Capítulo 8. Guerra entre familias.

Era una nueva mañana en el reino de Grum.

Los príncipes y princesa se encaminaron hacia el salón del trono de la emperatriz Shadow Rage. La princesa Clever Dark estaba sentada en su silla de ruedas, pero esta era empujada por una esclava unicornio, con un collar de metal alrededor de su cuello.

Bloody Sword y Clever Dark mantenían una expresión serena, pero Fire Death tenía una expresión de cansancio total.

— ¿Por qué madre nos llamó tan temprano? — bostezó el príncipe Fire Death, quien tenía la melena algo despeinada, y su traje arrugado. No se había arreglado bien esa mañana.

— Fire, deja de ser tan infantil — dijo Clever Dark luego de soltar un suspiro

— Solo digo que madre podría esperar un par de horas más para llamarnos.

— Si no lo hace es porque es enserio, Fire.

— Nuestra hermana tiene razón. Compórtate Fire.

— Bueno — suspiró derrotado el príncipe pasándose un casco por su melena rubia para que estuviera un poco mejor.

Al rato llegaron a la sala del trono, donde la esclava de Clever tuvo que esperar afuera, siendo Bloody el que la empujo dentro del salón.

El salón del trono tenía un ambiente de pesadillas de niños. Había pilares café oscuro sosteniendo el techo, y cada uno se encontraba sujetando antorchas encendidas, que iluminaban el salón. A pesar de que podrían usar lámparas eléctricas, la emperatriz prefería el fuego como luz. No era difícil ver en ese salón, pero aun así se sentía rodeado de oscuridad. Al fondo había unas escaleras, con varias velas encendidas a los lados. Las escaleras llevaban a un gran trono con púas a los costados. En ese trono se encontraba sentada una unicornio roja de melena negra, vistiendo un vestido morado, y joyas doradas.

— Buenos días, madre — dijeron los príncipes inclinándose, y Clever bajando la cabeza.

— Saludos hijos míos. Levántense — dijo ella con seriedad.

Cuando los tres levantaron la cabeza, vieron que al lado de la emperatriz había un unicornio azul de melena negra, con una pata sujeta a una venda en su cuello. Los tres lo reconocieron de inmediato, era el general Blue Shade.

— ¿Qué hace el aquí? — preguntó Bloody con seriedad.

— ¿Acaso Flurry ya volvió? — preguntó Fire.

— Hijo mío, me temo que no es así — dijo la emperatriz con pena — les tengo malas noticias.

— ¿Madre que pasa? — preguntó Clever.

— La princesa Flurry Heart fue capturada por Equestria — dijo el general simulando pena — Mis disculpas, pero no pude hacer nada para evitarlo.

Los tres reaccionaron impactados al oír eso. No podían creerlo, se suponía que Flurry iría a una misión sencilla. ¿Cómo era posible eso? Bloody Sword y Clever Dark vieron con enojo al general, quien mantenía su cara de pena, pero aun así distinguieron una pequeña mueca de sonrisa.

— No… — murmuró Fire Death con la mirada perdida — Flurry… mi hermanita… — el fuego en las antorchas de la habitación se empezó a agitar, y las velas ardieron con más fuerza — No… No… NOOOOOOOOOOOOOOOOO — estalló Fire y las antorchas sacaron fuego hasta el techo. La temperatura empezó a aumentar poco a poco en la habitación — ¡Fue mi culpa! ¡No debí dejarla ir! ¡O debí ir con ella! ¡LA VAN A MATAR POR MI CULPA!

Bloody rápidamente jalo la silla de Clever alejándola de Fire, y se le empezó a acercar.

— ¡Fire cálmate! — exclamó Bloody tratando de hacer reaccionar a su hermano, pero esto no parecía funcionar.

Fue allí cuando la emperatriz encendió su cuerno, y un aura morada cubrió a su hijo, inmovilizándole.

— Flurry Heart está viva. Sé dónde se encuentra, hijo mío — volvió a hablar con calma la emperatriz, y su hijo se empezó a calmar al oír eso.

— ¿Que? — preguntó el príncipe confundido.

— Ten por seguro que tu hermana sigue viva. Tengo mis fuentes para saber que ella sigue viva, y en una ciudad de Equestria. No te preocupes, no la matarán. Les conviene más tenerla de rehén. Pero no lo harán. Invadiremos esa ciudad, y la salvaremos.

El fuego en las antorchas regresó a la normalidad, y las velas dejaron de arder con tanta potencia, pero ahora solo quedaba un tercio de estas. La emperatriz soltó el agarre mágico contra su hijo, quien ahora estaba sudando y respirando agitadamente. Bloody le puso un casco encima para consolarlo. Fire estaba caliente, pero no ardiendo.

Clever Dark desde donde estaba puso una mirada de enojo, pero esta no fue en contra de su madre o el general, sino en contra de su hermano Fire Death. Sin embargo, la emperatriz la llamó en ese momento.

— Clever Dark, quiero que te encargues de comandar a las tropas desde tu dirigible. Es hora de poner tu trabajo a prueba.

— Sí, madre — respondió Clever suspirando.

— Fire Death, Bloody Sword; ustedes irán al frente de las tropas para destruir al enemigo.

— ¿Iremos los 3? — pregunto el príncipe Fire asombrado pues eso indicaba la importancia de esa misión. Aunque claro, involucraba salvar a su hermanita, en definitiva, no había nada más importante que eso — ¡Muy bien madre! — exclamó el unicornio rojo levantándose algo aturdido — ¡No te fallaremos! ¡Traeremos de vuelta a Flurry!

Bloody Sword vio con seriedad a su madre, quien se dio cuenta de eso, y lo volteó a ver. Shadow Rage mantenía su sonrisa confiada, viendo hacia abajo a su primogénito. Él también se imaginaba que Flurry seguía viva, y se hacía una idea de donde, pero debía estar segura.

— Madre, ¿en dónde se encuentra Flurry Heart? — preguntó con seriedad el primer príncipe.

— En el Imperio de Cristal, hijo mío.

Bloody Sword vio como sus tropas se detenían a solo unos kilómetros del Imperio de Cristal. Aun se encontraban en la nieve, pero en un nivel muy bajo de esta. Solo estaban a unos pasos de llegar a un terreno solido donde se realizaría la batalla por el Imperio de Cristal. A lo lejos podía ver las tropas Equestrianas listas para defender sus tierras. El imperio ahora se veía más protegido que antes, cosa que era obvia desde lo que pasó hace casi 20 años.

En el aire se encontraba Fire Death flotando con su magia. Bloody pudo ver la expresión de su hermano, quien estaba desesperado por empezar el ataque. Luego Bloody vio hacia atrás, y vio como un enorme dirigible con insignias doradas volvía a elevarse en el aire. Allí se encontraba su hermana Clever Dark, quien serviría como el cerebro de la operación. En todos lados podía ver soldados avanzando, y varios vehículos metálicos que tenían una enorme punta metálica frente a ellos. Y más atrás venían varios pegasos empujando nubes.

Todas las tropas se encontraban esperando la señal de ataque, la cual vendría de Bloody Sword, el príncipe heredero.

Poniendo una mirada de determinación, el príncipe de Grum encendió su cuerno, y sacó una sólida espada negra de su armadura. La levito frente a él y luego la apunto hacia adelante, en dirección al Imperio.

— ¡SOLDADOS DE GRUM! — exclamó el príncipe con autoridad, usando un micrófono sujeto a su oído — ¡TODO EL QUE NO ESTE DISPUESTO A MORIR NO ES BIENVENIDO AQUI! ¡POR LA GLORIA DE GRUM!

— ¡POR LA GLORIA DE GRUM! — exclamaron todas las tropas para luego cargar hacia su objetivo.

