(K-ON! y sus personajes son propiedad de Kakifly)
Skin deep Love
Capitulo 6: Confesión
"Esos sentimientos secretos, llenos de aquel miedo del cual jamás quisimos reemplazar, en busca de una vida en la cual poder vivir felices como una sola persona. Tú y yo".
La bajista miraba incomoda a la pequeña de ojos marrones que se encontraba sentada frente a ella, bajo el techo de la casa Hirasawa. Mio observo a la pequeña morena deleitada por aquella sonrisa ofrecida por la hermana de aquella guitarrista que había expandido sus sentimientos hacia ambas personas sentadas en los lugares, sintiendo como su corazón se aceleraba al ver un brillo tan distinto en los ojos de la guitarrista. – Jamás había visto un brillo tan especial, tan hermoso en los ojos de Azusa, ella… está sonriendo sencillamente y aún así se ve tan bella cuando le sonríe a Ui. Tomo un carácter distinto a como se ve con Yui, pero ¿Por qué se ve tan cálido ese sentimiento? – La joven volvió a alzar su mirada y se descubrió observando las manos entrelazadas sobre la mesa. Sintiendo como su corazón se alteraba de una manera increíble.
-Mio-senpai de lo que quería hablarte es algo muy serio, y estoy segura que llevas preguntándole esto a Yui-senpai ¿verdad? – Pregunto mirándole seriamente. La bajista asintió mirando de reojo a la morena, luego volviéndose a Ui y consiguiente dirigiendo su vista a las manos entrelazadas que jugueteaban con sus deditos. – Quiero contarte lo que paso realmente entre nosotras… entre Yui y yo, pero quiero que te sientas preparada para escuchar esto. ¿Estás lista? – Nuevamente volvía a mirarle seriamente sin cambiar por ninguna razón su inflexible expresión.
-… Tengo un poco de miedo, pero quiero conocer todo de Yui. ¿Cómo puedo estar con ella si no la conozco? ¿Cómo me puedo presentar como alguien importante para su corazón si ni siquiera conozco el mío y menos el de ella? – Tomo una bocanada de aire y volvió a asentirle brevemente cerrando sus ojos atemorizada por la verdad.
-Verás esto sucedió hace como dos meses atrás, desde ese momento es que las cosas han cambiado un poco entre nosotras, más bien, han cambiado bastante, desde nuestro comportamiento hasta nuestros sentimientos. Fue un día muy parecido a la tarde del día de hoy, ustedes eran las encargadas de la limpieza, Ritsu-senpai, Mugi-senpai y Mio-senpai se encargarían de la limpieza, Yui-senpai llego a la sala del club unos minutos antes que yo y desde ese momento sentí que extrañamente, ese día era distinto a como hubieran sido todos los días compartidos con ustedes.
"La pequeña guitarrista caminaba por los pasillos de la preparatoria junto a sus dos amigas, conversando de lo que harían aquel fin de semana tan esperado para las tres. Era el cumpleaños de Suzuki Jun y estaban preparando todo para que ese día fuera muy especial para su amiga. Azusa después de despedirse se marcho hacia la sala del club, al cual tanto amaba, cuando en ese momento escucho como unos suaves acordes de aquella guitarra tan conocida para ella se escapaban de aquella sala, tomo la manija y lentamente abrió la puerta para encontrarse con la guitarrista de ojos ambarinos sentada frente a ella, con la mirada perdida mientras tocaba una misteriosa melodía, irreconocible para la recién llegada.
Azusa se le quedo mirando sonrojada, estaba diferente de todos los días la castaña y estaba segura de eso, no solo era su mirada perdida o el solo hecho de que no había notado su presencia al entrar, sino que en sus ojos había un extraño brillo, la pequeña guitarrista al darse cuenta de que se había quedado de pie embobada escuchando los acordes que esas manos un tanto más grandes que las de ella tocaban, carraspeo un poco para hacerse notar, Yui se volvió a mirarle y la sorpresa provoco que instantáneamente un tono rojizo se posara sobre sus mejillas, enardecidas ante la presencia de la pequeña.
-¡Azu-nyan! – Pronuncio suavemente sorprendida de que esta no le hubiera alertado minutos antes de que se encontraba en la puerta. Sonrió avergonzada mientras se daba unos suaves golpecitos en la cabeza, al mismo tiempo que cerraba sus ojos para aplacar sus nervios.
-Yui-senpai ¿Qué estaba haciendo? Jamás había escuchado esa melodía, además ¿Por qué está sola aquí, y las demás? – Pregunto una vez más acercándose a la guitarrista que aún no había abierto sus ojos, para cuando esta los abrió se encontró directamente de frente con los ojos marrones observándole a tan solo unos cuantos centímetros de ella.
