El Potterverso pertenece a J.K. Rowling. Moi solo pide prestados sus personajes un ratito para una retorcida historia que a ella no le causaría ninguna gracia. Je, je, je.
Esta historia participa en el II Festival del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black
Personajes: Draco Malfoy/Harry Potter
Género: Crimen
Advertencias: Slash/Lemon/EWE. Esta historia contiene una relación homosexual que no va a ser cursi ni buena. En serio. La probabilidad de que esto acabe de una manera increíblemente mal es muy, muy alta. Dicho está. Sobre avertencia no hay engaño.
Prompt: #39
Dulces y Pesadillas
Por:
PukitChan
Capítulo 1
Aliados
El vapor que flotaba por el lugar era tal que Harry se descubrió pensando en Severus Snape y el aula de Pociones. Se forzó a recordar los pequeños detalles, como las mesas destartaladas y los murmullos interminables, porque nadie se animaba a hablar en voz alta, mucho menos cuando el profesor estaba vigilandote. Y cada tanto, una explosión que sobresaltaba a todos aunque ya sabían de dónde provenía: el asiento de Neville.
Una suave sonrisa cargada de ironía se formó en sus labios. ¿Cuántos años habían pasado ya? ¿Qué pensaría Snape si viera en lo que Neville se había convertido después de una guerra y cientos de misiones en las que había arriesgado su vida? Ciertamente, su amigo ya no era ese niño temeroso que se escondía en el último asiento del aula, rogando por ser invisible. Ahora era un auror, y en una muestra de que el destino podía tener sentido del humor si se lo proponía, Neville también estaba encargado de analizar las pociones y los diminutos rastros que dejaban.
Era casi poético ver a Neville, justo como en ese momento lo hacía, trabajar en silencio mientras cortaba, modificaba la intensidad del fuego y agitaba su varita en busca de un resultado. Se trataba de algo ostentoso, se dijo Harry, pues inclusive el más pequeño de los calderos se veía enorme al lado de las migas de chocolate con las que Neville trabajaba.
—Puedo oírte pensar. ¿Qué sucede?
Harry dio un respingo al darse cuenta de que Neville había dejado de moverse para mirarlo a los ojos. Y a juzgar por la flama sobre la cual estaba colocado el caldero, supuso que su amigo estaba esperando a que la poción hirviera un poco más.
—Estaba pensando en Snape —admitió. Neville levantó una ceja, como si no pudiera creerlo, y volvió su vista hacia el caldero, aunque haciendo un ademán para que Harry continuase hablando— y en lo mucho que ha cambiado todo.
—¿Cómo tú deteniéndote a analizar las cosas? —cuestionó con un sentido del humor nacido de sus últimas experiencias.
—Algo así —admitió con una mueca. Luego, al recordar que había cosas más importantes en las que preocuparse, dijo—: ¿Crees resolver mi duda pronto?
—Si todo salió bien, espero que en unos minutos más.
Harry abrió la boca para decir algo, pero fue interrumpido al escuchar unos toques en la puerta. Instantes después, Ron entraba por ella con el aspecto de alguien que acababa de descubrir algo tan impactante y evidente que era difícil creer que lo habían ignorado hasta ese momento.
—Tenías razón.
En otra situación, Harry habría disfrutado del sonido de esas palabras, porque no existía cosa que le gustara más que el hecho de saber que sus ideas eran las correctas. Sin embargo, en ese momento, solo atinó a fruncir su ceño porque era terrible saber que sus sospechas habían sido las correctas. ¿Eso significaba que aquello que pensó sobre él también era cierto? Quizás…
—En las fotografías casi no se nota, pero sí existe —continuó diciendo Ron, cada vez con más fuerza y seguridad en su voz. Al parecer la muda sorpresa de Harry y la atención de Neville volcada sobre él lo habían envalentonado lo suficiente como para hacerle parecer que estaba dando un reporte frente al mismo Ministro de Magia—. Tuve que pedir los recuerdos de todos aquellos que presenciaron la escena original del crimen y estarán listos en treinta minutos.
Harry levantó las cejas, impresionado. Aquel, sin duda alguna, era un buen movimiento.
—Estupendo, Ron —dijo, logrando que el pecho del otro se hinchara de orgullo.
—Una serie de asesinatos —comentó Neville en voz alta, pronunciando sin querer las palabras que el mismo Harry había pensado desde hacía varias horas, pero que no quería escuchar—. ¿Eso es lo que ahora buscamos? Hace bastante tiempo que un mago tenebroso no aparecía.
