Disclaimer: The Hunger Games no me pertenece.
Nota de autor: bueno bueno, he vuelto más pronto que la ultima vez jeje, como ya os he dicho, de verdad que quiero seguir publicando y escribiendo...
Os dejo con el capitulo:
Gale
Dejo de correr cuando el último chico lo hace, podría haber estado corriendo mucho rato más, pero una vez que me quedo solo, me parece una tontería seguir al trote, cansándome. Me acerco a Katniss que hace unos cinco minutos que ha dejado de correr, en esta semana ambos hemos cogido fondo en carrera, incluso Madge lo ha hecho, ya dura a carrera intensa más de media hora. Aunque gran parte de la culpa la tiene ese tal Theo, que la anima para que no deje de correr, y eso no me hace mucha gracia. Ese chico no me gusta, porque quiere llevársela a la cama, o donde sea que lo hagan aquí, y eso no me gusta porque apenas le conoce, no quiero que se aproveche de ella, porque por lo poco que conozco de Madge es muy dulce, atenta y se haría amiga de cualquiera, como de ese chico ¿No se dará cuenta de que él quiere más?
—Hey…—Me acerco a ellos, Katniss también está allí, sonriendo al chico, parece que también le cae bien.
—Gale…—Katniss me besa en la mejilla. Y yo la beso en los labios y luego beso en la mejilla a Madge, es algo que con los días Katniss me ha dejado hacer sin apartar la mirada.
—Hola Gale…—Theo estira la mano y me la estrecha, su apretón es cálido y fuerte, aun así sigo sin fiarme, creo que solo por las intenciones claras con Madge. Además sabe usar un arma con tan buena precisión que Katniss y yo el arco. Katniss me dijo que era un rebelde del Capitolio, que fue rescatado junto con su madre, pero no sé qué hay de cierto en eso, he visto las letras de su tatuaje, pero no entiendo lo que pone, son letras sin sentido.
—Theo…—Murmuro y Madge me mira con el ceño fruncido. Me encojo de hombros mirándola.
No hablamos de mucho, Madge se queja de lo duro que es el entrenamiento. Pero aun así dice que no va a dejarlo. Que está motivada por la venganza. Hablamos de las supuestas Propos que quieren realizar con Katniss y conmigo, con los collares de Madge, que quieren que ella aparezca, aunque eso a ella no le hace mucha gracia, supongo que a Katniss tampoco, pero todo lo que sea para que los distritos estén de nuestro lado, yo lo acepto. Solo podemos descansar unos minutos porque Roland nos manda volver al entrenamiento, correr, saltar, disparar, es a lo que nos dedicamos. Acabamos la mañana agotados y sudorosos, Madge quejándose de los músculos de su espalda, y Theo diciéndole que puede darle un masaje si ella quiere.
—¿Podemos hablar un momento?— le digo a mi amiga cuando estamos dirigiéndonos a las duchas. Ella asiente aunque me mira entrecerrando los ojos, igual que Katniss y el chico.
—¿Qué pasa Gale?—Murmura apartándose un poco del grupo.
—Ese tío, no quiere darte solo un masaje, lo sabes ¿no?
—Quizás no quiera que me dé dolo un masaje—Espeta ella.
—¡Madge! No eres así…
—No me recuerdas, solo algunos de nuestros encuentros, y no precisamente comiendo fresas, al menos no de un cuenco…— Se ruboriza por lo que dice, pero lo dice firmemente, y recuerdo como cogía las fresas de su vientre desnudo o de su pubis, he ido recordando momentos así y con Katniss en el bosque, como sonreía cuando cazábamos algo grande. Como consiguió que me quedara en su casa.
—Recuerdo tu forma de ser, Rubia…
—Gale, Theo no va a hacer nada que yo no quiera, ¿vale? Me fio mucho de él. Es un gran chico. Y sé que le gusto. Y él me gusta, pero no va a pasar nada ¿vale?— Esto último lo susurra mirándome a los ojos.
—Madge…
—No me trates como a una niña pequeña….— sigue susurrando, veo como alza una mano, pero al final se arrepiente y no me acaricia la cara— ...o como a una hermana. ¿Vale?.Aún siento...algo por ti—se le entrecorta la voz— Pero sé que solo soy tu amiga, no volverá a pasar nada...entre nosotros...— Carraspea— Así que vas a dejar que haga mi vida, se cuidarme, y Theo va a hacerme solo un masaje porque tengo la espalda destrozada. Punto.
Se aleja de mí y se mete en las duchas de las chicas. ¿Debería hablar con el chico y pararle los pies? ¿Cómo se lo tomaría Madge?
—Sé lo que vas a decirme—Me dice el chico cuando entramos en las duchas a la vez que se quita la camiseta empapada de sudor.—Madge estará bien conmigo. No voy hacer nada que no le guste,ni quiera, tampoco voy a intentar nada si ella no me da pie.
—No le hagas daño…solo quiero eso. ¿entendido?—Le espeto acercándome a su cara. El me empuja con suavidad.
