Este es mi capitulo final, si lo ven medio cortado es porque aquí termina pero continua, me refiero a que de verdad mate al monstruo, mi villano, sin él esa historia se acaba, pero claro le daré final a los demás personajes, toque el tema de terror que jamas pude escribir en la preparatoria, ahora algo así como un one shot de romance/explicito , romance y comedia, tratare que sea uno de cada uno XD
Sunfire and Big Hero 6 no me pertenecen, forman parte de Disney/Marvel.
Capítulo 9
Despedidas
Hiro estaba siendo atendido en emergencias, Tadashi se negaba a que lo ingresaran a él, primero quería cerciorarse que su hermano estaba bien, cuando fueron ingresados a la misma área dos chicas en estado regular y otro chico en su misma situación, también se negaba a recibir atención hasta no saber el estado de sus amigas. Salieron los médicos y enfermeras para buscar y hacer exámenes, quedándose el equipo a solas.
-Este es el plan nerds, regresando del cine tuvimos un accidente vehicular, Hiro y yo íbamos adelante del auto de Wasabi y derrape al intentar esquivar a un perro que salió de la nada. Tu frenaste y Gogo al no llevar el cinturón se impactó contra el tablero, mientras que la rubia tonta se lastimo la pierna por llevar esos estúpidos zapatos.- Todos guardaron silencio, era un buen plan, pero el tono que utilizaba lastimo a más de uno, sin contar a la rubia que estaba al fondo en la última camilla. El llanto de alguien llamo la atención de todos. Hiro lloraba lo cual preocupo enormemente a Tadashi.
-¿Qué tienes…que te pasa, te duele algo?- pregunto angustiado acercándose a la camilla, revisando a su hermano.
-No lo soporto.- dijo Hiro con desesperación.
-¿Te duele mucho?-
-No…no es eso.-dijo con dificultad.- es como los tratas…como tratas a tus amigos.-
-pues vaya amigos que tenía, casi te dejan morir…¡vaya genios!- dijo aún más sarcástico.
- ya basta, no sigas…por favor, eres muy cruel…tú no eres Tadashi…Tadashi está muerto- Termino diciendo a las vez que dejaba de llorar y caí en la cuenta de que aunque su hermano estaba físicamente ahí, al que él amaba, idolatraba, al que quería de vuelta a su lado había desaparecido en aquel incendio y jamás volvería.
Tadashi se acercó más a su hermano para abrazarlo pero este simplemente grito.
-NO ME TOQUES.- haciendo que Tadashi retrocediera de golpe; los monitores conectados a Hiro comenzaron a hacer un sin número de ruidos, los ojos del chico se pusieron en blanco, tras el esfuerzo de gritar una convulsión lo sacudió y de su boca comenzaron a salir borbotones de sangre que llenaron las sábanas blancas, entraron de emergencia decenas de enfermeras y doctores llevándose al niños al quirófano, dejando tras de sí una camino de pequeñas gotas carmesí. Todos quedaron aterrados al ver como sacaban a su amigo de aquella área. Pero sin duda el más impactado era Tadashi.
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12 am Hospital General de Sanfransokyo.
Gracias a Fredd los chicos se encontraban en una de las mejores habitaciones compartidas del hospital, al fondo alado de la ventana estaba Honey que no apartaba la vista de la ventana, estaba lloviendo y cada gota rodando por el cristal era víctima de su desmesurada atención; su rodilla se había dislocado, tenía hematomas en sus brazos y espalda. El rubio estaba al pie de su cama sentado en una silla, portaba un collarín, un esguince de primer grado y una leve contusión se había ganado por la osadía se ser el primero en atacar. En la siguiente cama estaba Gogo con heridas más delicadas, dos costillas rotas y un esguince grave en su pierna izquierda, un poco más y la abrían tenido que operar. La chica se lamentaba de todo, por no haber sido más rápida, por no haber protegido a Hiro, por ser embargada por el miedo, era Wasabi quien miraba a todos, él sentía el verdadero peso de la culpa, no tenía ninguna herida, y a pesar de que fue quien le dio muerte a la bestia fue el que menos participo cuando realmente hacía falta. Pero sin duda la escena más triste era la de los hermanos Hamada, Hiro se encontraba inconsciente luego de salir de quirófano, una de sus costillas se había roto perforándole un pulmón, tenía un esguince severo en el cuello y hematomas con múltiples cortadas por todo el cuerpo. El mayor solo tenía raspones y moretones. Verlo entubado era la peor imagen en su mente, la más aterradora por mucho.