—Aún no lo hemos confirmado. Solo… solo es una sospecha.
—Fuiste tú quien lo sugirió. —Ron lucía confundido y a Harry le pareció que tenía razón al estarlo. Y si aquello que él sospechaba se hacía realidad, entonces, ¿se atrevería a enfrentarlo?
—Quiero llegar al fondo de esto, eso es todo.
Inclusive antes de agachar su rostro, Harry supo que Neville y Ron estaban intercambiado una mirada extrañada. Si había alguien en la Oficina de Aurores que anhelaba hacer justicia, ese era él. Harry siempre había sido el primero en actuar, en presionar a los demás para encontrar una solución a los problemas que se enfrentaban. Las respuestas llegaban a él tan rápido que muchos habían llegado a tildar ese comportamiento como caprichoso, aunque efectivo. Sin embargo ahora, aunque daba soluciones e ideas, su falta de motivación e irritación eran tal que los demás -no solo sus amigos- habían comenzado a notarlo.
Cerró los ojos, recordando las escenas de los dos últimos crímenes que habían caído en su área. Estaba tan confundido y sentía tanta presión que deseaba encontrarse mágicamente solo y sin problemas; sin embargo, al abrir sus párpados, Neville y Ron aún seguían allí junto con las dos carpetas que había sacado de su cubículo. Una, las más antigua, había sido revisada tantas veces que las orillas ya estaban desgastadas y las hojas arrugadas. Enfrente de cada una, y siendo esta la forma más rápida de identificarlas, una diminuta ficha rezaba:
No.: D15-324-HI
Nombre: BECHER, Erik.
Causa del deceso: Desconocida.
No.:D15-401-IJ
Nombre: SWEENY, Allan.
Causa del deceso: PENDIENTE
—¿Harry? ¿Sucede algo?
Levantó la mirada justo en el momento exacto en el que Ron estiraba su mano para tocarlo. Un nudo se instaló en la garganta de Harry y se forzó a recobrar la postura. Estaba pensando demasiado, lo estaba haciendo, maldita sea.
—Lo lamento —dijo lo más convincente que pudo, evitando el contacto de su amigo al acercarse a Neville—. No he descansado bien estos últimos días.
No era necesario tener el ojo entrenado de un auror para saber que no le habían creído, pero fingían que sí. Aun así, Harry se sintió aliviado porque sabía que eso le daría unas horas más, las suficientes para poder llegar al fondo de todo ese asunto. Para quitarse de encima el peso que había estado cargando sobre sus hombros desde el momento en el que la envoltura de un chocolate apareció frente a sus ojos.
—Está listo —dijo Neville, interrumpiendo sus pensamientos. Escuchó a Ron silbar por lo bajo y acercarse luciendo tan expectante que Harry terminó preguntándose si podría fingir un poco de esa emoción: estaba seguro de que parecía un niño a quien le prohibieron comer el postre hasta que se hubiera terminado todas las verduras—. Solo tenemos una oportunidad, dado que no había muchos restos de chocolate que nos fueran útiles. Si al menos uno contiene solo un poco de lo que buscamos…
Neville explicaba todo con una paciencia tan calculadora que resultaba evidente por qué era uno de los mejores aurores del escuadrón. Allí estaba ese Neville. El Neville que había guiado al Ejército de Dumbledore a una rebelión cuando todo parecía perdido; el muchacho que sin vacilar había tomado una espada para matar a una serpiente que causó tanto temor como el que alguna vez fuera su amo.
—¿Ahora debemos de contener la respiración y suplicar por algo? —preguntó Ron en un evidente intento de relajar el ambiente. Neville levantó ambas cejas, asintió y dejó caer una migaja de chocolate hacia la poción que aún emanaba vapores extraños. En cuanto el contacto se produjo, una pequeña nube de vapor verde flotó del caldero que no tuvo explicación hasta que Harry escuchó el susurro que confirmaba sus peores temores y sospechas por segunda vez en ese día.
—Tenías razón, Harry. Sweeny Allan fue asesinado… el chocolate estaba envenenado.
A Harry ninguna victoria le supo tan amarga como la de aquel día. Aquel maldito día.
—El problema es… ¿por qué no logramos detectarlo?
