Capítulo 9. Ramas del destino
En las calles del imperio de cristal, una terrestre completamente blanca corría lo más rápido que podía, respirando agitadamente por todo el esfuerzo que hacía. En su lomo llevaba a la princesa Flurry Heart, quien se encontraba inconsciente, luego de que la magia del corazón entrara en su cuerpo. White la llevaba rápidamente a la casa de los hechiceros Sunburst y Starlight Glimmer, quienes podrían ayudar a su ama. Por atrás la venían siguiendo unos guardias que la princesa Cadance asignó, pero estos habían sido dejados atrás por White, quien corría bastante rápido, aunque su cuerpo pareciera débil.
Varios ponis corrían también por las calles, en dirección al castillo. Todos habían sido informados de la inminente amenaza contra su hogar, y todos recibieron instrucciones de ir al castillo a refugiarse con la princesa Cadance, quien era la encargada de que los súbditos mantuvieran la esperanza, pues eso era lo único que evitaba que el corazón de cristal se apagara por completo.
White llegó rápidamente a una casa de cristal que parecía tener un sombrero como techo. La terrestre rápidamente corrió hacia esa puerta. Tenía tanta prisa que puso su cabeza hacia adelante y la estrello contra esa puerta, la cual cayo hacia adentro por el fuerte impacto. Del otro lado vio a un joven unicornio naranja de melena verde, quien cargaba algunas cajas, pero se quedó paralizado al ver como habían destrozado la puerta de su casa.
— ¡Por favor tiene que ayudar a mi Domina! — suplicó White respirando rápidamente.
El joven Stardust Glimmer, alias S.G, notó como la terrestre blanca cargaba a la princesa Flurry Heart en su lomo, y eso lo hizo reaccionar.
— ¡Mamá! ¡Papá! — exclamó el joven — ¡Es una emergencia!
Starlight Glimmer y Sunburst llegaron rápidamente al escuchar como su hijo. Allí quedaron sorprendidos de ver el estado de su princesa.
— ¿¡Qué le pasó!? — exclamó Sunburst.
— ¡No lo sé! ¡El corazón de cristal solo brillo y lastimo a mi domina! ¡Por favor tienen que ayudarla!
— ¡Sunburst hay que revisarla ya! — exclamó Starlight levitando a la princesa Flurry — ¡Stardust, tú sigue guardando cajas!
— ¡Oh vamos! ¡Quiero ayudar a la princesa!
— ¡Obedece! — exclamó la madre con enojo, cosa que paralizo al joven.
— Si mamá… — suspiró el corcel de mala gana.
La pareja de unicornios se llevó a Flurry a otra habitación mientras su hijo seguía cumpliendo su tarea. Ellos no habían evacuado su casa pues debido a la crisis debían ocultar los conocimientos que poseían en una bóveda en su casa.
El joven siguió cargando cajas, pero se distrajo al ver a White con la mirada perdida, sentada en un sofá. El joven sonrió como si viera una oportunidad para algo, y rápidamente fue a la cocina, volviendo con un vaso de agua con su magia, llegando con White.
— ¿Estas bien? — preguntó el joven Stardust acercándose con White — Ten un vaso de agua
— Gracias Señor S.G. — respondió la terrestre aun con cara de tristeza.
— Je, al fin alguien me respeta — pensó el corcel confiado.
La yegua tomó el vaso entre sus cascos temblorosos. Sin embargo, los nervios de White eran tantos, que no pudo evitar que sus fuertes cascos rompieran el recipiente.
— Lo siento — se disculpó rápidamente la yegua
— No te preocupes, yo lo limpio — respondió él recogiendo los pedazos del vaso y viendo también la puerta que White había tumbado — Je, ¿sabes? Me gustan las yeguas fuertes. ¿Cómo es que eres tan fuerte?
— No quiero hablar de eso — respondió la yegua manteniendo la mirada baja, pero girando la cabeza a otra dirección.
— Oh, lo siento — respondió el unicornio algo frustrado — Em… Quieres mucho a la princesa, ¿verdad?
— Sí, le debo todo a ella. Ella fue la primera pony que fue buena conmigo. Cuando yo tenía 6 años, ella me rescató de unos horribles amos. Jamás podría agradecerle lo suficiente. Yo acompañare a mi Domina a donde sea, no me importa de dónde sea princesa.
— Wow, ¿desde los 6 años? Eso debe ser horrible.
— No es tan malo como suena.
— Entiendo. ¿No has pensado en hacer algo más?
— No sabría que más hacer. He trabajado con mi Domina por 10 años ya, no se hacer nada más.
— No te preocupes, seguro que encontraras algo. Jeje, quizás yo podría ayudarte a encontrar algo que hacer — dijo mientras estaba a punto de rodearla con su casco y actuar como protector, pero allí su mente proceso algo — Un momento… ¿Diez años…? ¿¡Tienes 16!?
— Sí… — respondió White confundida.
— Yo tengo 18…. No eres una adulta… ¡Rayos no soy esa clase de pony! — se quejó el corcel algo desesperado, aunque su exageración confundía a la yegua.
— Pero… soy una adulta… — murmuró White, pero este rápidamente se fue del salón y siguió guardando las cajas como le habían ordenado, dejando confundida a la yegua. Aun así, White mejor no le dio importancia, pues su querida ama estaba muy mal.
En las afueras del imperio la lucha continuaba. Las tropas seguían las ordenes de sus comandantes para obtener la victoria, pero la lucha se encontraba demasiado pareja. Ambos lados estaban nivelados, debido a que sus aliados más fuertes se encontraban en una lucha intensa. La princesa heredera del Imperio de Cristal y el príncipe heredero de Grum luchaban por matar al otro. Ambos representaban la base de la fuerza de sus armadas, y perderlos sería devastador para ambos reinos. Por eso su lucha era tan importante.
Sin embargo, la alicornio rosa de melena bicolor luchaba también por motivos personales. Luchaba por vengar a su padre quien murió injustamente por la espada de su enemigo Bloody Sword. Ambos chocaban sus armas rápidamente, con la intención de acabar esa lucha de una vez por todas.
— ¡Muere asesino!
Blazing Armor disparó un rayo de magia magenta a Bloody Sword. El unicornio café de melena negra no se inmuto y corto el rayo con su dura espada. La joven alicornio no se detuvo allí. Aprovechando sus alas, empezó a volar en círculos alrededor del príncipe, quien se mantuvo firme en el centro del círculo, con su espada levantada, tratando de seguir los movimientos de Blazing.
— Es rápida
Blazing entonces disparó un rayo de magia detrás del príncipe, pero este se volteó, cortándolo con un tajo de su espada. Sin embargo, Blazing no se había dejado de mover, y ahora estaba a su izquierda disparándole de nuevo. Esta vez Bloody se defendió con su escudo en su casco. Blazing siguió disparándole girando a su alrededor, y Bloody apenas le seguía el paso.
El unicornio entendía bien el plan de Blazing. Ella buscaba aturdirlo con un rayo mágico, y luego apuñalarlo con su florete. La princesa empezaba a verse como un borrón rosa, y era difícil seguirle el paso. Tratar de atacarla lo dejaría vulnerable.
Blazing trató de apuñalar a Bloody, pero en ese momento el príncipe desapareció de su vista, como su fuera un borrón. La princesa quedo impactada. No había destello, así que no había sido teletransportacion.
— ¿Donde esta? — pensó ella rápidamente
Por puro instinto de protección, ella creó un escudo esférico a su alrededor.
La princesa escucho un fuerte impacto atrás del escudo, y el sonido de algo empezando a romperse. Un frio recorrió la espina de Blazing, quien se volteó en un instante. Allí vio a Bloody Sword, impactando su espada contra su escudo, empezando a quebrarlo. Antes de que pudiera intentar reforzarlo, el escudo se destrozó. Blazing aleteo con fuerza hacia atrás, retrocediendo para evadir el corte mortal.
— Como llegó allí.
Mientras retrocedía, Blazing notó como algo había diferente en Bloody. Los cascos del príncipe brillaban de un color rojo oscuro, el mismo color que la magia del príncipe. No entendía que significaba eso.
— Ahora entiendo princesa — dijo Bloody con seriedad dando una vuelta a su espada y apuntándola a su oponente — Sus escudos son poderosos sin duda, pero a costo de su poder ofensivo. Ese florete es para vencer al oponente de un golpe crítico, pero debes mantenerte cerca de el para controlarlo, lo que significa que debes acercarte al enemigo para ganar.
Blazing, frunció el ceño un momento, pero no iba a dejar que su oponente ganara la batalla mental.
— Bien, dos pueden jugar lo mismo — dijo Blazing sonriendo más confiada — Admito que esa espada combinada con tu magia tiene mucho poder, pero eso viene con un costo. Toda tu concentración va a esa espada, la prueba es que usas un escudo en casco en casco, en vez de levitarlo como normalmente lo haría un unicornio. No puedes enfocarte en nada más que no sea tu poder destructivo, y eso te deja vulnerable. Esa velocidad extra es para poder esquivar.
— No esperaba menos de usted — dijo Bloody con calma, a pesar que en el fondo le molestaba que la princesa pudiera leerlo así.
— Un asesino sin alma como tú no podría entenderlo — gruñó la princesa levitando firmemente su florete, presionándolo un poco con su magia — Tú mataste mi padre, y seguro piensas que puedes hacer lo mismo conmigo que herede su magia.
— … — Bloody no respondió.
— No soy solo hija de mi padre — dijo viendo a Bloody con una mirada asesina, que hizo que el príncipe se pusiera alerta — También soy hija de mi madre.
