Capítulo 1

El niño genio

Sunfire se encontraba recostado sobre su motocicleta, lo más escondido posible en un callejón frente a una cafetería bastante colorida. Vigilaba a su nueva presa, Hiro Hamada un niño de apenas 14 años, ¿que podría a ver hecho este niño para hacer enojar al "Gran jefe"?, no le importaba llevar a maleantes y ladrones, ¿pero un niño?, la poca información que había conseguido de él es que era todo un prodigio, que iba a la universidad con un grupo de chicos mayores que él, solo pensaba que le dificultaban el trabajo, como se lo llevaría si siempre estaba acompañado, durante tres días y noches seguidas jamás lo había visto salir sin escolta, se estaba desesperando, incluso llego a pensar en entrar a la casa a la fuerza y sacarlo, pero no sería un trabajo limpio y el "Gran jefe" había especificado que no levantara ninguna sospecha. No tenía de otra más que seguir esperando.

Dentro de la cafetería se encontrar un grupo de amigos bastante animados, contaban anécdotas, reían a carcajadas mientras saboreaban sus desayunos.

-Hiro cariño, puedes ayudarme a acomodar la nueva mercancía.- dijo una amable mujer castaña mientras sostenía una caja llena de chocolates.

-Claro tía Cass.- Se acercó sosteniendo la caja y comenzando a acomodar en el aparador los confitados.- chocolate con pasas, chocolate con arándanos, chocolate con cítricos…wow, llegaron los chocolates mixtos de almendra y nuez…Tía Cass, ¿puedo quedarme con uno?- dijo con alegría el pelinegro.- cuando vuelva Tadashi de la escuela….- no termino la frase, vio la cara de su tía llena de tristeza, los jóvenes en la mesa habían detenido todo lo que estaban haciendo y lo miraban fijamente en espera de su reacción, por un momento lo había olvidado, su hermano mayor había fallecido meses atrás, el joven paso saliva y con voz quebrada dijo.- está bien…y-yo solo, no se preocupen …si?.- Sintió algo cálido que le recorría ambas mejillas y su vista se volvió nublosa, inhalo con fuerza y se limpió las lágrimas con las mangas de su sudadera, la joven rubia que estaba más cerca de él se levantó lista para darle un abrazo pero él la detuvo extendiendo su mano frente ella.- Estoy bien Honey lemon…

-Hiro cariño….- dijo preocupada la tía Cass.

-No…solo…necesito un poco de aire, estaré bien, iré a caminar un rato SOLO y todo estará bien, no se preocupen por mi.- Introdujo el chocolate en la bolsa de su sudadera por inercia y salió a paso veloz de la cafetería, solo necesitaba aclarar su mente y una caminata le vendría bien, estaba cansado que lo sobreprotegieran de todo, incluso de sus recuerdos.

El jinete no podía creer lo que estaba pasando, por primera vez en tres días el dichoso niño había salido solo, era el momento perfecto para terminar con el trabajo, arranco a toda velocidad y cuando el niño estaba doblando la esquina fue el punto perfecto, se inclinó para dar vuelta y con un solo brazo pudo levantarlo y subirlo a la moto. El niño estaba en shock, no se movía ni decía nada, lo que facilito mucho su trasporte al punto de encuentro. Los muelles estaban solos, no estaba el usual grupo de mafiosos esperando; "aún es de día, seguro se están escondiendo para no ser vistos" pensó. El niño no decía nada, solo lo mira como tratando de entender que era lo que pasaba. El sonido de su celular lo saco de su pensar. Contesto como siempre en altavoz.

-Sunfire…hubo un contratiempo, no podremos ir y…-se escuchaba a un hombre bastante ansioso.

-¿A qué te refieres con que no van a venir? Hice el trabajo que pediste, ¿que acaso no era tan importante?- Sunfire se estaba empezando a enojar.

-Sí, lo es…es solo que tenemos problemas con la policía, nos está pisando los talones y…- respondió el mafioso.

-Me habían dicho que el "Gran Yama" o el "Gran jefe" siempre cumplía con sus tratos, si no me pagan ahora soltare al niño y…- amenazo Sunfire.

-No por favor no lo hagas, danos tres días, te pagaremos por cada uno de ellos el doble de lo establecido- Dijo el mafioso bastante asustado.

Sunfire estaba enfurecido, pero el dinero era lo único que le importaba, miro al niño al que tenía sujeto por la muñeca, no forcejeaba ni trataba de escapar, era delgado, pequeño y se notaba que no tenía mucha fuerza, sería fácil de vigilar.

-Está bien, trato hecho…pero solo tienen tres días o yo mismo iré y terminare con todos ustedes.-

-Gracias…mil gracias- Sunfire colgó, ya era suficiente con saber que tendría que estar de niñera.

-¿El "Gran Yama"?... ¿ese tipo no sabe perder verdad?- dijo el niño rompiendo el silencio.

-¿Lo conoces?- pregunto Sunfire sorprendido, ¿Cómo podría tan solo un niño estar relacionado con un hombre de tan poca monta?

-Sí, lo derrote en un combate clandestino con robot hace algunos meses, no termino bien…la policía la descubrió y todos terminamos en la cárcel, fue una noche divertida después de todo…-el niño se había quedado callado mirando a la nada, como si recordara algo con melancolía.