—Es lo menos que quiero hacerle, además está enamorada de ti—Me espeta— No seas egoísta,no quieras tener a las dos chicas para ti, y hacer sufrir a ambas…
—No quiero a las dos para mí, solo quiero que estén bien… y te juro que si le haces daño…
—¿Es una amenaza?
—Lo es…— Él ríe con suavidad.
—Lo tendré en cuenta, pero Madge estará bien. Fíate un poco de mi, Katniss lo hace y creo que es de las que no se fían mucho de la gente, aunque no lo recuerdes.
—A ellas las recuerdo perfectamente. Y son mi vida, no juegues con ninguna.
—Ya lo has dicho…— Se desnuda y se mete en una de las duchas. Yo me meto también en otra zanjando el tema.
El sale antes que yo de la ducha y no vuelvo a ver a Madge y al chico hasta la hora de cenar, que aparecen juntos y sonriendo, Katniss me sonríe también y me da un codazo en las costillas mirándoles.
—No sé si habrá habido más que un masaje…—Murmura antes de que se acerquen.
—Es algo que no sé si quiero saber, Katniss.
—¿Te pone celoso?—Frunce el ceñ tengo claro que no, no me pone celoso como si fuera ella.
—Me molesta como me molestaría con Posy o con Prim.
—Ellas son unas niñas…—Katniss no me puede decir nada más porque ellos se acercan a nuestro lado.
—¿Qué tal el masaje?—Le pregunta Katniss directamente a la rubia.
—Tienes que probarlo…tiene unas manos…—Katniss sonríe—¿Solo hubo masaje?
—Katniss…—Madge se ruboriza—Solo masaje…—Le susurra y me mira un segundo—Ya te contaré…
—¿No quieres contárselo estando yo?
—Son cosas de chicas Gale…
—Vosotras no hablas de "cosas de chicas"—Me mira sorprendida pero luego aparta la mirada hacia la entrada.
—Johanna…
—¿Ya esta levantada?—Dice Katniss mirando hacia ella. La chica tiene mejor aspecto del que me conto Katniss, aunque en la cabeza solo tiene una pequeña pelusa castaña y se ven algunas heridas y quemaduras. Con el uniforme del trece no puedo decir cómo son las heridas de su cuerpo, cojea un poco, pero parece que no está muy mal aunque parece mirar a todas partes y está muy pegada a Finnick, como si quisiera que la proteja. Se acercan a nosotros y se sientan justo enfrente.
—Hola…
—Descerebrados…—Ella sonríe un poco—sobre todo tu ¿no? Ya me han contado que no recuerdas gran cosa.
—Poco a poco he ido recordando cosas. A ellas…— Señalo a Katniss y a Madge. Son a las que más recuerdo. Y a mi hermana pequeña.
—Supongo que son la gente que mas quieres…
— Supongo…—Murmuro porque no sé cómo Katniss se tomara que quiera a Madge, aunque en el fondo ya lo sepa.
— Qué tal los entrenamientos?—Murmura Finnick— Vamos a apuntarnos en un par de días.
—El podría hacerlo antes— Refunfuña Johanna—Pero quiere esperarme. También creo que van a ir vuestros amigos—Nos mira.
—¿Peeta y Delly?— Ella asiente.
—No aguantaran el entrenamiento…Peeta con esa pierna…y Delly…
—Creíais que yo tampoco lo conseguiría y cada vez voy mejor, hay que dar una oportunidad a todo el mundo…— Madge les defiende.
—Peor ellos…—Murmura Katniss.
—Deja de intentar proteger a todos Katniss, deja hacer a la gente lo que ellos quieran…— le dice Madge, ella cierra los ojos y suspira.— Todos podemos, y nos protegeremos los unos a los otros…
— Si conseguimos entrar en el ejercito…
—Vosotros estáis dentro fijo…—Nos señala Theo.— Por eso que quiere hacer con vosotros de las propos.
— Eso es…— Dice Madge.— Estáis dentro…
— Y tú…también quieren meterte en esas "propos"…— Ella resopla.
— Quieren que vayamos al doce, y No quiero volver...—Katniss se tensa.
— Eso ayudara a los distritos.—Les digo agarrando la mano de Katniss.
—y quizás a ti…— Me acaricia la mejilla y me besa en los labios.
—Lo dudo —Murmura Madge.— Es solo cenizas…no hay nada en el doce…— Su mirada baja a la mesa y Theo le acaricia el pelo y la besa en la mejilla pera luego decirle algo en la mejilla que hace ella incline un poco su cabeza hacia él, apoyando el lateral de su frente en la del chico, Johanna nos mira un segundo.
— Es un amigo nuevo…Un rebelde del Capitolio— Le susurro antes de que diga algo.
— Amigo, claro…—Murmura ella con una sonrisa y se pone a comer las insípidas gachas. Resoplo por lo que quiere decir la chica pero no digo nada más.