Mientras tanto…

En el otro lado, Blazing Armor se encontraba al frente de sus tropas, viendo seriamente como los grumanos cargaban hacia ellos.

— ¡PONIS DEL IMPERIO! ¡PONIS DE EQUESTRIA! — exclamó la alicornio rosa con una voz más profunda que de costumbre, una voz que solo poseían alicornios como ella — ¡HOY PELEAMOS POR NUESTRO HOGAR! ¡PELEAMOS POR UN FUTURO DE ARMONIA PARA NUESTRAS FAMILIAS! ¡PELEAMOS POR LA MEMORIA DE LOS QUE YA NO ESTAN!

— ¡POR LA ARMONIA DE EQUESTRIA!

Los ponis del Imperio de Cristal cargaron hacia el frente, listos para combatir contra los invasores de su tierra. Blazing Armor extendió sus alas y voló al frente de sus tropas. Spike el dragón tomo su enorme lanza medieval y también fue corriendo a toda velocidad al frente.

La batalla por el Imperio de Cristal había comenzado.


En lo alto del castillo del Imperio de Cristal se encontraba la princesa Twiligth Sparkle, sentada en una silla, frente a una enorme mesa de cristal. La alicornio lavanda ponía toda su concentración en la magia que concentraba en su cuerno.

— Por favor ven aquí — murmuró la princesa Twiligth — Mapa de la armonía, danos tu apoyo en esta lucha.

La princesa coloco su brillante cuerno en la mesa, y una luz la cubrió, la cual se fue hacia la parte baja de la mesa. La luz desapareció, pero solamente fue aún más abajo. La luz descendió rápidamente por todo el castillo del imperio, llegando a la tierra, y viajando a gran velocidad por esta, hasta llegar a un castillo en el poblado de Ponyville. En ese castillo, había una mesa de cristal, la cual desplegaba un mapa de toda Equestria. En ese instante la luz de la princesa apareció en la mesa, y provoco que el mapa desapareciera. La luz inmediatamente volvió por donde había venido, hasta llegar a lo alto del castillo de cristal.

La princesa Twiligth Sparkle apago su cuerno, y se acomodó en la silla que tenía. Entonces un fuerte destello cubrió la mesa de cristal, y el mapa que antes estaba en su castillo apareció allí mismo. La alicornio sonrió, y al encender de nuevo su cuerno, una gran cantidad de símbolos aparecieron en el mapa, todos representando la Cutie Mark de cada pony en el campo de batalla, incluyendo a los soldados de Grum. Spike era el único que era representado por una llama verde. También las marcas tenían un brillo rojo adicional si eran de ponis terrestres, azul si eran de pegasos, amarillos de unicornios, y blanco si era alicornio. El mapa incluso mostraba la nieve y las nubes que había cerca.

La alicornio lavanda entonces acerco sus cascos al mapa, y al moverlos, pudo hacer un acercamiento a donde estaban las marcas de Blazing y Spike. La aliconrio entonces toco ambas marcas, las cuales empezaron a brillar.

— ¡Blazing! ¿Me escuchas? — dijo Twiligth.

En el campo de batalla Blazing escuchó la voz de la alicornio lavanda en su cabeza.

— "Tía Twiligth, ¿Cuál es el plan?" — escuchó Twiligth la voz de Blazing en su cabeza.

— Hay una oleada de pegasos que se acercan por el aire" — dijo Twiligth en la mente de su sobrina. Twiligth estaba viendo varias nubes que se acercaban al imperio, junto a varias marcas — Llevan nubes de tormenta. No podemos permitir que impongan el clima, lleva a varios pegasos a detenerlos.

— "Entendido" — respondió Blazing — "¡Yo me encargo!"

— Mantén la distancia, esas nubes pueden ser peligrosas.

Twiligth corto la conexión mental, y toco otra marca.

— Comandante Emerald, retire a sus tropas de la línea de avance de los tanques. Que sus unicornios y pegasos se encarguen de apoyar con la destrucción de las nubes en el cielo.

Twiligth recibió una respuesta afirmativa de la pony a la que había hablado, y al ver que las tropas se empezaban a mover como ella quería, toco de nuevo la marca brillante, para apagarla.

— Spike, hay 3 tanques que se aproximan a 50 metros de ti. Las tropas se hicieron a un lado, son todos tuyos.

— "Entendido Twiligth" — respondió el dragón en la mente de Twiligth

Entonces Twiligth toco una marca con forma de lanza en el otro extremo del imperio.

— Teniente Pierce, una varios tanques se aproximan a su zona. Utilice su hechizo para fortalecer la punta de las flechas de sus tropas, y que los terrestres y unicornios preparen sus escudos. Hay pocos soldados en esos tanques, puede que haya bombas adentro.

Cada marca era un pony diferente. Cada pequeño detalle en el mapa podía mostrar si el enemigo iba trotando, volando, o en algún vehículo. Todos esos detalles eran proporcionados por ese mapa, y cada uno podría ser difícil de distinguir para un pony normal. El mapa era una herramienta útil, pero casi imposible de usar para casi todos. Solo alguien que lo conociera tan bien como para interpretar la información interpretada, y solo alguien que se memorizara a cada soldado importante de las tropas, incluyendo su marca, podría usar el mapa. Solo alguien como Twiligth Sparkle, quien había estudiado todo lo necesario, solo en caso de que fuera a necesitarlo.


Spike el dragón corrió rápidamente a donde Twiligth le había dicho. Allí vio lo que buscaba. Cuatro tanques se aproximaban hacia una de las torres que rodeaban el imperio, seguramente para estrellarse en ellas. Esos tanques existían con el mero propósito de embestir y atravesar las líneas enemigas. Spike odiaba esas cosas, pero le alegraba tener frente a él esos objetos pesados. Era su momento de demostrar porque le decían Valiente y Glorioso.

— ¡Vengan aquí! — exclamó el dragón colocándose en el camino de esos vehículos.

Los soldados vieron sorprendidos a la criatura frente a ellos, pero no retrocedieron. Solo fueron a toda velocidad para empalar al dragón con la punta de su tanque.

Spike solo sonrió confiado, y agarró el frente del tanque con sus dos garras. El arma de guerra intento avanzar, pero las garras del dragón eran demasiado fuertes. Spike hizo una mueca de esfuerzo; y, soltando un gruñido, empezó a levantar ese enorme vehículo. Los soldados adentro cayeron de sus posiciones, estrellándose entre ellos. Los Grumanos en los otros tres tanques vieron asombrados como la pesada maquina era levantada por un solo individuo.

— ¡Fuera de aquí! — exclamó Spike empezando a girar sobre sí mismo, mientras seguía levantando al tanque. Luego de lograr suficiente velocidad, Spike soltó al tanque y lo mando a volar lejos, estrellándose contra varias tropas de Grum en el suelo — ¿¡Alguien más quiere!? ¡Esta es su última oportunidad para irse!

Los soldados en los demás tanques estaban confundidos por lo que acababa de pasar, pero un pony adentro empezó a gritar.

— ¡No se queden allí sentados! ¡Salgan y acaben con esa bestia!

De dos de los tanques salieron al menos 10 soldados de Grum, de todas las razas. Y todos se dirigieron hacia el dragón.

— Bien, tuvieron su oportunidad — dijo el dragón poniendo una mirada seria — Ustedes asesinos ni siquiera se la merecían.

Tres unicornios le dispararon rayos de magia, pero el dragón rápidamente uso su capa, la cual recibió los rayos sin ningún tipo de daño. Mientras estaban sorprendidos de cómo sus ataques fueron bloqueados, Spike fue hacia ellos, y los ataco con unos fuertes zarpazos de sus garras. Sus armaduras no pudieron protegerlos, y los tres unicornios cayeron muertos al suelo con el pecho de su armadura destrozado.