El príncipe sintió un muy leve movimiento en la tierra, justo bajo sus cascos. Bloody rápidamente dio un salto hacia atrás, y en ese instante varios picos de cristal magenta aparecieron en el suelo donde estaba. El unicornio apretó sus dientes por la tensión y sorpresa de casi haber sido empalado por picos de cristal de un metro.
Cuando Bloody llegó al suelo al suelo, inmediatamente empezó a correr, pues más cristales aparecieron en el suelo. Blazing seguía de pie en su posición, con su cuerno brillando, mientras hacía aparecer más cristales. El unicornio seguía usando su magia para fortalecer sus cascos, así que los evadía sin problemas, pero no podía esquivar para siempre. Bloody cargó algo de magia en su espada y la agitó en dirección a Blazing,
Disparando una onda de magia con forma de media luna. La princesa solo formó un escudo y lo detuvo sin problemas, pues Bloody no había cargado mucha magia. El príncipe seguía disparando sus cortes, mientras esquivaba los cristales, pero Blazing los detenía sin problemas
Blazing entonces empezó a sacar todos picos de cristal a su alrededor. Bloody dejo de correr, y se preparó para lo que fuera a hacer Blazing. La princesa iba sacando cada vez más picos, mientras que los que sacaba iban girando a su alrededor. Al final, la princesa heredera de cristal tenía más de tres centenares de cristales a su alrededor. La princesa enfocó toda su atención en el príncipe de Grum, y todos los picos apuntaron hacia el grumano.
— Tu mataste a mi padre, y arruinaste la vida de mi madre. Como la futura princesa de cristal, te sentencio a la muerte — dijo Blazing con frialdad.
Tras la sentencia de Blazing, los cristales empezaron a volar uno a uno hacia el corcel, pero iban tan rápido que parecía que volaban juntos. Bloody frunció el ceño, pero se mantuvo en posición; conocía su propia velocidad, y sabía que esos cristales lo alcanzarían si corría.
Bloody colocó su espada frente a él, y con su magia la empezó a girar a gran velocidad. La espada giraba tan rápido que parecía una sierra circular. Los cristales llegaron hasta él, e impactaron con la espada girando. Los proyectiles empezaron a destrozarse en la espada, pero estos seguían llegando y llegando. Sin embargo, Bloody no estaba completamente a salvo. Algunos fragmentos lograban pasar y rasgarle la cara, sus patas y armadura. Eran heridas leves, pero se iban acumulando, sobretodo en sus patas. Pequeños rasguños iban surgiendo, manchando sus patas de rojo sangre. El príncipe sentía dolor, pero apretaba sus dientes y lo resistía.
Fire Death y Spike seguían en su lucha. La zona se encontraba llena de quemaduras y marcas de golpes en la tierra, por la lucha que estaban teniendo. Cerca de ellos había varios cuerpos quemados, que pertenecían a los soldados de Equestria que Fire Death había matado con anterioridad, razón que hacía a Spike enojar.
Ambos combatientes por un momento desviaron su atención, vieron varios destellos rojos y cristales magenta a lo lejos, y comprendieron quienes luchaban allí.
— Parece que mi hermano va enserio — sonrió Fire Death regresando su atención a Spike — Esta batalla está ganada.
Spike regresó también su atención a su oponente.
— Jamás perderíamos — dijo el dragón con seriedad — Allá se encuentra peleando la princesa Blazing Armor. Ella está luchando con todo su poder.
— Solo pierde su tiempo. Nadie puede vencer a Bloody Sword. Je, incluso con toda mi magia, nunca he sido capaz de ganarle. No importa que su oponente sea una alicornio, él no perderá — afirmo el unicornio rojo — Vamos a salvar a Flurry, de eso no hay duda — pensó.
— No deberías subestimar a Blazing — gruñó Spike — Ella vencerá a tu miserable hermano, y yo te venceré a ti. — afirmó el dragón — ¡Protegeremos nuestro hogar a cualquier costo!
Spike rápidamente corrió como un tanque hacia el príncipe, sosteniendo su enorme lanza medieval en su garra. Fire se envolvió en magia y empezó a levitar hacia el dragón. Cuando estuvieron cerca, Spike agitó con fuerza su lanza hacia adelante. Fire Death reacciono rápido teletransportandose detrás de Spike, pero el dragón ya no caería más en algo como eso, pues ya había memorizado el sonido que hacia al aparecer. Spike giro rápidamente y dio un fuerte golpe giratorio con su lanza. Fire Death apenas pudo levitar hacia el suelo, evadiendo el golpe, pasando la lanza justo encima de él. En esa posición cerca de la tierra, Fire vio las piernas de Spike y sonrió y vio a Spike a los ojos.
— ¡Destello! — exclamó el príncipe cerrando los ojos, mientras una potente luz salía de su cuerno.
— ¡Aghhhh! — se quejó Spike cerrando los ojos por reflejo de esa luz.
— ¡Látigo de fuego! — exclamó el príncipe y un látigo de llamas azules salió de su cuerno, envolviéndose en las piernas del dragón, haciéndolo caer con fuerza al suelo, soltando su lanza.
Spike gruñó, y estaba por intentar romper la cuerda que lo sujetaba, pero en ese mismo instante otra cuerda de fuego apareció del cuerno del príncipe, atrapando las garras del dragón detrás de su espalda. En ese instante las cuerdas lo jalaron de tal forma que se puso de pie. Fire Death entonces empezó a levitar en círculos alrededor del dragón, provocando que sus ataduras de fuego empezaran a envolverle todo el cuerpo. Spike intentó lanzarle su aliento de fuego al príncipe, pero este lo evadía con facilidad. Eventualmente el cuerpo del dragón, con excepción de la cabeza, fue envuelto. A pesar de que esas cuerdas de fuego no lo quemaban, aun así, le impedían moverse. Fire Death entonces lo jalo hacia atrás, y Spike cayó al suelo de espaldas.
— El fuego quizás no te lastime, pero tiene otras utilidades — sonrió Fire Death levitando a unos centímetros de la cabeza de Spike. El príncipe saco un cuchillo de su armadura, con el cual pensaba en apuñalar a Spike en el ojo — Muere bestia.
Spike al ver el cuchillo se alteró. Sus ojos eran un punto vulnerable, y una apuñalada seguramente lo mataría.
— ¡No moriré aquí! — pensó el dragón con ira, mientras hacía fuerza en sus brazos y piernas.
Fire detuvo su cuchillo, pues empezó a sentir toda la fuerza que Spike hacía en sus látigos, pues estos se mantenían en su cuerno. Fire hizo un gran esfuerzo por tratar de mantener su concentración en su cuchillo y en las ataduras, pero no fue suficiente pues la incomparable fuerza del dragón pudo romper las ataduras. Fire quedó pasmado, aun levitando sobre el dragón en el suelo.
— ¡Muere tú, asesino! — exclamó el dragón formando un puño con su garra, y golpeando a Fire.
El príncipe rápidamente se envolvió con un aura mágica más densa, pero no detuvo el impacto que lo mando varios metros lejos. Spike se levantó sin problemas y tomó su enorme lanza, mientras que Fire estaba algo aturdido en el suelo.
— Es muy fuerte — pensó el príncipe levantándose aturdido. Su aura mágica había sido suficiente para amortiguar la mayoría del puñetazo, pero aun así fue mucho esfuerzo, y junto al impacto se mareó — Si me da un solo golpe directo me mata.
En ese momento, Fire vio como Spike corría a toda velocidad hacia él. Sus pisadas eran como una estampida, incluso se podía sentir un pequeño estremecer en la tierra. Spike iba cargando con todo, pues quería aplastar a ese príncipe antes de que se pudiera recuperar. Fire se encontraba algo mareado para teletransportarse, así que no podía huir.
— Ay carajo — pensó Fire con terror al ver esa bestia cargando hacia él.
Cuando estuvo a 4 metros del príncipe, Spike dio un salto al frente para llegar más rápido, y preparo su lanza para apuñalar a Fire cuando aterrizara. El unicornio rojo veía como esa bestia estaba a punto de matarlo. Casi sin pensarlo, encendió su cuerno, y gritó:
— ¡Ahhh! ¡Rueda de fuego!
Rápidamente varias llamas azules cubrieron el cuerpo del príncipe; y este, casi de forma automática, giro rápidamente hacia adelante. Spike llegó al suelo, y clavo su lanza en el punto donde estaba Fire antes. Unas grietas aparecieron en el suelo roto por la lanza, probando el poder del impacto, pero aun así había fallado. El dragón saco su arma, y quiso ver a donde se había ido Fire, pero en ese momento recibió un golpe en la cara. El objeto que lo golpeo luego llegó al suelo y siguió moviéndose, dejando confundido al dragón.
— ¿¡Qué!?
Spike no podía creer lo que veía. Fire Death estaba totalmente cubierto de llamas azules, y su cuerpo parecía una rueda, la cual giraba a gran velocidad por el suelo, dejando un rastro de quemaduras por donde pasara.
— ¿¡Es lo mejor que tienes!? — exclamó Spike molesto poniéndose en posición de enfrentar a la rueda.
La rueda de fuego giro rápidamente hacia el dragón. Spike quiso golpearla con su enorme lanza, pero la rueda salto, impactándole justo en la barbilla, girando un momento en esa posición, antes de saltar hacia atrás. Spike se sobo la barbilla por ese golpe. A pesar de que el ataque no le quemaba, aun así, le dolía el impacto. En ese instante la rueda volvió a cargar hacia Spike, evadiendo su lanza, y golpeándolo en el estómago. Estaba muy claro que Fire era demasiado ágil en ese estado.