εїз
La causa de la muerte de Erik Becher había sido un misterio inclusive para los más entrenados aurores del Departamento de Seguridad Mágica. El caso había sido archivado luego de que se quedaron sin pistas, sin testigos… sin rastros que seguir. Los informes hechos por los sanadores encargados del área no revelaban nada extraño. Después de todo, ¿quién sospecharía de un té de manzanilla acompañado de chocolates? Nadie lo haría. No cuando toda la familia había merendado junta. No cuando Erik Becher, pocas horas después, fue llamado al Ministerio de Magia, había viajado por la chimenea y poco antes del llegar al atrio principal, cayó súbitamente al suelo por una muerte que nadie esperaba.
No resuelto, decían los informes. Causas desconocidas, insistían las líneas que intentaban describir los últimos momentos de su vida. Sin embargo, al navegar por los recuerdos de los involucrados, de la familia y de los mismos aurores, Harry descubrió que encontrar los rastros de un asesinato era más fácil cuando tenías prendida la luz indicada. Así que mientras sus compañeros de escuadrón analizaban cada detalle, cada rostro, cada movimientos inusual, el corazón de Harry palpitaba desbocado en busca de ese punto que podría ser el comienzo de algo que, sentía, no sería capaz de controlar.
—Ahí está… —dijo, y se odio a sí mismo por haber elevado su voz. En menos de un instante, todos los aurores que revisaban el recuerdo se centraron en observar cómo Erik Becher, expulsado de la chimenea por la fuerza caprichosa de la Red Flú, no notó que una envoltura caía de su bolsillo… una envoltura idéntica a la del chocolate que había asesinado a Allan Sweeny.
—Es del mismo tipo —afirmó Ron al agacharse para ver la imagen que se hacía más distorsionada a medida que el recuerdo avanzaba hasta desaparecer. La persona que les había otorgado ese recuerdo era la entró en la chimenea justo después de que Erik saliera de ella. Misma persona que notó que Erik había tirado algo, pero estaba demasiado ocupada para ponerse a pensar en cosas como esas.
Porque, ¿a quien le interesaban esas cosas? A nadie. Excepto, tal vez, a los asesinos.
Porque las más violentas muertes, Harry, están hechas de los detalles: en las miradas, en las sonrisas y en los movimientos. En lo que nadie ve porque no es relevante.
—¿Entonces…?
—Si nos basamos en esta evidencia… —dijo la única mujer que había en el grupo en ese momento. La mejor auror del escuadrón, a opinión de Harry. Diana estaba envuelta por el gris nebuloso del recuerdo, y por alguna razón eso la hacía parecer mucho mayor—, fue envenenado también. Y esto nos da un nuevo sospechoso.
—¿Quién? —preguntó Ron, desorientado.
—Draco Malfoy. —Diana, con su expresión reacia, con sus labios pintados en un bonito tono café, entrecerró sus ojos y murmuró—: Él fue el principal sospechoso hasta que se cerró la investigación de Erik Becher, dado que su muerte lo benefició. Se quedó con su puesto en el Ministerio.
—¿Por qué Malfoy? —preguntó, para sorpresa de Harry, Ron. No parecía de acuerdo con la idea de quién era el sospechoso—. Es decir, él solo compraría su puesto si quisiera ascender.
Diana lo miró exasperada. Harry sabía por qué y era evidente que Neville lo había deducido también.
—Por el chocolate, Weasley —respondió toscamente la mujer—. Estaba envenenado, y solo un maestro en la creación de pociones podría crear un veneno mortal capaz de esconderse a los ojos expertos de un grupo de investigadores.
Harry cerró los ojos. Sabía lo que continuaba.
—Y Draco Malfoy, por supuesto, es un pocionista experto.
Autora al habla:
¡Buenas noches, gente de bonita! :D! Ey, les dije que este fic iba a ser publicado en tiempo récord. ¡Y aquí tenemos un nuevo capítulo! ¿Qué dicen? Empezamos a ver esa trama oscura de la que estoy hablando, muajajaja. En el próxima capítulo tendremos una aparición estelar, seguro ya saben quién nos falta en este fic. ¡Muchas gracias por todos sus ánimos! :D
Guest; ¡muchas gracias! ¡Saludos!
Lizbethshawol; creo que desde que comencé a escribirla supe que tendría un tinte oscuro, porque hasta la narración la siento un poco más triste, no sé... ¡Pronto me pondré con mis actualizaciones, lo prometo! :D Gracias por leer y el review. ¡Un beso a ti y a tus rimas! :D
¡Muchas gracias a Kuroneko1490, Guest, Shamaya Malfoy, CuquiLuna, Parejachyca, Annilina, lizbethshawol, Xonyaa11 por sus hermosos reviews! :D
¡Muchas gracias por leer y más gracias por sus reviews!
¡Besos y abrazos enormes!:D
