Sunfire and Big Hero 6 no me pertenecen, forman parte de Disney/Marvel.

Capítulo 6

Tadashi

Faltaban 15 minutos para las 12, la tía Cass regresaba a toda prisa en su camioneta, un resplandor molestaba a sus ojos, era el brillo de un pequeño anillos de cristal cortado que le había dado como regalo su novio.

-Maldición.- La tía Cass no solía maldecir, pero ya estaba desesperada, volteo su anillo de tal manera de que el cristal viera así la palma. Cuando encontrara a Hiro esta vez si la iba a escuchar. Bajo de la camioneta cerrándola con brusquedad, trataba de encontrar la llave de la puerta cuando se percató que había luces dentro de la casa. Entro gritando enfurecida- ¡HIRO HAMADA VEN AQUÍ EN ESTE INSTANTE!-

Arriba dos sobresaltados chicos se miraban, como si ambos estuvieran a puntos de ser regañados.

-Hola Tía Cass, ¿Qué tal tu cita?- respondió desde arriba Hiro.

-Hiro, baja ahora.- El chico le hizo una seña a su amigo para que se mantuviera arriba mientras el bajaba las escaleras.

-¿Pasa algo tía Cass?- dijo con ternura para tratar de suavizar la cólera de la mujer.

-¿Dónde has estado?- Termino preguntando cortantemente.

-En casa, ¿Dónde se supo que debía de estar?-

-No me mientas jovencito, tus amigos llegaron en la noche a decirme que no te encontraban, ¿Dónde estabas?-

A Hiro le hervía la sangre, jamás había pasado esto, que todo el equipo viniera de chismosos a hablar con su tía, como detestaba que se orquestaran cosas a sus espaldas.

-Solo eso…o se les olvido decirte que no estaba solo.- dijo mientras apretaba su mandíbula tratando de no exaltarse de más.

-¿con quién…alguno de ellos lo conocen, te fuiste con un extraño?- comenzó a hablar con ansiedad.

-¡CLARO QUE NO!, es un amigo…¿acaso no puedo tener amigos propios, solo puedo tener las sobras que dejo Tadashi?-

-Hiro…- Ella no podía creer lo que su sobrino acababa de decir, él jamás se había quejado de nada relacionado a eso.

La discusión comenzaba a subir de tono, Sunfire sabía que era hora de irse antes de que se pusiera peor, bajo las escaleras y se topó frente a frente con aquella mujer.

-Lamento molestar, ya me iba.-

-Solo…salga de mi casa.- Sunfire hizo exactamente lo que le pidió, sin más contratiempos salió por la puerta.

-Espera…¡TADASHI NO TE VAYAS!- Sunfire no se detuvo.

-¿Cómo lo llamaste?- pregunto impactada.

-y-yo…es que él.-

-Hiro, tu hermano falleció, sé que duele, yo también lo extraño.- la mujer tomo a su sobrino por los hombros para quedar cara a cara.- escúchame bien, nadie jamás podrá remplazarlo.- lo abrazo con fuerza.- él sigue con nosotros mientras no lo olvidemos, hay que tratar de ser felices, a Tadashi no le gustaría vernos tristes.- Esa última frase hizo que Hiro se separara de ella.

-¡Pues si no hubiera querido vernos triste no hubiera entrado a ese estúpido edificio!- Grito Hiro.- Estoy harto de que lo crean un héroe, lo único que hizo fue actuar como un completo idiota creyéndose invencible, no salvo a nadie…ni siquiera se pudo salvarse a sí mismo-

-¡HIRO!-

-NO TÍA CASS…Él jamás miro atrás, jamás lo hacía, a pesar de que se lo pedí a gritos, todo el tiempo, todos los días, él jamás me escucho…prefería arriesgar su vida por los demás, PREFERÍA AYUDAR A OTROS POR ENCIMA DE MI, ¡JAMAS LE IMPORTAMOS!.- El silencio inundo la habitación tras el sonido seco de un golpe. La tía Cass en su desesperación había abofeteado a Hiro, un líquido cálido rodó sobre su mejilla, él se mantuvo incrédulo de aquella acción, algo estaba mal, no estaba llorando, no eran lágrimas los que mojaba su rostro. Hiro toco su pómulo con la mano y sintió una línea que lo atravesaba, húmeda y recta, miro el residuo de aquella sustancia roja carmesí, la tía Cass olvido que traía puesto el anillo y había herido a su sobrino.