— ¡Tengo que frenarlo de alguna forma! — pensó Spike mientras veía como la rueda iba en círculos a su alrededor, sin ninguna intención de frenar.
Fire Death avanzo de nuevo hacia Spike. Esta vez Spike no uso su lanza. El dragón uso su garra libre y sujeto su gran capa roja para cubrirse con ella. La rueda impacto contra la capa roja, Destello Generoso. Fire se mantuvo girando unos momentos en la capa, y luego retrocedió para dar más vueltas.
— ¡A ver qué te parece esto! — exclamó Spike soltando su lanza y juntando sus garras. Inmediatamente Spike se inclinó y uso sus garras juntas para golpear el suelo lo más fuerte que pudo.
Varias grietas y un pequeño cráter se formaron en el lugar donde Spike golpeo con sus cascos, mientras que toda esa fuerza se distribuía por la tierra. Un pequeño temblor se sintió en un radio de 10 metros, haciendo que la zona se sacudiera. Fire seguía en su forma de rueda, pero ese impacto lo hizo hacer un mal giro, provocando que el príncipe saliera disparado, mientras el fuego a su alrededor desaparecía.
— AHHHHHHHHH — gritaba el príncipe mientras el efecto de la velocidad que llevaba lo hizo volar algunos metros, y al llegar al suelo empezó a rodar, llegando a cinco metros de distancia solo con giros.
Fire Death se levantó muy mareado. Los daños en su cuerpo eran solo unos raspones, pues su armadura lo había protegido del impacto, pero aun así sentía un enorme mareo en su cabeza.
— Por eso no me gusta la Rueda de Fuego — se decía a si mismo levantándose, y sacudiendo la cabeza para tratar de recuperarse de todos los giros — ¡El dragón!
Fire rápidamente vio en dirección a su oponente, quien ahora se encontraba a 30 metros de distancia. El príncipe no entendía como se había alejado tanto de su oponente, sin saber que Spike también había retrocedido por sí mismo para ganar distancia.
Spike respiraba algo agitado, y de rodillas, pues ese golpe en la tierra había sido un esfuerzo muy grande para él, pero era la única forma de detener a Fire Death de seguir como rueda. Esperaba que ya no volviera a hacer eso, ahora que sabía que podía anular su rueda fácilmente con un temblor.
— Su magia de fuego es peligrosa — pensó Spike — No pensé que podría usarla de esa forma. Aun puede tener trucos escondidos, debo tener cuidado. Necesito alguna forma de contrarrestar esa magia. — el dragón se levantó, y respiró hondo — Twiligth, Twiligth.
— "¡Spike!" — respondió la alicornio lavanda desde la cima del castillo de cristal, donde se encontraba dirigiendo las defensas del imperio — ¿¡Estás bien!?
— Sí, lo estoy.
— "Gracias a Celestia" — suspiró Twiligth con alivio — "¿Qué ocurre?"
— Dime, ¿hay alguna forma bloquear la magia de fuego?
— "¿Eh? Pero Spike, el fuego no te lastima"
— Lo sé, pero ese no es el problema — respondió Spike gruñendo — Este tipo está usando el fuego de varias formas, es difícil seguirle el paso.
— "¿¡Que!? ¡Spike, si tienes problemas, enviare refuerzos! ¡No fue buena idea dejar que te encargaras solo!"
— ¡No Twiligth! — exclamó Spike — Si vienen más, solo habrá más muertes. Soy el único que puede vencerlo. Por favor, solo dime algo que pueda hacer. Tu sabes más de magia que nadie.
Twiligth Sparkle hizo una pausa en la que se puso a pensar. Ella sabía que solo Spike podría vencer a ese unicornio que usaba fuego. Blazing quizás podría también, pero ella se encontraba ocupada en ese momento. Todo dependía del dragón. Ella no quería arriesgar mucho a Spike, y enserio quería enviarle ayuda. Como madre simplemente le era imposible no preocuparse por Spike luchando solo contra un oponente peligroso. Sin embargo, debía creer en él, así que se dispuso a darle su ayuda.
— "Muy bien, Spike. Escucha." —empezó Twiligth — "La magia de fuego viene del cuerno al igual que cualquier otro hechizo, sin embargo, se requiere de una transmutación de magia para convertirla en fuego. Para esto el cuerno aumenta su temperatura, y genera chispas que transforman y encienden la magia en fuego."
— Twiligth, ¿podrías saltarte la lección entera e ir a la parte que me interesa? — se quejó el dragón.
— "Oops, lo siento. A eso iba. El cuerno no puede generar el calor o las igniciones si se encuentra mojado o en un ambiente congelado. Tienes que mojar su cuerno"
— ¿Mojar su cuerno? — allí Spike vio a su derecha y vio cómo se encontraban a unos 50 metros de la base de las montañas nevadas. Posiblemente podría derretir esa nieve para convertirla en agua. Aunque…
— "Spike, se lo que piensas. Solo ten cuidado por favor. "
— Tranquila Twiligth, sabes que puedo resistir un buen tiempo — dijo el dragón sonriendo.
Mientras tanto Fire Death también se encontraba pensando en que hacer. Ahora que el dragón estaba lejos, debía aprovechar esos instantes de paz para pensar.
— ¡Que poder! No imagine que un dragón podría poseer tanta fuerza. Detesto no saber nada sobre esta bestia. Debe tener algún punto débil, toda bestia lo tiene — pensó el príncipe de Grum frustrado — ¡Clever! ¡Clever! — empezó a gritar en su comunicador en su oído, mientras lo presionaba.
— "¿¡QUE!? ¡Ya te he dicho que no tienes que gritar!" — se escucharon gritos del comunicador que sorprendieron al príncipe, intimidándolo un poco.
— Em… ¿Clever? — preguntó el unicornio con voz más baja.
— "¿Qué pasa?" — suspiró la unicornio verde desde su asiento en el dirigible que volaba sobre el campo de batalla, donde ella dirigía toda la invasión.
— ¿Sabes algo sobre dragones?
— "Hmmm" — se puso a pensar la princesa, pues sabía que su hermano estaba luchando con uno — "No mucho. Son criaturas muy apartadas. Todo lo que sabemos es de dragones que nuestros científicos han diseccionado."
— ¡Por favor dime que encontraron alguna debilidad!
La princesa se quedó callada un momento para pensar en libros que había leído antes. A pesar de que ella no era la más interesada en biologías de otras especies, siempre le gustaba leer un poco de todo para estar preparada para cualquier situación en la guerra.
— "Se sabe que viven en zonas volcánicas, quizás por el calor. Son como reptiles, así que posiblemente sean criaturas de sangre fría."
— ¡Clever necesito algo que me sirva!
— "¡Cállate y escucha!" — reclamó la yegua, y Fire se cayó — "Las criaturas de sangre fría no pueden calentar la sangre de su cuerpo, por eso necesitan ambientes calientes. Quizás el frio funcione contra el dragón"
— ¿¡Me estas jodiendo!? — exclamó Fire — ¡Esta cosa escupe fuego! ¿¡Como el frio le va a dañar!?
— "Es todo lo que sé. Tómalo o déjalo" — se escuchó la molesta voz de la princesa.
Fire soltó un quejido de frustración a la tierra, y luego regresó a la comunicación.
— No sé ningún hechizo de hielo.
— "Eso es tu culpa"
— ¡Oye, soy el príncipe de fuego! ¡Usar magia de hielo simplemente se vería mal!
— "¡Entonces usa la nieve, torpe!"
Fire Death volteó a ver, y vio que efectivamente no estaba tan lejos de las montañas nevadas. Seguro esa nieve podría servirle contra el dragón.
— Oh, claro. Hablamos después.
— "Solo acaba con ese dragón, y cumple tu misión. ¡Y no te mojes el cuerno!"
— Sí, sí. Nos vemos.
Tanto Fire como Spike cortaron comunicaciones con sus aliadas, y luego se vieron entre ellos. A pesar de estar a 30 metros de distancia, aun así, sentían la tensión generada por la lucha. Ambos ahora tenían un plan que llevar a cabo, y era ir a las montañas nevadas y aprovecharlas a su favor.
Spike y Fire Death rápidamente empezaron a correr hacia la zona nevada. Ambos empezaron a correr casi al mismo tiempo. En la mente de cada uno, se encontraban corriendo hacia allá, mientras el otro los seguía. Ambos sonreían confiados de que su oponente cayera en su trampa.
Mientras tanto, Blazing Armor seguía disparándole una tremenda tormenta de cristales al príncipe de Grum. Bloody Sword seguía resistiendo con su espada giratoria, pero las leves heridas de fragmentos de cristal seguían creciendo, marcando la cara, la armadura, y las patas del príncipe. Blazing no sentía satisfacción de ver a su oponente sufrir, más bien desesperación, porque el desgraciado seguía vivo.
Finalmente, los cristales se le acabaron a Blazing, y observo los resultados de su ataque. Bloody no había salido muy herido, pero aun así era un daño a considerar. Estaría algo aturdido y podría apuñalarlo con su florete. Pero allí Blazing entendió que algo estaba mal.
— ¿Por qué no se detiene?
Bloody seguía girando su espada, la cual ahora brillaba con más intensidad que antes. Blazing no se había dado cuenta que con cada giro el brillo de la espada aumentaba.
— Se lo dije, yo no puedo morir aquí — murmuró el príncipe.
Bloody hizo que la espada diera una vuelta alrededor de su cuerpo, y luego esta fue volando hacia la princesa. El arma seguía girando con fuerza y velocidad, como una sierra de energía.
