Capítulo 3. Señuelo.
Era de noche en Grum. La luna cubría todo con su leve luz, mientras sus los ponis debajo descansaban.
Por los pasillos del castillo, la princesa Flurry Heart se movía a hurtadillas. Su objetivo no estaba lejos, pero debía ir con precaución. No quería causar ningún alboroto, pues no quería que su madre se enterara que no estaba descansando para su duelo de mañana. En sus cascos llevaba unas pantuflas acolchonadas, las cuales reducían cualquier ruido que hicieran sus cascos.
Luego de dar un par de vueltas por unos pasillos, finalmente llegó al lugar que buscaba. Con su magia abrió la puerta, y sigilosamente entro del otro lado, cerrando la puerta detrás de ella. Tuvo que tener mucho cuidado de no hacer mucho ruido. Al cerrarla, soltó un suspiro, y vio la habitación.
Era una habitación con estanterías con libros, y un escritorio donde había varios papeles y diagramas. También había una ventana, un baño y un armario muy parecidos a los de su cuarto. Con cuidado se acercó a la cama, donde una pony dormía viendo hacia arriba. Era una unicornio verde oscuro, de melena celeste.
— Clever — susurró Flurry Heart moviendo un poco a su hermana — Clever.
La unicornio verde empezó a reaccionar. Poco a poco fue abriendo los ojos, y lo primero que vio fue a su hermana mayor. Al verla, Clever Dark puso una cara de enojo.
— ¿Tienes idea de que hora es? — preguntó la unicornio con enojo.
— Em… media noche — comentó Flurry con una sonrisa nerviosa.
Clever se mantuvo seria, viendo a su hermana mayor.
— ¿Qué quieres Flurry?
— Pues… ya sabes… mañana tengo mi duelo contra el general Shade, y… pensé en pasar un tiempo con mi hermanita antes de eso, jeje.
— Estas nerviosa — murmuró Clever con seriedad.
— Pues… — vio la cara seria de su hermana — Sí — suspiró.
— ¿Por qué no fuiste con Fire? Siempre vas con él.
— Fire regresó hoy de una misión, necesita descansar — dijo Flurry sonriendo.
— Eso no te ha detenido antes — respondió Clever de forma cortante.
Flurry tragó saliva, al ver como su hermana tenía una ceja arqueada.
— Bien, él seguro trataría convencerme de no pelear — dijo Flurry bajando la mirada, pero luego la volvió a subir para ver a su hermana — Y tú eres la pony más lista que conozco.
— ¿Qué hay de Bloody? Él sabe más de duelos.
— No está en su cuarto — murmuró Flurry otra vez suspirando.
— Entonces soy tu tercera opción — dijo Clever con seriedad, y Flurry se puso algo nerviosa — Esta bien, igual quería hablar contigo.
— Quizás podríamos jugar ajedrez, o algún otro juego que te guste, y hablar mientras jugamos. Vamos, ¿Cuándo fue la última vez que nos desvelamos juntas?
— Hace 10 años, porque me di cuenta que desvelarse es una tontería — murmuró Clever con fastidio — Bien, un juego de ajedrez. Ayúdame a llegar a mi silla.
— ¿Segura? Puedes quedarte en tu cama.
— No me gusta jugar en mi cama.
Flurry sonrió y con su magia atrajo a la silla de ruedas que se encontraba cerca de la cama. Removió las sábanas de Clever, revelando que traía un camisón gris para dormir, cubriéndole todo el cuerpo. Un manto azul verdoso levantó a Clever de su cama, para ponerla en su silla. En el camino, su ropa se levantó un poco, exponiendo unas delgadas patas, pero la unicornio rápidamente se las volvió a cubrir.
— Lo siento — se disculpó rápidamente Flurry.
Flurry puso una expresión de pena. A Clever no le gustaba mostrar sus inmóviles patas, las cuales eran bastante delgadas y débiles por estar paralizadas; por eso siempre usaba ropa que las cubriera. La única a la que dejaba verlas era a su esclava, quien la ayudaba a vestirse.
— Solo ponme en mi silla — dijo Clever suspirando.
Flurry hizo como dijo su hermana, y la colocó delicadamente en su silla de ruedas. Flurry la empujo hacia una mesita en el centro del cuarto.
— El tablero y las piezas están en el segundo cajón de mi escritorio.
— Voy por ellas.
Flurry fue al escritorio de su hermana, el cual tenía varios libros y artículos de escritura y dibujo. Allí había un diagrama de una ciudad que ella no conocía. Era circular, y parecía tener un gran palacio en el centro. Habían varios puntos y flechas, por lo que Flurry entendió que debía ser alguna estrategia para invadir una ciudad enemiga.
— ¿Qué es lo que miras? — preguntó Clever Dark.