En eso, unos cinco pegasos empezaron a volar en círculos sobre el dragón para confundirlo. Spike vio hacia arriba, y escupió una llamarada de su boca. Uno de los pegasos fue alcanzado de lleno, y cayó al suelo totalmente quemado. Los otros cuatro no se inmutaron, y siguieron volando, esperando el momento para atacar con sus lanzas. Spike siguió lanzando llamaradas, pero estas eran esquivadas por los pegasos, quienes ahora ya conocían ese movimiento.

Mientras Spike estaba distraído con los pegasos. Unos dos terrestres se le acercaron por detrás, llevando unos grandes mazos. Ambos apuntaron a las patas del dragón, para rompérselas y que ya no pudiera caminar. Levantaron sus mazos y…

— Que cobardes — murmuró Spike poniendo una cara de molestia.

La cola del dragón se agito con fuerza, y golpeo de lleno a los soldados que le querían romper las patas. Spike en todo momento estuvo al tanto de eso. Esa era una ventaja de tener oídos y nariz de dragón.

Los dos terrestres quedaron en el suelo, con varios huesos rotos, ya sin poder moverse. Eso sí molesto a los pegasos, pues ahora su táctica contra la bestia estaba arruinada. Cargaron contra el dragón con sus lanzas de frente. Spike aun con cara de enojo, agarró del cuello a dos de los pegasos, y los estrello entre ellos con fuerza, matando a uno de ellos, y al otro noqueándolo severamente.

Los dos pegasos libres aprovecharon para dirigirse a los costados del dragón, y clavarle sus lanzas por ambos lados. El dragón los vio, pero se quedó quieto en su lugar. Las lanzas impactaron contra su cuerpo, pero… las armas no le hicieron ningún daño. Ambos pegasos intentaban forcejear para penetrar esas duras escamas, pero no servía.

— Cobardes

Spike allí soltó a los pegasos que sujetaba, hizo a un lado sus brazos, y dio un fuerte golpe sobre la cabeza de los dos soldados a sus costados. Ambos se estrellaron contra el suelo, muertos por esos poderosos golpes de las garras del dragón.

El dragón vio entonces como aún quedaba un tanque que se dirigía al imperio. El dragón vio molesto como los demás soldados habían sido una distracción para que ese tanque pudiera seguir su camino. Sin perder de vista a ese vehículo, Spike tomo la enorme lanza medieval en su espalda. La sujeto bien en su brazo derecho, el cual hizo hacia atrás, girando un poco su cuerpo. Poniendo todo su enfoque en su brazo derecho, Spike arrojo la lanza como si fuera una jabalina. El arma de 3 metros voló de forma recta hacia el tanque, llegándole por detrás, y atravesándolo.

El vehículo se movió solo unos centímetros, antes de quedarse quieto.

— Desgraciados — dijo Spike acercándose hacia el tanque, y sacando rápidamente su lanza. Había algo de sangre en esta, pero la limpio agitándola — No permitiré que se pierdan más vidas inocentes. Los acabare a todos si hace falta — dijo con una expresión de mucho enojo.

Desde el castillo, Twiligth vio como algo ocurría con la llama verde que representaba a Spike en el mapa. La llama se encontraba creciendo un poco, así que ella inmediatamente toco esa llama, y se comunicó con Spike.

— "¡Spike! ¡Spike!" — escuchó el dragón en su mente.

— ¿Qué pasa Twiligth? — preguntó el dragón reaccionando.

— "Mantén la calma. Si queremos ganar debemos estar enfocados"

— Sí, lo siento — el dragón se llevó una garra al pecho, y la extendió hacia adelante soltando una respiración — Ya estoy bien.

— "Excelente" — se alegró Twiligth — "Mas tanques van hacia ti"

El dragón vio como más de esas máquinas se acercaban, y junto sus garras para tronarlas, pues aun no acababa de calentar siquiera.


En lo alto del cielo se encontraba un enorme dirigible. Se mantenía en la parte trasera de las tropas de Grum, donde las tropas de Equestria no llegarían fácilmente. Dentro del dirigible se encontraban varios soldados vigilando el interior, cuidando a la princesa Clever Dark, quien se encontraba en un asiento al frente del vehículo, con una mesa llena de botones frente a ella.

La unicornio verde de melena celeste oprimió unos botones, y varios monitores cuadrados frente a ella se encendieron. Esos monitores mostraban imágenes en blanco y negro de lo que ocurría en el campo de batalla. Varios soldados tenían cámaras que le permitían ver de cerca las cosas, y desde esa altura, Clever podía fácil mente por las ventanas todo el campo de batalla.

La princesa se colocó un comunicador en el oído, con un palo que llegaba a su boca. Oprimió dos interruptores en el tablero frente a ella, y habló.

— ¿Hermanos están en posición? — preguntó la joven.

— "¡Claro Clever!" — se escuchó la voz impaciente de Fire Death — "Listo para avanzar"

— Espera a que te de la señal. Tu posición es demasiado importante.

— "Sí sí"

— ¿Y tú Bloody? — preguntó Clever.

— "En posición, esperando tu señal" — se escuchó la voz grave de su hermano mayor — "Bien. Empecemos con el plan. Fuera"

Clever oprimió los dos interruptores que había presionado antes, y entonces presiono otros dos.

— ¡Escuadrón del clima 1 avancen! ¡Escuadrón 2 avances 10 minutos después!

La princesa entonces presiono otro botón, y vi como la imagen de uno de los monitores había cambiado. Ahora podía ver como sus tanques avanzaban, pero luego vio cómo eran destruidos. Por una criatura de gran tamaño. Eso la frustro, pues no esperaba encontrarse algo así.

— Tanques 11, 12 y 13; avancen hacia el dragón, y mátenlo — ordenó Clever tras presionar unos interruptores — Tanques 4 y 5, mantengan el rumbo hacia las torres.

A pesar de que era inesperado ver a un dragón destruyendo sus tanques, no alteraba mucho sus planes. Ella ya esperaba la posibilidad de que Equestria pudiera destruir ese ataque concentrado de tanques. Lo que importaba era lo que tenía preparado para después. Lo más importante eran destruir esas torres, pues estaban en todas las ciudades importantes de Equestria. Esas torres estaban equipadas con armas y hechizos de gran calibre, que fácilmente podrían destruir sus dirigibles. Eran una defensa antiaérea. Si las destruían, sus dirigibles fácilmente podrían llegar a la ciudad y tomarla.

— Pelotones 3 al 5; avancen, pero mantengan sus distancias con el enemigo. Usen flechas y rayos de unicornio. Pelotones 10 al 14, avances a las líneas frontales.

Había varios interruptores en el panel que la princesa tenia. Cada uno se comunicaba a algún pony con rango importante en el campo de batalla. Ella debía memorizarse que escuadrón o tanque estaba conectado a cada interruptor. Y no solo eso, sino que el monitoreo en las cámaras era algo que ella debía hacer constantemente, cambiando la cámara enfocada. Ese era el equipo de guerra más avanzado que había creado Grum, y fue creado a base de ideas de Clever. Era un equipo que solo ella, y los que lo crearon, sabían usar. Además de que solo alguien con su intelecto podría usarlo a su máximo, controlando la actividad de todas las tropas del suelo. No podía permitirse que nadie la ayudara, pues nadie más podría trabajar a su mismo ritmo.


Blazing Armor se dirigió a toda velocidad hacia el cielo junto a varios pegasos. Su objetivo era destruir las nubes que traían los soldados de Grum. Si de alguna forma ponían el clima a su favor, seria problemático, sobretodo porque en el Imperio de Cristal no pueden controlar las nubes locales, pues estas no fueron creadas por ponis.

— ¡Formación cerrada! — ordenó Blazing Armor, y todos sus soldados se pusieron cerca, formando un cuadrado, con la excepción de ella que iba al frente.