Blazing se alarmó y creó una fuerte barrera a su alrededor; mucho más resistente que las de antes.
La espada impacto contra el escudo de la princesa. Blazing sintió el impacto del arma en su barrera, sintiendo todo en su cuerno. La barrera entonces se empezó a agrietar a gran velocidad, y se hizo pedazos. La princesa rápidamente se hizo a la izquierda, pero no fue suficiente. La espada pasó por su derecha, generando un corte que pasó por su armadura, y dañando su cuerpo. El corte fue una gran línea horizontal por todo su lado derecho. La princesa quiso gritar, pero se aguantó el dolor, pues debía mantener la compostura.
— Soltó su espada, debo aprovechar a...
En ese momento Bloody Sword corrió con sus cascos fortalecidos hacia Blazing. Ella seguía algo alterada por el corte sangrando en su costado derecho, así que no pudo reaccionar.
El príncipe llegó a la princesa, y rápidamente le dio un golpe en la barbilla, que la elevó un poco. Blazing allí pudo sentir el poder que Bloody tenía en sus cascos brillantes. La princesa gruñó por ese poderoso golpe, pero no dejo que eso la detuviera. Ella agitó sus alas, y dio una vuelta sobre sí misma, para darle una fuerte patada a Bloody en la cara. El príncipe pudo sentir la fuerza de una alicornio, la cual era comparable con la de los más fuertes ponis terrestres.
Blazing quiso aprovechar que el príncipe estuviera aturdido por el golpe, y saco su florete para apuñalarlo. Bloody retrocedió para esquivarlo, pero Blazing fue más rápida, y lo apuñaló. Aun así, la puñalada solo fue en el hombro, pero lo hizo soltar un quejido de dolor.
Bloody corrió rápidamente hacia su espada en el suelo. Blazing se dio cuenta y empezó a volar en esa dirección.
La princesa estuvo por rebasar al príncipe y tomar la espada, pero Bloody salto hacia adelante con todas sus fuerzas y rodo en el suelo para llegar a su espada. Blazing entonces tomó su florete y lanzo una estocada al frente. Bloody entonces saco su espada de la tierra, y detuvo la estocada mortal de Blazing.
Tanto Bloody como Blazing se miraron con enojo, y empezó un duelo cerrado. Bloody lanzo un corte por la derecha, el cual Blazing detuvo con una barrera cuadrada a su lado, la cual resistió el impacto. Allí Blazing quiso dar una estocada con su florete, pero Bloody la detuvo con su escudo en casco. El unicornio entonces hizo pasar su espada por detrás de su cuello, y la llevó al lado izquierdo de Blazing dando un corte. La alicornio rosa creó una barrera cuadrada a su izquierda, pero esta vez se rompió. Blazing esquivo el ataque agachándose.
La lucha siguió así por varios minutos. Varios duelos de espada y escudos, llena de bloqueos perfectos y rupturas. Cada vez aumentaban más la fuerza de su espada y escudos. Solo era cuestión de tiempo para que llegaran a su límite y alguno superara al otro.
Tanto Fire Death como Spike habían corrido a la zona nevada al noroeste del imperio, en una zona donde no había más tropas. A ambos les molestaba el frio, pero se aguantaron a su propia manera. Spike se escupía fuego en su cuerpo para calentarse, y Fire Death uso un hechizo para aumentar la temperatura de su cuerpo, evitando así el frio del lugar.
Spike se quitó su capa y con ella agarró toda la nieve que pudo, y la sujetó como si fuera una bolsa. No le gustaba usar un objeto tan preciado así, pero era la única forma de sujetar mucha nieve.
Fire Death en ese momento levito algo de nieve. Al principio esta se deshizo porque la nieve no era un objeto consistente. Pero al aplicar más concentración y esfuerzo, la pudo sujetar sin problemas. Al comprender como levitar nieve, aprovecho a levitar mucha más, y la empezó a girar a su alrededor.
— ¡A esto lo llamo Montaña de Nieve! — exclamó el príncipe arrojando toda esa nieve sobre el dragón.
Spike reaccionó y esquivo el ataque haciéndose a un lado. Sin embargo, el suelo no era tan estable, y se hundió un poco en la nieve. Fire no tenía ese problema pues estaba también levitándose a sí mismo.
— ¡No tienes escapatoria! — dijo Fire mientras controlaba toda esa nieve, y la posicionaba sobre Spike, dejándola caer como si fuera una bomba.
Spike solamente cruzo sus brazos sobre su cabeza y cerró los ojos para cubrirse de toda esa nieve que cayó encima suyo. Spike logro permanecer de pie, y la nieve solo lo cubrió hasta la cintura. Abrió los ojos para ubicar a Fire, pero esta vez lo encontró cerca del suelo, y arrojándole otra montaña de nieve, pero esta vez de frente, en lugar de arriba. El impacto provoco que Spike se fuera para atrás, mientras toda esa nieve lo cubría por completo. Cuando el ataque acabó, el príncipe solo vio una zona nevada donde el dragón estaba enterrado.
— Je, no viste venir esa, ¿verdad? — sonrió Fire Death confiado.
Sin embargo, en ese momento Spike surgió de la nieve, y se veía completamente furioso.
— AHHHHHH — gritó el dragón, pero su grito mostraba más esfuerzo que ira. Fire quedó pasmado viendo al dragón salir de la nieve, pero lo extraño es que estaba sujetando su capa roja como si fuera una bolsa — ¡Toma esto! — exclamó Spike agitando su capa/bolsa hacia adelante. De la capa salió una gran cantidad de agua, la cual era nieve que Spike había derretido mientras estaba cubierto de nieve.
El príncipe no tuvo tiempo de reaccionar, y una gran cantidad de agua lo empapó completamente. Su peinado quedo completamente liso hacia abajo por el agua, y pudo sentir como incluso algo de agua se metía en su armadura. El ataque de agua no lastimo al príncipe, pero si lo hizo enojar.
— ¡Vas a pagar por eso maldita bestia! ¡Látigo de fuego! — Fire intentó disparar una corriente de fuego, pero esta no salió. Apenas salieron unas pequeñas chispas de su cuerno, pero no hubo fuego. — ¡Ay carajo! — murmuró el príncipe. En ese momento el príncipe entendió que como su cuerno se había mojado, toda su magia de fuego y calor había quedado anulada hasta que se secara. Eso incluía el hechizo que había usado para calentar su cuerpo, el cual se fue desvaneciendo, provocando que el príncipe sintiera el frio de la zona — ¡Aghhhhhh! ¡Friooooo! — se quejó el príncipe temblando. Ahora no solo era su magia de fuego, sino que con ese frio tampoco podría usar su teletransportacion, pues no lograba juntar la concentración necesaria. Pero aún podría usar su levitación, y otros hechizos que no fueran tan complicados.
— ¿No lo viste venir? — sonrió Spike confiado, colocándose su capa de nuevo en el cuello, aunque le costó un poco porque sus garras estaban entumidas. El dragón vio una de sus garras, y vio como esta temblaba — ¡Esto es malo! — gruñó el dragón. Todo ese frio se había encargado de entumirle todo el cuerpo. Ni siquiera sus escamas podrían proteger su sangre fría de ser afectada por el clima. Era una de las desventajas de ser un dragón. De pequeño no le causaba problemas, pero conforme fue creciendo su cuerpo se hizo cada vez más sensible al frio, pues su metabolismo requería más trabajo y más calor. Spike ahora tendría que evitar usar su aliento de fuego, porque ese calor era lo que evitaba que su cuerpo colapsara.
Ambos peleadores habían quedado bastante limitados, pero no iban a rendirse ahora que podrían ganar ventaja.
Spike tomó su enorme lanza, y empezó a correr hacia el príncipe. Fire reacciono y empezó a levitar. El dragón lanzaba golpes con su lanza, pero eran más lentos, y Fire los evadía sin dificultad. Fue allí cuando Fire tomó algo de distancia y disparó un rayo de magia normal, pero Spike respondió protegiéndose con su capa mágica, y lo desvió a la derecha. En ese momento Fire volvió a retroceder varios metros, y quiso usar su magia para levitar más nieve, pero esta se deshacía al levantarla. La nieve era un objeto muy inconsistente, y necesitaba de mucha concentración para levitarla bien. Spike quiso correr de nuevo hacia Fire, pero sus rodillas fallaron por un momento, y tropezó, sujetándose de su lanza, para no caer completo.
— ¡Carajo! — pensaron ambos peleadores.
— Solo me queda apuñalarlo en el ojo — pensó Fire — pero sin mis hechizos de fuego ni mi teletransportacion no tengo forma de evadirlo, y ya conoce mi Destello. Necesito algún hechizo rápido. ¡Maldito frio polar!
— Esto es malo — pensó Spike — Siento como si me fuera a colapsar. Tengo que darle un golpe rápido. Solo uno bastaría.
— Hmmm, aún me queda algo — siguió pensando Fire — Pero eso sería muy arriesgado.
— Podría arrojarle mi lanza, no lo vería venir — siguió pensando Spike — Pero eso me dejaría vulnerable, y requeriría de mucha fuerza.
Ambos combatientes siguieron pensando frustrados en lo que deberían hacer ahora. Los dos llevaban las de perder. Si no hacían algo pronto el otro podría obtener la ventaja. Fue allí cuando ambos voltearon a ver al campo de batalla. Aunque estaban algo lejos, podían distinguir como ponis luchaban intensamente por ganar esa batalla por su pueblo. Eso hizo que ambos pusieran una mirada determinada.