-¡Hiro cariño!...lo siento yo no…- Trataba de disculparse pero Hiro parecía ido.

-Tadashi…- Murmuro Hiro.

-Mi amor…déjame ver esa herida…- Ella trataba de que él reaccionara pero era inútil.

-Tadashi…-Dijo un poco más fuerte.

-Hiro…vamos al hospital, se ve…- No pudo terminar su frase, Hiro había salido corriendo por la puerta, trataba de alcanzar a Sunfire, no debía de estar lejos, doblando la esquina y al final de la calle lo vio detenido en el semáforo.

-¡TADASHI!- Grito tan fuerte como podía.-¡TADASHI!- Grito con más desesperación.- ¡TADASHI!-sentía como sus cuerdas vocales estaban casi a punto de explotar. Cayó de rodillas en el asfalto mojado, su tía solo podía ver la imagen, ya no sabía qué hacer para consolar a su amado sobrino, lo estaba perdiendo, y lo único que se le pasaba por la mente, por muy tonto que pareciera, era "debí de haber comprado ese libro de duelo en la librería".

Hiro levanto la mira y vio que el semáforo se ponía en verde, pero Sunfire no arranco, seguía detenido, los gritos habían despertados nuevos recuerdos en él, un edificio en llamas, alguien lo sostenía del brazo, no quería que se fuera… ¿A dónde no quería que fuera?, todo se desvanecía en el fuego, pero aquellos gritos desesperados se mantenían intactos, alguien gritaba su nombre repetidas veces, pero aquella palabra se perdía en la inmensidad de sus memorias. Bajo de su moto dejando que esta cayera con brusquedad, se quitó el casco lanzándolo al piso y con todas las fuerzas que le quedaban grito aquel nombre que ahora con toda seguridad sabía a quién pertenecía.

-¡HIRO!- no comprendía como antes no lo había notado, el pelinegro corrió lo más rápido que pudo, se arrodillo y contemplo a su hermano, este a su vez también lo miro.

-Lo sabía…- Dijo entre sollozos Hiro. Tadashi lo abrazo con fuerza y él le correspondió.

-¿Y por qué no me lo dijiste?- tenerlo entre sus brazos lo hizo olvidar todo lo malo, y sintió de nuevo aquella paz interior que tanto añoraba.

-No me recuerdas…¿verdad?- dijo un tanto triste.

-No…lo siento- recordaba la relación que tenía con Hiro, pero ninguna otra cosa.

-Está bien, todo está bien ahora, estas aquí solo eso importa.- la presencia de la tía Cass corto el abrazo que compartían. Entre lágrimas y sollozos la tía sonrió y pregunto.

-¿Puedo unirme?- ambos hermanos sonrieron. Allí estaban los tres, en medio de la noche y a mitad de la calle. No había más que decir, todo era perfecto.

1:30 am

Hiro y Tadashi estaban sentados en un solitario pasillo de hospital, el menor de los hermanos tenía una cara de puchero de lo más cómica, sostenía una bolsa de hielo sobre su mejilla hinchada, cinco suturas causadas por el anillo del novio de tía Cass..

–¿No le pudo haber regalado flores?- se quejaba.

-No seas un llorón.- le reclamaba Tadashi, al cual le habían realizado varios exámenes, muchas muestras de sangre, cada tubo del vital líquido que veía como le extraían le recordaban las escenas de horas atrás y en múltiples ocasiones estuvo a punto de vomitar. La cara de enfermo que se cargaba había hecho preocupar a la tía Cass quien no le dejaba de preguntar al doctor sobre cómo cuidar de ambos.

