(K-ON! y sus personajes son propiedad de Kakifly)
Skin-deep Love
Capitulo 5: Querida "tú"
"Avanzar… dejar de negar esto que siento, repasar una vez más los escritos que habían caído sobre mi habitación, pero estaban escritos con el nombre de la culpable de todo esto, cada hoja, cada verso, cada mínima letra se convertía en su nombre. Mio"
La rubia abrió sus ojos azules mirando al techo, miro hacia un lado y se descubrió enredada entre los brazos y piernas de la baterista que aún dormía plácidamente sobre la misma cama, observo durante un rato el rostro de la joven, atractivo y lleno de madurez, deseando ver aquellos ojos color miel que la habían encantado una vez más abiertos y que su voz lo primero que dijera fuera "Mugi-chan." Acerco sus dedos hasta el flequillo desordenado de su acompañante y sonrió intentando arreglarlo. Sintió como su acelerado corazón se apretaba al descubrirse sintiendo como el aliento de la baterista rozaba la palma de su mano, lentamente acerco sus labios hasta rozar suavemente los de Ritsu, sin tocar por completo para no despertarle. – Si no tuviéramos que ocultar esto, me hace sentir feliz estar a tu lado, abrazada a ti, sentir tus besos tan solo míos, pero… aquí el problema no somos ni tú ni yo, sino que es ella, si tan solo ella no hubiera estado en mi camino desde toda tu vida, no puedo negarte verla porque mi amor es muchísimo más grande que mis celos, y solo por el hecho de que ella esta tan confundida y no comprende sus sentimientos. Te amo Ritsu y quiero que estemos siempre así. – La joven se acomodo entre el enredo de brazos de la baterista y se apoyo contra el pecho de ella. – Buenos días Ritsu.
-Buenos días Tsu-mu-gi – Pronunció suavemente la castaña rozando delicadamente con su aliento la mejilla de la rubia, quien al instante se estremeció entre los brazos de Ritsu. Sonrió brevemente ante tal acción y se descubrió observando una Mugi avergonzada ante ello, sonrojándose instantáneamente al verle mientras recordaba a aquella joven de ojos grises y cabello largo y negro, sintió su corazón acelerarse y en ese momento se oculto tras la espalda de la tecladista.
-¿Ric-chan? ¿Sucede algo? – Pregunto suavemente sin voltearse, sintiendo como inesperadamente una rabia se manifestaba dentro de su ser; sabía perfectamente de que se trataba esa timidez tan fugaz de la castaña y tenía nombre.
-No es nada Mugi… es solo que… me recordaste a Mio, te avergonzaste de tal manera que pensé que eras ella en un momento. Pero… perdóname por favor, no debería recordarla ya que estamos juntas en este momento y cuando estoy contigo me siento bien. – Confeso tratando de aclararse la garganta.
-Ric-chan me podrías…
-Dime Ritsu solamente. – Inquirió interrumpiendo a la rubia que le miro sorprendida al ver aquella sonrisa tan llena de serenidad al verle a los ojos.
-… Ri-Ritsu – Pronuncio lentamente, tomo una bocanada de aire y luego lo soltó para hablar. – Ritsu ¿me podrías decir que me amas? – Rogo sin ningún rodeo, provocando inesperadamente la sorpresa de la baterista que hace unos segundos le observaba divertida, Mugi abrió lentamente sus ojos avergonzada de lo que pedía, encontrándose con una desconcertada Ritsu, quien al pensarse bien las cosas en tan solo dos segundos volvió a esbozar una sonrisa.
-Te amo Mugi – Inquirió con una sonrisa en los labios la castaña.
"Mis días pasaban más rápidos, sin encuentros inoportunos, sin tristezas, tratando de olvidarme cada vez más de esos sentimientos que solo yo podía tener, que solo yo equivocadamente tuve hacia ella. Recordaba cada momento con que vivía contigo y no podía evitar sonrojarme al pensar podría haber tocado tu pelo, podría haber rozado con la punta de mis dedos tus labios para molestarte y que aún así eran mis sentimientos los que me hacían investigar todo de ti."