Los pegasos de Grum vieron que los atacaban, y empezaron a patear las nubes que traían, disparando rayos hacia los equestrianos. Blazing Armor no se inmuto, y creo un gran escudo frente a ella que bloqueo los rayos, protegiendo a sus soldados, dejando sorprendidos a los soldados de Grum al ver que era una alicornio

— ¡Sepárense! — ordenó la princesa guerrera.

Los pegasos de Equestria empezaron a separarse del cuadrado en que iban, empezando por los que iban más atrás. Como las nubes no podían disparar rayos consecutivos, no pudieron usarlas de nuevo en ese instante. Pegasos de Equestria con lanzas y ballestas empezaron a atacar a los soldados de Grum, mientras aprovechaban a destruir sus nubes.

Blazing se acercó a 5 soldados de Grum, mientras sacaba su florete. Los soldados sacaron sus armas, pero no las pudieron usar, pues Blazing rápidamente dio cinco estocadas con su florete. Los ponis vieron un hoyo en su armadura, por el cual habían sido atravesados, y luego cayeron muertos al suelo.

— Se merecen mucho más que eso — dijo ella con seriedad viendo como los pegasos caían muertos.

Mientras sus tropas se encargaban de los demás soldados, y de las nubes, Blazing vio como otra ola de pegasos con nubes se acercaba. Sin embargo, en ese instante, tres pegasos se le acercaron por detrás para atacarla, pero sus lanzas solo chocaron contra una barrera magenta que protegió a la princesa. Sin molestarse en ver a sus atacantes, Blazing extendió la barrera, repeliendo a los soldados.

La aliconio rosa rápidamente cargó magia en su cuerno, y disparo un rayo de magia magenta contra la ola de nubes que se acercaba. El rayo destruyo todas esas nubes, y daño a los pegasos que la llevaban. Ninguno murió por ese rayo, pero fue solo porque no tenía tanto poder para matar.

Desde su cuarto de control, Clever Dark observaba como esa alicornio destruía sus nubes. Por un momento pensó que se trataba de su hermana Flurry, pero al verla mejor vio que era solo una pony parecida. ¿Por qué seria? Era lo que Clever se preguntaba. Aun así, no podía distraerse. Le frustraba un poco tener a una alicornio como enemiga, pero no importaba ahora, pues debía seguir con su plan. Por un lado, tenía a sus tanques siendo destruidos por una bestia, y por otro tenía a sus nubes y pegasos siendo aniquilados por una alicornio, pero no importaba, nada se salía de su plan.

— Veamos cómo les va con nuestro mejor tanque.

La princesa de Grum movió un interruptor, el cual estaba conectado al comunicador de su hermano Fire Death.

— Fire Death, es hora de moverte.

— "Entendido"— escuchó Clever la voz de su hermano — "Descuida, rescatare a Flurry"

— Fire — regaño Clever con seriedad.

— "Sí, ya sé. No sin antes destruir las torres"

— Cambio y fuera — dijo Clever cortando la comunicación. Luego de eso, oprimió otro interruptor, para hablar con su otro hermano Bloody Sword.

— Hermano, Fire ya empezó a moverse. Es tu turno.

En la tierra, Bloody Sword observaba como una alicornio y sus tropas vencían a sus soldados, cosa que le molestaba ver. Fue cuando escuchó la voz de su hermana Clever, que vio que ya era su hora de actuar.

— Entendido — respondió Bloody con seriedad, aunque en el fondo quería suspirar — Incluso si este lugar es mi vergüenza, no pienso contenerme. — pensó el unicornio y luego vio a sus tropas — Denme espacio.

Los soldados asintieron, y se alejaron al menos 3 metros de su amo, dejándolo en el centro de un circulo.

El unicornio café sacó de nuevo su espada negra. En ese momento, su cuerno empezó a brillar con un rojo intenso como sus ojos. Entonces Bloody Sword empezó a mover su espada en círculos alrededor de su cuerpo. La espada empezó moviéndose despacio, pero poco a poco fue ganando velocidad. Al mismo tiempo, un fuerte brillo rojo empezaba a cubrir la hoja negra, creando un oscuro, pero atrayendo rojo carmesí. Cuando la espada alcanzo suficiente velocidad, parecía como si fuera un anillo de luz oscura girando alrededor del príncipe de Grum.

Bloody vio al cielo, y vio a su objetivo. Había varios soldados de Equestria en el aire, tratando de destruir las nubes de tormenta que habían traído los Grumanos. Sin embargo, las tropas Grumanas habían retrocedido, quedando solo Equestrianos. La mirada del príncipe no se aflojo en ningún momento, pues no tenía ninguna duda de lo que iba a hacer.

De un momento para otro, Bloody uso sus dos cascos delanteros, los cuales también empezaron a brillar de rojo, y sujeto la espada que giraba a gran velocidad. Dio una vuelta con ella, y poniendo toda su fuerza en su cintura y en sus cascos, Bloody empezó a frenar el movimiento de la espada, y la agito con fuerza hacia el cielo. Una fuerte onda de energía cortante roja, salió disparada hacia la gran multitud de pegasos en el cielo.

Los que no estaban tan arriba no pudieron ni ver ese poderoso ataque, que los partió en dos sin ninguna piedad.

Blazing Armor se encontraba en el centro de esa multitud, aun extrañada por la retirada de los pegasos de Grum. Pero al escuchar los gritos de sus tropas, pudo ver esa poderosa onda cortante que iba hacia ellos. Pero el ataque era demasiado rápido, y no podría crear un escudo tan grande a tiempo.

— ¡Todos sepárense! — exclamó la princesa a sus tropas.

La alicornio y los pegasos intentaron moverse para evadir ese ataque, pero la situación fue tan repentina que muchos no pudieron reaccionar bien, y otros ni siquiera pudieron entender el peligro del que su princesa les advertía.

Todo fue muy rápido. El ataque pasó a través de la multitud. Y lo esquivo el que pudiera.

Desde la cima el castillo de Cristal, Twiligth Sparkle veía como varias marcas desaparecían del mapa, mientras una fuerte magia pasaba a través de ellas. Cuando esa magia se disipo en el aire, Twiligth empezó a gritar alarmada por su sobrina.

— ¿¡Blazing!? ¿¡Blazing!? — su marca seguía en el mapa, pero eso no significaba que la joven princesa no estuviera herida.

— "Aquí estoy tía" — escuchó Twiligth en su mente, y suspiró aliviada.

En el campo de batalla, Blazing Armor veía como varias de sus tropas caían muertas al suelo, por ese tremendo ataque. Almenos la mitad de los pegasos fueron alcanzados por esa poderosa onda cortante. Blazing salió intacta, pero se sentía molesta. Ella debió haber anticipado que algo así podría haber pasado. Y lo que le frustraba más, es que un escudo suyo hubiera podido detener ese ataque, el cual se dio cuenta que no tenía tanto poder como rango. Ahora si estaba molesta, pues ella no toleraba que nadie muriera en su mando.

Vio hacia abajo con furia, y vio al pony responsable. Su visión era considerablemente mejor que la de un pony ordinario. No distinguió la cara del pony que la ataco, pero vio su espada negra con brillo rojo, la cual poco a poco iba perdiendo el brillo luego de su ataque.

— "Blazing, ¿estás bien?"

— Sí, tía. No me pasó nada. — respondió con calma la alicornio rosa — Fue una trampa, no lo vi venir.

— "No te preocupes. Yo fui la que debió haberlo visto venir" — escuchó Blazing Armor en su mente — "Dile a tus tropas que retrocedan, debemos buscar una posición más favorable. "

— Bien — volteó a ver a sus pegasos — ¡Todos regresen a las líneas de defensa! ¡Si hay algún herido, llévenlo de vuelta al imperio!

— ¡Si alteza!

