Capítulo 5. Equestria

Música, eso era lo que captaban los oídos de la princesa Flurry Heart mientras dormía. Parecía ser una guitarra, no era de sus instrumentos favoritos, pues ella prefería instrumentos de viento.

Flurry Heart fue despertando poco a poco. La joven princesa lentamente se llevó un casco a la cabeza, o al menos lo intentó, pues sintió como algo le apresaba los cascos. Inmediatamente abrió los ojos asustada, y vio que encontraba en una especie de celda de madera. Sus cascos estaban bien atados, sus alas también, y su cuerno tenía un anillo bloqueador de magia. Sentía como el lugar se movía un poco, conocía esa sensación, era la de estar en una carroza en el aire.

— ¿¡Donde estoy!? — exclamó la princesa

— Me alegra que despertara. Discúlpeme por apresarla, pero hay que ser precavido.

La princesa reaccionó al oír esa voz, y vio que había otro pony con ella en ese lugar. Era un corcel, quien tenía una guitarra en sus cascos, pero la dejó sonriendo en el suelo.

— Es solo un pasatiempo — dijo él.

El corcel se le acercó un poco. Flurry vio al pony que se le había acercado, era un pegaso naranja vistiendo una armadura dorada. Por el símbolo que traía en esta, lo identifico como un soldado de Equestria.

— ¿Quién es usted?

— Mi nombre es Flash Sentry, soy un capitán de la armada de Equestria.

Eso confirmaba las dudas de Flurry. Sin duda alguna había sido capturada por tropas de Equestria. Eso era muy malo, quizás ahora nunca podría volver a ver a su familia… ¡No! No podía pensar así, debía pensar en alguna forma de escapar.

— ¿Cuál es su nombre? — preguntó Flash Sentry llamando la atención de la alicornio.

— ¿Eh? ¿No sabe quién soy?

— Sé bien quién es usted, princesa, solo quiero asegurarme.

— Hmmm — eso sonaba muy raro para Flurry. Si ese pony sabía bien quien era, no tendría que preguntarle el nombre. ¿Sería alguna trampa? De pequeña le enseñaron que un enemigo podría empezar viéndose amigable, pero en realidad solo era un truco. Nunca debía confiar en un soldado de Equestria — Olvídelo, no le diré nada, equestriano.

Flash Sentry soltó un suspiro, mientras se sobaba entre los ojos, tratando de pensar.

— Princesa, por favor — volvió a hablar el pegaso — No soy su enemigo, solo quiero hablar.

Flurry prefirió ya no contestarle al soldado de Equestria. Mientras más hablara con él más podría caer en algún truco. Mejor lo ignoraba, y buscaba una oportunidad para huir.

— Por favor — dijo el pegaso sonriéndole amablemente — Le aseguro que usted y su amiga estarán bien.

Esas palabras hicieron que las orejas de Flurry se levantaran. ¿Había dicho amiga? En ese momento imágenes empezaron a regresar a la cabeza de la princesa. Recordó como su barco estallaba detrás de ella, mientras cargaba a una inconsciente pony blanca en sus cascos. Logro llevarlas a ambas a una madera flotante, a la cual llegaron varios soldados de Equestria.

— Solo quiero hacerle unas preguntas para…

— ¿¡White!? ¿¡Dónde está ella!? — estalló la alicornio rosa.

— Princesa, tranquila…

— ¡Por favor, haré lo que me pidan, pero no la lastimen! ¡Ella es solo una sirvienta, no es su enemiga!

— Esa yegua, White, se encuentra en otra carroza.

— ¿Se encuentra bien? — preguntó Flurry muy preocupada.

— Estaba algo lastimada, pero la atendieron. No tiene nada grave.

Flurry Heart exhaló la tensión, y se calmó un poco. Por lo menos sabía que su amiga estaba bien. Sin embargo, ahora los equestrianos tenían algo para usar en su contra. Quizás su madre reprobaría que se someta al enemigo por una sirvienta, pero White era mucho más que eso. Ella era su amiga.

— Soy Flurry Heart — murmuró la princesa.

— ¿Cómo dijo? — preguntó Flash confundido.

— Quería saber mi nombre. Soy Flurry Heart.

Flash Sentry se llevó un casco a la barbilla. Flurry Heart quedó extrañada, pues parecía que esa no era la respuesta que el pegaso esperaba. Quiso preguntarle qué pasaba, pero prefirió mantener su rol como prisionera obediente, hasta asegurarse que White estuviera a salvo.

— Hmmm, veo que no le cambiaron el nombre — esas palabras confundieron aún más a Flurry Heart — ¿Quiénes son sus padres?

Esto era ridículo. ¿Cómo era posible que ese pegaso no supiera quienes eran sus padres?

— Soy la hija de la emperatriz Shadow Rage, y el emperador Black Diamond, que en paz descanse.

— Hmmm, ¿hay otros alicornios en su familia?

Esa pregunta al menos tenía algo más de sentido, pues tendría sentido que un soldado de Equestria no supiera eso, aunque aún era una pregunta rara.

— No… yo soy la única.

— ¿Le dijeron por qué?

— Em… mi madre me explico que solo fue suerte; que, si la genética puede hacer que un pony nazca co patas, también puede hacer que una pony nazca con alas y cuernos.

— Rayos, esto se ve complicado — dijo el pegaso rascándose la cabeza — Si es mejor que la princesa Cadance se lo explique. Ella es buena hablando con la gente.

¿Princesa Cadance? Pensaba Flurry. ¿Era una gobernante de Equestria? Ella había escuchado que todas las gobernantes de Equestria se identificaban como princesas, y que era un ejemplo de lo torpes que podían ser los equestrianos. Personalmente, Flurry nunca se había creído eso

— Disculpe, em… ¿A dónde nos dirigimos? — murmuró Flurry algo insegura.

— Al Imperio de Cristal, ¿conoce ese lugar?