— ¿Eh? — reaccionó Flurry — Ah, solo me quede asombrada por tu trabajo. ¿Para qué es?
— Madre me dijo que no diera detalles — respondió Clever — Solo me pidió que planeara una estrategia para tomar esa ciudad.
— Suena importante. Estoy segura que tu estrategia funcionara — afirmó Flurry sonriendo.
— No deberías ser tan confiada Flurry. Esos diagramas son falsos — respondió Clever poniendo una leve sonrisa.
— ¿Que?
— Son un señuelo. Si algún espía entrara a mi habitación, vería esa estrategia, pero solo le saldrá en contra. El verdadero plan está oculto.
— ¿No te parece un poco exagerado? — preguntó la hermana mayor.
— No, por lo visto es bastante fácil entrar a hurtadillas a mi habitación — dijo sarcásticamente viendo a Flurry.
La alicornio no quiso seguir esa discusión con Clever, pues no era una batalla que pudiera ganar. Saco el tablero de ajedrez y una caja con piezas del cajón, regresó la mesa frente a la que estaba Clever, y colocó el tablero y piezas rápidamente con su magia. Finalmente, Flurry se sentó en una silla al otro lado de la mesa.
— Ve tu primero — dijo Flurry sonriendo.
— Gracias.
Las hermanas empezaron a jugar moviendo las flechas con su magia. Flurry sonreía, mientras que en Clever se veía el deseo por volver a dormir. Luego de varias jugadas, Clever habló.
— Flurry, ¿Por qué te metiste en este lio?
Flurry frunció el ceño al oír esa pregunta.
— Ese pony estaba lastimando a Pity Wings — dijo Flurry comiéndose una pieza de su hermana.
— Ella es la esclava de madre, no tuya.
— Aun así, Clever, Pity ayudaba a madre a cuidarnos. No me digas que olvidaste como ella jugaba con nosotras.
— Sí lo recuerdo Flurry — respondió Clever con seriedad moviendo otra pieza, quitando una de su hermana — Pero aun así Madre decide qué pasa con ella, y Pity cometió un error.
— No me importa, ese general no puede hacerle eso a una pony, solo por un error.
— Flurry, yo te entiendo, no me gustó su actitud, y su mirada era la de un sanguinario, pero…
Al oír eso, Flurry se llevó un casco a la frente. ¿La mirada de un sanguinario? Se quedó pensando en esa frase. Esa mirada seguía apareciendo en la mente de Flurry, no podía dejar de ver esos aterradores ojos rojo sangre.
— ¿Pasa algo? — preguntó Clever con un tono preocupado.
— Pues… no lo sé. Solo siento que ya había visto a ese general antes. No sé cómo explicarlo. No recuerdo haberlo visto, pero al verlo sentí algo más.
— ¿Qué sentiste?
— Miedo… — murmuró la alicornio — ¿Por qué me asusta tanto?
— Quizás lo viste cuando eras muy pequeña para recordarlo. Hay cosas que se quedan grabadas en nuestra memoria por lo aterradoras que son — puso una risa calmada — Je, ese pony si dejaría un trauma a potros y potrancas.
— Jeje, creo que tienes razón — rio Flurry — ¿Y tú tienes algún trauma?
Al oír eso la sonrisa de Clever desapareció, y bajo la mirada llevándose sus cascos a sus patas inmóviles; Flurry lo notó inmediatamente, y se tapó la boca avergonzada.
— Lo siento, Clever — dijo rápidamente Flurry — No estaba pensando. Enserio perdón, olvidé que no te gusta recordar ese incidente.
— No te preocupes — suspiró la menor — Solo… no lo menciones otra vez.
— Sí… lo siento… ¿Seguimos? Es tu turno.
— Claro.
Clever estuvo a punto de mover su pieza, pero… de repente la puerta de la habitación se abrió de golpe, asustando a ambas yeguas.
— ¡Flurry! — se escuchó desde la puerta, y vieron que allí se encontraba su hermano mayor Fire Death, quien rápidamente corrió a abrazar a su hermana alicornio — ¡Qué bueno que te encontré!
— ¡Fire, ¿no sabes tocar?! — preguntó Flurry Heart fastidiada.
— Em, pues…
Fire se separó del abrazo algo apenado.
— Estoy de acuerdo con Flurry, Fire. No tienes idea de lo molesto que es que alguien entre en tu habitación sin permiso a la mitad de la noche — dijo Clever viendo a Flurry en lugar de a Fire.
La alicornio rosa se dio cuenta, y soltó una risa nerviosa al ver la cara de sarcasmo de su hermana. Incluso Fire también soltó una risa similar. El corcel aclaró la garganta y habló.
— Lo siento, Flurry. Te fui a buscar a tu habitación, y no estabas. Me… me preocupe.