La baterista caminaba en dirección al local en el cual siempre comía pensando una vez más en que la comida le aliviaría el malestar que sentía en su pecho. Su mentalidad daba para pensar aquellas cosas; el lugar se encontraba casi vació y solo ella necesitaba encontrar su puesto enfrente de la ventana y consumir aquellas hamburguesas y papas fritas que se servía en el local, sin percatarse de aquella mirada que se había fijado sobre ella. Ritsu quien luego de un minuto se percato de que alguien le miraba intento buscar esa mirada que al instante de encontrar provoco que su nerviosismo aumentara al máximo. Aquella mirada fija, cargada de sentimientos entremezclados la delataba, le veía solo a ella y no había por supuesto nadie más interesante como para mirar en aquel lugar. La joven de ojos color miel actuó de manera extraña intentando saludarle y asentir a que se acercara a ella, ante la invitación aquella persona se le acerco y se sentó frente a ella sin despegar la vista.
-Que sorpresa encontrarte aquí Yui… después de que estuviste con temperatura. – Confesó intentando sacarle una sonrisa a la castaña que se había presentado ante ella, sintió como esos ojos ambarinos seguían con intensidad fijos sobre ella, provocándole aún más extrañeza y nerviosismo. – Yui ¿Cómo has estado de tu resfriado?
-… Supongo que bien, Mio me va a visitar todos los días a casa ya que está más que preocupada de que no siga enferma. – Contesto agregando aquel pequeño detalle, sin cambiar su expresión seria. – Ric-chan hay algo que debo preguntarte y quiero que seas sincera conmigo… se perfectamente que estás con Mugi-chan y tú sabes que yo estoy con Mio ¿verdad? – La baterista le miro sorprendida, sintiendo como aquella seriedad aún no podía contagiársele, su desconsuelo aumentaba aún más al ver el rostro de esa chica.
-"¿Desde cuando te volviste tan seria? Y por sobre todo ¿desde cuándo la llamas Mio?" – Pensó la joven mirándole, dio un largo suspiro antes de asentir ante la breve pregunta.
-Estás con Mugi-chan desde hace unos pocos días y lo sé, Azusa me lo confirma sin darse cuenta del asunto, pero aún así yo no sé exactamente si es correcto lo que haces… tú quieres a Mio ¿no es verdad? – Pregunto como punto final antes de continuar hablando. – Si fuera así, no veo el caso a que estés dañando a Mugi-chan al estar con ella, a que la estés besando y le estés diciendo "te amo" cada vez que ella te lo pide. Yo amo a Mio… pero me es inevitable impedir que mis sentimientos también pidan por Azusa, por el hecho de que ella siempre ha sido así conmigo, siempre me ha cuidado, siempre me ha dado su cariño de una manera distinta, la quiero y quizás es eso, quererla pero…
-¿Quererla? – Le interrumpió con aquella pregunta, bajando la cabeza sintiendo como los nervios se convertían en rabia ante las palabras que pronunciaba la guitarrista. – Desde que te conozco que siempre has dicho que nos quieres, a mí, a Mugi, a Mio, pero cuando conociste a Azusa cambiaste, dime ¿Cuántas veces compartimos la misma cama? La tuya y la mía confesándonos, nuestros sentimientos, jamás decidí decirte quien era esa persona, pero tú siempre eras tan abierta y me lo decías "tú amabas a tu Azu-nyan" ¿Qué paso con ese amor que le sentías, ese que profesabas las noches que estábamos juntas jugando en mi casa, practicando en la tuya o en los amaneceres que algunas veces nos juntábamos a ver a escondidas de las chicas?
-Ese amor permanece… ¡Ric-chan me duele! – Pego un grito sintiendo como las lágrimas aparecían en sus ojos ambarinos cristalizados. La baterista le miro sorprendida sintiendo como aquello le hacía tomar un carácter distinto de aquella discusión, se puso de pie y exactamente lo único que atino a hacer fue acercarse a la guitarrista y abrazarle desde el fondo de su corazón, recordando aquella conversación que había mantenido con Azusa, la primera vez que había visto a Mio entre los brazos de otra persona, de aquella a la cual en ese momento abrazaba.
"-Ya viste Azusa – Inquirió evadiendo las palabras de la pequeña guitarrista – Dime una cosa. ¿Cómo se siente al ver a la persona que realmente quieres de esa forma con otra? – Pregunto con su mirada perdida. Alzo su mano y la poso sobre su pecho – Duele bastante ¿verdad?