— S… sí, he oído de él. Solo sé que es una de las ciudades más fuertes de Equestria, y que es habitada por ponis de cristal.

— ¿No conoces nada más? ¿Sabes quién la gobierna?

— No, no conozco nada más. ¿Lo gobierna esa princesa Cadance que mencionó?

— Así es, supongo que nunca escuchó de ella.

— No, jamás he oído ese nombre. Solo he oído de las princesas Celestia y Luna, que controlan los astros.

— Supongo que entonces no ha oído de la princesa Twiligth Sparkle.

— No — murmuró Flurry tratando de procesar que rayos estaba pasando.

— Que mal, ella es fantástica, jeje —rio Flash Sentry, dejando más extrañada a Flurry.

— ¿Eh?

El pegaso reaccionó, y aclaró rápidamente la garganta algo avergonzado.

— Discúlpeme, eso no venía al tema.

— ¿Qué es lo que quiere? — preguntó Flurry ya cansada de intentar entender que pasaba — ¿Lleva a que me ejecuten? ¿O quieren usarme de rehén para chantajear a mi madre?

Flash reaccionó al oír eso, y suspiró algo cansado.

— No, princesa. Equestria nunca recurriría a medios tan sucios como esos. No somos como los de Grum, que solo causan muertes por placer.

— ¡No hable así de mi reino! — estalló Flurry sorprendiendo al pegaso — Quizás no sea perfecto, pero es un reino prospero, y queremos unificar al mundo para que ya no haya más guerras innecesarias.

Flurry respiraba algo agitada tratando de recuperar el aliento, pues había sacado mucho aire. Flash solo la miraba sorprendido por esa repentina explosión.

— ¿¡Pero que rayos les enseñan en la escuela!?

— ¿Eh?

— Sabia que su reino estaba jodido, pero no que enserio les enseñaran esas cosas — dijo Flash ya con tono más elevado, pasándose el casco por la melena — Princesa, enserio no entiende nada.

— ¿No entiendo nada de qué? — preguntó Flurry molesta.

El soldado suspiró, mientras se pasaba su casco por la melena.

— Enserio mejor dejo que la princesa le explique todo.

— ¿Qué me explique qué?

— Si se lo digo yo, no me creería. Cuando lleguemos al Imperio se le explicara todo.

— ¡Capitán!

Se escuchó una voz masculina viniendo del exterior. Flash Sentry vio por la ventana a un soldado pegaso.

— ¿Qué pasa soldado?

— Los tiradores de los carruajes están empezando a cansarse.

— Bien, igual nos acercamos al punto de descanso. Díganles que desciendan cuando vean un rio.

— ¡Si señor!

El soldado desapareció de la ventana, dejando solos a Flash y a Flurry.

— Haremos una pequeña parada.

— … — está vez Flurry ya no le dijo nada.

— Bien, mejor la dejo procesar un poco.

Flash suspiró, y solo permaneció sentado en el carruaje, pero fue allí cuando Flash volvió a tomar la guitarra que había hecho a un lado, y la empezó a tocar. Aunque a Flurry no le gustara admitirlo, el pegaso la tocaba bien.

Finalmente, el carruaje empezó a descender. Flurry sintió esa sensación de bajada, hasta que aterrizaron en tierra firme. Al ver por la ventana, Flurry pudo ver unos árboles. Seguramente habían aterrizado en un rio cerca de un bosque.

Cuando llegaron al suelo, Flash Sentry se puso de pie, y estiro un poco los cascos. Dejó su guitarra en el suelo del carruaje, y luego unos soldados llegaron a abrir la puerta trasera de ese carruaje celda, pues solo podía abrirse por fuera.

— Le traeré algo de agua, princesa — dijo Flash mientras salía.

— ¡Espere! — llamó la princesa, obteniendo la atención del capitán — Por favor déjeme ver a White — Flash se mantuvo con una mirada pensativa al oír eso — Si quiere encadéneme más, pero por favor déjenme verla.

El pegaso naranja, para sorpresa de Flurry, sonrió. Flash se acercó hacia la princesa y tomó una navaja con su boca, el cual estaba en su armadura. La princesa cerró los ojos sin saber que esperar, pero en ese momento sintió como sus cascos se relajaban. Al abrir los ojos, Flurry vio que las cuerdas en sus cascos delanteros habían sido cortadas. Aún tenia bloqueada su magia y atadas sus alas, pero al menos podía caminar.

— Acompáñeme, pero no intente nada. Somos aproximadamente 20 soldados aquí, y estamos en una zona que usted no conoce.

— Lo entiendo, prometo que no intentaré escapar.

Flash entonces guardo de nuevo su navaja, y salió del carruaje. Con su cabeza le hizo una seña para que ella también saliera. La princesa suspiró, pues por ahora esa era la mejor opción si quería ver a White.

Afuera, Flurry vio lo que esperaba, estaban cerca de un río, donde varios soldados se lavaban la cara, o llenaban sus cantimploras para beber agua. Había en su mayoría pegasos, pero también algunos terrestres y unicornios. Como había otras carrozas, supuso que los que no podían volar viajaban en esas. Le pareció algo primitivo, pues en Grum tenían dirigibles de guerra que podían transportar a toda clase de ponis por el aire, sin esfuerzo. En Grum aun usaban carrozas tiradas por pegasos, como la que ella usó cuando salió de Marelin, pero algo como eso no tenía mucho valor estratégico en una guerra. Parecía que Equestria no era un reino tan avanzado en tecnología, justo como le habían dicho.

— Ustedes, traigan a la pony blanca. Em… White es su nombre — dijo Flash a unos soldados.

— Sí señor.

Los soldados fueron a una de las carrozas que traían, la cual se encontraba cerrada. Flurry miro atentamente, esperando a que su amiga saliera de allí. Entonces se percató que todos los ponis allí la miraban, mientras murmuraban cosas. Posiblemente hablaban de cómo habían logrado una gran victoria al capturar a una princesa de Grum. Ella no alcanzaba a oírlos, pero prefirió mejor no intentar entender sus palabras.