Los pegasos se retiraron como ordenó Blazing, pero ella se mantuvo en el aire, observando a los Grumanos en el suelo.

— "¿Blazing? ¿Por qué no te mueves?"

— Ese ataque podría causarnos problemas después. Debo ir a encargarme del responsable.

— "¿¡Que!? ¡Blazing no puedes ir sola…!"

— ¡Tía mataron a mis ponis! ¡Voy a ir te guste o no!

— "¡Pero…!" — en ese momento Twiligth pensó algo. Ese ataque seguro luego podría reducir a cualquier pelotón que se dirigiera a ese punto. Seguro querían alarmarlos, y así poner toda su atención en eliminar la inminente amenaza que mato a varios de sus pegasos. Y posiblemente había varios ponis con armas de distancia allí, para mantener aún más a raya a sus tropas. Lo que menos esperarían era que una sola pony los atacara — "Esta bien. Ve, pero ten cuidado. No te preocupes por el resto de la batalla, yo vigilare todo" — no le agradaba aceptar que su sobrina fuera a una situación tan peligrosa, pero por ahora quizás era la mejor alternativa.

— Gracias

Blazing Armor sonrió, pues, aunque iba a desobedecer a su tía, tener su aprobación le motivaba. La alicornio rosa voló rápidamente hacia las tropas de Grum.


En otro lado del campo de batalla, en la zona este del imperio, no había iniciado aun la confrontación. Había tropas de Equestria vigilando, pero no hacían nada aún. A pesar de que en otras zonas la batalla se intensificaba, no podían ir a ayudar, pues debían proteger su sector. Twiligth Sparkle veía en su mapa que no había muchas tropas de Grum a lo lejos, y si avanzaban, las tropas de Equestria de ese lado podrían encargarse. Sin embargo, les ordenó a las tropas del lado Este que no bajaran la guardia, pues era extraño que Grum no hiciera nada de ese lado.

Fue allí que algo empezó a pasar. Las tropas de Grum de ese otro lado se empezaron a mover hacia el Imperio. Eran terrestres, pegasos, y extrañamente solo un unicornio. Todos corrían hacia las tropas de Equestria que estaban allí.

Los soldados de Grum bajaron un poco la velocidad, mientras que el unicornio que iba al frente encendió su cuerno, y empezó a flotar hacia las tropas de Equestria. Era un unicornio rojo de melena rubia y ojos azules. Su armadura era más decorada que la del resto, pues no era nadie más que el príncipe Fire Death.

Los soldados de Equestria se prepararon para recibir al único enemigo que ahora cargaba directamente contra ellos

— ¡Fuera de mi camino! — exclamó Fire furioso encendiendo su cuerno, y una fuerte llamarada azul salió de su cuerno contra los Equestrianos — Rayo de fuego

— ¡Muévanse! — exclamó un capitán Equestriano, pero a pesar de que las tropas se hicieron a un lado, algunos soldados fueron alcanzados y murieron quemados por las llamas azules — ¡Ataquen ahora!

Varios terrestres y pegasos atacaron contra Fire, mientras los unicornios se quedaban atrás.

— ¡Anillo volcánico!

En ese momento una gran cantidad de fuego salió del cuerno de Fire Death. Los ponis se desplegaron para evitarlo, pero este fuego no se dirigió hacia ellos. En cambio, creo un anillo de fuego de 2 metros de radio alrededor del príncipe. Ahora los terrestres no podían llegar a él. Aunque el anillo medía solo un metro de alto, así que los pegasos fácilmente pasaron sobre él.

Fire Death se elevó en el aire con su magia, y varios pegasos lo empezaron a atacar con lanza, mientras los unicornios le empezaban a disparar a razón. El príncipe unicornio se movía con bastante agilidad en el aire, evadiendo a los ponis, y los rayos.

— ¡Nadie se mete entre mi hermana y yo! — exclamó de nuevo el príncipe molesto — ¡Látigo de fuego!

Una delgada cuerda mágica salió del cuerno del unicornio, y agarró a un pegaso de su pata. El pony grito de dolor, pues la cuerda estaba hecha de fuego azul, y le quemaba su pata. Fire Death empezó a agitar a ese soldado, y lo estrello contra uno de sus compañeros en el aire. Luego de eso, arrojo al pony con fuerza contra los unicornios en el suelo. Los soldados se hicieron a un lado, y luego vieron a su compañero en el suelo, pero lamentablemente estaba muerto, con una quemadura de tercer grado en su pata.

— ¡Maldito! — exclamó uno de los pegasos cargando contra él.

Fire fácilmente floto hacia atrás, evadiendo el golpe con la lanza, y allí aprovecho a dispararle una fuerte llamarada azul, que lo mató. Otros pegasos furiosos lo atacaron todos de frente. Fire sonrió y les lanzo otra llamarada, pero esta fue bloqueada por rayos de magia desde el suelo. El príncipe vio como todos los unicornios se habían juntado para contrarrestar su magia y eso lo frustro. Sin embargo, como su ataque anterior había fallado, los pegasos de Equestria llegaron hasta él, con la intención de matarlo. Fire intentaba evadir sus armas, pero le era difícil seguirles el paso. Incluso si ganaba distancia y lanzaba un ataque, los unicornios en el suelo lo anulaban.

Fue allí cuando los pegasos lo rodearon, y lo atacaron en conjunto.

— ¡Muere maldito!

Pero en ese momento el unicornio desapareció en un destello. Se había tele transportado.

— ¡Imposible! ¿¡Un grumano que se teletransporta!?

Todos empezaron a buscar a su alrededor donde estaba Fire Death. Sin embargo, el príncipe no apareció en el aire, sino en la tierra, con unicornios. Los unicornios estaban todos reunidos en un solo lugar, y Fire se apareció justo en medio de estos.

— Orbita solar

Fire hizo aparecer una gran cantidad de bolas de fuego que empezaron a girar a su alrededor de su cuerpo, a solo 30 centímetros de radio. Los unicornios estaban demasiado cerca, así que esas bolas de fuego les dieron de lleno, matándolos a todos desde el centro de su formación, sin que lo vieran venir.

Los terrestres y pegasos Equestrianos, entonces rápidamente cargaron contra el príncipe. Ahora que había salido del anillo de fuego, los terrestres lo podían atacar. Tanto los terrestres y pegasos fueron contra él a toda velocidad, pero el príncipe solo encendió su cuerno y pronuncio unas palabras.

— Puerta del tártaro.

En ese mismo instante, Fire coloco su cuerno en la tierra. Y allí pasó.

Una gran pared de fuego apareció frente a todos los ponis de Equestria que cargaban directamente contra el príncipe. Los pegasos y terrestres iban cargando con todo, que no pudieron frenar a tiempo. Casi todos los ponis atravesaron esa pared de fuego azul, y cayeron muertos con sus cuerpos quemados del otro lado.

El príncipe desapareció su pared, y camino hacia los que ponis que habían atravesado su "Puerta". Entre esos, Fire vio a un terrestre a un terrestre de cristal, y lo levito con su magia. El terrestre tenia quemaduras en más de la mitad del cuerpo. Solo seguía vivo porque estaba en medio de su grupo, y eso lo protegió un poco.

— Solo te hare una pregunta — dijo Fire con enojo poniendo al pony frente a él — ¿¡En donde tienen a mi hermana!?

— ¿Su… su hermana? — preguntó el pony adolorido, quien ya no sentía sus patas.

— ¡Mi hermana la princesa Flurry Heart! ¡Sé que ella está en el Imperio! ¿¡Donde la tienen!? ¿¡En su castillo!? ¿¡En un calabozo!? ¡Les advierto que no soy paciente cuando mi familia está en peligro!