Tadashi estaba a su lado, acariciaba su cabello para luego darle tiernos besos en la frente, aun así Hiro no despertaba, las pocas memorias que tenia de vuelta eran de su infancia, el menor 3 y él 8, poco después de la muerte de sus padres, como le dolían esos recuerdos. El sonido de pasos apresurados en el pasillo llamo la atención de todos, una mujer de cabellos castaños apareció en la puerta.
-¿Qué fue lo que paso?- Dijo alterada.
-Fue un accidente, un indigente salió de la nada y Tadashi derrapo, yo frene y las chicas se lastimaron.- contesto Wasabi.
-¿Qué no era un perro?- pregunto Fredd. Los jóvenes nerds lanzaron una mira de muerte para que guardara silencio.
La tía Cass miro a sus sobrinos, Tadashi levanto el rostro y para sorpresa de todos esté estaba llorando a cantaros.
-Tía Cass, lo siento…fue mi culpa.- El chico se lanzó a los brazos de la mujer quien le dio un enorme abrazo.
-No cariño, solo fue un accidente, ya verás que todo estará bien.-
-No, fue mi culpa…yo les dije que quería ese juguete y ellos salieron a comprarlo, ellos no hubieran muerto si yo no hubiera sido tan materialista.- la tía Cass se separa de su sobrino para verle la cara.
-¿estás hablando de tus padres? ¿Los recuerdas?-
-Solo un poco, si lo recuerdo…recuerdo todo hasta los 8.- la mujer lo abrazo con más fuerza acariciando su cabeza.- Soy cruel…tía Cass, soy muy cruel.-
-No corazón, eres el chico más dulce que conozco, cuando tenías 9 te hiciste amigo de Gogo, todos le tenían miedo y nadie le daba una oportunidad.- Gogo sonrió con melancolía.- a los 12 conociste a Wasabi en tu clase de karate, fueron inseparables desde entonces, cuando supiste que la razón por la que estudiaba artes marciales era porque lo molestaban en la escuela tú lo ayudaste.- Wasabi soltó varias lagrimas que rápidamente limpio.- Cuando entraste a la universidad conociste a Fredd, dijiste que no habías tratado a una persona tan simpática y divertida en tanto tiempo, nadie le hablaba por sus gustos.- Fredd lanzo una risa coronada con lágrimas.- y a Honey…se burlaban de ella en el primer año de universidad, le solían decir "rubia tonta", y tú la defendiste, dijiste que era la mujer más inteligente que habías conocido en toda tu vida.-
Tadashi se separó de su tía y salió corriendo de la habitación, no recordaba nada de esos, corrió hasta estar en el estacionamiento, su moto estaba a lado del auto de Wasabi, quien sabe cómo le habían hecho para llevarlo ahí. Saco de su bolsillo el diario que leía y poso sus ojos en una frase "somos la suma de todas nuestras experiencias, no cambiaría ni una sola, ni buena ni mala", los recuerdos y sentimientos estaban ahí, pero aun así no los sentía propios, era como ver una película y sentirte identificado con el personaje pero sabes que no es tu historia. De esa manera para que le servía recordar, para que torturar a esas personas que esperaban ansiosos recuperar una relación con él, la cual no tenía importancia alguna en su mundo. Sería mejor irse, tomo su casco y se dio cuenta de algo, abrió el compartimiento de la moto y saco unos planos, emprendió de nuevo el recorrido de vuelta al cuarto del hospital.
La tía Cass estaba torturando al médico con mil preguntas, Tadashi tomo esa oportunidad para entrar, dejo su casco en la cama de Hiro y comenzó a cortar el papel dándole un trozo a cada uno de los presentes. El que tenía Wasabi mostraba los planos de un tipo de lazar unido a un katana.
-Se parece al trabajo que desarrolle en primer semestre.-
Gogo vio impresionado como sus discos electromagnéticos habían sido bien afinados a una motocicleta.
-Con razón cuando monte en tu moto la sentía familiar.-
Fredd tenía un bobo dibujo de mazinger Z.