-Ritsu-senpai – Le miro brevemente antes de volver a pensar en aquella pregunta – No duele…hasta que te das cuenta de que la persona a la que quieres es realmente feliz con otro, entonces te alivias y piensas que quizás es mejor así, que puedes continuar viviendo, no soy quien para hablar de sus sentimientos hacia Mio-senpai pero creo que hará lo correcto en seguir siendo como es por más que el dolor la este matando – Miro de forma determinada a Ritsu con sus ojos cafés, quien le devolvió la mirada con aquellos ojos de miel que se habían llenado de lágrimas, lentamente Azusa acerco sus manos hasta la cabeza de Ritsu y le quito su diadema provocando que los largos mechones que caían sobre su frente taparan aquellos ojos.
-¿Por qué lo has hecho? – Pregunto brevemente sin tomar con una pisca de enfado aquello.
-Porque Ritsu-senpai no se ve bien con lágrimas y así es mejor que las escondas – Respondió sintiendo el breve cariño sobre su cabeza.
-Eres muy inteligente Azusa."
Acaricio suavemente la cabeza de Yui sintiendo como las lágrimas que rodaban por las mejillas de la castaña caían sobre su chaqueta, su cuerpo pegado contra el de la guitarrista que aún después de haber enfrentado tan seriamente, haberle hecho reaccionar de aquello, no paraba de temblar cada vez que aumentaba su llanto.
-Yui… si no dejas de llorar no podré llevarte a tu casa. – Inquirió delicadamente esbozando una leve sonrisa.
-… No me quiero ir a mi casa… hoy está Azusa allí – Confesó bajando la voz mientras se escondía entre la chaqueta de la baterista ante la fija mirada de miel, la castaña miro a Yui un tanto pasmada ante su respuesta. – No me iré a casa esta noche… prefiero vagar por las calles durante la noche y…
-Oye, oye ¿Qué dices? – Pregunto deteniendo los pensamientos de la guitarrista, se detuvo a pensar aquella situación, reflexionando ante lo sucedido hace unos momentos, dio un largo suspiro y volvió a poner su mano sobre la cabeza de Yui. – Te vendrás a quedar a mi casa y si es que nuestra discusión sigue, pues que siga dentro de mi habitación y no bajo el frío de la noche, pero debes avisarle a Ui para que no se preocupe demasiado.
-Ric-chan… aún cuando te trate de aquella manera, tan fría y cortante, tan distante, tú me aceptas en tu casa y me consuelas cuando comienzo a llorar. ¿Por qué?
-Porque por sobre todas las cosas, por sobre todos mis sentimientos eres mi amiga y te quiero tal cual eres, no importa que pase, siempre te voy a querer Yui. – Confesó escondiendo el rostro en el hueco que había entre el hombro y el cuello de la guitarrista que le ganaba por unos centímetros en altura, avergonzada de lo sincera y dulce que podía ser en los momentos necesarios, inesperadamente comenzó a escuchar la suave risa de la castaña que se abrazaba a ella y se separo para mirarle. - ¿Qué se supone que haces riendo de esta manera?
-Es que Ric-chan se ha avergonzado de ser tan linda…, yo también te quiero mucho – Se separo del abrazo entregado por Ritsu para rodearla esta vez ella, mirando como esbozaba una sonrisa serena.
Y así emprendieron su marcha a la casa de la familia Tainaka entre conversaciones y bromas. Las horas se hicieron eternas mientras ambas jóvenes se sentaban a ver Dvd de los grupos que le gustaban a Ritsu.
En ese preciso momento Yui volvió su vista hacia una pequeña fotografía enmarcada que se encontraba puesta sobre el mueble tras la cama de la baterista. Se acerco para mirarle descubriéndose con una sonrisa en sus labios al recordar el día de aquella foto.
"-Ric-chan apúrate, apúrate si no te acercas no nos tomaremos la foto. – Advirtió con seriedad basada en la broma que le jugaba la guitarrista que abrazaba a la pequeña morena.
-Yui-senpai dejé de abrazarme, se supone que es una foto de las cinco, no de pareja – Inquirió avergonzada al descubrirse diciendo aquello provocando una suave risa de su compañera.
-¿Quisieras que fuera una foto de pareja entonces Azu-nyan? – Pregunto sonriente mientras dirigía su mirada a la morena de coletas que se sonrojaba al verle tan sencilla, diciendo aquellas palabras tan sinceras, sin darse cuenta de que la broma era para ella, la baterista reía mientras tomaba la foto y la pequeña guitarrista gritaba después de ver aquel flash enceguecedor.
-Ritsu-senpai ¿Por qué hace esas cosas? – Pregunto subiendo el tono de voz con las mejillas sonrosadas ante la vergüenza.
