Mani: Es increíble lo tarde que publicas...

Alice: Lo siento...u-u) de corazón y no, no soy buena con las persecuciones.


Disclaimer: Los personajes de Saint Seiya Clásico y TLC son propiedad de Masami Kurumada y Shiori Teshigori, yo solo los utilizo para la creación de esta historia que es en total derecho es mía.

Advertencia: Esto es para mayores de edad. Ya después de aquí se les ha advertido que habrá escenas tanto fuertes como desagradables y momentos extraños pero también tendrá sus romances de todo tipo.


Capítulo 6:

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Una semana antes…

Aquel lugar tenía poca iluminación, las paredes estaban desgastadas y oxidadas por los años pero seguían siendo igual de fuertes desde su creación aun estando bajo tierra. Como tantas veces escuchaba el goteo una y otra vez de una llave de agua que no daba señales de estar bien cerrada. La poca luz artificial que entraba era por una ventana cubierta de barrotes de acero difíciles de romper.

Con paso lentos caminaba por los pasillos de esa prisión creada hace par de años para encerrar a la basura de la sociedad, antes fue una base del ejército. Su caminar se detuvo en la única puerta de detención de aquellos pasillos desolados pero resguardados a lo lejos por dos soldados armados. Abrió la pequeña ventanilla de esta.

-Oye tú, seguirás ignorando la comida que tan amablemente te traemos- Dijo con una sonrisa maliciosa en su mirada que desapareció al verse ignorando por aquel hombre.

Su mirada viajo hacia el hombre de larga cabellera azulada con una barba que demostraba el tiempo que llevaba encerrado ahí piel morena vistiendo una ropa de vagabundo. Sus pies estaban descalzos con las uñas llenas de tierra al igual que sus manos. Su mirada aparentaba cansancio pero sus ojos fijos en la pared, no.

-Que pérdida de tiempo…-

Comento cerrando la ventanilla para sacar de uno de sus bolsillos un manojo de llaves de diferentes tipos de la cual introdujo una abriendo la puerta de acero para entrar a la celda dejando las llaves colgando todo ante la atenta mirada del peli azul que solo observaba las llaves para volver su mirada hacia el guardia enfrente suyo.

-Deberías agradecerme que soy muy bondadoso y traigo tu comida…- Escupió saliva en el plato con maldad tirándolo al suelo cerca de este derramando todo su contenido. Su sonrisa volvió a morir al ver la mirada indiferente de aquel hombre, oh vagabundo a su vista, con coraje tomo su arma un revólver calibre 38-4 golpeándolo con la culata de esta en la cabeza hasta hacerlo caer al suelo de un lado donde le dio dos patadas en el estómago con enojo y una en la cara hasta hacerlo sangrar un poco por la nariz. Coloco su bota encima de su cabeza pegando su cara más al suelo.

-Para que comas como lo que eres. Un perro…-

Una carcajada salió de sus labios dejando sus acciones. El peli azul limpio su nariz viendo las manchas de sangre en manos. Se levantó apoyándose en la pared con dificultad.

El guardia en cambio ignoro al hombre detrás de sí y se encamino a salir pero al voltear a ver hacia atrás contento por lo que hizo un puño llego a su cara estrellándolo fuertemente contra la puerta hasta caer al suelo con la cara hacia el suelo. El hombre tomo el arma del guardia y el manojo de llaves cerrando la puerta viendo al hombre inconsciente en el suelo. Se arrodillo a su lado y empezó a quitarle el chaleco negro que llevaba puesto seguido de la franela negra los cuales se puso después de quitarse la vieja franela, rota a los lados, que llevaba puesta.

Ya listo dejo al guardia en una esquina, aun inconsciente, para salir de aquella celda cerrando la puerta detrás de sí.

Miraba hacia los lados estando alerta de no ser visto por nadie, trono su cuello mientras caminaba con el arma en manos. Llego hasta el final del pasillo donde la única puerta para entrar y salir estaba enfrente suyo, de una sola patada la abrió alertando a los otros dos soldados que estaban afuera quienes corrieron a ver qué pasaba pero el peli azul fue más rápido y de dos disparos en el pecho los mato a ambos sin piedad.