-Bien…te quedaras conmigo por unos días antes de reunirte de nuevo con "tu amigo", así que vamos de una vez.- Volvieron a la motocicleta y emprendieron él viaja a los almacenes. Algo raro pasaba, normalmente sus víctimas trataban de huir, gritaban por ayuda e incluso saltaban de la moto aunque fuera a alta velocidad, pero ese niño se sostenía de él como si estuviera dando un paseo, sin duda el planeaba algo. La puerta del almacén se abrió automáticamente y se cerró al entrar, Sunfire bajo a Hiro de la moto.

-¡Vaya lugar!... ¿aquí es donde vives?- dijo Hiro dando una vuelta, deteniéndose enfrente de la pared llena de recortes y palabras sin sentido.- ¿Quién soy? ¿Qué soy? – Leyó- sí que tienes problemas existenciales.-

-Solo es basura.- dijo Sunfire mientras tomaba un bote e introducía todo eso dentro de el.

Hiro fijo su vista en lo más entretenido que había en la habitación, la motocicleta negra, su diseño era bastante inusual, se veía pesada pero era bastante ligera, sin mencionar que su estructura parecía esconder algo, los botones y pequeñas palancas en el tablero lo llenaban de curiosidad.

-¿Para qué sirve este botón?- estaba a punto de presionarlo cuando Sunfire lo detuvo.

-Bien, creo que es hora de poner algunas reglas, jamás toques mi motocicleta, no quiero gritos ni intentos de escapes, eres un chico listos ¿no?, te darás cuenta que solo hay una puerta y no hay ventanas, no quiero tener que hacerte daño.-

-Bien, entiendo…y ¿a qué hora comemos?- Dijo Hiro como si estuviera de visita en casa de un amigo.

-¿Comer?...-

-Si claro, eres un ser humano no…a no ser que seas otra cosa necesitas comer, igual yo, ¿o piensas matarme de hambre por tres días?-

-Bien, iré por comida pero antes de eso.-Sunfire tomo su celular y se lo dio a Hiro, el extrañado lo tomo.-habla con tu familia, que no sospechen lo que pasa, haz la llamada con altavoz, si se te ocurre decir algo que…-

-Si ya entendí…-Hiro llamo a su tía, una voz dulce le contesto.

-Lucky cat café ¿en qué puedo ayudarlo?.-

-Tia Cass, soy yo…Hiro, mmmm….estoy en la escuela haciendo una investigación de campo, creo que me llevara algunos días y pues…-

-Hiro!...de nuevo piensas quedarte una semana haya, cariño sabes lo que pienso al respecto.-

-Lo sé, lo siento pero esto es importante, ¿Gogo sigue ahí, podrías pasármela?- dijo Hiro soltando un suspiro.

- Bien, solo come sano, duerme bien…ufff, Gogo, Hiro quiere hablar contigo.- La tía Cass paso el teléfono a la chica de mechones morados.

-¿Que hay bebé nerd?- dijo la chica con tono burlón.

-Ya te dije que no me llamaras así.-dijo Hiro algo irritado.

-No es mi culpa, sabes que yo no pongo los apodos.- se defendió

-Estoy…como decirlo.- el niño miro al motociclista.- mmmm…

-Solo suéltalo de una vez.- dijo Gogo.

-Estoy…en una "investigación de campo" en la zona centro de la ciudad, no se preocupen por mí, Baymax está conmigo, tal vez regrese en tres días, no se.- Para ellos ya era normal este tipo de incursiones de Hiro, investigaba las zonas en busca de algún problema o en ocasiones, en una base secreta hackeaba a empresas que cometían lavado de dinero, redes de prostitución y más cosas, Hiro se estaba yendo a lo grande pues los crímenes como los asaltos y robo era algo de lo que se podía encargar la policía.

-Bien, solo no salgas de la teoría sin nosotros.- Siempre hablaban en código, en especial cuando estaba la tía Cass cerca.

-Sí, no lo hare…nos vemos luego.-

-Mantente en contacto.- ordeno la chica.

-Claro.- Hiro colgó y le devolvió el celular a su dueño.

-¿Te dejan desaparecer por días sin cuestionarte?- pregunto sorprendido Sunfire.

-Sí, no lo hago consecutivamente y nadie está feliz cuando sucede, pero por lo regular me salgo con la mía.-dijo el chico levantando los hombro en señal de que esa situación se había vuelto bastante común.

Sunfire se acercó a su motocicleta y se preparó para marcharse, el niño lo veía sentado desde su cama.

-¿Puedo escoger el menú?- pregunto Hiro.

-No, no puedes, comerás lo que te traiga, y ya te dije, nada de intentos de escape.- amenazo el joven mientras la puerta se cerraba.

Hiro se había quedado solo, se levantó con rapidez de la cama y comenzó a observar la puerta, tenía que ver un componente, tuerca, tablero, algo que hiciera que se moviera, pero no encontró nada, o al menos al nivel del suelo, todo el mecanismo estaba casi tocando el techo, era demasiado alto y aun subiéndose a la mesa no lo alcanzaría. –Maldición- dijo en su mente, la única otra puerta era la del baño, pero solo había un retrete, una pequeña regadera y un lavabo; efectivamente, no había ventanas. Hiro soltó un suspiro, pero estaba bien, él podría salir de esta como en muchas otras situaciones, en cualquier momento, un descuido de su vigilante o quizás un trato lo podrían sacar, además estaba en el lugar y momentos perfecto, él había estado investigando sobre varias desapariciones y quizás este "Sunfire" sabía algo, solo tenía que ser paciente y jugar bien sus cartas.