-Amigo, esto fue de lo primero que platicamos, tú te acercaste a decirme que eras un fanático de esta serie.-
-Y esto se parece a mis proyectiles…-señalo la rubia sin dejar de estar triste.
-De alguna manera los recuerdo, quizás no como ustedes quisieran.- Tadashi se acercó a Hiro, tomo su casco, apretó algunos botones dentro, de este emano una canción, "Can't help falling in love" de Elvis Presley, La canción de la película favorita de Tadashi. Hiro abrió los ojos y miro a su hermano, las lágrimas brotaban de él de manera fluida, pero la mirada de Hiro era más de hartazgo que de felicidad.- Si lo sé, esa canción boba es para dedicársela a una chica y no para un hermano, pero tú vales la pena.- los ojos del menor se pusieron vidriosos y levanto las manos para abrazarlo. Todos vieron con felicidad el rencuentro de los hermanos. Tal vez Tadashi no sería quien siempre fue, pero no cambiarían nada de él.
Al día siguiente a Hiro le retiraron el tubo, sería algo muy rudo para el menor por lo que dejaron que Tadashi se quedara. La situación no fue tan mala, pero las ganas de toser hasta vomitar no se le quitaban. Por un momento le retiraron el collarín para limpiarlo, cosa a la que el mayor se ofreció, cuando pasaba la esponja por su cuello noto una marca que no coincidía con las demás.
-Esta marca…¿de qué es?- pregunto mientras la limpiaba.
-No lo sé, por si no lo has notado tengo muchas.- contesto el menor.
-Parece una mordida.- al escuchar eso Gogo se puso roja, cosa que Wasabi noto inmediatamente, abrió con exageración su boca y la señalo, sabía que había hecho algo malo pero no sabía que.
-Tu…- Exclamo a la vez que la señalaba, acto que hizo a todos ponerle atención, Gogo le lanzo una almohada y le hizo una seña para que se acercara. Wasabi lo hizo.
-No es lo que crees…-susurro Gogo.
-Claro que es lo que creo, lo mordiste para sacarle la información, como mordiste a aquel sujeto en el bar cuando no nos quería decir donde estaban las llaves de mi auto.- a Gogo le pareció mejor idea que la boba escusa que iba a dar, gracias a Dios Wasabi no tenía una mente pervertida.
-SI….precisamente fue eso, ahora no le digas a Tadashi, no quiero terminar carbonizada como esa cosa.- susurro la chica.
-Bien…hermano, si otro MONSTRUO, te vuelve a morder –dijo mientras le hecho una mirada a Gogo, asiéndole entender a Hiro que sabía lo sucedido, cosa que hizo sonrojar al pelinegro.- solo dímelo, cortare las cabezas que sean necesarias.-
-Ya quiero ver que lo intentes.- dijo Gogo retante.
-Están hablando de lo mismo que nosotros o es sobre otra cosa.- Dijo Tadashi confundido.
-Tadashi…me está doliendo el cuello, y si me pones el collarín de nuevo.-
-Hiro…- lo miro de forma interrogativa.
-Por si no te habías dado cuenta mi cabeza estuvo dentro de un monstruo, claro que tengo una mordida.- El mayor ya no quiso seguir discutiendo y lo dejo por la paz.
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Luego de aquella aventura pasaron los días, que se convirtieron en semanas y después en meses. Los chicos rara vez se veían, Baymax, Wasabi, Fredd y Tadashi seguían con eso de ser héroes, mientas que Hiro fue excluido del equipo por su hermano, el no tuvo forma de ganar en la discusión, su pésimo desempeño en la pelea que casi lo mata y un hermano Vs hermano en combate sin armas le demostró que aún le faltaba mucho para ser un héroe, más seria temporal, cuando cumpliera 16 Tadashi lo dejaría participar de nuevo en las misiones de forma activa, ya que por el momento solo la hacía de "cerebro del grupo". Eso estaba bien para él, ya que entre recuperarse de sus lesiones, ayudar a su hermano a ponerse al corriente para que no perdiera el semestre y elaborar proyectos para el equipo apenas si tenía tiempo.