— No soy una bebé, hermano — suspiró Flurry.
— Lo sé, pero enserio quería hablar contigo.
— Si es sobre no pelear mañana, no quiero escucharte — dijo Flurry apartando la mirada — Ya acepté pelear, y no pienso cambiar de opinión.
— Pero…
— Fire, si Flurry aceptó, entonces debe cumplir. No ir al duelo solo sería una muestra de cobardía — dijo Clever con seriedad — Y esa no es una opción.
— Bien — suspiró el corcel con tono de derrota, bajando la cabeza — Lo siento.
— ¿Cómo esta Pity Wings? — preguntó Flurry preocupada.
— Está bien — dijo Fire subiendo la mirada de nuevo — Solo se torció un casco, podrá caminar con normalidad en un par de días.
— Que bien — dijo Flurry con alivio. — ¿Podrías dejarnos? — preguntó Flurry ya sonriendo otra vez.
— ¿Qué no las puedo acompañar?
— Dominus, ya escuchó a su hermana — se escuchó desde fuera de la habitación, y allí entro un unicornio azul de melena gris, quien se veía cansado.
— Ahora no, T.L. — dijo Fire de mala gana.
— Si no duerme, entonces será más difícil que trabaje mañana. Le recuerdo que tiene trabajo que hacer luego del duelo de la princesa. Ya sabe que su madre se enoja si no hace bien un trabajo.
Fire vio con fastidio a su sirviente, quien, a pesar del cansancio, sonreía.
— Bien, ¿me traes un té para dormir? Eso sin duda me ayudara a relajarme — dijo el príncipe sonriendo
— Si Dominus — suspiró T.L. de mala gana.
— Buenas noches Flurry.
— Buenas noches princesas.
— Buenas noches — dijeron las dos yeguas.
Ambos corceles, se despidieron de las princesas, y salieron de la habitación, cerrando la puerta detrás de ellos.
— Bueno, esta ha sido una… interesante noche — comentó Clever.
— Mejor terminemos nuestra partida — dijo Flurry sonriendo.
— Sí — Clever usó magia para levitar a su alfil, y la colocó en la misma diagonal donde Flurry tenía su rey — Jaque mate.
— ¿¡Qué!?
Flurry vio con atención todo el tablero, y efectivamente le habían hecho un jaque mate. Clever Dark incluso empezó a reírse un poco por como su hermana veía la situación.
— Fue un buen juego — comentó Clever sonriendo.
— ¿¡Pero cómo!? Pensé que ese alfil era solo un señuelo para alejar mi atención de tu torre.
— Sí era un señuelo, solo era para llamar tu atención, igual que los papeles en mi escritorio.
— Pero no le puse atención a tu señuelo.
— Y ese fue tu error — siguió Clever manteniendo su sonrisa — Nunca subestimes a un señuelo, hermana.
La mañana llegó. A pesar de haberse dormido algo tarde, Flurry Heart se sentía llena de energía. Ella y toda su familia, fueron a un campo de entrenamiento, donde practicaban los guardias del castillo. La emperatriz les ordenó a todos los guardias practicando que despejaran la zona.
En el campo de batalla, ya se encontraba el general Blue Shade, viendo con una sonrisa confiada a su oponente, quien recibía algunas palabras de su hermano, Bloody Sword. El primer príncipe, se encontraba revisando que la armadura de Flurry Heart estuviera bien ajustada, pues no podía permitir que eso le afectara. Él, por otro lado, vestia de forma más formal, con un traje azul. Atrás de ellos se encontraba Servus, el sirviente de Bloody Sword, e hijo de Pity Wings, la pony por la que se inició este conflicto.
— Esto no será como los entrenamientos, este es un combate real. Incluso si no es a muerte, debes tratarlo como si tu vida dependiera de eso — dijo con seriedad el unicornio café de melena negra.
— Lo sé, Bloody.
Bloody Sword colocó un casco sobre su hermana, y la vio con seriedad.
— Ten mucho cuidado, Flurry — dijo Bloody Sword — Ese pony no juega limpio. No bajes la guardia ni un segundo.
— No lo haré, hermano — dijo Flurry sonriendo determinada.
— Princesa Flurry…
En ese momento, el sirviente de Bloody se acercó a los hermanos, e hizo una reverencia para su princesa.
— Gracias por defender a mi madre — dijo el pegaso verde de crin marrón — Siempre le estaré agradecido por esto.
— No es nada, Servus. Tu madre es una buena pony.
— Ya es hora — habló Bloody con seriedad.
— Lo sé — respondió Flurry suspirando.
La princesa se alejó de los corceles. Bloody por un momento sintió preocupación al ver a su hermana caminar hacia ese campo de batalla, pero no podía quedarse allí. Le hizo una señal a Servus para que lo sujetara, y lo elevara a un balcón, en donde se encontraba el resto de la familia real. La emperatriz y su hija Clever, llevaban vestidos largos, llenos de decoraciones, mientras que los príncipes llevaban trajes.