-No se preocupe, todo está en la receta, Hiro Hamada debe de descansar una semana, no exponerse al sol ni hacer cosas que lo agiten, en cuanto al medicamento todo se explica en la misma…para el mayor, solo el tiempo lo dirá, puede que recupere la memoria, puede que no, solo vaya despacio, nada de hacer fiesta con familiares y amigos o tratar de que recuerde todo de golpe; en cuanto a lo físico, se le ve bastante sano, no se preocupe, descanso para los dos será más que suficiente.- aun con todo eso la tía Cass no parecía estar complacida.

Los tres terminaron llegando a casa a las tres de la mañana.

-Muy bien, todo el mundo a dormir-

-Si tía Cass.-Dijeron los hermanos, ella abraso a ambos y lo volvió hacer una vez más.

-Solo una vez más…uno largo.- Suplicaba la tía.

-No voy a irme tía Cass.- le dijo Tadashi que ahora era también abrazado por Hiro.-De verdad, ha sido un día agotador y me gustaría dormir un poco.- Hiro recordó su corta aventura en los muelles.

-¡Pero mira qué hora es!...Tía Cass, mañana hay trabajo, ¿Qué estamos esperando?, es hora de dormir.-

-Tienes razón, mañana será un grandioso día.- La tía Cass le dio un beso a ambos y entro a su habitación.

Tadashi subió detrás de Hiro, no se sentía seguro del todo, Hiro comenzó a cambiarse, y él no sabía qué hacer, no recordaba donde estaban las cosas y por pura logia dedujo que la cama más ordenada era la suya, mira su lado de la habitación de tal madera que Hiro termino interrumpiéndolo.

-¿Necesitas ayuda?-

-Si…bueno, es que no sé cómo…-

-Por el momento solo ignora todo, haz las cosas como las solías hacer.-

-Bien…gracias.- Sin cambiarse ni nada se recostó en la cama, durmiéndose casi al contacto con la almohada, por primera vez en meses descanso hasta tarde.

10:45 am Cafetería Lucky Cat.

Un grupo de jóvenes claramente desvelados entraban abruptamente al establecimiento. Pero aun así sus ojos miraban asombrados la presencia de Hiro, quien andaba campate y sonriente tomando ordenes, vestido con un delantal y un paliacate sobre su desordenado cabello, solo un parche que cubría su mejilla estaba fuera de lo común.

-¡HIRO!- gritaron al mismo tiempo.

La tía Cass maldijo en susurros otra vez, se le había olvidado decirles a los chicos que había encontrado a Hiro en la casa.

Gogo fue la primera en llegar hasta él, estaba a punto de tocarlo pero ambos manos se detuvieron a centímetros de su piel, cerro fuertemente los puños a la vez que fruncía su rostro retirando su vista y mordía sus labios como tratando de que de ellos no escapara ninguna palabra; aquello desconcertó a Hiro quien dio un paso atrás; fue Honey la que termino abrazándolo, Wasabi y Fredd lo escaneaban de pies a cabeza mirando el parche con intriga.

-Hiro ¿qué fue lo que paso?- pregunto Wasabi señalando a la vez su mejilla.

-Esto…bueno.- Hiro volteo a ver a su tía, no quería que nadie supiera lo del accidente, ni que las personas presentes se formaran una mala imagen de ella.- me caí.- termino por decir.

-¿Cómo que te caíste, de dónde?- pregunto Honey.

-pues…me tropecé, ¿de donde más me pude haber caído?- dijo tratando de actuar natural.

- De una moto quizás.- contesto cortantemente Gogo, a Hiro ya le estaba empezando a fastidiar la manera en la que ella actuaba con él.

