Alice: *Letrero en manos; Pueden dejar reviews si la historia les gusta. Se acepta de todo, criticas, comentarios, quejas, hasta tomates*

Lucy: Y ¿entonces? ¿Vamos a hablar por letreros a ahora? (.-.)

Alice: *Saca otro letrero; ¡Sí!*

Lucy:…ok


Disclaimer: Los personajes de Saint Seiya Clásico y TLC son de Masami Kurumada y Shiori Teshirogi yo solo los utilizo para esta historia que es en total derecho mía. Nada de plagios.

Advertencia: Esto es para mayores de edad. Ya después de aquí se les advertido que habrán escenas tanto fuertes como desagradables, momentos extraños. Pero también tendrá sus romances tanto heteros como homo. Si les gusta, bien, sino, también es bien, Pueden seguir leyendo.


Capitulo: 3

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-Escuchenme bien soldados, hoy tienen una misión que cumplir muy importante y deben cumplirla sin ningún error de fallar- Hablo con aquella voz fuerte que lo categorizaba tal como el comandante que era del ejercito.

Con su mirada vio a cada uno de los hombres que estaban enfrente de él, eran 20 en total unos al lado del otro, todos firmes y atentos a las órdenes.

-Van a salir a las 600 horas después del atardecer irán a cazar a esa bestia, no se contengan, si tienen que disparar a matar lo hacen y…-

No pudo continuar hablando ya que una voz interrumpió sus palabras.

-Si pueden traerlo vivo mejor-

Aquel hombre grande y fuerte detuvo sus pasos de lado a lado que sonaba en un pequeño eco deteniéndose de golpee pero sin voltear a ver quién había hablado el cual estaba detrás suyo.

"Aspros…" Pensó para sí mismo sintiendo por un momento que la mano le temblaba conteniendo una furia dentro de sí, al sentir la mirada de aquel clavada en este de forma superior esperando alguna respuesta del otro.

-Aunque sería algo difícil para ellos ¿No lo crees hasgard?- Esto último lo dijo con pura malicia en su tono pero sin dejar atrás su superioridad.

-Mis hombres pueden enfrentar cualquier cosa yo mismo los he entrenado- Hablo interrumpiendo al otra al escuchar como en su voz este de migraba a sus hombres. La tención se sentía más pesada que el frio que hacía en aquel salón la cual solo podían sentir aquellos soldados.

-Espero que así sea, porque si fallan…"Sus cadáveres es lo único que quiero ver"- Aquello ultimo lo pensó para sí, diciendo esto se fue desapareciendo por aquel pasillo por donde vino el cual estaba en la completa oscuridad.

Dando un suspiro de alivio al ver que se había ido.

"¿Qué paso contigo, aspros?" Pensaba con la mirada fija en el suelo, cerrando sus parpados respiro por leves segundos hasta que volvió a abrirlos y fijo su mirada ahora en sus soldados, aquellos hombres que estaban parados firmemente enfrente suyo lamentándose por dentro que ese destino que ya había visto tantas veces no ocurriera de nuevo.

-Ya les he dicho todo lo que deben hacer así que marchen. Si la situación se sale de sus manos regresen a la base ¿Entendido?- Diciendo esto se dio la vuelta para salir de ahí por una de las puertas que se abrieron de forma automática.

-¡Si, Señor!- Contestaron sus hombres para irse por el otro lado, dejando aquel salón vacío.

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A las 60o horas, Base D

Ya la tarde caía dejando paso al anochecer en tan pocas horas. En medio del desierto donde había un muro con alambres de púas encima, rodeando específicamente un espacio detrás de las montañas de tierra, la misma tierra por debajo en el centro comenzó abrase hasta dejar una gran entrada de la cual un elevador solo de piso subió con dos autos 4x4 blindados de color negro.

Detrás de estos se alzaba una torre en la cual había varios soldados vestidos de negros armados con rifles de caza en sus manos quienes miraban desde ahí arriba.

-Hablo desde la torre D, Vía libre, nada a la distancia, pueden abrir las puertas al exterior- Hablo uno de los soldados por el radio al ver como su compañero quien portaba una Ametralladora Browning M2 apuntando hacia el horizonte le indicaba que el área estaba despejada fuera del muro.

-Aquí base D, entendido- Respondió una voz desde el radio.

Al momento de decir esto las puertas que cerraban aquel muro comenzaron a abrirse dejando el paso para la salida de aquellos autos quienes arrancaron hasta alejarse del sitio.

Aquel muro volvía a cerrar las grandes puertas de acero que portaban mientras los autos se perdían en la llanura del desierto.

Estuvieron hace un rato, mejor dicho casi dos horas conduciendo por aquellas carreteras viejas lleno hacia su destino. Una ciudad que se veía a la distancia.