— ¿¡Qué esperas muévete!? — se escuchó dentro de la carroza, llamando la atención de Flurry y de Flash Sentry.

— ¿Qué pasa? — preguntó Flash Sentry.

— No se mueve, capitán. está despierta, pero no se levanta. — respondió un terrestre.

— Yo me encargo — dijo una unicornio, quien encendió su cuerno.

La unicornio soldado entonces enfocó su magia en algo. Todos entonces vieron como de la carroza salía levitando una pony blanca de melena blanca.

White se veía totalmente aterrada. Se encontraba hecha bolita casi en posición fetal. Sus ojos estaban fuertemente cerrados, y se veía que apretaba sus dientes con su boca cerrada. También tenía algunos vendajes en su lomo, en sus patas, y una venda en la cabeza. También se encontraba atada de cascos delanteros, pues era una prisionera. Flurry sintió como su alma se le salía al ver a su amiga en ese estado.

— ¡White! — exclamó la alicornio preocupada.

En ese mismo instante, al oír esas palabras de esa voz que parecía ser de su ama, las orejas de White se levantaron y sus ojos se abrieron. Vio a su alrededor, buscando la fuente de esas palabras. Fue allí cuando la vio. Vio a Flurry Heart en ese lugar, y puso una enorme sonrisa, mientras sus ojos se humedecían con lágrimas.

— ¡DÓMINA!

En ese instante White sin darse cuenta estiró las patas traseras, dándole una patada a la unicornio que la levitaba, haciéndole perder la concentración. White cayó al suelo. En ese momento, todos vieron y escucharon como algo era rasgado. White separó rápidamente sus patas delanteras, y las sogas que la ataban se rompieron casi al instante, dejando impactados a todos los soldados.

La terrestre blanca se levantó, y corrió hacia Flurry Heart. Algunos soldados tomaron eso como peligro, pero por fortuna no tomaron sus armas. Un par de terrestres se pusieron entre la pony blanca, y su capitán y la princesa. White sin embargo los ignoró, solo siguió corriendo hacia adelante con una enorme sonrisa. Hubo un fuerte choque, y los soldados fueron hechos a un lado, como si una bala de cañón hubiera pasado entre ellos.

— ¡DÓMINA! — gritó White saltando y dándole un fuerte abrazo a su ama, tirándola al suelo.

— ¡White! — respondió Flurry alterada, pero algo feliz de ver a su amiga. White la apretaba fuerte, pero realmente no lastimaba su cuerpo.

— ¡Estaba tan preocupada! — dijo la terrestre entre lágrimas — Cuando desperté estaba en esa celda de madera, y cuando pregunté, me dijeron que usted estaba prisionera. ¡Qué bueno que está bien!

— Em… White… aún somos prisioneras, y estamos rodeadas de soldados equestrianos.

La pony blanca entonces levantó la cabeza, y vio a varios soldados de Equestria, quienes se veían muy molestos.

— Oops — murmuró la yegua apenada, quitándose de encima de su ama.

Flurry se levantó, y vio algo nerviosa a los soldados, quienes se encontraban completamente alerta.

Fue allí cuando se escuchó una leve risa. Todos voltearon, y vieron que era del capitán Flash Sentry.

— Oh vaya, parece que su amiga no es una simple sirvienta.

— Le prometo que no volverá a pasar, por favor perdónenla — suplicó Flurry — Ella no es un peligro para ustedes.

— Lo sé — habló de nuevo Flash sonriendo calmadamente —He conocido a muchos ponis extraños, una pony fuerte no me sorprende — volteó a ver a sus tropas — Tranquilos soldados, es solo una jovencita, no es una amenaza.

Algunos soldados se veían inseguros, pero como confiaban en su capitán, decidieron confiar en su juicio. Incluso los que White había lastimado, solo estaban algo aturdidos.

— ¡Discúlpenme! — pidió White inclinándose ante Flash Sentry — Si quiere castígueme, pero a mi Dómina déjela.

Flash sonrió amablemente, poniendo su casco debajo de la barbilla de White.

— Tranquila, nada malo le pasará a ninguna. Solo necesito que colaboren, ¿está bien?

— S… sí, como diga — dijo White sintiéndose algo calmada, pues ese pony no se veía peligroso, a pesar de ser un soldado de Equestria.

— Seguro tienen sed.

Flash entonces les pasó cantimploras de agua a las dos yeguas. White casi sin dudarlo, la bebió el agua. Flurry permaneció más reservada, pues aun no confiaba en los soldados de Equestria. Aunque hasta ahora no les habían hecho nada, e incluso le permitieron ver a su amiga, aún seguía pensando en todo lo que había aprendido en preparación para la guerra.

— No tengo sed — dijo ella.

— Oh vamos, princesa — se quejó Flash.

De repente, se escuchó el sonido de unas ramas rompiéndose, y todos vieron hacia el bosque. Algunos tomaron sus armas. Aunque no se encontraban en una zona tan peligrosa, como el muy conocido Bosque Everfree, siempre era posible encontrarse con algún peligro. Flurry también permaneció alerta, y White se colocó delante de ella, aunque se encontraba aterrada.

Fue allí cuando una figura salió de los arbustos, y cayó frente a los soldados. Era un corcel ordinario, pero todos vieron como tenía una flecha clavada en su cuerpo. El pony parecía agonizar. White cerró los ojos ante tan horrible escena.

Flash Sentry se acercó rápidamente al pony herido.

— ¡Rápido, este pony necesita atención medica! — exclamó Flash.

— Ayuda… por favor, a… atacaron mi aldea.

Flurry Heart observaba eso, sin saber qué hacer. Una parte de ella quería ir a ayudar a ese pony, pero ella no sabía magia curativa, y aunque la supiera, su magia estaba bloqueada. No sabía qué hacer. Ese pony agonizante se veía muy alterado, por la forma en que hablaba de como atacaron su hogar.