- Quizás…tú debes de saber mucho de caídas, te has vuelto experta en eso últimamente.- Hiro la miro retante, sabia del fallo que tenían las ruedas electromagnéticas de Gogo, le habían causado varios accidentes en la pista de prueba, él la había estando ayudando a encontrar el problema, era un secreto entre ambos, un golpe bastante bajo.

-TU PEQUEÑO BASTARDO DE….-Atentando contra su vida Wasabi y Fredd contuvieron a Gogo, mientras Honey se ponía enfrente de Hiro.

-Chicos basta, recuerden que no solo estamos aquí por eso…las explosiones de anoche…-dijo Honey tratando de calmar las cosas.

-¿Cuáles explosiones?- pregunto la tía Cass. El grupo de chicos "actuando natural" dijo en coro.

-NINGUNA TÍA CASS.- la mujer sonrió al ver que habían dejado de discutir y siguió trabajando. Se retiraron a las escaleras, abandonando así la cafetería, continuando con la discusión.

-¡Bien hecho nerds!- dijo con sarcasmo Hiro.

-Nada de esto estaría pasando si tú no fueras…- decía Gogo.

-Ustedes no me pueden reclamar nada, simplemente no confían en mí, ¿Qué clase de amistad es esa?-

-Amigo, todos somos amigos...verdad amigo?- dijo Fredd.

-Esto es un poco más complicado Fredd.- comento Honey

-¡Miren!, desde el inicio…Hiro, ¿dónde está Baymax?- pregunto Wasabi.

-No tengo por qué decírselos.- finalizo Hiro.

-AAAAACHHHH…esto es imposible, ¡como esperas que te tengamos confianza si tú no confías en nosotros!, ¿le has dicho lo de ser héroe a tu tía? CLARO QUE NO…¿y sabes por qué? Porque tú no confías en nadie.- dijo Gogo.

-Tadashi…- susurro Hiro a la vez que miraba escaleras arriba.

-Otra vez con lo mismo, no fuiste tú quien dijo que lo superemos…- continuaba Gogo.

-Gogo…ya basta, esto no nos está ayudando en nada.- Honey estaba llegando a su límite. Las pisadas descendentes cada vez más cercanas hicieron guardar silencio a todos.

-¿Qué demonios está pasando haya bajo, porque tanto escándalo?- pregunto Tadashi, quien no había salido de la habitación durante el día.

-Si…es mi nuevo invento, un holograma de mi hermano que ya se iba…- Hiro le hacía señas con los ojos para que volviera a subir.

-¿Sabes que no entiendo tus indirectas verdad?- le contesto el pelinegro.

-¿No deberías estar en otro lado…holograma?- Volvió a decir.

-¿Esto es algo de lo que me deba preocupar, esta todo bien?- pregunto el mayor de los hermanos.

-Solo sube.- termino gritar el menor.

-A mí no vas a dar órdenes.- dijo mientras bajaba más decidido.-Bien, no sé quiénes sean ustedes pero espero que salgan de aquí ahora mismo o si no…- El grupo de chicos estaba abrazándolo desde todas direcciones.-¿Qué paso aquí?-

-Ellos son tus mejores amigos.- dijo Hiro.

La primera en terminar con la cursi escena fue Gogo quien le siguió haciendo frente a Hiro.

-¡TÚ!….¿desde cuándo lo sabias?-

- Amigo….estas vivo, este día es mejor que el día que anunciaron el rodaje de los vengadores 3.- decía Fredd al tiempo de que Wasabi lloraba y balbuceaba cosas inentendibles. Pero sin duda el abrazo más incómodo para Tadashi era el de Honey, ya la había recordado, era la chica de la que se burló en aquel edificio.

-Bueno, creo que será mejor que suba de nuevo…-decía Tadashi tratando de separarse de Honey.