-Estamos llegando- Hablo uno de los soldados, el líder en cuestión del equipo- Preparen armas.

-Armas cargadas y listas, jefe- Respondió uno de estos cargando en sus manos una HK94k al igual que los demás, solo uno de estos llevaba una bazuca RPG-7 todos ellos estaban armados con municiones y granadas – Los del otro combo acaban de avisar que también están listos.

-Bien, ya escucharon al comandante Aldebarán no podemos fallar, solo si la situación sale de control regresaremos a la base a informar- Hablo el líder viendo hacia el frente.

-¡Sí!-

Diciendo esto los 4x4 se detuvieron llegando a las afueras de la ciudad, donde se bajaron cada uno de ellos dejando las luces de estos encendidas, el líder del pequeño equipo miro a sus hombres con seriedad.

-Escuchen bien, dos de ustedes se quedara aquí de guardia cuidando los autos mientras que nos dividiremos en 2 equipos para así poder encontrar rápido a esa cosa y salir de esta porquería de ciudad antes del amanecer, recuerden una cosa, aunque busquemos a uno de ellos en específico y muchos de esos hay afuera esperando para comernos. No se dejen morir, si sucede algo les avisaremos por radio- Al terminar de hablar dos de los soldados se quedaron mientras que este se iba con los otros hombres quienes se dividieron para buscar más en el área. Ya pasada más de una hora donde solo estaban los dos hombres al lado del 4x4, la brisa fría de la noche los incomodaba pero nada de preocupar solo un sonido a la distancia los alerto más de lo que estaban voltearon sus miradas buscando ver de dónde provenía aquel sonido que iba aumentando cada vez más. Una canción oyeron.

El auto que sonaba una música a alto volumen se detuvo enfrente de los dos soldados que veían con sospecha quien podría salir de ahí, con armas en manos apuntaron en dirección al auto de donde de una patada la puerta fue abierta dejando salir a un hombre de larga cabellera azulada el cual fumaba un cigarrillo. Con una mirada vio a los hombres enfrente suyos alertas, las ropas negras que estos portaban las reconoció de una vez pero su vista se fijó en unos segundos sin que se dieran cuenta en aquel que tenía enfrente el cual llevaba una pistola en el bolsillo derecho.

-Oigan alguno de ustedes puede decirme ¿Dónde carajos estoy?- Pregunto sin dejar el cigarrillo de sus labios mirando a los soldados que no bajan las armas apuntando hacia su cabeza notando la expresión de esos hombres,

-Por esa ropa que llevas puesto, estoy seguro que eres uno de los rebeldes que se oponen al gobierno- Afirmando esto para sí, que para el otro.

-¿Qué? ¡Oigan!, vamos, solo quiero saber ¿Dónde demonios estoy? Nada más. No caigamos en la violencia creo que esa es una de las estupideces, digo… ¡sabias palabras! que dice siempre el anciano- Empezó a hablar levantando un poco las manos hacia arriba en señal de paz ni de traer alguna arma consigo caminando a paso lento-Vamos bajen esas armas, díganme ¿dónde estoy? que ¡este frio de mierda que hace ahora me congela los huesos!

-¡Aquí equipo de caza, tenemos capturado a uno de los rebeldes!-

"¿Un rebelde?" Pensó extrañado cambiando su semblante analizando las palabras que fueron dichas "¿Qué imbécil se dejó atrapar?"

-¡Quédate a mismo donde estas!- Ordeno el otro soldado llamando su atención viendo como de poco a poco inconscientemente kardia se acercarse- ¡Si no lo haces te vamos a disparar!-

-Oh, por favor, no me jodan con eso- Hablo con fastidio deteniéndose para sacar el cigarrillo de su boca expulsando de su boca el humo contenido al aire y lanzarlo al suelo donde lo apago de una sola pisada siendo visto por los dos hombres- oye ¿Tienes una cosa en el pantalón?

-¿Qué?-

Sin siquiera poder ver aquello sintió un fuerte golpe en la cara, principalmente en la nariz que comenzó a dejar salir hileras de sangre dejando confundido y aturdido al soldado pero fue más al sentir otro dos golpees en su cabeza con la puerta del co-piloto que estaba abierta del auto dejándolo caer con la cabeza saliéndole hileras de sangre al suelo de cara para abajo mientras que su compañero corría para socorrer a su amigo apunto de dispararle a kardia este fue ágil y de solo dos disparos en el pecho acabo con el soldado quien cayó muerto al suelo.