— No hables — pidió el capitán.

— Por favor, salven a mi familia — dijo de nuevo el pony cerrando los ojos.

Flash Sentry le tomó el pulso, pero no encontró nada.

— Está muerto — suspiró el capitán.

Flurry Heart quedó impactada por lo que acababa de presenciar. Era la primera vez que… veía a alguien agonizar hasta morir, y no sabía que pensar.

— ¿Capitán que hacemos? — preguntó un soldado.

— Primero, quiero una ubicación de donde está esa aldea.

— Mientras volábamos la vimos, está en aquella dirección, a medio kilómetro — señalo un pegaso que antes tiraba del carruaje.

— Bien — Flash entonces señalo a dos pegasos y a una unicornio — Quiero que vayan e investiguen. Repórtenme lo que encuentren — ordenó el capitán. No iba a enviar a sus tropas a ningún lado, sin enviar primero exploradores.

— ¡Si capitán!

Los soldados fueron a investigar, y Flash dejó el cuerpo del pony en el suelo, diciéndole que su muerte no sería en vano. Fue allí cuando Flash se acercó a Flurry Heart, quien estaba algo impactada.

— ¿Princesa? — llamó Flash, pero Flurry no respondía — ¿Princesa?

— Do… dómina — la llamó White quien estaba intranquila, pero no perdida como su ama — ¡Dómina! — la sacudió un poco y Flurry reaccionó.

— ¿Eh? Lo siento — se disculpó Flurry llevándose un casco a la cabeza — ¿Qué ocurre?

— La corta parada se alargará, no puedo dejar a un pueblo abandonado.

— Sí… claro — suspiró Flurry.

Pasaron 20 minutos, en los que todos los soldados se sentaron a esperar. Flurry se sentía muy inquieta, pues seguía muy preocupada por lo que podría estar pasando en esa aldea. Ella siempre había sido muy compasiva, cosa que su madre siempre le reprobó, pero no podía evitarlo. Ser compasiva era casi como algo natural en su corazón.

— ¡Capitán! — exclamaron los soldados que regresaron.

Flash se encontraba parado, esperando con los ojos cerrados, pero los abrió al oír como le llamaban. Vio a sus soldados, pero permaneció en su posición.

— ¿Qué descubrieron?

— Véalo usted mismo.

En ese momento la unicornio que fue a explorar encendió su cuerno, y creo una proyección, e imágenes empezaron a aparecer, como si fuera una película. Flurry quedó asombrada, pues nunca había visto un hechizo de esa clase, y había estudiado magia que usaban soldados de Grum, pero nunca había visto algo parecido. ¿Acaso Equestria tenía magia más avanzada?

La imagen se fue aclarando, y pronto se empezó a emitir una especie de video que hizo que Flash rechinara los dientes, y que Flurry quedara con la boca abierta.

— Grum — dijo Flash molesto.

En la proyección podían ver a varios ponis con armaduras negras, causando estragos en una pequeña aldea de unas 20 casas. Podían ver como esos soldados sacaban a ponys de sus casas, para arrojarlos al suelo. También podían ver como varios cultivos eran arrancados de la tierra; esos monstruos estaban dispuestos a quitarles a esos ponis su duro trabajo. Se podían ver a varios muertos en el suelo, prueba de que algunos ponis habían intentado pelear, y fallaron. Esas cosas solo hacían que el capitán se enojara más. Mientras que Flurry procesaba el ver a soldados de su reino causando esa destrucción a vidas inocentes.

— Ya vi suficiente, debemos ir inmediatamente a ayudar — habló firmemente el capitán.

— Capitán, son al menos unos 50 soldados, son más del doble que nosotros — dijo un pegaso explorador.

— Pero tenemos el elemento sorpresa — vio a un par de soldados — Ustedes dos vigilen a la princesa. El resto acompáñeme a la aldea, antes de que esos desgraciados escapen.

— ¡Esperen! — se escuchó, y todos voltearon a ver a la alicornio que había hablado — Por favor déjenme encargarme.

— ¿Qué sugiere? — preguntó Flash intrigado.

— Soy una princesa de Grum, puedo ordenarles a los soldados que se retiren, así evitaremos que haya bajas en ambos bandos

— Capitán, no le haga caso.

— Por favor, les juro que no intentaré huir, solo quiero evitar que se pierdan vidas. Déjenme hablar con los soldados, los convenceré de que se retiren.

Flash se llevó un casco a la barbilla, y vio los ojos de la princesa. Eran ojos que él ya había visto antes en el pasado. El pegaso sonrió.

— Muy bien, pero mis tropas permanecerán alertas, y White se quedará aquí bajo vigilancia.

Todos los soldados quedaron sorprendidos de la decisión de su capitán.

— Entiendo — suspiró Flurry — White, por favor quédate aquí.

— Pero Dómina…

— Todo estará bien — le sonrió Flurry.

La terrestre blanca estaba insegura pero aun así no podía desobedecerle a su ama. Ella la admiraba demasiado, y le debía mucho. White no podía dudar de su princesa.

— está bien.

White solo se sentó en su lugar, y los soldados a los que Flash había ordenado quedarse se pusieron detrás ella.

Flurry fue con Flash Sentry, quien dio la orden de ir en dirección hacia esa aldea. En el camino los soldados y permanecían serios, pues sabían que tenían una batalla por delante. También estaban atentos a que Flurry intentara algo para escapar. Fue allí cuando un soldado se acercó a susurrarle algo a su capitán.

— Capitán, ¿Por qué confía en ella? Entiendo que sea la hija de la princesa Cadance, pero estuvo toda su vida en Grum.

— ¿Por qué confío en ella? Hmmm… — murmuró Flash llevándose un casco a la barbilla — Supongo que porque ella no tiene la mirada de un asesino, sino una de honor. Nunca he visto a nadie de Grum con esa mirada. Es esa clase de honor la que puede cambiar el mundo.