Tomo el arma de uno de estos y salió corriendo por uno de los pasillos donde dos guardias más venían caminando por ahí conversando entre sí. Sus reacciones al verlo fue tomar su arma y apuntar haciendo el otro detuviera su andar.

-¡Quieto!- Exigió uno de estos con una escopeta 12/70 al igual que su compañero quien solo saco un radio de comunicaciones del bolsillo de su pantalón para hablar por este.

-¡Aquí rojo!-

-Jefe al habla, ¿Qué sucede?-

-¡Jefe, el prisionero de la celda 512 ha escapado! ¡Repito el prisión- No termino de hablar cuando la culata de la escopeta que cargaba el peli azul golpeo la cara del otro para dispararle en la cabeza misma acción que utilizo con el otro al otro manchando y salpicando todo de sangre. Los dos guardias cayeron al suelo, muertos. Todo esto fue visto por una de las cámaras de seguridad de aquel pasillo la cual era ignorada por el hombre quien dejo la escopeta a un lado y se agacho a donde uno de estos para quitarle las botas que llevaba viendo que era de su medida, las cuales se puso con rapidez.

Todo esto era visto por uno de los guardias quien presiono un botono rojo del comando enfrente suyo alertando a todos los guardias. La alarma de alerta sonó por todo el lugar llamando la atención de todos.

-Un prisionero ha escapado, repito, un prisionero ha escapado- Declaro por los alta voces el guardia- Se encuentra en el segundo pasillo al ala este. Atrapen dolo ha matado a dos soldados, está armado y es peligroso-

No tuvo que escuchar más para salir de ahí tomando las municiones de la escopeta de uno de los soldados para correr todo derecho hasta llegar a la puerta de acceso por la cual salió. Varios disparos recibieron su entrada quien solo reacciono escondiéndose detrás de una pared para responder a los disparos de igual forma logrando dispararle a él guardia en el brazo derecho deteniendo sus disparos. Con su cometido hecho corrió por el otro pasillo hasta llegar hacia los escalones donde un grupo de guardias bajaban uno detrás de otros por estos. A cada que veía uno mientras bajaba por estas les disparaba en un parte del cuerpo causando que algunos cayeran al suelo heridos.

Salió por la puerta de salida hasta el exterior donde un guardia arremetiera contra el golpeándolo en la cara causando que este solo devolvió el golpee con más fuerza hasta hacerlo caer para pasar encima suyo y correr en dirección al norte siendo seguido por otro de los guardias.

-¡Hey! ¡Detente!-

Corrió y corrió hasta llegar a una ventana sin barrotes por la cual salió por esta de un salto, el guardia que le perseguía se detuvo enfrente de está tomando su radio en la mano para avisar a los otros.

-¡Esta en el patio trasero!-

Corriendo por el patio vio unas camionetas 4x4 adentrándose debajo de estas.

Se escondió debajo de un montón de escombros dejando que los guardias que le perseguían se alejaran tratando de encontrarlo con desesperación. Espero unos momentos hasta que salió de esta para ver aquel techo iluminado por luces artificiales que compensaban la falta de luz natural. Camino estando alerta hasta llegar a una cerca de alambres de púas que cubrían todo el sitio. El peli azul escalo con dificultad cruzando hacia el otro lado terminando con las manos llenas de cortes y sangre por las heridas que se causó al no protegerse de las púas.

En frente suyo una puerta de acero estaba cerrada impidiendo el paso a cualquiera. Con el manojo de llaves que llevaba en su bolsillo abrió la puerta de forma precavida de no ser visto. Adentrándose a este y cerrando detrás de sí, subió por unas escaleras hacia arriba con pasos lentos. Al llegar hasta ahí observo las misma puertas de acero pero más pequeñas que la otra la cual daba hacia el exterior, con el manojo de llaves que llevaba encima abrió las puertas sintiendo la fuerte brisa de arena golpear su rostro. Sus ojos estaban entrecerrados al sentir los fuertes rayos de sol molestarle, una luz que no había vuelto a ver en años. Con pasos lentos se adentró en el desierto alejándose de poco a poco de aquel sitio.