— ¡No importan los riesgos, debo vencer a esta bestia! ¡Debemos conquistar el imperio y salvar a Flurry! ¡Mi hermanita vale cualquier peligro! ¡Prometí que siempre la cuidaría!
— ¡Si no derroto podría quemar vivos a muchos! ¡No permitiré que un asesino destruya mi hogar! ¡Acabamos de recuperar a Flurry, no puedo permitir que algo le pase de nuevo! ¡Mi familia cuenta conmigo! ¡Prometí a Rarity que protegería a Equestria!
Ambos se pudieron de pie, y se miraron con furia. Era la furia de dos guerreros del fuego cuyos espíritus seguían ardiendo en ese ambiente helado. De ninguna manera iban a permitir que el otro ganara. Debían ganar por sus familias, y no importaba si uno o los dos morían. Ambos iban a darlo todo en una última confrontación.
— ¡VAMOS DRAGON! ¿¡QUÉ ERES UNA LAGARTIJA BEBÉ!? ¡A QUE NO ME DAS! — empezó a exclamar Fire para provocar a Spike, sin saber que él se preparaba para lo que quería lograr.
Spike apretó con fuerza su lanza en su garra derecha y se preparó a lanzarla como una jabalina. El dragón se escupió fuego en el brazo para despertarlo bien, pues debía lanzar con toda la potencia que tenía, incluso si eso disminuía el calor en él. Era un todo o nada.
— ¡MUERE ASESINO! — exclamó el dragón arrojando su Punto de Quiebre con fuerza.
La lanza voló a toda velocidad en línea recta, mientras giraba sobre su propio eje. La velocidad y fuerza eran tan grandes que incluso se escuchaba como el arma cortaba el viento. La potencia era inmensa, muchos ni se podrían mover ante tal poder. Sin embargo, Fire Death no era uno de esos.
Fire Death respiró profundamente, y luego puso una mirada determinada hacia esa lanza que venía a toda velocidad hacia él. Se paró en sus cascos traseros, y puso los delanteros hacia adelante, mientras encendía su cuerno. Spike no entendía que, hacia el unicornio, pues parecía que iba a intentar detener la lanza con sus cascos, pero eso era imposible. Pero fue allí cuando algo apareció en los cascos de Fire.
— ¿Qué es eso? — pensó Spike confundido.
Una burbuja azul se formó entre los cascos del príncipe de Grum. Era transparente, y tenía poco brillo. La burbuja fue creciendo hasta alcanzar cinco veces el tamaño del príncipe.
— ¡Espacio negativo!
La lanza impacto contra esa burbuja, y la empezó a penetrar, pero lentamente. Era como si la burbuja estuviera llena de llena de alguna sustancia viscosa y transparente. Aun así, la lanza seguía girando con fuerza, taladrando poco a poco esa burbuja.
— Primero se absorbe — murmuró Fire mientras su burbuja empezaba a brillar de azul. El brillo era cada vez más intenso, mientras la lanza seguía avanzando hacia el príncipe, sin embargo, esta empezaba a girar cada vez más lento, pero no era suficiente.
Spike vio que estaba absorbiendo toda la energía de su lanza para detener su movimiento.
— Tengo que detenerlo — se dijo a si mismo Spike.
Quiso correr hacia el príncipe, pero sus patas estaban entumidas por el esfuerzo. Solo le quedo ver como el príncipe absorbía su energía. Aunque notó como Fire hacia un gran esfuerzo, y la lanza ya iba a más de la mitad del camino. Quizás no lograría absorber todo el poder.
— ¡Increíble! — pensaba Fire haciendo un gran esfuerzo mental y físico, mientras sentía como toda esa burbuja de energía iba a estallar frente a él, matándolo — ¡Es mucho poder! ¡No puedo creer que el dragón este debilitado!
La lanza ya se encontraba a solo centímetros del príncipe, pero aún seguía girando con fuerza. El sonido de los giros hacía a Fire temer por su muerte, la cual estaba a solo centímetros de él. La burbuja azul brillaba con un azul tan claro que casi parecía blanco.
— No… Está llena — se frustró Fire. La lanza seguía avanzando con la velocidad que le quedaba, pero esta ya no se reducía. Ya no podía absorber más energía. El joven apretó con fuerza los dientes — ¡Maldición! — dijo mientras empezaba a sacar algo de su armadura con magia.
Fire, usando la poca magia que no estaba concentrando en mantener estable esa esfera. El objeto era un cuchillo de metal negro, el mismo que había intentado usar antes.
— Primero se absorbe…. Luego se contiene — murmuró con esfuerzo y dificultad mientras colocaba el cuchillo en la esfera. No podía colocarlo en el centro debido a la lanza, así que lo colocó a un lado. En ese momento el brillo de la burbuja se empezó a contraer hacia adentro, y el cuchillo lo empezó a ganar. Esa energía empezó a rebosar en el arma, que parecía que podría estallar con todo ese poder, pero no era así. Toda la energía fue contenida en el cuchillo, mientras que la lanza estaba a punto de salir de la burbuja — ¡Y POR ULTIMO SE LIBERA!
— ¿Qué…? —pensó Spike confundido al oír ese grito de Fire, pero no pudo hacer nada más.
Spike no tuvo tiempo de moverse. Todo pasó demasiado rápido. En un instante el cuchillo había salido disparado como si fuera un destello de luz azul. En menos de una décima de segundo esa arma había viajado en línea recta directo hacia el dragón. Spike al principio solo sintió algo como un pinchazo en su abdomen, pero había sido mucho más que eso. Spike reacciono cuando soltó un tosido, y algo de sangre salió de su boca. Lentamente vio hacia abajo, y vio que en su abdomen había un agujero que sangraba, y al voltear hacia atrás vio que el cuchillo había terminado a 10 metros de donde estaba él. No podía creerlo. Sus duras escamas de dragón habían sido atravesadas. Toda la energía que Fire había capturado fue trasladada al cuchillo, lo que le dio más de la suficiente velocidad para atravesar al dragón.
La mirada de Spike volvió a la de Fire Death, quien tenía una expresión satisfecha, a pesar de que se encontraba sudado por el esfuerzo que había hecho. El impacto de la herida, y sangre que estaba perdiendo hizo que Spike cayera de frente, provocando un pequeño estruendo. Su sangre empezó a teñir de rojo la nieve, mientras el dragón no se movía.
Sin embargo, Fire tampoco había salido intacto. Pronto esa sonrisa fue borrada por un tosido que también provoco que sangre saliera de su boca. El unicornio vio frustrado como la punta de la lanza se encontraba atravesando su estómago. No había podido convertir toda la energía cinética de la lanza, y cuando libero la energía en sus cuchillos, la burbuja había desaparecido, haciendo que la punta de esa enorme lanza llegara a él. Solo la punta de esa enorme lanza era demasiado. Manteniéndose en sus cascos traseros, Fire uso su magia para sacar esa lanza, dejándola caer en la nieve. Fire intentó mantenerse en pie, pero cayo de lado al suelo., mientras sangre salía de su herida, manchando de rojo la nieve.
Desde lo alto del castillo del Imperio, la princesa Twiligth Sparkle veía como la llama verde que representaba a su dragón en el mapa empezaba a reducirse. Eso alarmó completamente a la princesa. La llama siguió reduciéndose, y por un momento el miedo la invadió al pensar que se apagaría por completo. Pero esta llegó a un tamaño muy pequeño, llegando a ser del tamaño de un fosforo. La princesa quedó paralizada sin saber qué hacer.
En los cielos del campo de batalla, la princesa Clever Dark desvió su atención de su panel de control, al escuchar unos pitidos que se hacían cada vez más lentos. Ella volteó a ver un medidor cardiaco que representaba el pulso de su hermano Fire Death. Pero esta vez el pulso no se aceleró, solo se redujo hasta niveles ínfimos. La joven unicornio quedo paralizada, pues era la primera vez que algo así pasaba.
Las estrategas de ambos reinos dejaron lo que hacían y se enfocaron en las leves señales de vida que aun podían ver en sus seres queridos. Eran muy pocas, y cada vez se reducían más. Solo una palabra salió de la boca de cada una al comprender lo que pasaba.
— ¡Spike!
— ¡Fire!
A pesar de los llamados de las princesas, ni Spike ni Fire respondieron. Sus corazones aun latían, pero cada vez de forma más lenta.
Luz. Era todo lo que Flurry Heart podía ver en el momento en que abrió sus ojos. Todo se veía de color celeste claro, el mismo color del corazón de cristal. La princesa sintió como si estuviera flotando en el aire, pero cuando quiso aterrizar, inmediatamente sintió el suelo debajo de ella.
— ¿Dónde estoy?
Flurry se puso de pie, y empezó a observar a su alrededor, esperando encontrar algo, pero no había nada que ver en ese espacio luminoso. Se encontraba completamente vacío, pero por alguna razón no se sentía sola. Algo en ese espacio la hacía sentirse cómoda, como si estuviera en casa. Camino y camino por todo el lugar, pero ni siquiera estaba segura de que estuviera avanzando.
— Ven aquí mi princesita.
Flurry Heart se volteó para ver el origen de esa voz, y encontró algo que la confundió. En el espacio se había abierto una especie de ventana, la cual mostraba una proyección. En ella pudo ver a su madre Cadance, y al corcel Shining Armor, quien era su padre biológico. Ambos se encontraban mirándola con ternura, y podía ver como se escuchaban las risas de una bebé.
— Es tan linda — dijo la Cadance en la ventana.