— ¿¡Flurry Heart!? — dudo el pony, no porque no supiera quien era Flurry, sino porque no entendía porque ese unicornio le decía hermana. Aun así, no podía responderle nada sobre su princesa — Jo… jodete… No se llevarán… a nuestra princesa…

— ¿¡Su princesa!? — Fire se enojó y arrojo al pony al suelo — ¡Creo que mi fuego te daño el cerebro! ¡No me sirves! — le lanzo una llamarada que incinero al pony. Fire solo ignoro sus gritos de dolor — ¡Si algo le llega a pasar a mi hermana, voy a incinerar a cada maldito soldado de este reino!

Las demás tropas que iban con Fire se acercaron, y pensaron en hablar con su líder, pero este se encontraba en un estado de furia, y sabían que era peligroso acercársele.

Desde su cuarto de control, Clever Dark tenía junto a todos sus monitores y equipos de comunicación, había un aparato que, hacia sonidos titilantes, y sacaba líneas de pulso en forma de picos, como si fuera un ritmo cardiaco. La princesa notó como los pulsos se empezaban a acelerar.

En tierra, Fire Death veía furioso en dirección al imperio de Cristal, donde tenían a su hermana.

— "¡Fire! ¡Fire!" — se escuchó la voz de Clever a través del comunicador.

El unicornio reacciono y contesto el llamado.

— ¿Clever?

— "Mantén el control" — dijo Clever con severidad — "No queremos accidentes"

— Sí… — el príncipe respiró profundamente, y su ritmo cardiaco empezó a normalizarse — Lo siento. Seguiré avanzando.

— "Bien. Fuera"

La comunicación se cortó, y Fire vio en dirección al imperio, pero fue allí cuando escuchó como algo empezaba a acercarse a donde él estaba.


Desde la cima del castillo, Twiligth Sparkle veía asombrada lo que pasaba en el lado este del imperio. Los ponis de la primera línea de defensa acababan de ser totalmente destruidos, y todo había sido por un poderoso fuego azul que vio en el mapa. Según le informaron los ponis en tierra, antes de morir, el responsable había sido solo un unicornio de Grum. Esto era algo nuevo para ella, pues Grum nunca había mostrado tener unicornios tan hábiles en la magia. Solo hacían magia básica; y, a lo mucho, magia para mejorar sus habilidades y armas de combate, pero nunca había habido reportes de algún Grumano que pudiera teletransportarse o flotar con magia. ¿Quién sabe que más podría hacer ese unicornio?

Ahora entendía el plan del enemigo. Pusieron todo su enfoque en el norte y el oeste del imperio, para que ese unicornio pudiera avanzar sin problemas. Y los ponis no estaban preparados para enfrentarse a magia de fuego.

Sin embargo, había alguien en sus tropas que si podría.

— Spike — llamó Twiligth tocando la flama verde que marcaba al dragón.

En tierra, del lado norte del imperio, Spike acababa de destruir más tanques, creando una pila de estos. Fue allí cuando el dragón escuchó el llamado de la alicornio lavanda en su mente.

— "Spike, hay problemas en el lado este del imperio" — escuchó Spike en su mente.

— ¿¡Que!?

— "Es unicornio de Grum. Incinero a la primera línea de defensa, y sigue avanzando. "

— ¿Incinero, entonces uso fuego?

— "Así es"

— Bien, iré a encargarme.

— "Yo me asegurare de que las tropas detengan los tanques" — volvió a decir Twiligth — "Ten cuidado Spike. Ese unicornio es poderoso, quizás como Starlight. No sabemos de qué sea capaz"

— Descuida Twiligth — sonrió el dragón — No sería el Valiente y Glorioso si no pudiera con esto.

Twiligth no quería enviar a Spike a una situación donde no supieran a que se enfrentaban, pero él era el único que no sería lastimado por el fuego de ese unicornio. Incluso si el dragón tenía confianza en cumplir su tarea, ella no podía evitar preocuparse, como lo haría cualquier madre.

— "Suerte" — dijo Twiligth antes de cortar la conexión mental con Spike.

Cuando Spike dejo de oír la voz de Twiligth, su sonrisa cambio por una mirada furiosa, en dirección hacia el lado este del imperio.

— Seas quien seas, no permitiré que tomes más vidas.

El dragón se inclinó poniendo sus garras en la tierra, e hizo sus piernas hacia atrás. Se había colocado en una posición de corredor, con la vista en la meta. Casi al instante, el dragón morado se impulsó con todas sus fuerzas, y empezó a correr como si fuera una bala de cañón. Los ponis le veían pasar asombrados por la potencia con la que corría, pero aun así sonreían, pues confiaban en Spike el Valiente y Glorioso.

Spike corrió con todas sus fuerzas, hasta que pudo ver algo de humo que significaba fuego. Con una mirada furiosa, el dragón siguió corriendo, hasta que encontró a los soldados de Grum. Usando sus ojos, pudo ubicar al unicornio que Twiligth había mencionado, pues era el que tenía una armadura con más decoraciones.

¡TE ENCONTRE! — pensó Spike en su mente saltando hacia el pony con sus garras.

El unicornio rubio volteó a ver impactado como una gran bestia se dirigía contra él, y rápidamente encendió su cuerno.

— ¡Puerta al tártaro! — exclamó Fire Death y provoco una pared de fuego azul que se interpuso en el camino del dragón. Sin embargo, Spike ni se inmuto por esa pared, y solo la atravesó sin problemas — ¡Imposible!

Spike soltó un grito mientras daba un zarpazo hacia ese unicornio. Fire Death no tuvo más opción que tele transportarse a unos metros atrás, y evadir el golpe, respirando agitadamente por el susto.

Al ver como su objetivo se había tele transportado y por el hecho de que creo una gran pared de fuego, Spike confirmo que Twiligth no exageraba con decir que era un unicornio poderoso.

— ¡Protejan a su alteza! — exclamaron los demás soldados poniéndose frente al príncipe, pero este avanzo delante de ellos.

— Ustedes sigan avanzando. Este dragón es mío.

— Pero alteza.

— ¡Es una orden! — exclamó Fire Death molesto.

Los demás soldados asintieron, y siguieron avanzando en dirección al Imperio. Spike no los detuvo, pues confiaba en los soldados que habría más atrás, y sabía que de nada serviría encargarse de esos soldados, sino eliminaba a su líder.

Spike veía furioso como en el suelo había varios soldados de Equestria muertos por quemaduras.

— Vas a pagar muy caro por todos estos ponis que mataste — dijo Spike molesto sacando humo de su nariz.

¿Los dragones hablan? — pensó Fire Death extrañado — Bueno, es el primero que veo.

El príncipe de Grum puso toda su atención en esa bestia, ya había escuchado rumores de que había un dragón en el ejercito de Equestria, pero no esperaba encontrárselo aquí.

Sabía bien que su misión era destruir las torres de defensa que rodeaban al Imperio, pero ese dragón claramente lo tenía como objetivo a él. Si no lo mataba, entonces sería un problema. Y de nada serviría arriesgar a sus tropas contra la criatura. Odiaba tener que hacer esperar a su hermana prisionera en el Imperio, pero por ahora no tenía muchas opciones.

Perdóname Flurry, tardare un poco.

— No permitiré que dañes a nadie más — dijo Spike con severidad — ¡Soy Spike el Valiente y Glorioso, y hare justicia aquí y ahora!

El príncipe frunció el ceño. Al ver que la criatura se presentaba, él debía hacer lo mismo, como siempre se le enseño.

— Soy el príncipe Fire Death. Te lo advierto, dragón. Yo cumpliré mi objetivo, no importa si vives… — Fire Death encendió su cuerno y se levitó un poco en el aire — … o mueres.

— Intenta matarme si puedes.

Spike tomo la enorme lanza medieval en su espalda, la hizo girar un par de veces, y luego la apunto hacia su oponente.