-Solo tenían que decirme ¿Dónde cara…-

-¡Me escuchan, repito Me escuchan! ¡Encontramos a la bestia, encontramos a la bestia!-

Otra vez la voz de aquel soldado volvió a hablar pero estaba vez su tono era diferente al anterior. Se acercó al otro auto al oír lo que decían por la radio de comunicación. La voz que hablaba del otro lado gritaba con alteración mientras se oía varios disparos.

-¡Si me escuchan, salgan de ahí! ¡Ya ha matado a varios de los nuestros y uno de los rebeldes en pocos segundos! ¡Las balas no parecen hacerle nada, avisen al comandante! ¡Estamos en la escuela, esta cosa….AAAAAHHHHHH!-

Al escucharse aquel grito un sonido de explosión se dejó escuchar y la radio se apagó. Vio fijamente que esta no daría más señales de responder. Con un suspiro trono un poco el cuello al estirarlo hablando para sí con suma seriedad

-Parece que se está formando una fiesta por ahí, será mejor ir a ver- llamando su atención la parte mencionada del rebelde, tomo la bazuca y algunas municiones que estaban al lado de la radio para volver hacia su propio auto y de este sacar su arma- Quédate aquí linda, vuelvo en un momento no te me tardo.

Diciendo esto se fue.

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Momentos después del mensaje de radio.

Tosiendo un poco salió de los escombros de tierra, paredes rotas y algunos trozos de vidrio que le cayeron encima a él, a los otros soldados y a dos de "Ellos" unas bestias de enorme tamaño, con grandes garras y unas bocas de afilados dientes que formaban un circulo dentro de colmillos en la boca creando dentro una pequeña trituradora, se podría explicar más rápido siempre le decía manigoldo en medio de sus bromas. Todos ellos cayeron sin poder evadir la explosión, arrodillado en el suelo agradecía internamente poder haberse librado de aquellos soldados que por un error suyo término siendo capturado por estos los cuales no tenían buenas intenciones con él.

Con pesadez comenzó a levantarse del suelo sintiendo un terrible dolor en una de sus piernas debajo de las rodillas sin olvidar de un horrible mareo que le había dado en esos instantes. Con lentitud puso su mano en su pierna dándose cuenta que su pantalón estaba mojado y estaba seguro que eso era sangre. Sin importarle mucho aun con dolor se levantó a penas y camino para tomar su arma que le habían quitada y que ahora mismo estaba a unos pasos de el en el suelo cerca de uno de los cuerpos aplasto por el piso de arriba convirtiéndolo en puré, solo la sangre alrededor que escurría por todos lados se dejaba ver ligados con la tierra y el polvo que no daba señales de dejar el aire de aquella aula.

Salió de aquella aula aun tratando de respirar bien, regulando de poco a poco su respiración. Viendo a los lados que la oscuridad era todo lo único que reinaba en aquel momento, apenas los rayos de la luz de la luna que pocas veces salía se dejaban ver esa noche. La tranquilidad a cabo en el momento en que escucho unos disparos.

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-¡Disparen!- Grito uno de los soldados y todos comenzaron a disparar aquella bestia donde las balas solo parecían atravesarle con un fuerte rugido se lanzó donde uno de los hombres al cual con sus enormes garras arranco su cabeza de un solo jalón lanzándolo a la lado de la puerta al que estaba al lado que había dejado de disparar por el temor lo agarro de ambos brazos arrancándoselos del cuerpo salpicando las paredes llenas de sangre de más igual que el suelo a este hombre lo lanzo con fuerza causando que atravesara una de las paredes dejando un gran boquete de paso en esta. Los otros dos que miraban con terror como el monstruo había matado a sus compañeros uno de ellos soltó su arma disponiéndose a salir corriendo de ahí con temor por su vida.

El monstruo reacciono rápido corriendo hacia el hombre que corría por su vida el cual atrapo de una de las piernas y como si fuera un muñeco de trapos lo estrello hacia el techo destrozando todo su cuerpo de arriba dejándolo colgando de la cintura para abajo. Con la respiración detenida y el corazón a mil el único que quedaba veía a la bestia que se acercaba a él, tomando su arma dispuesto a dispararle, no función ya que las balas se le acabaron. Viendo con terror que eso se acerca dio un grito que se escuchó por todo el edificio pero que fue callado rápidamente dejando un silencio sepulcral.

Pero nada funciono la bestia lo agarro atravesándole el pecho con una de sus garras la cual saco con la sangre que empezó a caer a grandes chorros llenando el suelo de sangre y carne del cuerpo, tomándolo con la otra garra comenzó a devorar su cabeza dejando los sesos al aire.

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"Los disparos dejaron de oírse" pensaba shion observando desde el inicio de las escaleras que daban hacia la segunda planta dejando de oír el tiroteo que momentos antes se escuchó- ¿Podría ser que…?