-Azu-nyan… me estás tomando por sorpresa demasiado el día de hoy – Bajo levemente la mirada, sintiendo como su corazón comenzaba a latir a una velocidad inesperada. – Les toco la limpieza… además… ¿tan extraño es que esté tocando esa canción? ¿No te ha gustado? – Pregunto en voz baja sintiendo pena de lo que acababa de decir.
-¿Qué dices? Bueno, debo admitir que no me esperaba que estuvieras tocando sola la guitarra, aparentemente no lo haces nunca, pero definitivamente me ha gustado la canción, era maravillosa escucharla de tu guitarra, dime ¿Qué canción es? Jamás la había escuchado.
-Es que… es mía – Confesó aún más avergonzada, dirigiendo su mano hacia su alterado pecho que latía sin querer tener ganas de detenerse en algún momento. Azusa le miro sorprendida de aquella confesión y aún más sorprendida de lo tímida que estaba en aquel momento. – Jamás la has escuchado porque la aprendí a tocar en casa, Mugi me ayudo a escribir una partitura y pues veras…
-Me ha tomado por sorpresa, Yui-senpai ¿me la enseñarías para tocarla contigo? – Pregunto sentándose a su lado formando una breve sonrisa, la castaña se le quedo observando unos cuantos segundos sin poder dejar de pensar, y en ese momento tomo entre tus manos el rostro de la morena quien se le quedo mirando extrañada, entonces está acerco precipitadamente su rostro hacia el de ella, pegando sus labios contra los de la pequeña. Tomándola por sorpresa.
Azusa observo nerviosa a los ojos a la guitarrista que le besaba sin cerrar sus ojos, aquellos ambarinos concentrados en el dulzor que se adueñaba de ella al poder tocar por primera vez los labios de la morena, sintiendo la presión de querer más, profundizo el beso apretando aún más sus labios contra los de Azusa, quien aún no podía reaccionar ante las acciones de su compañera del club, sintió la respiración acelerada de Yui, mezclándose con la suya y fue ese el momento que la monto en aquel acantilado que sentía es su corazón, se apretó contra los labios de la castaña moviéndolos al compas, sintiendo como separaba brevemente sus labios su senpai solo para mordisquearle el labio inferior hasta provocar que abriera su boca y aumentara más su presión al adueñarse de su boca, imponiendo su lengua sobre la de Azusa quien la tocaba delicadamente, sintiendo su corazón desbocado y sus sentidos perdidos ante tal pasión. La guitarrista separo sus labios bajando entre besos hasta el cuello. La pequeña dio un respingo mientras suspiraba en asentimiento, sus ojos perdidos ante la pasión que desbordaban en aquel los labios de su queridísima amiga y senpai.
-Y- Yui-senpai – Pronunció intentando tomar un poco de aire. – Deténgase… por favor.
-Pronuncia mi nombre, solo mi nombre por esta vez no quiero ser senpai a tu lado Azu-nyan – Inquirió tocando delicadamente con su lengua el cuello de la recién nombrada, quien al sentir suave contacto volvió a dar un respingo mientras avergonzada suspiraba una vez más. – Si quieres que me detenga… di mi nombre.
-…Y-Y Yui, por favor detente – La joven se separo de su pequeña compañera quien le miro apenada mientras se intentaba cubrir ante la mirada llena de deseo de la guitarrista.
-Azu-nyan hay algo que me he estado preguntando estos días, verás desde hace un tiempo he querido confesarte esto, me es muy difícil decirlo de esta manera ya que no es el mismo sentimiento que tengo hacia Ric-chan, Mugi-chan, hasta para Ui. Por eso quiero que lo sepas…
-¿Qué sientes por Mio-senpai? – Pregunto inesperadamente la joven de ojos marrones al descubrirse sintiendo celos al no escuchar su nombre al decir de sentimientos distintos a los que compartía con Mugi y Ritsu – Y… Yui ¿Qué realmente sientes por Mio-senpai? ¿La amas? ¿Es eso?
-No Azu-nyan… no es eso a lo que me refería, es que yo las amo a todas por igual, son mis amigas y no podría cambiar mis sentimientos pero… siento algo distinto por Azu-nyan. No puedo negar que en una ocasión cuando aún no te conocía me gustaba Mio pero…
-Los sentimientos no se desvanecen tan rápido Yui-senpai, de eso jamás me volveré a olvidar. – Aclaro, interviniendo en la conversación de la castaña, quien se le quedo viendo, mientras la morena se ponía de pie y se acercaba a la ventana. – Dígame ¿aún quiere a Mio como antes verdad?