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-¿Lo encontraron ya?- Pregunto el jefe de la prisión hacia los guardias en frente suyo.

-No, señor-

-El infeliz debe estar escondido en algún lado de esta prisión. ¡Es imposible que haya escapado!

-No hay duda de que su antiguo rango no era solo de nombre-

-Me importa un carajo que fuera un antiguo capitán, solamente ¡Encuentren a ese hijo de perra!- Exclamo con molestia y enojo reflejados en su voz.

-¡SI, SEÑOR!-

Los guardias que se encontraban ahí salieron corriendo para seguir buscando al prisionero. Al ver que se encontraba el solo en su oficina se sentó.

-Ninguno de estos inútiles sirve para algo, cuando sepan que escapo… mi cabeza va a rodar por los suelos- Preocupado el guardia en jefe miraba un viejo teléfono encima de su escritorio y su pistola al lado. Tomo una decisión.

Tomo el arma en manos y apretó el gatillo.

El guardia en jefe cayó muerto hacia el suelo en un charco de su propia sangre.

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En el presente….

-¡Shion! ¡¿Dónde rayos estas?!-

Llamaba hacia todos lados pero nadie le respondía y eso le frustraba por dentro. Tenía su franela cubriéndole la boca y la nariz para que los gases de la explosión no llegaran a absolverlos. La gran cantidad de humo que salía no dejaba que distinguiera bien lo que buscaba solo los sonidos de alguien tosiendo le hicieron saber dónde estaba su compañero.

-¡Aquí estas!- Se arrodillo a su lado tomándolo por los hombros para que no terminara cayendo. El mencionado solo tocia forzosamente mareado y desorientado afectado por la explosión que fue cerca de él causando que los tímpanos de sus oídos repitieran como un eco todo sonido que escuchara, sus ojos estaban entrecerrados y su cabeza dolía a morir.

-¿Esta bien?- Pregunto preocupado por el rubio que no podía estar bien de pie y más en su estado. Al no ver respuesta coloco un brazo en la cintura de este agarrándolo para llevarlo lejos hacia el fondo del edificio que estaba casi en escombros. Llegaron hacia la puerta de salida donde dejo al rubio en el suelo quien buscaba recuperar el aire que había perdido siendo socorrido por el peli azul.

-¿No podías… avisar… antes… de lanzar un… misil?- Hablo a medias con la voz ronca

-Lo hice- Fue la respuesta del otro mirando a su compañero que poco a poco recuperaba sus sentidos.

-… ¿…Y… esa…cosa?- Pregunto sabiendo que el otro entendería sus palabras.

-Está muerto-Dijo Kardia asintiendo para quejarse-¿De dónde rayos salió esa cosa?, ¡Eso no era normal!-

-Lo se…y… ¡Kardia!- Grito alarmado el rubio al ver como de la nada una de las criaturas de menor tamaño aparecía entrando por la ventana rota terminando de romper los cristales ya rotos de por si lanzándose hacia el peli azul quien cayó al suelo de golpee con esta encima.

-¡Rayos!- Desesperado trataba de tomar su arma pero aquella criatura no lo dejaba. En un movimiento falso el arma que estaba su lado salió rodando a la derecha lejos de su alcance. Tenía sus brazos protegiéndole de las filosas garras iguales a las de un oso adulto que buscaban clavarse en sí, las cuales estaba destruyendo la ropa de sus mangas y dejando cortes profundos en sus brazos. Hacia toda la fuerza que podía para quitárselo de encima dándole una patada en el estómago pero eso solo enfurecía mas a la criatura. Un disparo le hizo reaccionar y una bala paso cerca de su cara deteniendo todo en el acto al igualo que su acelerada respiración.

Sentía su pulso a mil y el sudor recorriendo su cara. La bestia cayó muerta a su lado con un agujero detrás de su cabeza escurriendo sangre por todos lados.

Reincorporándose mientras se apoyaba en una de sus manos vio a shion sosteniendo su arma donde estaba antes la criatura. Su respiración era lenta y se sentía cansado, dejo de apuntar bajando el arma pero sin soltarla de entre sus manos.