Flurry no entendía que ocurría. ¿Qué era esa proyección? ¿y porque se sentía familiar?
En ese momento más ventanas se empezaron a abrir a su derecha, todas mostrando imágenes desde su punto de vista como bebé. En una imagen pudo ver como una versión infantil de Spike, junto a lo que parecía ser un extraño insecto, jugaban con ella, haciéndola reír. También pudo ver a su tía Twiligth leyéndole un libro sobre magia, hablándole de los grandes hechizos que podría hacer cuando creciera.
— Vas a tener una hermanita Flurry. Vas a ser hermana mayor — dijo la Cadance de una ventana, acariciando su vientre frente a Flurry, provocando que la bebé riera, ignorante de lo que pasaba, para luego recibir un beso — Descansa mi bebé.
— ¿Estos son mis recuerdos? — pensó Flurry confundida. No recordaba nada de eso, pero sentía que eran memorias verdaderas, memorias de cuando era una bebé viviendo con sus padres biológicos.
Luego apareció una ventana donde podía ver todo desde una gran altura. Se podía ver todo el Imperio de cristal, mientras que en el suelo había cientos de ponis inclinándose, generando el brillo del imperio, mientras una tormenta se despejaba en el horizonte. Flurry podía sentirlo. Se inclinaban ante ella, ante la hija de sus gobernantes, que luego los gobernaría en el futuro. Podía sentir su admiración. Ese era su reino, el reino del que la arrebataron. Su familia debió sufrir mucho por eso. En esas memorias pudo ver el amor que le tenían. Era real, muy real. Y ella fue robada de sus cascos.
— ¡Vamos a jugar Flurry!
— ¡Siiiiiii!
Flurry reconoció esas voces, y rápidamente se dio la vuelta para ver más ventanas que habían aparecido, pero estas no eran desconocidas. Flurry reconocía bien las imágenes en estas. En una se vio a si misma jugando a la pelota con su hermano Fire Death, de 10 años, quien se veía muy animado, y ella igual. En otra ventana pudo verse estudiando con su hermana Clever en la biblioteca. En momentos de su adolescencia. Luego pudo verse entrenando felizmente junto a su hermano Bloody Sword, quien siempre era duro pero justo.
— Descansen.
— Tranquila Flurry, tu hermano mayor te protegerá.
— Por favor ya no llores, quiero dormir.
Al final vio como ella y sus hermanos dormían tranquilamente en una misma cama. Ella y su hermanita Clever se encontraban en medio, mientras que sus dos hermanos se encontraban a los lados abrazándola. Recordaba ese día a la perfección. Tenía 7 años, y tuvo una horrible pesadilla con monstruos, mientras estaba teniendo una pijamada con Clever. Sus hermanos llegaron después preocupados mientras ella lloraba, y Clever no pudo hacer nada para callarla. Al final los dos se tuvieron que quedar allí para tranquilizarla.
Flurry siempre se sentía segura con sus hermanos mayores. De pequeña ella los veía como los valientes caballeros que la protegerían de cualquier mal. Y su hermanita Clever siempre había sido más valiente y lista, cosa que enserio admiraba en ella. Esos 3 ponis eran su familia, y los amaba con todo su corazón.
Flurry podía sentir todo ese amor de esas memorias, incluso de las de bebé que no debería recordar. Todo ese amor le llenaba el corazón. Sentía como cubría hasta lo más profundo de su ser. Era tanto amor, amor verdadero. Tanto el que venía de su familia de Equestria, como el que venía de su familia de Grum. Ese amor era de lo que estaba hecho ese espacio, el cual brillaba cada vez más, hasta que la luz la cubrió por completo en su cuerpo.
Flurry Heart despertó de golpe, sorprendiendo a Starlight Glimmer y Sunburst, quienes se encontraban inspeccionando su magia. La princesa rápidamente vio a su alrededor, totalmente confundida de lo que ocurría.
— ¿Estas bien? — preguntó Starlight preocupada.
— Sí…. ¿Qué pasó? — pregunto la princesa confundida sentándose.
— ¿Cómo explicarlo? — empezó Sunburst pensando — La magia del corazón de cristal entro en tu cuerpo y te desmayaste.
— ¿Entro en mi cuerpo? — murmuró Flurry viendo su casco, el cual le temblaba un poco — ¿Cómo?
— No lo sabemos — habló Starlight — Pero necesitamos que descanses, no sabemos qué puede pasar. Por favor, solo recuéstate, y deja que te revisemos.
Flurry estuvo a punto de aceptar, pero…
— ¡AGHHHHHH! — exclamó la princesa de dolor, llevándose su casco a su pecho. Sunburst y Starlight quisieron acercarse, pero una barrera se formó alrededor de la cama.
— ¿¡Flurry que haces!? — exclamó Starlight.
— No… no lo sé… ahhhhhhhh — se quejó de nuevo de un dolor en el corazón, y la barrera se extendió, mandando a los unicornios contra la pared, noqueándolos a los dos.
— ¡DOMINA! — se escuchó un grito, y de repente la puerta fue derribada, y entro White por esta — ¡Domina la escuche gritar…! ¿Domina? — White quedo impactada por lo que vio.
Flurry estaba diferente. Su cuerpo se encontraba brillando fuertemente, mientras la marca de corazón de cristal en su flanco resaltaba. La princesa de Grum ahora parecía un pony de cristal, pero con un brillo más intenso.
— ¿White? — murmuró Flurry mientras sentía como el dolor en su corazón se paraba, pero por alguna razón que no se explicaba, dirigió su vista a la ventana, teniendo un mal presentimiento — ¿Está pasando algo afuera?
— Em… — dudó White por un momento — Tropas de Grum están invadiendo.
— ¿¡Que!? — exclamó la princesa, mientras la molestia en su corazón volvía. No se lo explicaba, pero sentía como si la hubieran apuñalado exactamente dos veces en el pecho, y por algún motivo, sentía que podría venir una tercera vez — White, quédate aquí.
— ¿Pero Domina?
— Tengo que ir allá — fue lo último que dijo antes de salir por una ventana rápidamente.
— ¡Domina! — exclamó White viendo como su ama se alejaba como un destello. La terrestre blanca rápidamente salió por la misma ventana, aterrizando en el suelo, y corriendo tras su ama.
Mientras tanto, en el castillo de cristal, los habitantes del imperio estaban refugiados, con miedo a la guerra que se desataba en sus tierras. Temían por sus familias, por sus amigos, por su imperio; pero aún tenían esperanza en sus corazones, pero confusión sobre porque el corazón de repente había apagado casi todo su poder. Por fortuna tenían a la princesa Cadance quien les daba confianza con su mera presencia, pero también ayudaba a ubicar a los ponis en el castillo, para que estuvieran más cómodos.
— ¡Miren!
Algunos ponis de cristal se asomaron por las ventanas, y vieron lo que parecía ser un destello volador. Ese destello cada vez gano más atención, hasta que la princesa Cadance fue a la ventana y lo vio. Ese destello celeste rápidamente se dirigía al campo de batalla, hacia el noroeste para ser exacto. Cadance no se explicó cómo, pero supo bien que era ese destello.
— Flurry…
La princesa rápidamente ordeno a sus súbditos que permanecieran calmados, mientras ella debía encargarse de algo. Rápidamente extendió sus alas, y salió volando por una ventana.
Bloody Sword y Blazing Armor seguían luchando, sin señales de que alguno fuera a caer pronto. El príncipe se encontraba chocando de nuevo su espada contra un escudo de Blazing, pero en esta ocasión la princesa fue la vencedora, y extendió su escodo para repeler el ataque. Bloody aprovecho el aumento físico en sus cascos, y retrocedió algunos metros para recuperar el aliento. Ese retroceso también le sirvió a Blazing para tener un respiro.
A pesar de que ambos respiraban de forma agitada, y sus cuerpos tenían heridas, ninguno de los dos parecía que iba a perder. Ambos estaban totalmente determinados a luchar hasta el final, aun sabiendo lo difícil que era su oponente. Bloody ahora comprendía el poder real de una alicornio, incluso si esta tuviera menos de la mitad de su edad, era una oponente con la que no se podía jugar. Blazing veía como un simple unicornio podía seguirle el paso solamente con poder y velocidad, incluso si ese pony era el asesino de su padre, en definitiva, entendía por qué había sido capaz de matarlo. Una pequeña chispa de respeto surgió en ambos por sus oponentes, pero esa chispa no se podía comparar con la dura pasión que ambos ponían en acabar esa batalla.
Ambos se prepararon para atacarse de nuevo, con sus armas al frente, pero una súbita llamada los interrumpió.
— "¡Hermano!"
— "¡Blazing!"
Ambos escucharon llamados de sus estrategas. Ellas sabían bien que estaban en una batalla seria, así que una interrupción debía ser por algo de vida o muerte, cosa que resultó ser así. Ambos abrieron los ojos como platos al escuchar las noticias. Sintieron como si se les saliera el corazón al escuchar el estado crítico de sus seres queridos. Ambos enfocaron su vista en la zona nevada al noroeste, y rápidamente fueron corriendo y volando a aquel lugar. Durante esos minutos, sus oponentes habían desaparecido de su atención, pero ninguno haría nada. Tenían una prioridad ahora mismo, y era ir con Fire Death y Spike.