Bloody Sword se colocó al lado de sus hermanos y su madre, mientras que Servus se fue atrás, junto a los demás sirvientes, y un extraño pegaso enorme, que llevaba armadura. Servus pudo ver a su madre apenada, con un casco levantado con una venda. También la sirviente de Flurry, White, se veía bastante preocupada. Sin embargo, ninguno de los sirvientes tenia permitido hablar durante la pelea.
La emperatriz Shadow Rage se levantó del asiento que tenía, y disparo un rayo de magia al cielo para llamar la atención.
Tanto Flurry y Blue Shade sacaron las espadas de sus fundas, las clavaron en el suelo, y luego se inclinaron para oír las palabras de la emperatriz.
— ¡Este no será un duelo a muerte! — empezó Shadow Rage — ¡El perdedor será el que pierda la conciencia! ¡Estará permitida cualquier arma o hechizo! ¡Mis hijos y yo seremos testigos de esto! ¡Sea quien sea el ganador, lo acordado será cumplido! ¡Recuerden la regla de oro! ¡El más fuerte sobrevive!
La emperatriz termino de hablar, y volvió a su asiento.
Ambos combatientes tomaron sus espadas del suelo. Y las prepararon para atacarse o defenderse. Flurry Heart tenía una mirada seria, tratando de concentrarse al máximo, mientras que Blue Shade sonreía confiado.
— Puede tomar el primer movimiento, princesa — dijo el pony azul, confiado.
Flurry entonces ataco al general, pero este se defendió sin problemas. Ambos empezaron a chocar espadas en el aire. A pesar de que las espadas eran sujetadas con magia, ambos también debían moverse de un lado a otro, pues quedándose quietos eran un blanco fácil. Flurry lanzó una serie de cortes, pero Shade solo los bloqueaba o esquivaba sin inmutarse.
— ¿Eso es todo? — preguntó el general.
Entonces el general rápidamente lanzó una estocada al frente, que por poco atraviesa la cabeza de Flurry, pero ella logro hacerse para atrás con sus alas.
— Él va enserio, incluso si no es a muerte, él podría matarme. Tengo que acabar con esto rápido, deberé sorprenderlo con el siguiente ataque — pensó Flurry Heart — ¡Aún no empiezo!
Inmediatamente la princesa despegó del suelo, elevándose a una gran altura, el triple de la altura del balcón en el que estaban los espectadores.
— Oh, así que quiere aprovecharse de sus alas.
La alicornio se colocó debajo del sol. Usando la estrella amarilla para cubrirse, Flurry atacó al general desde arriba. El corcel obviamente solo pudo cerrar los ojos para protegerse de esa luz. Flurry sonrió, esa táctica quizás no haya funcionado contra su hermano el día anterior, pero ahora seguro que tendría la ventaja.
Flurry Heart, estuvo a punto de llegar a Blue Shade, pero…
— Que fácil — murmuró el general.
Flurry Heart soltó un fuerte grito, al sentir algo en su ala, y cayó al suelo a gran velocidad. Como cayó en diagonal, rodo por el suelo, arrastrando la tierra. La emperatriz sonrió, mientras que sus hijos vieron horrorizados a Flurry. Cuando la tierra se dispersó un poco, vieron como Flurry tenía clavado un puñal en su ala derecha.
— ¡Ese desgraciado está haciendo trampa! — exclamó Fire Death a su madre.
— Cualquier arma está permitida, hijo. Flurry debió tener más cuidado — respondió la emperatriz mientras sonreía con calma.
— ¡Eres un maldito, Shade! — pensó Bloody Sword mientras apretaba con fuerza la baranda del balcón.
Flurry se llevó un casco a su ala, la cual le sangraba. Intentó moverla, pero le dolía mucho. Estaba claro que ya no podría volar en ese duelo. Con su magia se sacó el puñal, y lo arrojó lejos.
— No importa — dijo el unicornio azul viendo como su puñal quedo lejos — Tengo más de donde salió ese — dijo mostrando algunos ocultos en su armadura.
Flurry se puso alerta por si le arrojaba esas armas. Tenía que levantarse rápido, o el daño sería peor.
— Jeje, tampoco quiero lastimarla tanto, aun — rio el general guardando los puñales — Necesito que este utilizable cuando cobre mi premio.
Esa sonrisa maliciosa hizo sentir asco a Flurry. No podía perder, o ese pony le haría cosas horribles. La alicornio lentamente se empezó a poner de pie. Por un momento se tambaleó, pero no tardó en recuperar el balance. Alcanzo su espada con su magia, y la apunto al general. Usando su magia, Flurry arrojó a toda velocidad su arma en línea recta. Blue Shade la bloque sin problemas con su escudo. Sin embargo, notó como Flurry ya no estaba enfrente suyo.