— Pero Capitán…

— Descuida, si algo sale mal, aceptaré toda la responsabilidad.

Finalmente llegaron a unos metros de la aldea, fue allí cuando Flash corto las sogas que ataban las alas de Flurry y le quitó el anillo que bloqueaba su magia, el cual era imposible de remover para el que lo llevara puesto.

— Muy bien princesa, demuéstreme que sus palabras son honestas.

Flurry suspiró. Ahora era libre, y podía escapar, pero no lo iba a hacer. Ella realmente quería proteger a ese pueblo, y también a White quien seguía vigilada por soldados de Equestria.

— Claro — murmuró Flurry yendo en dirección a la aldea.

Cuando Flurry llegó, vio en persona lo que había visto antes en la proyección. Veía como los soldados de Grum se robaban la comida del, pueblo e incluso saqueaban sus casas buscando cualquier cosa de valor. Otra cosa que notó fue como algunos ponis eran subidos en carretas, mientras algunos soldados evaluaban a los habitantes.

— ¡Alicornio! — gritó un soldado, y todos los grumianos tomaron sus armas. Flurry entonces sintió todas las miradas sobre ellas, incluyendo a las de los ponis del pueblo, quienes al principio se vieron esperanzados, pero luego quedaron confundidos, como si Flurry no fuera a quien esperaban.

— ¡Esperen, soy su aliada! — gritó Flurry viéndose rodeada. Rápidamente se sentó y subió los cascos, mientras le apuntaban con lanzas y ballestas.

Varios soldados de Grum quedaron extrañados por eso. Al observarla mejor, algunos se calmaron un poco, pues antes se veían muy alterados. Parecía que hubieran encontrado a la pony equivocada.

— ¡Identifíquese!

— Soy Flurry Heart, primera princesa de Grum. Bajen sus armas antes de que sean acusados de traidores.

Los soldados se vieron entre ellos, murmurando. Entonces un terrestre se acercó a un pegaso, susurrándole algo.

— Mayor, creo que si es la princesa alicornio de Grum.

Entonces el pony pegaso, rojo de melena verde se acercó a Flurry Heart observándola mejor. Fue allí cuando la reconoció, pero aun así se mantuvo alerta.

— ¿Y qué hace aquí, princesa?

Todos los soldados de Equestria seguían escondidos entre los árboles. Flash Sentry se encontraba a un lado de la unicornio exploradora, quien usaba su magia para hacer que su capitán pudiera escuchar. Los soldados estuvieron atentos a la respuesta de Flurry Heart, pues si ella quería traicionarlos, ese era el momento.

— Mi madre, la emperatriz Shadow Rage, me envió en una misión para apoyar a nuestras líneas frontales. Pero escuché que había tropas de Grum aquí, y decidí venir a investigar — habló Flurry manteniéndose calmada.

— ¿Dónde están sus tropas?

— Colectando provisiones.

— ¿Una princesa dando un paseo sin escolta o sin armas?

Flurry Heart se mantuvo seria por un momento, pero luego puso una sonrisa confiada.

— Soy una princesa de Grum, no necesito escolta. Soy capaz de defenderme sola, incluso sin armas — respondió Flurry Heart sonriendo confiada. Ella sabía muy bien la regla de la supervivencia del más fuerte, la cual era como un mandamiento sagrado en su reino. Si no mostraba fuerza, esos soldados no le creerían.

— Hmmm, eso tiene sentido — respondió el Mayor — Bajen sus armas, y vuelvan al trabajo — todos obedecieron, y Flurry se puso de pie — Mis disculpas princesa, no esperábamos encontrarla aquí. Soy el Mayor Locker.

— No se preocupe mayor

— ¿Qué hacen ustedes en este lugar?

— Fuimos enviados a conquistar una ciudad que se encuentra del otro lado del bosque, pero hubo complicaciones.

— ¿Complicaciones?

— Sí, unas tropas de Equestria nos emboscaron, y acabaron con casi todo nuestro batallón. Se encontraban dirigidos por una alicornio rosa.

Esas palabras hicieron que Flurry abriera los ojos como platos. ¿Había escuchado bien?

— ¿Alicornio… rosa? — titubeó Flurry Heart.

— Sí, dijo que era princesa del imperio de cristal. Ella sola acabo con al menos 20 de nuestros soldados.

¿Enserio había más alicornios en Equestria? Todo lo que conocía de las gobernantes de ese reino eran los nombres de las hermanas del día y la noche, pero fuera de eso no sabía nada más. En cuanto a lo de una pony acabando sola con 20 soldados, no le impresionó tanto, pues había oído historias de sus dos hermanos mayores y su madre, haciendo cosas similares.

— Po… por eso reaccionaron así al verme, me confundieron con ella.

— Así es, pero ahora que lo pienso, esa pony tenía un rosa más oscuro que el suyo.

— De… de cualquier forma, ¿Qué hacen aquí en esta aldea?

Todos los soldados sonrieron al oír eso.

— Pues verá, estábamos retirándonos de regreso a nuestro reino, cuando encontramos está patética villa. Pensamos en llevarnos algunos esclavos, eso compensará un poco nuestro fracaso, y nos conseguirá una ganancia — murmuró eso último.

Flurry rechino los dientes molesta, pues no soportaba la idea de que unos soldados solo llegaran a una pequeña villa para conseguir esclavos. Vio a su alrededor, y vio todo lo que habían hecho. Los ponis que vivían en ese pueblo estaban aterrados y no se atrevían a hablar. Flurry Heart quería gritarles a los soldados, pero no podía, debía mantener la calma.

— A-Acaban de sufrir muchas bajas, varios de sus ponis se ven cansados. Llevar prisioneros solo los atrasará.

— Pff, no será problema, ya he transportado varios prisioneros en el pasado — respondió el pegaso — Relájese, igual otros pelotones lo hacen.