En el camino pasaron por los rastros de la lucha. Había cientos de ponis muertos en el campo de batalla, quienes murieron por su nación. Algunos tenían lanzas atravesando sus pechos, otros eran pegasos con alas cortadas que murieron al estrellarse contra el suelo. Algunos cuerpos habían quedado irreconocibles al ser aplastados por tanques de Grum. Sangre cubría lo que antes eran unos pacíficos prados del Imperio de Cristal, pero ahora era solo una zona de muerte. La lucha aún continuaba, y más ponis iban a morir mientras esa batalla por conquista y defensa continuara.
Los herederos de ambos reinos llegaron a la zona nevada, y no tardaron en ubicar a quienes buscaban. Spike y Fire Death se encontraban ambos inconscientes, con medio cuerpo enterrado bajo la nieve, la cual estaba muy manchada del rojo de su sangre. Blazing levito sin problemas al pesado dragón llevándolo a una zona verde, donde aún no había lucha. Bloody cargó a su hermano en su lomo y lo llevó a la misma zona verde, pero a varios metros de distancia de los equestrianos.
Ambos herederos colocaron en el suelo a sus seres queridos para tratar de hacerlos reaccionar, pues debían asegurarse de mantenerlos vivos y tratar de inmediato sus heridas. Sin embargo, ninguno reaccionaba.
— Spike, Spike por favor tienes que despertar — murmuró Blazing sollozando tratando de hacer reaccionar al dragón — Te necesitamos. Yo te necesito.
— Vamos hermanito, despierta — murmuró Bloody con un tono preocupado, que rompía con su severidad — No te puedo perder. No puedo.
Ambos vieron las heridas sangrantes de sus familiares. Tenían que tratarlas de inmediato, eran demasiado serias. Tenían formas de hacerlo, pero sabían que no serían formas lindas.
Blazing acerco su cuerno a la herida del dragón, y unos cristales empezaron a tomar forma en esta. Al mismo tiempo, Bloody le quito la armadura a su hermano teniendo mejor vista del hoyo en su abdomen. Saco un saco de sal de la suya armadura, el cual contenía sal, y lo vacío en la herida critica de Fire.
Tanto Fire Death como Spike gritaron con toda la fuerza de sus cuerdas vocales, mientras sus heridas eran tratadas. La sal en la herida de Fire permitiría reducir el sangrado hasta que lo trataran, pero sería un infierno de dolor para llegar a eso. Mientras que en la herida de Spike se formó un cristal que sello su herida, pero ese cristal se formaba en su interior, y eso rasgaba un poco su cuerpo, pero al menos detendría el sangrado. El unicornio y el dragón recuperaron la conciencia, y respiraban agitadamente por lo que acababan de pasar.
— ¡Spike! ¡No te preocupes, estarás bien! — exclamó Blazing entre llanto abrazando a su primo, quien aún estaba mareado por la herida y la pérdida de sangre.
— ¡No vuelvas a asustarme así, Fire! — exclamó Bloody tomando con fuerza el casco de su hermano, y sonriendo.
— "¡¿Bloody como esta Fire?!" — exclamó Clever Dark con impaciencia y preocupación.
— Tranquila Clever — hablo Bloody con calma a su hermana en las alturas — Está vivo, pero muy mal.
— "¿¡Blazing… co… como esta Spike!?"
— No te preocupes tía, está bien — suspiró Blazing a su tía Twiligth — Logre tratarle su herida, pero es temporal.
Bloody mira sonriendo a su hermano, quien empezaba a procesar un poco de lo que pasaba. Lo mismo ocurría con Blazing y Spike.
— Te sacaré de aquí, Fire. Necesito que resistas. Sé que tienes la fuerza, hermanito.
— Debo llevarte al imperio Spike, solo aguanta. Allí te curaran. No te vayas a dormir.
Tanto Fire como Spike escucharon las palabras de los herederos, y al principio se alegraron de que fueran a lograrlo, pero inmediatamente recordaron por lo que luchaban y rápidamente ambos exclamaron.
— ¡Noooo! — gritaron sorprendiendo a los herederos.
— Bloody… — Fire tosió — no… no podemos perder el tiempo. Por favor… tenemos que seguir luchando.
— Blazing… si nos descuidamos penetraran en el imperio, no podemos dejar que eso pasa.
Los herederos estuvieron por protestar, pero los heridos rápidamente siguieron hablando.
— Si acabas con ellos esta guerra terminara más rápido. Podremos… podremos salvar a Flurry — siguió hablando Fire con dificultad — No te preocupes por mí, no moriré sin abrazar de nuevo a mi hermanita.
— Blazing, si los… si los dejamos ir esos asesinos mataran a más inocentes — habló Spike con esfuerzo por su herida — Twiligth, Cadance, Flurry… todos estarán en peligro. Soy un dragón, puedo aguantar está herida. Por favor, tienes que ganar.
Las estrategas de ambos reinos rápidamente se metieron en la conversación, hablándole a los herederos.
— "Bloody, Fire tiene razón" — dijo Clever con seriedad — "Enviare ayuda médica, pero no puedo si hay una alicornio y dragón en el camino"
— "¡Blazing no lo escuches!" — exclamó Twiligth con un tono que mostraba llanto, y luego contacto a Spike — "Spike no te arriesgues así. Enviare ayuda médica."
— No Twiligth, estos asesinos no lo permitirían.
— "¡Pero Spike…!"
— Confía en mi por favor, Twiligth — volvió a hablar Spike adolorido — Ya perdí a alguien porque se preocupó por mí, no quiero perderte a ti también. Te prometo que cuando Blazing gane, no me resistiré más.
Por un momento hubo una pausa, la cual interpretaron como un momento para que la alicornio lavanda pensara. Aunque solo fueron unos segundos, fue eterna para los guerreros, pues la noción del tiempo se perdía en momentos de tensión.
— "Blazing, acaba con esos asesinos y luego tráeme a salvo a mi hijo" — dijo Twiligth con seriedad a su sobrina.
La decisión estaba tomada, y ninguno retrocedería. La princesa heredera del Imperio de Cristal y el príncipe heredero de Grum volvieron a mirarse seria mente. Sus primo y hermano se encontraban bastante cansados, pero aún tenían voluntad de pelear, aunque sabían que allí estaban en peligro. Ambos pensaron en tratar de llevar a sus familiares a un sitio seguro, pero al hacerlo estarían dejando a su bando vulnerable a un ataque del otro. Y ni se les pasó por la mente pedir una tregua para ayudar al dragón y al unicornio.
— Bloody Sword, esto aún no acaba. Voy a matarlos aquí mismo. ¡Hoy Grum perderá dos príncipes! ¡Su crueldad ya no contaminara este mundo! — exclamó Blazing apuntando su florete hacia su oponente.
— Princesa Blazing Armor, usted tiene mi respeto, pero no pienso morir aquí. ¡Si se mete en mi camino morirá! ¡Todo sea por mi familia y la unificación del mundo! — exclamó Bloody sacando de nuevo su espada y cubriéndola con su magia para aumentar su filo.
— ¡No volverán a dañar a mi familia! — exclamó Spike adolorido en el suelo, pero aun así sacaba algo que humo de su boca.
— ¡Cállate dragón! — respondió Fire creando una pequeña chispa con su cuerno, que no sacaría nada más — ¡Nuestra familia volverá a reunirse!
— "Todos creemos en ti Blazing" — dijo Twiligth desde lo alto del castillo de cristal — "Yo seguiré cubriendo el resto"
— "Demuéstrales el poder de Grum, Bloody" — dijo Clever desde su dirigible.
Ambos estaban cansados, pero lo ocultaban muy bien. Ninguno podía darse el lujo de mostrar debilidad. Los dos querían acabar ya para que la ayuda llegara a sus seres queridos, en quienes confiarían que sobrevivirían. Era verdad que no podían perder esa oportunidad de oro.
Bloody Sword y Blazing Armor se vieron seriamente el uno al otro. Este iba a ser su último enfrentamiento de espada contra escudo. Ambos pondrían todo su poder en ese último choque. La batalla se estaba dificultando demasiado, y debían acabar pronto. Por eso lo arriesgarían todo en ese último choque. Si el escudo de Blazing se rompía ella en definitiva no podría esquivar la espada totalmente potenciada de Bloody. Si Blazing lograba repeler la espada del unicornio, entonces este no podría esquivar una estocada, pues toda su concentración y poder habría estado en ese golpe. Sin embargo, ninguno de los dos tenía intención de perder.
— El más fuerte sobrevive — pensó Bloody empezando a correr hacia Blazing — Mi espada existe para abrir el camino a Grum
— Proteger a aquellos que lo necesitan — pensó Blazing mientras soltaba la magia de su cuerno, creando un poderoso escudo de magia magenta que brillaba como el cristal — Ese es el deber de mis escudos.
Bloody corrió hasta llegar a Blazing, elevo su espada arriba de su cabeza, y dio un corte vertical. Los ojos del príncipe y la princesa se vieron justo antes del impacto. Eran miradas serias y determinadas a acabar con el otro a toda costa.
¿Qué pasa cuando una fuerza imparable se encuentra con un objeto inmovible? Bloody y Blazing estaban a punto de averiguarlo, pues chocaron, generando una poderosa onda de choque que sacudió los alrededores. Toda la nieve fue despejada del lugar quedando un enorme circulo de tierra sin nieve.
El gran choque entre ambas magias generaba una poderosa fuerza hacia adentro y hacia fuera. El impacto generó una fuerte corriente de viento hacia atrás. Bloody sentía como esa fuerte corriente lo quería empujar. Su melena se encontraba estirada hacia arriba, pero aun así él no iba a retroceder, iba a resistir firme hasta el final. Y las cosas para Blazing tampoco eran fáciles. Ella sentía como su cuerno era aplastado por un fuerte impacto. Toda la fuerza que la espada hacia forzaba el escudo, lo cual forzaba a su cuerno. Aun así, sus cascos estaban bien puestos sobre la tierra, mientras su cuerno seguía brillando intensamente.