-Perdón, perdón – Inquirió con una sonrisa en sus labios. – Bien entonces ahora si tomemos esa foto. Mio, Mugi sino salen en la foto, ya no es un foto grupal, acérquense.
-¿Quién lo dice? Ritsu eres la menos apta para decir esas cosas – Agrego mirándole seriamente la bajista, que se acercaba junto a la rubia hacia el lado donde se encontraban Yui y Azusa.
-Ric-chan eres la única ahora que no está en la foto grupal – Confesó sonriente Mugi, provocando la risa de las otras tres jóvenes que miraban a la castaña parada en el mismo sitio desde un buen rato.
-¡Ya paren! – Grito enojada mientras empezaba a reírse de sí misma. – Bien entonces miren a la cámara – Le puso el tiempo y a la vez que se acercaba la foto tomaba su tiempo."
Yui salía a fin de cuentas abrazando a Azusa, Ritsu colgada de Mio y Mugi abrazándole con una sonrisa. Ritsu se acerco a mirarla también y ella sonrió al ver la cara embobada de Yui.
-No puedo evitar alegrarme con esta foto, cada vez que la veo pienso en que estás chicas son completamente diferentes a nosotras, porque son un grupo lleno de felicidad, con esas sonrisas tan sencillas y llenas de alegría. No recuerdo desde cuando había sonreído de manera tan feliz como en esta foto.
-Sonreíste de esta manera esta tarde, conmigo… - Inquirió Yui mirándole con una sonrisa y la baterista asintió sintiendo que aquella alegría era la misma que la de aquel día.
-Es cierto, esta tarde sonreí de la misma manera contigo, con mi amiga.
"Sentimientos batidos, juntos tu y yo podemos mezclarlos, tan dulces como nuestros recuerdos que compartimos, un poco de azúcar y crema batida, late mi corazón y quiero que escuches el sonar de este amor…"
Mio se encontraba bajo el techo esperando a que se abriera la puerta de la entrada de aquella casa, suspiro lentamente mientras cerraba sus ojos cuando la puerta se abrió y se encontró con aquellos ojos marrones que eran propios de Azusa, quien tanto como Mio se quedo desconcertada ante su presencia.
-M-Mio-senpai ¿Qué hace aquí esta noche? – Pregunto en voz baja la pequeña de coletas que aún se encontraba tomando la manija de la puerta de aquella casa.
-Vine a visitar a… Yui – Confesó sonrojada al comentárselo a aquella persona, miro aquellos marrones que instantáneamente perdían aquel brillo. - ¿Se encuentra Yui? Azusa
-… Oh n-no Mio-senpai, salió esta tarde y no volvió más… creo que se fue a quedar a la casa de Ritsu-senpai – Se aclaro la garganta para responder aquello, descubriendo la mirada sorprendida de la bajista. - ¿No te ha dicho nada de que se quedaría en casa de Ritsu-senpai?
-No… aún así, creo que debería irme mejor, estoy interrumpiendo…
-Espera – Le tomo del antebrazo provocando que lentamente girara la cabeza para quedársele mirando. – Hay algo que quiero que sepas de mi boca y no de Yui-senpai – La bajista frunció el ceño extrañada de aquellas palabras. - ¿Quieres saber realmente lo que paso entre Yui-senpai y yo no es así?
Mio le miro sorprendida ante tal pregunta, asintiendo brevemente.
Notas de autora:
Ahora si que ha quedado todo de cabeza en este fic.
¿Qué les pareció?
No me resistí y hace varios días me inspire mientras la escribía hasta dejarla así como estaba, en tan solo unos 20 minutos escribí alrededor de 7 paginas de word con esto, ahora lo que respecta al fic.
Yui si que se atrevió a decir las cosas de manera muy dura a Ritsu y ella luego se comporto de manera protectora. No hay nada mejor que la amistad a mi parecer entre esas dos. Y ahora si, ya no puedo ocultarlo más, el capitulo 6 es el definitivo para los que tanto esperaban saber aquel secreto y oscuro pasado de Yui y Azusa. Del porque no están juntas y se comportan del tal manera cuando se encuentras a solas.
Saquen sus propias conclusiones, este capitulo al igual que el anterior fue de poco Mio, más de Ritsu y Yui esta vez; bue, espero estén muy bien, devolveré en tanto suba, los reviews esperando sus comentarios, quejas, opiniones y consejos respecto del proceso de este fic.
Matta~ne
Ne~chan!
