Madge asiente, eso me sorprende. ¿Salvo a nuestro distrito? Tengo que preguntarle sobre ello, cuando la miro ella se ruboriza lentamente.

—Sí, fui yo… su hermano y yo.

—Unos chicos muy valientes…—Parece pensativo.—Pero tendrás que estar bajo supervisión médica.

—Mientras me dejéis verlo, me parece bien.

—Bien, seguidme…

Comienza a andar en silencio y Madge le sigue, tirando de mi mano, vuelvo a entrelazar mis dedos con los de ella y seguimos a Boggs hasta el ascensor, subimos y unos minutos después bajamos en otro pasillo, igual de gris que los anteriores. Volvemos a seguirle durante pasillos y pasillos girando a derecha e izquierda. Varios minutos después paramos frente a una puerta, ni siquiera sabría volver al ascensor desde aquí. Él abre la puerta con una llave y nos deja pasar.

— Esperad aquí. Voy a buscar un médico y podrás ver lo que quieras…—El no entra en la sala cuando nosotros lo hacemos, cierra la puerta y se va.

—¿Qué es eso de que salvaste al distrito junto con mi hermano?— Le pregunto a Madge separándome un poco de ella, dirigiéndome a las estanterías que hay ahí. Hay cajas con varios números.

—Pues eso…Reunimos a los supervivientes en un lugar que llamamos la Pradera…es un campo sin casas…Luego Rory…tuvo la idea de buscar el lugar por donde le habías enseñado a salir para que consiguiera comida. Aunque al poco, nos dimos cuenta de que la valla no estaba electrificada…Yo les llevé al lago, me habías llevado varias veces cuando tú y yo…ya sabes. Allí esperamos…no sé a qué, creía que íbamos a morir hasta que aparecieron los aerodeslizadores.— Ella se acerca a la misma estantería.

—Eres una chica muy valiente…

—Estaba aterrada…

—Pero salvaste a mucha gente…—Murmuro recorriendo las pequeñas cajas con los números, y con la palabra "resumen" cada pocas cajas

—No a toda...y los heridos vivieron gracias a la familia de Katniss…— Ella también recorre las cajas.— setenta y tres veintisiete, setenta y tres veintiocho…—Empieza a leer—Setenta y tres, resumen. Son los Juegos…—Murmura ella. Todas las grabaciones de los juegos…

—Es verdad…—Susurro. Busco el nombre vasallaje y lo encuentro en la última estantería, "setenta y cinco. Vasallaje, uno" la caja anterior pone "setenta y cuatro. Resumen" son en los que participo Katniss, cojo la caja y la observo, luego tomo aire y miro a Madge.—Quiero ver este. Ahora.— ella me mira con lástima, creo que la he dejado sin palabras pero asiente.

...


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