Varias tropas pudieron sentir una corriente de aire a pesar de que se encontraban a varios metros. Tanto los soldados de Grum como de Equestria dejaron de luchar por un momento, y voltearon a ver el origen de la onda. Todos quedaron asombrados al ver a los herederos de Grum y el Imperio de Cristal liberando todo su poder. Era difícil creer que ponis considerados como invencibles en sus respectivos reinos tuvieran una lucha tan cerrada. Sin embargo, no se atreverían a acercarse a un lugar donde solo les esperaría una muerte segura.
Entonces el escudo de Blazing empezó a sufrir unas pequeñas grietas. La princesa reacciono de inmediato, y uso su magia para reparar el escudo. A pesar de que reparar un escudo mágico tan poderoso era difícil, aun así, lo hacía pues la otra opción era morir. Fue allí cuando Blazing soltó un quejido de dolor por el esfuerzo, y empezó a extender su escudo para repeler la espada. Bloody Sword reacciono, y rápidamente la tomó entre sus casos, y gracias a la fuerza aumentada de estos, pudo aplicar más fuerza para evitar el crecimiento del escudo. Pero aun con ese aumento mágico de fuerza, estaba usando todo lo que tenía. El príncipe no tardo en sentir el dolor en sus cascos por todo el esfuerzo que estos hacían junto a su cuerno, el cual también estaba dándolo todo.
No parecía que fuera a haber un ganador pronto. Ambos luchadores sentían como si esa batalla duraría por horas. Tanta era su determinación de ganar, que no se detendrían incluso si morían en esa lucha.
— ¡BASTAAAAAA!
Ambos guerreros escucharon un grito, y de repente un rayo celeste impacto en el punto donde la espada y el escudo chocaban. La fuerza de ese rayo provoco que ambos herederos perdieran la concentración, y sus energías se descontrolaron. El escudo se rompió, y la espada fue repelida. Los herederos fueron empujados fuertemente hacia atrás, pero un aura celeste los atrapó, y dejo en el suelo.
— ¡Por favor ya no sigan!
— ¿Pero qué….? — murmuró Bloody.
— No puede ser — dijo Blazing.
— ¿Esto es real? — dijo Spike
— ¿F…Flurry? — preguntó Fire viendo a la alicornio de cristal que había llegado de repente, colocándose en medio de ambos bandos.
Todos quedaron callados viendo a esa alicornio que brillaba como el cristal. Incluso Twiligth y Clever pudieron ver a esa pony desde las alturas. Todos estaban confundidos de que lo que veían, pero no había duda de que era Flurry Heart. Sin embargo, al llegar al suelo, la transformación desapareció. Flurry Heart volvió a ser la misma de antes, pero se veía cansada.
La alicornio en ese momento vio bien lo que pasaba. Tanto Bloody Sword como Blazing Armor estaban con heridas, pero no eran graves. En definitiva, no se comparaban a las de Spike y Fire, que estaban en un estado más crítico.
— ¿Flurry? ¿Enserio eres tú? — preguntó Fire Death haciendo un esfuerzo por enderezarse — Me tenías tan preocupado… aghhh — sintió el dolor en su herida, cosa que alarmó a Flurry.
— Hermano no….
— ¡No Flurry! — exclamó Spike también haciendo un esfuerzo por enderezarse — No vayas con esos asesinos.
— ¡Cállate bestia! — exclamó de nuevo el príncipe — ¡Estamos aquí para salvar a nuestra hermana! ¡No importa cómo!
— Por favor no peleen…
— ¡Ella no es su hermana! — exclamó una voz que se aproximaba, la cual resultó ser de Cadance — ¡Ella es mi hija!
— ¿Madre? — se sorprendió Flurry de ver a la alicornio mayor.
— ¿Qué…? — murmuró Fire, notando el parecido de Flurry con las alicornios de Equestria — ¡No sé qué truco sea este, pero no las escuches Flurry! ¡Nuestra madre es Shadow Rage! ¡Volvamos a casa con ella! ¡Solo tenemos que conquistar el imperio!
— ¿¡Que!?
— ¡Quítate del camino! — exclamó Blazing Armor molesta — ¡No sé qué rayos te pasó, pero no me importa ahora! ¡Quítate para que mate al asesino de mi padre!
— ¡Blazing espera! — exclamó Cadance poniéndole un casco enfrente a su hija.
Las palabras de su hermana hicieron reaccionar a Flurry, y volteó a ver a su hermano Bloody Sword, quien se había mantenido callado, con una mirada apartada. Flurry quiso encontrarse con sus ojos, pero el príncipe lo evitaba.
— Bloody… ¿es verdad? — preguntó Flurry con miedo a la respuesta — Enserio no quiero creerlo, pero necesito que me lo digas — siguió hablando y Bloody Sword la volteó a ver a los ojos — ¿Es cierto que me secuestraste de bebé y mataste a mi padre?
Esa pregunta dejo completamente paralizados a Fire Death y a Clever Dark, quien escuchaba todo desde su dirigible. ¿Enserio habían oído bien? ¿Su hermano había secuestrado a Flurry? El primer príncipe vio duda en los ojos de su hermana, pero también miedo. Él siempre supo que ese día llegaría, el día en que se descubriera una de sus mayores vergüenzas, y sabría que sería Flurry quien se lo preguntaría.
— Sí Flurry — respondió el príncipe con voz de lamento — Fue algo que no esperaba, pero eso no quita mi error. Yo maté a Shining Armor, y estuve involucrado en tu secuestro. Tu vienes de Equestria.
Flurry escucho esas palabras y sintió una tormenta en su mente. Incluso si ya había escuchado la verdad antes, una parte de ella aun creía en que hubiera una pequeña posibilidad de que todo fuera un error, de que ella realmente viniera de Grum. Pero al final todo resultó ser verdad, su hermano enserio fue el asesino de su padre, y su secuestrador. Ella quedo callada y sin decir nada. Los otros dos confundidos fueron Fire Death y Clever Dark, quienes ahora sabían la verdad sobre su hermana, y el secreto de su hermano.
— Cariño, por favor — pidió Cadance con tono amable, mostrando su amor maternal — Yo te amo, por favor ven aquí. Así es como debió ser.
— Madre…
— ¡No! — exclamó Fire Death con dificultad desde el suelo se sentía confundido, pero de una cosa estaba seguro — ¿¡Qué importa de dónde vengas!? No me importa que no compartamos sangre. Tú… tú eres mi hermana. ¡La sangre no cambia eso!
— Fire…
— ¡Cállate príncipe de Grum! ¡Ustedes la secuestraron! — gritó Spike molesto también haciendo mucho esfuerzo desde el suelo — ¡Ellos son asesinos Flurry! ¡No solo mataron a tu padre, sino a miles de inocentes! ¡Ellos atacaron nuestro hogar! ¡Solo van a usarte! Aquí en Equestria está tu verdadera familia.
— Spike…
— Flurry — llamó Bloody Sword con tono de lamento — Cometí errores en mi pasado, participe en métodos cobardes, eso nunca cambiara, no importa la justificación. Sin embargo, yo te amo. En todo este tiempo te he amado como mi hermana. Fire y Clever no sabían la verdad sobre ti, yo lo oculte. Sé que no puedo compensártelo, pero quiero intentarlo. Seré un egoísta esta vez, y te pediré que vuelvas. Como hermano mayor no quiero que te vayas.
— Bloody…
El príncipe para mostrar señal de que no tenía malas intenciones, clavó su espada en el suelo. Eso en parte frustro a alguien más, a la princesa Blazing Armor, quien no pelearía contra alguien desarmado. La alicornio menor vio frustrada la situación, y clavo su florete en el suelo.
— ¡Escúchame bien! — habló Blazing — ¡Estoy dispuesta a confiar en ti! ¡Por algún motivo el Corazón de cristal te dio poder! ¡Ven aquí y demuestra que eres una pony a la que puedo llamar hermana!
— Blazing….
Flurry vio a su derecha, allí se encontraban las tropas de Grum, y sus dos hermanos mayores, ambos la llamaban con su mirada, y estaba segura que Clever Dark también debía estar en las líneas traseras. Ellos eran la familia con la que creció, y quería ir con ellos; pero… ella ahora había visto lo cruel que podía ser el reino de Grum, y las atrocidades que ha hecho a Equestria. ¿Podía enserio ir con ellos sabiendo eso? Ahora sabía que ellos no eran su familia de sangre.
A su izquierda estaban las tropas de Equestria, lideradas por Spike, Blazing Armor, y… su madre la princesa Cadance. Era la familia con la que debió haber crecido, pero todo eso no pudo ser por culpa de Grum. Eran su familia de sangre, y una parte dentro de Flurry quería ir con ellos y defender lo que consideraba correcto, y hacer justicia, pero… apenas y los conocía. Ir con ellos significaría alejarse de los hermanos que amaba. ¿Podría enserio ir con ellos sabiendo eso? Ellos no eran la familia que conocía.
— Yo…
La princesa sintió como todas las miradas estaban sobre ella, esperando a que dijera algo. ¿Qué debía hacer? Esa batalla iba a continuar no importaba lo que hiciera. Ese poder en su interior no parecía que saldría pronto. No había salida, tenía que tomar una decisión. Una decisión que definiría el curso de su vida.
.
Tan tan TAAAAAAAAN!
¿Cuál será la elección correcta?
Bye bye