-… Azu-nyan – Se le quedo viendo en silencio sin poder saber que decir, mirando la espalda de la pequeña, quien sin verle intentaba forzarse a no llorar. – No puedo responder eso… porque ni yo se que siento por Mio.
-Perdóname por lo que voy a decir pero… yo no puedo amarte si aún tienes tu corazón ocupado por otra persona – Se volteó a mirarle con sus ojos llenos de lágrimas que corrían al igual por ambas mejillas. – Yo no podré aguantar las ganas de decirte alguna vez sin poder reprimirlo que "te odio", ya que estarás jugando con mis sentimientos, yo te amo Hirasawa Yui, pero aún así, no quiero hacerlo si tienes ocupado por alguien además de mí tu corazón. – Confesó apretando sus puños mientras volvía a tomar su guitarra y se la acomodaba en su espalda antes de salir corriendo de aquella sala en un mar de lágrimas."
Al terminar de contar aquella historia se volvió para mirar a la bajista, apenada ante su actitud, los ojos grisáceos de Mio se mostraban entristecidos ante aquella verdad, aquella cruda e inevitable verdad.
-Entonces… ¿Por qué has dejado que terminara siendo yo la que ocupara el corazón de Yui? Azusa… si tanto la amabas ¿Por qué no decidiste luchar? – Pregunto sin volver la mirada a la recién nombrada.
-Porque ya no sé cómo darle la cara sin tener el miedo de que esas palabras las vuelva a repetir y hiera nuevamente el corazón de Yui-senpai, ella es la persona a la que quiero, pero primero quiero que sea feliz y también quiero ser yo feliz. Ui me quiere entregar su felicidad, su amor y no quiero negárselo porque también siento lo mismo que ella. – Tomo una vez más entre su mano, la pequeña mano de su amiga y ahora pareja. Mio le miro sorprendida de aquella respuesta sin vacilación alguna. – Por eso quiero pedirte un favor Mio, no como si fueras mi senpai, ni como si yo fuera tu kouhai. Protege a Yui, ya lo ha hecho muy bien Ui, pero esta vez te toca encargarte de proteger su corazón del sufrimiento, por favor.
-… Jamás pensé que llegaría el día en que fuera yo la que no entendiera exactamente que hacer… siempre estuve creyendo que había alguien quien me hiciera sentir bien en este aspecto. Entiendo, Ui, Azusa, cuidare de ahora en adelante a Yui con mucho gusto. – Ambas chicas le miraron con una cálida sonrisa que se contagio prontamente en ella. – Bueno, creo que ya es hora de marcharme.
-Espera Mio-san no puedes irte a esta hora – Inquirió poniéndose de pie instantáneamente la pequeña Ui. La bajista le miro sorprendida. – Es demasiado tarde como para que te estés marchando a esta hora. Por favor ocupa la habitación de mi hermana esta noche.
-Pero… les estaría arruinando la noche a ustedes, me daría mucha pena hacerles algo así, después de que…
-Mio-senpai quédate por favor, si dejara que Ui se marchara de mi casa a estas horas, tendría el alma colgando de un hilo, por lo mismo también me preocupo por tu bienestar, quiero que se quede esta noche, no seré yo la indicada para decirlo, pero dudo que haya un problema más para Ui, ella te está pidiendo encarecidamente que te quedes, no le dejes la mano extendida. ¿Sí? – Azusa le miraba seriamente, sintiendo como en su voz la suplica se mezclaba con una orden.
-Está bien – Soltó una leve risilla mientras miraba a ambas jóvenes que se miraban extrañadas ante el comportamiento de la morena de ojos grisáceos.
-¿De qué te estás riendo? – Pregunto Azusa mirándole aún sin entender nada.
-Es solo que no me había dado cuenta hasta ahora lo grandes que estaban, han crecido tanto que ni siquiera por nuestra inmadurez no nos hemos dado cuenta. Azusa, Ui, ustedes son muchísimo más valientes que yo como para enfrentar la opinión de la gente respecto a sus sentimientos. Yo ni siquiera soy capaz de saber lo que hay dentro de mi corazón.
-Mio-senpai… todo va a estar bien, solo confíe en su corazón. – Inquirió posando su mano sobre el hombro de su compañera de banda y amiga.
La bajista se encontraba acostada en la cama de Yui, mirando la guitarra de nombre "Guitah", sus pensamientos girando respecto al pasado de Yui, el secreto por el cual se entristecía vez que intentaba preguntarle acerca de Azusa. – No me quisiste confiar ello por tu miedo a que te abandonara. Aún tengo miedo de lo que mis sentimientos me hagan expresar pero aún así, no voy a temer a proteger los tuyos, si confió se que estaré bien contigo y no tendré miedo nunca más. – Se quedo dormida entre pensamientos, sintiendo como un calor diferente se propagaba en su corazón.