Flurry volvió a ver lo que hacían los soldados de Grum. Ellos observaban a los ponis del pueblo, y seleccionaban a los que tendrían algún valor en el mercado de esclavos. Agarraban corceles fuertes, pues esos tenían utilidad en trabajos forzados; a yeguas hermosas, pues esas podían ser usadas para servir a depravados; y agarraban potros y potrancas de más de 5 años, porque… esos se vendían a precios bajos, pero a buena cantidad. Flurry solo conocía que los esclavos venían de villas especializadas en producción de estos, cosa que era horrible, pero ahora también veía que soldados de Grum atacaban a ponis inocentes de Equestria para esclavizarlos. ¿Cómo podían hacer algo tan despiadado?

— ¡No! — se escucharon unos lloriqueos.

Flurry vio como un soldado agarraba a un potro terrestre del pelo para llevárselo.

— ¡Ya cállate mocoso!

— ¡Dejen a mi hijo! — gritó una yegua que quiso tirarse sobre soldado, sin embargo, este le dio un golpe tirándola al suelo.

Flurry Heart quiso hacer algo, pero quedó paralizada. Fue allí cuando vio como el soldado tomaba su lanza y… todo pasó muy rápido. La yegua quedó en el suelo, sin moverse, mientras sangre salía por la herida de la lanza.

— Bah, no era muy bonita, no nos habría dado nada.

— ¡No! ¡Mami! — exclamó el potro llorando. Esos llantos hicieron que Flurry volviera a la realidad.

— Mayor, este mocoso no se calla — dijo el soldado que jalaba al potro.

— Bien, mátenlo, no soporto a los que lloran.

El potro fue arrojado contra el suelo, y el soldado tomó la misma lanza con la que había matado a su madre. Estuvo a punto de matarlo, pero…

— ¡NOOOOOO! — gritó Flurry disparando un rayo de magia hacia ese soldado, repeliéndolo unos metros.

Todos quedaron sin palabras al ver eso. Los soldados de Grum no perdieron el tiempo, y rápidamente apuntaron sus armas hacia Flurry.

— ¡La princesa es una impostora! — exclamó el mayor de Grum.

Flurry aún estaba procesando lo que acababa de hacer. Atacó a un soldado de su propio reino. En ese momento, los soldados de Grum vieron como soldados de Equestria aparecían, siendo dirigidos por Flash Sentry, quien se puso frente a Flurry Heart.

— ¡No permitan que lleguen a los civiles o a la princesa!

— ¡Maldición, era una trampa! — gritó el mayor Locker, pero entonces observo la situación — Je, creo que les faltan tropas.

Flash frunció el ceño, los soldados de Equestria eran menos de 20, mientras que los de Grum eran casi 50. Sin embargo, ellos se veían algo cansados, así que tenían oportunidad.

— ¡Somos más que suficientes para acabar con ustedes, escoria grumiana!

— ¡Entonces vengan a morir, salvajes de Equestria!

Flurry regresó a la realidad. ¿Qué debía hacer? ¿Ayudar a las tropas Equestrianas a luchar? ¿Huir mientras estaban allí? No quería abandonar a ese pueblo, menos al ver a un potro llorando sobre el cuerpo de su madre. Entonces, ¿debería luchar contra tropas de su reino? Ella no quería eso, quería evitar pelear.

BAAAM

En ese momento, algo había a toda velocidad cayendo del suelo, y aterrizo en medio de ambos bandos, creando un estruendo. Se levantó un poco de humo, del cual apareció una figura. Cuando la figura se reveló, los soldados de Equestria y los habitantes del pueblo sonrieron en grande, mientras que los soldados de Grum quedaron aterrados.

— No puede ser… — murmuró un soldado de Grum.

— Estamos salvados — dijeron algunos del pueblo.

Era una yegua rosa fuerte, cuya melena era azul oscuro y morado. Llevaba una armadura dorada y morada, con una insignia al frente, que parecía una estrella. No llevaba casco, pero si una flor rosada entre su cabello. Fue entonces cuando la yegua extendió sus alas, y encendió su cuerno para tomar un florete en su armadura. Al mismo tiempo, todos los habitantes del pueblo fueron cubiertos por varias barreras magenta, del mismo color de la magia de esa pony. Se veía como de la misma edad de Flurry, aunque quizás un poco más joven.

— Flash Sentry, ¿Qué haces aquí? — preguntó ella sin despegar su vista del enemigo.

— Una aldea estaba en peligro princesa, no podía quedarme sin hacer nada — respondió el pegaso sonriendo.

La alicornio sonrió al oír eso, pero luego puso una mirada seria para ver a los enemigos.

— Bien, ayúdame a pelear — dijo eso a Flash y luego habló a los soldados enemigos — Miserables de Grum, ustedes solo viven para causar sufrimiento. Van a pagar por todo lo que han hecho.

— Mayor, ¿Qué hacemos?

— ¡Somos soldados de Grum! ¡Acabemos con estos salvajes ahora mismo!

Y entonces la pelea inició. Flurry Heart quedo de pie allí, mientras unos soldados la protegían. Esa misteriosa alicornio, Flash, y el resto de los soldados atacaron a los de Grum.

La alicornio rápidamente fue atacada por varios soldados, pero está solo tomó su sable y los recibió. Usando su florete, ella simplemente lanzó varias estocadas al frente, y luego se enfocó en otros soldados. Los que la habían atacado antes, tenían una marca de puñalada que pasó por su armadura, y cayeron muertos al suelo.

Flash Sentry tomó una lanza, y con ella empezó a combatir también. Un par de unicornios le lanzaron rayos, pero este solo se elevó con sus alas, y los esquivo. Entonces Flash fue hacia uno de ellos, y lo atravesó con su lanza, matándolo. En ese momento un pony terrestre lo intentó atacar con una espada, pero Flash le dio un golpe en la cara con la parte trasera de su lanza, y luego atravesó con la delantera.