— Que truco tan patético — pensó Blue Shade mientras escuchaba un sonido centelleante detrás de él.
Manteniendo su sonrisa, se volteó, y vio a Flurry Heart detrás suyo, disparándole un rayo de magia. Shade lo esquivó sin problema alguno, sorprendiendo completamente a Flurry. Inmediatamente, el general le disparó un rayo rojo, el cual impacto en el pecho de la armadura de Flurry. El impacto fue tan fuerte que la mandó hacia atrás.
— Aghhh — se quejó la princesa adolorida.
La alicornio intentó levantarse, pero en ese momento una espada se clavó en su casco, haciéndola gritar aún más que antes. Esa no era la espada del general, era la suya, la cual había arrojado para distraer a su oponente.
— Enserio le falta mucho, "princesa" — dijo el general con sarcasmo.
— Esto aún no… — en ese momento sintió como un casco se ponía en su garganta, impidiéndole hablar.
— No tiene sentido alargar más esto, la emperatriz seguro ya se está aburriendo.
— Ag…. — pronuncio Flurry mientas se ahogaba.
— Cuando despierte, pues… jejeje, me preguntó qué haré…
El general podría haberla noqueado de formas más rápidas, pero disfrutaba bastante de ver la cara de Flurry mientras sufría. Fácilmente podría matarla allí mismo, pero la emperatriz le ordenó no hacerlo, por eso mejor la hacía sufrir lentamente.
La princesa sintió la falta de aire en su cabeza. Apenas y podía oír lo que el general le decía. Esa presión en su cuello le impedía respirar, y el oxígeno no podía llegar a su cabeza. Todo se empezaba a ponerse borroso y cada vez era más difícil respirar. Todo lo que distinguía eran los ojos de su oponente, los cuales la aterraban. No entendía porque, pero Flurry se sintió como una bebé, como un bebé asustada, a la que un monstruo la visitaba en su cuna. Incluso unas lágrimas salían de sus ojos, pero era difícil saber si era por la tristeza o como un reflejo de su cuerpo por la falta de oxígeno.
Con sus ojos llorosos, vio hacia el balcón donde estaba su familia. No estaba segura, pero creía que escuchaba sus gritos, pero no podía distinguir palabras.
— ¡Flurry! — exclamó Fire Death.
— ¡Madre ya fue suficiente, detén esto! — exclamó Clever Dark con seriedad — Flurry ya perdió la pelea.
— ¡Madre, la va a matar! — exclamó Bloody Sword — No me importa que Blue Shade sea un general de tu confianza, no puede hacer esto.
— Solo la dejara inconsciente, esa es la condición de victoria — murmuró la emperatriz despreocupada — El general sabe que no puede matar a una princesa, y su hermana sabía en lo que se metía.
— ¡Voy a detener esto! — exclamó Fire Death encendiendo su cuerno — ¡Puedes castigarme después si quieres!
— Si haces eso el castigo será mayor para tu hermana — dijo con seriedad la emperatriz.
— ¿¡Qué!?
— En este imperio, el más fuerte sobrevive. Si tu hermana no puede salvarse sola, no es digna de ser princesa de este reino. Si la ayudas, me asegurare que su castigo sea aun peor para que se fortalezca.
— ¡Pero madre…!
— Madre tiene razón, Fire.
— ¿Clever? — preguntó Fire confundido viendo al unicornio verde que había hablado.
— Aquellos que no muestran lo que valen, están mejor muertos.
Fire Death vio impresionado a su hermana menor. Clever Dark tenía una cara de enojo, mientras rechinaba los dientes. Sus cascos los tenia contra sus patas inmóviles, las cuales eran cubiertas por su largo vestido.
— ¡Flurry Heart ni se te ocurra perder contra esa pacotilla de pony! — exclamó Clever Dark dándole ánimos a su hermana.
— ¡Yo te entrené mejor que eso! — exclamó Bloody Sword también con frustración por ver a su hermana en ese estado.
Fire Death vio como sus hermanos gritaban esas cosas tan serias, como si no les importara que Flurry ya no pudiera luchar. Sin embargo, vio la frustración en sus caras, y recordó la noche anterior donde Flurry donde le había prometido a Flurry que la apoyaría. También rechinó los dientes, y apagó su cuerno.
— ¡VAMOS FLURRY! — gritó Fire más fuerte que los demás.
En el campo de batalla, Flurry ya no oponía resistencia al general. Sus cascos se habían vuelto blandos, y solo le quedaba cerrar los ojos.