Las chicas tampoco la tenían fácil, sus lesiones necesitaron de meses de rehabilitación. Honey había tenido que comprar nuevos zapatos pues por un tiempo no podría usar sus encantadores tacones y Gogo no pudo seguir habiendo pruebas con sus discos electromagnéticos lo que la atraso con su proyecto. Todos estaban bajo tanta presión al final del semestre que no se hablaba de otra cosa que no fueran tareas o trabajo.
-El súper equipo salvando.-dijo Fredd haciendo una pausa dramática.
-El mundo.- continúo Wasabi.
-No…el semestre.-
-¡FREDD!- Gritaron todos mientras que el rubio se burlaba.
Nadie presto atención al alta voz que repetía continuamente el nombre de Hiro, solo Fredd a los pocos minutos lo escucho.
-Oye amiguito, creo que te buscan.- al fin el grupo de nerd escucho el mensaje.
-Ganador de la beca Hiro Hamada, preséntese en la dirección.-
-¿Beca?- pregunto desconcertado Tadashi.
-Lo había olvidado.- Dijo Hiro llevándose una mano a la cara.- La beca para estudiar en el instituto de energías alternativa de Francia.-
-¿La vas a aceptar?- Pregunto Tadashi. A Hiro se le hizo un hueco en el estómago, no quería aceptarla, pero no quería perder la oportunidad de ir a estudiar al extranjero, pero tampoco quería ir sin su hermano y sus amigos, que haría sin las bromas de Fredd que lo salvaban de sucumbir ante el estrés, la ayuda de Wasabi cuando creía que no podría realizar algún proyecto, la sonrisa encantadora de Honey que le alegraba el día y Gogo…no había llegado a nada con ella en ese tiempo, de hecho casi ni se hablaban por los horarios que tenían.
-Yo…-
-Hiro Hamada, a la dirección por favor.- Se levantó de su asiento y se fue muy pensativo.
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5 minutos antes del vuelo
Tadashi no dejaba de preguntarle si había empacado todo, esa parte sobre protectora que siempre había tenido no lo había abandonado ni con amnesia.
-Solo no quiero que llegues haya y recuerdes que olvidaste algo.-
-Pero en dado caso me lo podrías mandar por paquetería.-
-Mi quinceañero se va…- Decía tía Cass secándose las lágrimas.
-Vamos, no será para siempre, solo serán dos años y medio, cuando menos se los esperen ya estaré de vuelta.-
Un grupo de jóvenes llego trayendo consigo pancartas donde se leían frases como "buena suerte" "regresa pronto". Pero dentro del trió faltaba alguien. Gogo no había llegado a despedirlo.
La hora había llegado, tenía que abordar el avión que lo llevaría a una nueva aventura, todos disfrutaron del último abrazo grupal que se darían por un tiempo y Hiro ingreso a la sala de espera para entrar al túnel de abordaje, alejados de sus amigos y familia, desde ahí ya no los alcanzaba ver, cosa que lo hizo sentir un nudo en la garganta, le entraron unos deseos enormes de regresar, pero no, él no se quedaría en una "zona de confort" tenía que crecer y eso solo lo lograría solo. Se escucharon unos gritos al fondo.
-Señorita, no puede entrar ahí.- Gogo venía a toda velocidad eludiendo a policías y personas con equipaje. Se detuvo enfrente de él jadeando por el ejercicio y acto seguido le robo un apasionado beso.
Hiro se sorprendió de nuevo por aquella acción, en medio de tanta gente y ante la vista de todos, no se pudo contener más y esta vez fue él quien la beso. Gogo no podía creer lo bien que besaba, de donde había aprendido a hacerlo de esa forma. El anuncio de abordaje sonó y todos comenzaron a entrar al túnel. Ella le dio un papel con un número anotado.
-Llámame.-
-Todos los días.- contesto él.
-Hiro…no me olvides.-
-Jamás…-
Varios hombres de la seguridad del aeropuerto sacaron a Gogo de aquella área.
-¡GOGO!- Grito Hiro haciendo que la chica volteara. Este hizo una bomba de chicle el cual le había quitado en el apasionado beso. Aquella acción infantil hizo reír a la pelinegra, fue la última imagen de Hiro que guardo antes de volverlo a ver.
Ahora si, a escribir algo que no sea terror, este es como una laguna de nada para continuar con la historia de los personajes, ya sin terror y sangre...bueno solo un poco...eh, Gracias por leer y dejar comentarios.