Ui miro de reojo a su acompañante, dormía pacíficamente a su lado mientras algunos mechones de su cabello negro impedían ver el rostro perfecto de la joven. Paso suavemente sus dedos por algunos mechones acomodándolos a un lado para quedarse viendo el rostro puro de la joven de ojos marrones. Sonrió brevemente cuando en ese momento la joven dio un leve suspiro rozando con su cálido aliento las mejillas de Ui, quien se sonrojo al instante de sentir ese calor tan embriagador, se dio la vuelta para calmar su pulso inquieto ante tal acto de la morena. – Cálmate Ui, solo está durmiendo en la misma cama, pero aún no te ha expresado todos sus sentimientos. Debo esperar a que ella consienta mis actos antes de equivocarme. – Inesperadamente su mente se acallo al sentir los delicados brazos de la guitarrista apoyarse sobre si. Se volteó lentamente para descubrir los ojos marrones abiertos y fijos en aquellos ambarinos.
-Azusa-chan… pensé que dormías – Susurro nerviosa la castaña. Mirando de reojo a los ojos de la nombrada.
-Dormía hasta que me diste la espalda… no puedo resistir saber que no me estás mirando, que me das la espalda y pensar que no quieres estar a mi lado – Pronuncio bajo mientras le evitaba la mirada avergonzada de sus palabras. – Suena un poco inmaduro eso ¿verdad?
-No suena inmaduro, perdóname por no quedarme mirándote… es solo que… no pude resistirme – Susurro por lo bajo intentando que no le escuchase, la guitarrista le miro y ascendió sus manos hasta el rostro de Ui. – Azusa… por favor, no me hagas esto si quieres pensar que besas a…
-Yo solo quiero besar a mi querida Ui, solo Ui, no hay nada más, ni Hirasawa, ni ser la hermana de Yui, solo te quiero besar a ti y no dejarte escapar más. ¿Me dejas besarte con esa condición? – Pregunto suavemente avanzando lentamente hasta el rostro de la castaña quien suspiro sintiendo como su corazón se aceleraba aún más al ver la cercanía de sus labios con los de Azusa, asintió moviendo lentamente la cabeza y cerró sus ojos.
Azusa acerco suavemente sus labios sintiendo el roce de los labios de Ui, provocando que su corazón se acelerara ante la cercanía, apretó delicadamente sus labios, sintiendo la textura suave de Ui, comenzó a mover delicadamente sus labios sobre los de ella, dando suaves suspiros, bajo sus brazos hasta el cuello de la joven, rodeándolo mientras sentía los brazos de su compañera rodearla por las caderas. Separo lentamente sus labios de los de la castaña y le miro durante unos segundos antes de levantarse un poco y besar la frente de Ui.
-Ui, no puedo negar más mis sentimientos, te quiero, te quiero demasiado, me gustas mucho – Inquirió delicadamente con una sonrisa sintiendo como las lágrimas comenzaban a rodar por sus mejillas.
-Pero Azusa-chan ¿Por qué lloras? – Pregunto asombrada de aquella sonrisa tan sencilla, sonrojándose al instante mientras volvía a acercar su rostro al de Azusa, para pegar suavemente su frente contra la de ella.
-Porque estoy llorando de alegría al saber mis sentimientos hacia ti, me gustas Ui, y me estoy sintiendo muy bien con esta alegría que se adhiere a mí corazón, no tendré más miedo de decir esto. – La castaña se sonrió para su fuero interno al sentir nuevamente los cálidos labios de Azusa posados sobre los suyos.
Notas de Autora:
Vaya que ahora si esta todo resuelto.
Díganme, está es la primera vez que escribo un lío de este tipo. ¿Quiero saber que les pareció el secreto de Yui y Azusa?
Cuando lo escribí estaba inspirada, y pensé en darle un sentimiento bastante fuerte, además del contenido, tiene un poco de tono elevado en el pasado. Pero tenía que existir un motivo poderoso para esta parte además.
Y me inspire en una parte de una novela que termine de leer hace un par de días. Esté capitulo no apareció para nada Yui, Ritsu, ni Mugi, claro Yui solo en el pasado pero nada respecto a la situación de ahora, hasta el próximo capitulo quizás la vemos, este es mi sexto capitulo y estoy muy emocionada, es la primera vez que me emociono de esta manera. Así que espero saber con mucho gusto lo que piensan de este capitulo, de la verdad en las palabras de Azusa y de los sentimientos que termino compartiendo con Ui, que a decir verdad me inspire demasiado y termino siendo un momento muy lindo a mi parecer.
Bueno espero estén muy bien, nos leemos próximamente.
Matta~ne!
Ne~chan!