Flurry Heart entonces escuchó las voces de sus hermanos. Sus palabras no le hacían sentido, apenas y podía distinguir su nombre entre tanta confusión, pero… aun así sentía que entendía el mensaje. Empezó a sentir como sus fuerzas se recuperaban. Sus heridas le dejaron de doler, y su cuerno empezó a brillar. Era como si… era como si su amor se hubiera convertido en magia.
Flurry Heart encendió su cuerno con intensidad, y creó una onda expansiva que repelió a Blue Shade. El unicornio rodo sorprendido por el suelo, alejándose unos metros.
— ¿¡Qué rayos!?
Flurry Heart se sacó la espada de su casco y puso de pie. Vio con enojo al general. Los ojos de Flurry emitían un fuerte brillo verde azulado, y parecía que su cuerpo también emitía un leve brillo del mismo color. La alicornio tomo su espada, y esta inmediatamente brillo del mismo color que sus ojos. Los príncipes y sirvientes veían asombrados a la princesa, solo la emperatriz Shadow Rage tenía una sonrisa maliciosa mientras veía la escena. Bloody Sword estaba asombrado como sus hermanos, pero él no parecía estar viendo algo así por primera vez.
— Je, así que aun tenías algunos trucos — dijo el general poniéndose en guardia.
Flurry Heart, a pesar de que su cuerpo le dolía, corrió hacia Blue Shade. Ambos ponis chocaron sus espadas en el aire. El general retrocedió, y le disparo un rayo a Flurry, pero ella solo lo esquivó. Luego el general volvió a atacarla frontalmente, y Flurry lo bloqueó sin problemas con su arma. Estando allí cerca, Blue Shade sacó 2 puñales de su armadura, y con su magia, los dirigió a las patas de Flurry. En ese ángulo la alicornio no podía ver los puñales.
Todos los presentes se dieron cuenta de esa jugada del general, pero fue tan rápido que no les daría tiempo ni de gritar. Flurry no entendía bien lo que sintió en su corazón, pero sintió peligro y preocupación, pero no se sentía como si esa preocupación le perteneciera a ella. Siguiendo esa sensación, Flurry retrocedió, y vio como había evadido los puñales. Los hermanos se alegraron al ver eso, y la preocupación que Flurry sentía disminuyo.
— ¿¡Quó!? — pensó el general.
Flurry al ver que el unicornio estaba distraído, movió con fuerza su espada cubierta de magia para hacer un corte bajo. La espada de la princesa hizo contacto directo con la pata del general. Todos vieron eso con asombro.
— ¡AHHH DUELE!
Se escuchó un enorme grito proveniente de Blue Shade, quien cayó al suelo adolorido, sujetándose su pata. Sin embargo, eso no fue lo que sorprendió a los demás; la sorpresa fue que su pata no había sido cortada. El impacto de la brillante espada de Flurry solo había sido un golpe.
— Bloody, ¿eso es lo que haces tú? — preguntó Fire a su hermano, quien también estaba sorprendido.
— No Fire, yo uso magia para aumentar el filo de mi espada, esto es totalmente opuesto. Aun así, nunca he visto ningún caso donde la magia le quite filo a la espada.
En el campo de batalla, el general se empezó a poner de pie, pero solo en tres patas. El unicornio vio con enojo a la princesa, quien se encontraba calmada.
— ¡Maldita mocosa! —gruñó Blue Shade.
La princesa no decía nada, solo se mantenía enfocada en su oponente. Flurry Heart arrojó su espada a toda velocidad, al mismo tiempo que usaba su magia para teletransportarse.
— ¿Otra vez ese tonto truco? — pensó Shade confiado.
El general dio unos pasos a la derecha, y se giró 90 grados a la izquierda, pues allí escuchó el sonido de aparición que hizo la princesa. Le daba risa que la princesa intentara ese mismo truco, pero esta vez en otra dirección. Al igual que la última vez, Flurry disparó un rayo de magia, el cual esquivó moviendo la cabeza. Sonrió confiado, pronto sintió un fuerte golpe detrás de la cabeza. Blue Shade quedo chocado, y escuchó el sonido de dos espadas tocando el suelo, una era la suya, y la otra era la de Flurry Heart que se encontraba detrás de él.
— ¿Pero qué…? — no pudo terminar de murmurar, pues el golpe fue suficiente para que cayera inconsciente al suelo.
Ese fue el fin de la pelea, y Blue Shade no lo vio venir. Todos los espectadores quedaron asombrados por lo que acababa de pasar. Como el general esperaba, la espada de Flurry pasaría detrás de él, sin tocarlo, pero no vio que la espada se encontraba justo detrás de él cuando Flurry Heart disparo su rayo. El rayo había chocado con la espada, siendo absorbido por esta. Todos los espectadores vieron como la espada se había detenido detrás del general, cuando fue alcanzada. El arma apuntó hacia el corcel, y le disparó el mismo rayo que absorbió.