-Miro, se los diré sin rodeos…Tadashi tiene amnesia, no los recuerda a ustedes, ni a mí, ni a mi tía Cass, nada.- aquellas palabras hicieron que Honey se separara de él inmediatamente.-el doctor dijo que le diéramos tiempo y no lo agobiáramos forzándolo a recordar.-

-Hiro…todos te debemos una disculpa, debimos confiar más en ti, ¿podrás perdonarnos?- Dijo Honey.

-Claro, solo si ustedes me perdonan a mí, yo también me equivoque.- Honey, Hiro, Wasabi y Fredd disfrutaban de un abrazo grupal. Tadashi solo los veía desconcertado para luego comenzar a subir las escaleras sin mencionar una sola palabra. Gogo al fin dijo:

-Bien, tenías razón con lo de Tadashi…-le costaba mucho a la ruda chica tragarse su ego.- y creo que también la tenías con lo de las muelles, si aún quieres podemos ir a investigar…

-¡NO!- Gritaron ambos hermanos.

Todos miraron con extrañeza aquella reacción.

-Eran solo leyendas urbanas…alucinaciones de un esquizofrénico.- dijo Tadashi.

-Si…uno muy enfermo, y raro…y aterrador…y…-Hiro se quedó congelado, Tadashi lo abrazo en señal de que todo estaba bien ahora, él lo miro agradeciéndole el gesto.-Lo del muelle fue un error, no es necesario que lo investiguemos.- Honey, Fredd, Wasabi y Gogo se lanzaban miradas desconcertadas, pero al final les dieron por su lado. Se retiraron sin hacer más preguntas. Estaban más que contentos de recuperar a Tadashi pero no querían arruinar su recuperación.

De nuevo solos los hermanos Hamana platicaban de tonterías en su habitación, Tadashi le pregunta sobre los objetos en su lado del cuarto, y Hiro le narraba la historia de cómo los había conseguido, así se enteró que desde pequeño había estudiado artes marciales, que sabía surfear, era su hobby favorito, de los múltiples diplomas por buena conducta y puntualidad.

-Rayos….era todo un nerd.- se burlaba de sí mismo.

-El rey de todos.- le seguía la corriente Hiro.

-Tratar de recuperar la memoria de esta forma me tomara un siglo.- dijo Tadashi dejándose caer en su cama, acto que copeo Hiro.

-Sabes, hay otra forma de hacerlo…que tú mismo te la cuentes.- Tadashi lo volteo a ver sin entender a lo que se refería Hiro. Él se levantó, fue a su lado de la habitación trayendo consigo dos diarios.- Este es el libro de reglas secretas de los hermanos Hamada, en el están todas nuestras aventuras junto con las lecciones que aprendimos de ellas.- le mostró el segundo libro.- este es mi diario, tu prácticamente me obligaste a hacerlo.- Hiro le hizo una seña para que se acercara a la orilla de su cama, quedando frente del mueble de donde abrió un largo cajón, este estaba lleno de pequeñas libretas muy bien ordenadas por fechas.- Papá te enseño desde muy pequeños a llevar tus diarios, jamás los eh leído pero una vez me dijiste que los haces desde que tenías 5 años. ¿Por qué no comienzas desde ahí y vemos que pasa?-

-Muchas gracias Hiro.-

Eran tantos, así que desde aquella noche Tadashi comenzó con la lectura de su vida, recuperar su memoria era su nueva meta y no se detendría hasta lograrlo.


Ahora así, para la próxima un Hirogo hahaha, me encanta esa pareja...lo siento si me tardo, pero tengo entre un bloqueo mental junto con un desorden mental (me refiero a esas veces de cuando tienes muchas ideas y ninguna coincide ni sale, no otra cosa) ni se diga mi pelea con la ortografía, sigo sin entender porque cambia/junta/separa las palabras, mi hermana dice que es porque la computadora no las tiene en su diccionario y yo tengo que agregarlas, tanto la palabra como sus conjugaciones (hola diccionario y diccionario de conjugaciones...no los veo desde la primaria). Espero ir corrigiendo todo esto. Gracias por leer y dejar comentarios. =D