Los entrenamientos se suceden y al poco como nos dijeron se nos unen Finnick y Johanna, al igual que Peeta y Delly, que son a los que más les cuesta coger el ritmo de carreras de obstáculos, y las armas, sobre todo a Delly que tiembla con solo tener un arma en la mano.
El día que nos dicen que Madge, Katniss y yo partiremos al doce por la tarde, tengo que buscar a mi chica por todo el distrito, y no la encuentro hasta que su hermana me da la idea del armario de la zona de aprendizaje. No tengo que buscarla mucho porque oigo como respira, como jadea dentro del armario.
—Katniss…— Susurro picando al armario, aunque no contesta— Te oigo respirar...
— Entra si quieres…—Murmura y cuando entro esta abrazándose las piernas.
—¿Soy una cobarde por no querer ir…? Me da miedo por todo lo que ha contado Madge, si está todo así…yo…No puedo evitar sentirme culpable…Si no hubiera hecho la tontería de salvar a Peeta, si me hubiera mostrado loca de amor…
—No digas tonterías…— Le susurro. —Creía que estabas enamorada de mi…—Obligo a que me mire.
—Estuve mucho tiempo con dudas, pero si…lo estoy, completamente…—murmura y se lanza a besarme, no suele besarme así porque no la recuerdo, pero su beso me gusta y no puedo evitar devolvérselo pegándola a mi cuerpo ella me rodea con su brazos y es la primera vez que no quiero que deje de besarme, que quiero llegar a sentir lo que recuerdo que he sentido con ella, pero sé que dentro de un armario no es lo mejor.
—Katniss…No sigas…—Susurro—Nos están esperando, pero…podemos ir otro día…los Sinsajos somos nosotros, nadie más…podríamos decidir eso.
—No soy una cobarde…—Me besa de nuevo—Aunque me quedaría así aquí todo el día…
Katniss sale del armario al poco, y posiblemente con los mismo problemas de excitación que yo, solo que a ella no se le nota mucho aunque sonríe cuando me ve. Me dice que podría ayudarme con eso, pero ambos sabemos que en cuanto me acerque al aerodeslizador se me bajara la erección.
Y así es. En el hangar ya no tengo ningún síntoma grave ahí abajo, y allí nos esperan un equipo de televisión, de los cuales solo recuerdo el nombre de la que manda, Cressida, por las pintas que tiene, se ve que viene del mismo sitio que el chico que está loco por Madge, ya que tiene la cabeza rapada y tatuada de verde. Chico que por cierto, no sé que hace aquí junto a Madge que está visiblemente nerviosa. Él la agarra de la mano y le acaricia con ternura la cara. Cuando nos ve, Madge sonríe y se acerca a nosotros.
—Empezaba a pensar que no apareceríais…
—Aquí estamos…—Le sonrío aunque supongo que ve en mi gesto que no me gusta que esté el chico.
— Él se quedará en la nave, solo bajaremos los tres…como hablamos Rory aun es muy pequeño para esto.—Asiento, en la vida dejaría que mi hermano regresara a ese sitio en el estado que Madge nos lo ha descrito.
—¿Por qué viene él?— Le susurro, como curiosidad, aunque parezca que se lo exijo.
—Me ayuda a estar tranquila… es mejor que las drogas que me han propuesto…—Asiento aunque no me convence demasiado.— No empieces como si fueras un hermano mayor o algo peor, ¿vale…?—Susurra— Solo es un chico, y tú tienes a Katniss— eso suena a reproche, cuando miro a Katniss se estaba mirando los pies, está nerviosa y nuestra conversación no le está gustando.
—vamos dentro…
Montamos todos en el aerodeslizador, según nos han dicho solo estamos a hora y media de camino. Katniss cierra los ojos en casi todo el trayecto, su mano empieza a sudar cada vez más entre las mías. Yo se la beso y la intento calmar, aunque no parece calmarse.
Cuando llegamos y nos piden que nos pongamos el uniforme tengo que ayudarle a hacerlo. Me asusta su estado y en un momento pienso en decirles que es mejor que ella no baje, pero cuando subo la cremallera de su mono y me mira, veo la determinación en sus ojos y sé que podrá aguantarlo. Katniss estira los brazos y veo el banco de debajo de sus brazos, como los supuestos pajarillos en los que nos quieren convertir. Le coloco el collar que Madge nos dio y ella hace lo mismo conmigo. Besándome el cuello después. Cuando nos reunimos con Madge, ella tiene un collar parecido al nuestro, un poco más pequeño, aunque su uniforme es igual, diseñado por el tal Cinna, que no sé quién es, solo un diseñador de la ciudad más absurda del país.
Madge nos mira y luego mira a Theo. Veo como el chico besa en la mejilla a la rubia, y como ella gira la cara, pasando de mi mirada y le besa en los labios, de forma dulce y corta, eso hace que mi sangre hierva, así que tiro de Katniss para que se coloque en la escalera que empezará a hacernos descender.
Gracias de nuevo por haberme leído. Merezco algún review?
Besos de fuego!