Todos los soldados de Grum empezaron a caer, pues varios se encontraban cansados de cuando habían escapado de su batalla anterior. Ningún soldado de Equestria caía, pues cuando iban a recibir un golpe, una barrera magenta se formaba a su alrededor protegiéndolos. La alicornio que estaba allí, los protegía sin muchas dificultades.

Finalmente, acabaron con todos los soldados de Grum, salvando a ese pueblo. La alicornio de armadura respiro hondo, y guardó su florete en su armadura.

— Lo logramos princesa — comentó Flash sonriendo.

— Sí, el pueblo está a salvo.

En ese momento, la alicornio apago su cuerno y todos los habitantes del pueblo fueron liberados de las barreras protectoras. Casi al instante, todos fueron con esa princesa, y se inclinaron ante ella.

— La princesa nos salvó.

— Es una heroína.

La alicornio entonces elevó la voz.

— ¡Atención! — llamó ella con voz firme, pero algunos notaron algo de pena — No requiero de sus alabanzas. Lamento haber llegado tarde. Embosque a varios soldados de Grum al otro soldado del bosque, pero algunos escaparon y vinieron aquí. Lamento mucho las pérdidas que sufrieron. Sé que esto no recuperará las vidas perdidas, pero el Imperio de Cristal les ayudará a reconstruir su aldea.

Algunos suspiraron aliviados, pues su princesa no los iba a abandonar. Otros seguían tristes por lo que pasaba, pero no querían ser malagradecidos con la pony que los salvó. Fue allí cuando esa alicornio escuchó unos llantos, y vio la fuente. Allí mismo pudo ver a un potro llorando sobre el cuerpo de su madre, una consecuencia de no haber llegado antes. La alicornio se acercó al potro, y le tocó el hombro. El pequeño reaccionó, y abrazó a la alicornio mientras lloraba.

— Ya, ya, ¿tu papi está por aquí?

— No, también lo atacaron — dijo pequeño, mientras moqueaba.

— Entiendo, ¿tienes algún familiar que te cuide? — el pequeño asintió con la cabeza.

Fue allí cuando un corcel se acercó.

— Disculpe, soy su tío. Yo me encargaré de él — dijo el pony con pena.

— Bien, muchas gracias — dijo la yegua sonriendo, para luego ver al potro — Tranquilo, esos malvados nunca los volverán a amenazar.

— Gracias princesa — agradeció el potro calmándose un poco — La otra princesa me salvó, quiero darle las gracias.

— ¿Otra princesa?

El potro entonces vio en dirección a Flurry Heart, quien se encontraba observándolos.

— Tranquilo, yo le diré las gracias por ti.

En ese momento, esa alicornio se volteó, y empezó a caminar hacia Flurry Heart.

La princesa de Grum notó eso, y quedo impactada al ver la mirada seria de esa alicornio. Era la primera vez que veía a otra pony con cuernos y alas, y extrañamente sentía que esa pony se parecía un poco a ella. Sin embargo, esa alicornio no se veía feliz, parecía alerta, como si viera a una amenaza desconocida. Flurry incluso notó como esa pony encendía levemente su cuerno para tomar el florete en su armadura.

— ¡Princesa! — exclamó Flash poniéndose entre ambas yeguas con una sonrisa algo nerviosa, y un tono que mostraba que quería tranquilizar a esa pony — Tranquila, puedo explicarlo.

— ¿Quién es esa pony, Flash? ¿Y por qué es una alicornio? Solo habemos 5 alicornios en Equestria.

— Em… sí, vera… — se le acercó al oído y le empezó a susurrar algo. La alicornio de melena morada y azul escuchó atentamente, pero abrió los ojos como platos al escuchar lo último.

— ¿¡Que!? ¿¡Ella!?

— Pero aun no le diga nada, su madre pidió ser ella la que le de las explicaciones.

La alicornio rosa miró con una mirada desconfiada a Flurry, cosa que incomodo un poco a la alicornio rosa pálido. Flurry entonces se acercó a Flash.

— Em… capitán Sentry, ya puede apresarme de nuevo — dijo Flurry, pues ella había prometido que se volvería a entregar cuando la batalla terminara, y también sentía que esa alicornio, que aparentemente era una princesa, desconfiaba de que una enemiga estuviera sin apresar.

La alicornio más joven miró con enojo a Flurry Heart, y luego volteó a ver a Flash.

— Como sea, los acompañaré al Imperio. Quiero hablar con mamá sobre esto.

— Si princesa, como guste — suspiró aliviado Flash, pues en parte tenía miedo de que esa alicornio matara a Flurry en desconfianza.

La otra alicornio se fue, para ver si había más heridos en ese pueblo. Flash entonces, le coloco de nuevo un anillo bloqueador de magia a Flurry. Aunque ella no usaría su magia para escapar, mejor ser precavido.

— ¿Quién es ella? — preguntó Flurry Heart con intriga.

— Ella es Blazing Armor, princesa heredera del Imperio de Cristal.

— Blazing Armor… — murmuró Flurry viendo a esa alicornio, quien se preocupaba por sus súbditos, y poseía una gran fuerza. Le recordó un poco a… su hermano Bloody Sword.

Flurry entonces volteó a ver cómo había varios soldados muertos de Grum en el suelo. No pudo evitar pensar en su familia, y su hogar en Grum; o lo que pensaría su madre si la viera ahora, atacando a sus propios soldados.


Luego de haber recuperado la paz en esa aldea que habían visitado, las tropas de Equestria retomaron su viaje hacia el Imperio de Cristal. Flurry Heart estaba encerrada en una carroza celda, con su magia bloqueada. Sin embargo, ahora la acompañaba White, quien la hacía sentir un poco mejor. Flurry realmente no sabía que esperar en el Imperio de Cristal.

Afuera se encontraba volando la princesa Blazing Armor, seguida del capitán Flash Sentry. La alicornio se veía frustrada, pues no confiaba para nada en la situación actual. El pegaso naranja había intentado hablar con ella, pero sin éxito.