Una cosa estaba segura, el general había perdido la conciencia. Flurry había ganado.
— Nunca subestimes a un señuelo — dijo Flurry con una sonrisa, mientras sus ojos y cuerpo dejaban de brillar. Inmediatamente la alicornio se mareó y se fue a un lado.
— ¡Flurry! — exclamó Fire encendiendo su cuerno y desapareciendo del balcón.
La alicornio se colapsó, pero su hermano la atrapo en sus cascos para que no se golpeara en el suelo. Flurry tenía los ojos apenas abiertos, y sudaba un poco.
— ¿Fire?
— ¿Estas bien? — preguntó el unicornio rojo con preocupado.
— Sí — murmuró la princesa sonriendo — Solo tengo sueño.
Los demás príncipes también bajaron del balcón. Bloody Sword bajo siendo sujetado por su sirviente, Servus, y Clever Dark bajo gracias a que el enorme soldado pegaso que acompañaba al resto cargó su silla hacia el suelo.
— Déjame revisarte — habló Bloody Sword revisando con sus cascos las heridas de su hermana — No es nada grave, pero hay que llevarte a que te traten las heridas. Detendré el sangrado.
Bloody entonces usó su magia para romperse las mangas de su traje, sorprendiendo a los demás. Una de las mangas la usó para aplicar presión al ala de Flurry, y la otra a su casco; deteniendo el sangrado en donde había sido apuñalada.
— Flurry, ¿Qué fue eso que hiciste? — preguntó Clever Dark.
Fire Death vio con reproche a su hermana menor, pues ese no era el momento para preguntar algo así. Sabía que Clever a veces podía ser muy curiosa, pero debía prestarle más atención a su hermana herida, aunque Bloody Sword había dicho que Flurry no tenía nada grave.
— No lo sé — respondió Flurry a la pregunta de su hermana — Solo… me sentí llena de energía, y… no lo sé…
— Eso no me dice mucho — murmuró Clever fastidiada.
Flurry no evité reír un poco por la cara de fastidio de su hermana.
— Muy bien hecho, hija mía — se escuchó otra voz.
Todos vieron como la emperatriz se encontraba envuelta por un manto gris, el cual era generado por su cuerno. Usando su magia, la emperatriz levitó hacia sus hijos.
— Gracias madre — murmuró Flurry Heart.
— Ahora… — vio al inconsciente general en el suelo — se deberá cumplir lo acordado.
La emperatriz hizo brillar su cuerno, y genero un rayo chispeante que le dio al general. Una dura corriente eléctrica cruzó por el cuerpo del general, haciéndolo gritar de dolor, despertándolo. Flurry cerró los ojos al ver eso.
— ¿¡Pero que…!? — exclamó el general reaccionando, pero se calmó al ver a la emperatriz — ¿Majestad?
— Usted perdió este duelo general — dijo ella viendo al unicornio con seriedad — Ahora debe cumplir con su parte del trato. ¡Pity Wings! — exclamó la emperatriz.
La esclava pegaso escuchó como la llamaban, descendió del balcón en el que estaba, y bajo al lado de su ama, inclinándose ante ella.
— ¿Si, Domina?
— Levántate — le ordenó la emperatriz.
La esclava pegaso se paró, y luego la emperatriz se hizo a un lado, dejando a la esclava frente al derrotado militar.
— Pero madre, está herido — habló Flurry — No tiene que hacerlo ahora.
— Flurry — le habló Bloody Sword susurrándole al oído — Deja que pase, ese pony se merece sufrir mucho más que esto. Y como dijo madre…
— … el más fuerte sobrevive — susurró Flurry completando la frase.
El general rechinó sus dientes, y se inclinó ante la esclava, apoyándose en la pata que Flurry le había roto antes. La familia real observaba todo. La emperatriz observaba con mirada seria, pero sus hijos sonreían por ver humillado a ese odioso general. Flurry Heart era la única que no disfrutaba ver a ese pony y sus patas temblantes por inclinarse.
Blue Shade bajó la cabeza y habló. Era una humillación total inclinarse ante una esclava. Para muchos eso era el equivalente a inclinarse ante un sucio animal. Incluso Pity llevaba un collar metálico en su cuello, el cual no hacía más que molestar al general, pues mostraba lo inferior que era la pegaso, haciendo más humillante lo que tendría que hacer.
— Discúlpeme por haberla lastimado anoche — murmuró el general frustrado — Le juro por mi vida que jamás la volverá a herir.
— Em… no se preocupe — dijo Pity Wings nerviosa.
— Está hecho, ahora váyase de aquí general, que lo traten en su cuartel — ordenó la emperatriz.