Ambos guerreros se vieron con seriedad, esperando el momento para atacar. En la mirada del príncipe se reflejaba la determinación por salvar a su hermana Flurry. En la mirada del dragón se reflejaba la determinación por proteger el Imperio de Cristal, y a sus seres queridos. Ninguno de los 2 iba a permitirse perder allí.

¡A pelear! — pensaron ambos en su mente

— ¡Rayo de fuego! — exclamó Fire.

Fire Death realizo el primer ataque lanzando una potente cantidad de fuego azul de su cuerno hacia el dragón. A pesar de que esta lo cubrió completamente, Spike ni se inmutó y empezó a avanzar tranquilamente a través del ataque. Fire detuvo su ataque, y vio como el dragón apenas tenía algunas manchas de hollín en su cuerpo, pero sin quemaduras, ni siquiera en su capa.

— ¿Qué nadie te lo dijo? — sonrió Spike — Los dragones son aprueba de fuego.

— Demonios — maldijo Fire.

Inmediatamente Spike corrió hacia el unicornio con su lanza en garra. Spike trato de asestarle una estocada, pero el unicornio levito hacia un lado. Allí Spike intentó darle un zarpazo con su cara libre, pero el príncipe solo se hizo para atrás. Aprovechando la longitud de su lanza, Spike intento golpear al príncipe como si esta fuera un bate, pero Fire Death solo se teletrasnporto.

— Je, esa fuerza bruta no es nada contra mi magia, dragón — dijo Fire Death apareciéndose sobre la lanza de Spike, y luego desapareció de nuevo — ¿Me buscabas? — escuchó Spike detrás de él.

Inmediatamente el dragón se giró dando un golpe con su lanza, pero el unicornio volvió a tele transportarse, evadiendo el golpe.

Fire apareció de nuevo detrás de Spike, y le disparo un rayo de magia en la cabeza. Spike soltó un quejido de dolor, pero aun así volvió a dar un golpe con giro hacia atrás, pero el unicornio desapareció. Fire inmediatamente apareció a su derecha, dándole toquecitos en el hombro, haciéndolo enfurecer, pero Spike de nuevo fallo al golpearlo.

— A tu izquierda — murmuró Fire apareciendo a la izquierda del dragón y lanzándole un rayo azul al brazo del dragón, haciéndolo soltar su lanza por reflejo. Spike intento agacharse rápidamente a recoger su arma, pero el unicornio apareció a su derecha, disparándole un rayo en la pierna, forzándolo a inclinarse algo lastimado. Spike intentó golpearlo con su puño derecho, pero el unicornio desapareció, volviendo a aparecer a su izquierda, y dispararle un rayo en su otra pata, haciéndolo caer de rodillas — Que lento eres.

Spike cerró los ojos y se empezó a concentrar. Sabía que en una situación así no podía perder el control. A pesar de lo rápido que se tele transportaba Fire, generaba un leve ruido provocado por su magia al aparecer. Aunque era algo difícil ubicarlo por el sonido de la guerra a su alrededor. Sin embargo, Spike hizo un gran esfuerzo en concentrarse.

Lo tengo sometido — pensó Fire — Debo acabar con él ahora.

Fire se apareció rápidamente a la izquierda de Spike, listo para darle con un rayo en la cara, pero…

¡Te tengo! — pensó Spike abriendo los ojos.

El dragón inmediatamente dio un zarpazo con su garra izquierda.

— ¿¡Que!? — Ese rápido movimiento hizo que Fire se asustara y se tele transportara a la derecha de Spike — ¡Solo fue suerte…! ¿Eh? — a la décima segundo de que Fire apareciera, la garra derecha de Spike se dirigió hacia él. Fire apenas pudo evadirlo al tele transportarse detrás de Spike.

Inmediatamente, Fire apenas vio como algo se dirigía hacia él, y lo golpeaba contra el suelo.

— ¿¡Que es esto!? — pensó el unicornio y vio una gran cosa morada sobre él.

— ¿Nunca te dijeron que los dragones tienen buenos sentidos? — sonrió Spike presionando su cola contra el suelo.

El príncipe de Grum se encontraba aplastado bajo la cola del de dragón, la cual poseía una gran fuerza, que lo lastimada, pero el aura cubriendo al príncipe había amortiguado el impacto, y la armadura del príncipe evitaba que sus costillas se quebraran.

¡Tengo que hacer algo ya! — exclamó el príncipe en su mente. Spike en ese momento acerco su garra izquierda a su lanza en el suelo — ¡Vamos! ¡Látigo de fuego!

Spike intentó tomar su lanza, pero sintió como algo detenía su garra. Al ver, Spike vio como esta era sujetada por una especie de lazo de fuego azul. No le quemaba, pero aun así lo apresaba. El dragón frunció el ceño y estuvo a punto de aplicar fuerza para soltarse del agarre, pero Fire inmediatamente tiro del látigo, y el puño del dragón se dirigió hacia su propia cara, dándole un fuerte golpe. El impacto fue suficiente para que el dragón por un momento dejara de aplicar fuerza en su cola, y Fire aprovecho para concentrarse, y tele transportarse a 5 metros de distancia.

— ¡Estúpida bestia! — se enfadó Fire disparando un rayo de magia contra Spike, pero el dragón solo sujeto la capa en su espalda, y se cubrió con ella.

El rayo de Fire fue reflejado hacia él, forzando al príncipe a rodar para esquivarlo. Allí Spike aprovecho para correr hacia él y empalarlo con su lanza, pero el príncipe se tele transporto a 5 metros a la derecha. La lanza de Spike se clavó con fuerza en el suelo sólido, provocando algunas grietas.

— ¿¡Que rayos son esas armas!? — exclamó el príncipe encendiendo su cuerno para levitarse.

Spike vio al príncipe, y sacó su lanza del suelo, apuntándole a su enemigo con ella.

— Mi lanza Punto de Quiebre, puede destruir atravesar hasta los metales más duros. Y mi capa Destello de Generosidad puede reflejar ataques de magia. Estas armas llevan el apoyo de una preciada amiga a la que ustedes mataron. Se hará justicia y morirás por arruinar las vidas de ponis inocentes.

Como si fuera a perder contra una tonta bestia que nombra sus armas — pensó Fire sonriéndole a Spike — Quizás mi especialidad, la magia de fuego, no te haga daño, pero estas muy equivocado si piensas que eso es todo lo que tengo. Aún tengo más hechizos, dragón.

Y supongo que tienen nombres y los gritara como un idiota — pensó Spike poniéndose en posición de combate con seriedad — Tu tampoco has visto nada.


En otra parte del campo de batalla, Bloody Sword veía confundido como solo una pony se aproximaba rápidamente a ellos. La pony era una alicornio, y eso no podía significar nada bueno.

— ¡Disparen! — ordenó el príncipe a los ponis con ballestas, para que dispararan hacia Blazing.

La princesa alicornio solo encendió su cuerno, y creo una barrera que bloqueo todos los flechazos. Manteniendo esa barrera esférica, ella choco con fuerza en la tierra. Rápidamente sacó su florete y lo clavo en el pecho de un pony con ballesta que le quiso disparar tan pronto aterrizo.

Todos los demás presentes prepararon sus armas para atacarla, pero…

— ¡Alto! — ordenó el príncipe a sus tropas, pues sabía bien que esos soldados no tendrían oportunidad contra ella.

Los soldados se mantuvieron con la guardia alta, pero no atacaban por la orden de su príncipe. Además, cuando Blazing mato a uno de sus compañeros, y creo una barrera para protegerse de las flechas, les dejo claro que ella no tendría dificultad en matarlos.

— Soy la princesa Blazing Armor. ¿Tú eres el general a cargo de este ataque? — preguntó Blazing viendo a Bloody Sword.