Poco a poco se fueron acercando a su destino, el Imperio de Cristal, una gran ciudad en el extremo norte del continente de Equestria. La zona estaba rodeada por varias torres, donde había ponis vigilando, de esa forma era imposible que algún enemigo se acercara sin saberlo. Esas torres también estaban equipadas con armas para defensa. Además, la ciudad entera era cubierta por un enorme domo de luz, producto de una reliquia en el centro del imperio.

Las tropas descendieron en la entrada del imperio, donde había algunos soldados haciendo chequeo a cualquiera que se acercara al imperio. Las tropas llegaron, pero como la princesa Blazing los acompañaba, pudieron ahorrarse tiempo, y entrar inmediatamente. Las tropas atravesaron el domo de luz.

Cuando la carroza de Flurry atravesó ese domo, la princesa reaccionó. Flurry rápidamente levantó la cabeza, y se llevó un casco al pecho.

— ¿Qué es esto? — murmuró Flurry sintiendo una sensación extraña dentro de ella.

— Dómina, ¿qué pasa? — preguntó White preocupada.

— No lo sé, me siento… bien… — respondió sin entender lo que pasaba — ¿No sientes algo diferente?

— Pues… creo que ya no me siento tan preocupada — dijo sonriendo.

— Entiendo.

En ese momento, la carroza se detuvo, y la puerta fue abierta por Flash Sentry, quien sonreía.

— Salga, princesa. Usted también, White.

Las dos yeguas obedecieron. Flurry por algún motivo ya no sentía desconfianza de los soldados de Equestria, es como si ese temor hubiera salido de ella, de repente. Cuando la alicornio salió, entonces Flash le quito el anillo que bloqueaba su magia.

— ¿Por… por qué me lo quita?

— Jeje, no creo que lo necesite más. A este lugar no pueden entrar seres malvados.

— ¿Este lugar?

La princesa vio a su alrededor, y allí fue cuando quedo sin palabras. Los ojos de Flurry Heart reflejaron la maravilla que veía frente a ella. Nunca antes había visto un lugar tan bello y brillante. Vio unos hermosos prados a su alrededor, y varias casas hechas de cristal. A lo lejos veía un enorme palacio brillante, que emitía una luz hacia el cielo, provocando luces en el cielo, y un domo de luz. Sin embargo, no eran solo sus ojos los cautivados, sino que su corazón también. Flurry no se explicaba el porqué, pero su corazón se llenaba de una gran calidez, como si algo en el aire la estuviera llenando, algo que se sentía familiar, pero comprendía. Sentía… como si algo en ese lugar la llamara.

— Bienvenida al Imperio de Cristal

Las tropas guiaron a Flurry Heart por los caminos del imperio, mientras que Blazing Armor se fue volando hacia el castillo rápidamente. En el camino, Flurry observo a ponis que brillaban en la luz. Esos debían ser los ponis de cristal, de los que había oído. Algunos la veían y empezaban a murmurar, cosas, pero la princesa de Grum no los escuchaba, pues estaba maravillada por todo el lugar.

Finalmente llegaron al centro del imperio, el palacio de cristal. Sin embargo, hubo algo en la base que llamó la atención de la alicornio. Vigilado por algunos guardias, se encontraba un cristal con forma de corazón, el cual giraba y emitía luz.

¿Qué es esto? — pensó la princesa casi hipnotizada por ese objeto, pues sentía que la estaba llamando, y por poco se va hacia él, pero Flash la detuvo.

— Princesa, por favor no se distraiga, nos están esperando.

— Sí… claro — dijo la alicornio volviendo a la realidad, y entrando al palacio, pero sin poder quitarse de la mente a ese corazón.

Adentrándose mas en el castillo, llegaron a una gran puerta, la cual era vigilada por guardias de cristal.

— La princesa Cadance los está esperando — dijo uno abriendo la puerta.

— Adelante princesa — dijo Flash Sentry sonriendo.

— ¿Eh? ¿Usted no entrará?

— No. Esto es algo que no me concierne.

Flurry entonces volteó a ver a White, quien parecía algo distraída por todas las decoraciones de cristal. La alicornio suspiró y entro al salón.

Adentro era el salón del trono, y al fondo Flurry pudo ver a dos ponis. Una era la princesa Blazing Armor, quien se veía molesta, y la otra era otra alicornio rosa, pero que se veía mayor que ambas, posiblemente era la princesa Cadance que mencionaron. Flurry Heart se acercó lentamente hacia el trono, pero entonces la ocupante de este se levantó y avanzó lentamente hacia ella.

Flurry Heart vio a esa pony que se le acercaba, y vio que la veía de forma extraña, como si hubiera visto a un fantasma. La princesa de Grum incluso volteó a ver detrás de ella para asegurarse de que no estaba viendo a alguien más. La princesa Cadance llegó hacia Flurry Heart, y le acercó un casco. Para sorpresa de Flurry, esa princesa Cadance le empezó a acariciar la cara, como si intentara confirmar algo.

Luego de inspeccionar su cara, la princesa Cadance empezó a lagrimear en sus ojos, y repentinamente le dio un abrazo a Flurry, mientras soltaba su llanto con una sonrisa.

— Enserio eres tú — lloraba Cadance — Finalmente estás en casa, hija mía.

Tan tan TAAAAAAAN. XD

Se que la acción fue algo débil en este capitulo, pero enserio no había motivos para expandir demasiado en una pelea donde el enemigo es vencido sin dificultad. Ya habrá mas acción después.

Y ahora Flurry regresó a su lugar de nacimiento, y conoció a su hermanita sin saberlo XD. ¿Recuerdan que Cadance estaba embarazada cuando Flurry fue secuestrada? Pueden encontrar una imagen de Blazing Armor en mi deviantart.

Y pues, ¿Qué creen que pase ahora?

Bye bye