El general vio a los ojos de su gobernante. Al ver esos ojos serios, ocultó su enojo, y se puso de pie sin decir nada. No podía mostrar ningún tipo de reproche ante las ordenes de Shadow Rage.
— Si majestad.
El pony se fue de allí, caminando en tres patas. Aun se sentía algo mareado por el ataque de Flurry, pero de alguna forma seguía andando.
Flurry Heart se sentía mal, pues podría haber ido a la enfermería del castillo, pero por ahora era mejor no cuestionar a su madre.
— Hoy demostraste lo que vales, hija — dijo la emperatriz sonriendo de forma confiada — Cuando te recuperes de tus heridas te asignare una misión para la guerra.
Flurry se sentía cansada, pero eso no evito que se alegrara por la noticia que le dio su madre.
— Gracias madre, te prometo que no te fallare — dijo Flurry Heart sonriendo.
— Eso espero — respondió la emperatriz — Me retiro, tengo asuntos que atender. Pity Wings, vámonos.
— Si, Domina — dijo la pegaso.
La emperatriz se fue caminando en dirección al castillo. La esclava le hizo una reverencia a Flurry Heart, en señal de agradecimiento, y luego se fue siguiendo a su ama.
— Estuviste fantástica — dijo el segundo príncipe.
— Gracias — respondió Flurry soltando un bostezo.
Flurry sonrió y vio como sus hermanos la miraban. Ellos tres eran su mayor alegría, ella los amaba, y sabía que la amaban a ella. Se sentía muy cómoda en los cascos de su hermano mayor, y no tardó en quedarse dormida, grabándose esa imagen de las sonrisas de sus hermanos en su memoria.
Fire Death vio que su hermana se había dormido.
— Descansa, hermanita — dijo Fire con tono amable dándole un beso en la frente a su hermana — Te lo mereces.
Con cuidado la coloco en su lomo, donde Flurry se acomodó.
En ese momento vio como del castillo salían su sirviente y la de Flurry, quienes habían tenido que bajar por las escaleras, al no poder bajar del balcón con magia o alas.
— ¿Mi domina está bien? — preguntó White viendo a su ama durmiendo.
— Sí, White, solo necesita descansar — dijo Fire calmando a la sirvienta.
— Que alivio.
El príncipe entonces vio a su sirviente T.L.
— T.L, ¿podrías ir a una dulcería y traer los mejores dulces para Flurry? — dijo Fire sonriendo.
— Eso es bastante ambiguo, Dominus — respondió el sirviente con fastidio — ¿Cómo se supone que sepa cuáles son los mejores dulces?
— Em… — murmuró White con algo de inseguridad llamando la atención — Yo puedo ir con usted. Conozco la dulcería favorita y los gustos de mi Domina.
— Gracias, eso sería de mucha ayuda — dijo el unicornio sirviente a la terrestre blanca.
— Cuento con ustedes, cuando Flurry despierte seguro que se alegrará de recibir una dulce recompensa, jeje.
— A la orden, Dominus — dijo T.L.
— Si alteza — dijo White.
Ambos sirvientes se fueron de allí, para cumplir con la tarea que les dio el príncipe.
— La llevare a la enfermería — dijo Fire a sus hermanos.
Entonces Fire entro con su hermana al castillo, para llevarla a la enfermería. Se sentía preocupado por que la mandaran a la guerra, pero por ahora estaba feliz de que estuviera viva y victoriosa.
En el campo, se habían quedado Clever Dark y Bloody Sword, y sus sirvientes. Clever entonces le pido a los demás que se alejaran un poco, porque quería hablar con su hermano. Bloody soltó un suspiro al oír eso.
— ¿Qué fue eso?
— ¿Tu sabes que fue eso, Bloody? — preguntó Clever con seriedad.
Bloody Sword se mantuvo serio. El conocía a Clever, y sabía bien que ella era alguien que siempre quería saber todo, sin dejar nada a especulación.
— No Clever, no lo sé. Pregúntale a Fire, él es el experto en magia.
— Él se veía tan sorprendido como yo, pero tú eres el que entrena siempre con Flurry. ¿Nunca antes había hecho eso?
— No, es la primera vez que veo eso — murmuró el príncipe — Probablemente Flurry tenga un potencial mayor al que imaginamos.
— Hmm, sí, habrá que investigar. Ese potencial podría serle de mucha utilidad cuando pelee en la guerra.
— Eso espero, Clever — murmuró Bloody con un tono de melancolía oculto, pensando en el pasado — Eso espero.
Moraleja de la historia, las ardillas electricas son peligrosas. Em… lo siento, me confundi. La moraleja es nunca subestimes a un señuelo XD.
Si se preguntan que fue lo que le paso a Flurry, pues… recuerden que ella es la hija de la princesa del amor. El resto dedúzcanlo. XD
¿Qué les parecio?
Bye bye.