No pudo formular bien su pregunta ya que otro grito desgarrador le hizo temblar la piel deteniéndose de golpee agarrando con más fuerza su arma, trago un poco de saliva sintiendo la garganta seca con pasos lentos empezó a subir los escalones viendo el cadáver de uno de los soldado con una radio en manos destruida en dos, despacio se acercó a este tomando entre sus manos un foco que estaba a su lado el cual no quería prender por mucho que lo apagara y prendiera, así que le dio unos golpecitos con las palmas a este agradeciendo internamente de nuevo a los dioses que el foco había prendido para así poder ver en toda esa oscuridad. Con paso lento empezó a subir las escaleras sintiendo un dolor en su pierna. Seguía perdiendo sangre.

Siguió su caminata hasta llegar a al pasillo viendo la puerta de una de las aulas en el suelo rota. Con arma en manos estando alerta empezó a caminar de forma sigilosa hacia el aula, sintiendo el peligro con cada paso que daba, como si el tiempo se hubiera detenido enfrente suyo camino hasta estar enfrente del aula sorprendiéndose por lo que vio sintiendo asco y ganas de vomitar al ver toda la sangre adornando aquel sitio sin olvidar las paredes destruidas moviendo su cabeza de lado a lado se detuvo por un segundo para ver el suelo agrandando sus ojos, deteniendo su respiración al igual que su pulso al ver como una enorme gota de baba en sangrentada caía al suelo desde el techo de forma lenta. Con lentitud miro hacia arriba al ver a la enorme bestia encima de la pared con la cabeza hacia abajo mirándole, con rapidez se quitó de ahí.

Sus ojos veían aquella cosa enfrente de él sino fuera por su rapidez ahora mismo su cuello estaría roto, no, su cuello no estaría roto, su cabeza estaría ya rodando en alguna esquina de aquella aula.

Rodo sus ojos en dirección a su arma que había soltado por la sorpresa la cual estaba a escasos centímetros de las piernas de esa bestia al igual que el foco, aquella cosa que sus ojos veían no podía ser uno de "Ellos" de los que siempre enfrenta no, para nada, esto era diferente podía sentirlo podía jurar para sí que esa "cosa" lo miraba fijamente con sus ojos rojos en un movimiento en falso por parte de este y era su fin olvidando también el dolor que sentía en su pierna derecha. Ágilmente saco de uno de los bolsillos de su pantalón una pistola M1911 apuntando directo hacia la bestia quien lo veía escurriendo baba ligada con sangre de su boca.

La bestia no espero y se lanzó en dirección hacia el con intenciones de devorarle en ese segundo apretó el gatillo disparando directo a la cara de ese bestia, en uno de los ojos causando que esta gritara de dolor al quedar ciega momentáneamente para disparar al otro dejándola completamente ciega lanzándose con fuerza hacia el quien con un rápido movimiento se movió al lado contrario lanzándose. Un fuerte sonido se deje escuchar al igual que varias ventanas como las paredes caían del otro lado destruidas, shion sentía el pulso acelerado con la adrenalina a mil se levantó corriendo a tomar su arma que seguía tirada frente a la salida de la cual salió rápidamente de ahí. La bestia solamente empezó a gritar de dolor golpeando su rostro con una de sus garras al sentir que la sangre no para de escurrir de sus ya no ojos.

-AAAARRRRRGGG!- Grito aquel monstruo enfurecido deteniendo sus acciones al oír el sonido de las pisadas de shion le hicieron reaccionar corriendo hacia la entrada sin verla bien agudizaba sus oídos escuchando los pasos de shion a la distancia quien bajaba por las misma escaleras de antes con rapidez sintiendo que no podría seguir corriendo si esa cosa le ganaba al paso que iba, el dolor comenzó a volverse horrible, fatal para él. La bestia le siguió destrozando todo aquello que tocaba a su paso al no poder ver bien.

Deteniéndose vio aquella bestia enfrente suyo respirar lento y pausando pero enfurecida sin dejar de escupir baba rasgando el suelo con sus uñas, shion agarro su arma dispuesto a disparar pero una voz lo alerto a sus espaldas.

-¡Shion quítate del medio!-

-¡¿Qué?!- se sorprendió de ver a parado en la entrada a kardia y más con una bazuca y una granada en manos con rapidez se lanzó hacia una de las aulas al mismo momento que escuchaba el boom de la explosión que destrozo parte del edificio dejando solo escombros a su paso, una gran columna de humo y llamas que crecían para apagarse rápidamente. Todo esto era iluminado por el resplandor de la luna que empezaba a desaparecer ya que las nubes comenzaron a cubrirlas para ocultarla.

Continuara….


Nota: Los momentos antes pasados antes de la transmisión serán respondidos en el siguiente capítulo al igual que la forma de la bestia. Gracias por su atención.