-Eso es tuvo cerca…-

-Casi te matan…-

- Casi, ya lo dijiste, casi… -

-Debió venir… por el ruido de la explosión… con eso llamamos demasiado la atención. Si pudo aparecer así de repente puede haber más cerca de aquí…-

-Y que lo digas-

Dijo Kardia recuperando su respiración y pasando su mano por su cara para limpiar los rastros de aquella cosa que cayeron en su cara. Sangre y carne. Levantándose despacio se acercó hacia shion.

-Debemos largarnos de aquí-

-Si…-

-Déjame ayudarte, en ese estado no puedes hacer mucho-

Kardia coloco una de sus manos en la cintura de shion para ayudarlo a levantarse mientras que con la otra coloco el brazo de shion detrás de su cuello apoyándose en su para sostenerlo mientras camina con pasos lentos salieron del edificio que a lo lejos era observado fijamente por una mirada azulada que desaparecía en las sombras.

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-¿Capitán?-

-Ya lo sé soldado- Hablo su capitán viendo enfrente suyo el cadáver de dos hombres. Dos de los del primer grupo que salieron a cazar.

-¿Qué debemos hacer?- Pregunto con duda el único que se atrevía a hablar-¿Fue hecho por uno de ellos?-

-Lo dudo- Contesto el capitán acercándose a los cuerpos sin vidas- Esto fue hecho por alguien más-

-¿Agora, Estas seguro?- Ahora pregunto otro de los soldados de despeinada cabellera verde portando su arma en manos. Su semblante era serio como sus demás compañeros.

- Si, Shiva- Fue la respuesta que dio volviendo su mirada hacia los otros soldados-¡Todo el mundo este alerte! Pueden a ver tanto rebeldes como bestias por la zona-

-¡Sí!-

-Debemos encontrar tanto a la bestia como a los rebeldes, si ven a uno, disparen a matar-

-¡Si, capitán!-

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Base D, Salad de comunicaciones

-¿Qué?-

Su sorpresa era tal que no había forma de esconderla, el grupo de soldados enfrente suyo no decía nada solo esperaban una reacción que nunca llego al igual que los otros soldados a su alrededor. Uno de estos, el que estaba adelante tomo la palabra.

-Como escucho, Comandante, acabamos de recibir una orden de la central en la cual usted fue destituido de su cargo como comandante temporalmente-

-Imposible…- Susurro para si incrédulo teniendo ligeros temblores en su mano hasta que su mirada viajo inconscientemente hacia atrás suyo donde, alejado de todo, recostado en la pared estaba Aspros con las manos cruz. Casi podía jurar que una sonrisa siniestra pasaba por su rostro anchándose-¡Tu!-

Alejo a los soldados a su alrededor empujándolos quienes se sorprendieron por la reacción de su comandante quien corría dispuesto atacar al peli azul el cual no daba señales de sorpresa.

-¡Comandante tranquilícese!- Dijeron algunos soldados buscando tranquilizar a su mayor agarrándolo de los brazos para detener sus acciones para nada bien vistas pero ni toda la fuerza junta podía detener a un hombre de tal tamaño quien solo se soltó levantando su puño para golpear la cara de Aspros.

-¡Fuiste tú!-

El golpee nunca llego a su cara ya que su puño termino golpeando la fuerte pared de acero, Aspros tomo ventaja de la situación esquivando el golpee y planteando un rodillazo en el estómago del otro y un puñetazo en su cara haciéndolo caer al suelo de golpee. Los soldados veían la escena desarrollada en segundos enfrente de él sin poder creerlo pero la seriedad en la voz de Aspros les hizo volver a la realidad.

-Lleven al comandante a la enfermería tal vez la noticia de su destitución temporal no le ha caído muy bien y por eso actuó de esa forma-

Diciendo esta orden fue captada rápidamente por un grupo de soldados que con dificultad se llevaron al comandante de la salad de comunicaciones hacia la enfermería. Los demás se quedaron esperando alguna orden.

-Avisen a los demás soldados que yo tomare el mando por ahora-

Con aquel anunciamiento y tronando sus dedos salió de la habitación dejando a muchos sin saber que decir solo cumplir órdenes.

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Continuara…