Bloody Sword se mantuvo alerta ante la presencia de la alicornio. Se parecía a su hermana Flurry, pero era diferente en la tonalidad de rosa y en los colores de su melena. Y su nombre… Blazing Armor. Reconocía ese nombre, conocía a la alicornio joven que causaba problemas a sus tropas en donde sea que fuera.

— Sí, estoy a cargo de esta misión, pero no soy un general — respondió Bloody con seriedad.

— ¿Ah no? ¿Y que eres?

El unicornio respiro hondo, y entendió que había llegado el momento de que lo que hizo hace muchos años regresara para amenazarlo.

— Soy el primer príncipe de Grum, Bloody Sword.

Blazing sintió como todo su tiempo se detenía. Bloody Sword, Bloody Sword, Bloody Sword. No había un solo día en que ella no pensara en ese nombre maldito. Desde pequeña se había aprendido ese nombre. Desde pequeña le habían enseñado que ese pony era el demonio. Desde pequeña le habían enseñado que ese pony mató a su padre, al padre que ella nunca conoció.

Una gran furia empezó a surgir de la alicornio, mientras Bloody se mantenía alerta a ella. Sus ojos ahora solo estaban enfocados en ese desgraciado príncipe que tenía frente a ella. Ese era el momento que había esperado toda su vida. Ese era el momento para el que había entrenado toda su vida.

— ¡Acabemos con esto asesino! ¡Solo tú y yo! ¡Hasta la muerte! — exclamó Blazing Armor poniéndose en posición de combate.

Blazing frunció el ceño, pues ella quería destruir a ese pony lo más rápido posible, pero no lo haría hasta que él sacara su espada. ¿Estaría haciendo algún truco? Quizás, por eso no bajaría la guardia. Ella no atacaría a Bloody Sword así como así. Ella quería vencerlo en una pelea, así como él venció a su padre. Matarlo mientras no estaba listo para pelear sería algo de cobardes, y ella no se reduciría al mismo nivel que esos asesinos.

— ¡Todos retrocedan! — ordenó el príncipe de Grum — ¡Esta pony los matara sin dificultad! ¡Yo me encargare de ella!

— "¿Bloody que haces?" — exclamó Clever al ver en su equipo como las tropas de su hermano retrocedían.

— Clever, voy a encargarme de esto — susurro Bloody con tono inaudible.

— "¿¡Qué!?" — escuchó el príncipe en su oído

— Es la princesa Blazing Armor.

— "¡Imposible! ¡Ella debería estar luchando contra nuestras tropas en otra ciudad!"

— Parece que ya se encargó de ellas — dijo con seriedad — Yo me encargare de ella.

— "Bloody, es una alicornio. Sé que eres fuerte, pero no podemos arriesgarnos de más."

— Lo siento Clever, pero esto es algo que solo yo puedo y debo hacer — dijo quitándose el comunicador.

Cuando todas las tropas de Grum se fueron, Bloody vio a Blazing Armor, quien esperaba a que él sacara su espada. El entendía bien que ella quería una lucha limpia, pues lo veía en sus ojos.

— Déjeme dejar algo en claro, princesa. Lamento mucho lo que pasó con su padre hace años.

— ¡Se supone que eso arregle las cosas! — exclamó Blazing molesta.

— No. En su situación, yo no me perdonaría nunca. No puedo cambiar lo que hice, y no la culpo por querer vengarse, pero… — allí mismo puso una mirada determinada con la que vio a Blazing, y sacó su espada — ¡No pienso morir aquí! ¡No importan mis errores en el pasado! ¡No evitaran que lleve a Grum a la victoria!

Blazing no se tragó en absoluto las palabras del unicornio. Y aunque lo hiciera, ella estaba demasiado molesta para que eso le importara. Para ella, Bloody Sword era el asesino que mato a su padre, y provoco que su madre sufriera. Incluso si Blazing nunca conoció a Shining Armor, para ella él era el padre que murió protegiéndola. Y Bloody Sword era el responsable de que ella nunca lo conociera.

— ¡Hoy Grum perderá un príncipe! — exclamó Blazing furiosa.

Blazing extendió sus alas, y voló hacia Bloody Sword, quien estaba preparado para recibirla. La princesa concentro su magia en la punta de su florete, y lo hizo hacia el pecho del unicornio.

Se oyó el sonido de metal chocando con metal. El florete de Blazing choco contra el escudo en el casco de Bloody, el cual brillaba de rojo. La princesa frunció el ceño. Ella fácilmente podía perforar armaduras y escudos, pero el del príncipe estaba siendo reforzado por la magia de este.

Allí Bloody uso su espada para tratar de cortar la cabeza de Blazing, pero esta solo se hizo hacia atrás con sus alas. Al tomar distancia, ella disparo un rayo de magia contra el príncipe, pero este lo partió en dos con su espada brillando de rojo oscuro.

Bloody entonces cargó contra Blazing y agito con fuerza su espada para cortarla, pero la princesa creo un escudo circular a su alrededor, bloqueando la espada. Aun así, Bloody empezó a hacer fuerza tratando de romper el escudo con su espada potenciada con magia. Blazing sintió la fuerza de la espada, pero aun así concentro su magia, y expandió el escudo, repeliendo al príncipe.

Esos escudos serán un problema — pensó Bloody aturdido por el impacto, fue allí cuando Blazing le disparo un rayo de magia, pero el príncipe solo se hizo a un lado para evadirlo.

Ambos ponis de la realeza cargaron contra el otro. Blazing empezó a lanzar estocadas al frente, pero Bloody las bloqueaba con su escudo o evitaba. Allí quiso cortarle un ala a la princesa, pero esta se hizo a un lado. Allí le trato de dar otra estocada al unicornio, pero Bloody solo la desvió con su espada. Fue allí cuando la espada de Bloody brillo con un poco más de intensidad, y la dirigió contra la cabeza de Blazing.

La princesa entonces creo un escudo esférico para protegerla, pero esta vez el impacto fue mayor. Ella intentaba extender su escudo, pero no podía hacerlo sin estabilizarlo, y era imposible si este se empezaba a agrietar por el corte de la espada. Blazing veía incrédula como su escudo se rompía en pedazos.

La espada de Bloody Sword entonces fue hacia ella, pero la princesa se agacho para esquivar, y le disparo un rayo a la cara del príncipe. Bloody retrocedió, pero aun así su espada intento cortar de nuevo a la princesa. Esta vez Blazing creo otra barrera esférica, pero esta tenia más potencia que antes, y al expandirla repelió la espada, la cual volvió al lado del príncipe.

Está aumentando el filo y poder de su espada con magia — pensó Blazing frustrada — Seguramente aún puede aumentar el poder. Debió usar eso para matar a mi padre — frunció el ceño — Miserable asesino aún no has visto el poder de mis escudos.

Bloody se mantenía serio viendo a su oponente.

Ha aumentado su poder. Tendré que hacer lo mismo, pero no puedo arriesgarme a que me dé una estocada.

Los 2 herederos se mantenían atentos a lo que haría su oponente, pues sabían que, en una batalla de este nivel, un error sería fatal. Sin embargo, ambos aun ocultaban cosas, cosas que tendrían que usar si querían ganar esa lucha.

Okay… eso fue algo XD

Probablemente extrañaron a Flurry. No se preocupen, ella aparecerá en el próximo capítulo. En este capitulo quise enfocarme en la batalla entre Grum y Equestria, mas específicamente, entre la familia de sangre de Flurry y la familia adoptiva de Flurry. Y la inconsiente princesa no sabe que una batalla se esta dando por ella. Esta claro que ninguno de los dos bandos esta dispuesto a retroceder.

Solo dejando una cosa en claro. Cuando vean diálogos entre comillas " ", significa que el personaje esta hablando a la distancia, con algún método como un comunicador o su mente.

¿Qué les parecio el cap?

Bye bye.